Número CDXXXIII (433)
31 de octubre de 2015
Nuevamente,
Cultura
Mons.
Williamson
Católicos, no se
nieguen a escuchar a paganos –
Agustín dijo, “Toda
Verdad pertenece a nosotros”.
Una lectora de los ‘Comentarios’ cuestiona
nuevamente el valor de la cultura no católica cuando ella los ataca por alabar
a Wagner (CE 9) y a T.S.Eliot (CE 406, 411). Para ella, T.S.Eliot debe ser
descartado como Protestante, mientras que Wagner es un diablo Jacobino
enamorado del Budismo, cuya música está cargada con impureza gnóstica. Ahora
bien, ambos Eliot y Wagner tienen sus faltas, faltas graves cuando se las mide
en relación a la plenitud de la verdad católica, lo que los ‘Comentarios’
arriba mencionados indicaron. Pero en nuestra época enferma estos artistas
tienen su utilidad, la cual se deja resumir en unas pocas palabras atribuidas a
San Agustín: “Toda verdad pertenece a nosotros Cristianos”.
Eliot y Wagner pertenecen ambos a la “cultura”
de antaño. Cultura definiremos para nuestros propósitos aquí, como las
historias, músicas e imágenes que los hombres de todos los tiempos necesitan y
absorben para nutrir sus mentes y corazones. Así definida, la cultura refleja y
revela, enseña y moldea. Refleja porque es el producto de algún escritor,
músico o artista que tuvo el talento de dar expresión a lo que estaba pasando
en las almas de sus contemporáneos. Si fue popular en su tiempo, reveló parte
de lo que estaba pasando en sus almas, y si ha devenido desde entonces un
clásico, como Eliot y Wagner, eso es porque refleja y revela parte de lo que
pasa en las almas de los hombres de todos los tiempos. Así Eliot, a partir de
la pobreza misma de su crianza Unitaria, estuvo capacitado para dibujar su
retrato abrumador del hombre moderno, mientras que Wagner por un talento
immenso, al margen de cualquier budismo o gnosticismo, llenó sus óperas con una
riqueza de verdadera psicología humana que miles de comentaristas no han dejado
de interpretar desde entonces.
