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sábado, 7 de diciembre de 2013

COMENTARIOS ELEISON - RESISTENCIA TRANSATLÁNTICA



Número CCCXXXIV (334)
30 de Noviembre de 2013

RESISTENCIA TRANSATLANTICA

Mons. Williamson


Gracias a un viaje de fin de otoño que realicé a través de centros de la Resistencia Católica en Canadá, Estados Unidos y Méjico, observé que aunque la Resistencia pueda ser poco numerosa, es, sin embargo, fuerte en la Fe, lo que significa que ciertamente tiene futuro. Una vez más la historia de un resto de fieles se está repitiendo. Con Dios, es la calidad y no la cantidad lo que importa.

Québec, otrora la provincia más católica de Canadá, fue devastada por el Concilio Vaticano II, pero después del Concilio, la Fraternidad San Pío X construyó importantes centros Tradicionales en Montreal y en Lévis, cerca de la ciudad de Québec. En Lévis ahora los Tradicionalistas se dividen, ya que almas fuertes en la Fe se han dado cuenta del peligroso cambio de rumbo de la Fraternidad hacia la Neo-iglesia. La división entre los Tradicionalistas es una gran lástima, pero la Fe debe venir primero, así como las almas comprenden que han recibido la gracia de unirse a la Resistencia. Ella tiene el futuro que la Neo-iglesia no tiene.

De gran interés para el futuro de la Resistencia en los Estados Unidos es la iniciativa del seminario del Padre Joseph Pfeiffer en Kentucky donde residían seis seminaristas cuando pasé por allá a principios de noviembre. Aprecié el hecho de que el Padre Pfeiffer vislumbre una especie diferente de formación sacerdotal para hacer frente a las circunstancias locas del mundo de hoy. Siendo que campos de encerramiento ya han sido preparados a lo ancho de Estados Unidos para cualesquiera “rebeldes” que se opondrán seriamente al Nuevo Orden Mundial, me parece sensato pensar a hacer aprender de memoria a los futuros sacerdotes un catecismo y una historia de la Biblia, ¡como si fuesen escritos para niños! Acaso los seminarios clásicos de la Fraternidad, ¿han producido numerosos sacerdotes bastante fuertes en la Fe como para ver la necesidad de la Resistencia? Como después del Vaticano II, cuantos “buenos” sacerdotes no hacen más que seguir la corriente.

En Texas hice una exposición en una reunión de patriotas de derecha que desde hace varios años se han reunido alrededor del periódico Spotlight, hoy el American Free Press, para tratar de defender su país de los anti-patriotas. Ciertamente, no todos estos son Católicos, pero todos han comprendido que hay un problema grave en la política de su nación. De todas formas escucharon atentamente al argumento que la política no es más que una consecuencia de la religión, o de su falta, y que la única solución es un retorno al catolicismo.

En el norte de Méjico, un sacerdote de Chile que era de la Fraternidad, el Padre René Trincado, está construyendo capillas de la Resistencia en pleno desarrollo que yo visité en Chihuahua y en Saltillo, y parece que otro centro importante de la Resistencia aparecerá pronto en Guadalajara, la gran ciudad que fue el centro del famoso levantamiento católico de los Cristeros en los años 1920. De hecho, la Resistencia es un levantamiento desorganizado y espontáneo de los Católicos Tradicionales en todo el mundo. Su sentido de la Fe está reaccionando instintivamente al cambio de dirección, impuesto desde la cúspide de la Fraternidad, hacia la Iglesia oficial. Ella busca la unidad en el retorno a esta Neo-iglesia, lo que significa unirse en el suicidio de la Fe.

Mi última etapa fue la ciudad de Méjico, escenario de la famosa conquista militar de Méjico por Hernán Cortés en 1521. Merece aún más fama la conquista espiritual milagrosa de todo el país por Nuestra Señora de Guadalupe con sus apariciones diez años más tarde cerca de la misma ciudad, creando un país católico completamente nuevo. Hasta hoy, su santuario atrae millones de peregrinos, y es el mismo instinto de la Fe que permite a otro sacerdote que pertenecía a la Fraternidad, el Padre Hugo Ruiz, empezar a construir lo que muy probablemente vendrá a ser un centro importante de la Resistencia en la capital de su país.

En resumen, el mundo puede estar hundiéndose en el caos, y la Fraternidad oficial puede abandonar su esfuerzo de resistir a este hundimiento, pero un resto de almas se da cuenta de lo que está ocurriendo y está organizándose para preservar la Fe. Tendrá tal vez que tomar el camino de las catacumbas, pero no desaparecerá.

Kyrie eleison.


lunes, 25 de noviembre de 2013

TODO UN ÉXITO LA VISITA DE MONSEÑOR WILLIAMSON A LA CIUDAD DE MÉJICO.-



NON POSSUMUS

Me parece oír, mis queridos hermanos, las voces de todos estos Papas, desde Gregorio XVI, Pío IX, León XIII, San Pío X, Benedicto XV, Pío XI y Pío XII, decirnos: Por caridad, por piedad, ¿qué vais a hacer de nuestras enseñanzas, de nuestra predicación, de la fe católica? ¿Vais a abandonarlo? ¿Vais a dejar que desaparezca de este mundo? Por caridad, por piedad, seguid guardando este tesoro que os hemos dado. ¡No abandonéis a los fieles, no abandonéis a la Iglesia! ¡Seguid trabajando por la Iglesia! (Monseñor Lefebvre, sermón en las Consagraciones Episcopales).

Es Monseñor Williamson el único Obispo, de los cuatro consagrados por Monseñor Lefebvre, que mantiene la lucha intacta por la Fe católica, tal como el Arzobispo les pidió: Manténganse fieles en la transmisión de esta fe, para que venga el Reino de Nuestro Señor.

Así, viajando  por todo el mundo, Monseñor Williamson atiende a los fieles que se han unido a este gran combate por la Fe Católica de siempre, fieles al legado del Fundador de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Predicando, confirmando, enseñando la Verdad, alentándonos a permanecer fieles… a pesar de las tremendas persecuciones que ha sufrido tanto él mismo como todos aquellos que se atreven a cuestionar a las autoridades traidoras.

Y sí, la Resistencia en la Ciudad de Méjico va en rápido y sostenido aumento. Asistieron entre 40 y 50 fieles a los eventos programados: Conferencia, Confirmaciones, Misas, convivios con lleno total.

Desde este blog agradecemos profundamente a Monseñor su visita y elevamos a Dios nuestras plegarias para que le dé las fuerzas necesarias para continuar en la lucha por la Verdad y el Reinado de Cristo, Nuestro Señor.

¡VIVA CRISTO REY!
¡VIVA LA VIRGEN DE GUADALUPE!
¡MUCHAS GRACIAS MONSEÑOR!











INFORME COMPLETO EN NON POSSUMUS 

domingo, 20 de octubre de 2013

DE GATITO RONRONEADOR A LEON RUGIENTE...





¿Un nuevo cántico de la sirena?

La ultima conferencia y el ultimo sermón de Mons. Fellay (en el congreso del “Angelus press” del 11, 12 y 13 de octubre, 2013) hacen nueva y gran sensación... en ellas muestra su “garra” intransigente y critica abundantemente el pensamiento y los actos del Papa Francisco, presentando una visión “apocaliptica” del mundo y de la Iglesia... Vaya, ¿y porqué por tanto tiempo antes no y ahora sí...? ¿Se trata de una conversión o... un cambio de táctica...? Vale la pena hacerse esta pregunta...

DE “SUTILEZA” EN “SUTILEZA” Y DE CONTRADICCIÓN EN CONTRADICCIÓN...

 Mons. Fellay dice en su conferencia del 12 de octubre:

“El texto (del 15 abril 2012) que habíamos presentado a Roma era, podemos decir, un texto "delicado" que debería haber sido bien comprendido”


“Es así que el tomar cualquier frase o texto, excluyendo este principio, viene a ser lo mismo que afirmar frases que nunca han estado ni en nuestro pensamiento, ni en nuestra vida. Estas frases son en sí mismas ambiguas, es por ello, y a fin de disipar esta ambiguedad, que nosotros quisimos introducir este principio. Desgraciadamente, era tal vez demasiado sutil y esa es la razón por la que nosotros hemos retirado este texto, porque él no era lo suficientemente claro tal como estaba escrito”.

En el documento del 15 de abril se afirma claramente que tanto el nuevo misal como los nuevos rituales de los sacramentos son legítimamente promulgados, lo cual tiene un sentido obvio, en esto no hay ambiguedad. Lo mismo en cuanto a la aceptación del nuevo codigo de derecho canónico. Y en cuanto a lo que pudiera haber en lo demás de ambiguo, el que quiso servirse del instrumento de la ambiguedad debería asumir también sus consecuencias... Si la ambigüedad se presta a malentendidos ¿por qué quejarse de que esto suceda?, ¿por qué entonces haberlo hecho? Y al final del absurdo viene el oprobio, ¿por qué admirarse entonces de los resultados?

El razonamiento del cristiano es un razonamiento basado en la verdad... o debería serlo... El exceso de sutilezas desdicen el lenguaje apostólico “Porque nuestra predicación no se inspira en el error... hablamos no para agradar a los hombres, sino a Dios... Ni hemos buscado la gloria humana, ni la vuestra ni la de otros” (Epístola de la Misa de San Pío X).

“Cuando uno ve lo que está sucediendo ahora [bajo el pontificado de Francisco], damos gracias a Dios, damos gracias a Dios de que hemos sido protegidos de cualquier tipo de acuerdo el año pasado. Y podemos decir que uno de los frutos de la Cruzada [de Rosarios] que hemos hecho, es haber sido preservados de tal desgracia. Gracias a Dios. No es que no queramos ser católicos, por supuesto. Queremos ser católicos y somos católicos, tenemos el derecho a ser reconocidos como católicos. Pero no vamos a comprometer nuestros tesoros para ello. Por supuesto que no”.

Entonces Mons. Fellay no retracta verdaderamente su gestiones para obtener el reconocimiento y la “normalización” dentro de la iglesia conciliar... puesto que “tenemos el derecho a ser reconocidos como católicos”. Es decir: ahora y enseguida, no pensamos hacer acuerdos, pero, no excluimos el hacerlos más tarde... ¡Es la misma gata nada más que revolcada...!

“Los tiempos son muy graves. Debemos preocuparnos verdaderamente por nuestra salvación, y para esto estamos privados de un elemento muy importante, que es el apoyo que nos pueden dar las autoridades (de la Iglesia).”

¡Que tragedia! Esto sugiere de nuevo la idea de la “necesidad” de estar bajo la tutela de la autoridad dentro de un marco legalista. Un acuerdo práctico, sin acuerdo doctrinal...

Igualmente, Mons. Fellay no teme la contradicción con tal de conservar su preciosa influencia, puesto que en esta conferencia es capaz de decir:


 “Jamás ha sido nuestra intención pretender o que el Concilio deba ser considerado bueno, o que la nueva misa pueda ser “legítima”
Cuando antes había dicho:

“Después de las discusiones, nos hemos dado cuenta que los errores que creíamos provenientes del concilio de hecho son resultado de la interpretación que generalmente se ha hecho de él”
(entrevista a “Catholic News Services”, Mayo de 2012)

“Nosotros declaramos reconocer la validez del sacrificio de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención de hacer lo que hace la Iglesia según los ritos indicados en las ediciones típicas del Misal romano y de los Rituales de los Sacramentoslegítimamente promulgados por los papas Paulo VI y Juan Pablo II”
(Declaración doctrinal de Mons. Fellay del 15 de abril del 2012)

“¡Como poder imaginar que ciertas personas continúan a pretender que nosotros estamos decididos (todavía) a querer obtener un acuerdo con Roma! ¡Pobres de ellos! Yo los desafío a probármelo. Ellos pretenden que yo pienso de otra manera de lo que hago. Ellos no están en mi mente”
Cuando antes había dicho:

“Por el BIEN COMÚN de la Fraternidad preferiríamos de lejos la solución intermediaria actual de status quo, pero obviamente ROMA NO LA TOLERA MÁS.”
(Carta a los obispos donde se habla de la posibilidad de un acuerdo con Roma. 14 de abril de 2012)

Las “seis condiciones” para hacer un acuerdo con Roma propuestas por el Capítulo General del 2012, son un documento oficial y fueron aprovadas por Mons. Fellay! Y nunca han sido verdadera y directamente retractadas...

“El concilio (Vaticano II) no está en continuidad con la Tradición”
Cuando antes había dicho:
“Da la impresión de que rechazamos todo el Vaticano II. Sin embargo, aceptamos el 95%.”
(entrevista a “La Liberté”, Mayo de 2001)

 EL PAPA FRANCISCO

Es verdad que en su sermón del 13 de octubre pone en evidencia varios aspectos muy negativos del Papa Francisco e igualmente su rechazo de la Misa Católica, así como su muy marcada tendencia al ecumenismo. Pero también es verdad que Mons. Fellay hace muy poco tiempo se excedía en elogios respecto a este mismo Papa... Veamos unos ejemplos:

·        “Él quiere poner orden. Como es un hombre de acción, decidido, incluso despótico en su ejercicio del poder, no es imposible que llegue a poner el orden en una sociedad vaticana profundamente corrompida”.
·        “En sus sermones, vemos que tiene la fe (…) todavía no vemos aplicación concreta, pero sus sermones no están mal”.
·        “El papa Francisco tiene una fe profunda”; “Es prudente”; “Quiere poner orden”; “Yo no soy profeta en eso, seamos prudentes, no precipitemos los acontecimientos, veremos.” Monseñor Fellay, Conferencia en Lille el 7 de mayo de 2013

Mons. Fellay estima que Benedicto XVI ha contribuido a “restaurar” la Misa Tridentina y esto como un acto de “prudencia” pero que no es el caso en lo que se refiere al Papa Francisco, “¡aunque éste Papa tal vez va a permitir que esta sea celebrada en paz!”... ¡oh grandiosa consolación...!
¿Pero cual restauración? solo se trató de una maniobra de captación para los bobos e ingenuos de entre los tradicionalistas. Que, aunque suponiendo que no hubiera sido querida contra ellos, ésta no tuvo esa amplitud de aplicación en toda la Iglesia como para que se la ose llamar una “restauración”. Realmente, que este solo hecho no ameritaba que se cantase el “Te Deum” en todas las capillas de la Fraternidad..., como si se tratase del advenimiento de una nueva era de paz como la de Constantino, “paz” que se aplicaría por todo el orbe...! Vaya, no solo la intención de Roma era viciosa sino que también la aplicación fue raquítica...! En efecto, la buena pregunta es: ¿son en realidad numerosos los lugares donde hoy se aplica este permiso? ¿Y esto con qué condiciones? Sí, esto es solo posible si se acepta la condición de reconocer la Misa Nueva como “ordinaria” (lo que equivale a decir que es plenamente “legitima” y “catolica”) y la Misa Tradicional como “extraordinaria” (lo que equivale a decir que es secundaria y tolerada). ¿De que sirve obtener la posibilidad de decir la Misa Tradicional en ciertos lugares (muy limitados) si para ello los que obtengan este permiso tienen que transigir en los principios? Estos son nada más pocos de los magníficos logros de esa nueva política fantasiosa y vana (fábrica de humo) con respecto a la Roma modernista, política que es desgraciadamente la obra de nuestros superiores de la Fraternidad!

Y Mons. prosigue su discurso sobre el Papa Francisco: “¡Lo que tenemos delante de nosotros es un verdadero modernista!” ¿Y esto no era evidente también con Benedicto XVI?

En todo caso no ha sido el mismo Mons. Fellay quien fomentó anteriormente la gran ilusión de que todo saldría bien como quien fabrica una gran nube de humo la que debería terminar por disiparse... Y, finalmente, la “pequeña ola” no terminó absorbiendo la “gran ola”, hecho que él presentó como muy verosímil... Y yo pienso que lo que ha terminado por pasar, fue más bien que la “ola grande” está por comerse la “ola pequeña” de la Tradición... Dulces desengaños...

Después habla abundantemente de Fátima. Citando al Cardenal Luigi Ciapi, teólogo de varios Papas, quien decía: “En el tercer secreto nosotros leemos entre otras cosas que la gran apostasía en la Iglesia comenzaría desde arriba de Ella” y añadía que “Ya que los ministros de Dios están tocados por esta confusión y desorden, los fieles están abandonados a sus propios medios para lograr su salvación. La ayuda que debería ser proporcionada normalmente por los eclesiásticos no está más presente. Esta es la más grande tragedia que se pudiera imaginar para la Iglesia”... ¿Pero si la Fraternidad abandona el combate de la Tradición?, ¿entonces no sería ella la que estuviera realizando las palabras antes dichas? Terrible responsabilidad...

Así como el cuerpo de Cristo durante su pasión “A planta pedis usque ad verticem non est in eo sanitas” Is. I,6, es decir que estaba cubierto de heridas y no había en él lugar sano. Así hoy en la pasión que vive la Iglesia no hay una parte del cuerpo de Ella que no esté cubierta de “heridas” es decir de desordenes, pecados e incluso las peores aberraciones... ¿este destino está también reservado para la Fraternidad? Esperemos que no.

 CONCLUSIÓN:

Todo es una cuestión de oportunidad... Hay quienes tienen infinitas posibilidades... Ahora resulta, ¡oh maravilla!, que Mons. Fellay es más “duro” que todos los más duros juntos. Y no nos deja de sorprender con la sobreabundancia de sus recursos retóricos y de su doble discurso dialéctico...

Las contradicciones de Mons Fellay que aquí se constatan siguen poniendo en evidencia el espíritu liberal que le ha hecho tanto daño a él mismo como a la Fraternidad y aún a la Iglesia misma (en razón de la influencia saludable que la Fraternidad podía tener antes, por su ejemplo, en la Iglesia).

Quién hubiera podido creer que el espíritu liberal fuera tan dañino, tan catastrófico y tan obstinado. Los que tienen un espíritu liberal se crean su propio mundo fantasioso y después se quedan admirados de que las cosas les salen mal. Lo peor es que no quieren reconocer que se han equivocado.

Hay que hacer mucho hincapié sobre el hecho de que muchos de los antiguos tradicionalistas que hicieron “acuerdos” con Roma, que también tuvieron, en un momento dado, palabras bastante intransigentes, como las que hoy hace Mons. Fellay, pero que, por el solo hecho de haberse ligado con la iglesia conciliar perdieron no solo su libertad de practicar plenamente la Tradición, sino también la ayuda de Dios y en consecuencia la lucidez mental. Es por ahí que pasaron a perder la verdadera intransigencia y terminaron haciendo compromisos graves... Las valentonadas de nada sirven cuando se hacen siguiendo unos caminos que Dios no quiere.

Hay que asumir las consecuencias de las contradicciones y de una actitud irresponsable... Pero Dios no nos niega la posibilidad de repararlas... En esta vida Dios no nos cierra todas las puertas...

La congruencia total con toda verdad divina es el criterio que nos puede defender contra toda otra nueva astucia y corrupción que se infiltre entre nosotros. No solo en la doctrina sino también en todos esos aspectos y detalles prácticos que son incoherentes con esta verdad de Dios y de la Iglesia. Cuando se trata de desvirtuar, de desviar y de debilitar nuestra adhesión a la verdad de la Iglesia de siempre, no solo en el pensamiento sino también en los hechos.

 R.P. HUGO RUIZ VALLEJO


domingo, 19 de mayo de 2013

APOSTOLADO DEL R.P. RENÉ TRINCADO EN MÉJICO.-






Con gran alegría los fieles de Méjico han recibido al Padre René Trincado. Le damos gracias a Dios Nuestro Señor por esta gracia tan grande. El Padre Trincado es un extraordinario sacerdote, un verdadero soldado de Cristo. Todos los fieles que asistieron a sus Misas quedaron muy edificados por sus palabras, despertó en ellos el espíritu combativo que todos los católicos tenemos desde nuestro Bautismo.
Durante la semana, el Padre Trincado recibió la visita del Padre Hugo Ruiz y del Padre Rafael Arízaga. ¡Tres valientes sacerdotes juntos en esta tierra bendita de la Virgen de Guadalupe!
¡Cristeros! ¡Despertemos! ¡Vamos a luchar por el Reinado de Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Reyes! ¡Luchemos por la Verdad!
Padre Trincado: ¡muchísimas gracias por hablarnos con la verdad! ¡Que Dios Nuestro Señor lo llene de bendiciones y de gracias! ¡Que Viva Cristo Rey!

Para comunicarse con el Padre Trincado, favor de escribir al correo-e de este blog: npossumus@gmail.com




martes, 7 de mayo de 2013

ANÁLISIS DE UNA SITUACIÓN AMBIGUA - POR EL R.P. HUGO RUIZ VALLEJO


NON POSSUMUS

Nuevas precisiones destinadas a los fieles de la Tradición en la Ciudad de México.


INTRODUCCIÓN

Después de la carta abierta que dirigí a los fieles de la Ciudad de México el 22 de marzo anterior, quisiera hacer ahora algunas nuevas precisiones, y esto es en razón de las diversas preguntas que algunos me han hecho y también en razón de los nuevos interrogantes que han surgido después de varios hechos recientes como son: el artículo del Padre Mario Trejo en el boletín del Priorato de la Ciudad de México del mes de abril; así como también en razón de la “Carta a los amigos y benefactores de la Fraternidad” hecha por Mons. Fellay el mismo mes; la visita de Mons. de Galarreta estos últimos días al Distrito de México y los acontecimientos que de ello se han seguido como son la reunión de Mons. de Galarreta y el Padre Trejo con unos 40 fieles para hablar sobre estas cuestiones de actualidad de la Fraternidad; y finalmente del aislamiento tan hermético que se ha querido imponer a las Madres Mínimas Franciscanas respecto a toda información y comunicación que venga de fuera del convento, al punto que están prácticamente aisladas y esto en particular la antigua Madre Superiora la Madre Sor María de la Eucaristía, prácticamente incomunicada, incluso con sus propias religiosas, y que además ha sido destituida de su cargo por Mons. de Galarreta en condiciones poco claras y no sólo por razón de enfermedad...

La razón de estas líneas es sólo para tratar de orientar a los fieles e incluso a las Madres Mínimas, quienes tal vez no podrán ni siquiera tener noticia de ellas...!

Respecto a la “Carta a los amigos y benefactores de la Fraternidad” de Mons. Fellay ya ha habido un comentario aparecido este 15 de abril en el sitio “Non possumus” titulado: “MONSEÑOR FELLAY: CARTA A LOS AMIGOS Y BENEFACTORES.- MARZO DE 2013”.


UNA MALA TACTICA PARA CONVERTIR A LA ROMA MODERNISTA
  
Lo que nos inquieta a muchos sacerdotes de la Fraternidad San Pío X es el nuevo estilo de diplomacia que desde ya varios años nuestros superiores han querido adoptar en las relaciones con la iglesia conciliar, lo cual ha creado, no solo al exterior de la Fraternidad, sino también en su interior, una situación ambigua. “Diplomacia” basada en un “lenguaje” vago así como en unas interpretaciónes “sutiles” con el fin de “convertir” a Roma.

El lenguaje vago, demasiado general, que nuestros superiores han adoptado en los textos oficiales de los últimos años, ya sea de los textos enviados por ellos a la iglesia conciliar, ya sea en la interpretación de los textos emitidos por esta iglesia, que aún cuando ésta interpretación fuera irreprochable doctrinalmente, no puede tener como efecto proporcionado la conversión de sus interlocutores. ¿Y esto por qué? pues porque por el hecho de ser algo vago aquellos las interpretan siempre en el sentido que les es más obvio y que ellos ya tienen, es decir el de sus propias ideas conciliares... En efecto, cuando algo no es suficientemente claro se le interpreta normalmente según la acepción más común! Y es tambien grandísima ilusión basada solo en el humo de las palabras el creer que por esta “hábil” dialéctica en las palabras se podría lograr que ellos se conviertieran gradualmente, sobre todo cuando se sabe que las famosas discusiones teológicas o doctrinales de la Fraternidad con Roma no dieron ningún resultado de conversión en los “teólogos” romanos... Pretender hacer unos acuerdos para entrar en la iglesia oficial y así “convertirla desde adentro” es una ilusión de consecuencias excesivamente graves. Recordemos lo que Mons. M. Lefebvre nos decía: “No son los súbditos los que hacen a los superiores, sino los superiores los que hacen a los súbditos”(Fideliter N° 70. Julio-agosto de 1989). “... esta unión adúltera entre la Iglesia y la revolución se concretiza en el diálogo” (Mons Lefebvre, Misa de Lille, 29 de agosto 1976).

Todas estas contorsiones intelectuales no manifiestan claramente la verdad a los interlocutores, antes bien nos debilitan a todos nosotros, pues nosotros los tradicionalistas debemos hacer un esfuerzo cada vez más significativo para darles un sentido correcto. Todas las comunicaciones oficiales de los dirigentes actuales de la Fraternidad con Roma ya son hechas con este nuevo estilo “ligth”. Consideremos el ejemplo de la nueva misa conciliar, la cual fue hecha ambigua so pretexto de convertir a los protestantes, y ahora lo que vemos son desastrosos resultados, como la protestantización de los mismos católicos...!

Y lo peor es que, por estas palabrerías, se ha llegado al punto de decir cosas que son francamente erróneas, como la afirmación de la “legitimidad de la promulgación” de la nueva misa y de los nuevos sacramentos (declaración doctrinal de Mons. Fellay del 15 de abril del 2012, lo cual se reafirma en la “Nota sobre la declaración doctrinal” hecha por Mons. Fellay en el “Cor Unum” no. 104 de este marzo 2013), pensamiento sobre este punto contrario al de Mons. Lefebvre y que equivaldría a decir que estos ya no son más para nosotros un verdadero problema de conciencia!!! “Esta unión, querida por estos católicos liberales, querida entre la Iglesia y la revolución, y la subversión, es una unión adúltera con la Iglesia. Y de esta unión adúltera no pueden salir sino que hijos bastardos, y ¿quienes son estos hijos bastardos?, son nuestros (nuevos) ritos, el rito de la (nueva) misa es un rito bastardo, los (nuevos) sacramentos son unos sacramentos bastardos, nosotros no sabemos más si se trata de sacramentos que dan la gracia o que ya no la dan, nosotros no sabemos más si esta misa da el cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo o si ya no lo da”!!! (Mons. Lefebvre, Misa de Lille, 29 de agosto 1976). ¡¿Y entonces ahora como vamos a justificar nuestra desobediencia de largos años en el no querer adoptar esta nueva misa y estos nuevos sacramentos, si estos son “legítimos”?!

Y no es tampoco por el hecho de que los conciliares aceptaran este tipo de declaraciones (las que son de la nueva política de la Fraternidad), que por ello ya estarían en un proceso real de conversión, pues las cosas quedarían en ese estado, sobre todo porque ellos no han dado pruebas tangibles de buscar la verdad, y si no dan señales serias de conversión es peligroso e inútil colaborar con ellos. Suponer a todo precio la buena voluntad de sus interlocutores no solo es una ilusión sino, en nuestras circunstancias, un riesgo mayor...

Precisemos que no sería posible una colaboración con los conciliares aún cuando ellos diesen algunas señales auténticas de conversión, sino sólo cuando ellos ya estuviesen de hecho, completamente convertidos, y no antes, de ninguna manera. Pues aunque también los protestantes, u otros herejes, tengan muchos puntos en común con los católicos, eso no quiere decir que por ello tengamos que colaborar pastoralmente con ellos...!!!


LAS RAZONES PROFUNDAS DE ESTA TÁCTICA


Comencemos por hacer la distinción entre el liberalismo doctrinal y el espiritu liberal. El primero estaría presente en alguien cuando éste alguien aceptara abierta y explícitamente la doctrina y los principios liberales condenados por la Iglesia. El segundo, más engañoso, sería el de un católico que por motivos de orden práctico llegara a hacer concesiones prácticas con el liberalismo omnipresente de nuestro tiempo, al punto de comprometer y aun de sacrificar progresivamente los principios.

Aun si lo que quiere esta persona en realidad es simplemente ser más eficaz en sus actos, el problema estaría en que esto lo haría a pesar de los principios... Y es así que el espíritu liberal conduce por los caminos que llevan al liberalismo francamente doctrinal... El espíritu liberal es una corrupción y enfermedad del espíritu, una incoherencia e inconstancia de la inteligencia que vuelve al hombre en cierta medida desligado de la realidad.

Los que tienen un espíritu liberal tienen tendencia a hacer sus afirmaciones en función de la realidad práctica. Si la realidad práctica cambia, ellos también cambian sus palabras. Sus palabras, y sus principios eventualmente, se adaptan a los hechos, y no los hechos a sus palabras y principios como debería ser.

En este sentido podríamos dar algunos ejemplos:

- Mons Fellay dijo, hablando de los acuerdos con Roma conciliar, en su carta de respuesta a los tres obispos de la Fraternidad: “Por el BIEN COMÚN de la Fraternidad preferiríamos de lejos la solución intermediaria actual de status quo, pero obviamente ROMA NO LA TOLERA MÁS.”! (14 de abril de 2012).

- Mons. Fellay había aprobado junto con el Capítulo General de la Fraternidad del 2006 que no se harían acuerdos prácticos sin acuerdos doctrinales. Pero ahora, por motivos de “mayor eficacia”, en las seis condiciones propuestas por el Capítulo General del 2012 ya no se exige la conversión de Roma antes de cualquier acuerdo. Esto además en desarmonia con las palabras de Mons. Lefebvre hablando de este tema “Si no aceptan la DOCTRINA de sus predecesores, es inútil hablar” (Fideliter Nº 66, nov.-dic. 1988).

- Durante muchos años Mons. Fellay en sus sermones, escritos, conferencias,... nos puso en guardia contra el Concilio Vaticano II, denunciándolo y estigmatizándolo, todo esto para ahora decirnos que “El Concilio debe ponerse DENTRO de la gran Tradición de la Iglesia, debe ser entendido DENTRO de ella y EN RELACIÓN con ella. Estas son declaraciones con las que nosotros estamos TOTALMENTE DE ACUERDO, TOTALMENTE, ABSOLUTAMENTE.” (11 de mayo de 2012); “Da la impresión de que rechazamos todo el Vaticano II. Sin embargo, aceptamos el 95%.” (entrevista a “La Liberté”, Mayo de 2001); “Después de las discusiones, nos hemos dado cuenta que los errores que creíamos provenientes del concilio de hecho son resultado de la interpretación que generalmente se ha hecho de él” (entrevista a “Catholic News Services”, Mayo de 2012). Sin embargo, recordemos lo que Mons Lefebvre decía sobre el famoso concilio en su declaración del 21 de nov. del 74: “Todas estas reformas (las del concilio), en efecto, han contribuido y contribuyen aún a la demolición de la Iglesia, a la ruina del sacerdocio, a la aniquilación del Sacrificio y de los sacramentos, a la desaparición de la vida religiosa, a una enseñanza naturalista y teilhardiana en las universidades, en los seminarios, en la catequesis; enseñanza salida del liberalismo y del protestantismo condenados repetidas veces por el magisterio solemne de la Iglesia” y “Esta Reforma siendo el fruto del liberalismo, del modernismo, ella está envenenada toda entera; ella sale de la herejía y lleva a la herejía, aun si todos sus actos no son formalmente heréticos”.

Precisemos que este espíritu liberal puede tener diversos grados según la formación y la educación de la persona concernida. Pero hay que añadir que el espíritu liberal es algo contagioso y que hay que tener mucho cuidado en no caer en esta odiosa enfermedad (yo he conocido muchos casos de personas concretas caídas en ella gravemente), porque después de caer en ésta es prácticamente imposible el liberarse. ¿Y esto porqué? porque es un pecado contra el Espiritu Santo y la ceguedad que se sigue un castigo de Dios... 

Pretendían ser unos grandes diplomáticos y han caído en la trampa de sus propias sutilezas, querían envolver a sus interlocutores y son ellos los que han quedado envueltos.

Y respecto a Mons. Fellay (y últimamente Mons. de Galarreta) su inconstancia doctrinal, su oportunismo semántico y sus errores prácticos o tácticos denotan la enfermedad prácticamente incurable del espíritu liberal en razón de la cual desgraciadamente ya no podemos más tenerles confianza...


LOS ÚLTIMOS HECHOS: VERDADES A MEDIAS = MENTIRAS COMPLETAS


Ni la ultima “Carta a los amigos y benefactores de la Fraternidad” de Mons. Fellay, ni el artículo del Padre Mario Trejo en el boletín del priorato de la Ciudad de México de este mes de abril, han respondido de manera concluyente a las objeciones que varios obispos, tantos sacerdotes y fieles han manifestado de una manera cada vez más fuerte.

- Pues se sigue manteniendo el principio de la posibilidad de unos acuerdos o por lo menos no se reniega de él.

- Se mantiene una apertura y un diálogo demasiado benignos y confiantes con una Roma que no quiere convertirse. “... esta unión adúltera entre la Iglesia y la revolución se concretiza en el diálogo”! ( Mons Lefebvre, Misa de Lille, 29 de agosto 1976).

- Se utilizan algunos textos de Mons. Lefebvre pero sin dar aquellos que contradicien su nueva diplomacia y sus nuevas tentativas de compromiso, como serían: la malicia de la nueva misa y de los nuevos sacramentos; la imposibilidad de acuerdos en razón de las diferencias doctrinales y de la falta de honestidad de los conciliares; la diferenciación radical entre Iglesia Catolica e iglesia conciliar; el rechazo del nuevo derecho canónico (expresión jurídica de un concilio modernista), al cual se lo acepta en bloque; etc.

- No se desdicen de muchas declaraciones graves, o por lo menos ambiguas, del pasado y que exigirían una reparación, como las seis condiciones para hacer los “acuerdos” pronunciadas oficialmente por el Capítulo General del 2012, que son un verdadero escándalo, porque se trata de un verdadero compromiso con nuestros enemigos.

El Padre Trejo lanza en su artículo una grave acusación: “Los sacerdotes que salen de la Fraternidad atacando abiertamente al Superior General, Monseñor Fellay, so pretexto de fidelidad a la Fe de siempre”. Pero él no justifica esta grave acusación ni responde a las objeciones que en mi carta abierta le propuse, lo cual tampoco hizo en los años que pude convivir con él, pues siempre evitó con mucho cuidado el hablar de todas estas cuestiones, respondiendo siempre con el argumento de su autoridad, o con alguna acusación que no venía al caso. Por lo visto él pone en el mismo costal a todos los sacerdotes que salen hoy de la Fraternidad... lo cual es demasiado simplista e injusto. También está ahí escrito, que la cifra de estos sacerdotes no llega a 20 y añade después que son solo un 4%, lo cual no es un argumento teológico sino más bien “numérico”, escamoteando así el verdadero problema sin hacer frente a los argumentos con razones suficientes (que no las tiene). Se hace de la autoridad y de la obediencia el argumento absoluto, lo cual es curiosamente también lo que pasó durante y después del famoso Concilio Vaticano II, no hay nada más que decir, no hay nada más que pensar, todo es así de simple...

No toma tampoco en ninguna cuenta las razones de la carta de los tres obispos a Mons. Fellay, pero en cambio sí minimiza el caso como si ellos se refiriesen a los acuerdos que en ese momento se vislumbraban, como si el problema sólo fuese una cuestión de momento y no una cuestión de principio. Lo cual no es intelectualmente honesto. Y si el internet le molesta tanto es porque hoy es accidentalmente una vía para que mucha gente se informe de la realidad de los hechos, en efecto, hay varios sitios que son serios y confiables ¿porque acaso también la Fraternidad no tiene sus sitios...?

El Padre Trejo reconoce el hecho de la prohibición que me hizo, es decir, de que yo no hablara de estos temas con los fieles, por causa del “bien común” porque yo era un obsesionado por estos temas, los cuales además “perturban a los otros”. Como siempre, no hay ninguna respuesta a los argumentos, ni a los de los obispos, ni a los de tantos sacerdotes, ni a los míos... lo cual demuestra que no se trata de un caso aislado, como él lo presenta, sino generalizado. Pero aún ahí, recordemos que son las razones que nos unen las que deberían contar como argumento y no el número.

También reduce descaradamente los problemas doctrinales que nos aquejan a problemas “prudenciales” para justificarse, ¡como si las “tratativas con Roma” no fueran un problema ante todo doctrinal!

Y después, a la pregunta de si “¿se puede manifestar a la autoridad su opinión?” responde diciendo que “cualquiera, con o sin conocimiento acabado de causa” no debe criticar al superior (preciso que “manifestar” y “criticar” no es la misma cosa). Pero yo pregunto: ¿y esto, aún en un caso del bien común, como sería el de la conservación y de la sobrevivencia de lo poco que queda en el mundo de la Tradición? Disculpe padre, eso no es ser “desatinado”, aún si se hieren algunas suceptibilidades autoritaristas...

También quisiera señalar que, contrariamente al aviso que se puso en la entrada, tanto en la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe como de la iglesia del convento de las Madres Mínimas Franciscanas de esta ciudad, no corresponde a la verdad lo que ahí decia: “...el Padre Hugo Ruiz Vallejo abandonó su puesto y dejó la Fraternidad, so pretexto de fidelidad a la Tradición...” puesto que yo en mi carta pública ya había precisado que había “decidido continuar mi ministerio fuera de la estructura de la Fraternidad, aún si yo sigo perteneciendo a ésta”, luego esto no fue hecho con la intención de “abandonar” la Fraternidad sino pura necesidad de defensa de la Tradición y para orientación de nuestros fieles. ¿Acaso Mons. Lefebvre dejó de ser católico el día que dejó de hacer su ministerio en el interior de las estructuras de la Iglesia oficial? Y no solo eso, hasta lo excomulgaron... ¿Y entonces...?

Cuando se comienza a abandonar de una manera obstinada la verdad (aún si al principio es sólo un abandono parcial), se tiende naturalmente a caer en actitudes sectarias. ¿Y cuáles serían las características de una actitud sectaria? : grupos cerrados (autoridad demasiado hermética); mandatos fundados sólo en la voluntad y no en la razón (obediencia ciega); secretismo y aislamiento excesivo de los miembros; castigos desproporcionados y unilaterales; avasallamiento de la personalidad (eclipsando demasiado la sana libertad, el sano juicio personal y los sanos criterios propios). En efecto, el “secretismo” se ha vuelto hoy moneda corriente, muchos de los documentos de los “diálogos” con Roma, que son hechos de interés mayor para todos nosotros (pues conciernen a la existencia misma de la Tradición y luego la salvación de nuestras almas...), no han sido conocidos sino por indiscreciones o filtraciones. Y luego, de otra manera tal vez éstos no hubieran sido conocidos y el proceso de “los acuerdos” hubiera sido concluido ya... Es así que las Madres Mínimas Franciscanas de esta ciudad, según las directivas de Mons. de Galarreta y del Padre Trejo, han sido aisladas de una manera cada vez más hermética, ellas están  bajo el control de su autoridad...

¡Dios nos libre del nuevo fariseísmo que se está gestando!


LA SITUACIÓN PELIGROSA ACTUAL


La posición ambigua de nuestros superiores nos obliga a nosotros sacerdotes a poner en alerta a nuestros fieles. Esto es un deber de estado, lo contrario sería el caso del mercenario que abandona a las ovejas cuando ve acercarse al lobo... Desgraciadamente hoy hay una gran represión dentro de la FSSPX hacia todos aquellos que se interesan en estos temas y que tratan de hacerlos conocer a los demás.

Nosotros los sacerdotes que resistimos no queremos la división, pues siendo la doctrina católica y la seguridad de ella el verdadero criterio de unidad y armonía entre los cristianos, los verdaderos responsables de la división son aquellos que la ponen en peligro con sus imprudencias. La autoridad está al servicio de la doctrina y de la salvación de las almas y no es un absoluto.

Y esta actitud de persecución se vuelve tanto más sospechosa cuanto, simultáneamente a ella, no se reparan ni corrigen los errores pasados. Nosotros no podemos colaborar con esta obra de desinformación de los fieles. Desinformación para poder llevar a cabo “los arreglos” y la dilución progresiva de la Tradición. Actuar después que los hechos tan temidos fuesen consumados, implicaría demasiados riesgos para nuestras almas y las de nuestros feligreses. Sin embargo, hay un mal ya presente y es el silencio sobre muchos puntos doctrinales importantes, aunado a esta nueva actitud sinuosa y ambigua que nos ha debilitando tanto gradualmente desde hace ya varios años. Bastaría comparar las declaraciones oficiales de la Fraternidad de hace 15 años y las de hoy. Tampoco los sacerdotes podemos seguir permitiendo el ser neutralizados con diversas disposiciones (mutaciones o cambios de adscripción, etc.) pues todo esto forma parte de un proceso. No podemos tampoco colaborar pasivamente en la destrucción de la Fraternidad y de la obra de la Tradición, no podemos permitir perder los medios para conservar y transmitir la fe católica íntegra a las generaciones venideras.

El espíritu “Ecclesia Dei” está penetrando gradualmente en la Fraternidad. Mons. Lefebvre desaconsejaba positivamente de frecuentar los medios “Ecclesia Dei” por el peligro de contaminación que esto representaba, aún si la Misa y los sacramentos fueran buenos... Por el peligro de ser absorbidos y diluidos gradualmente en la iglesia conciliar... Yo pienso sinceramente que hoy los dirigentes de la Fraternidad han tomado esa dirección y que todos debemos estar informados.

Padre Hugo Ruiz V.

Ciudad de México, el 7 de mayo del 2013