lunes, 25 de abril de 2016

MONSEÑOR LEFEBVRE, EL “IRREALISTA”


 “Uds. trabajan en la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia y nosotros trabajamos en la cristianización, no podemos entendernos” 
(Mons. Lefebvre)


ASÍ PIENSA MONS. FELLAY:

“Si el Papa expresa una voluntad legítima respecto a nosotros que es buena, que no es una orden en contra de los mandamientos de Dios ¿tenemos el derecho de desatenderlo, de rechazar esta voluntad? Y si no ¿en qué principio se basan para actuar de este modo?

“Asimismo, vuestra actitud carece de realismo tanto respecto a la intensidad de los errores como en su amplitud.

“Intensidad: En la Fraternidad estamos haciendo de los errores del Concilio súper-herejías, convirtiéndolo en el mal absoluto, peor que todo…

“Esta situación concreta, con la situación canónica que se propone, es muy diferente a la de 1988. Y cuando comparamos los argumentos que Monseñor Lefebvre había dado en su época, concluimos que no hubiera dudado en aceptar lo que nos han propuesto. 

“Pretender esperar a que todo se arregle para llegar a lo que ustedes llaman un acuerdo práctico, no es realista”.

(Carta de Mons. Fellay y sus dos asistentes a los tres obispos, 14 de abril de 2012).


“Incluso si esto nos parece todavía imposible, nosotros hacemos saber a nuestros interlocutores romanos lo que entendemos precisamente por la expresión “reconocernos tal como somos”, que es y sigue siendo la condición sine qua non de nuestra aceptación."


(Cor Unum, 1 de Noviembre de 2015).


ASÍ PENSABA MONS. LEFEBVRE:

“Resumí al Cardenal Ratzinger toda esta situación, le dije: Eminencia, aunque nos concedan un obispo, aunque nos concedan determinada autonomía con relación a los obispos, aunque nos concedan toda la liturgia de 1962, nos concedan de seguir con los seminarios y la Fraternidad tal como lo hacemos ahora, nosotros no podríamos colaborar, es imposible, imposible, porque trabajamos en dos dimensiones diametralmente opuestas: Uds. trabajan en la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia y nosotros trabajamos en la cristianización, no podemos entendernos. Ud. acaba de decirme que la sociedad no debe ser cristiana, que no puede ser cristiana, que es contra su naturaleza, acaba de querer probarme que NSJ no puede y no debe reinar en las sociedades y quiere probarme que la conciencia humana es libre frente a NSJ. Que es necesario dejarles la libertad y un espacio social autónomo como Ud. dice, es la descristianización, y bien, nosotros, estamos a favor de la cristianización, no podemos entendernos y esto les aseguro es el resumen, no se puede seguir a esta gente.”

(Conferencia de Mons. Lefebvre en Econe durante el retiro sacerdotal del 4 de Septiembre de 1987).


EL FETICHISMO DE FRANCISCO




  





“La vida imita al arte mucho más que el arte imita a la vida”.
Oscar Wilde.


Luis Buñuel fue uno de los más talentosos directores del cine español, pero fue también uno de los más corrosivos, irreverentes y provocativos, en su relación con el catolicismo. Su temprana educación con los jesuitas se cruzó en su juventud con la influencia de los surrealistas; del anarquismo adolescente pasó luego a formar parte del Partido Comunista en los años del stalinismo. Luego de un breve paso por Hollywood, tras salir de España -al parecer con funciones de espía de la República-, y sin llegar a trabajar allí, recaló en un México que daba la bienvenida a revolucionarios de diversas latitudes, para finalmente volver a España en los años ’60. Aunque había roto tempranamente con la escuela surrealista, su caracter provocador seguiría incorregible. Del surrealismo apreciaba Walter Benjamin “un concepto radical de la libertad que había quedado adormecido al decaer la influencia de Bakunin: la liquidación, además, de un ideal de libertad esclerótico-liberal-moral-humanista”. Así las cosas, una de las obsesiones de Buñuel era quitarse de encima la “represión” sufrida en su temprana edad por la rígida educación católica, por lo que recurrió una y otra vez en sus películas a temas y referencias de la cultura católica heredada. A la vez que lo fascinaban las ceremonias religiosas, habiendo perdido la fe, recurría al fetichismo o lo erótico para manifestar su gusto por blasfemar, poniendo en escena tales ceremonias pero insertándoles algún elemento irreverente. Quizás en una búsqueda desesperada por tapar el vacío que no se atrevía a llenar aceptando la fe, recaía una y otra vez en caricaturizar aquello que no podía digerir ni olvidar. El mismo Buñuel perverso que no creía en la verdad, el libertario que no se cansaba de alborotar, el que afirmaba “soy ateo gracias a Dios”, era también el que alguna vez dijo:  “No me gustan los herejes, ni Lutero, ni Calvino. Con ellos la misa se convierte en una conferencia aburrida pronunciada en una sala triste por un hombre vestido de negro. La Iglesia Católica, al menos, ha tenido el mérito de crear un arquitectura, una liturgia, una música que me conmueven.”

El poeta comunista Rafael Alberti dijo por su parte de este director: “Creo que Buñuel, en el fondo, es un hombre religioso y completamente católico, que cree en el infierno y que tiene terrores nocturnos...A él le preocupa enormemente la religión, y que es ése el pensamiento central de casi todas sus cosas...Y hace Nazarín, Viridiana...El hombre que hace eso es que ha tenido una formación como yo, de colegio de jesuitas...esas cosas las tenemos a flor de piel...Y Buñuel ha tenido la valentía de...mostrarla...Se ve que le preocupan de una manera extraordinaria estos problemas. Está latente en todas sus obras...es el pensamiento central de Buñuel...Es realmente curioso que a la persona que parece más avanzada en las artes nuestras, y que es la vanguardia más absoluta, le preocupen las cosas más viejas. Estas preocupaciones son las de una beata española de provincias, llena de terrores y de cosas...Esta preocupación de Luis es tan fantástica...que de pronto se queda uno atónito de que Buñuel tenga la sinceridad de atreverse a exponerla. Pero lo hace con miedo. Porque creo que Buñuel tiene miedo de hacer una profanación...Sólo el que cree blasfema o alaba a Dios; hay que tener una creencia para blasfemar o alabar.” Como fuere, esta contradicción se manifiesta en sus películas, tirando la piedra a la iglesia como un niño que se las da de “comecuras” pero luego no se atreve a ir por más. Un amigo del cineasta contó que la madre de Buñuel había recibido una carta de su hijo en la que le decía “Mira mamá, estoy buscando la fe hasta con cerillas”. Como suele decirse, sin Dios no habría ateos, y sin la verdad católica no habría blasfemos.

Como Francisco, Buñuel era popular entre los enemigos de la Iglesia, incluyendo desde luego los que hacían daño adentro mismo de su estructura visible. Ambos son considerados “transgresores”, y, en el fondo, no tomados muy en serio. Ambos jesuitas, lucharon por quitarse el pesado lastre de encima que representaba la Iglesia de otros tiempos, con la proclamación de sus dogmas y su férrea disciplina. Lo cierto es que la Iglesia del actual Francisco –y la invadida por la secta modernista desde el Vaticano II- está superando la imagen paródica e irreverente con que el cineasta español quería soterrar lo que lo obsesionaba. Si Buñuel viviera hoy probablemente miraría con espanto aquello que él mismo intentara desfigurar en vano. Recientemente observaba Juan Manuel de Prada una excelente ilustración de la falsa caridad provista por la película “Viridiana”, en relación a lo que ocurre hoy con la falsa caridad francisquista. Otra de sus películas nos sirve para indirectamente advertir de qué modo la iglesia conciliar ha llegado en su monstruosa degradación más allá de donde el comecuras Buñuel osó llegar.


En esta escena de “La Vía Láctea”, por ejemplo, se nos muestra el resultado del ecumenismo interreligioso o la igualdad predicada por Francisco ahora hasta con videos incluidos:



PROF. CARLOS NOUGUÉ: DE LA NECESIDAD DE RESISTIR AL MAGISTERIO CONCILIAR - Parte 1






Proemio

No hubo mayor desgracia y crisis en la historia de la Iglesia que la ocasionada por el Concilio Vaticano II. Comparada con ésta, la crisis del arrianismo -por la cual, nos dice San Jerónimo, “el mundo se durmió cristiano y, sobresaltado, despertó arriano”- parece pequeña.

Y, en efecto, ante la tremenda crisis iniciada por el Concilio Vaticano II, se dividieron y se dividen los católicos.

1. Unos son fautores del mismo concilio y de sus secuelas. A éstos no los podemos llamar católicos sino del modo como un cáncer puede decirse de aquél que lo porta. Estos son los que podemos llamar propiamente lobos con piel de cordero.

2.  Otros -tal vez la mayoría- repitieron y repiten los errores de esos fautores sin saber que se trata de errores, y los cree en perfecta continuidad con lo establecido por el magisterio anterior. A éstos no los podemos llamar propiamente herejes; pero tampoco se pueden ignorar los peligros a los cuales su alma se encuentra expuesta.

3.  Otros aún, ante lo que sabían que estaba proscrito por el magisterio anterior y que, sin embargo, era sustentado por la propia Jerarquía conciliar, se fueron alejando de la vida religiosa y de los sacramentos, y tendieron a perder la fe.

4.  Una parte, por cierto debido a alguna gracia para darse cuenta más certeramente del infortunio que implicó e implica el Concilio Vaticano II y su seguimiento, se opuso y se opone al llamado magisterio conciliar. Pero esta parte se subdivide:

domingo, 24 de abril de 2016

EL MONASTERIO DE LA SANTA CRUZ NECESITA SU AYUDA

Estimados benefactores,

El Monasterio tiene una gran necesidad de su generosa ayuda, pues nos enfrentamos  a serias dificultades financieras. En efecto, en este momento estamos realizando trabajos importantes: hemos comenzado a reemplazar el piso del refectorio de los monjes y de la hotelería, que estaban seriamente dañados. Por otra parte, necesitamos agrandar la biblioteca construyendo un cuarto adicional.

Como siempre, estaremos muy agradecidos por su ayuda a nuestro Monasterio.

Estén seguros de las oraciones de los hermanos por todas sus intenciones.

***

Chers bienfaiteurs,

Le Monastère a toujours un grand besoin de votre généreux soutien car nous faisons face a de sérieuses difficultés financières. En effet, nous réalisons en ce moment des travaux importants: nous avons commencé à refaire le sol du réfectoire des moines et de l’hôtellerie, qui étaient très abimés. D'autre part, il nous faut agrandir la bibliothèque en construisant un autre pièce.

Comme toujours, nous vous serons très reconnaissants de votre aide à notre monastère.

Soyez assuré des prières des frères à toutes vos intentions.

***

Dear benefactors,

The Monastery still need your generous help as we face serious financial difficulties. Indeed, we need to replace the pavements in the monks refectory and in the guests house, as they were seriously dammaged. Further, the library needs to be enlarged by constructing an additional room.

We will always be grateful for your help.
Be sure of the brothers’ prayers for all your intentions.

Donaciones al Monasterio en este enlace: http://beneditinos.org.br/para-nos-ajudar/


NON POSSUMUS.







sábado, 23 de abril de 2016

COMENTARIOS ELEISON - DECLARACIÓN DE OBISPOS - I




Número CDLVIII (458)
23 de abril de 2016

Declaración de Obispos – I

Mons. Williamson




Tenemos un tercer Obispo de la Resistencia ahora,
Cómo y por qué, una Declaración menciona.

El 19 de Marzo, hace poco más de un mes, Dom Tomás de Aquino fue pacíficamente consagrado obispo para beneficio de las almas que desean en todo el mundo mantener la verdadera fe católica. Así como cuando Monseñor Faure fue consagrado justo un año antes, la ceremonia fue bellamente organizada por los monjes del Monasterio de la Santa Cruz en las montañas detrás de Río de Janeiro, en la Catedral-almacén de acero del Monasterio, hermosamente decorada para la ocasión como el año pasado. El tiempo estuvo seco y cálido sin ser demasiado cálido. San José hizo que todo se desarrollara sin problemas. Le debemos un gran agradecimiento.

Asistió un poco más de gente que el año pasado, aunque la mayoría eran de lugares cercanos dentro de Brasil. No hubo periodistas presentes y el evento fue apenas mencionado incluso en las fuentes de noticias católicas Tradicionales. ¿Hubo una conspiración de silencio? ¿Se corrió la voz de no prestarle atención? No importa. Lo que sí importa es lo que Dios parece estar sugiriendo, a saber, que la supervivencia de la fe no requiere en este momento de publicidad o de darse a conocer, sino que quizá convendría deslizarse hacia las sombras, desde las cuales la Iglesia puede bajar suavemente a las catacumbas a la espera de su resurrección luego de que la tormenta en el mundo, la cual promete ser humanamente terrible, se haya llevado a cabo.

En cualquier caso tenemos ahora otro obispo, firmemente en la línea de Monseñor Lefebvre, y en el lado Oeste del Atlántico. Tal como Monseñor Faure, él conoció bien a Monseñor y fue un confidente suyo. Monseñor Tomás de Aquino nunca trabajó con Monseñor Lefebvre directamente dentro de la FSPX, pero debido a que él no era miembro de la Fraternidad, Monseñor pudo haberse sentido más libre para compartir sus pensamientos e ideas con él. Ciertamente él le dio al joven monje consejos invaluables en más de una ocasión, los cuales Monseñor Tomás nunca ha olvidado. Los Católicos creyentes no están equivocados – ha habido pocas excepciones a la reacción abrumadoramente positiva por el regalo de Dios de otro verdadero pastor de almas.

Al momento de la consagración, los dos obispos consagrantes hicieron una Declaración que no ha tenido todavía mucha publicidad. Ésta expone en profundidad el fundamento de la consagración, mostrando cómo este evento, aparentemente extraño, no es realmente extraño en absoluto, sino muy natural dadas las circunstancias. He aquí la primera parte de la Declaración. La segunda parte tendrá que seguir en el “Comentario Eleison” de la semana próxima.

Nuestro Señor Jesucristo, habiéndonos advertido que en su segunda venida la fe habrá casi desaparecido de la faz de la tierra (Luc. XVIII, 8); se deduce que a partir del triunfo de su Iglesia en la Edad Media, ella sólo podía conocer un gran declive hasta el fin del mundo. Tres agitaciones en particular han marcado este declive: la del protestantismo que rechazó a la Iglesia en el siglo XVI; la del liberalismo que ha rechazado a Jesucristo en el siglo XVIII; y la del comunismo que ha rechazado a Dios completamente en el siglo XX. Sin embargo, lo peor de todo fue cuando esta Revolución por etapas logró finalmente penetrar en el interior de la Iglesia gracias al Concilio Vaticano II (1962–1965). Queriendo acercar la Iglesia al mundo moderno que tanto se había alejado de ella, el Papa Paulo VI supo hacer adoptar por los Padres del Concilio “los valores de dos siglos de cultura liberal” (Cardenal Ratzinger).
Lo que los Padres adoptaron fue el triple ideal de Revolución Francesa, en particular: la libertad, la igualdad y la fraternidad Revolucionarias bajo la forma respectivamente de la libertad religiosa, que realzando la dignidad humana, implica la elevación del hombre por encima de Dios; de la colegialidad, que promoviendo la democracia nivela y subvierte toda autoridad en la Iglesia; y del ecumenismo, que al alabar a las falsas religiones, implica la negación de la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. Y en el medio siglo transcurrido desde el fin del Vaticano II, las consecuencias mortales para la Iglesia de esta adopción de los “valores” Revolucionarios se han hecho cada vez más evidentes, culminando en los gravísimos escándalos casi cotidianos que manchan el pontificado del Papa reinante.

Kyrie eleison.


“NO TEMO MÁS QUE A LOS MALOS CATÓLICOS”





En 1870, los Prusianos habían invadido Francia y estaban a las puertas de Nevers. El caballero Gougenot des Mousseaux, que visitó a Bernadette entonces, le hizo las siguientes preguntas:

-¿Tuvo usted en la gruta de Lourdes o posteriormente revelaciones relativas al futuro y al destino de Francia? ¿No le ha encargado la Virgen que transmita advertencias o amenazas para Francia?

- “No”.

-Los prusianos están a nuestras puertas, ¿no le da un poco de miedo?

- “No”.

-¿No hay, pues, nada que temer?

- “No temo más que a los malos católicos”.

-¿No teme nada más?

-“No, nada”.


P. SCHMIDBERGER: DECLARACIÓN POR PUBLICACIÓN DE SU CARTA






DECLARACIÓN SOBRE LAS “REFLEXIONES SOBRE LA IGLESIA Y LA POSICIÓN DE LA FSSPX EN EL SENO DE ELLA”, DEL 19 DE FEBRERO DE 2016

1.El documento Reflexiones sobre la Iglesia y la posición de la FSSPX en el seno de ella fue escrito por mí, de mi propia iniciativa, sin que nadie me incitara a ello, me impulsara a ello ni me lo encargara. Éste representa mis propias reflexiones y tiene un carácter puramente privado. 

2-Fue comunicado a un pequeño círculo de personas, en total nueve personas: al Superior General, a otro obispo de la Fraternidad, a los otros sacerdotes del Seminario de Zaitzkofen y a un laico que no nombro. No fue mostrado a los seminaristas ni a los Hermanos del seminario, que no tuvieron conocimiento de su contenido. Asimismo, ninguna traducción a otra lengua fue realizada, ni contemplada, ni autorizada. No tengo ninguna responsabilidad en la publicación de este documento en internet. 

3.Yo asumo naturalmente las observaciones que hice, y las tengo por pertinentes en la situación actual de la Iglesia y de la Fraternidad. Por lo demás, no dejo ni de pensar ni de Sentire cum Ecclesia.

Zaitzkofen, el 15 abril 2016

P. Franz Schmidberger
                                                                                                              Director 

¿NORMALIZACIÓN CANÓNICA? POR MONS. TOMÁS DE AQUINO OSB






El R.P. Franz Schmidberger, el día 19 de febrero, expuso las razones por las cuales le parece llegada la hora de normalizar la situación canónica de la Fraternidad y, se puede suponer, de las comunidades amigas.

Entre las razones presentadas por el antiguo superior general de la Fraternidad San Pio X, encontramos el hecho de que Mons. Lefebvre procuró una regularización canónica para su congregación. Esto es en parte exacto y en parte inexacto.

Hablando de Dom Antonio de Castro Mayer, Mons. Lefebvre decía (creo que en 1985) que era necesario que el Obispo emérito de Campos comprendiese que era preciso entrar en la ilegalidad. Dom Antonio, a pesar de un análisis profundamente teológico de la crisis actual, permanecía preso en una legalidad que lo paralizaba. Por temor a la ilegalidad, Dom Antonio no ordenó ningún sacerdote entre 1984, fecha en que fue forzado a dejar su función de Obispo titular de Campos, y 1988, fecha de las consagraciones de los cuatro Obispos de la FSSPX. Mons. Lefebvre entendía mejor lo que dice San Pablo: “la letra mata y el espíritu vivifica”. Éste había discernido el golpe maestro de Satanás que fue el haber lanzado a toda la Iglesia en la desobediencia a la Tradición, por obediencia. La virtud de la obediencia utilizada era contra su finalidad. El bien al servicio del mal.

Que Mons. Lefebvre haya procurado una solución canónica es evidente, pero que no la encontró, es más evidente todavía. Y él no la encontró porque ella no existía y no existirá mientras Roma siga estando ocupada por los enemigos de la realeza universal de Nuestro Señor Jesucristo. Fue por eso que Mons. Lefebvre consagró cuatro obispos en 1988. Él probablemente hubiera consagrado más si Dom Antonio de Castro Mayer hubiese designado algunos sacerdotes para recibir el episcopado, como le fue propuesto a través de Dom Gérard, que vino a Brasil en 1987 con la misión de hacer este pedido a Dom Antonio.

Mons. Lefebvre pensaba que Dom Antonio hubiera podido negarse a abandonar su cargo y hubiera podido escoger a su sucesor enfrentándose a Roma modernista para preservar su diócesis de los errores actuales.

Mons. Lefebvre sí quería una solución canónica, pero una solución canónica no fuese falsa sino verdadera.

Para el P. Schmidberger el momento para esta normalización verdadera parece haber llegado, ya que Roma ya no habla de la aceptación del Vaticano II ni de la legitimidad del Novus Ordo, él dice también que la Fraternidad no se callará respecto a los errores modernos.

Creo que estas garantías son bastantes frágiles pues Dom Gérard y Campos decían también que ninguna limitación les sería impuesta en el combate antimodernista. Ellos nos prometieron continuar el combate e incluso algunos llegaron a decir que era ahora que el combate iba a comenzar de verdad porque ellos lucharían dentro de la Iglesia. Pura ilusión, como los hechos lo demostraron. Ilusión y falsa doctrina, como si la Tradición estuviese fuera de la Iglesia.

Mons. Lefebvre se daba cuenta de estas ilusiones en Dom Gérard. Mientras que el modernismo reine en Roma, toda esperanza de una verdadera normalización será vana.

El P. Schmidberger dice también que la Resistencia perdió el sentido y el amor a la Iglesia. Ciertamente que nosotros deberíamos tener más virtudes, más fe y más caridad. Sin embargo, podemos decir, en nuestra defensa, que en la Resistencia se estudia Pascendi, Syllabus, Quanta Cura, Quas Primas, Quadragesimo Ano, etc. En la Resistencia se lee “La Historia del Catolicismo Liberal” del P. Emmanuel Barbier. En la Resistencia se traduce al portugués y se edita el libro “Pedro, ¿me amas?” de Daniel le Roux. En la Resistencia se publica “Le Sel de la Terre” y se tiene veneración por Mons. Lefebvre y Dom Antonio de Castro Mayer. Sus obras son estudiadas y explicadas a los fieles.

Si no hacemos más es por nuestra culpa, pero hacemos algo y este algo creo que lo hacemos por tener el sentido y el amor a la Iglesia.

Que Dios aumente en nosotros ese amor a la Iglesia por intercesión del Inmaculado y Doloroso Corazón de María.

 + Tomás de Aquino, OSB.



jueves, 21 de abril de 2016

LOS ANORMALES




“Hay algo peor que la negación manifiesta, es el complaciente abandono de los principios, es el lento deslizamiento con aires de fidelidad”.

Jacques Piou, citado por Jacques Ploncar d’Assac.


 “Meterse dentro de la Iglesia, ¿qué quiere decir eso? Fácil es decirlo, pero ¿de qué Iglesia estamos hablando? Si hablamos de la Iglesia “conciliar”, eso significaría que después de 20 años de lucha por la Iglesia “católica” ahora deberíamos entrar en esta Iglesia conciliar para hacerla supuestamente católica. Esto es totalmente ingenuo. No son los inferiores quienes hacen a los superiores, sino los superiores a sus sujetos”.

Monseñor Lefebvre, Fideliter Nº 70, Julio-agosto 1989.


“Le haré una oferta que no podrá rechazar”.

Vito Corleone (Marlon Brando), en la película “El Padrino”.



El 26 de enero de 2009, el sitio de noticias Zenit reproducía un artículo de l’Osservatore Romano que ponía claramente en su contexto el reciente levantamiento de “excomuniones” de los obispos de la FSSPX por parte de Roma. Dice el artículo citado (resaltamos algunas partes):

“Precisamente, aclara el diario vaticano, la revocación de la excomunión debe entenderse como un gesto que se enmarca en el espíritu del Concilio Vaticano II.
“La reforma del Concilio no se ha aplicado totalmente, pero ya está tan consolidada en la Iglesia católica que no puede entrar en crisis por un gesto magnánimo de misericordia. Inspirado, además, en el nuevo estilo de Iglesia promovido por el Concilio que prefiere la medicina de la misericordia a la de la condena”, explica el subdirector.
“La revocación que ha suscitado tantas alarmas no concluye un caso doloroso como el cisma lefebvriano –aclara el diario–. Con ella, el Papa quita pretextos para infinitas polémicas, afrontando de lleno el auténtico problema: la aceptación plena del magisterio, incluido obviamente el Concilio Vaticano II”.
“Si bien es verdad que la Iglesia católica no nace con el Concilio, es verdad también que la Iglesia, renovada por el Concilio, no es una Iglesia diferente, sino la misma Iglesia de Cristo, fundada sobre los apóstoles, garantizada por el sucesor de Pedro, y por tanto parte viva de la tradición”.
“Con el anuncio del Papa Juan la tradición no desaparece, sino que sigue todavía hoy según las formas propias de una pastoral y de un magisterio actualizados por el último gran Concilio”.
“El diálogo es parte constitutiva de la Iglesia conciliar y Benedicto XVI ha repetido en varias ocasiones, y ahora lo ha vuelto a hacer, que el ecumenismo exige la conversión de todos –también de la Iglesia católica– a Cristo. En una Iglesia convertida, ‘las diversidades dejarán de ser obstáculo que nos separa, sino una riqueza en la multiplicidad de las expresiones de la fe común'”.
“La revocación de la excomunión no significa todavía la plena comunión –añade el diario–. El camino de reconciliación con los tradicionalistas es una opción colegial ya conocida por la Iglesia de Roma y no un gesto repentino e imprevisto de Benedicto XVI”.

Mons. Lefebvre había entendido bien este asunto, fue eso lo que lo llevó a romper toda tratativa con los romanos: “No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El Cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de conducirnos al Vaticano II. Nosotros la vemos como una vuelta de Roma a la Tradición. Y así no hay quien se entienda. Es un diálogo de sordos” (Fideliter Nº 66, septiembre 1988). Ahora ¿alguien es capaz de creer que Francisco está más a la “derecha” del Cardenal Ratzinger, y va en una dirección contraria al Vaticano II?

miércoles, 20 de abril de 2016

"LA CARIDAD LOCA"




Por Juan Manuel de Prada


Nos advertía Chesterton que el mundo moderno está invadido por las viejas virtudes cristianas que se han vuelto locas. ¿Y cómo se vuelven locas las virtudes? Se vuelven locas cuando son aisladas unas de otras. Así, por ejemplo, la caridad cristiana se convierte en una virtud loca cuando se separa de la verdad; o, dicho más gráficamente, cuando las obras de misericordia corporales se anteponen a las obras de misericordia espirituales. Sobre este peligro ya nos alertaba Donoso Cortés, quien profetizó que una Iglesia que se conformarse con atender las necesidades corporales de los pobres acabaría siendo un instrumento al servicio del mundo, que a la vez que presume de procurar bienestar a sus súbditos se preocupa fundamentalmente de destruir sus almas. Una Iglesia que se desviviera por las necesidades materiales de los hombres (dándoles alimento o asilo, por ejemplo) y se despreocupara de asegurar la salvación de sus almas inmortales habría dejado de ser Iglesia, para convertirse en instrumento del mundo, que por supuesto aplaudiría a rabiar este activismo desnortado.

Para entender gráficamente los efectos de esta caridad loca que aplaude el mundo conviene recurrir, antes que a ciertos teólogos meapilas (que nos ofrecerán una versión almibarada de la caridad por completo ajena al sentido último de esta virtud teologal), a la película "Viridiana", del comecuras Luis Buñuel, pues los comecuras son a su pesar mejores teólogos que los meapilas. En la película de Buñuel, la protagonista –sintiéndose culpable de la muerte de su tío-- renuncia a ser monja de clausura y, en su lugar, decide acoger en su casa a un grupo de mendigos y vagabundos, a quienes brinda refugio y alimento (obras de misericordia corporales), descuidando la salvación de sus almas (obras de misericordia espirituales, que tal vez hubiese asegurado mucho más eficazmente con su oración, en el convento de clausura). Inevitablemente, los mendigos y vagabundos fingirán farisaicamente que la caridad loca y activista de la mentecata Viridiana los ha hecho buenecitos, pero en cuanto se les ofrezca la oportunidad, agredirán y robarán a su benefactora; y, a la vez que perpetran diversos vandalismos, se encargarán también de burlarse sacrílegamente de su fe, improvisando una cena orgiástica en la que parodian la Última Cena. Que es lo mínimo que se merece quien hace de la caridad un activismo desnortado, metiendo al enemigo en casa. Y eso que Viridiana, en su cultivo de una caridad loca, ni siquiera incorpora el pecado del exhibicionismo, que hoy es el aderezo preferido de la caridad loca. Exhibicionismo que se realiza ante las cámaras, en estremecedora y sacrílega burla de lo que Cristo predicó en el Sermón de la Montaña: “Estad atentos a no hacer vuestra justicia delante de los hombres para que os vean”; “Cuando des limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”, etcétera. Y es que toda la predicación de Jesús es un combate sin tregua contra la ostentación de las virtudes (que, cuando se ostentan, dejan de ser tales) y contra aquellos que han hecho de su ostentación farisaica un modus vivendi.

La auténtica caridad cristiana mira primero por la salvación del alma del necesitado; y una vez asegurada ésta, atiende sus necesidades corporales. Es lo que hace San Pablo con Onésimo, el esclavo pagano al que primero se encarga de convertir al cristianismo y bautizar; y al que, una vez asegurada la salvación de su alma, envía a Filemón, para que lo acoja en su casa. Invertir este proceso (o postergar sine die lo que San Pablo se preocupó de hacer en primer lugar y sin dilación) es caridad loca que, por supuesto, el mundo aplaudirá a rabiar.


LA NUEVA RELIGIÓN CONCILIAR: EL “JUDEO-CRISTIANISMO”





1) “El martes 12 de abril, a las 20, en la parroquia Nuestra Señora del Carmelo (Marcelo T. de Alvear 2465, del barrio porteño de Recoleta), se hará una celebración judeo-cristiana por el Pésaj y la Pascua.
Tras la introducción a cargo de Celina A. Lértora Mendoza, la lectura del Antiguo Testamento estará a cargo del pastor Andrés Eidelson y las reflexiones serán de las rabinas Judith Nowominski y Graciela Grynberg.
Ivo Kravic hará la lectura del Nuevo Testamento y las reflexiones sobre el texto evangélicos será del padre Pablo Ureta OCD y de Aldo Ranieri.
Fabio Esquenazi tendrá la responsabilidad de las poesías pascuales y Jazan Marcelo Garfunkel estará a cargo de la música, tras lo cual la rabina Graciela Grynberg hará la bendición final.
Invita el Instituto Superior de Estudios Religiosos (ISER).
Nota catapúltica
“El Instituto Superior de Estudios Religiosos (ISER), convocado en los años 1965-1967 por iniciativa de varios teólogos de las confesiones judía, católica y reformada, entre los que se contaban el Rab. Marshall T. Meyer, el P. Jorge Mejía y el P. José Míguez Bonino, se reunió periódicamente por más de un cuarto de siglo. La historia de sus actividades ha sido publicada en el Anuario de Historia de la Iglesia de la Universidad de Navarra en 2003.
ISER es un grupo informal, cuya sede es la institución del Presidente (rotativo) Han sido presidentes el Rab. Dr. Abraham Skorka (2004-2009), el Rdo. Dr. Jerónimo Granados (2009-2013) y actualmente la Rab. Arq. Graciela Grynberg.Las reuniones de trabajo, mensuales, son también rotativas, en centros de estudio de los tres credos que lo componen”.
La Secretaria Académica es la Dra. Celina A: Lértora Mendoza, quien centraliza la correspondencia y la difusión de actividades; es Pro-Secretario académico el Lic. Fabio Samuel Esquenazi.

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