«DAR
HACIA AFUERA ESA FE SOLIDARIA»
Papa
Francisco: «Una fe sin solidaridad es una fe muerta y mentirosa»
El «Papa de los
pobres», como le han bautizado muchos de los fieles que durante esta semana le
han aplaudido por las calles de Ecuador, Bolivia y Paraguay, aprovechó ayer su
último día de viaje a América Latina para visitar uno de los barrios marginales
de Asunción, el Bañado Norte. Ante los marginados de la capital paraguaya, que
le consideraron «padre, hermano, compañero y uno más entre nosotros», Jorge
Mario Bergoglio advirtió de «una fe sin solidaridad es una fe muerta y
mentirosa».
***
Sobre el origen MASÓNICO de la idea
moderna de “SOLIDARIDAD”
El término
solidaridad procede de dos campos léxico-semánticos asociativos, el originario
concerniente a su étimo latino "in solidum" con un
significado denotativo referido al mundo de la construcción, y el otro campo
aludido, relacionado con la jurisprudencia. Este significado, “sólido”, era
relevante en el lenguaje de la construcción, con un valor de cohesión, de unión
entre las diversas partes. También se refiere a la cohesión entre las
moléculas, que mantienen una forma constante.
En el campo
de la Jurisprudencia, se encuentra atestiguado en El digesto o
Pandectas de Justiniano; este autor realiza una reforma del Derecho
Romano recopilando todas las leyes que estaban en aquel tiempo en vigor. Con
posterioridad, durante la Edad Media los juristas reavivan el término
y los intelectuales lo utilizan durante el siglo XVII en Francia, unido siempre
al léxico de la jurisprudencia: "solidaridad" y
"solidariamente". Hay que constatar que esta voz no se populariza
hasta el siglo XVIII en Francia. En un principio el sinónimo utilizado era el
de caridad entendido como una virtud teologal; cualidad inherente al hombre,
que comprendía el amor a Dios y al prójimo, mediante la limosna o el socorro,
el servicio a los pobres y a los enfermos.
Más
tarde Pierre Lerroux (1797-1871) parece haber sido el primero en emplear esta
palabra: "Yo lo he tomado, en el Grève de Samarez, de los legistas
para introducirlo en la Filosofía, o mejor dicho, en la
Religión." Su idea fue reemplazar la caridad del
Cristianismo por la solidaridad humana, fundándose en
razones que sólo pueden convencer a un positivista y que él mismo expuso en su
libro De l´Humanité. Pierre Lerroux hace de la solidaridad una
característica antropológica que la convierte en la base de la vida social;
supera la división del género humano en naciones, familias o propiedades,
estableciendo la unión entre los hombres. Este concepto estimado en su
dimensión semántica se aproxima al término filantropía.
La Masonería conserva hasta hoy el ideal
masónico de la “SOLIDARIDAD”,
y ha logrado infiltrarlo en la sociedad
y en la Iglesia.
"Llamado
de Santiago"
"Los
Francmasones reunidos por primera vez en suelo americano, convocados por el
XXXV aniversario del CLIPSAS y al alba del tercer milenio:"
"Estiman:"
"Que
las Potencias Masónicas que participan en el CLIPSAS, han confirmado su
carácter de organizaciones Tolerantes, respetuosas de la Libertad Absoluta de
Conciencia, demostrando de esta manera que el impulso masónico nacido del
Llamado de Estrasburgo es la expresión legítima de los principios contenidos en
la carta fundadora de la Francmasonería de 1723."
