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lunes, 9 de noviembre de 2015

COMENTARIOS ELEISON - VATICANO II DESARRAIGADO



Número CDXXXIV (434)
07 de noviembre de 2015

Vaticano II Desarraigado

Mons. Williamson



Un Dios disminuido, vaciado y recortado,
No atrae. Sea Cristo de nuevo entronizado.

He recién releído El Concilio del Papa Juan por Michael Davies, escrito en 1977, pero que necesita apenas ser actualizado casi 40 años más tarde. Tal vez Michael Davis fue demasiado amable hacia el Concilio, pero hay en su libro muchas verdades fundamentales así que puede ser cálidamente recomendado para cualquiera comenzando a estudiar el Concilio. Especialmente interesante es el Apéndice VI consistente en una crítica de 1936 por el Profesor Louis Salleron al entonces recientemente aparecido libro del filósofo francés Jacques Maritain (1882–1973), Humanismo Integral. Este libro tanto interesó a un sacerdote italiano, Juan Bautista Montini, que éste lo tradujo al italiano. Más tarde éste devino Papa Pablo VI, el arquitecto principal del Vaticano II. Así Salleron destapa las raíces del Concilio 26 años antes de que éste comenzara.

Humanismo Integral presenta la visión de Maritain sobre un nuevo futuro para una Cristiandad remodelada. Se supone que la civilización burguesa está condenada. Pero en lugar de seguir con la condenación por la Iglesia del humanismo, centrado en el hombre, que hizo surgir a la Revolución Francesa (1789) que hizo surgir a esa burguesía, Maritain propone que esa Revolución necesita ser reconocida como parte de un proceso histórico inevitable con el cual la Cristiandad puede y debe ponerse de acuerdo. Por este medio, si bien el curso de la historia moderna no puede ser todo parado, sin embargo por Cristo ese humanismo se puede hacer verdaderamente y totalmente humano, deviniendo así “humanismo integral”. La Cristiandad así reconstruida sobre fundamentos modernos traerá a Cristo al hombre moderno y al hombre moderno a Cristo, admirable intención ésta de Maritain y de Pablo VI.

sábado, 7 de marzo de 2015

COMENTARIOS ELEISON - INIMAGINABLE ENFERMEDAD




Número CCCXCIX (399)
07 de marzo de 2015

Inimaginable Enfermedad

Mons. Williamson




En Papas modernos tal enfermedad encontramos
Que no puede ser asida por ninguna mente sana.

En el “verano caliente” de 1976 de la Fraternidad San Pío X, luego que Pablo VI “suspendió” a Monseñor Lefebvre por ordenar 14 sacerdotes para la Tradición, el choque entre el Papa y la Tradición Católica fue tan brutal que en ese Agosto ocurrió uno de los dos momentos en que Monseñor más seriamente consideró si la Sede de Roma estaba vacante. Como puede escucharse en la grabación de sus palabras cuando habló en ese entonces, estaba agonizando a causa de ese choque: ¿cómo es posible que un verdadero Vicario de Cristo esté destruyendo la Iglesia de tal manera? Finalmente Monseñor nunca adoptó la solución sedevacantista, pero veamos cuan claramente él planteó el problema, y luego ofrezcamos una vez más una línea de solución que tal vez para una mente demasiado sana como la suya era impensable. Aquí está un resumen de sus palabras en Agosto de 1976:

La gente me pregunta qué pienso del Papa [Pablo VI]. Es un misterio increíble: el verdadero Papa es la unidad de la Iglesia, inspirado por el Espíritu Santo y protegido por la promesa de Nuestro Señor para defender la Fe. Pero gracias al Vaticano II, Pablo VI está sistemáticamente destruyendo la Iglesia. Nada escapa: catecismo, universidades, Congregaciones, seminarios, escuelas. Todo lo Católico está siendo destruido. Uno busca una solución.

Una serie de falsas soluciones pueden ser descartadas de plano, por ejemplo que Pablo VI es un prisionero, drogado, víctima de sus subordinados, etc. Porque, cuándo él bendijo a los Carismáticos o besó los pies del Patriarca Ortodoxo, ¿tenía un revólver en su cabeza? Lo he observado en audiencias públicas hablando con la habilidad, presencia de mente, pertinencia e inteligencia de un hombre en plena posesión de sus facultades. El Cardenal Benelli me dijo que fue el Papa mismo quien me escribió esas cartas [aplastadoras de la Tradición], que está muy bien informado, que sabe exactamente lo que está haciendo, que ello es su voluntad, que ellas son sus decisiones. El Cardenal dijo que él daba parte al Papa cada día y que lo haría de vuelta inmediatamente después de nuestra propia conversación.

Entonces, ¿puede Pablo VI no ser un verdadero Papa? Esa es una hipótesis posible. Los teólogos han estudiado el problema. Yo no sé. No me hagan decir lo que no digo. Pero el problema parece teológicamente insoluble.

Monseñor hablaba de Pablo VI, pero el problema es esencialmente el mismo con todos los seis Papas Conciliares (excepto tal vez Juan Pablo I). Dividamos el problema en dos: ¿cómo puede el verdadero Dios permitir tal destrucción de Su Iglesia? ¿Cómo pueden Sus verdaderos Vicarios ser los principales destructores?

En cuanto a Dios, en primer lugar la destrucción será aún peor al final del mundo (Lc. XVIII, 8). En segundo lugar, puede muy bien ser que Dios esté purificando Su Iglesia para preparar el Triunfo del Corazón Inmaculado de Su Madre. En tercer lugar, Dios ciertamente protegió a Pablo VI de destruir completamente la Iglesia cuando por ejemplo Él arregló el descubrimiento “al azar” a Pablo VI de un plan para disolver el Papado por el texto ambiguo de Lumen Gentium. Esto permitió al Papa bloquear el plan agregando la Nota Praevia.

En cuanto a los Vicarios, Monseñor Lefebvre nunca parece haber considerado la solución siguiente que puede ser el porqué en ese Agosto aún él parece haber estado casi enredado entre la espada sedevacantista y la pared liberal. Pues, si con cada año el liberalismo se acerca más a confundir la mente de cada hombre en la tierra ¿cómo pueden los Papas escapar a la enfermedad universal de estar sinceramente equivocados? ¿Porque ellos son hombres instruidos? Pero el liberalismo reina especialmente en las escuelas y universidades. De manera que si los Papas Conciliares mal instruidos están sinceramente convencidos de que la “verdad” evoluciona, ellos, ni siquiera aún por sus graves errores, estarán pertinazmente negando lo que ellos conocen ser definido como Verdad católica porque aún Verdad definida, si debe ser “verdad”, evoluciona, en la dirección de ellos.

Kyrie eleison.



miércoles, 29 de octubre de 2014

MONS. FELLAY: TRAS LAS HUELLAS DE LOS PAPAS CONCILIARES







En su sermón de clausura en Lourdes, Mons. Fellay, siguiendo aquel “leit-motiv” tan caro a Juan Pablo II, ha dicho: “No tengan miedo”.

Como puede verse en las imágenes debajo de esta nota, algunos sitios afines a la FSSPX han destacado en sus títulos principales esa frase.

Habiendo dejado de lado el combate de la fe, Mons. Fellay adopta cada vez más un lenguaje vacuo donde con bonitas palabras termina por no decir nada concreto en relación al combate contra los enemigos de la Iglesia católica, centrándose más bien en colocar de enemigos a sedevacantistas y resistentes.  Adopta en este sermón un lenguaje centrado en la “esperanza”, y con modismos afectados, disertando en cinco lenguas diferentes (¿habrá bajado a él el Espíritu Santo, como en Pentecostés?) y en todas con dicción y declamación actoral, poniendo énfasis allí donde debe demostrar que más sentimiento tiene, el Superior General de la Neo-FSSPX dio un discurso donde afirmó que no podemos resolver la crisis por nuestras propias fuerzas, y que por eso el Vaticano II le abrió la puerta al mundo, para evitar perderlo. Pero no solo el Vaticano tiene ese problema, dice, también está entre nosotros, como los sedevacantistas, o los supuestos resistentes, quieren resolver la crisis de la Iglesia por sus propios medios, un problema que nos sobrepasa (A esto debemos decir que, 1. La acusación a la Resistencia antiliberal -"por sus propios medios"- no tiene ningún fundamento, es absolutamente falsa y calumniosa, 2. Juzga buena la intención de los revolucionarios conciliares, al decir que quieren resolver la crisis de la Iglesia; al menos debería omitir el juicio de intenciones, y no absolver livianamente en cuanto al fin o intención.). Dios nos ha prometido su asistencia, continuó, miren el tesoro que Dios ha dado a nosotros sin mérito de nuestra parte, el tesoro de la Tradición. ¿Cómo pretendemos conservarlo por nuestras propias fuerzas? ¿Por medios humanos? El único medio de vencer está en el nombre del Señor. (Preguntamos: ¿entonces para que sigue teniendo cordiales relaciones con los herejes que ocupan el Vaticano, como el Cardenal Muller?)

Continúa diciendo: "La alegría del Señor es nuestra fuerza". Sin Dios no podemos hacer nada. Esto cambia toda la perspectiva.  Nosotros ya no vemos nuestras propias fuerzas. Miramos a NS. El miedo paraliza, impide avanzar, pero es natural, hace que corramos el riesgo, nos amenaza a replegarnos en nosotros mismos, NS dice que la luz no la ponemos bajo el celemín. Así fue la victoria de Gedeón.... Para vencer al mundo basta nuestra fe, no nuestros propios medios, no la metralleta, no las bellas palabras. La fe es suficiente para vencer al mundo.

Como ha señalado un forista, es destacable que las palabras "no tengan miedo" fueron las primeras palabras de Juan Pablo II y uno de sus “hits” más preciados en sus discursos. Del mismo modo, no "replegarnos en nosotros mismos" son palabras de Juan XXIII en la apertura del concilio, y eran habituales en sus discursos y en general en el discurso emanado del Vaticano II. Y son hoy aggiornadas a su modo por Francisco, cuando dice que prefiere una Iglesia que camine y se accidente a una Iglesia encerrada en sí misma y enferma.

Cabría preguntarse: ¿Dice Mons. Fellay a los sacerdotes y fieles que “no tengan miedo” de llegar a una plena reconciliación con Roma?







sábado, 18 de octubre de 2014

PAULO VI, EL PAPA QUE CAMBIÓ LA IGLESIA – POR DON LUIGI VILLA


Creemos que no hay mejor oportunidad que esta fecha para volver a publicar este documento revelador del Padre Luigi Villa del cual damos nuevamente su enlace al archivo pdf, para leer detenidamente.



LEER AQUÍ

REFLEXIONES DESPUÉS DEL COMUNICADO DEL 17 DE OCTUBRE.







Las « reservas » de la Casa general de la FSSPX

El 17 de octubre apareció un “comunicado de la Casa general de la FSSPX respecto a la beatificación del papa Paulo VI”. He aquí algunas reflexiones que nos sugiere este documento:

·                  « La Fraternidad Sacerdotal San Pío X quiere expresar sus más serias reservas sobre las beatificaciones y canonizaciones de los últimos Papas»
Encontramos aquí el mismo lenguaje que en los (rarísimos) textos oficiales concernientes a las “canonizaciones” del pasado 27 de abril: Se expresan interrogaciones, dudas, reservas, perplejidad… Monseñor Fellay no habló de seudo canonizaciones, ni pone entre comillas la palabra canonizaciones.  No dijo claramente si estas canonizaciones fueron verdaderas o falsas, válidas o no, solamente que ellas no fueron “serias” o bien que ellas “planteaban un problema”.
Aquí pasa lo mismo: ¿La FSSPX solamente expresa “reservas” –por más “serias” que sean- en la vigilia de la “beatificación” del papa de la nueva misa? La casa general, ¿piensa que el acto que se prepara a hacer Francisco este 19 de octubre será válido? Si no, ¿por qué no utilizar comillas, por qué no declarar francamente que no habrá “beato Paulo VI” como lo hicimos nosotros en nuestro comunicado del día 13?

La FSSPX expresa « reservas »: no manifiesta su indignación y no denuncia el escándalo como tal.

Notemos además que el comunicado, proviniendo de la Casa general, no compromete a Monseñor Fellay en lo personal. ¿No tenía el deber, tanto como superior general de la obra fundada por Monseñor Lefebvre para el combate de la fe, y como obispo católico, de tomar personal y claramente posición en estas circunstancias tan graves?

·                   “Pablo VI es, por cierto, el Papa de la Encíclica Humanae Vitae, que aportó luz y reconfortó a las familias católicas cuando los principios fundamentales del matrimonio eran fuertemente atacados…”
Los « principios fundamentales del matrimonio » han sido “fuertemente atacados” por el concilio Vaticano II, más precisamente por la constitución Gaudium et spes, promulgada por… Paulo VI el 7 de diciembre de 1965. Esta constitución cambió la definición de matrimonio y abrió el camino a la inversión de los fines del matrimonio en el nuevo “código”. Tres años después de Gaudium et spes, la encíclica Humanae vitae no restableció los “principios fundamentales del matrimonio”, de allí la debilidad y las contradicciones internas de este documento que condenó la contracepción. Hay que leer el estudio sobre Humanae vitae publicado por Le Sel de la Terre 75, para comprender que esta encíclica no aportó a las familias católicas toda la “luz” ni las “reconfortó” cuando tanta necesidad tenían de ello.

«…igual que lo han sido — de manera escandalosa — por algunos miembros del Sínodo que está por acabar”. ¿Y el papa? Sabemos el apoyo que les ha dado al cardenal Kasper y a los otros revolucionarios.

Se apreciarán los eufemismos del párrafo siguiente, respecto al Concilio: “liberalismo doctrinal” (¿eso es todo?), trastorno (¿la Revolución francesa, con la cual se ha comparado al Vaticano II, fue un simple trastorno?)

El párrafo sobre la nueva misa es igualmente bastante tímido. Citan dos expresiones de Monseñor Lefebvre, pero se guardan de escoger las más enérgicas.

El párrafo siguiente, hábilmente formulado, da a entender –sin afirmarlo- que el Motu proprio de 2007 sería el feliz resultado del combate de Monseñor Lefebvre. Del resto, es falso afirmar sin más precisiones que por este Motu proprio “fue reconocido el hecho que la misa tridentina jamás fue abrogada”.

En su último párrafo, “siguiendo los pasos de su fundador, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X renueva su adhesión a la Tradición bimilenaria de la Iglesia”. Pero omite renovar, “siguiendo los pasos de su fundador”, su rechazo a “seguir a la Roma de tendencia neo-modernista y neo-protestante” (Declaración del 21 de noviembre de 1974). Desgraciadamente, no es la primera vez que lo constatamos. El odio al error, ¿no es la piedra angular del amor de la verdad?

Esperamos que algunos padres de la FSSPX, este domingo 19 de octubre, no se contenten con expresar “las más serias reservas”, sino que denuncien vigorosamente el gravísimo escándalo que constituye la “beatificación”, por el papa Francisco, de su predecesor de triste memoria.
Padre Bruno



viernes, 17 de octubre de 2014

UN COMUNICADO CORDIAL


Comunicado de la Casa General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X respecto a la beatificación del Papa Pablo VI





17-10-2014 

Tras la clausura del Sínodo extraordinario sobre la familia, el Papa Francisco llevará a cabo el domingo el 19 de octubre de 2014 la beatificación del Papa Pablo VI. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X quiere expresar sus más serias reservas sobre las beatificaciones y canonizaciones de los últimos Papas, cuyos abreviados procesos infringen la sabiduría de las reglas seculares de la Iglesia.

Pablo VI es, por cierto, el Papa de la Encíclica Humanae Vitae[1], que aportó luz y reconfortó a las familias católicas cuando los principios fundamentales del matrimonio eran fuertemente atacados, igual que lo han sido — de manera escandalosa — por algunos miembros del Sínodo que está por acabar.

Pablo VI, empero, es también el Papa que condujo a término el Concilio Vaticano II, introduciendo en la Iglesia un liberalismo doctrinal expresado a través de errores como la libertad religiosa, la colegialidad y el ecumenismo. De aquí se siguió una gran trastorno, que él mismo reconoció el 7 de diciembre de 1968: “La Iglesia se encuentra en un momento de inquietud, de autocrítica, incluso se diría que de autodestrucción. Es como si la Iglesia se dañara a sí misma”. Al año siguiente reconocía: “En muchos aspectos, el Concilio no nos ha dado hasta ahora tranquilidad, más bien ha suscitado trastornos y problemas nada útiles para reafirmar el Reino de Dios en la Iglesia y en las almas”. Llegó a esta expresión de alarma el 29 de junio de 1972: “El humo de Satanás ha entrado por alguna grieta en el templo de Dios: la duda, la incertidumbre, la problemática, la inquietud, la insatisfacción, el enfrentamiento están a la orden del día…”. No hizo más que una comprobación, sin tomar las medidas necesarias para detener esta autodestrución.

Pablo VI es el Papa que, con una finalidad ecumenista, impuso la reforma litúrgica de la Misa y de todos los ritos de los sacramentos. Los cardenales Ottaviani y Bacci denunciaron esta nueva misa por alejarse “de forma impresionante, en el conjunto como en el detalle, de la teología católica de la Santa Misa, tal como fue formulada en la XXIIª sesión del Concilio de Trento” [2]. Sobre estos pasos, Monseñor Lefebvre declaró que la nueva misa está “impregnada de espíritu protestante”, vehiculizando en sí misma “un veneno perjudicial para la fe”[3].

Durante su pontificado numerosos sacerdotes fueron perseguidos, e incluso condenados, por su fidelidad a la misa tridentina. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X recuerda con dolor la condena infligida en 1976 a Monseñor Lefebvre, declarándolo suspendido a divinis por su apego a esta misa y por su categórico rechazo de las reformas. Solamente en 2007, por un Motu Proprio de Benedicto XVI, se reconoció el hecho de que la Misa tridentina nunca había sido abrogada.

Siguiendo los pasos de su fundador, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X renueva su adhesión a la Tradición bimilenaria de la Iglesia, persuadida de que esta fidelidad, lejos de ser una crispación pasajera, aporta el remedio saludable a la autodestrucción de la Iglesia.

Menzingen, 17 de octubre de 2014

[1] 25 de julio de 1968.
[2] En Breve examen crítico de la nueva misa, carta-prólogo de los cardenales Ottaviani et Bacci, 3 setiembre de 1969, § 1.

[3] Carta abierta a los católicos perplejos, Albin Michel, 1985, pág. 43



lunes, 13 de octubre de 2014

UNIÓN SACERDOTAL MARCEL LEFEBVRE: COMUNICADO DEL 13 DE OCTUBRE DE 2014






Un nuevo beato de la iglesia conciliar

El domingo 19 de octubre, al finalizar el espantoso sínodo de la familia, el papa Francisco procederá a la “beatificación” de Paulo VI:

Los sacerdotes de la Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre desean expresar públicamente su indignación y su reprobación frente a este nuevo escándalo de Francisco, que constituye a la vez un simulacro y una abominación.

-Un simulacro, porque es evidente que la Iglesia Católica no puede elevar a los altares a los papas que propagaron una nueva religión conduciendo a tantas almas a la apostasía. El acto de Francisco, el 19 de octubre, será nulo e inválido, así como fue nulo e inválido el que realizó el pasado 27 de abril, donde Francisco pretendió canonizar a Juan XXIII y Juan Pablo II. No habrá “beato Paulo VI” después del 19 de octubre, como no hay “san Juan XXIII” o “san Juan Pablo II” desde el 27 de abril. Se trata de seudo-beatificaciones o seudo-canonizaciones, y los “milagros” en las “causas” de los “beatos” y “santos” de la iglesia conciliar, no pueden ser más que seudo-milagros.

-Una abominación a los ojos de Dios, pues Paulo VI quedará desgraciadamente en la historia de la Iglesia como el papa de la nueva misa y del concilio Vaticano II: él promulgó –ilegítimamente- un rito que “se aleja de manera impresionante, en su conjunto como en el detalle, de la teología católica de la santa misa” (Breve examen crítico), él impuso a los sacerdotes y a los fieles lo que Monseñor Lefebvre calificó, en su sermón de Lille (29 de agosto de 1976), de “misa bastarda”. Él presidió tres de las cuatro sesiones del Vaticano II y promulgó todos los textos de este concilio, del cual Monseñor Lefebvre afirmó que era “el más grande desastre” de toda la historia de la Iglesia (Introducción de su obra Le destronaron).

Una traición «gradual »

Fue al aproximarse este escándalo, y algunos meses después del escándalo del 27 de abril, que el superior general de la FSSPX se encontró con el cardenal Müller el 23 de septiembre para un “encuentro cordial”. El comunicado del Vaticano explica –sin que Monseñor Fellay haya manifestado su desacuerdo- que se ha acordado proceder gradualmente y dentro de un tiempo razonable para superar las dificultades y alcanzar la deseada reconciliación plena."  Claramente se nos anuncia una unión con Roma gradual, o más bien una traición gradual. El peligro es cada vez más manifiesto; hay que orar instantemente para que los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles de la Tradición que estén conscientes sepan sacar valientemente las consecuencias.

En cuanto a nosotros, sacerdotes de la Unión Sacerdotal, queremos, a ejemplo de Monseñor Lefebvre, continuar sin compromisos el buen combate de la fe, por el honor de Dios y la salvación de las almas. En este día de aniversario del gran milagro de Fátima, ponemos nuestra empresa bajo la protección de la Reina del Santísimo Rosario, “fuerte, como un ejército ordenado en batalla”.

  

jueves, 28 de agosto de 2014

A CONFESIÓN DE PARTE…



LA INTENCIÓN OCULTA TRAS LA NUEVA MISA DE PABLO VI: APROXIMARSE A LA LITURGIA PROTESTANTE

 
Pablo VI y Jean Guitton.



En una entrevista realizada en el programa radiofónico francés "Ici lumiére 101", del 13 de diciembre de 1993, el presentador, un luterano francés llamado Francois Georges Dreyfus, invitó a Yves Chiron, autor de un libro sobre Pablo VI, y a Jean Guitton, el renombrado académico francés autor e íntimo amigo de Pa­blo VI (nadie conoció más de cerca a Pablo VI como Jean Guitton).

Francois Georges Dreyfus: Sería superfluo pre­sentarle a nuestros oyentes a esta personalidad cla­ve del catolicismo moderno, no solamente del cato­licismo francés, al gran filósofo católico de nuestros tiempos. Es miembro de la Academia Francesa, de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, y pro­fesor honorario de La Sorbona. Este hombre ha es­crito una serie de libros que no mencionaré (...)
Usted está aquí, (...) porque conoció bien a Pablo VI (...) Usted acostumbraba ver a Pablo VI todos los años, durante muchos años.
Jean Guitton: Traté a Pablo VI durante casi me­dio siglo. Fui un íntimo amigo suyo, y puedo decir que estaba muy cerca de mí, de manera que cuando fue elegido Papa fui a verlo y le dije: "Leí en Aristó­teles que no se puede ser amigo de Júpiter; vine por lo tanto a despedirme, Santo Padre, porque no puedo ser más su amigo". Me contestó enseguida: "Oh, Guit­ton, ¿no tengo yo un corazón? ¿No soy capaz de tener una amistad? Usted tiene que seguir siendo mi amigo para siempre". Lo veía todos los 8 de septiembre... me hizo hacerle la promesa, o mejor dicho dos promesas, que no fueron muy difíciles de cumplir.
La primera, era ir a verlo cada 8 de septiembre, hasta el final de mi vida; y fui a verlo todos los 8 de septiembre, hasta el fin de su vida. Lamentable­mente, o quizás felizmente, murió en el mes de agosto, así que no pude verlo por vigésima octava vez. Pero la segunda promesa fue más difícil de mantener. Me dijo: "Le pido que me promete escribir en confianza lo que precise sobre la Iglesia y sobre mí, ya sea que me guste o no". Claramente este segundo pe­dido, esta segunda promesa solemne, fue la más di­fícil de mantener, porque en ocasiones defendí en su presencia a hombres de quienes él tenía una opi­nión muy pobre. No quiero darle mucha importan­cia, pero mi inclinación es ayudar a gente que no es... que es perseguida, que es malentendida, y mu­chas veces tuve que hacerlo frente a Pablo VI.
Dreyfus: Me parece que no estoy de acuerdo con usted, maestro, en cuanto a las cuestiones litúrgi­cas. En materia litúrgica, la misa nueva de Pablo VI tal como aparece en su texto francés, contradice sin lugar a dudas el texto de la Constitución sobre Li­turgia Sagrada del propio Concilio. Encuentro que esto es inquietante (...)
Guitton: Estoy bastante impresionado de oírlo a usted hablar así, porque la intención de Pablo VI en materia litúrgica, en esa materia que comúnmente se llama "la Misa", era reformar la liturgia católica, de manera que se aproximara lo más posible a la li­turgia protestante...
Dreyfus: Eso es, precisamente.
Guitton: ...con la Cena del Señor de los protes­tantes. El Papa, en la liturgia católica de mi infan­cia, el Papa o el sacerdote nos daban la espalda. Uno sólo podía verle la espalda: ahora uno sólo puede verle la cara, de forma que...
Dreyfus: Si usted viniera a mi parroquia lutera­na, sólo vería la espalda del pastor. En todas las pa­rroquias luteranas de París solamente se puede ver la espalda del pastor.
Guitton: Eso es extraño, porque Pablo VI lo hizo para aproximarse lo más posible a la Cena del Se­ñor de los protestantes.
Dreyfus: Usted querrá decir la Cena del Señor de los calvinistas. Eso es calvinización. La gente habla de protestantización, pero cuando a Pablo VI le reprochan haber protestantizado la Misa, yo pienso que quieren decir "calvinizado".
Guitton: Esto es un problema difícil, las diferencias entre los calvinistas y los luteranos. A menos que me equivoque, usted es más bien luterano que calvinista.
Dreyfus: Yo de ninguna manera soy calvinista.
Guitton: ¡De ninguna manera! Pablo VI, sin embargo, era todo lo contrario. Hay una gran diferencia entre vuestros corazones y el mío, pero yo sólo puedo repetir que Pablo VI hizo todo lo posible para alejar la Misa católica del Concilio de Trento y acercarla a la Cena del Señor de los protestantes.
Fue asistido particularmente por el Arzobispo Bugnini, aunque Bugnini no siempre tuvo la total confianza de Pablo VI. Pero estoy sorprendido con su objeción. Antes que nada, la Misa de Pablo VI es un banquete, ¿no es cierto? pone su mayor énfasis en el aspecto de participar de un banquete y mucho menos en la idea de sacrificio, un sacrificio ritual en la presencia de Dios con el sacerdote de espaldas. De manera que no creo estar equivocado cuando digo que la intención de Pablo VI y de la nueva liturgia que lleva su nombre, era la de pedirle a los fieles que participen más en la misa, la de darle más espacio a la Escritura y menos a lo que algunos llaman "La Magia", y que otros llaman la consagración, consubstanciación, transubstanciación y la Fe católica. En otras palabras, vemos en Pablo VI una intención ecuménica de limpiar o al menos corregir o suavizar todo lo que fuera demasiado católico en la Misa y llevarla, como lo digo otra vez, lo más cerca posible de la liturgia calvinista.
Así de claro: es una revolución en la Iglesia.
Dreyfus: Yo sólo agregaría que el Padre Congar habla de una revolución de octubre en la Iglesia.
Guitton: Así es. Hoy en día estamos experimentando tal revolución, que divide a los católicos y divide a las familias, y que los seguirá dividiendo por mucho tiempo. En muchas familias católicas, la gente se pregunta: "¿A qué Misa vas?"



Reproducido en revista Iesus Christus N° 81 – Mayo/Junio de 2002.

sábado, 28 de junio de 2014

EXTRAÑA, POR LO MENOS




Resulta esta imagen pintada por Roberto Giacaman y colocada detrás de donde Francisco ofició misa en Belén en la Iglesia de la Natividad. En vez de los Tres Reyes Magos, los tres papas del Vaticano II que visitaron Tierra Santa (Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI), en el pesebre junto al Niño Jesús, la Sma. Virgen y San José.
Atemorizante imagen porque por un lado, estos tres papas aparecen amenazantes, sus manos parecen dirigirse hacia la Virgen María, Juan Pablo II la señala y Benedicto parece llevar sus manos hacia su cuello, como si fuera a hacerle daño. Por otra parte, esta imagen podría instalar lo que podría darse muy pronto: "tres papas" en Roma, dos “eméritos” y uno reinante, pues de hecho Francisco dejó la puerta abierta a una posible renuncia y últimamente ha debido suspender varias actividades debido a su mala salud.  





  

lunes, 17 de marzo de 2014

EL PATRIARCA DEL MUNDO




“Lo que importa preguntarse, en cambio, es el significado de las palabras de la Virgen de Fátima cuando, en su Ter­cer Secreto, pronunció esta frase: «¡Satanás efectivamente logrará introducirse hasta la cima de la Igle­sia!».

La Virgen no se refería al hecho de que Satanás sería en­tronizado en la Capilla Paulina, o en el “corazón” de la Iglesia, porque la “cima de la Iglesia” no es un lugar o una Capilla, sino es una sola persona: ¡el Papa! Y enton­ces, ¿qué significa que “Satanás se introducirá hasta el Papa”?

Como Satanás, o Lucifer, es el “dios” de la Masonería, co­mo su soberbia lo conduce a sustituir en todo a Jesucristo, y como la cima de la Iglesia es el Vicario de Cristo, la frase de la Virgen no puede significar otra cosa que ¡Sata­nás llegará a hacer del Papa su Vicario!

¿Y cómo se puede demostrar esto?

El Apocalipsis afirma que el Anticristo está formado por tres Bestias: el Dragón, la primera Bestia salida del mar, la segunda Bestia salida de la tierra que tiene dos cuernos similares a los de un cordero, pero que habla como un Dragón.

La Masonería, o mejor los hebreos cabalistas, expresan esta realidad con su Tercera Trinidad masónica; que está compuesta por: Lucifer, el Emperador del Mundo, el Patriarca del Mundo.

El Vicario de Satanás entonces, es la Segunda Bestia salida de la tierra, llamada por la Masonería: Patriarca del Mundo.

Como el objetivo de demoler la Iglesia con su transformación en un “gran orden mundial que se ocupe sólo de cuestiones humanas con objetivos humanistas” es la tarea que el fundador de los Illumi­nati de Baviera, Adam Weishaupt, se ha encomendado a sí mismo y a sus sucesores, el Patriarca del Mundo, automáticamente, asume también el cargo de Cabeza de la Orden de los Illuminati, que es lla­mado: Supremo Pontífice de la Masonería Universal y también Patriarca de la Masonería.

Si un Papa se convirtiera en Vicario de Lucifer, por la soberbia de Lucifer y por la obligación de la obediencia que Lucifer impone a sus súbditos, es casi una certeza que esta realidad esté impresa o re­presentada en algún modo oculto, “impenetrablemente desconocido” bajo la simbología cabalista-masónica.

El monumento masónico a Pablo VI en el Sacro Monte de Várese es un ejemplo de esta regla, como también lo es la Estrella de 5 pun­tas esculpida en el dorso de la mano de Pablo VI, en el azulejo n. 12 de la “Puerta de Bronce” de la Basílica de San Pedro.


Pero una representación del Vicario de Lucifer, Segunda Bestia del Apocalipsis salida de la tierra, Patriarca del Mundo o Patriarca de la Masonería implica una simbología específica que no se pueda confundir con cualquier otra idea.

En la página precedente, se da cuenta de la simbología de la Cruz Templaria con antorcha atravesada, que define a Pablo VI como Patriarca de la Masonería y Patriarca del Mundo”.

  

“En la parte anterior del Palio de Pablo VI aparecen Cruces Tem­plarias de color negro de las cuales una está coronada por una “antorcha” que la atraviesa, en diagonal. De los testimonios de expertos en la simbología masónica, la Cruz Templaría asume los siguientes significados:

1. Culto del Falo (“La Cruz Templaría revela la idea Madre de la Cabala: es el signo de la cuádruple generación que produce los 4 mundos... y el Falo, la fuerza generadora que abre todos los tesoros de la naturaleza”);
2. Culto del Hombre (“La Cruz Templaría expresa, en la unidad de los triángulos convergentes hacia el centro, los sig­nificados de la espiritualidad divina y de su inmanencia en el hombre”);
3. Culto de Lucifer (“La Cruz Templaría oculta el Tetragrama Sacro Hebreo con las letras del Nombre Divino JHWH”,- es decir del Dios-cabalístico Lucifer — n.d.r.).
Estos tres Cultos son los tres principios animadores de las tres se­ries de 11 grados de la Masonería R.E.A.A. para obtener la cor­rupción del cuerpo, del alma y del espíritu del masón.
El masón Corel Porciatti, atribuye a la Cruz Templaria otro significado interesante: “Mientras la Cruz Latina corresponde al cubo, símbolo de la Tierra en el plano inferior, la Cruz Templaria corresponde al desarrollo de la pirámide, símbolo del Fuego Universal en el plano superior”.
Por la característica de simbolizar el “vértice” y el “fuego” que está por encima de la Tierra ha sido tomada como símbolo de la satánica Orden de los Illuminati de Baviera, la cual, de hecho, está en el vértice de todas las Obediencias Masónicas.
Los Illuminati, además, tienen también otro símbolo conocido: la “antorcha” que está representada en muchas pinturas, cuadros, grabados que glorifican el “espíritu” y el “genio” de la Revolu­ción Francesa, es decir, la Orden de los Illuminati, que fue la verdadera alma y el verdadero motor de esta Revolución, y que lleva y ofrece la antorcha al hombre para liberarlo de Dios y de las cadenas de Su Ley.
La “antorcha”, además, aparece también detrás de los cuernos del Baphomet, el dios panteísta de la Masonería.
En la simbología masónica, cuando un símbolo es colocado so­bre otro significa que el símbolo que está encima “trasciende” al que está debajo, es decir “supera”, “sobrepasa”, “existe por fuera y por encima de la realidad inferior”!
Ordenando toda esta simbología, en sentido jerárquico-masónico, en el campo espiritual se obtiene lo siguiente:
1. La Cruz Latina, en el pecho de Pablo VI, indica la Religión Católica, para uso de los profanos;
2. La Cruz Templaria en el pecho de Pablo VI, indica la Re­ligión Gnóstico-masónica con sus tres cultos masónicos, para uso de los masones;
3. La Cruz Templaria, comprendida como Pirámide, indica la Doctrina Atea comunista de los Illuminati de Baviera;
4. La Antorcha sobre la Cruz Templaría, indica al Supremo Pon­tífice de la Masonería Universal o Patriarca del Mundo.

“Chiesa viva” Julio-Agosto 2012. pdf