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lunes, 18 de diciembre de 2017

martes, 12 de julio de 2016

LA IZQUIERDA Y LA CULTURA EN ESPAÑA






Pío Moa

La identificación de la izquierda con la cultura ha sido uno de los clichés propagandísticos que más éxito han tenido ya desde mediados de los años 60. Según esa versión, el aspecto más característico de la república en su fase izquierdista habría sido su extraordinario florecimiento cultural y el intenso afán de sus gobernantes por elevar el nivel cultural de las masas. República de los profesores” se la ha llamado, para destacar su alto nivel intelectual combinado con una cierta ingenuidad política que le habría impedido actuar más decisivamente contra la “reacción”. Ésta, por contraste, representaba el oscurantismo, “la caverna”, y bien se vería durante la guerra civil, cuando la casi totalidad de los intelectuales habría optado por el bando izquierdista, debiendo luego exiliarse, al perder la guerra ante la fuerza bruta, quedando así España convertida en un “erial” o un “páramo” cultural.

Teniendo en cuenta que los hechos distan muchísimo de abonar tal estereotipo, su éxito es realmente asombroso. Durante la república hubo un notable florecimiento cultural, pero nada debía a aquel régimen, pues simplemente continuaba el que vivía España desde finales del siglo XIX. En la república coincidieron, en plena creatividad, las llamadas generaciones del 98, del 14 y del 27 (de la dictadura, podríamos decir). Otra cosa es que en amplios medios intelectuales -aunque no en todos, desde luego- la república fuera saludada con entusiasmo. Un entusiasmo que decayó rápidamente en los años siguientes.

La primera y temprana indicación sobre el concepto de cultura de los republicanos fue la llamada quema de conventos, que no fue sólo de conventos, como se dice, ocultando su vertiente directamente cultural, pues también fueron reducidas a cenizas varias de las bibliotecas más importantes de España, laboratorios, escuelas y trabajos de investigación muy valiosos, sin contar invalorables joyas del arte. El propio Vidarte, socialista y masón distinguido, cuenta cómo, con motivo de la insurrección de octubre del 34, aconsejó a algunos seguidores que no perdieran el tiempo en destruir magníficas obras artísticas, como habían hecho en 1931. Según todos los indicios, la oleada de incendios partió de los republicanos más exaltados del Ateneo de Madrid. Aparte de la conocida reacción de Azaña, debe subrayarse, además, que la izquierda en general se identificó implícitamente con las turbas de fanáticos autores de aquellos desmanes criminales, al atribuir éstos al “pueblo”. Pues las izquierdas se proclamaban, sin más averiguaciones, representantes privilegiadas del “pueblo”.

lunes, 2 de noviembre de 2015

COMENTARIOS ELEISON - NUEVAMENTE, CULTURA




Número CDXXXIII (433)
31 de octubre de 2015

Nuevamente, Cultura

Mons. Williamson




Católicos, no se nieguen a escuchar a paganos –
Agustín dijo, “Toda Verdad pertenece a nosotros”.

Una lectora de los ‘Comentarios’ cuestiona nuevamente el valor de la cultura no católica cuando ella los ataca por alabar a Wagner (CE 9) y a T.S.Eliot (CE 406, 411). Para ella, T.S.Eliot debe ser descartado como Protestante, mientras que Wagner es un diablo Jacobino enamorado del Budismo, cuya música está cargada con impureza gnóstica. Ahora bien, ambos Eliot y Wagner tienen sus faltas, faltas graves cuando se las mide en relación a la plenitud de la verdad católica, lo que los ‘Comentarios’ arriba mencionados indicaron. Pero en nuestra época enferma estos artistas tienen su utilidad, la cual se deja resumir en unas pocas palabras atribuidas a San Agustín: “Toda verdad pertenece a nosotros Cristianos”.

Eliot y Wagner pertenecen ambos a la “cultura” de antaño. Cultura definiremos para nuestros propósitos aquí, como las historias, músicas e imágenes que los hombres de todos los tiempos necesitan y absorben para nutrir sus mentes y corazones. Así definida, la cultura refleja y revela, enseña y moldea. Refleja porque es el producto de algún escritor, músico o artista que tuvo el talento de dar expresión a lo que estaba pasando en las almas de sus contemporáneos. Si fue popular en su tiempo, reveló parte de lo que estaba pasando en sus almas, y si ha devenido desde entonces un clásico, como Eliot y Wagner, eso es porque refleja y revela parte de lo que pasa en las almas de los hombres de todos los tiempos. Así Eliot, a partir de la pobreza misma de su crianza Unitaria, estuvo capacitado para dibujar su retrato abrumador del hombre moderno, mientras que Wagner por un talento immenso, al margen de cualquier budismo o gnosticismo, llenó sus óperas con una riqueza de verdadera psicología humana que miles de comentaristas no han dejado de interpretar desde entonces.

domingo, 26 de abril de 2015

COMENTARIOS ELEISON - ¡LA CULTURA IMPORTA!




Número CDVI (406)
25 de abril de 2015

¡La Cultura Importa!

Mons. Williamson



Vengan a escuchar al Dr. White, si es todavía posible,
Para relacionar correctamente la verdadera Fe con el hombre moderno.

Desde el Viernes 1ero de Mayo a la tarde hasta el Domingo 3 de Mayo al mediodía, tendrá lugar aquí, en la Casa Reina de los Mártires en Broadstairs, otra Sesión a cargo del Dr. David White, tal como el año pasado sobre Charles Dickens, así este año sobre T.S. Eliot (1888–1965), otro gigante de la literatura inglesa con una conexión directa a este rincón de Inglaterra. Fue en un pabellón al aire libre con vista sobre la playa de Margate, cerca de 8 kms. al norte de Broadstairs, que entre Octubre y Noviembre de 1921 el mundialmente famoso poeta anglo-americano logró de nuevo escribir, y compuso unas 50 líneas de la tercera de las cinco partes del poema más influyente del siglo 20mo, al menos en el idioma inglés, La Tierra Baldía (1922).

El poema es un retrato brillante del vacío en los corazones y mentes de los hombres inmediatamente después de la Primer Guerra Mundial (1914–1918). En La Tierra Baldía Eliot fragua una manera nueva, fragmentaria, de escribir poesía, manera que capturó la condición espiritual rota del hombre moderno. Por su amplio y profundo asidero de las obras maestras artísticas del pasado, notablemente Dante y Shakespeare, Eliot pudo dar forma a la pobreza espiritual de hoy en día. Por ejemplo, en las seis líneas del poema que están claramente conectadas a Margate, una de tres niñas de la clase trabajadora cuenta como ella dio su honor por nada, y para resaltar el vacío en las vidas de las tres doncellas, las palabras de ellas están enmarcadas dentro de fragmentos de la canción de las tres doncellas del Rin que abre y cierra la visión cósmica de la épica El Anillo de los Nibelungos de Wagner.

El vacío y la nada. ¿Por qué diantres deben los Católicos ocuparse con autores tan deprimentes? La salvación es por Nuestro Señor Jesucristo, no por la cultura, especialmente no por cultura nihilista. Una respuesta particular concierne a T.S. Eliot. Una respuesta general concierne a toda la “cultura”, definida como aquellas novelas, pinturas y música con las cuales todos los hombres de todas las épocas necesariamente alimentan y forman sus corazones y sus mentes.

En cuanto a T.S. Eliot, él mismo pronto descartó La Tierra Baldía como “refunfuño rítmico”, y unos años más tarde él se hizo un miembro de la Iglesia Anglicana. El había otorgado brillante expresión a la nada moderna, pero no se había revolcado en ella. Continuó escribiendo un número de piezas de teatro y especialmente el largo poema de los Cuatro Cuartetos, que bajo ningún concepto son nihilistas, y sobre los cuales también el Dr. White, que ama mucho a Eliot, hablará en Broadstairs dentro de unos pocos días. Habiendo asido el problema honestamente, Eliot no se refugió en ninguna solución de avestruz como lo han hecho muchos Católicos que se han dejado engañar por el Vaticano II.

Pues, ciertamente, la cultura en general es a la religión (o irreligión) como los suburbios de una ciudad son al centro de la ciudad. Y, así como un general militar que tiene que defender a una ciudad sería de lo más tonto al dejar que los suburbios sean ocupados por el enemigo, así cualquier Católico que ama su religión no puede ser indiferente a las novelas, pinturas y música que están moldeando a las almas todo alrededor de él. Por supuesto que la religión (o irreligión) es central a la vida de un hombre, comparada con la cual la “cultura” es periférica, porque la cultura de los hombres es, en el fondo, un producto derivado de su relación con su Dios. Sin embargo la cultura y la religión interactúan. Por ejemplo, ¿si no se hubieran dejado encantar muchos Católicos por la racha de “La novicia rebelde”, hubieran sido tan fácilmente engañados por el Vaticano II? O, ¿si los líderes actuales de la Fraternidad San Pío X, contrastando cultura católica con anti-cultura moderna, hubieran asido la profundidad del problema moderno, estarían ahora tan empeñados en volver bajo los perpetradores del Vaticano II? ¡La cultura puede importar, tanto como el Cielo y el Infierno!

Kyrie eleison.

   

miércoles, 2 de enero de 2013

COMENTARIO ELEISON


Comentario Eleison Número CCLXXXV (285)
29 de diciembre 2012

CULTURA: ¡ALERTA!


Por Mons. Williamson

Mientras los dirigentes de la Fraternidad San Pío X parecen tambalearse, los católicos que aman la Fraternidad por haber recibido tanto de ella desde hace muchos años, podrían estar tentados de pensar que, en tanto que fieles, prácticamente no pueden hacer nada para cambiar la situación. En este caso estarían equivocados. Quieran ellos leer estas reflexiones de uno de mis amigos y puedan, leyendo entre líneas, concluir que si Dios no socorre a la Fraternidad para ellos, como por supuesto El podría hacerlo, entonces esto depende de ellos, por lo menos en parte. He aquí la carta adaptada de mi amigo:

“Un acuerdo práctico sería desastroso para la causa de la Tradición Católica. Basta solamente con mirar lo que les ocurrió a los Redentoristas Tradicionales en Escocia. Las dos Misas no pueden cohabitar. Una siempre expulsará a la otra. Hace poco, en una Nueva Misa a la cual asistí, toda la Iglesia fue perturbada por la gente que conversaba y aplaudía sin cesar. Los dos lados se encuentran sencillamente tan alejados el uno del otro que un acuerdo no puede funcionar. Ningún acuerdo es posible entre los espíritus que están a favor de la modernidad y los que están a favor de la Tradición.

“Además, existe la profunda revolución que ha arrollado a la civilización moderna, incluyendo al movimiento Tradicional, y que ha pasado inadvertida por gran parte de los dirigentes de la Tradición. La tecnología electrónica ha forjado una revolución cultural en nuestras vidas, particularmente las de las generaciones más jóvenes. Si ella no está controlada debidamente, ella debilitará seguramente la Fe porque puede involucrar la totalidad de la vida de la gente. Los jóvenes fácilmente se dejan apresar por ella. Están pegados a ella durante todo el día. Las personas demasiado inmersas en ella se tornan disfuncionales, incapaces de levantarse en la mañana, de mantener una conversación en vivo, o de cumplir con un trabajo.

“Ahora bien, si un equipo deportivo no es amonestado por su entrenador, su brío empezará a declinar. Si los católicos no son amonestados en cuanto a conductas culturales como la música, la manera de vestir de las mujeres, la televisión, sus patrones culturales empezarán a caer, lo que tendrá profundas implicaciones para su fe. Los padres Tradicionalistas han sido abandonados a sí mismos para luchar con sus familias a fin de apartarlas de la mundanidad de la sociedad moderna fuera de sus hogares, porque los dirigentes de la Fraternidad o bien no han percibido esta revolución cultural o bien no le han prestado la atención que se merece. He mantenido muchas largas conversaciones con familias Tradicionalistas que están preocupadas respecto al rumbo que el movimiento Tradicional está tomando. Los movimientos religiosos deben tomar posición sobre las conductas culturales si es que están destinados a fructificar. La Tradición salía reforzada cuando ella tomaba una posición firme sobre la televisión. Pero si no se resiste sobre los problemas culturales, la resistencia sobre los temas doctrinales empieza pronto a debilitarse.

“El último Capítulo de la FSSPX puede haber salvado a la organización del naufragio por el momento, pero no por eso estoy muy tranquilo. Se preocupó mucho por definir los parámetros de cualesquiera futuras discusiones con Roma en vistas a un acuerdo. Sin embargo Roma permanece básicamente sin cambio desde 1988. En mi opinión, la Fraternidad necesita recobrar el papel profético que ejercía cuando el Arzobispo Lefebvre estaba aún con vida. El movimiento Tradicional tiene que denunciar con firmeza al modernismo y al liberalismo que están llevando a la Iglesia a su destrucción. Estas denuncias fueron últimamente reducidas al silencio. Es posible que muchos sacerdotes Tradicionalistas estén distraídos pensando en las facilidades que, suponen ellos, les podría traer un acuerdo con Roma”.

Ahora les toca a ustedes, estimados lectores. Alejen de sus hogares la música basura y sin valor. Desháganse de los televisores. Reduzcan la electrónica al mínimo. Madres, usen polleras tanto como puedan, es decir la mayor parte del tiempo. Si no, no os quejéis si Dios no viene a socorrer a la Fraternidad. El no fuerza a nadie a recibir Sus dones: “Ayúdate que Yo te ayudaré”. Bendito sea Su Nombre por siempre.

Kyrie eleison.