Los
grupos y asociaciones como Una Voce
son todo un modelo que los modernistas romanos tienen para ofrecer a los
tradicionalistas de todo el mundo. No hay dudas que es un ejemplo a imitar por
la Neo-FSSPX y a eso la han encaminado sus máximas autoridades. De hecho este
grupo de “sensibilidad tradicional” dentro de la iglesia conciliar lo que hace
es aplaudir y adular cuanto puede a la FSSPX, quizás porque algunos de ellos
crean que ingresando la FSSPX a la estructura oficial de la Iglesia ellos
mismos verán avanzar e imponerse la liturgia tradicional a la que son afectos;
quizás porque otros de ellos muy astutos saben que ese será el definitivo fin
de la FSSPX en su combate contra los modernistas.
Para
acabar con toda verdadera resistencia, los masones se involucran y/o introducen
algunas de sus consignas y prácticas liberales en las agrupaciones que tienen
nostalgia por la doctrina y la liturgia tradicionales. Así es como la
tolerancia, la convivencia con el error, el diálogo y la obediencia ciega
vuelven inoperantes todos los atisbos de combate contra el enemigo verdadero,
el Liberalismo, logrando que finalmente, gracias a estas contradicciones, los
que se creen tradicionalistas terminen condenando a los que están realmente
comprometidos en el combate contra los enemigos de la Iglesia. Jugada maestra
de estos últimos, “golpe maestro de Satanás”, como decía Mons. Lefebvre. Esto
se demuestra muy fácilmente con unas pocas imágenes que facilitamos al lector,
tomadas del último número de la revista de Una Voce informa, de abril de 2015, a las cuales agregaremos nuestro comentario.
La portada exalta el
momento en que los líderes de Una Voce
Internacional son recibidos por Francisco. Doble mensaje: el Papa está con
nosotros, y nosotros somos fieles al Papa. Pero, ¿cómo si en el portal de la
revista se dicen luchadores por el triunfo del Corazón Inmaculado de María y
por el establecimiento del Reinado Social de Cristo, manifiestan toda su
simpatía a quien es un modernista que hace todo lo contrario para que ello
ocurra? ¿Acaso Francisco no se ha dedicado a destruir la Tradición y doctrina
católicas e incluso va más allá permitiendo los ataques a la moral? ¿No
promueve el liberalismo en las sociedades? ¿Acaso no es el “ídolo” de los
medios de prensa del mundo? Pero para Una
Voce lo que cuenta es la imagen que dice que ellos “son católicos”, debido
a su sumisión al Papa. Lo cual hará que nunca sean capaces de criticar sus
desvíos modernistas. Pero no se quedarán allí, porque lo que sí harán será
atacar a la verdadera Tradición que denuncia este estado de cosas con total
claridad y sin conciliación con el error.
Luego aparece un texto “combativo”, que dice lo
siguiente (en el cual intercalamos nuestros comentarios):
El Beato Jonh (sic)
Henry Newman, señaló que los seglares del siglo IV, tuvieron que asumir un
manto de protección y conservación de la Fe Catolica, cuando la mayoría de los
Obispos e incluso el Papa, cayeron presos de la herejía arriana. “Fue
principalmente gracias al pueblo fiel, que el paganismo fue derrocado. El
cuerpo del episcopado fue infiel a su a su (sic) encargo, mientras que el
cuerpo de los laicos, fue fiel a su bautismo.” Ahora esta claro, que este
tiempo una vez mas ha llegado para la Iglesia.
Muy bien, ¿y entonces por qué no lo reconocen en sus
actuales autoridades? Es fácil decir que un papa antiguo cayó en la herejía
arriana, pero lo que vale es decirlo en el momento en que ocurre, como hizo San
Atanasio. En cambio en Una Voce…callan, y sonríen a los actuales defensores de
la herejía.
Somos ahora, XVII
siglos después, también los laicos quienes debemos dar un paso adelante
viviendo y anunciando la verdad de la Fe Católica, frente a esta terrible
situación de crisis actual, en que muchos obispos y sacerdotes ha perdido la fe
en lo sobrenatural, si es que alguna vez la tuvieron en absoluto, y predican a
un Cristo, fruto de su propia invención.
Hablan de obispos y sacerdotes, nada más, de papas y
cardenales…no, ya meterse con tan alta jerarquía, es peligroso. Parece que
ellos no han claudicado en la fe…
Tal es una
situación frente a la cual, muchos católicos, ni quieren ver ni oír, porque es
difícil de soportar… así unos viven conscientes y otros conscientes (sic) la crisis, que como resumen todos
sufrimos y padecemos. Pero debemos enfrentarla, y estar dispuestos a soportar
la realidad amarga y no desentendernos porque es desgarradora. En la guerra
espiritual, como en toda guerra, la cobardía es la muerte.
Bonitas palabras. Pero, ¿y en la práctica qué vemos?
Otra cosa. Cobardía.
Los fieles del
Movimiento Una Voce, debemos enfrentar este mal y ser los encargados, cual
nuevos San Atanasio, de llevar y transmitir la antorcha de la fe, porque para
decirlo claramente, los buenos pastores son superados ampliamente, por los
lobos con piel de oveja que ocupan puestos oficiales, y estos buenos obispos y
sacerdotes que van quedando cual un resto, necesitan de nosotros para luchar,
denunciar, y vencer la contracciones y la falta de fe.
Blablismo puro.
Sigue más abajo una
confesión de su falta de doctrina y de su subjetivismo en materia litúrgica.
Veamos esto:
Dicen que es una “linda
frase, para enmarcar”. Y citan al cardenal Robert Sarah, Prefecto del Culto
Divino, al que le preguntan lo siguiente:
-Eminencia,
en su libro Dios o nada se refiere
varias veces a la “guerra litúrgica” que divide a los católicos desde hace
décadas, guerra muy desafortunada, dice usted, ya que sobre esta cuestión
deberían estar especialmente unidos. ¿Cómo salir hoy de estas divisiones y
reunir a todos los católicos en torno al culto dado a Dios?
Como se ve, se limita todo al tema de la liturgia, por lo que si se
permite la liturgia tradicional, estaría “todo bien”, porque lo importante es
“estar unidos”. Y responde el cardenal citado:
El
Concilio Vaticano II nunca ha pedido rechazar el pasado y abandonar la misa de
san Pío V, que ha engendrado numerosos santos, ni tampoco dejar el latín. Pero al mismo tiempo hay que promover la
reforma litúrgica querida por ese concilio.
Sí, hay que abrazar la verdad, pero
también el error. El infaltable “pero” de los liberales hace una vez más su
aparición. E insiste este cardenal elogiado por Una Voce:
En la
Iglesia, cada uno debe poder celebrar según su sensibilidad. Es una de las
condiciones de la reconciliación.
Por supuesto. Cada uno debe poder celebrar según su sensibilidad, y si
Francisco tiene una sensibilidad que lo lleva a incluir carismatismo, “misa
criolla”, travestidos, tango y globos de colores en sus misas, ¿por qué
impedírselo? ¿No debe cada uno celebrar según su sensibilidad? Hay que
reconciliarse…
Sigue más adelante un vil ataque a la consagración episcopal de Mons.
Faure:



