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sábado, 26 de septiembre de 2020

MONS. VIGANÒ: ¿SE PUEDE INTERPRETAR EL VATICANO II A LA LUZ DE LA TRADICIÓN?

 


“Habría también que determinar si una asamblea anómala y desastrosa como el Concilio Vaticano II puede seguir mereciendo el título de Concilio Ecuménico cuando se reconoce universalmente su heterogeneidad con respecto a los que lo precedieron. Heterogeneidad que es tan patente que exige nada menos que el recurso a una hermenéutica, cosa que jamás fue necesaria con ningún otro concilio”.

jueves, 18 de junio de 2020

jueves, 2 de noviembre de 2017

BLASFEMIA: EL VATICANO EDITA ESTAMPILLA CON LOS HERESIARCAS LUTERO Y MELANCHTON AL PIE DE LA CRUZ




A la izquierda (y en el  lugar reservado a la Santísima Virgen María en  las representaciones católicas del Calvario) se ve a Lutero sosteniendo la Biblia, y, a la derecha, a Melanchton, su amigo y uno de los más grandes difusores de la "Reforma", sosteniendo la Confesión de Augsburgo, primera exposición oficial de los principios de la herejía protestante.


ANTICRISTOS: ROMA MODERNISTA Y LUTERANOS PUBLICAN DECLARACIÓN CONJUNTA



sábado, 22 de julio de 2017

EL CREDO DEL CATÓLICO CONCILIAR


El poliedro bergogliano.


CREO en Dios, creador (que no es un Dios católico),
Y en Jesús, su hijo, (un rabí bondadoso),
Que nació de María, creció en santidad y murió, dejando a la humanidad su ideal de fraternidad,
Creo en el Espíritu, que hoy mueve a todas las iglesias hacia el encuentro y la amistad, hacia la reconciliación de la diversidad,
Creo en el diálogo interreligioso, el ecumenismo, y la igualdad,
Creo en el Concilio Vaticano II,
Creo en la libertad religiosa, en la iglesia de las bases, y en un mayor protagonismo de las mujeres en la jerarquía eclesiástica,
Creo en la duda metódica, en el cuidado de la casa común, en el desarrollo humano integral,
Creo en la convivencia democrática de todas las creencias y sensibilidades religiosas,
Creo en el Holocausto (donde 6 millones de judíos murieron en cámaras de gas)
Creo en la dignidad del hombre, en el progreso que lo eleva, en la tolerancia que derriba muros y construye la unidad en la vida de este mundo, para convivir como hermanos, en paz.
Amén.



lunes, 20 de marzo de 2017

ROMA AL DESCUBIERTO




De la conferencia de Mons. Marcel Lefebvre durante el retiro sacerdotal en Econe, el 14 de septiembre de 1987 (La Resistencia Católica Nº 13, IX, Lima, Perú, 1989):


viernes, 13 de enero de 2017

DON CURZIO NITOGLIA: MUTACIÓN TEOLÓGICA NO PLENAMENTE ADVERTIDA







El R.P. Curzio Nitoglia es un sacerdote italiano que estudió en el seminario de Ecône y fue ordenado por Mons. Lefebvre en 1984. Por varios años colaboró estrechamente con el P. Francesco Putti, fundador de la revista anti modernista Sí Sí No No, y en la actualidad se desempeña como capellán de las Discípulas del Cenáculo de Velletri, comunidad tradicionalista fundada por Dom Putti, y vinculada a la FSSPX hasta la crisis del 2012.

Fuente

Gravedad de la situación actual: del diálogo al acuerdo

Se asiste hoy al último asalto del ultra-modernismo respecto al tradicionalismo para que, mediante la trampa del “dialogo” (1), lleguen a la coexistencia después de haber aceptado imprudentemente y casi inadvertidamente un cambio teológico apresurado y temerario.

Principalmente, el papa Bergoglio está llevando adelante una guerra psicológica más o menos oculta respecto a los tradicionalistas, la cual apunta no a destruir sino a debilitar, poco a poco, su resistencia a los errores modernistas (1900-1950), meo-modernistas (1950-2013) y ultra modernistas (2013-2016).

La apatía y docilidad de los buenos

En muchos tradicionalistas se nota un estado de ánimo cansado, propenso a la condescendencia, a la docilidad, que lleva al querer dilatar las cosas, a la retirada, a las concesiones tácitas y, lamentablemente, a la rendición final pasiva e implícita, por lo que se puede decir parafraseando a Benedetto Croce “no podemos no decirles modernizantes” o “sean todos modernizantes implícitos y anónimos” (Rahner y Schillebeeckhx).

Manipulación a-teológica Bergogliana

La táctica Bergogliana respecto a los tradicionalistas es inicialmente la del puro “dialogar”, discutir, caminar juntos, conocerse, encontrarse, aunque sin llegar a un acuerdo explícito, teórico, firmado y escrito. El marxismo, especialmente el euro/comunismo (Gramsci, Bloch, Togliatti y Berlinguer), ha empleado con notable éxito esta táctica respecto a los católicos “ingenuamente adultos”, los cuales no se dieron cuenta de que estaban padeciendo una manipulación psicológica de parte de los marxistas; así Bergoglio no quiere que los tradicionalistas se den cuenta de que están siendo manipulados a-teológicamente y transbordados hacia el modernismo.

Ciertamente en el campo tradicionalista si se dan cuenta, aunque confusamente, de que están padeciendo una evolución, un paso teológico; pero se ilusionan de  que éste es realmente un paso libre y conveniente, un verdadero ahondamiento, una maduración, aunque con la ayuda de "una entidad simpática y generosa": el "modernismo del rostro humano de Bergoglio" al que no se puede decir no, pero que bien pronto se quitará la máscara y los hará esclavos de la "cloaca de todas las herejías", como hace el diablo cuando tienta sub specie boni, revestido como ángel de luz. Este modo de actuar y de ser manipulados lo llamo "cambio teológico inadvertido", cambio por el que se pasa de la Tradición al modernismo.

viernes, 9 de diciembre de 2016

LA MARCA DEL DIABLO





Radio Vaticano, en su versión en alemán, ha publicado en su página de Facebook esta imagen de Francisco caracterizado como Lutero, a guisa de “humorada”. En realidad es una provocación diabólica, una manifestación del triunfo de Lutero por obra de los modernistas. Pero…quien ríe último ríe mejor. Como dice la Escritura: “No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla” (Gal. 6,7).


COMENTARIOS ELEISON - CINCO "DUBIA"




Número CDLXXXIX (489
26 de noviembre de 2016

Cinco “Dubia”

 

Mons. Williamson

 

 


Cuatro Cardenales obligaron un papa a hablar –
Sus profundas convicciones vienen del abismo infernal.

En un escándalo de gravedad sin precedente, incluso para el reinado cargado de escándalos del Papa Francisco como Papa Católico desde el 2013, cuando desafiado por cuatro honorables Cardenales por su aparente negación de la base misma de la enseñanza de la Iglesia en moralidad, acaba de dar respuestas en público que prácticamente afirman la libertad del hombre sobre la ley moral de Dios Todopoderoso. Con esta afirmación papal de la religión Conciliar del hombre como opuesta a la religión Católica de Dios, un cisma en la Iglesia Universal se perfila mucho más cercano. Por medio siglo desde el Vaticano II, los Papas Conciliares se las arreglaron para permanecer de alguna manera como la única cabeza de dos religiones opuestas, pero esa contradicción no podía durar indefinidamente y debe pronto resultar en una división.

En el 2014 y 2015 Francisco mantuvo Sínodos en Roma para consultar a los obispos del mundo sobre cuestiones concernientes a la familia humana. El 19 de Marzo de este año, publicó su Exhortación Apostólica post-sinodal sobre “Amor en la Familia” cuyo capítulo octavo de los nueve suscitó controversia desde el principio. El 15 de Septiembre cuatro Cardenales en particular, enviaron al Papa una carta privada y perfectamente respetuosa, en la cual le pedían que como Supremo Pontífice clarificara cinco “dubia” o puntos dudosos de la doctrina que quedaban poco claros en la Exhortación. He aquí la esencia de los cinco puntos:

miércoles, 16 de noviembre de 2016

VATICANO II: EL CONCILIO ANTI-MARIANO







Gaude, Maria Virgo: cunctas hæreses sola interemisti in universo mundo.
Pero Vos sois, oh Madre santísima, Vos sois y habéis sido la roca contra la cual se han estrellado todos los errores y Vos lo seréis siempre. Vos sola habéis triunfado sobre todas las herejías: apenas se ha levantado una en el mundo cristiano que no os haya atacado; y no hay una sola que no haya sido confundida por Vos: cunctas hæreses sola interemisti in universo mundo, reconoce toda la Iglesia con san Agustín: “la victoria que habéis alcanzado, y que alcanzaréis en todos tiempos sobre todos vuestros enemigos, completará vuestro triunfo”.  (Anuario de María, M. Menghi - D’Arville)


Si todas las herejías han atacado a la Santísima Virgen María, ¿qué será el modernismo que es la cloaca de todas herejías? ¿Cómo no la va a atacar si Ella es quien aplastará la cabeza de la serpiente infernal? Pero el modernismo no ataca a Nuestra Madre de manera abierta como Nestorio, Lutero o Calvino o cualquier otro heresiarca. Poco a poco, el modernismo ha querido despojarla de sus prerrogativas, de sus glorias, de la devoción del pueblo cristiano hacia Ella.

Dijo Sor Lucía de Fátima al P. Fuentes: 

“Padre, la Santísima Virgen no me dijo que nos encontramos en los últimos tiempos del mundo, pero me lo dio a demostrar por tres motivos: el primero, porque me dijo que el demonio está librando una batalla decisiva con la Virgen y una batalla decisiva es una batalla final, en donde se va a saber de qué partido es la victoria, de que partido es la derrota. Así que ahora, o somos de Dios o somos del demonio; no hay término medio”.

El Tercer Secreto de Fátima debía revelarse en 1960, pues en esta fecha sería más claro. En este año, luego de leerlo, el papa Juan XXIII lo desechó diciendo: Esto no concierne a mi pontificado. Después el papa jamás quiso escuchar hablar de Fátima. El futuro cardenal Oddi le preguntó por qué no revelaba el secreto. “No me hable de eso”, respondió el papa. Pero Monseñor Oddi insistió: “Si usted quiere, yo no le hablaré más, pero no podré impedir a la gente de hablar de ello. Yo mismo tuve que hacer una centena de sermones para anunciar su revelación”. De nuevo el papa le respondió: “Ya le dije que no me hable de él”. (Mystères et vérités cachés du troisième secret de Fatima pág. 138).

Juan XXIII inauguró el Concilio, en octubre de 1962, con un discurso que se hizo célebre por sus poco afortunadas ironías sobre los niños de Fátima: “Nos parece justo disentir de tales profetas de calamidades, avezados a anunciar siempre infaustos acontecimientos, como si el fin de los tiempos fuese inminente”. (Antonio Socci, el Cuarto Secreto de Fátima).

Nuestra Señora de Fátima pidió al papa y los obispos de todo el mundo la Consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado. Si se realizaba, habría paz, de lo contrario, Rusia esparcirá sus errores por el mundo promoviendo guerras y persecuciones contra la Iglesia. 

Entonces, no solo no se publicó el secreto en 1960, tampoco se realizó (hasta hoy) la Consagración de Rusia. El papa Juan XXIII rechazó el remedio dado por el Cielo y prefirió el remedio humano diplomático, ecumenista, conciliador. 

En 1963, en la segunda sesión del concilio, la Comisión presentó un documento preparatorio "De la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios y Madre de los hombres" (De beata Virgine Matre Dei et hominum), que de acuerdo con el proyecto original, sería un decreto por separado. Además, 313 padres firmaron un voto para que el Concilio definiera de manera solemne el dogma de María Mediadora de todas las gracias y confirmara su título de Corredentora. Al P. Karl Rahner esto no le gustó en absoluto. En un texto escrito a todos los participantes de la conferencia de Fulda en agosto de 1963, expresó su gran preocupación respecto al documento. Si el texto fuese adoptado, “causaría un daño inimaginable desde el punto de vista ecuménico, tanto para los Orientales como para los Protestantes”. Rahner sugirió que para reducir su importancia era necesario presionar, con toda la insistencia posible, para que el esquema se convirtiera en un capítulo, o el epílogo, del esquema sobre la Iglesia. Esto, para él, sería “la manera más fácil de suprimir del esquema las afirmaciones que teológicamente no están suficientemente desarrolladas y sólo ocasionarían un daño incalculable desde el punto de vista ecuménico”.

500 AÑOS DESPUÉS, DE RODILLAS ANTE LUTERO






Lo decimos con profundo dolor. Se diría que es una nueva religión la que ha surgido el pasado 31 de octubre en Lund durante el encuentro ecuménico entre el papa Francisco y los representantes de la Federación Luterana Mundial. Una religión cuyos puntos de partida están claros pero su meta es oscura e inquietante.

La consigna que más ha resonado en la catedral de Lund es la necesidad de un «camino común» que lleve a católicos y luteranos a pasar «del conflicto a la comunión». Tanto el papa Francisco como el pastor Martin Junge, secretario de la Federación Luterana, aludieron en sus respectivos sermones a la parábola evangélica de la vid y los sarmientos. Los católicos y los luteranos serían ramas secas de un mismo tronco que no lleva fruto a causa de la separación de 1517. Pero nadie sabe cuáles serían esos «frutos». Lo que por el momento parecen tener en común católicos y protestantes no es sino una profunda crisis, si bien por causas diversas.

El luteranismo ha sido uno de los principales factores de secularización de la sociedad occidental, y hoy en día agoniza por la coherencia con que ha desarrollado los gérmenes de disolución que llevaba en sí desde su nacimiento. A la vanguardia de la secularización han estado los países escandinavos, a los que durante mucho tiempo se ha considerado un modelo para nuestro futuro. Pero Suecia, después de transformarse en la patria del multiculturalismo y de los derechos homosexuales, es actualmente un país en el que apenas el 2 % de los luteranos son practicantes, mientras que el 10% de la población sigue la religión islámica.

Por el contrario, la Iglesia Católica atraviesa una crisis de autodemolición por haber abandonado su Tradición para abrazar el proceso de secularización del mundo moderno, precisamente mientras éste se descomponía. Los luteranos buscan en el ecumenismo un soplo de vida, y la Iglesia Católica no advierte en dicho abrazo el hálito de la muerte.

En la ceremonia de Lund se ha afirmado también: «Lo que nos une es más de lo que nos divide». Pero ¿qué es lo que une a católicos y luteranos? Nada salvo el bautismo, que es el único de los siete sacramentos que reconocen los luteranos. En realidad, para los católicos el bautismo limpia el pecado original, mientras que para las luteranos no puede eliminarlo, porque para ellos la naturaleza humana es radicalmente corrupta y el pecado es invencible. La fórmula de Lutero «peca mucho pero cree mucho más» sintetiza su pensamiento. El hombre es incapaz de hacer el bien y no puede sino pecar y abandonarse ciegamente a la misericordia divina. De un modo arbitrario e inapelable, Dios decide quien se salva y quien se condena. No existe la libertad, sino tan sólo la rigurosa predestinación de los elegidos y los condenados.