Mostrando entradas con la etiqueta Monseñor Tissier de Mallerais. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monseñor Tissier de Mallerais. Mostrar todas las entradas
miércoles, 2 de septiembre de 2020
viernes, 24 de marzo de 2017
miércoles, 23 de marzo de 2016
MONS. TISSIER VS. MONS. TISSIER
Hace poco más de un año, Monseñor Tissier de
Mallerais dio este sermón en Chicago. Hemos traducido algunos extractos para
mostrar la patente contradicción entre lo que dijo entonces y lo que declaró el pasado 21 de marzo.
MI RESOLUCIÓN Y MIS CONSEJOS: SERMÓN DE MONS.
TISSIER DE MALLERAIS EN CHICAGO EL 1° DE ENERO DE 2015.
FUENTE: LA PORTE LATINE
Mis consejos para este
nuevo año
Primer punto, mis consejos para
este nuevo año. Mi resolución y mi dirección para ustedes, como obispo de la
FSSPX, el miembro más viejo de nuestra Fraternidad. He aquí mi
dirección y mis consejos.
El primero, queridos
fieles, ¡conservar la Fe! Para conservar la fe.
El tesoro de la Fe católica. ¡La fe de nuestros padres! ¡La fe de los mártires!
¡La fe de Roma católica! La Roma que no cambia, la Roma inmutable, la verdadera
Roma, ¡nosotros pertenecemos a la verdadera Roma! Conservemos la fe de la
verdadera Roma. Una fe que no cambia. Tan inmutable como Dios es inmutable. En
su misterio. Entonces, por principio, primer punto: ¡conservar la Fe!
Segundo punto, tengan
por seguro, queridos fieles, que no se trata de hacer compromiso ni componendas
entre la FSSPX y los poderes que ocupan la Iglesia. Nosotros
jamás llevaremos a la FSSPX hacia la nueva religión. ¡San Pio X no hubiera
aceptado reconciliarse con la nueva religión! Así que tengan por seguro que no
habrá compromiso ni componendas con los poderes que ocupan la Iglesia. Y
tratemos primero de asegurar nuestra supervivencia en esta crisis de la
Iglesia. Nuestra supervivencia que, tal vez, ¡será la salvación de la misma
Iglesia! Por lo tanto, segundo punto, no al compromiso.
Tercer punto, nosotros
aplicaremos lo que el mismo Monseñor Lefebvre escribió en su Itinerario
espiritual, un libro que los
aliento a leer. El último libro que escribió antes de su muerte, el itinerario
espiritual, que es, como se acostumbraba decir, su testamento espiritual. Lo
que nuestro Arzobispo Mons. Lefebvre escribió en 1990 para nosotros, como un
testamento espiritual. Lo cito:
“¡Es un estricto deber
para todo sacerdote que quiere permanecer católico, el separarse de la iglesia
conciliar, hasta que la Iglesia no reencuentre la tradición del Magisterio de
la Iglesia y de la fe católica!” He aquí las palabras de
nuestro fundador, yo lo repito: Es un estricto deber para todo
sacerdote que quiere permanecer católico, el separarse de la iglesia conciliar,
hasta que la Iglesia no reencuentre la tradición del Magisterio de la Iglesia y
de la fe católica de todos los tiempos”.
[...]
Sexto punto, rechacemos
igualmente la mala suposición de algunos de
nuestros amigos, malos amigos, que dicen que “la FSSPX está ahora en
una situación anormal. Porque nosotros no estamos reconocidos por la Iglesia.
La FSSPX debe regresar a una situación normal y recibir un estatuto canónico de
Roma”. ¡Esto es malo! ¡Esto es falso! Nosotros no estamos en una
situación anormal. ¡La situación anormal está en Roma! ¡Nosotros tenemos la fe,
el Sacramento y la disposición de someternos al Papa! ¡Nosotros tenemos la Fe,
el verdadero Sacramento y la disposición de obedecer al Papa! Y a los obispos.
Nosotros estamos dispuestos a ello. Nosotros no estamos en una situación
anormal. ¡La situación anormal está en Roma actualmente!
¡Nosotros no vamos a regresar! Estas
gentes de Roma deben regresar a la Tradición. No tergiversemos la realidad.
Nosotros no vamos a regresar. Pero estos Romanos deben regresar a su Tradición.
A la Tradición de la Iglesia. He aquí mi sexto punto.
[…]
Nuestro Señor Jesucristo dijo, en
el Evangelio, “el que persevere hasta el fin, éste se salvará”. Yo
diría, ¡el que persevere en la fe hasta el fin de la crisis en la Iglesia, éste
salvará su alma y la Iglesia!
martes, 22 de marzo de 2016
CAÍDA DEL OBISPO TISSIER
El hermoso carro brillante que hacía acelerar su motor pero no
avanzaba ni un milímetro terminó por detenerse… El motor se detuvo hoy.
Mons. Tissier predicaba todavía la buena doctrina y la buena prudencia respecto a nuestras relaciones con Roma, pero nunca quiso seguir a Mons. Williamson en una resistencia concreta a las derivas acuerdistas de Menzingen.
Así se cumple el adagio: “el que no vive como piensa, termina pensando como vive”. Fue un obispo consagrado por Mons. Lefebvre…
Ustedes leerán aquí esta cosa increíble bajo la pluma de Mons. Tissier: “Monseñor Lefebvre nunca planteó, como condición de nuestro nuevo reconocimiento por Roma, que Roma abandone los errores y las reformas conciliares”.
Siempre es una gran tristeza el ver a un combatiente bajar las armas.
Esta caída, que llega en plena Semana Santa, es ciertamente una invitación a estar “vigilando y orando pues el espíritu está presto pero la carne es flaca”.
Est hora tenebrarum
Cita, de la entrevista publicada acá
Ahora, veinticinco años después de la muerte de
Mons. Lefebvre, ¿dónde está el futuro de la Fraternidad?
Mons. Tissier de Mallerais: Las cosas se aclaran. Durante nuestra peregrinación del año 2000 a Roma, sufrimos la ofensiva del encanto por parte del Cardenal Castrillón Hoyos, que empujaba a Juan Pablo II a reconocer unilateralmente a la Fraternidad. Luego Benedicto XVI nos acordó nuestras dos “condiciones previas”: reconocimiento de la libertad de la misa tradicional y retiro (más o menos feliz, para nosotros luego para él) de las excomuniones de 1988. En 2010-2011, tuvimos las discusiones doctrinales planificadas: ¡y total desacuerdo! Nuestro Superior general Mons. Fellay estimó bueno continuar las negociaciones y eso causó bastante inquietud entre nosotros, hasta el momento en que fue claro, en mayo y junio de 2012, que Benedicto ponía todavía como condición, como lo dijo al principio sin rodeos, la aceptación del Concilio y de la legitimidad de las reformas. Fue el fracaso. Pero ahora hay de toda evidencia, por parte del papa Francisco, una disposición a reconocernos sin estas condiciones. Nosotros decimos ¡pausa! Porque las cosas avanzan y todavía tienen que avanzar.
Monseñor Lefebvre nunca
planteó, como condición de nuestro nuevo reconocimiento por Roma, que Roma
abandone los errores y las reformas conciliares. Incluso si dijo algo
así a André Cagnon en 1990, él nunca lo hubiera hecho, porque esa nunca fue su
línea de conducta, su estrategia con la Roma modernista. Él era fuerte en la
fe, él no cedía en su posición doctrinal, pero sabía ser flexible, paciente,
prudente, en la práctica. Para llegar a sus fines su prudencia le decía
presionar al adversario, acosarlo, hacerlo retroceder, persuadirlo, pero sin
embargo sin bloquearlo por las exigencias que se encontraban todavía
inaceptables. Él no se negaba al diálogo y estaba dispuesto a aprovechar toda
puerta abierta por el interlocutor. Es en este sentido que se ha subrayado en
él un cierto oportunismo, se ha hablado de “pragmatismo”, y es verdad: es una
pequeña virtud anexa a la virtud cardinal de la prudencia: la sagacidad, una
sabiduría práctica, es vecina de la solertia, de la cual hablan
Aristóteles y Santo Tomás (2-2, q. 48, a. unicus) y el “Gaffiot”, y
que es la habilidad de encontrar los medios para llegar a sus fines.
Mons. Lefebvre pedía con esta sagacidad “que seamos por lo
menos tolerados”: “Esto sería un avance considerable”, decía. Y “que seamos
reconocidos tal como somos”, es decir, con nuestra práctica que se deriva de
nuestras posiciones doctrinales. Pues bien, hoy en día constatamos de parte de
Roma una disposición a soportar nuestra existencia y nuestras posiciones
teóricas y prácticas. Yo digo “soportar” para evitar “tolerar”, pues ¡se tolera
un mal!
Doctrinalmente, ya no se nos fuerza a admitir “todo el concilio”
ni la libertad religiosa: ciertos errores que nosotros denunciamos están siendo
considerados por nuestros interlocutores como materia de libre discusión, o a
discusión continuada. Es un progreso. Nosotros discutimos, pero es necesario
confesar que nosotros no cambiamos y que es improbable que nosotros cambiemos.
Y en la práctica, nosotros pedimos a estos Romanos: “Reconozcan nuestro derecho
de reconfirmar a los fieles bajo condición” y también “¡Reconozcan la validez
de nuestros matrimonios!” Como usted ve, son serias manzanas de discordia. Será
necesario que se nos reconozcan estas cosas. De lo contrario, ¿cómo nuestro
reconocimiento sería vivible?
Esto puede tomar tiempo ¡pero hay un Dios! ¡Y una Mediadora todo
poderosa!
MONS.
LEFEBVRE RESPONDE:
En una conferencia a sus
seminaristas en septiembre de 1988:
“Muchos de los que nos han abandonado para unirse a
Roma (conciliar) no comprendieron justamente lo que es el liberalismo y cómo
las autoridades romanas, desde el concilio Vaticano II, están infestadas de
estos errores. Si lo hubieran comprendido, hubieran huido, la hubieran evitado,
se hubieran quedado con nosotros. Pero ellos no quieren creer en estos errores
¡Es grave! Porque al acercarse a estas autoridades, uno se contamina
forzosamente.
Estas autoridades están imbuidas (…) de los
principios del liberalismo: necesariamente, ellas actúan de conformidad con su
manera de pensar. Por consiguiente, cuando ellas comienzan a tener
relaciones con nosotros, ellas imponen estas ideas, puesto que son las
autoridades. Son las autoridades, nosotros somos los inferiores, entonces ellas
nos impondrán sus ideas. Mientras ellas no se deshagan de estos errores, del
liberalismo y del modernismo, no habrá medio de entenderse con ellas.”
Entrevista concedida a la
revista Fideliter Nº 66,
1988:
sábado, 20 de febrero de 2016
COMENTARIOS ELEISON - OBISPOS
“Un tercer obispo para la
“Resistencia” está planeado, como el año pasado para el 19 de Marzo en el
Monasterio cerca de Nova Friburgo en Brasil. Es su Prior, el Padre Tomás de
Aquino, fiel guerrero y veterano de la guerra post-Conciliar por la Fe. Que
Dios esté con él y con todos los humildes y fieles siervos de Dios.”
Número
CDXLIX (449)
20 de
febrero de 2016
Obispos
Mons. Williamson
La
FSPX de ninguna manera está “fuera de peligro”.
¡Obispos
Resistentes deben “cumplir lo prometido”!
Desde el Capítulo General
de Julio de 2012 cuando bajo la dirección de Monseñor Fellay la Fraternidad San
Pío X dió un decisivo bandazo hacia un acuerdo de compromiso con Roma
Conciliar, los Católicos de la Tradición se han preguntado dónde se
posicionaban los otros dos obispos, Monseñor Tissier de Mallerais (MoT) y
Monseñor de Galarreta (MoG), porque ambos han sido más vale discretos en
público desde ese entonces. Sin embargo, firmes palabras dichas por cada uno de
ellos el mes pasado, han originado esperanzas para el futuro de la FSPX. ¿Están
las esperanzas justificadas? Los Católicos pueden necesitar permanecer en sus
guardias…
El sermón de Confirmaciones
de MoT dado el 31 de Enero en Saarbrücken en Alemania no pudo haber sido más
recto ni claro. Por ejemplo: En la confrontación de la FSPX con Roma,
aquella nunca puede presentarse para un compromiso o doble trato. Nosotros
nunca podemos negociar con Roma mientras los representantes de la Neo-Iglesia (sic) se
aferren a los errores del Vaticano II. Cualquier conversación con Roma debe ser
por lado nuestro sin ambiguedades, y debe tener como su propósito la conversión
de los representantes de la Neo-Iglesia de vuelta a nuestra única y sola verdad
de la Tradición Católica. Ningún compromiso ni doble trato hasta que hayan
superado sus errores Conciliares y se hayan convertido de vuelta a la Verdad.
¡Admirables palabras! La
rectitud no es el problema de MoT. Él no es nada político, Dios lo bendiga. El
problema de él es que cuando llega el momento de poner sus palabras en acción,
su “Cincuentismo” hace que obedezca a su Superior, y vuelva a la línea de los
políticos del Cuartel General de la FSPX en Menzingen. Nada indica que esto no
pasará de nuevo esta vez, pero siempre podemos rezar para que haya en fin por
el lado suyo una reacción eficaz. MoT no es un cobarde, pero no quiere ver, o
verdaderamente no puede ver, toda la malicia de la acción de Menzingen. No es
solamente la unidad y bienestar de la FSPX lo que está en juego, sino la
continuación de la Fe católica.
Por el contrario, MoG es un
político. Desafortunadamente no tenemos el texto completo de la conferencia que
él dio en Bailly, Francia, el 17 de Enero, ya que sus exactas palabras son
importantes, así que no podemos hacer más que citar de un resumen de sus
principales pensamientos: las últimas propuestas teológicas y canónicas
de Roma para un acuerdo Roma-FSPX siguen inaceptables, pero el Papa quiere
ciertamente un acuerdo, y es perfectamente capaz de ignorar a sus propios
oficiales e imponer a la FSPX un reconocimiento “unilateral”. Un reconocimiento
tal definitivamente dañaría a la FSPX internamente, pero si la FSPX no hubiera
hecho nada para obtenerlo, entonces no hay nada que la FSPX podría hacer para
impedirlo. Sin embargo, la Providencia podrá velar una vez más sobre el trabajo
de Monseñor Lefebvre.
Pero, su Excelencia,
Menzingen hace ahora desde muchos años todo lo que ha podido mediante
negociación política para llegar al reconocimiento oficial por Roma, y la
eventual llegada “unilateral” de este acuerdo será un mero pretexto para
engañar a los Tradicionalistas de manera a liquidar la FSPX bajo la cubierta de
reclamar, sin duda con el permiso secreto de Roma, que fue toda la culpa de
Roma. Pero el hecho permanecerá, que la Fraternidad de Monseñor Lefebvre estará
definitivamente traicionada, y usted con sus propias “No, no, mil veces
no…. pero, posiblemente, sí” tendrá que responder por no haber hecho
todo lo que usted podía y debía haber hecho para bloquear la traición de ella.
En breve, ese sistema de
luz de emergencia de la Iglesia Universal en la oscuridad Conciliar, que es la
FSPX, está ella misma titilando y en peligro de no dar más luz. Por
consiguiente, ese equipo de reparación para mantener la luz de emergencia, que
es la “Resistencia”, sigue todavía necesario y ese equipo necesita de una
suficiencia de buenos capataces. Un tercer obispo para la “Resistencia” está
planeado, como el año pasado para el 19 de Marzo en el Monasterio cerca de Nova
Friburgo en Brasil. Es su Prior, el Padre Tomás de Aquino, fiel guerrero y
veterano de la guerra post-Conciliar por la Fe. Que Dios esté con él y con
todos los humildes y fieles siervos de Dios.
Kyrie eleison.
Etiquetas:
Comentarios Eleison,
Dom Tomás de Aquino,
FSSPX,
Monasterio de la Santa Cruz,
Monseñor de Galarreta,
Monseñor Tissier de Mallerais,
Monseñor Williamson,
NeoFraternidad,
Resistencia
lunes, 21 de septiembre de 2015
HISTORIA DE LA FSSPX CONTADA PARA NIÑOS
Como ya se ha visto, en su política de aplicar el branding de mercadotecnia en sus medios
de comunicación, la Neo-FSSPX ha forjado un molde de sitio web que ha aplicado
universalmente. Esta vez le ha tocado el turno a Sudamérica, pero en vez de
cambiarle la cara al sitio web oficial, han preferido crear un sitio web para el Seminario de La
Reja. Así se hace una sola identidad, digitada desde Menzingen. En este sitio
web podemos encontrar un texto que pretende ser un resumen de la historia de la
FSSPX, texto que repiten los otros sitios en sus respectivos idiomas.
Transcribimos debajo el mismo, intercalando algunos comentarios en rojo.
Un hermoso misterio
La historia de la FSSPX, al igual que la historia
de la Iglesia católica, es un hermoso misterio. Ambas siguen floreciendo a
pesar de muchos contratiempos e incertidumbres. Desde sus humildes orígenes, la
FSSPX ha crecido exponencialmente y hoy proclama la fe por todo el mundo.
Fundación
Monseñor Marcel Lefebvre, en respuesta a las
reiteradas peticiones de jóvenes interesados en una formación sacerdotal
tradicional (¿Y por qué estas
peticiones a Mons. Lefebvre? ¿Qué pasaba mientras tanto en la Iglesia? ¿Cuál
era el contexto? ¿Qué había pasado en los años ’60? Nada se dice), fundó la Fraternidad Sacerdotal San Pío X el 1º
de noviembre de 1970.
En aquel entonces tenía 65 años de edad y
anteriormente había servido a la Iglesia católica como Delegado Apostólico en
el África Francesa, como Arzobispo de Dakar y como Superior General de los
Padres del Espíritu Santo, una congragación [sic] de sacerdotes misioneros.
Once jóvenes comenzaron sus estudios bajo la
dirección de Monseñor en un seminario nuevo en Ecône, Suiza. El obispo local de
Friburgo estaba convencido de que aquel nuevo seminario traería grandes
beneficios a la Iglesia católica y pronto concedió su aprobación oficial.
Sin embargo, el propósito de esta nueva
congregación sacerdotal fue mal interpretado, inclusive por los dirigentes de
la Iglesia en Roma. Muchos pensaron que el antiguo arzobispo se había rebelado
en contra del papa porque sólo permitía el antiguo rito latino de la Misa en su
seminario (¿Sólo era mala
interpretación, o sabían que Mons. Lefebvre ponía en evidencia y riesgo su
modernismo? ¿Y esto se limitaba sólo a la Misa o a toda la doctrina?). Pero al contrario, Monseñor Lefebvre insistía en
que respetaba y honraba al Santo Padre, y que sólo estaba continuando una
tradición católica ininterrumpida (¿Ininterrumpida
o precisamente que los modernistas a partir del Vaticano II habían
interrumpido? ¿O quieren decir que la tradición era ininterrumpida a pesar del
V. II?): amaba el rito Tridentino
de la Misa y sabía por experiencia propia lo beneficioso, incluso crucial, que
era para formar sacerdotes santos (¿Sólo
por eso defendía la misa católica? ¿Y sólo la misa bastaba para formar
sacerdotes santos?). El rito
Tridentino, después de todo, nunca había sido suprimido, a pesar de que ya se
permitía un rito vernáculo nuevo.
(¿Se permitía o se había impuesto?)
Oposición
jueves, 7 de mayo de 2015
EL CATÓLICO LIBERAL – P. AGUSTÍN ROUSSEL
PREOCUPACIÓN
POR LA PAZ
El
“Católico-liberal” quiere la paz a cualquier precio, pero es un precio
demasiado elevado, pues, tal como la concibe y la practica, se realiza siempre
en detrimento de la verdad, de los derechos de Dios y de la Iglesia.
Ciertamente, todo católico debe amar la paz, es decir, buscar la tranquilidad
del orden en todo dominio: “Bienaventurados los pacíficos”. Pero, dice el
Cardenal Pie, la paz no es
posible más que en la verdad, pues el orden no es posible
entre aquello que no está dispuesto según la exigencia de las mutuas
relaciones; entre los hombres, sólo si su actividad esta ordenada según la
virtud, en particular según la justicia y la caridad que aseguran el respeto de
todos los poderes legítimos, de todos los derechos.(Estas virtudes sociales, por otra parte, no pueden ser plenamente
comprendidas y realizadas más que en el seno de la verdadera Religión; pues
sólo el Catolicismo, orden íntegro y fuerza misma de Dios, es de naturaleza
para conducirlas a la perfección relativa que comportan en este mundo). De
ahí que la paz es imposible aquí en esta tierra, entre la Iglesia y el
mundo: “Hijo mío, al entrar al servicio del Señor, prepara tu alma para
la prueba”.(Eclo, 2, 1)“Así,
todos aquellos que quieren vivir con piedad en Cristo Jesús, deberán sufrir
persecución”.(II Timoteo, 3, 12)
Nuestro
Señor mismo lo ha predicho claramente: “Seréis odiados a causa de mi
nombre”; y en efecto, es un privilegio del Catolicismo el excitar
siempre y en todas partes el odio violento o hipócrita del mundo que él
condena. La Iglesia militante luchará en tanto haya almas que
salvar. En consecuencia, el pacífico es
con frecuencia llevado a preparar y hacer la guerra contra los perturbadores
del orden, contra la concupiscencia, contra el mundo, contra Satán. Es pues por
amor del orden y de la paz que atacará la ignorancia, el error, las pasiones,
para salvar almas. El
“Católico-liberal” ignora las verdaderas condiciones para la paz, esta
permanencia del orden, puesto que él lleva el desorden en su pensamiento como
en el mismo nombre que se da. Quisiera el acuerdo de voluntades por
encima y a pesar de la divergencia y la oposición de los espíritus. No
alcanza más que a una tolerancia superficial y provisoria en la que el
catolicismo lleva todo lo de perder y nada que ganar. No logra en absoluto la
verdadera paz, no obtiene ni siquiera la estima de sus adversarios: ¡Cuántas veces lo hemos visto tender con
penosa insistencia una mano que se le rechazaba con desprecio! No, el
“Católico-liberal” no es pacífico, es pacifista: tiene de ello las
dos principales características: aversión a sus hermanos católicos sin
epítetos, la comprensión con los enemigos.
Este
martes 23 de septiembre de 2014, Mons. Bernard Fellay, Superior General de la
Fraternidad San Pío X, se reunió con el Cardenal Gerhard Ludwig Müller,
Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe. Lo acompañaban los
Padres Niklaus Pfluger y Alain-Marc Nély, 1° y 2° Asistentes Generales de la
Fraternidad. Junto al Cardenal Müller se encontraban Mons. Luis Ladaria Ferrer
s.j., Secretario de la Congregación para la Doctrina de la fe, Mons. Joseph
Augustin Di Noia o.p., Secretario adjunto, y Mons. Guido Pozzo, Secretario de
la Pontificia Comisión Ecclesia Dei.
(…)
En
una entrevista cordial, se expusieron las dificultades doctrinales y canónicas,
y se evocó la situación actual de la Iglesia. Se decidió continuar con los
intercambios para aclarar los puntos de divergencia que subsisten.
Menzingen,
23 de septiembre de 2014
(DICI)
Fotografía con que el sito de noticias del Vaticano
ilustró el encuentro entre el Card. Müller y Mons. Fellay (http://www.news.va/en/news/congregation-for-the-doctrine-of-the-faith-cardina)
que demuestra el desprecio que se le tiene a los
conciliadores fraternitarios en Roma.
“¡Cuántas
veces lo hemos visto (al católico liberal) tender con penosa insistencia una mano
que se le rechazaba con desprecio!”
ACTITUD
CARITATIVA
¡Caridad, caridad! Esta
es una de las excusas con que el “Católico-liberal” trata de justificarse.
La verdadera caridad consiste en amar a Dios por sobre todas las cosas y al
prójimo por amor de Dios; ella no separa estos dos amores, ama a Dios y al
prójimo como Dios lo manda, en el orden y de la manera que Él lo quiere, es
decir, con, por, y en Jesucristo y la Iglesia. Sabe que el primer bien es la verdad: difundirla será pues su primer deber. Y porque ama fervientemente, detesta con
vigor; experimenta un odio implacable al mal, al error, al pecado y busca
destruir todos los obstáculos que se oponen a la misión apostólica de la
Iglesia. Comentando las palabras de San Pablo: facientes veritatem
in caritate, el Cardenal Pie
escribe: “La caridad implica ante todo el amor de Dios y de la verdad;
no teme pues sacar la espada de la vaina cuando está en juego el interés de la
causa divina, sabiendo que más de un enemigo no puede ser cambiado o curado más
que por los golpes enérgicos y heridas saludables”. ¿Ama a Dios
por sobre todas las cosas el “Católico-liberal” que desconoce su verdad y hace
y negocia con tanta habilidad sus derechos imprescriptibles? ¿Ama a su prójimo
cuando no emplea todas sus posibilidades para sacarlos del error y hacerle la
limosna de un poco de verdad sobrenatural? ¿Es verdaderamente amar a un enfermo
ocultarle su mal en vez de curarlo? ¿Es verdaderamente tener piedad de las
almas, callar las verdades algo duras pero que sólo por ellas podrían
despertarse y salvarse, argumentando que no se los quiere violentar?... No, la caridad del “Católico-liberal” está mal
ordenada por no decir directamente deformada. Es más de caridad desordenada que
caritativo, pues si es todo dulzura con el incrédulo, es en cambio todo
acritud, animosidad con el católico. Su corazón se vuelve hacia «la
izquierda» como sus ideas, y en ese sentido no ve en ellos más que equivocados,
extraviados y les prodiga tesoros de indulgencia de la que no le queda nada
para los verdaderos católicos; con ellos se muestra fácilmente acervo y
violento: entonces “su celo es amargo, su polémica agria, su caridad
agresiva” (Dom Sardá).
“Por un lado, culpamos a las
autoridades actuales de todos los errores y todos los males que se encuentran
en la Iglesia, olvidando que ellas intentan al menos en parte de liberarse de
los más graves (la condenación de la “hermenéutica de la ruptura” denuncia
errores muy reales). Por otra parte se afirma que todos están arraigados en
esta pertinacia (“todos modernistas, “todos podridos”). Esto es
obviamente falso. Una gran mayoría se deja llevar por el movimiento, pero no
todos.”
(Mons. Fellay, Carta a los tres obispos, 14
abril 2012)
sábado, 28 de febrero de 2015
SIGNO ALENTADOR
Número CCCXCVIII (398)
28 de febrero de 2015
Signo Alentador
Mons. Williamson
Un obispo dijo, la Tradición debe dar testimonio.
Monseñor, por favor hágalo más Ud., sino el rebaño
muere.
Luego que tres números de estos “Comentarios” han
tratado de mostrar la nueva manera de pensar por la cual la Fraternidad San Pío
X de Monseñor Lefebvre está envenenándose a muerte, presentemos un signo
alentador que muestra que su Fraternidad no está todavía completamente muerta:
citas de un sermón dado el 1ero de Enero
de este año en Chicago por Monseñor Tissier de Mallerais, uno de los cuatro
obispos consagrados para la FSPX en 1988. La gente a menudo pregunta porqué se
escucha hablar tan poco de él pues él es conocido por ser un hombre tímido pero
honesto, con una fuerte fe, una clara mente y un gran conocimiento de, y amor
por, el Arzobispo. Tal vez él ha amado la Fraternidad “no sabiamente, pero
demasiado bien” de manera que él no ha visto o no ha querido ver a qué punto
los Superiores actuales están desde hace largos años, lentamente pero
seguramente, traicionando el combate por la Fe del Arzobispo. ¿Ha puesto él la
unidad de la Fraternidad por arriba de la Fe de la Iglesia? Pero el mes pasado
él dijo varias cosas que no se podían decir mejor.
Él citó al Arzobispo quien escribió en su Itinerario Espiritual (Cap.III, p. 40): “Es pues un deber estricto
para todo sacerdote que quiere permanecer católico el separarse de esta Iglesia
Conciliar, mientras ella no reencuentre la Tradición del Magisterio de la
Iglesia y de la Fe católica”. Luego, para enfatizar, Monseñor
Tissier dijo “Permítanme que yo repita eso” y anunció de nuevo la cita.
A continuación él se refirió a las fuerzas del mal
que ocupan la Iglesia. Así advirtió contra los “falsos amigos” que
erróneamente mantienen que si la FSPX permanece “separada de la Iglesia visible”,
ella se transformará en una secta. Él declaró, por el contrario, que “nosotros somos la Iglesia visible” y que “nosotros estamos en la Iglesia”.
Finalmente él advirtió contra los “falsos amigos” que pretenden que la FSPX está en una
situación anormal porque no estamos “reconocidos por la Iglesia”,
y él declaró que es la situación de Roma, no la nuestra, la que es anormal, que
la Fraternidad no precisa “retornar” porque son
estos Romanos los que tienen que retornar. “No necesitamos buscar qué
podemos hacer nosotros en Roma, sino más bien qué testimonio nosotros podemos
darle a la Iglesia toda siendo una luz en un candelero y no bajo un tonel ”.
La línea del pensamiento de Monseñor Tissier, tal
como ella es expresada en estas citas, es exactamente la del Arzobispo. Los
cucúes modernistas ocupando hoy en día el nido del ruiseñor, es decir las
estructuras de la verdadera Iglesia, pueden presentar la apariencia de ruiseñores, pero su canto, es decir
su doctrina, doctrina, doctrina, los traiciona inmediatamente. En realidad no son más que cucúes
sin ningún derecho a ocupar ese nido. El nido verdadero no hace su doctrina
verdadera. Su falsa doctrina hace falsa su ocupación de ese nido. Ellos pueden
ser visibles en ese nido pero, como su doctrina lo muestra, ellos no son
verdaderos ruiseñores. Dondequiera que el remanente de los verdaderos
ruiseñores esté visiblemente reunido en cualquier nido provisional, ellos están
en la Iglesia, ellos son la verdadera Iglesia visible y su hermoso canto
testimonia a quienquiera que tiene oídos para escuchar, que los cucúes son nada
más que cucúes que han robado el nido católico que actualmente ellos ocupan.
¡Ay!, los Superiores actuales de la FSPX no tienen
oído musical, no quieren distinguir el canto de los cucúes del de los
ruiseñores, y así juzgan al Catolicismo por las apariencias del nido en lugar
de por la realidad del canto. Lo que Monseñor Tissier dijo acá les debe haber
desagradado enormemente. Sin ninguna duda, ellos habrán ejercido una presión,
hábilmente calculada, para asegurarse que él dé un paso atrás y vuelva a la
línea, su línea de ellos. Y, por “obediencia”, él arriesga hacer exactamente
eso. Debemos rezar por él.
Kyrie eleison.
miércoles, 5 de febrero de 2014
BOLETÍN DE LOS DOMINICOS DE AVRILLÉ PROHIBIDO EN USA POR LA NEO FSSPX
SEL
DE LA TERRE, n° 85, Verano de 2013
¿Existe
una iglesia conciliar?
POR
MONS. BERNARD TISSIER DE MALLERAIS
viernes, 27 de septiembre de 2013
¿IGLESIA CATÓLICA O IGLESIA CONCILIAR?
¿A qué
Iglesia se ha acercado la FSSPX?
¿De cuál
Iglesia la FSSPX ha adoptado las características?
Monseñor Tissier explica
claramente que existe una sociedad que es la iglesia conciliar, de la cual da
las 4 causas (1). Es de fe que existe una Iglesia Católica.
Monseñor Fellay declaró:
« el hecho de ir a Roma no quiere decir que estamos de acuerdo con
ellos. Pero es la Iglesia. Y es la verdadera Iglesia” (2) ¿Cuál es
para Monseñor Fellay la « verdadera Iglesia », la Iglesia de la cual
tenemos que formar parte para ir al cielo? Vamos a verlo en 5 partes, tomadas
de la definición de Monseñor Tissier de la iglesia conciliar:
Podemos definir, siguiendo a
Monseñor Tissier, esta neo-iglesia como sigue:
« La iglesia conciliar
es la sociedad de bautizados que siguen las directivas de los papas y de los
obispos actuales, aceptando de manera más o menos consciente, la intención de
realizar la unidad del género humano y que en la práctica aceptan las
decisiones del concilio, aceptan (3) la nueva liturgia y se someten
al nuevo Derecho canónico”
Los bautizados a quienes las
Fraternidad ha intentado acercarse, corresponden plenamente a esta definición.
Ya sea Benedicto XVI o Monseñor Di Noia, o los interlocutores, sean las
otras comunidades Ecclesia Dei, o los otros miembros del GREC (Padre Lelong,
Fraternidad San Pedro, San Pedro de Clairat, Instituto Cristo Rey…). ¿Se ha
logrado este acercamiento?
Para realizar esta imposible
reconciliación:
-1. Seguir
las directivas del Papa y de los obispos actuales:
1.1 Podríamos hablar de las
oraciones por la paz con ocasión de Siria. Esta es la última directiva del papa
que la FSSPX ha seguido, como lo veremos en la segunda parte.
1.2 Otro ejemplo es la
aprobación por los ordinarios, contemplada en las discusiones con Roma para
toda nueva fundación.
1.3 Si Roma acepta a la
Fraternidad « tal como es » como lo pidieron los 3 obispos en junio
de 2013, la Fraternidad acepta entonces, a priori, las directivas del
Papa actual. Uno no se hace aceptar por un superior para rechazar sus
directivas a priori.
-2.
Intención de realizar la unión del género humano.
2.1 El deseo de paz
manifestado por el Papa, y seguido por la neo-FSSPX con ocasión de Siria, es
muy interesante (4). No se trata de Justicia, sino de una simple oposición de
principio a la guerra, el irenismo. La unión del género humano, ¿no se
manifiesta principalmente por la ausencia de guerra? Por supuesto que uno puede
plantearse la cuestión de la oportunidad de bombardear a Assad, el hijo del
perseguidor de los libaneses, para favorecer a sus enemigos, sin duda peores
que él e integralmente musulmanes. Pero la oración del Papa, retomada por el
Distrito de Estados Unidos es clara: “Ayúdanos, María, para superar
este momento difícil y comprometernos a construir todos los días y en todas las
áreas una auténtica cultura del encuentro y la paz” La FSSPX pide aquí
a la Virgen, ayudar a construir la unidad del género humano.
2.2/ Ser aceptados tal como
somos (5). ¿Por qué querer ser aceptados si la fe no es común? ¿Cuál es la
unión que se busca si no está basada en la doctrina? Un acuerdo práctico sin
acuerdo doctrinal es una aplicación de la doctrina revolucionaria de la unión,
como está profesada en la unión del género humano.
-3. En la
práctica aceptan las decisiones del concilio.
Aquí, en la práctica como en
los principios. Ver la declaración doctrinal del 15 de abril de 2012 la cual,
después de 4 semanas de trabajo, el consejo general asistido de teólogos,
escribieron(6) :
4 La
completa Tradición de la fe católica debe ser el criterio y la guía para
la comprensión de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, el cual a su vez,
ilumina –es decir profundiza y explica ulteriormente- ciertos aspectos de la
vida y de la doctrina de la Iglesia, implícitamente presentes en ella, y aún no
formulados conceptualmente.
5 Las
afirmaciones del Concilio Vaticano II y del Magisterio Pontifical posterior
relativos a la relación entre la Iglesia católica y las confesiones cristianas
no-católicas, así como el deber social de religión y al derecho a la libertad
religiosa, cuya formulación es difícilmente conciliable con las afirmaciones
doctrinales precedentes del Magisterio, deben ser comprendidos a la luz de la
Tradición entera e ininterrumpida, de manera coherente con las verdades
enseñadas precedentemente por el Magisterio de la Iglesia, sin aceptar ninguna
interpretación de estas afirmaciones que pueda llevar a exponer la doctrina
católica en oposición o en ruptura con la Tradición y con este Magisterio.
6 Es por eso
que es legítimo promover por una legítima discusión el estudio y la explicación
teológica de las expresiones y de las formulaciones del Concilio Vaticano II y
del Magisterio que le siguió, en el caso donde ellas no parezcan conciliables
con el Magisterio anterior de la Iglesia.
En los números 4 y 5, la
Fraternidad hace suya la teoría de la hermenéutica de la continuidad, tan cara
para Benedicto XVI (7): incluso si leemos en los textos del Vaticano II lo
inverso de lo que leemos en el magisterio anterior, en nombre de la tradición
viva, Benedicto XVI enseña que esta oposición es más aparente que real y que
ella es el signo de la vida y de la evolución de la Iglesia.
En el número 6, la FSSPX
precisa claramente que esta contradicción es una apariencia: “no parecen
conciliables”.
-4. Aceptan
la nueva liturgia.
Ver la declaración doctrinal
del 15 de abril de 2012 en su punto n° 7: los ritos indicados en las
ediciones típicas del Misal romano y de los Rituales de los Sacramentos
legítimamente promulgados por los papas Paulo VI y Juan Pablo II.
Por lo tanto, es legítima toda
la nueva liturgia, misa y sacramentos. Pero la ley es una ordenanza de
razón en vista del bien común, promulgada por quien está a cargo de la
comunidad.[8]. Si esta nueva liturgia es legal, entonces ella es buena,
porque una ley, siendo para el bien común, ordena cosas buenas. La FSSPX acepta
ahora la nueva liturgia para la Iglesia universal.
Recordemos que no solamente la
nueva misa es peligrosa para la fe, la validez del sacramento de la
confirmación hecho con materias grasas diferentes del aceite de oliva, es
gravemente dudosa, como lo repetía Monseñor Lefebvre, el ritual de
consagraciones episcopales es muy imperfecto respecto a los ritos tradicionales
[9],… Nos preguntamos entonces dónde está el bien común que viene de su
promulgación. Es suficiente visitar una iglesia durante una ceremonia moderna
para dudar.
-5. Se
someten al nuevo derecho canónico.
5.1 Siguiendo con la
declaración doctrinal : 8 Siguiendo los criterios enunciados aquí
arriba (III,5), así como el canon 21 del Código, nosotros prometemos respetar
la disciplina común de la Iglesia y las leyes eclesiásticas, especialmente
aquellas que están contenidas en el Código de derecho canónico promulgado por
el papa Juan Pablo II (1983) y en el código de derecho canónico de las Iglesias
orientales promulgado por el mismo Pontífice (1990), quedando a salvo la
disciplina que se le conceda a la Fraternidad Sacerdotal San Pio X por una ley
particular.
Nosotros nos apoyamos
principalmente en esta declaración pues el superior general la juzga
sorprendentemente sutil, muy inteligente, porque condensa bien las ideas
de la Fraternidad San Pío X:
Ella resume las posiciones
dispersas de los miembros de la FSSPX, ella fue distribuida a finales de abril
de 2012 y es aceptada por todos los superiores mayores que estaban en su puesto
en agosto de 2013, quienes pudieron discutirla libremente con la casa
general[10]. En agosto de 2013, habiendo ya partido los refractarios, ella
tiene hoy públicamente[11] la unanimidad de los superiores.
5.2 « « La
figura jurídica de la prelatura personal es una creación del Vaticano II” (Paralieu, Guía
práctica del (nuevo) Código de Derecho Canónico). Cuando
la Fraternidad trabaja, desde el 2012, por una prelatura personal, ella se
somete al nuevo código.
Por lo
tanto, podemos concluir que la FSSPX no solamente ha querido acercarse a la
nueva iglesia sino que ella ha adoptado sus características. La declaración del
15 de abril de 2012 ciertamente no ha sido refrendada por Roma, pero ella está
firmada por la FSSPX y constituye la aceptación de las notas de la iglesia
conciliar tal como fue definida por el mismo Monseñor Tissier.
Como lo dijo
el fundador de la FSSPX desde el verano del 76: es un certificado de
catolicismo el ser excluidos por estas personas.[12].
[1] Cuando hablamos de
Monseñor Tissier sin precisar la fuente, se trata del editorial de La Sal de la
Tierra n° 85.
[2] Monseñor Fellay citado por
el padre Gleize, CR 363.
[3] Aquí Monseñor Tissier
escribe «practican » pero eso nos parece confuso pues Dom Gérard, durante
los 10 primeros años de su adhesión, no practicó personalmente la nueva
liturgia. Si no la practicó pudiéramos decir que lo hizo indirectamente
aceptando la legitimidad.
[4] No solamente el distrito
de los Estados Unidos, sino varios sacerdotes en el púlpito se unieron a las
intenciones del Papa el domingo 8 de septiembre de 2013. La FSSPX llama así a
los no-católicos a unirse al Papa y a ella: “nosotros esperamos que no
solamente los católicos, sino todo el mundo responderá al llamado del papa
rezando a Nuestro Señor Jesucristo y su Santa Madre”. La mención de NSJC y de
la Virgen no debe despistarnos sobre el pensamiento ecuménico de la FSSPX: los
ortodoxos, ciertos musulmanes e incluso ciertos judeo-cristianos honran solo
con los labios a Jesús y su Madre.
[5] Declaración de los 3
obispos, junio de 2013.
[6] Que el texto de base sea
de Roma como dijo Monseñor Tissier el 29 de marzo de 2013, no cambia en nada la
responsabilidad de los signatarios y sus subordinados: para una venta
inmobiliaria, cuando el propietario firma, no es la casa del notario sino la
del propietario que es vendida.
[7] Ver Padre de Jorna,
declaración del capítulo 2012.
[8] I II, q90 a4
[9] Ver el estudio del padre
Pierre Marie en las ediciones SEL que explica que este ritual es válido pero
menos perfecto que el rito romano tradicional.
[10] Ver Monseñor Tissier, 29
marzo 2013.
[11] Al ser el sacerdote una
persona pública, las posiciones que adoptan, secretas o privadas no tienen
interés en cuanto tales. Si permanecen todavía en el seno de la FSSPX
algunos refractarios, ellos saldrán pronto o cambiarán de opinión, pues son los
superiores que forman los inferiores y no se puede vivir en oposición con los
superiores sobre un punto fundamental (ver “Tres Corrientes” por Dom Tomás de
Aquino, OSB)
[12] Conferencia del 20 de
agosto 1976
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












