Mostrando entradas con la etiqueta Padre de Cacqueray. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Padre de Cacqueray. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de abril de 2015

CATÓLICOS DE LA TRADICIÓN ¡SALGAMOS DE LA TUMBA!








Por Maunoir 

FUENTE: FRANCE FIDELE


La consagración del 19 de marzo pasado no dejó a nadie indiferente. Hemos tenido muchas reacciones apasionadas, rayando la histeria. Gracias a Dios, al lado de todo esto, hubo también análisis bien planteados y argumentados. Todas estas buenas reacciones (de Sean Johnson, de Amicus, de Dom Tomás de Aquino y muchos otros católicos en el mundo), inevitablemente plantearán un caso de conciencia a los que hasta hoy llamábamos  la “resistencia” interna.

En efecto, si éstos últimos siguen la «forma de pensar» de Menzingen y afirman (tibiamente por cierto) como la casa general, que esta consagración no era necesaria actualmente, están obligados por lo tanto a criticarla o a desaprobarla ante los fieles que les planteen preguntas a este respecto. Pero entonces, la trampa del acuerdo se cierra inevitablemente sobre ellos pues: ¿cómo y cuándo podrán proclamar la necesidad de una consagración? Pues Mons. Fellay se las ha arreglado muy bien desde hace más de 20 años para avanzar en sus negociaciones con Roma, sin firma pero por etapas (jubileo del año 2000, Motu Proprio, levantamiento de las excomuniones, capítulo de 2012, contactos in membris e in capite, juicios, centralización de la FSSPX) de manera más o menos consensual e indolora. Sin contar con que la casa general sabe eliminar y aislar poco a poco a los que resisten internamente (sobretodo en el Distrito de Francia)… Menzingen le está dando los últimos toques a su política.

Y al posicionarse de manera tan rápida contra la consagración de Mons. Faure (¡la ceremonia apenas había terminado: los cirios del altar aún humeaban!), Menzingen encontró numerosas ventajas: satisfacer a sus nuevos amos (la Roma conciliar), continuar haciendo pasar a Mons. Williamson por imprudente y extremista a los ojos de los fieles de la Tradición, y sobre todo obligar a los sacerdotes menos favorables a la unión con Roma a alinearse detrás de ellos. 

No es difícil imaginar las nuevas reuniones del distrito de Francia: ¿Cómo reaccionarán los priores de Caen, Lanvallay, Nantes y otros priores dubitativos frente a la política de Menzingen, ante la cólera real o simulada de sus superiores respecto a la consagración de Mons. Faure? ¿Tendrán la audacia de decir que este acto es bueno en sí y que no podrían culpar a Mons. Williamson de repetir lo que Mons. Lefebvre hizo en 1988? ¿Tendrán finalmente este valor que los buenos fieles esperan de ellos? ¿Seguirán siendo mercenarios o se convertirán en buenos pastores que ya no temen dar su vida sacerdotal (reputación) por su rebaño?

Tememos que un gran número seguirán, la muerte en el alma, la vía del silencio… o de la negación (“yo no conozco a este obispo”…)

Última observación. El cielo todavía nos da signos que un alma de Fe sabrá comprender para guiar su prudencia; ¿qué sucedió verdaderamente este 19 de marzo? Tres acontecimientos, tres signos del cielo:

El primero sucedió en Bruselas, ciudad del epicentro mundialista y masónico: Mons. Fellay inauguró la costosa y faraónica reparación de la iglesia San José: figura parlante de la fachada mundana que quieren dar los superiores de la neo-FSSPX al orden mundial. Agradar al mundo que odia a Jesucristo, pero conservando una fachada tradicional.

El segundo sucedió en Aurenque: El P. de Cacqueray tomó el hábito capuchino. Quien fuera la esperanza de una reacción francesa ante la traición de Menzingen, desapareció en el silencio de la vida religiosa. Aquél a quien tal vez la Providencia eligió para secundar la reacción episcopal, se escapa de su función. Así desaparecía aquél que fue el símbolo de la “resistencia” interna.

Tercer hecho: La consagración de Mons. Faure. El Cielo finalmente pone fin a tres años de angustia para el mundo católico. Así como esos tres días en la tumba, que hacían pensar a los apóstoles que esta hermosa aventura con Nuestro Señor se había terminado, estos tres años probaron la Fe y la Esperanza de numerosas almas en la Tradición.

¡Ojalá que a partir de ahora, el mayor número de almas posible salga de la tumba de la diplomacia y retome las armas de la luz!


martes, 5 de agosto de 2014

LA GLORIA DE LOS "PERDEDORES", POR JULIEN CADWAL


LA GLORIA DE LOS « PERDEDORES »

Por Julien Cadwal






Numerosos lectores de Rivarol se preguntan, a justo título, en qué se está convirtiendo el bastión de la Fe que fue la Fraternidad San Pío X. El año 2012 provocó sin ninguna duda, una ruptura en el seno de esta congregación, así como el Capítulo que siguió a la tentativa de adhesión con Roma, pareció legitimar doctrinalmente la acción de Monseñor Fellay. Impresión que se acentuó con la expulsión de Su Excelencia Monseñor Richard Williamson, que representa la parte sólida de esta obra. Luego fueron los famosos procesos instaurados contra los sacerdotes que reaccionaron contra esta deriva.

¿Qué pasa en el seno de la FSSPX desde hace tiempo?

Regresemos a los hechos sucedidos en el seno de la FSSPX desde diciembre de 2013:

Después de haber sufrido un proceso absolutamente inicuo durante más de ocho meses, los jueces, comandados por Monseñor Fellay, descubren finalmente sus rostros y lanzan una sentencia de prohibición sobre el Padre Pinaud, privándole también de la celebración de su Misa tanto en público como en privado. Recordemos a nuestros lectores[1]  que lo único que hizo el Padre Pinaud fue haber corregido las faltas de ortografía de la famosa carta de los 37 que fue difundida por el Padre Rioult.

Después de esta fase judicial, Menzingen pasó a la fase doctrinal: ellos condenaron internamente, a través de una especie de estudio de 16 páginas, el excelente libro del padre Pivert: “Nuestras relaciones con Roma[2]. Libro en el cual el Padre Pivert simplemente recuerda las posiciones claras y firmes de Monseñor Lefebvre y luego de la Fraternidad San Pio X hasta 2012, respecto a la Roma ocupada. Ya que Menzingen no digirió los recordatorios doctrinales de esta obra, y viendo que sus maniobras de adhesión a Roma eran desacreditadas en el plano doctrinal y pastoral, enviará entonces a todos los sacerdotes de la Fraternidad San Pio X este famoso documento “aprobado sustancialmente” por el superior general en su carta introductoria. En este documento, aseguran que los ralliés (los que ya firmaron acuerdo con Roma) han sido los defensores de la tradición como lo es la FSSPX, y que las consagraciones fueron realizadas por Monseñor Lefebvre por motivos de edad y no de Fe, y sobretodo que el combate por el reino de Cristo Rey era una especie de capricho del Padre Pivert.

Pocos días después de la aparición de este panfleto contra la obra del Padre Pivert, numerosos hermanos de la fraternidad tuvieron la ocasión de asistir a un escandaloso retiro predicado por el Padre Pfluger (número dos de la Fraternidad). En este retiro, el Padre Pfluger caricaturiza a los fieles de la tradición como “orgullosos”, ataca a los cuatro obispos, insiste fuertemente en la obediencia en detrimento de la virtud de la Fe, insulta y ridiculiza nominalmente a algunos sacerdotes, afirma que no se debe esperar a que el papa se convierta para regresar a Roma. El resultado es que los hermanos salieron del retiro con menos certezas que cuando entraron. Se hace evidente que el primer asistente tiene como una especie de fobia a la certeza, a los principios y a las posiciones doctrinales. Actitud que se asemeja al espíritu modernista condenado por San Pio X en su encíclica Pascendi.

Ante una tal acumulación de hechos ya sean equívocos, sean en contradicción radical con el combate de Monseñor Lefebvre, y esto desde el 2012, año en que este mismo equipo de Menzingen intentó el golpe del acuerdo a espaldas de todos los sacerdotes y fieles… un puñado de sacerdotes valientes se decidió finalmente a salir de su silencio y se reunieron en Angers para redactar y firmar una declaración de protesta contra esta deriva modernizante de los superiores de la FSSPX. Los dominicos de Avrillé, defensores intrépidos de la fe, se unieron a ellos y apoyan este grupo.

Para darle peso a este pronunciamiento, estos mismos sacerdotes creyeron útil pedir a otros cofrades que se unieran a su acción en defensa de la Fe tradicional.

Pero no contaron con una gran falla en la reacción: el legalismo y el miedo del Padre de Cacqueray. Este último, estando perfectamente convencido de la nocividad espiritual de los locatarios de Menzingen, pero una cosa es ver al enemigo y otra es tomar los medios para resolver el mal. ¿Qué pasó en ese momento?

El superior de distrito, en lugar de apoyar y alentar a los signatarios, tuvo mucho miedo y se movió para disuadir a todos los sacerdotes de firmar (comprendidos aquellos que se reunieron en Angers). Los invitó a no cometer esta “imprudencia”, pues él mismo iba a llevar a cabo una acción memorable que iba a resolver el problema y haría que Menzingen se plegara.

De hecho, numerosos sacerdotes fueron engañados y no firmaron pensando que todo se iba a arreglar en las altas esferas… y considerándolo, se desistieron y prefirieron un silencio « prudente ».

La Carta a los fieles salió el 19 de enero de 2014, pero en razón de las enormes presiones sobre los sacerdotes y las defecciones de muchos de ellos, no tuvo todo el alcance que pudo haber tenido. La historia de la Iglesia está hecha de cobardías, las cuales, esperamos, podrán corregirse y convertirse en el heroísmo de la última hora…

Pero el asunto y las múltiples traiciones no se detuvieron allí…

En lugar de apoyar y aprovechar esta sana reacción de Fe de algunos sacerdotes, muchos se redimieron (preferimos no citar los nombres) y prefirieron tomar el partido de fustigar esta reacción “imprudente”, “excesiva”, etc…

Algunos sacerdotes fueron a Menzingen, pero en lugar de exigir un cambio en la dirección, solo obtuvieron declaraciones vagamente tranquilizadoras y regresaron persuadiendo a los valientes sacerdotes y laicos: “ya está, ellos comprendieron, va a cambiar”… ¡Oh, la ingenuidad…!

Así, por un juego de lógica, el Padre de Cacqueray se encontró legitimado y aureolado porque por un lado logró neutralizar a aquellos que se podía calificar de “excesivos” y por el otro lado, pareció haber obtenido garantías de ortodoxia de Menzingen. Ahora está de moda, en ciertas revistas y sitios web, el canonizar al superior de distrito de Francia por esta acción de salvamento aparente.

En febrero de 2014, Monseñor Fellay, sintiendo las balas de cañón pasar junto a su mitra, tendrá la fineza de hacer una “bella” y larguísima conferencia a los priores de Francia, asegurándoles firmemente que ya no había contactos con Roma y que él no compartía todas las posiciones del Padre Pfluger. Los priores partieron con la sonrisa de un condenado a muerte que se cree agraciado, y sobre todo, felices de saber que ya no era necesario luchar… Finalmente, se dijeron, los signatarios de la Carta a los fieles son verdaderamente unos agitados…

Ahora todo el mundo sabe que esa fue, otra vez, una hermosa mentira, pues el superior general había estado en Roma el 13 de diciembre de 2013 con sus asistentes y allí se encontró con el papa. Encuentro revelado en mayo de 2014 por el sitio anglófono Rorate Caeli.

Esta conferencia de Flavigny, así como las que siguieron en Francia, tuvieron un cierto impacto y muchos creyeron sinceramente que el Padre de Cacqueray había logrado convertir a todo el equipo de Menzingen.

Como lo dijo de manera bastante irónica Charles Pasque cuando jugó al tipo duro como ministro del interior: “Las promesas no comprometen más que a aquéllos que creen en ellas”, muchos sacerdotes valientes de la FSSPX se aferran a estas promesas que no comprometen más que a… su buena fe.

Pero los fieles no son tontos, aunque sean fieles (contrariamente a lo que podría pensar Menzingen): ellos juzgan por los hechos más que por las palabras… incluso palabras episcopales.

El primero de los actos de Menzingen fue de salvar su pellejo y su puesto: ellos lo lograron, aunque la bala no haya pasado lejos (según las últimas noticias, el Padre Pfluger sigue en su puesto). En el fondo, reconozcamos que fue el Padre de Cacqueray quien los salvó.

La segunda acción es el ya no tener relaciones demasiado ostentosas con Roma por el momento. Éstas serían muy arriesgadas para ellas en razón de los indigestos excesos de Bergoglio. Los contactos continúan, ciertamente de manera discreta; las retomarán públicamente en el momento oportuno.

La acción principal de Menzingen consiste ahora esencialmente en la estrategia del branding, este término anglosajón que podría traducirse por limpieza interna. El fracaso del acuerdo en 2012, debido a la fuerte reacción interna, ha permitido al equipo de Menzingen de sacar buenas lecciones. Los sacerdotes sólidos, estando ahora afuera, neutralizados, aislados o en vía de serlo, la aplicación de las decisiones del capítulo de 2012 será aún más fácil cuando se presente la oportunidad.

Resumiendo: Monseñor Fellay es un verdadero hombre de Valais, del país de Bagnes: se dice que los habitantes de ese rincón de Valais jamás ceden y avanzan sus peones lenta pero inexorablemente.

Pero la moraleja de la historia sigue siendo católica. Los vencedores a los ojos del mundo y de la fineza diplomática no son forzosamente los verdaderos vencedores. La verdadera victoria no pertenece más que a la verdad y a la justicia divina. La historia católica de los tiempos actuales, cuando sea escrita, solo retendrá el valor y la perseverancia de aquellos que no se doblegaron… Como la historia del Vaticano II solamente retendrá el heroísmo de este obispo que jamás se doblegó: Monseñor Lefebvre.

La Fraternidad no parece muerta, pues según las últimas noticias, acaba de nacer la Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre[3]. Ella se parece a un pequeño grano de mostaza que solo quiere desarrollarse en continuidad con la obra y el espíritu de este arzobispo…

Julien Cadwal





[1] Aconsejamos la increíble lectura de las actas de los procesos de los Padres Salenave y Pinaud o « ¿Qué Derecho para la Tradición Católica?” en las ediciones Chiré.
[2] « NUESTRAS RELACIONES CON ROMA » textos de su Excelencia Mons. Lefebvre en las ediciones Chiré.
[3] Unión de sacerdotes que quieren permanecer fieles al legado de Monseñor Lefebvre, que se ponen bajo la autoridad moral de Monseñor Richard Williamson. La unión sacerdotal eligió un moderador para Francia en la persona del Padre de Merode.


domingo, 8 de junio de 2014

CARTA DEL PADRE DE MÉRODE AL PADRE DE CACQUERAY



P. de Merode.



Padre,

He aquí que ya son dos años y medio que soporto con un malestar cada vez mayor el raudal de textos, ríos de conferencias, estudios y declaraciones todos ambiguos, todos contradictorios y que son vertidos sobre nuestras pobres cabezas continuamente por Menzingen y Suresnes.

Varias veces tuve la ocasión de darle a conocer mi malestar y mis objeciones, pero nunca tuve de su parte ni de parte de sus asistentes o de Menzingen, una sola respuesta clara capaz de disipar mis temores.

Sin embargo hay una respuesta límpida, y que jamás ha sido citada ni puesta en relieve en ninguna parte desde el 2012 por lo menos. Ella está en la carta de nuestro venerado Fundador a los futuros obispos:

"Les conferiré esta gracia (del episcopado), confiando en que la Sede de Pedro no tardará en ser ocupada por un sucesor de Pedro perfectamente católico, en cuyas manos podrán depositar la gracia de su episcopado para que la confirme".

¿Por qué este principio de acción tan simple, tan claro, tan firme? Porque:

« Puesto que la Sede de Pedro y los puestos de autoridad de Roma están ocu­pados por anticristos, la destrucción del Reinado de Nuestro Señor prosigue rápidamente dentro mismo de su Cuerpo Místico en esta tierra, (…)”.

Entonces, ¿por qué seguir buscando un acuerdo o, como Monseñor Fellay lo deja presagiar, un reconocimiento canónico? ¿Para ponerse bajo la autoridad de los anticristos y ponerse así en peligro de perder la fe?

La fe da certeza, ella no extravía los espíritus en un laberinto de ambigüedades más o menos sutiles. Es por eso que, para alejarme de esta nebulosa atmósfera de ambigüedades que no se disipan, he decidido dejar mi función de prior de Lourdes a partir de mañana 20 de marzo de 2014.

La segunda razón que me incita a separarme del curso actual de la Fraternidad, es la injusticia moral grave que hacen sufrir mis actuales superiores a todos estos sacerdotes que tuvieron el valor de denunciar el peligro del acuerdismo a la búsqueda de un reconocimiento canónico sin acuerdo doctrinal previo. Ellos fueron obligados a irse o peor aún, ellos sufrieron seudo-procesos inicuos seguidos de sanciones desmesuradas. Yo deseo entonces trabajar en establecer una estructura que permita a estos sacerdotes que fueron echados a la calle, para que reencuentren una vida de comunidad sacerdotal normal y un ministerio que responda a su celo por la salvación de las almas.

Por el simple hecho que invité al Padre Salenave, el cual no tiene ninguna sanción en Francia, a celebrar la Misa el domingo 8 de marzo en Pau, a título de ayuda, para permitirme no binar y confesar, lo llevó a ordenar la supresión inmediata de mi ministerio en Pau. Yo veo allí la prueba que la obra que proyecto para reagrupar a estos sacerdotes aislados no será aceptada por mis superiores. Por lo que me consagraré a esta obra, a partir de mañana, y fuera de las estructuras de la actual Fraternidad San Pío X.

Le suplico, Padre, que no trate de ponerse en contacto conmigo de inmediato, déjelo para el futuro, en caso de que sea oportuno.

Rece por mí, como yo rezo por usted.


Padre R. de Mérode +



miércoles, 26 de febrero de 2014

P. BOUCHACOURT: NOMBRADO SUPERIOR DEL DISTRITO DE FRANCIA





COMUNICADO DEL PADRE DE CACQUERAY


Mi segundo mandato termina el 15 de Agosto de 2014.

El 21 de febrero, Monseñor Bernard Fellay, Superior General de nuestra Fraternidad, me anunció que el 15 de agosto, fecha en la cual se termina mi mandato de Superior del Distrito de Francia, el Padre Christian Bouchacorut me reemplazará en mi puesto.

Actualmente Superior del Distrito de América del Sur, el Padre Christian Bouchacourt es bien conocido y apreciado de los sacerdotes y los fieles de Francia.

Ordenado en 1986, fue prior de los prioratos San Francisco Régis en Unieux, de la Capilla Santa Genoveva de Wagram además de la iglesia San Nicolás de Chardonnet.

Desde ahora le damos la bienvenida y le aseguramos nuestras oraciones al Corazón Doloroso e Inmaculado de María.

Padre Régis de Cacqueray, Superior del Distrito de Francia.

Comentario: se veía venir. En el distrito más importante de la FSSPX, Mons. Fellay necesita a un incondicional como Superior.


lunes, 17 de febrero de 2014

¿PARA QUIÉN TRABAJA EL PADRE DE CACQUERAY?






El Padre de Cacqueray envió una circular a los prioratos prohibiendo la venta del libro de los procesos de los Padres Pinaud y Salenave.

En resumen, es el general que invita a sus soldados a deponer las armas más eficaces contra el adversario para que éste último pueda actuar como le parezca y continuar la obra de demolición. ¿Para quién trabaja el Padre de Cacqueray? ¿Para Menzingen o para Dios?

Además este libro, muy bien fundamentado y muy tranquilo en su presentación, tiene el mérito de reparar las gravísimas injusticias públicas cometidas contra la fe, la justicia y contra los principios fundamentales del derecho en la Iglesia. Al prohibir este libro, e incluso desaconsejando su lectura, el Padre de Cacqueray añade otra injusticia a la injusticia de estos inicuos procesos.

Todo esto no hará más que acentuar la cólera del Justo Juez sobre la Fraternidad…
Usquequo domine, usquequo …

El Padre de Cacqueray pasará a la historia de la FSSPX como el que vendió –o dejó vender- “El dios mortal” (del Padre Célier) hasta con descuento; destruyó –o dejó destruir- el stock de “Pedro, ¿me amas?”, que fue sustituido por “Benedicto XVI y los tradicionalistas”… Y que prohibió los libros del Padre Pivert…

Resumiendo, un gran especialista del libro…

sábado, 11 de enero de 2014

LLAMADO A TODOS LOS FIELES DE LA RESISTENCIA.- HORA SANTA POR EL PADRE DE CACQUERAY Y LOS SACERDOTES QUE QUIEREN PERMANECER FIELES.-


HORA SANTA el jueves 16 de enero, fiesta de San Marcelo I Papa
 y Santo Patrono de Monseñor Lefebvre.
todo el día, desde las 00:00 hrs. hasta las 23:59,
a la intención del Padre de Cacqueray, Superior del Distrito de Francia,
y de todos los sacerdotes que quieren permanecer fieles
con el fin de que lleguen hasta las últimas exigencias del combate por la Verdad.

« El Padre de Cacqueray necesita nuestra ayuda », dijo el Padre Rioult, precisando que “él es uno de los raros superiores mayores en medir la gravedad excepcional de la situación de la Fraternidad”. Los sacerdotes fieles también necesitan de nuestra ayuda para llegar hasta las últimas exigencias del combate por la Verdad.

¿Qué cosa mejor podríamos hacer por el Superior de Distrito de Francia y por todos esos sacerdotes, que nuestra oración ferviente y generosa?

Los convocamos entonces a una hora santa, el jueves 16 de enero, fiesta de San Marcelo I, Papa y Santo Patrono de Monseñor Lefebvre, TODO EL DÍA, de las 12:00 hrs. hasta las 23:59hrs.

Pidamos a San Marcelo y al fundador de la Fraternidad, que el Espíritu Santo colme del don de la Fortaleza al Padre de Cacqueray, para que tenga, según la esperanza de los fieles y de los sacerdotes clarividentes, una reacción firme en estos tiempos tan difíciles. Y que colme de este mismo don de Fortaleza a los sacerdotes que quieren permanecer fieles.


Que aquellos que deseen participar en esta hora santa organizada por los fieles, se asocien a ella, ya sea por una hora, media hora o incluso 15 minutos. 
Recuerden que la oración nocturna es agradable a Dios. Aquellos que tengan la fuerza y la salud necesarias, que escojan de preferencia las horas de la media noche, las más difíciles, agradeciéndoles de antemano en nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Que los fieles de la Resistencia de un mismo lugar se organicen entre ellos para repartirse las horas para llenar toda la noche, si es posible.


En unión de oraciones.

PREGUNTAS AL PADRE DE CACQUERAY.- PADRE OLIVIER RIOULT

NON POSSUMUS

El Padre de Cacqueray es uno de los raros superiores mayores que miden la gravedad excepcional de la situación de la Fraternidad. El espera, junto a otros miembros eminentes de la Fraternidad, arreglar estos problemas en el Capítulo de 2018.

Pero dentro de cuatro años será demasiado tarde, incluso, tal vez ya sea demasiado tarde. Para comprenderlo, los fieles deben medir primero la debilidad de las intervenciones oficiales de la FSSPX y la violencia de los actos públicos de Francisco.

Intervenciones de Monseñor Fellay.
« Francisco es prudente, no precipita las cosas (…). En sus sermones, vemos que tiene la fe (…) todavía no vemos la aplicación concreta, pero los sermones no están mal…” (Mons. Fellay, Lille, 7 de mayo de 2013)

« Sobre cuestiones de moral, ha tenido tomas de posición sorprendentes, por ejemplo esta pregunta sobre los homosexuales: “¿Quién soy yo para juzgar?” –  (…) “La fe y la moral son los dos puntos que la Iglesia enseña y donde la infalibilidad puede estar comprometida, y de golpe se ve a un papa que habla en forma imprecisa…” (…) “Pienso que habla demasiado”. (…) “Por el momento, nada se ha hecho para encausar la situación de desviación, de decadencia de la Iglesia… Se puede mencionar la encíclica sobre la fe, no pienso que se la pueda considerar cono una medida eficaz”.  (Mons. Fellay, noviembre de 2013, DICI n° 286 del 06/12/13).

 “La reciente Exhortación apostólica Evangelii gaudium ilustra (…) lo difícil que es comprender a una persona que no encaja en los cánones acostumbrados, (…) Enuncia muchos verdaderos problemas; pero podemos preguntarnos sobre la eficacia de las medidas preconizadas y dudar de su realización. (…)Las canonizaciones de los dos papas estrechamente ligados al desarrollo y a la aplicación del Concilio Vaticano II no arreglarán las cosas”. (Mons. Fellay, Carta a los Amigos y Benefactores n° 81, DICI -6 de diciembre de 2013).

Actos públicos de Francisco.
Les presentamos el extracto de un video circulando en internet sobre el pensamiento y las acciones de Francisco, bien hecho fácticamente. Retenemos los hechos pero no todo el pensamiento del realizador. Allí se designa a Francisco como antipapa, donde Monseñor Lefebvre hubiera utilizado más bien el término anticristo.

viernes, 6 de diciembre de 2013

CARTA ABIERTA DEL PADRE RIOULT AL DISTRITO DE FRANCIA






Estimados cofrades,

Ya que el B.O. de la FSSPX (n°251) me nombró explícitamente en julio de 2013, les pido algunos minutos de atención para escuchar mi “derecho a responder”.

Les suplico, por principio, no darle ningún crédito a la afirmación del Padre Thouventot que dice que nosotros estaríamos buscando “hacer estallar la Fraternidad”. Yo le debo todo a la Fraternidad e incluso le lego todo por testamento. Nuestra finalidad fue el mismo objeto de acción de gracias de Monseñor Fellay en Kansas City en octubre de 2013: ser “preservados de toda clase de acuerdo”, pues esto hubiera sido una gran “desgracia”.

Los deseos…

El Padre de Cacqueray afirma que “sería verdaderamente una paradoja y una obra del diablo querer dejar la Fraternidad cuando tal Declaración acaba de producirse (27 de junio de 2013). Es bajo el cayado de nuestro Superior general, y no con los francotiradores, que debemos continuar llevando el combate de la Fe”. Pero el Padre de Cacqueray tuvo que escribirles tres páginas para tranquilizarlos respecto a esta Declaración, mientras que no se requirió ningún comentario para la Declaración del 21 de noviembre de 1974. “Llevar el combate de la Fe bajo el cayado de nuestro Superior general”. ¡Sea! Pero desde el 2002, ¿dónde están los comunicados de la Casa General que condenan oficialmente a Roma? Peor aún, los comunicados incluso han favorecido las mentiras romanas. Monseñor Tissier, en el editorial de Le Sel de la Terre (n° 85, verano de 2013), habla de “mentira y de equívoco” respecto al motu proprio de Benedicto XVI sobre la misa y el levantamiento de las excomuniones. ¿Es así como habla Monseñor Fellay? ¿Por qué el Padre Nély, en privado, desaconseja a los cofrades la lectura de este artículo de Monseñor Tissier, describiéndolo como malo o sin interés?

El Padre de Cacqueray nos dice combatir “con inteligencia y prudencia, con espíritu sobrenatural y en la obediencia a nuestros Superiores”. ¡Sea! ¿Pero, por qué al regresar de Menzingen con el Cor unum 104, afirmó que un“acuerdo era inevitable” y que él no estaba “en condiciones de exigir la obediencia de sus subordinados hacia Monseñor Fellay?” El Padre de Cacqueray, en privado, ha criticado fuertemente las desviaciones de la Casa General. Lo hizo a justo título, con valor e inteligencia. Pero públicamente ¿qué es lo que queda? Dos afirmaciones que deforman la realidad: a) L.A.B.n°80 : El Padre de Cacqueray expresa a Monseñor Fellay su “reconocimiento por su valiente rechazo que le dirigió al Papa”. b) B.O. n°251 : El Padre de Cacqueray escribió: “Nuestro Superior general nos comunica ahora esta otra Declaración. Que él sea vivamente agradecido por ello”.

Pero en privado, el Padre de Cacqueray le dijo a un cofrade, el 11 de junio de 2013, que la declaración del 15 de abril de 2012, si bien retirada, fue amplificada por la publicación del Cor Unum 104 y por la carta a Benedicto XVI del 17 de junio… Pero a finales de julio de 2012, el Padre de Cacqueray planteó el verdadero problema: “Una vez que no fueron capaces de respetar las decisiones del Capítulo de 2006, ¿por qué respetarían mañana los compromisos hechos hoy?” Los agradecimientos son entonces inoportunos mientras que las injusticias no hayan sido reparadas y los errores claramente renegados. ¿Usted tal vez se escandaliza de tales exigencias? Estas son clásicas en la historia eclesiástica. En las Actas de Cartago, el diácono Paulin declaró respecto de un cura fautor de errores: “Una de dos: o niega haber enseñado eso o que lo condene”.

Y la realidad

La realidad no es desgraciadamente la descrita oficialmente por el Padre de Cacqueray. La realidad es que Monseñor Fellay ha sido PARCIAL al desatender el análisis de Monseñor Lefebvre (1988-1991), DESOBEDIENTE al capítulo de 2006, IMPRUDENTE al despreciar las advertencias de los obispos e INFIEL al componer una declaración impía (15 de abril de 2012). Además, el Superior General tuvo una actitud DESHONESTA al practicar la mentira, la manipulación de textos… sin olvidar los pecados por omisión y las contradicciones evidentes, ocultas bajo el falaz pretexto de “saber leer entre líneas”…

En abril de 2012, el Padre de Cacqueray afirmó que la declaración de Monseñor Fellay era “escandalosa, que atentaba contra el honor de la Fraternidad y que él se esforzaría en obtener la retractación solemne en el curso del Capítulo” El 15 de junio de 2012, Monseñor de Galarreta le confió a un cofrade: “Monseñor Fellay comprenderá que él no puede mantenerse pues ha decepcionado a aquellos que esperaban un acuerdo y los otros le dirán: ¡todo eso para nada!” Después del Capítulo, el Padre de Cacqueray constataba que “la condición del 2006 ha sido completamente abandonada. En mayo de 2013, Monseñor Tissier de Mallerais declaró al contenido del Cor Unum 104 como “demasiado deplorable para ser comentado, muy evidentemente insatisfactorio para ser aprobado, demasiado escandaloso para no avergonzar a quien corresponda”. Al final, no hubo la “retractación solemne” sino un abandono de nuestras posiciones con un Superior que se ha mantenido por una actitud oficial “deplorable”, “insatisfactoria”, “escandalosa” “vergonzosa”.

Nuestro bien común

¿Qué esperan estos cofrades para sacar las consecuencias de estos hechos? Ellos saben escribir los números pero no se atreven a hacer la suma. ¿Habrá que esperar a que Monseñor Fellay concelebre la misa de Paulo VI con una guitarra para actuar públicamente? En lugar de tener una opinión eficaz, ellos han pensado que lo que sería beneficioso es imposible, olvidando que los límites de lo posible se desvanecerían si solamente ellos tuvieran la audacia de decir en voz alta lo que piensan. El demonio les habla de unión para detenerlos, ellos olvidan inmediatamente que solo la unión es fecunda cuando se hace sobre principios ciertos, y que de otro modo, esta palabra no sirve mas que para cubrir un malentendido donde los más honestos son burlados por los más bribones.

La Casa General ha dicho y cometido enormidades que han herido muy gravemente a nuestra Fraternidad. La advertencia de Monseñor Lefebvre vale también para nosotros:

« No son los inferiores que cambian a los superiores, sino los superiores que cambian a los inferiores »1 ¿Qué se puede esperar de Monseñor Fellay que es capaz de decir: “La nueva misa evacúa el Sacrificio de la Cruz”  (junio de 2013) y la nueva misa fue “legítimamente promulgada” (abril 2012) o que el Vaticano II ha “inaugurado un nuevo tipo de magisterio imbuído de principios modernistas” (junio 2013) y “El Concilio Vaticano II aclara y explica ciertos aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia” (abril 2012)?

Tal contradicción doctrinal, en tales circunstancias (50 años del Vaticano II), por un hombre de su calibre (el Superior general), debió ser suficiente para provocar en nosotros una indignación saludable.

Perdiendo su credibilidad, Monseñor Fellay la hizo perder a toda la Fraternidad y a cada uno de sus sacerdotes.

Como bien lo dijo el Padre Chazal: “La Fraternidad ha perdido su virginidad doctrinal”. Monseñor Fellay ha afectado la cohesión de la Fraternidad comprometiendo su bien común. Él ha fisurado las convicciones doctrinales fuertes que pedían nuestra lucha sin descanso. Y los superiores mayores de la Fraternidad han preferido, en el Capítulo, la unidad a la verdad, el renombre de un hombre al amor de la verdad. ¡Ese es el veneno mortal! Un falso principio, que parece aceptado implícitamente por todos, rige de ahora en adelante nuestra Fraternidad: “La autoridad es intocable y/o el superior es infalible”. Decir que un superior es indigno y que debe renunciar, ¡sería una blasfemia o un pecado contra el Espíritu Santo! Esto es ridículo pero tal es el espíritu que reina entre nosotros. Si no hay reacción, este principio nos matará en un término más o menos breve.

« La mayor desgracia para un siglo, es el abandono o la disminución de la verdad. Podemos recuperarnos de todo el resto; pero jamás del sacrificio de los principios… El más grande servicio que un hombre puede dar a sus semejantes en las épocas de desfallecimiento y de oscurecimiento, es el de afirmar la verdad sin miedo, aunque no se le escuche”.2

Una nueva línea…