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sábado, 17 de julio de 2021

ORGULLO Y ALEGRÍA DE SER CATÓLICO Y ESPAÑOL – GIL DE LA PISA

 


Por Gil De la Pisa

Fuente

13 JULIO 2021

Deberían ser sentimientos propios de la mayoría absoluta de cuantos hemos nacido en España, sin embargo no es lo que resalta a primera vista. Es preocupante en grado sumo como a todo español, no le rebosa por los poros esa doble alegría y ese doble orgullo. Sin duda, la causa es obvia y muy simple: ignorancia completa de la Historia de su Patria y la de su Fe. No le encuentro otra.

Resultaría imposible si se conoce todo cuanto los españoles han dado a la Humanidad, sobre todo si se compara con quienes tienen la audacia de menospreciarnos. Hispania deslumbró ya a los romanos por su valor, su sentido de la independencia y su capacidad para resistir a las legiones romanas y a los cartagineses. Los hispanos llegaron a emperadores y sabios.

En la Edad Media inició y remató la Reconquista del suelo patrio, --una lucha que duró casi ocho siglos--; en la Edad Moderna, descubrió un Mundo nuevo, dominó media Europa, se adueñó de los mares, -- el Océano Pacífico, su “lago” particular--; abrió nuevas rutas marítimas y circunvaló la Tierra por primera vez; civilizó toda América y creó un Imperio donde no se ponía el sol.

Todo fue posible porque su industria estaba a la altura requerida y eso le permitió construir los mejores barcos. No tiene otra explicación el haberse adueñado del mar y que, nunca la marina inglesa pudo con la Armada española, ¡todo lo contrario! (“Trafalgar” es punto y aparte; fruto de la siempre nefasta alianza con Francia). Nuestros Tercios doblegaron a Europa y nuestros fueron dueños de océanos. El resto de las naciones únicamente nos ha superado en “mentir sobre España” y “manipular” la Historia. Sus verdaderas victorias sobre nuestra Patria las han logrado exclusivamente, con política sucia de cavernarios. De cara, nunca han podido con nosotros, en ningún campo y menos en el de las ideas, nuestros teólogos en Trento y nuestros pensadores en Salamanca son la cima. La degeneración intelectual, madre de los “ismos” –marxismo, socialismo, liberalismo, modernismo, progresismo, nazismo, fascismo, etc.”.-- son productos “europeos”, responsables de los millones de muertos del siglo XX y XXI.

Europa nunca debería olvidar su deuda con España: nos deben su existencia como “Continente libre”, por haber arrojado a los moros al otro lado del Mediterráneo, y cerrado la puerta al Turco en Lepanto.

martes, 8 de noviembre de 2016

PROFESOR CARLOS NOUGUÉ - SI LA JERARQUÍA CONCILIAR ESTÁ FUERA DE LA IGLESIA





Si la jerarquía conciliar está fuera de la Iglesia

Prof. Carlos Nougué

Si se piensa bien, si se considera que la jerarquía conciliar está fuera de la Iglesia, no se puede atender a lo establecido por el Concilio Vaticano I. En efecto, léase la Sacrae Theologiae Summa, trat. III, “De la Iglesia de Jesucristo”, por el P. J. Salaverri S. J. (n° 294):

“1) La perennidad del Primado es definida explícita y directamente en el Concilio Vaticano [I] (D 1824s).  [D 1825 Canon. Si alguien, pues dice que no es institución de Cristo mismo, es decir, de derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga sucesores perpetuos en el primado sobre la Iglesia universal… sea anatema.]

2) La perennidad de la Iglesia está definida explícita, pero indirectamente, en el mismo Concilio (D 1821 - 1824s).

3) La perennidad de la Jerarquía la definió implícitamente el Concilio Vaticano I. En efecto definió explícitamente la perennidad del Primado (D 1824s); y también definió que es propio del Primado el tener subordinados a él y gobernar él a los Pastores u Obispos de la Iglesia universal (D 1827-1831); luego siempre habrá Pastores u Obispos subordinados al Primado. Esto mismo se enseña explícitamente en la introducción a la Constitución de la Iglesia (D 1821)”.

Si es así, la jerarquía conciliar no puede no ser parte de la Iglesia. Pero parece que sólo es secundum quid o bajo cierto aspecto, no simpliciter o absolutamente. En otras palabras, parece que sólo lo es por jurisdicción precaria. Lo explico. Como decía Pío XII, un asesino ya perdió por su mismo acto el derecho a la vida y a la ciudadanía. Pero digo, es preciso que el Estado lo juzgue, que le retire la ciudadanía y lo condene a muerte. Mientras no lo haga, tal asesino continúa con vida y con la ciudadanía, aunque sólo de cierto modo, o sea, en estado precario. Esto es, análogamente, lo que me parece que sucede con la jerarquía conciliar: hubiera podido perder ipso facto, por contumacia en la herejía, la jurisdicción; pero todavía la preserva precariamente, por falta del debido juicio, todo lo cual puede concluirse de lo dicho en el Código del 17. Esto era más o menos lo que pensaba el tomista Domingo Báñez (1528-1604) (cito de memoria): “Si se me pregunta si un papa que haya incurrido en herejía sigue siendo papa, digo: desde un ángulo no, pero desde otro sí”; o sea, mientras que un concilio no lo indisponga con el resto de la Iglesia. Atención: no se trata de la doctrina del conciliarismo, condenada por el Papa Pio II mediante la bula Exsecrabilis (del 10 de enero de 1459). 

El conciliarismo supone que un concilio ecuménico o universal sería la autoridad suprema de la Iglesia por encima del papa. La posición de Báñez fue defendida primeramente por el Cardenal Cayetano y después por una larga serie de teólogos, entre los cuales tomistas como Juan de Santo Tomás entre otros, como S. Alfonso María de Ligorio. Según todos ellos, un concilio no tendría poder propiamente para deponer un papa, sino que, así como un cónclave tiene poder para disponer un papa, así también un concilio tendría poder para indisponer un papa herético [por ser herético] con el resto de la Iglesia. Como quiera que sea, hoy un concilio no haría sino reafirmar a Francisco…

Pero también me parece feliz la palabra del Padre Álvaro Calderón: sólo se puede llamar “católica” la jerarquía conciliar de modo análogo a como un cáncer puede decirse de quien lo porta o padece.

Voy a volver al tema cuando sea posible, profundizando y dando todas las referencias bibliográficas necesarias. [ver 
acá]


domingo, 5 de junio de 2016

COMENTARIOS ELEISON - ¿IGLESIA ABANDONADA?




Número CDLXIV (464)
04 de junio de 2016

¿Iglesia Abandonada?

Mons. Williamson




En circunstancias de masiva desesperación
El Salmista enseña confianza en Dios y oración.

Como día tras día el caos aumenta en casi todo y en todos alrededor nuestro, y dentro de la Iglesia parece como si todos estuvieran contra todos, ciertamente es tranquilizador encontrar que el Salmista de tal vez 3000 años atrás clamó a Dios para que viniera en ayuda de Su pueblo, en sufrimiento similar por sus enemigos. Entonces, como ahora, ellos se levantaron en su orgullo contra Él, su orgullo “asciende continuamente”, ellos han hecho todo lo posible para destrozar Su Templo y Su religión, y Él parece haberles otorgado mucho éxito. He aquí el Salmo 73 (74), con notas mínimas de explicación en bastardilla:

A. ¿Cómo puede Dios estar permitiendo el triunfo de Sus enemigos contra Su propia Iglesia?

[1] ¿Por qué, oh Dios, nos desechas para siempre? ¿Por qué arde tu ira contra el rebaño de tu dehesa? [2] Acuérdate de tu grey (Iglesia católica) que hiciste tuya desde antiguo, de la estirpe que rescataste para hacerla tu herencia; del monte Sion (Iglesia católica) que elegiste para morada tuya. [3] Levanta tus manos contra sus (enemigos de Dios) insolencias para siempre. Todo lo ha devastado el enemigo en el Santuario. [4] Los que te odian rugieron en el recinto de tus asambleas; pusieron sus enseñas por trofeo. [5] Y no respetaron nada (la santidad de Dios), igual en la salida que en lo más alto (puertas y cima del Templo). Talaron allí como quien alza la segur en lo espeso de la selva; [6] y ya con hacha y martillo (Vaticano II) hacen pedazos sus puertas. [7] Entregaron al fuego tu Santuario, profanaron, arrasándolo, el tabernáculo de tu Nombre (Iglesia católica). [8] Decían en su corazón: “Destruyámoslos por completo; hagamos cesar de la tierra todos los días festivos de Dios” (liturgia católica). [9] Ya no vemos nuestras señales, ya no hay profeta, ni queda entre nosotros quien sepa hasta cuándo (Dios ha renunciado. Estamos por nuestra cuenta). [10] ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el enemigo? ¿Ha de blasfemar siempre tu Nombre el adversario? [11] ¿Por qué retiras tu mano y retienes en tu seno tu diestra?

lunes, 8 de febrero de 2016

COMENTARIOS ELEISON - EL PARÁSITO Y EL HUÉSPED - II



Número CDXLVII (447)
Febrero 7, 2016

EL PARÁSITO Y EL HUÉSPED – II

Mons. Williamson




Una madre leprosa será abandonada por algunos hijos.
Otros se acercarán demasiado, desprevenidos.

La semana pasada, estos “Comentarios” volvieron atrás en un campo minado defendiendo la posición de que todavía hay algo católico en lo que es la Iglesia Católica desde el Vaticano II. Esta posición es bastante disputada. Por ejemplo, por un lado los líderes actuales de la Fraternidad San Pío X actúan como si la Iglesia oficial en Roma fuera todavía tan católica que la FSSPX no pudiera existir sin su reconocimiento oficial. Por el otro lado, muchas almas que realmente tienen la fe católica repudian completamente la idea de que todavía quede algo católico en la “Iglesia” que ahora es dirigida por el “Papa” Francisco. Lo siguiente es sólo un intento de discernir que hay verdad en ambos lados.

La raíz del problema es el modernismo, enfermedad esencial del Vaticano II. El modernismo es necesariamente, por su misma naturaleza, un animal excepcionalmente resbaladizo. Esto, porque su principio básico está en adaptar el catolicismo al mundo moderno intrínsecamente anti católico. Así, Papas conciliares como Paulo VI y Benedicto XVI querían romper y no romper con la Tradición Católica. Para cualquier mente sana esto es imposible, porque es contradictorio. Pero ya que estos Papas fueron elegidos para corresponder al mundo moderno, ellos no tienen mentes sanas, sino que, en lugar de eso, tienen la contradicción de la realidad en su torrente sanguíneo. Y ya que ellos tuvieron casi 50 años para adecuar la Iglesia a su locura de arriba a abajo, entonces ha emergido una Iglesia tan diferente de la Iglesia preconciliar, que en realidad merece el nombre de Neoiglesia.

Es más, incluso donde la práctica católica preconciliar, como por ejemplo la Bendición con el Santísimo Sacramento, es mantenida en la Neoiglesia actual, el fundamento mental en el cual descansa en las cabezas de los que asisten es susceptible de ser cualquier cosa menos sólido, porque la doctrina de la Presencia Real es tanto Tradicional como no Tradicional, habiendo sido consagrada por sacerdotes puestos al día, los cuales son tanto sacerdotes como no sacerdotes. Ellos son sacerdotes si usted quiere, pero también y al mismo tiempo, son meros presidentes, si usted quiere. Lo que sea que usted sienta es lo verdadero, porque la mente se ha desprendido de la realidad objetiva. Se está nadando en hermosos sentimientos subjetivos sin darse cuenta de lo que se hace, porque todos (casi) lo hacen. Para cualquiera que tenga la Fe real, tal falta de objetividad, lejos de ser hermosa, es repugnante. No es de extrañar que estas almas repudien en su totalidad la Neoiglesia.

jueves, 28 de enero de 2016

DOMINICOS DE AVRILLÉ: "DE LA SECTA NEO-MODERNISTA QUE OCUPA LA IGLESIA CATÓLICA"







Este texto, publicado por los Dominicos de Avrillé, trata de la dualidad "iglesia conciliar" - Iglesia Católica. Rebate las dos posturas extremas que existen al respecto (la de los acuerdistas y la de los "eclesiavacantistas"), concentrando el mayor esfuerzo en la refutación de la postura de Mons. Fellay y demás ralliés o acuerdistas. Este texto coincide plenamente con lo que hemos publicado, hace pocos días, acerca del "eclesiavacantismo".

Fuente: Le Sel de la Terre, Otoño de 2015.

Nos ha sido enviado recientemente este documento redactado por un sacerdote. Analiza bien la situación de la Iglesia tal como nosotros la hemos descrito varias veces (ver especialmente los editoriales de este número y del precedente).
Le Sel de la terre
Cincuenta años después del concilio Vaticano II y la subsecuente reacción del movimiento tradicionalista ante la crisis de la Iglesia, se pueden distinguir tres tendencias divergentes sobre la relación a mantener entre la Iglesia Católica y la iglesia oficial. Es decir, entre el Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo y los clérigos y fieles apegados a la Jerarquía y a las reformas posconciliares.

Para algunos, estas son dos Iglesias sustancialmente distintas, absolutamente separadas, y no se puede pertenecer a las dos al mismo tiempo. Estas dos Iglesias tienen una fe diferente, ritos diferentes, una legislación diferente, y es necesario escoger entre una y otra. La lógica lleva también a ya no rezar públicamente por el papa actualmente reinante, pues es el papa de otra iglesia que no es -o ya no es- católica.

Para otros, al contrario, la Iglesia oficial, jerárquica, romana, conciliar no es una iglesia aparte, sino que es verdaderamente la Iglesia católica real, la única, la verdadera, la visible, la Iglesia de hoy, y es inadmisible hacer una distinción real entre la iglesia conciliar, oficial, y la Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Esta lógica llevará también a pertenecer oficialmente, visiblemente, canónicamente a esta jerarquía, para asegurarse de pertenecer a la única Iglesia, católica y apostólica.

Estas dos concepciones, durante un medio siglo de debates entre tradicionalistas, los han dividido y llevado a formar dos líneas extremas, etiquetadas comúnmente como “sedevacantistas” y “ralliés”. Nuestro análisis puede parecer sumario, pero la experiencia lo ha probado: cuando un tradicionalista, clérigo o laico, ya no hace distinción entre la Iglesia oficial y la Iglesia católica, termina un día u otro poniéndose al servicio de la primera, y así abandona el combate de la fe exigido por la segunda en este tiempo de apostasía inmanente y general.

De hecho, el problema está mal planteado, como si hubiera un dilema entre sólo dos alternativas. Hay una distinción entre la Iglesia oficial y la Iglesia católica, y ésta ha sido hecha por todos nuestros antecesores del combate de la fe después del concilio. Es suficiente con refrescar nuestras memorias y de recordar estas fórmulas bien conocidas: “La Iglesia ocupada”, “Roma ocupada”. La Iglesia conciliar y neo-modernista no es por lo tanto ni una Iglesia substancialmente diferente de la Iglesia Católica, ni absolutamente idéntica, ella misteriosamente tiene de la una y de la otra, es un cuerpo extraño que ocupa la Iglesia Católica. Por lo tanto, es necesario distinguirlas sin separarlas.

Dejamos bien en claro: un “cuerpo” y no una “enfermedad”, “tendencia”, “espíritu”, o “concepción falseada”, como han querido demostrarlo en DICI n° 273, rechazando por principio el considerar a la iglesia conciliar como una “sociedad distinta de la otra” (pág. 8). Esta negación podría ser admitida, tomada rigurosamente, en el sentido, definido más arriba, de una sociedad absolutamente, sustancialmente diferente de la Iglesia católica. Pero nos parece peligrosa en su sentido obvio, y en todo caso contraria a la doctrina de San Pío X, que calificaba a los modernistas de asociación secreta (clandestinum foedus; Motu proprio del 1-09-1910) que se esconde en el mismo seno y en el corazón de la Iglesia (sinu gremioque Ecclesiae; Pascendi, 1907).

Lo que el magisterio enseñó en el origen del modernismo, nuestros antecesores lo recordaron en términos enérgicos respecto al neo-modernismo, calificando sus jerarcas de “secta”; y no vemos en qué el principio habría cambiado en la actualidad… Que se nos permita por lo menos, incluso si ahora este debate desagrada a algunos en la Tradición, recordar algunas citas lapidarias:

sábado, 23 de enero de 2016

COMENTARIOS ELEISON - EL PARÁSITO Y EL HUÉSPED I



 Número CDXLV (445)
Enero 23, 2016

EL PARÁSITO Y EL HUÉSPED – I

Mons. Williamson




(Traducción y notas: NON POSSUMUS)

Acerca del bien, para existir depende el mal.
Así la Neoiglesia sin la Iglesia Verdadera no podría existir.

La finalidad que tuve al decir, hace medio año, que un sacerdote no está obligado en todos los casos a prohibir a un Católico el asistir a la Nueva Misa (NOM) [ver acá. NP], no fue, obviamente, decir que está perfectamente bueno asistir al NOM. El rito NOM es, en sí mismo, el acto central de culto de la falsa religión centrada en el hombre del Vaticano II, tras del cual vino ese rito en 1969. De hecho, la obligación de alejarse del NOM es proporcional al conocimiento que uno tenga de cuán malo es [ver acá. NP]. Él ha contribuido enormemente a que incontables Católicos pierdan su fe casi sin darse cuenta.

Pero hay dos factores que, incluso hasta hoy, han hecho fácil que los católicos sean engañados por el NOM. En primer lugar, este fue impuesto a toda la Iglesia de Rito Latino porque Paulo VI hizo todo lo que pudo para presentarlo con toda la fuerza de su autoridad Papal, la cual en 1969 parecía inmensa. Todavía hoy el NOM pasa como el rito “ordinario”, mientras que la Misa de todos los tiempos es oficialmente rebajada a “extraordinario”, por lo que, incluso 47 años después, un católico honesto puede sentirse todavía obligado a asistir por obediencia al NOM. Por supuesto que en realidad no puede haber tal obligación, porque ninguna ley de la Iglesia puede obligar al católico a poner su fe en peligro, lo que normalmente hace por asistir al NOM, tanto así es su falsedad.

Y en Segundo lugar, el NOM fue introducido gradualmente, en una serie de hábiles cambios graduales, notablemente en 1962, 1964 y 1967, por lo que la revolución masiva de 1969 encontró a los católicos listos para la novedad. De hecho, incluso actualmente el rito NOM incluye opciones para el celebrante que hacen posible para él celebrar el NOM ya sea como una pura ceremonia de la nueva religión humanista, o como una ceremonia tan parecida a la verdadera Misa como para engañar a muchos católicos en cuanto a que no hay una diferencia significativa entre los ritos antiguo y nuevo. Por supuesto que, en realidad, como siempre dijo Monseñor Lefebvre, es mejor el rito antiguo en lenguaje moderno que el nuevo rito en latín, debido a la disminución o la total falsificación de la doctrina católica de la Misa en el NOM.

jueves, 26 de noviembre de 2015

EL RETORNO DE LA ROMA CONCILIAR Parte 1








LE SEL DE LA TERRE N° 93, verano de 2015


EDITORIAL

El retorno de la Roma conciliar

Las dos opiniones

Después de cuarenta años[i] de tranquila unanimidad entre los defensores de la Tradición sobre la existencia de una iglesia conciliar, una nueva opinión aparece desde el 2013[ii]. Conferencias, artículos, sesiones, se han multiplicado a favor de esta, mientras que la antigua opinión fue depreciada, incluso prohibida.

He aquí brevemente las dos posiciones:

1. Hasta ahora, se sostenía comúnmente que existe una iglesia conciliar organizada, que se puede definir así: “La iglesia conciliar es la sociedad de los bautizados que siguen las directivas de los papas y de los obispos actuales, adhiriéndose más o menos conscientemente a la intención de realizar la unidad del género humano, y que en la práctica aceptan las decisiones del concilio, practican la liturgia nueva y se someten al nuevo Derecho canónico[iii]”. Hacemos notar que se puede ser “conciliar” y permanecer católico, incluso si se pone la fe en peligro. Es así como el papa puede seguir siendo el jefe de la Iglesia católica, incluso si forma parte de la iglesia conciliar[iv].

2. Según la nueva opinión, no existe, hoy como ayer, más que una sola Iglesia, la Iglesia Católica. La denominación de Iglesia conciliar, empleada algunas veces en el pasado -notablemente por Mons. Lefebvre- es una metáfora para designar “un nuevo espíritu que se introdujo en el interior de la Iglesia al momento del concilio”, “una orientación o un espíritu ajenos a la Iglesia que obstaculiza el bien de ésta”. Se puede emplear también esta expresión: “en el contexto de una subversión bastante reciente y evidente a los ojos de la mayoría” pero que ahora hay que evitar porque favorece una mentalidad sedevacantista: en efecto, decir que el papa preside otra iglesia distinta de la Iglesia Católica conduce a pensar que ya no es el jefe de la Iglesia católica[v]. [Nota del blog: la expresión "ilgesia conciliar" tiene otros sentidos, fuera de los dos mencionados: 3er. sentido: la "iglesia conciliar" es la Iglesia Católica tal y como es actualmente, decayendo o corrompiéndose (en sus aspectos humanos) por obra de los modernistas que controlan la Iglesia desde el Concilio Vaticano II; 4to. sentido (sedevacantistas y "eclesiavacantistas"): la "iglesia conciliar" es esa sociedad que el común de la gente identifica erradamente con la Iglesia Católica. La sociedad a cuya cabeza está Francisco y que es conocida en todas partes como "Iglesia Católica", ya no es católica. La verdadera Iglesia Católica existe reducida a dimensiones domésticas e individuales. Sobre los diversos sentidos de la expresión "iglesia conciliar", ver nota inicial en esta entrada.]

Vamos a ver que la nueva opinión se apoya sobre un sofisma (un falso razonamiento) que conduce lógicamente a una grave consecuencia.

Luego constataremos que el concepto de iglesia conciliar es a tal punto necesario, que no podemos omitirlo en la práctica si conservamos las posiciones de Mons. Lefebvre.

domingo, 29 de marzo de 2015

LA ESPIRITUALIDAD BÍBLICA TRANSMITIDA POR MONS. DR. JUAN STRAUBINGER



I



IGLESIA:
Los creyentes en el mensaje de Cristo fueron llamados a sustituir a la Sinagoga incrédula (Rom. 11, 17-20). La verdadera Iglesia es, pues, la reunión de aquellos que por la fe han merecido ser hechos hijos de Dios (Juan 6,40; 11,52;  I Juan 3,9; 5,13), y participantes de unos mismos sacramentos, obedecen al Vicario de Cristo (Mat. 16,10; Juan 21,15 ss.).
(Coment. a Jn. 1,13)


INFANCIA ESPIRITUAL:
En San Mateo XVIII, 1-4 y en San Marcos X, 14-15, etc., Jesús declara que los mayores de su Reino serán los niños y que no entrarán en ese Reino los que no lo reciban como un niño. Como un niño. He aquí uno de los alardes más exquisitos de la bondad de Dios hacia nosotros, y a la vez uno de los más grandes misterios del amor, y uno de los puntos menos comprendidos del Evangelio; porque claro está que si uno no siente que Dios tiene corazón de Padre, no podrá entender que el ideal no esté en ser para El un héroe, de esfuerzos de gigante, sino como un niñito que apenas empieza a hablar.
¿Qué virtudes tienen esos niños? Ninguna, en el sentido que suelen entender los hombres. Son llorones, miedosos, débiles, inhábiles para todo trabajo, impacientes, faltos de generosidad, y de reflexión y de prudencia; desordenados, sucios, ignorantes, y apasionados por los dulces y los juguetes.
¿Qué méritos puede hallarse en semejante personaje? Precisamente el no tener ninguno, ni pretender tenerlo robándole la gloria a Dios como hacían los fariseos (cfr. San Lucas XVI, 15; XVIII, 9 ss.). Una sola cualidad tiene el niño, y es el no pensar que las tiene. Eso es lo que arrebata el corazón de Dios, exactamente como atrae el de sus padres; es lo que Jesús alaba en Natanael (San Juan I, 47): la simplicidad, el no tener doblez. Simple quiere decir "sin plegar” es decir sin repliegues ocultos, sin disimulo, o sea sin afectar virtudes, ni ocultar las faltas para quedar bien, sino al contrario, mostrándose a su madre con sus pañales como están, sabiendo que sólo ella puede lavarlo, y entregándose totalmente a que su padre lo lleve de la mano, porque cree en el amor de su padre; y por eso, no dudando de cuanto él le dice, no pretende tener para sí la ciencia del bien y del mal".
En el momento en que la malicia entra en el corazón del niño, pierde automáticamente la docilidad, porque la serpiente sembró en él, como en Eva, la duda contra su padre. Así empezamos todos a desconfiar de la bondad, del amor y de la sabiduría de nuestro Padre celestial, y entonces su Reino ya no puede ser nuestro.
Entonces empezamos a ambicionar sabiduría y virtudes propias, como los fariseos. Cuando el niño comienza a valerse por sí mismo, deja de necesitar a sus padres y naturalmente se aleja de ellos, es decir, pierde ese contacto permanente que con ellos tenía mientras necesitaba que lo lavasen, lo vistiesen, le diesen de comer y lo llevasen de la mano. Ese contacto que era, al mismo tiempo que el sumo bien para el niño, la suma alegría para sus padres.

miércoles, 11 de marzo de 2015

CUANDO CRISTO…-GILBERT K. CHESTERTON





Cuando Cristo, en un momento simbólico, estableció su gran sociedad, no eligió para su piedra fundamental al brillante Pablo ni al místico Juan, sino a un petardista, a un adulador, a un cobarde; en una palabra, a un hombre. Y sobre esta piedra edificó su Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecieron  contra ella.

Todos los imperios y reinos han caído por esta su debilidad inherente y continua: porque fueron fundadas por hombres fuertes y sobre hombres fuertes. Pero ésta, la histórica Iglesia Cristiana, ha sido fundada sobre un hombre débil, y por esa razón es indestructible.


Del libro de Gilbert Keith Chesterton, “HEREJES”.

  


domingo, 8 de febrero de 2015

IGLESIA CATÓLICA E IGLESIA CONCILIAR: TRIGO Y CIZAÑA


“La Iglesia que ha sido conmigo falsa e inmisericorde NO ES LA MISMA que la Iglesia en la cual permanezco. Yo permanezco en el ideal evangélico, en comunión por tanto con todos los que hoy día abrazan de hecho el Evangelio. También me ha hecho grandes bienes la Iglesia; sí, la Compañía de Jesús.

La Iglesia que se equivocó conmigo (aun humanamente hablando) es la burocracia impersonal de los malos pastores; la Iglesia a la cual sigo amando y perteneciendo es la Iglesia personal y viviente de los que aún tienen fe, y viven su fe en la caridad. Las dos están unidas (siempre lo han estado, trigo y cizaña) pero son opuestas en sí mismas; mas no podemos separarlas nosotros, pues según Nuestro Señor, las separarán los “Segadores”, en el tiempo de la “Siega”, que opino no está ya muy lejos.

(...)

El mismo caso de Cristo con la Sinagoga. Cristo no se salió de la Sinagoga (la Sinagoga lo arrojó) porque ella era la depositaria no practicante de la Fe y de la Ley verdadera. Luchó dentro de ella hasta la muerte contra los abusadores de la Ley –los fariseos-. Si Cristo por despecho se hubiese hecho saduceo, herodiano o gentil, les hubiese dado un placer fantástico a sus encarnizados enemigos.

Creo que yo les daría una alegría a algunos malos jesuitas, (los hay buenos, quiero decir, hay gente buena no poca, incluso dentro de los jesuitas) si ahora agarro y me vuelvo protestante, como el difunto Padre Anzoátegui, escandalizado por su conducta y resentido por los daños que me han infligido. Esa es justamente mi más grave tentación –y el mayor daño que me han infligido-. Pero yo conozco que es TENTACIÓN.

Hay que “sufrir tentación” en esta vida (…) no solamente por la Iglesia sino también por parte de la Iglesia.

Pero esta es una respuesta escrita en “protestante”; es también una respuesta “prepotenta”, y un si es no es sublime. ¡Compararse con Jesucristo! Sin embargo, el Evangelio, San Pablo y Tomás de Kempis, nos imponen la obligación de compararnos constantemente con Jesucristo; y en eso consiste el ser cristiano. ¡Tremenda obligación! No me extraña que tantos la hayan abnegado hoy día, continuando llamándose y creyéndose cristianos, pero sin compararse con Jesucristo, poco o nada”.





R.P. Leonardo Castellani,
“Ideal comunista o ideal cristiano”
 en “Las ideas de mi tío el cura”, 
Editorial Excalibur, 1984.



miércoles, 23 de julio de 2014

NOTAS PARA ENCONTRAR LA VERDADERA IGLESIA







“Si yo no fuera católico, y estuviera en búsqueda de la verdadera Iglesia en el mundo actual, buscaría una Iglesia que no se llevara bien con el mundo; en otras palabras, buscaría la Iglesia que fuera odiada por el mundo, debiendo ser odiada tanto como lo fue Él cuando en su carne habitó la tierra. Si encontraras a Cristo en alguna iglesia hoy, sería en la iglesia con la que el mundo no se lleva bien. Busca la iglesia que es acusada de ser retrógrada, así como Cristo fue acusado de ser ignorante y de nunca haber aprendido. Busca la iglesia que la humanidad desprecia por ser socialmente inferior, así como despreciaron a nuestro Señor por venir de Nazaret. Busca la iglesia acusada de tener al demonio, así como nuestro Señor fue acusado de estar poseído por Beelzebul, el príncipe de los demonios. Busca la iglesia que, en épocas de fanatismo, los hombres digan de ella que debe ser destruida en el nombre de Dios como Cristo fue crucificado mientras sus enemigos pensaban estarle haciendo un favor a Dios. Busca la iglesia rechazada por el mundo por sostener ser infalible, como Pilato rechazó a Cristo porque Él se llamó a sí mismo La Verdad. Busca la iglesia rechazada por el mundo así como nuestro Señor fue rechazado por los hombres. Busca la iglesia que en medio de la confusión de opiniones conflictivas, sea amada por sus miembros así como aman a Cristo, y respetan su voz así como la misma voz de su Fundador, y la sospecha crecerá, que si Cristo no es popular con el espíritu del mundo, entonces ésta Iglesia no es mundana, y si no es mundana, es de otro mundo. Puesto que es de otro mundo es infinitamente amada e infinitamente odiada como Cristo mismo. Pero solo aquello que es divino puede ser infinitamente odiado e infinitamente amado. Por lo que la Iglesia es divina”.

Mons. Fulton J. Sheen  Prefacio a las Respuestas Radiofónicas volúmen #1, P. Leslie Rumble y P. Charles Carty.


viernes, 27 de septiembre de 2013

¿IGLESIA CATÓLICA O IGLESIA CONCILIAR?





¿A qué Iglesia se ha acercado la FSSPX?
¿De cuál Iglesia la FSSPX ha adoptado las características?



Monseñor Tissier explica claramente que existe una sociedad que es la iglesia conciliar, de la cual da las 4 causas (1). Es de fe que existe una Iglesia Católica.
Monseñor Fellay declaró: « el hecho de ir a Roma no quiere decir que estamos de acuerdo con ellos. Pero es la Iglesia. Y es la verdadera Iglesia” (2)  ¿Cuál es para Monseñor Fellay la « verdadera Iglesia », la Iglesia de la cual tenemos que formar parte para ir al cielo? Vamos a verlo en 5 partes, tomadas de la definición de Monseñor Tissier de la iglesia conciliar:

Podemos definir, siguiendo a Monseñor Tissier, esta neo-iglesia como sigue:

« La iglesia conciliar es la sociedad de bautizados que siguen las directivas de los papas y de los obispos actuales, aceptando de manera más o menos consciente, la intención de realizar la unidad del género humano y que en la práctica aceptan las decisiones del concilio, aceptan (3) la nueva liturgia y se someten al nuevo Derecho canónico”

Los bautizados a quienes las Fraternidad ha intentado acercarse, corresponden plenamente a esta definición. Ya sea Benedicto XVI o Monseñor Di Noia, o los interlocutores,  sean las otras comunidades Ecclesia Dei, o los otros miembros del GREC (Padre Lelong, Fraternidad San Pedro, San Pedro de Clairat, Instituto Cristo Rey…). ¿Se ha logrado este acercamiento?

Para realizar esta imposible reconciliación:
-1. Seguir las directivas del Papa y de los obispos actuales:

1.1 Podríamos hablar de las oraciones por la paz con ocasión de Siria. Esta es la última directiva del papa que la FSSPX ha seguido, como lo veremos en la segunda parte.

1.2 Otro ejemplo es la aprobación por los ordinarios, contemplada en las discusiones con Roma para toda nueva fundación.

1.3 Si Roma acepta a la Fraternidad « tal como es » como lo pidieron los 3 obispos en junio de 2013, la Fraternidad acepta entonces, a priori, las directivas del Papa actual. Uno no se hace aceptar por un superior para rechazar sus directivas a priori.

-2. Intención de realizar la unión del género humano.

2.1 El deseo de paz manifestado por el Papa, y seguido por la neo-FSSPX con ocasión de Siria, es muy interesante (4). No se trata de Justicia, sino de una simple oposición de principio a la guerra, el irenismo. La unión del género humano, ¿no se manifiesta principalmente por la ausencia de guerra? Por supuesto que uno puede plantearse la cuestión de la oportunidad de bombardear a Assad, el hijo del perseguidor de los libaneses, para favorecer a sus enemigos, sin duda peores que él e integralmente musulmanes. Pero la oración del Papa, retomada por el Distrito de Estados Unidos es clara: “Ayúdanos, María, para superar este momento difícil y comprometernos a construir todos los días y en todas las áreas una auténtica cultura del encuentro y la paz” La FSSPX pide aquí a la Virgen, ayudar a construir la unidad del género humano.

2.2/ Ser aceptados tal como somos (5). ¿Por qué querer ser aceptados si la fe no es común? ¿Cuál es la unión que se busca si no está basada en la doctrina? Un acuerdo práctico sin acuerdo doctrinal es una aplicación de la doctrina revolucionaria de la unión, como está profesada en la unión del género humano.

-3. En la práctica aceptan las decisiones del concilio.

Aquí, en la práctica como en los principios. Ver la declaración doctrinal del 15 de abril de 2012 la cual, después de 4 semanas de trabajo, el consejo general asistido de teólogos, escribieron(6) :

4 La completa Tradición de la fe católica debe ser el criterio y la guía para la comprensión de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, el cual a su vez, ilumina –es decir profundiza y explica ulteriormente- ciertos aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia, implícitamente presentes en ella, y aún no formulados conceptualmente.

5 Las afirmaciones del Concilio Vaticano II y del Magisterio Pontifical posterior relativos a la relación entre la Iglesia católica y las confesiones cristianas no-católicas, así como el deber social de religión y al derecho a la libertad religiosa, cuya formulación es difícilmente conciliable con las afirmaciones doctrinales precedentes del Magisterio, deben ser comprendidos a la luz de la Tradición entera e ininterrumpida, de manera coherente con las verdades enseñadas precedentemente por el Magisterio de la Iglesia, sin aceptar ninguna interpretación de estas afirmaciones que pueda llevar a exponer la doctrina católica en oposición o en ruptura con la Tradición y con este Magisterio.

6 Es por eso que es legítimo promover por una legítima discusión el estudio y la explicación teológica de las expresiones y de las formulaciones del Concilio Vaticano II y del Magisterio que le siguió, en el caso donde ellas no parezcan conciliables con el Magisterio anterior de la Iglesia.

En los números 4 y 5, la Fraternidad hace suya la teoría de la hermenéutica de la continuidad, tan cara para Benedicto XVI (7): incluso si leemos en los textos del Vaticano II lo inverso de lo que leemos en el magisterio anterior, en nombre de la tradición viva, Benedicto XVI enseña que esta oposición es más aparente que real y que ella es el signo de la vida y de la evolución de la Iglesia.

En el número 6, la FSSPX precisa claramente que esta contradicción es una apariencia: “no parecen conciliables”.

-4. Aceptan la nueva liturgia.

Ver la declaración doctrinal del 15 de abril de 2012 en su punto n° 7: los ritos indicados en las ediciones típicas del Misal romano y de los Rituales de los Sacramentos legítimamente promulgados por los papas Paulo VI y Juan Pablo II.

Por lo tanto, es legítima toda la nueva liturgia, misa y sacramentos. Pero la ley es una ordenanza de razón en vista del bien común, promulgada por quien está a cargo de la comunidad.[8]. Si esta nueva liturgia es legal, entonces ella es buena, porque una ley, siendo para el bien común, ordena cosas buenas. La FSSPX acepta ahora la nueva liturgia para la Iglesia universal.

Recordemos que no solamente la nueva misa es peligrosa para la fe, la validez del sacramento de la confirmación hecho con materias grasas diferentes del aceite de oliva, es gravemente dudosa, como lo repetía Monseñor Lefebvre, el ritual de consagraciones episcopales es muy imperfecto respecto a los ritos tradicionales [9],… Nos preguntamos entonces dónde está el bien común que viene de su promulgación. Es suficiente visitar una iglesia durante una ceremonia moderna para dudar.

-5. Se someten al nuevo derecho canónico.

5.1 Siguiendo con la declaración doctrinal : 8 Siguiendo los criterios enunciados aquí arriba (III,5), así como el canon 21 del Código, nosotros prometemos respetar la disciplina común de la Iglesia y las leyes eclesiásticas, especialmente aquellas que están contenidas en el Código de derecho canónico promulgado por el papa Juan Pablo II (1983) y en el código de derecho canónico de las Iglesias orientales promulgado por el mismo Pontífice (1990), quedando a salvo la disciplina que se le conceda a la Fraternidad Sacerdotal San Pio X por una ley particular.

Nosotros nos apoyamos principalmente en esta declaración pues el superior general la juzga sorprendentemente sutil, muy inteligente,  porque condensa bien las ideas de la Fraternidad San Pío X:

Ella resume las posiciones dispersas de los miembros de la FSSPX, ella fue distribuida a finales de abril de 2012 y es aceptada por todos los superiores mayores que estaban en su puesto en agosto de 2013, quienes pudieron discutirla libremente con la casa general[10]. En agosto de 2013, habiendo ya partido los refractarios, ella tiene hoy públicamente[11] la unanimidad de los superiores.

5.2 « « La figura jurídica de la prelatura personal es una creación del Vaticano II” (Paralieu, Guía práctica del (nuevo) Código de Derecho Canónico). Cuando la Fraternidad trabaja, desde el 2012, por una prelatura personal, ella se somete al nuevo código.

Por lo tanto, podemos concluir que la FSSPX no solamente ha querido acercarse a la nueva iglesia sino que ella ha adoptado sus características. La declaración del 15 de abril de 2012 ciertamente no ha sido refrendada por Roma, pero ella está firmada por la FSSPX y constituye la aceptación de las notas de la iglesia conciliar tal como fue definida por el mismo Monseñor Tissier.

Como lo dijo el fundador de la FSSPX desde el verano del 76: es un certificado de catolicismo el ser excluidos por estas personas.[12].




[1] Cuando hablamos de Monseñor Tissier sin precisar la fuente, se trata del editorial de La Sal de la Tierra n° 85.
[2] Monseñor Fellay citado por el padre Gleize, CR 363.
[3] Aquí Monseñor Tissier escribe «practican » pero eso nos parece confuso pues Dom Gérard, durante los 10 primeros años de su adhesión, no practicó personalmente la nueva liturgia. Si no la practicó pudiéramos decir que lo hizo indirectamente aceptando la legitimidad.
[4] No solamente el distrito de los Estados Unidos, sino varios sacerdotes en el púlpito se unieron a las intenciones del Papa el domingo 8 de septiembre de 2013. La FSSPX llama así a los no-católicos a unirse al Papa y a ella: “nosotros esperamos que no solamente los católicos, sino todo el mundo responderá al llamado del papa rezando a Nuestro Señor Jesucristo y su Santa Madre”. La mención de NSJC y de la Virgen no debe despistarnos sobre el pensamiento ecuménico de la FSSPX: los ortodoxos, ciertos musulmanes e incluso ciertos judeo-cristianos honran solo con los labios  a Jesús y su Madre.
[5] Declaración de los 3 obispos, junio de 2013.
[6] Que el texto de base sea de Roma como dijo Monseñor Tissier el 29 de marzo de 2013, no cambia en nada la responsabilidad de los signatarios y sus subordinados: para una venta inmobiliaria, cuando el propietario firma, no es la casa del notario sino la del propietario que es vendida.
[7] Ver Padre de Jorna, declaración del capítulo 2012.
[8] I II, q90 a4
[9] Ver el estudio del padre Pierre Marie en las ediciones SEL que explica que este ritual es válido pero menos perfecto que el rito romano tradicional.
[10] Ver Monseñor Tissier, 29 marzo 2013.
[11] Al ser el sacerdote una persona pública, las posiciones que adoptan, secretas o privadas no tienen interés en cuanto tales. Si  permanecen todavía en el seno de la FSSPX algunos refractarios, ellos saldrán pronto o cambiarán de opinión, pues son los superiores que forman los inferiores y no se puede vivir en oposición con los superiores sobre un punto fundamental (ver “Tres Corrientes” por Dom Tomás de Aquino, OSB)
[12] Conferencia del 20 de agosto 1976