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lunes, 8 de agosto de 2016

¿VIA CRUCIS? NO. “VIA CIRCUS” O “VIA CURSIS” DEL SODOMIZADOR FRANCISCO EN LA JMJ DE CRACOVIA



Monstruoso, depravado, abominable y degenerado “Via Crucis”









¡Quiera Dios librar pronto a los católicos de esta secta de impíos anticristos, lobos disfrazados de corderos que quieren acabar con la Santa Iglesia Católica!

jueves, 23 de junio de 2016

FRANCISCO: “JESÚS HACE UN POCO EL TONTO…”




NOTA PREVIA DE SYLLABUS:
Artículos como el que presentamos debajo, a pesar de estar escritos por algunos padecientes de “benedictodieciseiscitis” o “juanpablosegundosis”, sirven para ver muy a las claras cómo los escándalos, blasfemias, sagrilegios y herejías de Francisco hacen alzar las voces a quienes aun con sus equivocaciones desean el bien de la Iglesia y ante lo que advierten no pueden sostener más un silencio que sería culpable. De este modo, cuando según Antonio Socci lo que hace Bergoglio “desde el punto de vista católico es devastador, es una especie de flagelo que ha caído sobre la Iglesia con el riesgo de demolerla”, más contrasta con esta posición el afán acuerdista de Mons. Fellay y la Neo-FSSPX, que no deja pasar oportunidad para exculpar o alabar a Francisco, diciendo por ejemplo que Francisco “se preocupa por la salvación de los fieles”, y por eso dio jurisdicción para las confesiones de la FSSPX. Si se preocupa por la salvación de los fieles o no, lo cierto es que lo que hace habla a las claras que está haciendo todo lo que está de su parte para acabar con la fe católica y por lo tanto impedir esa proclamada salvación. De hecho la confesión misma que hace Mons. Fellay en su última entrevista de que a Francisco no le preocupa la doctrina, es decir, le resulta indiferente la verdad, no puede sino ir contra sus supuestas buenas intenciones. Aunque están cada vez más claras sus maniobras y ardides astutos para destruir todo lo que es católico. Si no hay intencionalidad, pues le están saliendo muy bien las cosas en los pequeños y subrepticios pasos que toma. Pero esto es algo que no puede ya decirse dentro de la Neo-FSSPX. Y del mismo modo que el tímido obispo conservador Mons. Schneider describe la dictadura en que se ha transformado la estructura oficial de la Iglesia bajo Bergoglio, al decir que “cuando, en una Iglesia, llegamos al punto en el que los fieles, sacerdotes y obispos tienen miedo de decir algo, como en una dictadura, esta no es la Iglesia”, así en la Neo-Fraternidad ocurre otro tanto. Y eso se va imponiendo por el lavado cerebral operado sobre los fieles. Sin ir más lejos, ayer mismo nos escribía a nuestro blog un acuerdista que en vez de criticar a Mons. Fellay criticaba a Mons. Lefebvre, pues según ese señor –molesto con nosotros, desde luego- Mons. Lefebvre habría estado decrépito en sus últimos años y por eso rompió con Roma, trayendo además el consabido argumento de que la Fraternidad “fue una obra suscitada por Dios (aún cuando no es la Iglesia misma) y sin duda que puede prestarle luces más allá de los eventuales defectos de juicio que como cualquier hombre pueda tener el fundador” por eso si “hasta de Caifás se valió Dios para cumplir su misión” hay que aceptar la regularización de Francisco porque no pide nada contra la fe (¡qué bueno es Francisco, cómo ama la Tradición!, ¿verdad?). Y dejando de lado la doctrina (¡al igual que Francisco!, de eso no se habla) dice el fellecista que “La unidad, en la causa que sea, es muy importante”. Para finalizar con un mensaje que pinta de cuerpo entero a estos liberales que están destrozando la FSSPX: “gracias a Dios nos estamos librando de ustedes”. Es decir, están sacando a los resistentes contra el acuerdismo suicida, para poder al fin ser parte del contubernio con la depravación modernista que azota desde Roma todo lo que queda de católico. La FSSPX parece estar viviendo sus últimos días, antes de la muerte tanto tiempo anunciada a manos de los que, como Judas, parecen ser amigos del misericordioso Francisco.


El Papa Francisco: “Jesús hace un poco el tonto…”. Esta y otras inauditas y gravísimas “expresiones” pronunciadas el pasado jueves.


Es clamoroso -para un papa- confundir al diablo (de doble cara) con Jesús. Ha sucedido el jueves cuando Bergoglio ha evocado erróneamente un capitel de la catedral de Vézelay: un “cambio de personas” emblemático de este pontificado, aunque debido probablemente a algún escritor fantasma superficial.

Es sin embargo de su cosecha confundirlos (a Jesús y al diablo) incluso para mostrar que Judas se haya salvado (sin haberse arrepentido) dando a entender así que ni siquiera él ha terminado en el infierno…

No se sabe si este papa cree en el infierno, pero -oyéndole- parece que sólo vayan a él los que son contrarios a la inmigración en masa, los que usan aires acondicionados o vasos de plástico y los cristianos que siguen el Evangelio al pie de la letra.

En todo caso en el mismo discurso del jueves por la tarde en el Encuentro eclesial de Roma, Bergoglio no se ha limitado a tales barbaridades sobre el capitel de Vezélay.

jueves, 24 de julio de 2014

OTRO AVANCE DEL LOBBY MODERNISTA Y SODOMITA QUE OCUPA EL VATICANO


El Vaticano rehabilita una película "prohibida" sobre Jesús




El diario de la iglesia conciliar dedica tres artículos a Pavolini (Castellani dixit) y su obra inmunda.



Hace 50 años, aunque premiada y exitosa, fue objeto de escándalo y censura. Hoy la Santa Sede la califica como "obra de arte" y "la mejor jamás filmada" sobre Cristo. Su director era un ateo fascinado por el relato evangélico

El exitoso cineasta Pier Paolo Pasolini –asesinado en noviembre de 1975 en circunstancias nunca del todo esclarecidas– leyó el Evangelio según San Mateo, casi por casualidad, en el año 1962 y quedó impactado. Ateo y marxista [y también homosexual. Nota Syllabus], siempre sintió atracción por la religión: "Soy anticlerical (¡no tengo miedo de decirlo!), pero sé que hay en mí dos mil años de cristianismo –decía–. Sería loco si negase tal poderosa fuerza que hay en mí...".



Ateo, marxista y puto: Pasolini.


Y sobre el Evangelio, aseguraba: "Ninguna otra palabra podrá alcanzar la altura poética del relato" bíblico.

Decidió entonces hacer una película, con ese mismo título bíblico (El Evangelio según San Mateo), para la que no le hacía falta un guión: bastaba con la traducción del texto a imágenes. Al estilo del neorrealismo de moda entonces, tampoco apeló a actores profesionales: el papel de Jesús lo hizo un joven militante anarquista catalán, Enrique Irazoqui, mientras que María –en su vejez– fue interpretada por la madre del propio Pasolini. Y así se conformó el reparto: amigos y parientes de amigos interpretaron a discípulos y demás figuras del relato; ningún actor profesional en esta coproducción franco italiana filmada en Sicilia, con estilo sencillo, despojado, casi minimalista.

El film, como se dijo, no se aparta en lo más mínimo del texto bíblico.


El “Cristo” de Pasolini: un anarquista de 19 años fugado de España.


Sin embargo, en el momento de su estreno, en 1964, en el Festival de Venecia, recibió críticas de sectores católicos conservadores, precisamente por lo demasiado "realista", poco "sacra", y fue censurada.

En cierta forma, era también prejuicio hacia su realizador, quien un año antes había sido condenado a 4 meses de prisión –condena más tarde revocada– por "ultraje a la religión de Estado", por otro de sus films –Ricotta– considerado blasfemo. 

Pero El Evangelio según San Mateo, dedicada por Pasolini "al recuerdo querido, alegre y familiar de Juan XXIII", fue bien recibida por el público y obtuvo el premio especial del jurado en Venecia.

Los tiempos cambian, y ahora la película de Pasolini ha recibido el "perdón" oficial de la Iglesia. L'Osservatore Romano, órgano oficial de la Santa Sede, lo define como "la mejor obra cinematrográfica sobre Jesús".

La película de Pasolini se encontraba en el archivo de la Filmoteca Vaticana desde hace varios años. En una revisión del material, el film mostró signos de pérdida de luminosidad e intensidad de las imágenes, por lo que se tomó la decisión de digitalizarlo.

Reconociendo su valor, el diario católico afirma que "la humanidad febril y primitiva que el cineasta lleva a la pantalla confiere un nuevo vigor al verbo cristiano que aparece en este contexto aún más actual, concreto y revolucionario".


Es absolutamente lógico que los modernistas apóstatas romanos quieran esta película y en cambio odien "La Pasión..." de Mel Gibson.


"El Evangelio según San Mateo es una obra de arte, probablemente el mejor film jamás realizado sobre Jesús", se lee en el artículo del Osservatore, que anuncia que la película, rodada en 16 milímetros, ha sido digitalizada por la filmoteca del Vaticano.

De este modo, Pasolini pasa de intelectual herético a artista "canonizado". Giovanni Maria Vian, director del Osservatore Romano, dijo al diario italiano La Stampa que este reconocimiento a Pasolini es "un signo de la Iglesia de la misericordia de Francisco".

Pasolini (admirador de Gramsci) da en su película un “miserabilismo” propio de las ideas de la “Teología de la Liberación” marxista. Su visión era sinceramente antiburguesa, pero enteramente naturalista.

Y en verdad es un merecido homenaje a la fidelidad del director italiano al texto bíblico: la suya fue la primera versión no hollywoodense, edulcorada, de la vida de Cristo, algo que se verifica tanto en la selección de los actores, como en la sencillez de los parlamentos y la simplicidad de la trama, reflejo exacto del estilo del evangelista. El de Pasolini es un Jesús humano, pero esa humanidad está en el relato de Marcos: un Cristo que le teme a la muerte y al sufrimiento que le espera, que le pide a su Padre que se lo evite –"aparta de mí ese cáliz"–; pero nada de eso es blasfemia, sino fidelidad al Evangelio. 

Aunque ateo, Pasolini reivindicaba a Jesús como una figura mítico-popular, un "resistente", un revulsivo para el estilo de vida moderno. "Nada me parece tan opuesto al mundo moderno como aquel Cristo afable en su corazón, pero 'violento' en su razón".

Un Pasolini enteramente decadente y esclavo de sus vicios nefandos vomitaba esta clase de películas, justificándose intelectualmente en el marxismo. Su final fue trágico. 


"Yo no creo que Cristo sea hijo de Dios –decía Pasolini–, porque no soy creyente. Pero creo que Cristo es divino: es decir, creo que en él la humanidad es elevada, rigurosa, ideal".

  

martes, 30 de abril de 2013

PERFIDOS





Los por ahora irreductibles enemigos de N. S. Jesucristo, poseedores de los medios masivos de difusión, no pierden el tiempo y, más allá de las lisonjas propias de quienes se sienten representados por “el rabino Bergoglio” –como afirmara el rabino Bergman-, no dejan ni por un momento de atacar a la Iglesia y mostrar soberbiamente al mundo qué es lo que piensan de la Iglesia, del Vicario de Cristo y de la fe.
Así los medios de los Sposzlki, los Garfunkel y los más anónimos expositores de la mentira mediática, la confusión y, por supuesto, la pornografía, se solazan en ubicar a Francisco –con la ayuda de éste, está claro- en el simple papel de CEO de una gran empresa, dejando en claro qué desean represente para ellos la Iglesia Católica. Así lo hacen saber desde la revista de los millonarios made in USA “Forbes”, que se encargan de editar en Argentina.
Otros, en cambio, prefieren burlarse disfrazando a un monigote farandulesco o, en otro momento, burlándose del Papado a grupas del único tema que les preocupa, que es la adoración de Mammon.
Claro que este anticatolicismo público también es vehiculizado mediante el constante estreno de películas, obras de teatro o musicales afrentosos y de nula calidad artística. Por supuesto que nada de esto tendría lugar si la Iglesia Católica Establecida fuera católica, y no liberal y masónica. Cabe acotar, además, que estas muestras de desprecio y ataques a la Iglesia y nuestra Santa Religión se vienen registrando particularmente en Buenos Aires desde hace muchos años sin que NUNCA el cardenal primado Jorge Mario Bergoglio haya movido un dedo para responder a esta ofensiva, sin que JAMÁS protestara o hiciera actos de desagravio, ni siquiera cuando la mismísima Catedral metropolitana fuera profanada.  
Por supuesto, sabemos que esto no quedará así, que lo que los hombres no limpiaron lo va a limpiar Nuestro Señor -¡ay de ese día para los blasfemos e impostores!- y que finalmente los Garfunkel, Szpolsky, Magnetto y los como se llamen estúpidos servidores de Mammon tendrán que doblar sus rodillas ante Nuestro Señor. Mientras tanto seguirán molestando, ante el silencio abominable de quienes se dicen servidores de Dios.