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sábado, 7 de mayo de 2016

SOBRE LA ORACIÓN - SANTA TERESA DE JESÚS (y III)




51. Es gran negocio comenzar las almas a tener oración, comenzándose a desasir de todo género de contentos y entrar determinadas a sólo ayudar a llevar la Cruz a Cristo... Los ojos en el verdadero y perpetuo reino que pretendemos ganar (Vid. 15).

52. Quien viere en sí esta determinación, no, no tiene que temer..., puesto que está en tan alto grado como es querer tratar a solas con Dios y dejar los pasatiempos del mundo, lo principal está hecho (Vid. 1 1).

53. El alma que en este camino de oración mental comienza a caminar con determinación y puede acabar consigo de no hacer mucho caso, ni consolarse mucho porque le falten estos gustos y ternuras, o los dé el Señor, que tiene andado gran parte del camino... y va comenzado el edificio sobre firme fun­damento. Sí, que no está el amor de Dios en tener lágrimas ni estos gustos, que la mayor parte los deseamos y consolamos con ellos, sino en servir con justicia y fortaleza de alma y con humil­dad (Vid. 11).

54. Comenzando yo a quitarme de las ocasiones y a darme más a la oración, comenzó el Señor a hacerme mercedes, como quien deseaba..., que yo las quisiera recibir (Vid. 23).

55. Poco a poco y en poco tiempo, si traéis cuidado con la oración, os hallaréis en la cumbre (Cam. 17).

56. Si se persevera (en la oración) Dios no se niega a nadie (Vid. 11).

57. Este poquito de tiempo que nos determinamos a darle, de cuantos gastamos en nosotros mismos y en quien no nos lo agradecerá, ya que aquel rato se lo queremos dar, démoselo libre de pensamientos y desocupado de otras cosas, y con toda determinación de nunca jamás volver a quitárselo por trabajos que por ello nos vengan, ni por contradicciones, ni por sequeda­des; sino que ya tengamos aquel tiempo como cosa que no es nuestra, y pensemos que nos lo puede pedir por justicia cuando del todo no se lo quisiéramos dar (Cam. 23).

58. Esto tiene de bueno..., que se nos da más de lo que se pide ni acertáramos a desear (Cam. 23).

viernes, 15 de abril de 2016

SOBRE LA ORACIÓN - SANTA TERESA DE JESÚS (II)






26. Todas estas señales de temor de Dios, me vinieron con la oración, y la mayor (señal) era ir envuelto en amor (Vid. 6).

27. Ya sabéis que enseña Su Majestad que sea a solas; que así lo hacía El siempre que oraba, y no por su necesidad, sino por nuestro enseñamiento (Cam. 24).

28. Las almas sin oración son como un cuerpo tullido que aunque tiene pies y manos no se puede mover (Mor. 1).

29. La puerta para entrar es la oración y consideración; no digo más mental que vocal, sino que para que sea oración ha de ser con consideración. Porque la que no advierte con quién habla y lo que pide y quién es el que pide y a quién lo pide, no la llamo yo oración, aunque mucho menee los labios... Pues a quien tuviere la costumbre de hablar con la Majestad de Dios como lo haría con su esclavo, sin mirar si le habla mal, sino lo que le viene a la boca y tiene aprendido por hacerlo otras veces, no la tengo por oración, ni plegue a Dios que ningún cristiano la tenga. (Mor. 1).

30. Aquellos ratos que estamos en la oración..., los tiene Dios en mucho (Mor. 2).

31. La puerta para entrar..., es la oración. Pues pensar que hemos de entrar en el cielo sin entrar en nosotros conociéndo­nos y considerando nuestra miseria y lo que debemos a Dios y pidiéndole muchas veces misericordia, es desatino... (Mor. 2).

32. Para esto es la oración..., para que nazcan obras, obras (Mor. 7, 4).

33. Yo miro con advertencia que..., cuanto más se adelan­tan en la oración, más acuden a las necesidades del prójimo, en especial a las de las almas, que por sacar una del pecado mortal estarían dispuestas a dar muchas vidas que tuvieren (C.A.D. 7).

sábado, 9 de abril de 2016

SOBRE LA ORACIÓN - SANTA TERESA DE JESÚS (I)





1. El que persevere en la oración, por pecados y tentacio­nes y caídas de mil maneras que ponga el demonio, tengo por cierto le sacará el Señor a puerto de salvación (Vid. 8).

2. De lo que tengo experiencia puedo hablar: digo, pues, que por males que haga quien hace oración, no la deje: pues es el único medio por el que se podrá remediar, y sin ella será difí­cil (Ibíd.)

3. Quien no haya comenzado a tener oración, le ruego, por el amor de Dios, no carezca de tanto bien (Ibíd.)

4. Pues si a los que no le sirven, sino que le ofenden, les está tan bien la oración y les es tan necesaria, que no se pueden hacer a sí mismos daño mayor que dejar la oración; los que sirven a Dios y le quieren servir, ¿por qué la habrían de dejar? Por cierto, si no es para pasar con más trabajo los trabajos de la vida, yo no lo puedo entender... Cierto los tengo lástima, que a su costa sirven a Dios; porque a los que hacen oración, el mismo Señor les hace la costa, pues por un poco de trabajo da gusto para que con él se pasen los trabajos (Ibíd,.)

5. Sólo digo que, para estas mercedes tan grandes que me ha hecho a mí el Señor, es la puerta la oración; cerrada ésta, no sé cómo las hará (Ibíd.)

6. Para no hacer pecados..., es necesario que se aprovechen las armas de la oración (Vida, 15).

7. En este punto quisiera yo ser una persona de gran autori­dad para que se me creyera esto; al Señor suplico su Majestad la dé: Digo que no desmaye nadie de los que han comenzado a tener oración, con decir: “Si vuelvo a ser malo será peor seguir con la oración”. Lo malo sería si por no enmendarse del mal dejara la oración; pero si no la deja, tenga por seguro que al fin la sacará el Señor a puerto de luz... (Vid. 19).

8. Yo la dejé año y medio, y no fuera más ni fue que meterme yo misma en el infierno sin necesidad de demonios que metieran en él. ¡Oh, válgame Dios, qué ceguedad tan grande! ¡Y qué bien acierta el demonio en cargar aquí la mano! Sabe el traidor que, alma que tenga con perseverancia oración, no puede ser suya, y que incluso, todas las caídas que la hace dar la ayudan, por la bon­dad de Dios, a dar después un mayor salto en su servicio. (Ibíd.)

9. No me parece es otra cosa perder el camino sino dejar la oración (Ibíd.)

sábado, 26 de marzo de 2016

LA CRUZ





Loas a la Cruz


Cruz, descanso sabroso de mi vida,
Vos seáis la bienvenida.

iOh bandera, en cuyo amparo
El más flaco será fuerte!
iOh, vida de nuestra muerte,
Que bien la has resucitado!
Al león has amansado,
Pues por ti perdió la vida.
Vos seáis la bienvenida.

Quien no os ama está cautivo
Y ajeno de libertad;
Quien a vos quiere allegar
No tendrá en nada desvío.
iOh dichoso poderío
Donde el mal no halla cabida!
Vos seáis la bienvenida.

Vos fuisteis la libertad
De nuestro gran cautiverio;
Por vos se reparó mi mal
Con tan costoso remedio,
Para con Dios fuiste medio
De alegría conseguida.
Vos seáis la bienvenida                  


SANTA TERESA DE JESÚS


viernes, 18 de marzo de 2016

AMOR A DIOS





“La mejor manera de descubrir si tenemos el amor de Dios
 es ver si amamos a nuestro prójimo”.


Santa Teresa de Jesús

martes, 1 de marzo de 2016

DE LA HUMILDAD Y LA SOBERBIA





“El verdadero humilde ha de desear con verdad ser tenido en poco, y perseguido, y condenado, aunque no haya hecho porqué”

Santa Teresa de Jesús


“Hay una perversa imitación de arrogantes sacerdotes por la que imitan a los santos en el rigor de la disciplina y desdeñan seguirlos en el afecto de la caridad: quieren parecer rígidos por la severidad y no quieren dar ejemplos de humildad, para ser tenidos más como terribles, que como mansos y afables”

San Isidoro de Sevilla


“Dios mira con mayor agrado acciones perjudiciales acompañadas de humildad, que obras buenas, llenas de soberbia”.

San Agustín


“Un carro lleno de buenas obras, conducido por la soberbia, lleva al infierno; conducido por la humildad, aunque esté lleno de pecados, lleva al paraíso”.

San Gregorio de Nisa


“El pecador que elige la senda de la humildad, para seguir los pasos del Cordero, ha tomado un camino más seguro que el hombre que, siendo virgen sigue los caminos del orgullo. Porque al primero, su humildad lo purificará de sus manchas; mientras que al segundo, su soberbia le manchará la pureza”.

San Bernardo

viernes, 13 de marzo de 2015

EL VIEJO






“La vulgaridad consiste tanto en irrespetar lo que merece
 respeto como en respetar lo que no lo merece”.

Nicolás Gómez Dávila

miércoles, 15 de octubre de 2014

15 DE OCTUBRE - SANTA TERESA DE JESÚS





"Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta."


“No vino el Señor al mundo a otra cosa, sino a padecer. Y quien más le imitare en esto, guardando sus Mandamientos, más gloria tendrá”.
                                                                         

“Mirad que no son tiempos de creer a todos, sino a los que vieres van conforme a la vida de Cristo”.


“El Señor no mira tanto la grandeza de las obras, como el amor con que se hacen”.


“Bien mirado todo es poco lo que se padece por tan buen Dios”.


“Con la inquietud no se puede servir a Dios”.
                                                                    

“En comenzando a poner la confianza en medios humanos, nos han de faltar algo de los divinos”.
                                                                 

“En fin, en fin la verdad padece, pero no perece”.

  


miércoles, 23 de julio de 2014

EN LA CRUZ ESTÁ LA GLORIA





“DESPUES QUE SE PUSO EN CRUZ EL SALVADOR,
 EN LA CRUZ ESTA LA GLORIA
Y EL HONOR
Y EN EL PADECER DOLOR,
VIDA Y CONSUELO,
Y EL CAMINO MÁS SEGURO
PARA EL CIELO”.


SANTA TERESA DE JESUS

lunes, 16 de diciembre de 2013

EL LIBERALISMO Y SU CONTAGIO




El reciente y escandaloso episodio del Padre Bouchacourt con su entrevista al diario Clarín, donde manifestó un nunca desmentido NEGACIONISMO tan grato a los oídos de la Sinagoga de Satanás como también a los de los romanos como Francisco, no ha sido, según puede verse, ni tan escandaloso ni tan ingrato a los oídos de los fieles tradicionalistas de la Argentina, país donde este Superior de Distrito reside. Y decimos “según puede verse” porque, más allá de algún enojo o indignación en el fuero íntimo (que sin duda los hubo), y más allá de algún intento de reclamo de explicaciones para el P. Bouchacourt (que éste no ha dado, o por lo menos no directamente ni públicamente como correspondía), no ha habido ninguna reacción pública, ninguna reacción condigna con la gravedad del hecho, ninguna manifestación del santo furor que debería haber causado que el jefe de sus sacerdotes reniegue de la verdad para congraciarse con el mundo y los acérrimos enemigos de Cristo. No hubo –a excepción de una carta abierta con 4 firmas- la ¿esperada? reacción de quienes se dicen seguidores de Mons. Lefebvre. En otros tiempos, en aquellos tiempos en que el valeroso obispo daba el ejemplo y era seguido por sus subordinados, si un Superior de Distrito hubiese dicho las barbaridades que dijo Bouchacourt, se hubiera producido una revuelta. Las voces a lo alto y masivamente habrían reclamado explicaciones o una destitución que no se habría hecho esperar, porque de lo que se trata y está en juego es la fe y el honor de Cristo y la Santa Iglesia. Pero hoy, ¿dónde están hoy los combativos tradicionalistas? Está muy claro: cunde el ejemplo liberal acomodaticio de Mons. Fellay, Mons. Tissier, Mons. De Galarreta y los que les siguen. Entonces, ¿cómo va a haber reacción pública? ¡A ver si nos expulsan! ¡A ver si nos quedamos sin los sacramentos!, es lo que se escucha.

Perfecto. ¿Los sacramentos les impiden la defensa pública de la fe? Entonces coinciden con uno de los sacerdotes claudicantes y acuerdistas de Bs. As., que nos dijo que el levantamiento de las falsas e inexistentes excomuniones (asumiendo entonces que eran válidas) era bueno porque de esa forma más gente podría acercarse a la Fraternidad a recibir los sacramentos. Esto es poner el carro delante del caballo. ¿Qué es antes, los Sacramentos o la Fe?

Y entonces, queridos y ateridos fieles, entonces, ¿cómo criticar a Mons. Fellay por hacer una declaración doctrinal diplomática y conciliadora con los errores modernistas, cuando él argumentó a sus sacerdotes que lo hacía para evitar que la FSSPX fuera “excomulgada” y así muchos fieles dejaran de recibir los sacramentos? ¿Son los sacramentos, entonces, un medio de extorsión, en vez de un medio de salvación? ¿Son liberadores, o son la excusa para encadenar a los fieles al error? ¿Hay que callar la verdad para poder recibir los sacramentos?

Pero entonces, si los sacramentos no les sirven para tener la valentía de defender públicamente la verdad cuando deben hacerlo (y no estamos hablando de defenderla ante ajusticiadores de la antigua Roma, sino ¡ante Bouchacourt!), ¿de qué les sirven? ¿No es esto un querer interesadamente a Dios, esto es, quererlo por lo que nos da, y no por lo que Él ES?

Habrá otros que, seguramente, no tienen infundado temor de quedarse solos, de perder las habituales amistades y compañías, y por eso, preferirán disimular o aguantarlo todo, en desmedro de la fe. Habrá que recordarles a Santa Teresa cuando dijo: “Prefiero la verdad en soledad al error en compañía”. O a San Atanasio, en su célebre sentencia: “Si el mundo va contra la verdad, entonces Atanasio va contra el mundo”. “Bueno, pero yo no soy San Atanasio”. No, querido, vos no sos cristiano.

Hemos visto entonces cómo de manera sutil, una vez que los Superiores (Mons. Fellay) dejan de confesar clara y valientemente la fe en público, luego los siguen los inferiores (P. Bouchacourt) y luego, como contagio, los sacerdotes y fieles, no reaccionando varonilmente cuando se manosea la verdad. ¿Es que acaso ya no aman la verdad al punto de defenderla cuando ésta es atacada? He aquí unas palabras para hacer propias y tener siempre presentes:

“Retirarse ante el enemigo o callar cuando por todas partes se levanta un incesante clamoreo para oprimir la verdad, es actitud propia o de hombres cobardes o de hombres inseguros de la verdad que profesan. La cobardía y la duda son contrarias a la salvación del individuo y a la seguridad del Bien Común, y provechosas únicamente para los enemigos del cristianismo, porque la cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos. El cristiano ha nacido para la lucha” (S.S. León XIII).

Del maldito y cobarde liberalismo, ¡líbranos Señor!


Flavio Mateos

miércoles, 28 de agosto de 2013

HABLAN LOS SANTOS




“Sólo cree de verdad el que practica lo que cree”.

San Gregorio Magno



“¿Sabéis cuál es la primera tentación que el demonio presenta a una persona que ha comenzado a servir mejor a Dios? Es el respeto humano”.

Santo Cura de Ars



“Es tan agradecido, que un alzar de ojos con acordarnos de El no deja sin premio”.

Santa Teresa



“El alma que venza la potencia del demonio no lo podrá conseguir sin oración ni podrá entender sus engaños sin mortificación y sin humildad”.

San Juan de la Cruz



“Si no quieres sufrir no ames, pero si no amas ¿para que quieres vivir?”.

 San Agustín



“Es el amor lo que da precio a todas nuestras obras; no es por la grandeza y multiplicidad de nuestras obras por lo que agradamos a Dios, sino por el amor con que las hacemos”.

San Francisco de Sales



“Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad. Y sabed que acaso ganaréis más en un cuarto de hora de adoración en la presencia de Jesús Sacramentado que en todos los demás ejercicios espirituales del día.”

San Alfonso María de Ligorio



“No hay sufrimiento donde reina el amor, pero si existe sufrimiento, el sufrimiento mismo se convierte en objeto de amor”.

San Agustín



"La ley de Cristo, que se cumple en el amor, nos obliga a procurar la salvación de las almas más que la del cuerpo".

San Francisco de Asís



“Dios ama a cada uno de nosotros, como si sólo hubiera uno de nosotros”.

San Agustín



“El grado más perfecto de humildad es complacerse en los menosprecios y humillaciones. Vale más delante de Dios un menosprecio sufrido pacientemente por su amor, que mil ayunos y mil disciplinas.”

San Francisco de Sales



“El que, por obediencia, se somete al mal, está adherido a la rebelión contra Dios y no a la sumisión”.

San Bernardo




“Todos los santos comenzaron su conversión por la oración y por ella perseveraron; y todos los condenados se perdieron por su negligencia en la oración. Digo, pues, que la oración nos es absolutamente necesaria para perseverar”.

Santo Cura de Ars



“Si el mundo va contra la verdad, entonces Atanasio va en contra del mundo”.

San Atanasio



“¡Cuántos por el Rosario han salido del pecado! ¡Cuántos han llegado a la santidad! ¡Cuantos han conseguido con una muerte dichosa, la salvación eterna!”.

San Alfonso María Ligorio.



“El amor no consiste en grandes cosas, sino en tener grande desnudez y padecer por el Amado”.

San Juan de la Cruz



“La humildad, pues, nos perfecciona en lo que mira a Dios, y la mansedumbre en lo que toca al prójimo”.

San Francisco de Sales



“Si hubiese en la Iglesia corazones de madre en los sacerdotes, que amargamente llorasen de ver muertos a sus espirituales hijos, el Señor, que es misericordioso, les diría lo que a la viuda de Naím: “No llores”. Y les daría resucitadas las almas de los pecadores”.

San Juan de Ávila



“Están pues muy equivocados los que creen y esperan para la Iglesia un estado permanente de plena tranquilidad, de prosperidad universal, y un reconocimiento práctico y unánime de su poder, sin contradicción alguna; pero es peor y más grave el error de aquellos que se engañan pensando que lograrán esta paz efímera disimulando los derechos y los intereses de la Iglesia, sacrificándolos a los intereses privados, disminuyéndolos injustamente, complaciendo al mundo ‘en donde domina enteramente el demonio’, con el pretexto de simpatizar con los fautores de la novedad y atraerlos a la Iglesia, como si fuera posible la armonía entre la luz y las tinieblas, entre Cristo y el Demonio. Son éstos, sueños de enfermos, alucinaciones que siempre han ocurrido y ocurrirán mientras haya soldados cobardes, que arrojen las armas a la sola presencia del enemigo, o traidores, que pretendan a toda costa hacer las paces con los contrarios, a saber, con el enemigo irreconciliable de Dios y de los hombres”.

San Pío X

domingo, 25 de agosto de 2013

ORACION DE SANTA TERESA DE JESÚS AL ETERNO PADRE POR LAS NECESIDADES DE LA IGLESIA.-





Padre Santo, que estáis en los cielos, no sois Vos desagradecido para que piense yo dejaréis de hacer lo que os suplicamos para honra de Vuestro Hijo; no por nosotros, Señor, que no lo merecemos, sino por la Sangre de Vuestro Hijo y sus merecimientos, y de su Madre gloriosa y de tantos Mártires y Santos que han muerto por Vos. ¡Oh Padre Eterno!, mirad que no son de olvidar tantos azotes e injurias; pues, Criador mío, ¿cómo pueden sufrir unas entrañas tan amorosas como las vuestras, que lo que se hizo con tan ardiente amor por vuestro Hijo, sea tenido en tan poco? Estáse ardiendo el mundo, quieren tornar a sentenciar a Cristo, quieren poner su Iglesia por el suelo; deshechos los templos, perdidas tantas almas, los Sacramentos quitados; pues ¿qué es esto, mi Señor y mi Dios? O dad fin al mundo, o poned remedio a tan gravísimos males, que no hay corazón que lo sufra, aún de los que somos ruines. Suplícoos pues, Padre Eterno, que no lo sufráis ya Vos; atajad este fuego, Señor, que si queréis podéis; algún medio ha de haber, Señor mío, póngale Vuestra Majestad; habed lástima de tantas almas como se pierden, y favoreced vuestra Iglesia. No permitáis ya más daños en la cristiandad, Señor. Dad ya luz a estas tinieblas. Ya, Señor, ya, Señor, haced que sosiegue este mar; no ande siempre en tanta tempestad esta nave de la Iglesia, y salvadnos, Señor mío, que perecemos.


miércoles, 10 de abril de 2013

DÓNDE RESIDE NUESTRA FUERZA





“Cuando soy débil, entonces soy fuerte”.
II Cor. XII, 10.

En efecto, en esta batalla cotidiana ad intra y ad extra, en esta vida que es milicia y en la que es tan fácil olvidar lo que en verdad somos (siervos inútiles, nada), cuando a nuestro alrededor la envidia y el despecho se encaraman enardecidos, cuando truenan los aullidos e improperios, las sospechas o las traiciones, la persecuciones o la indiferencia, el olvido o la incomprensión, nos complace que nos recuerden que sólo somos “unos tipos”, unos cualquieras (como recientemente también el Padre Brucciani desde la posición liberal de la Fraternidad ha “ninguneado” al Padre Girouad en igual metodología que un destacado sitio web para con nosotros), porque esa es la forma que tiene Dios de manifestarnos –para que nunca lo olvidemos- que

“El que hace algún caso de sí, no sigue a Cristo”.
San Juan de la Cruz

Y que

“El verdadero humilde ha de desear con verdad ser tenido en poco, y perseguido, y condenado, aunque no haya hecho porqué”
Santa Teresa


Nadie como los enemigos para acicatearnos en el recuerdo de ciertas verdades que no debemos olvidar:

“Mientras estamos en esta tierra, no hay cosa que más nos importe que la humildad”.
Santa Teresa, “Moradas”

Y es debido a nuestra particular misión asumida en defensa de la verdad que debemos manifestarnos verdaderos en lo que somos, porque si no somos verdad –que no “la verdad”-, si no asumimos lo que realmente somos, entonces no podemos ser transmisores de la Verdad, sino de nuestra propia mentira. Y aquel que cree ser Alguien, se engaña a sí mismo. Entonces es bueno recordar nuevamente con San Isidoro de Sevilla que

“Muchos hay que al enseñar no son humildes en la exposición, sino arrogantes y que aún lo bueno que predican no lo anuncian por deseo de corrección, sino por vicio de grandilocuencia”

Y también

“Hay una perversa imitación de arrogantes sacerdotes por la que imitan a los santos en el rigor de la disciplina y desdeñan seguirlos en el afecto de la caridad: quieren parecer rígidos por la severidad y no quieren dar ejemplos de humildad, para ser tenidos más como terribles, que como mansos y afables”.

Es bueno que nos recuerden –sin querer decírnoslo, por supuesto-, es bueno que Dios nos recuerde a través de las causas segundas (o los causantes que no saben lo que dicen cuando dicen algo ¡y Dios los usa para hablarnos!) que no debemos disputar como los Apóstoles por la primacía (Cf. Lc. 9, 46) pues el menor, “ése es el mayor”.

Desde luego que al ver que

“Como la cisterna conserva fresca su agua, así conserva Jerusalén fresca la malicia suya”
Jeremías VI, 7

la comprobación de la inalterable acción de la malicia que intenta paralizar nuestro camino puede hacernos tambalear pues sabemos lo que somos (siervos inútiles, nada), entonces también recordamos la sabia sentencia

“Mejor es el varón sufrido que el valiente”

o también

“El hombre sosegado es superior al valiente, y el que es señor de sí vale más que el conquistador de una ciudad”
Prov. XVI, 32.

No somos nosotros ni nuestros méritos, sino la sabiduría divina, la que nos permite afrontar serenamente cualquier adversidad o ruidoso y vil ataque, y es el filósofo el que nos recuerda que

“Por ello no tienes que admirarte al ver que en el océano de la vida sintamos las sacudidas de furiosas tempestades, ya que nuestro gran destino es no agradar a los peores”
Boecio, “La consolación de la filosofía.

De manera tal que avisados de los posibles riesgos que corremos de deslizarnos y caer en el olvido de que solo somos “unos tipos”, y que si sostenemos el recuerdo de lo que somos agradamos a Dios que gusta de servirse de los que son nada y no de los que creen ser “algo” o “Alguien”, venimos a sacar provecho porque los que combaten contra nosotros nos hacen recordar –para nuestro y deseamos que también su bien- la Parábola de los obreros de la viña (Cf. Mt. XX, 1-16), y también la Parábola de los primeros puestos (Cf. Lc. XIV, 7-11):

“Observando cómo elegían los primeros puestos en la mesa, dirigió una parábola a los invitados, diciéndoles: “Cuando seas invitado a un convite de bodas, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya allí otro convidado objeto de mayor honra que tú y viniendo el que os convidó a ambos, te diga: “Deja el sitio a éste”, y pases entonces, con vergüenza, a ocupar el último lugar. Por el contrario, cuando seas invitado, ve a ponerte en el último lugar, para que, cuando entre el que te invitó, te diga: “Amigo, sube más arriba”. Y entonces tendrás honor a los ojos de todos los convidados. Porque el que se levanta, será abajado; y el que se abaja, será levantado”.