Mostrando entradas con la etiqueta Declaración doctrinal del 15 abril de 2012. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Declaración doctrinal del 15 abril de 2012. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de enero de 2015

PARA RECORDAR NUEVAMENTE: CRISIS DE LA FSSPX - ARTICULOS DESTACADOS




Hay quienes para evitar tener que conocer una verdad que puede incomodar u obligar a tomar decisiones difíciles, se escudan con el simple argumento de que “los detractores de la Fraternidad buscan con lupa alguna palabra o frase del Superior general que sacan de contexto para en base a ello sacar sus propias falsas conclusiones y manifestar su rebeldía que conduce al cisma y la herejía”. Ciertamente que no faltan quienes proceden de esta manera con una lógica que se evade de la realidad, aunque no parece ser el caso fundamentalmente de quienes resisten el acuerdismo neo-fraternitario. Al respecto podríamos citar la enseñanza que sigue: “El razonamiento –explica Regis Jolivet- no es la razón, y hay muchos razonamientos que son un insulto a la razón. Los locos, como todo el mundo sabe, son a menudo grandes lógicos: lo malo es que las premisas de sus razonamientos son absurdas”, y añade luego: “El razonamiento no vale nada por sí mismo. La aptitud lógica, el rigor en el encadenamiento de las ideas son cualidades preciosas, con tal que a eso se añada el buen sentido, la atención a la experiencia, la previsión de las excepciones, el vivo sentimiento de la complejidad de la realidad, que hacen que no tratemos las cosas de la vida con la rigidez normal en las matemáticas. Esto es lo que Pascal quiso dar a entender cuando recomendaba que siempre fueran juntos el espíritu de geometría y el espíritu de finura”. (Curso de filosofía, págs. 187-188).
Así es como todos en algún momento podemos caer en la rigidez del razonamiento que no se corresponde con la compleja realidad porque no tenemos en cuenta aquellas cosas indispensables para que el pensamiento conserve el buen sentido y no llegue a imprudentes o absurdas deducciones. Pero, dicho esto, debe evitarse también caer en el vicio contrario de evitar todo razonamiento y a priori emitir un juicio sin haber examinado las relaciones que se presentan o nos son presentadas como dignas de atención. Así el mismo San Pablo escribía a los fieles: “Examinad, sí, todas las cosas; y ateneos a lo bueno” (2 Tes. 5, 20-21), pasaje que comenta Mons. Straubinger de la siguiente manera: “No todo lo que parece ser bueno, lo es en efecto. Hay que examinarlo a la luz de la fe. Véase  Juan 4,1; Hech. 17,11, donde se muestran los de Berea mejores que los Tesalonicenses, porque recibían ávidamente la palabra de San Pablo y constantemente la comprobaban con las Escrituras”, los cuales podrían ser tildados sin más de desconfiados o reluctantes por algunos fraternitarios que demandan de la feligresía una confianza ciega y un apoyo irrestricto a todo lo que hagan o digan el Superior general y sus asistentes y obispos de la FSSPX, en base a la propaganda y el branding y no a un sano y responsable discernimiento. Pero ese examen necesario, una vez más debe decirse, como en aquellos meritorios cristianos de Berea, requiere no sólo la condición de usar el buen sentido y el buen razonamiento, sino también un deseo ardiente de la verdad con el fin de manifestar la caridad que el Padre nos pide para que seamos semejantes a su Hijo Jesucristo. Sin este interés apasionado por la sabiduría –lo cual lleva presupuesto el desinterés de la propia condición ante los otros y las comodidades y ventajas que esto conlleva- no llegaremos a la verdad y pecaremos por exceso o por defecto, colocándonos en una muy riesgosa situación para nuestra alma. Así pues, quede dicho, que no otra cosa se pretende desde este espacio y particularmente desde esta sección que ahora volvemos a poner “sobre el candelero”, ateniéndonos al criterio expuesto para su difusión.    



 En este enlace los artículos seleccionados sobre el tema

Y en este otro acerca de la declaración doctrinal de abril de 2012


jueves, 27 de febrero de 2014

DOCUMENTO INÉDITO: CONFERENCIA DE MONS. FELLAY EN LA REJA, 8-10-12.- PARTE 6 – NON POSSUMUS




PARTE 6


Monseñor Fellay explica todas las “informaciones” recibidas de sus “amigos” que le decían que el Papa verdaderamente quería reconocer a la Fraternidad.

Señala que con la última respuesta enviada a Roma, las relaciones con ésta estaban terminadas, pero el 16-3-12 el Cardenal Levada le envía una carta en la cual lo amenaza diciendo que si no se adhiere al Preámbulo Doctrinal (de 14-9-11), se asumirá que rechaza la fidelidad al Papa, lo que implica una ruptura de la comunión y las consecuencias canónicas que de ello se derivan (declarar cismática a la FSSPX). En este punto, Monseñor Fellay todavía pudo haber realizado un acto heroico, al igual que Monseñor Lefebvre, prefiriendo ser tenido por cismático y excomulgado antes queceder en la Fe.

Pero sucedió una cosa increíble: otra vez aparecen sus nuevos amigos de Roma, los cuales supuestamente le avisan, un día antes de recibir la carta del Cardenal Levada, que usted va a recibir una carta dura, pero que permanece “cool”. Dos días después un supuesto mensaje del Secretario del Papa que le dice: la única cosa que Monseñor Fellay debe hacer con esta carta, es ponerla en el archivo. Entonces le escribe una carta al Papa, saltándose a la CDF. Fue en esos días que los tres obispos le escriben a Monseñor Fellay una carta haciéndole saber su oposición al acuerdo. Monseñor Fellay y su consejo siguen adelante a pesar de la oposición de los tres obispos y de  muchos miembros de la Fraternidad.

Monseñor Fellay continúa su conferencia, señalando que acepta el concilio en más de un 90%:

“No tengo mucha libertad de acción, (…) pero la CDF pensaba que nosotros de hecho negamos, rechazamos todo desde el ‘62. Decimos que reconocemos al Papa, pero de hecho lo rechazamos, todo lo que hace, todo el concilio, todo, y hay bastantes palabras de nosotros en las cuales decimos que rechazamos el concilio, por ejemplo, o hablamos de la iglesia conciliar o posconciliar o modernista o… hay tantas palabras que pueden dar la impresión que para nosotros nada existe desde el ‘62. (…) 

Estamos condenados injustamente, pero en esta situación me vi obligado a restituir la verdad. De hecho, cuando decimos que reconocemos al papa, hay una verdad en esta palabra. Y cuando decimos que rechazamos el concilio, en verdad aceptamos en parte el concilio y rechazamos de otro modo el concilio. Hay que hacer precisiones aquí. Pero no de un modo cismático, nosotros no somos ni sedevacantistas y no tenemos un rechazo total a todo lo que pasa. Hacemos distinciones. Monseñor Lefebvre tuvo una distinción famosa sobre el concilio. Decía que todo lo que es tradicional en el concilio, lo aceptamos. Y de hecho ha firmado todos los textos menos dos. Hace más que un 90% del concilio lo que él ha firmado. Si es que realmente firmó los documentos, lo que no consta, la firma no significaba conformidad sino presencia, era una constancia de asistencia. 

Entonces decir que rechazamos sin distinción, no es justo, no es verdad. Hay cosas que aceptamos en el concilio. Pero decimos que hay un espíritu que vicia todo, si vicia todo, se debe rechazar todo pero hay partes que realmente se pueden entender de un modo católico. Como hay partes de un pastel envenenado que se puede comer, pero lo razonable y lo sano y lo prudente es lanzar el pastel completo a la basura. Monseñor decía que las partes que son dudosas las interpretamos de un modo católico y las partes que no son católicas, las rechazamos. Se toma de Mons. Lefebvre lo que conviene a la intención acuerdista, y lo que no conviene se calla.

Continúa Monseñor Fellay diciendo que lo que hace ahora no se puede decir que sea el equivalente a la propuesta previa de Roma. Se siente obligado ¿Por qué? ¿Por quién? a tomar algo del texto presentado por Roma pero con otra formulación y que es una respuesta precisa a ese texto. Trata de desarmar la bomba cismática para lo cual el fin justificó los medios. Y si nos califican de cismáticos por ser fieles a la verdad, bendito sea Dios y es entonces que realiza la Declaración Doctrinal del 15 de abril. Aclara que algunos sacerdotes estuvieron descontentos con ese texto Leer la crítica de la Declaración Doctrinal del Padre de Jorna presentada en el Capítulo General de julio del 2012 aquí. Señala que utiliza palabras al límite de la ambigüedad. Mentira: usó un lenguaje ambigüo. Entonces lee la Declaración Doctrinal del 15 de abril.

Al leer el punto II: Nosotros declaramos aceptar las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia en materia de fe y de moral, dándole a cada afirmación doctrinal el grado de adhesión requerido, según la doctrina contenida en el n° 25 de la Constitución dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II Omite leer la nota (1) de ese punto en donde acepta la nueva fórmula de la Profesión de fe y del Juramento de fidelidad para asumir un cargo ejercido a nombre de la Iglesia.

Y al explicar este punto dice que es completamente tradicional, que no tiene nada de peligroso. 
P. Calderón sobre el n° 25 de Lumen gentium en “La Lámpara bajo el Celemín”, pág. 146: “¿Podemos al menos rescatar este texto? No, por cierto, porque en el capítulo anterior este mismo documento ha subordinado el oficio jerárquico al sensus fidei lo que obliga a entender la doctrina del n. 25 de manera muy distinta a lo enseñado por el Vaticano I”. Sacerdos: En la situación anormal actual de la Iglesia, donde los papas posconciliares ya no enseñan la sana doctrina,  este pricipio no puede aplicarse pues equivaldría a someterse al “magisterio conciliar y posconciliar” firmándole un “cheque en blanco”.
  

miércoles, 22 de enero de 2014

¿DEJAR LA FSSPX ES COMO DEJAR LA IGLESIA?



Hacemos mención de los siguientes comentarios advertidos en un blog pro-FSSPX con la sola intención de alertar sobre el gran peligro que hay para quienes están inmersos en una estructura que se ha vuelto liberal, de tornarse asimismo liberales, usando del entendimiento de una manera peligrosamente arbitraria, torcida e ilógica con el solo fin de justificar la  permanencia en una realidad que se ha tornado falsa y ya no se verifica en los hechos. El hombre suele sostener sus ilusiones con un mar de argumentos que gusta de creer para no tener que afrontar la dura y objetiva verdad. 

Introduce un comentario (aquí) el responsable de un blog llamado “La honda de David”, diciendo lo siguiente:

Lhd1/18/2014 08:12:00 p. m.
Peter:

Hay que distinguir la estructura (FSSPX) de quienes la integran. Si bien la estructura no tiene las promesas de infalibilidad de la Iglesia, ella ha sido y es un instrumento elegido por Dios para el mantenimiento de la liturgia y doctrina de siempre. Yo le he dado una connotación escatológica que Ud. podrá no compartir, pero pienso realmente que es el Testigo de Dios para estos tiempos y un Testigo elegido por Dios no falla (en su esencialidad). Entonces, no hay individuos puros ni elegidos pero si hay una estructura pura -los fundamentos o propósitos de la asociación- y elegida por Dios, con un fundador que tiene todas las características de santidad. Algo similar ocurre en la Iglesia, aquí sí con promesas explícitas de Cristo de indefectibilidad e infalibilidad , con el alcance que le ha dado la misma Iglesia, pero cuyos miembros -excepto la Cabeza celeste y la Santísima Virgen- que son pecadores. Por tanto ha hecho Ud. mal en dejarla como haría mal si dejara a la Iglesia por el desmadre que sufre actualmente.

Toda la argumentación de este señor se basa en una mera opinión:

pienso realmente que es el Testigo de Dios para estos tiempos y un Testigo elegido por Dios no falla (en su esencialidad).

Es decir que la FSSPX a pesar de no tener ninguna promesa de infalibilidad o indefectibilidad, sería el testigo elegido de Dios, y por lo tanto por eso no podría fallar.

Entonces, no hay individuos puros ni elegidos pero si hay una estructura pura -los fundamentos o propósitos de la asociación- y elegida por Dios, con un fundador que tiene todas las características de santidad

O sea que aunque los miembros de la congregación se corrompan y se desvíen del camino señalado al inicio de la misma, aunque traicionen y dejen de lado los fundamentos y propósitos de la asociación, la estructura, como es elegida por Dios -y su fundador además tiene características de santidad-, es una estructura pura y eso hace que la estructura (la FSSPX) no pueda claudicar (¿no suena esto un poco a fariseísmo?). Pero si esto es así, ¿entonces por qué no pasó lo mismo con los franciscanos, los jesuitas, los dominicos, los carmelitas, los salesianos, etc., etc., que fueron sin dudas instrumentos de Dios con fundadores santos, y sin embargo todos se corrompieron y claudicaron? “Ah, no, esto en la FSSPX no puede ocurrir”. ¿Y por qué no? “Porque yo pienso así”.

Y porque además

Algo similar ocurre en la Iglesia (…) Por tanto ha hecho Ud. mal en dejarla (la FSSPX) como haría mal si dejar a la Iglesia por el desmadre que sufre actualmente.

Es decir, que dejar a la FSSPX sería similar a dejar la Iglesia. En definitiva, los que militan en las filas de los resistentes son prácticamente apóstatas. Bueno, si no se quiso decir eso, el razonamiento utilizado allí puede conducirnos muy fácilmente a eso.

A esto se reducen generalmente los argumentos usados para defender a la actual neo-FSSPX: obedecer mediante una confianza ciega, mediante un fideísmo sentimental e irracional, a una congregación que, como la Revolución para los comunistas, está más allá de los hombres, y aunque los hombres fallen, ella no fallará jamás. ¿Y eso está escrito en algún lado, está revelado por alguna aparición del cielo, está profetizado? No. Está en la cabeza de algunas personas que se resisten a creer lo que no se animan a ver y ni siquiera a pensar.

Ahora, si alguien nos preguntara por qué no usamos del espacio dedicado a comentarios del post que mencionamos para decir estas cosas, sencillamente diríamos que no lo hacemos porque una manifestación más de esta ceguera empecinada se manifiesta un poco más abajo del post, donde en un comentario el responsable del blog dice lo siguiente:

Ermindo Pericón Argentino1/20/2014 10:13:00 a. m.
Agradecemos a quienes se expresan aquí con el fin de contribuir al fortalecimiento de la Fraternidad San Pío X.

Sólo vale expresarse allí –y sólo agradecen que se haga ello- “con el fin de contribuir al fortalecimiento de la Fraternidad San Pío X”, no al fortalecimiento de la verdad. La FSSPX es un fin en sí mismo, es un sinónimo de la verdad, el bien y la Iglesia misma. Es, en definitiva, un ídolo para esta gente. Se comprende entonces que si alguien osa criticar –con o sin fundamentos- la sacrosanta FSSPX, ellos se disgusten y la emprendan contra los “rebeldes” , los “falsos tradicionalistas”, los "parásitos" (sic). ¿La Fraternidad es para la verdad, o la verdad está subordinada a los intereses de la Fraternidad? Pues ojalá alguna vez entiendan estas personas que negando la verdad no contribuyen “al fortalecimiento de la Fraternidad San Pío X”, sino más bien a su segura destrucción.


Aprovechamos este espacio para dar a conocer otra brillante exposición de esta deformación de la verdad por parte de los fellaycistas del citado blog, que hemos encontrado de casualidad. Un comentarista hace mención de una entrada de nuestro blog y recibe dos respuestas, una que se escapa por la tangente (la del autor de ese blog) y otra que no dice toda la verdad y así falsea las cosas para justificar la felonía del Superior General de la Neo-FSSPX. Veamos:

Anónimo9/30/2013 01:42:00 a. m.
Estimado Ermindo:
está bien, son traidores, pero entradas como ésta:
http://www.syllabus-errorum.blogspot.com.ar/2013/09/un-error-monstruosopero-legitimo.html
¿no merecerían al menos una aclaración, una mínima explicación de la aparente contradicción? (en todo caso te pido me indiques algún blog o sitio que explique la cuestión).
Gracias desde ya.
Catoperplejus.

Responder
Ermindo Pericón Argentino10/01/2013 08:31:00 a. m.
Estimado Catoperplejus: Quienes pertenecemos a la feligresía de la Fraternidad San Pío X desde que se instaló en la Argentina, siempre hemos oído lo mismo: debermos abstenernos de la llamada misa nueva, cuyos textos ambiguos favorecen la protestantización. No quita que en muchos casos sea válida, mas no siempre, ni que esa validez le quite el peligro que conlleva.
Justamente en nuestra bitácora hemos hecho referencia, más de una vez, al contraste que nos proponen las Sagradas Escrituras, desde el génesis mismo, sobre el sacrificio.Así sucede con los sacrificios que presentaban Abel y Caín: sin discutir sobre su validez como sacrificio, el uno era grato a Dios, el otro no. El uno tenía por fin la Gloria de Dios, el otro la satisfacción del Hombre. El uno dedicaba lo mejor a Dios, el otro reservaba lo mejor para el Hombre.
No creemos que haya necesidad de abundar más al respecto. Además, y con la mala fe que los distingue, Syllabus errorum saca de contexto determinadas expresiones para probar lo que ya dan por probado de antemano. No vamos a llevar estas cuestiones a un plano científico, pero ninguna duda cabe que el planteo que hacen quienes se escudan en los sellos Syllabus errorum, Spes, y Non Possumus, que son las mismas personas, o el mismo grupo si prefieren, carece de rigor suficiente para probar lo que pretenden. No emiten juicios sino prejuicios.
Pericón Argentino

Responder
Anónimo10/01/2013 12:12:00 p. m.
Catoperpeljus:
El tema se lo explico de esta manera:
La legitimación de que habla Mons. Fellay en su declaración hace referencia a la promulgación de una ley. Una ley es ley si en su facción cumple con determinados requisitos. Es un concepto positivista pero no alejado del ser de las cosas. Pero algo muy distinto es que esa ley sea buena y allí la posición de la FSSPX no ha cambiado, es la que expone muy bien el P. Gomis.
Algunos llevados por el error de considerar que una ley para ser tal debe además tener una finalidad buena le quitan valor de ley. Pero es como decir que un hombre malo no es hombre porque no cumple su finalidad de ser bueno.
En definitiva, el novus ordo es legítimo porque fue promulgado por la autoridad legítima, pero no obliga por ser una ley mala.
El escándalo que arman los "recalcitrantes" carece, una vez más, de todo sentido.

Luso

Mons. Fellay realizó una declaración ambigua, pues aparentemente se habría referido a la promulgación de la ley (que es como lo interpretan algunos) y no a la ley en su conjunto (como lo interpretan otros). Pericón se justifica diciendo que los Padres de la Fraternidad siempre han hablado mal de la nueva misa. Bien. Pero esto es una declaración doctrinal realizada para que quede en claro a los romanos en qué creen los de la FSSPX. Por lo tanto no puede haber un contenido implícito y ambiguo. Si se llama “declaración doctrinal” debe declararse claramente cuál es la doctrina católica que supuestamente se profesa. Pero Mons. Fellay no lo hizo así. Dejó las puertas abiertas para una doble interpretación o lectura.

Explica el Padre Altamira:

“…dice Mons. Fellay que esta misa moderna está LEGÍTIMAMENTE PROMULGADA, lo cual es absolutamente inaceptable, pues siendo una misa mala y que daña la Fe Católica y la realidad del Sacrificio de la Cruz, ¡cómo se puede hablar de una promulgación legítima! El primer criterio de legitimidad de una promulgación es “la cosa promulgada”, si ésta es mala, la promulgación es ILEGÍTIMA. El Padre Bouchacourt me respondió que podía decirse “promulgación legítima” pues fue algo “salido de la autoridad” (algo que siguió “el procedimiento de promulgación”), lo cual es falso, pues esto es accidental y es la tesis del positivismo jurídico. Con este criterio se puede afirmar que la promulgación de la ley del aborto, de la ley de dar niños a los homosexuales en adopción, son leyes legítimas, pues se siguió “el procedimiento” adecuado para su promulgación (“la mitad más uno”, etc). Si “la cosa promulgada” es mala, es totalmente secundario que haya salido o no de la autoridad, que se haya seguido o no “el procedimiento de promulgación”: Si la cosa es mala, ¡la promulgación es ilegítima, y así con la misa moderna!” (http://syllabus-errorum.blogspot.com.ar/2014/01/p-altamira-sermon-domingo-ii-despues-de.html).

En la confusión creada por Mons. Fellay, el mismo P. de Cacqueray, que es oficialista, contradijo a Mons. Fellay afirmando la ilegitimidad de la nueva misa, para lo cual citó a otro oficialista, el P. Gleize:

“La nueva misa no puede agradar a Dios porque es engañosa, nociva y equívoca: “Ella no puede ser el objeto de una ley obligatoria como toda la de la Iglesia. En efecto, la ley litúrgica tiene por objeto de proponer con autoridad el bien común de la Iglesia y todo lo que se requiere. La nueva misa de Paulo VI, representando la privación de este bien, no puede ser objeto de una ley: ella no solamente es mala sino que también es ilegítima, a pesar de todas las apariencias de legalidad de que la pudieron rodear y que todavía la rodea” (Padre Jean-Michel Gleize: “Vaticano II en debate”, página 63 http://syllabus-errorum.blogspot.com.ar/2013/03/de-la-legitimidad-de-la-nueva-misa-en.html)

El último comentarista del citado blog dice que el P. Gomis expone muy bien acerca de la posición de la FSSPX sobre la nueva misa. Pero no dice que Mons. Fellay (que es el Superior general) lo haya hecho así. ¿No debía hablar con esta claridad Mons. Fellay frente a los modernistas romanos? No, desde luego, si su declaración fue sólo “diplomática” y buscaba agradar a Roma en vistas a un futuro entendimiento o acuerdo.

“No creemos que haya necesidad de abundar más al respecto”, decía el bloguero oficialista, acusando además de mala fe a quienes no interpretaban a Mons. Fellay católicamente. De manera tal que un obispo puede hablar con ambigüedades, puede no condenar el error y así y todo mantenerse incólume simplemente porque señalar su ambigüedad es obrar con mala fe.

No creemos que haya necesidad de abundar más respecto de la conducta de los liberales que escriben en defensa de la Nueva FSSPX.  

Esperamos sí que el católico perplejo que había indagado en aquel entonces, tenga las cosas un poco más claras ahora y comprenda que no puede dejarse pasar así como así –como hacen los del blog oficialista y obsecuente que hemos citado- una declaración doctrinal de Mons. Fellay muy grave que contradice lo que la Fraternidad había enseñado siempre. Lo menos que puede hacerse con este tema, por una cuestión de honestidad intelectual, es debatirlo, y no hacerse el desentendido por la sola razón de que “confiamos en las autoridades” o simplemente atacar a los otros afirmando que tienen “prejuicios y no juicios” para dar por cerrada toda discusión.
  

viernes, 4 de octubre de 2013

COMENTARIOS ELEISON - MOMENTO FATAL



Número CCCXXV (325)
5 de Octubre de 2013

MOMENTO FATAL

Mons. Williamson


La mayoría de los lectores de estos “Comentarios” han probablemente comprendido, a estas alturas, el grave problema que está paralizando la defensa de la Fe por parte de la Fraternidad San Pío X, y puede ser que preferirían leer, en su lugar, sobre otras cosas. Pero, tal es el lío creado en millones de mentes hoy en día a causa del desmoronamiento global de la Fe, que pienso que uno difícilmente pueda analizar actualmente en demasía la naturaleza de la Fe, su necesidad, y como Ella es socavada. Me permito entonces, sin desear estar siempre con la misma cantinela sobre los recientes infortunios o fechorías de la FSPX, tomar prestado de su historia del año pasado un ejemplo más de esta subversión.

El Capítulo General de la Fraternidad de Julio de 2012 fue aclamado inmediatamente después por muchos de sus participantes como un triunfo de la unidad de la Fraternidad sobre las angustias y tensiones de los varios meses previos. Desde ese tiempo, sin embargo, una visión más sobria del Capítulo ha superado la euforia, y un número de los que tomaron parte en él lo ven más bien como habiendo sido un desastre para la Fraternidad. Uno de los participantes, o capitulares como se llaman, ha descripto el momento fatal cuando los 39 (excluido yo) líderes sacerdotales de la Fraternidad pusieron su propia Fraternidad y sus Superiores encima de la Doctrina de la Fe, tal como la masa de Obispos católicos lo hicieron en el Vaticano II.

Las deliberaciones del Capítulo propiamente dichas, se abrieron con un serio ataque doctrinal por parte del Director del Seminario de la FSPX en Écône a la Declaración Doctrinal de mediados de Abril 2012, por la cual la FSPX se había oficialmente dispuesto a comprometerse con los neo-modernistas en Roma sobre el Concilio, sobre la Nueva Misa, sobre el Nuevo Código de Derecho Canónico y sobre la “hermenéutica de la continuidad” del Papa Benedicto. El ataque fue expresado en términos moderados y respetuosos, pero era de la mayor gravedad en cuanto a sustancia. Significó, en efecto, que quienesquiera hayan bosquejado la Declaración o estimulado el que haya sido sometida a Roma, eran incompetentes en Doctrina católica. Si ellos eran conscientemente incompetentes, ellos eran traidores a la Fe. Si inconscientemente, ellos estaban incapacitados para estar a la cabeza de una Congregación católica fundada para defender la Fe. Así un silencio se produjo en el Capítulo cuando los capitulares comenzaron a darse cuenta cuán grave era la acusación implícita contra sus Superiores.

Pero entonces el Director del Seminario de la Fraternidad en Argentina rompió el silencio diciendo que el Capítulo no podía de ningún modo administrar una bofetada a su Superior General, requiriendo de él retractarse de su Declaración. Tal retractación, dijo él, estaría implícita en la Declaración final del Capítulo. Entonces algún otro capitular suscitó un punto diferente y el Capítulo pasó a otros negocios. Sin embargo, el problema doctrinal de la Declaración traicionera de mediados de Abril no fue apropiadamente resuelto, ni por la Declaración final del Capítulo o sus seis Condiciones para un futuro acuerdo con Roma, ni por una clara subsecuente retractación por parte del Superior General él mismo, muy por el contrario. Y la Fraternidad continúa siendo dirigida en la práctica en concordancia con la misma política de hacerse blandos con los enemigos de la Fe en Roma, quienes hacen añicos la Fe y con ello la Iglesia.

¿Cómo no pudieron ver los capitulares que habían puesto el “respeto a los Superiores” encima de la Fe? ¿Cómo no pudieron ellos insistir en que el problema doctrinal, de lejos el problema más importante enfrente de todo el Capítulo, debía quedar claro hasta que todos ellos pudieran asir completamente qué acción necesitaba ser inmediatamente tomada y no astutamente pospuesta hasta el final del Capítulo? La respuesta debe ser que ellos eran colectivamente, como los Obispos del Vaticano II, hijos del mundo moderno para los cuales la Doctrina de la Fe no es una necesidad vital sino simplemente algo que uno aprende en el seminario para hacerse sacerdote y luego honra, pero más o menos patea hacia el ático. Lectores, ¡lean!

Kyrie eleison.



jueves, 26 de septiembre de 2013

UN ERROR MONSTRUOSO…PERO LEGÍTIMO





“Todo lo que hemos visto permite llegar a la siguiente conclusión, tremenda pero real: La Misa de Pablo VI no es un culto católico. No es un culto que exprese la fe católica relativa al Santo sacrificio de la Misa. Su publicación fue un error monstruoso…”

Padre Jean-Michel Gomis, “Misa de siempre o Misa de Pablo VI ¿Cuál elegir? Un problema de conciencia”, Revista Iesus Christus Nº 125-126, Septiembre/Diciembre de 2009.



“Nosotros declaramos reconocer la validez del sacrificio de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención de hacer lo que hace la Iglesia según los ritos indicados en las ediciones típicas del Misal Romano y de los Rituales de los Sacramentos legítimamente promulgados por los Papas Paulo VI y Juan Pablo II”.

Mons. Bernard Fellay, declaración doctrinal del 15 de abril de 2012, enviada a Roma.



NOTA: hasta hoy no hemos sabido que el muy estimado Padre Gomis haya criticado o reprobado públicamente la escandalosa declaración de Mons. Fellay que echa por tierra las conclusiones de su propio estudio, basado en el ya clásico y fundamental examen crítico de los Cardenales Bacci y Ottaviani. Si alguien sabe de lo contrario, le pedimos nos lo haga saber.


domingo, 18 de agosto de 2013

¡RETRACTADA.... SI USTED QUIERE! - AVEC L'IMMACULÉE.


Jano y su doble cara.



¿Qué pensar de esta declaración de Monseñor Fellay ?

1) Retirar y retractar no es lo mismo, sin ofender al superior general de la Fraternidad. Sobre todo que Monseñor Fellay escribió en el Cor Unum 104 una defensa de esta declaración. Él reafirmó que no la veía mal…

-Dada la gravedad de los errores que contiene este texto, habría que hacer un texto de retractación retomando uno por uno estos errores y mostrando en qué son perniciosos.

- Además, este texto de retractación debe ser por escrito y no oral.

-Tendría que ser enviado a Roma, así como la Declaración del 15 de abril fue enviada a Roma.

-Tendría que ser publicada al mismo tiempo que ésta es enviada a Roma, en los sitios oficiales de la FSSPX.

Mientras que Monseñor Fellay no haya enviado oficial y públicamente a Roma una retractación completa y no ambigua de sus errores pasados, no creeremos en su retractación.

Tendría que afirmar explícitamente en su texto de retractación, que el Vaticano II es “una perversión total del espíritu” (siguiendo a Monseñor Lefebvre, que lo afirmó al final de su vida). Tendría que afirmar que una perversión total del espíritu no es aceptable, ni siquiera a la luz de la Tradición.

Tendría que reafirmar que la misa de Paulo VI no ha sido legítimamente promulgada, que el magisterio posconciliar es inaceptable a la luz de la Tradición, que los nuevos sacramentos son inaceptables y que el nuevo código canónico se debe rechazar…

Hubo un documento oficial malo enviado a Roma: la declaración del 15 de abril de 2012, por lo tanto es necesario que sea enviado un buen documento oficial de retractación, es lógico en derecho; es necesario que este documento sea publicado al mismo tiempo que es enviado para que sepamos lo que contiene. De todas maneras, en materia doctrinal, el secreto es malo.

Todo acuerdo doctrinal debe ser público. La doctrina debe ser proclamada a la luz del día; los fieles tienen el derecho de conocer claramente la doctrina de sus pastores. La doctrina secreta no existe. Si no, se trata de la gnosis, reservada a los iniciados… y por lo tanto ya no es la religión Católica. Fue muy escandaloso que Monseñor Fellay nos escondiera el tenor de la declaración que envió a Roma; esto probó su mala conciencia.

Evidentemente, este documento oficial enviado a Roma debería igualmente regresar a los principios pos-1988: no al acuerdo práctico con Roma sin conversión completa de ésta probada por los hechos, de los cuales hicimos la lista.

2) “Retractada… si usted quiere!”

He aquí una palabra de más que nos dice mucho y que muestra la mala fe de Monseñor Fellay. A él le encantaría que cada fiel viera en él el hombre que desea. En este ideal de Monseñor Fellay, los anti-acuerdistas deberían de verlo como anti-acuerdista, y los acuerdistas como un acuerdista… De este modo todo el mundo estaría contento y él podría avanzar sus peones en paz… Pero ahora hay más de uno que ya no tenemos confianza ciega en los superiores de la FSSPX. Esta falta de confianza se basa en los textos precisos y en hechos verificables: la respuesta de Monseñor Fellay a los tres obispos del 14 de abril de 2012, la conferencia del padre Pfluger en Saint Joseph des Carmes el 5 de junio de 2012, la entrevista de Monseñor Fellay en DICI el 8 de junio de 2012, las seis condiciones y la declaración del capítulo del 14 de julio de 2012, la declaración del 15 de abril de 2012, el sermón mentiroso de Cotignac, el cambio, para la Fraternidad, de la definición de la palabra conversión, etc.

Este relativismo (yo soy el que ustedes quieran que yo sea) no funciona en la religión católica. Jesús dijo: “sí, sí, no, no” “que vuestro sí sea sí, que vuestro no sea no, todo lo demás viene del demonio”. Estamos muy lejos de ese discurso en la Fraternidad San Pío X actual. El discurso de Monseñor Fellay viene del demonio. Nosotros queremos una retractación clara, confiable, argumentada y no ambigua, tal como la hemos reclamado más arriba. Todo lo demás no vale nada.

Nota: esta idea de un documento oficial completo y no ambiguo de retractación para enviar a Roma, viene de un buen sacerdote de la Resistencia.Es una excelente garantía para reclamar. Una garantía indispensable y normal, en derecho.

Estamos muy contentos que un fiel valiente haya conminado así a Monseñor Fellay. Es un buen signo. Francia no ha dicho su última palabra.
  

viernes, 16 de agosto de 2013

INCIDENTE EN LA UNIVERSIDAD DE VERANO DE LA FSSPX.



Nos informa Porphyrée del foro Un évêque s'est levé:

Un violento altercado se produjo a la salida de la conferencia de Monseñor Fellay en la Universidad de Verano de la FSSPX en Saint-Malo el 15 de agosto de 2013.

Conminado por un fiel de la Fraternidad a retractarse públicamente de la Declaración Doctrinal del 15 de abril de 2012 dirigida al cardenal Levada, Monseñor Fellay concedió que el “retiro” de este texto anunciado por él en el otoño de 2012 equivalía a una retractación.

Las palabras de Monseñor Fellay frente a su oponente fueron:

 “Retirada o retractada, ¡es lo mismo!
 “¡Retractada… si usted quiere!

Nuestro foro ya ha emitido observaciones contra este texto que toca a la confesión de la Fe, en particular el reconocimiento del nuevo código de derecho canónico, el concilio leído a la luz de la Tradición, iluminando recíprocamente esta Tradición, y la promulgación legítima de la nueva misa.

Cuando un obispo se retracta de formulaciones tan gravemente defectuosas, ¿cuál debe ser nuestra actitud?

¿No habrá que proponer al Superior general de sacar por sí mismo las consecuencias de sus errores?

Comenta Gentiloup la administradora del Foro:

(...)¡Hace mucho tiempo que pedimos a Monseñor Fellay su renuncia! (...)

Nota del blog: tanto en francés como en castellano, en este caso, el empleo del verbo "retirar" resulta ambiguo, amplio, movedizo, apto tanto para gafas rosas como para gafas negras; no así el verbo "retractar", cuyo sentido es muy preciso. Por eso Mons. Fellay prefiere hablar de "retirar".
  

MIS PRINCIPIOS