miércoles, 20 de abril de 2016

LA NUEVA RELIGIÓN CONCILIAR: EL “JUDEO-CRISTIANISMO”





1) “El martes 12 de abril, a las 20, en la parroquia Nuestra Señora del Carmelo (Marcelo T. de Alvear 2465, del barrio porteño de Recoleta), se hará una celebración judeo-cristiana por el Pésaj y la Pascua.
Tras la introducción a cargo de Celina A. Lértora Mendoza, la lectura del Antiguo Testamento estará a cargo del pastor Andrés Eidelson y las reflexiones serán de las rabinas Judith Nowominski y Graciela Grynberg.
Ivo Kravic hará la lectura del Nuevo Testamento y las reflexiones sobre el texto evangélicos será del padre Pablo Ureta OCD y de Aldo Ranieri.
Fabio Esquenazi tendrá la responsabilidad de las poesías pascuales y Jazan Marcelo Garfunkel estará a cargo de la música, tras lo cual la rabina Graciela Grynberg hará la bendición final.
Invita el Instituto Superior de Estudios Religiosos (ISER).
Nota catapúltica
“El Instituto Superior de Estudios Religiosos (ISER), convocado en los años 1965-1967 por iniciativa de varios teólogos de las confesiones judía, católica y reformada, entre los que se contaban el Rab. Marshall T. Meyer, el P. Jorge Mejía y el P. José Míguez Bonino, se reunió periódicamente por más de un cuarto de siglo. La historia de sus actividades ha sido publicada en el Anuario de Historia de la Iglesia de la Universidad de Navarra en 2003.
ISER es un grupo informal, cuya sede es la institución del Presidente (rotativo) Han sido presidentes el Rab. Dr. Abraham Skorka (2004-2009), el Rdo. Dr. Jerónimo Granados (2009-2013) y actualmente la Rab. Arq. Graciela Grynberg.Las reuniones de trabajo, mensuales, son también rotativas, en centros de estudio de los tres credos que lo componen”.
La Secretaria Académica es la Dra. Celina A: Lértora Mendoza, quien centraliza la correspondencia y la difusión de actividades; es Pro-Secretario académico el Lic. Fabio Samuel Esquenazi.

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LA CARIDAD





“Defendiendo que la caridad está por encima de todo, el catolicismo se ha defendido contra el terrible “endurecimiento” de lo ritual, contra la propensión invasora del automatismo. Cuando “se resfríe la caridad en muchos” sobrevendrá la espantosa corrupción de lo religioso que Cristo llamó la Grande (y Última) Tribulación”.


Padre Castellani, Diario, 1-8-1947. 

domingo, 17 de abril de 2016

TENTACIÓN Y CAÍDA


Imagen tomada de acá. Y acá hay más



La serpiente, que era el más astuto de todos los animales que había hecho Dios, dijo a la FSSPX:

-¿Cómo es que Mons. Lefebvre os ha mandado rechazar a Roma?

Respondió la FSSPX a la serpiente:

-No rechazamos la Roma eterna, sino a la Roma liberal y modernista que destruye la fe, por la cual rezamos para que se convierta y vuelva a la Tradición. Mons. Lefebvre ha dicho: “Muchos de los que nos han abandonado para unirse a Roma (conciliar) no comprendieron justamente lo que es el liberalismo y cómo las autoridades romanas, desde el concilio Vaticano II, están infestadas de estos errores. Si lo hubieran comprendido, hubieran huido, la hubieran evitado, se hubieran quedado con nosotros. Pero ellos no quieren creer en estos errores ¡Es grave! Porque al acercarse a estas autoridades, uno se contamina forzosamente. Estas autoridades están imbuidas (…) de los principios del liberalismo: necesariamente, ellas actúan de conformidad con su manera de pensar. Por consiguiente, cuando ellas comienzan a tener relaciones con nosotros, ellas imponen estas ideas, puesto que son las autoridades. Son las autoridades, nosotros somos los inferiores, entonces ellas nos impondrán sus ideas. Mientras ellas no se deshagan de estos errores, del liberalismo y del modernismo, no habrá medio de entenderse con ellas.”

Replicó la serpiente a la FSSPX:

-De ninguna manera os contaminaréis ni ellos os impondrán sus ideas. Sabía bien Mons. Lefebvre que el día que acordárais sería porque Roma ofrecería las garantías para que podáis hacer vuestro apostolado con mayor eficacia por todo el mundo sin impedimentos, señal de su buena voluntad.

Y como viese la FSSPX que el árbol romano era apetecible y la prelatura una delicia para los ojos, tomó este fruto y lo aceptó y comió, y dio también a sus fieles para que comieran y estos comieron. Efectivamente, se les abrieron a muchos los ojos, y se dieron cuenta de que estaban limpios de las cicatrices del combate; por lo cual recurrieron a la pompa litúrgica para taparse y justificar su reconocimiento, tratando de hacer creer que nada malo había ocurrido.
  

sábado, 16 de abril de 2016

COMENTARIOS ELEISON - VISIÓN ERRÓNEA




Número CDLVII (457)
16 de abril de 2016

Visión Errónea

Mons. Williamson




Un líder de la Fraternidad parece pensar
Que Roma la hará flotar. ¡La enterrará!

El Padre Franz Schmidberger, antiguo Superior General de la Fraternidad de San Pío X desde 1982 hasta 1994 y actual Rector del Seminario Alemán de la Fraternidad en Zaitzkofen, Bavaria, ha puesto recientemente en circulación “Consideraciones sobre la Iglesia y la posición de la Fraternidad dentro de la Iglesia”. Promoviendo firmemente en tres páginas la aceptación por la Fraternidad de una Prelatura Personal por parte del Papa Francisco, que traería a la Fraternidad de vuelta a la Iglesia oficial bajo el Papa, el Padre Schmidberger muestra una comprensión muy inadecuada del problema en la Roma Conciliar, apenas mencionando al Vaticano II.

Él comienza presentando a la Iglesia Católica como conteniendo elementos humanos y falibles que requirieron de Monseñor Lefebvre fundar en 1970 la FSSPX para salvar el sacerdocio, la Misa y el Reinado Social de Cristo Rey. En 1975 la FSSPX fue condenada por la Iglesia oficial pero prosperó. La consagración de cuatro obispos de la Fraternidad en 1988 manifestó la contradicción entre Roma y la FSSPX pero Monseñor todavía se esforzó, después como antes, por una solución. Desde el 2000 los Romanos, honestos o deshonestos, también buscaron una solución. Ahora en el 2016 ellos están suavizando sus demandas en cuanto a la aceptación por parte de la FSSPX del Concilio y la Nueva Misa.

COMENTARIO: Esta es una consideración relativamente superficial del ataque totalmente radical lanzado contra la Fe y la Verdad misma por hombres de iglesia Masones durante y después del Vaticano II. El Padre Schmidberger ve meramente hombres de iglesia Romanos equivocados cuya vuelta a su sentido Católico puede ser ayudada seriamente a progresar si solamente la FSSPX fuera oficialmente reconocida. ¿Tiene él alguna idea de esa lepra de la mente modernista que la FSSPX muy probablemente contraerá, en lugar de curar, si se adentra con estos Romanos?

En segundo lugar, el Padre Schmidberger presenta media docena de argumentos a favor de aceptar la Prelatura Personal. La FSSPX debe recobrar normalidad. No debe por su actual “exilio” perder el sentido de Iglesia. Las puertas se abrirían en Roma. La FSSPX necesita urgentemente permiso de Roma para consagrar más obispos. Un buen signo es la ansiedad de algunos modernistas con la perspectiva de la normalización de la FSSPX. Y, finalmente, ¿de qué otra manera puede la actual crisis en la Iglesia ser resuelta si no es por la FSSPX saliendo de su “exilio” y convirtiendo a los Romanos?

COMENTARIO: ¿La FSSPX convirtiendo a estos Romanos? ¡Qué ilusión! De nuevo, el Padre Schmidberger tiene poca o ninguna idea de la profunda perversión de modernismo al cual se enfrenta. No es “normal” para los Católicos someterse a modernistas. El “exilio” no significa necesariamente perder el sentido de Iglesia. Ninguna puerta importante se abriría en Roma. La Fe no necesita obispos aprobados por modernistas. Los modernistas ansiosos son ingenuos – los modernistas reales saben que ellos convertirán a la Fraternidad y no al revés, una vez que ellos puedan cerrar la trampa. Y finalmente, la crisis de la Iglesia ciertamente no se resolverá por una engañada FSSPX uniéndose a Roma, sino solamente por Dios, cuyo brazo no es acortado por la maldad de los hombres (Isaías LIX,1).

Finalmente, el Padre Schmidberger responde a algunas objeciones: el Papa Francisco puede no ser un buen Papa pero tiene la jurisdicción para normalizar a la FSSPX. La opinión de la “Resistencia” no importa dado que ella no tiene el sentido de Iglesia y está dividida. La FSSPX no será amordazada porque Roma “la aceptará tal cual es” (ilusión), ni tampoco perderá su identidad porque con la ayuda de Dios ella convertirá a Roma (ilusión). Ni tampoco fallará en resistir como lo hicieron todas las otras Congregaciones Tradicionales que han entrado a Roma, porque es Roma quien está rogando mientras que la FSSPX está eligiendo (ilusión) y porque la FSSPX tiene obispos resistentes (ilusión) y porque le será dada una Prelatura Personal (para traerla bajo los modernistas).

COMENTARIO: En otras palabras, la trampa Romana estará forrada con almohadones. ¡Qué serie de ilusiones! ¡Pobre FSSPX! Recemos por la salvación de lo que todavía pueda ser salvado en ella.

Kyrie eleison.


P. FRANZ SCHMIDBERGER, EL SEPULTURERO





El 2 de abril de 1991, con ocasión de los funerales de Mons. Marcel Lefebvre, el P. Franz Schmidberger pronunció una homilía, que comenzó así:

“Henos aquí reunidos alrededor de los despojos mortales de nuestro Padre bienamado, de nuestro fundador y Superior general durante largos años, alrededor de este Obispo fiel a su misión de doctor y pastor de la Iglesia una, santa, católica y apostólica, de este misionero infatigable, de este padre de una nueva generación de sacerdotes, de este salvador del Santo Sacrificio de la Misa en su rito romano auténtico y venerado, de este combatiente por el reinado social de Nuestro Señor Jesucristo”.

Es de suponer que sus palabras serían verdaderamente sentidas, aunque por lo que sabemos Mons. Lefebvre no confiaba totalmente en este sacerdote alemán. Lo cierto es que quizás dentro de muy poco tiempo el mismo antiguo sacerdote podría estar pronunciando otro sermón fúnebre, comenzando así:

“Henos aquí reunidos alrededor de los despojos mortales de nuestra amada congregación la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, durante cuarenta años fiel a su misión, luego enfermó gravemente hasta este infeliz desenlace…”

Tal sería sin dudas el comienzo de lo que debería continuar con una franca acusación propia, para no volverse en una impostura hipócrita, como a la larga hemos visto ha resultado la actitud soberbia de la Neo-Fraternidad de creerse orgullosamente invulnerable y llamada a vencer al gigante modernista... haciendo concesiones varias.

En la citada homilía, titulada por la revista Iesus Christus (N° 15, Abril/Julio de 1991) así: “CONTINUAR CON CORAJE Y SIN DESVIACIONES” (ejem…), afirmaba el P. Schmidberger, por entonces Superior de la Fraternidad:

“(Mons. Lefebvre) formó una pequeña élite, que está a disposición de la Santa Sede y de los obispos; pero permitidme precisar algo: esa élite está a su disposición, pero excluyendo todo compromiso y toda concesión respecto de los errores del concilio Vaticano II y de las reformas que se siguen de él. Mientras que el espíritu de destrucción sople en los obispados y en los dicasterios romanos, no habrá ninguna armonización ni acuerdo posibles. Queremos trabajar para la construcción de la Iglesia y no para su demolición. Se lee en los diarios que Roma habría esperado hasta último mo­mento el arrepentimiento de Monseñor. ¿De qué puede arrepen­tirse un hombre que cumplió su deber hasta el fin, preservando y dando a la Iglesia los medios que son absolutamente necesarios para la santidad? ¿Acaso no ha sido una buena obra el darle pas­tores católicos a Ella, la Iglesia, que está ocupada por mercena­rios, por ladrones y salteadores? ‘¿Es por esta buena obra que vo­sotros queréis lapidar a vuestro hermano?’ (San Juan, 10,32).
En esta hora suplicamos a Roma y a los obispos: abandonad el ecumenismo funesto, la laicización de la sociedad y la protestantización del culto divino; volved a la santa tradición de la Iglesia. In­cluso si vosotros habéis sellado el sepulcro que habéis cavado a la verdadera Santa Misa, al catecismo del Concilio de Trento y al título de Rey universal de Jesucristo, por mil decretos y excomu­niones, la vida resucitará de la tumba incluso cerrada. “¡Jerusalén, conviértete al Señor tu Dios!”. Un signo esencial de una tal conversión y de un retorno podría ser, una vez cerrada la tumba de Monseñor Lefebvre, la apertura oficial de un proceso de informa­ción para comprobar el grado heroico de sus virtudes. Nosotros, sus hijos, somos los testigos privilegiados de sus méritos, de la for­taleza de su fe, de su amor ardiente por Dios y por el prójimo, de su resignación a la voluntad de Dios, de su humildad y de su dul­zura, de su mansedumbre, de su vida de oración, de su odio al pe­cado y de su horror al error; nadie se ha acercado a él sin retirar­se mejor. En él resplandeció la santidad y la creó instrumental­mente a su alrededor. Un día, un viejo sacerdote, observador crí­tico de la escena de hoy, me decía: «Monseñor Lefebvre es la ca­ridad».

EL HOMBRE QUE LLORA Y ESPERA





Lamentablemente no está solo, como el hombre de Scalabrini Ortiz, Monseñor Fellay, en su espera del “reconocimiento” romano. Si hay alguien más que llora con él, no lo sabemos. Pero sí que de su propia boca confiesa su llanto, en un reciente sermón, sobre el último opus bergogliano:

”Es una exhortación apostólica que lleva por título ‘La alegría del amor’ pero que hace llorar”.
(acá)

Si hubiese dicho: “Es una exhortación apostólica que hace rabiar, que hace indignar, que hace enfurecer, que hace reaccionar…”, bueno, sería otro cantar. Pero lejos de verse determinado a decirle a Francisco: “No podemos entendernos pues Ustedes trabajan para descristianizar la Iglesia y las sociedades y nosotros para lo contrario, por lo tanto cortamos el diálogo hasta que Uds. vuelvan a la Tradición”, como habría hecho Mons. Lefebvre, en cambio se contenta con llorar, hacer una pequeña crítica, y luego volver a sonreír ante la posibilidad de ponerse bajo la órbita de Francisco y sus cómplices en la destrucción modernista. Ya se había puesto a llorar recientemente Mons. Fellay (lo destacamos acá):

Cada 50 años, o incluso 25, la Iglesia instituye un Año Santo. Esta vez, el acontecimiento de referencia para la apertura del Jubileo no es solamente la Redención – el 8 de diciembre está necesariamente vinculado con la obra redentora iniciada con la Inmaculada, Madre de Dios –, sino también con el Concilio Vaticano II. Resulta chocante y es algo que rechazamos formalmente, pues no podemos alegrarnos, antes bien debemos llorar sobre las ruinas ocasionadas por este Concilio”.

Nos preguntamos si lo habrá hecho llorar ver la entrevista que concedió al periodista Tim Sebastian. 

Es bueno recordar el ejemplo de un jacobino que, cuando los ingleses invadieron Buenos Aires, se limitó a ponerse a llorar, en vez de combatir. Luego este personaje se encargó de emplear el terror tras el triunfo de la  Revolución de Mayo. Nos referimos al “prócer” Mariano Moreno, y el hecho lo cuenta el gran escritor Hugo Wast de este modo:

“La primera vez (que Moreno interviene en la historia argentina), el 27 de junio de 1806 aparece llorando en la Plaza Mayor, al ver a los ingleses que se apoderan de la ciudad (...).

“Si Saavedra, Pueyrredón, Belgrano y los demás patriotas, si las mujeres porteñas, que se cubrieron de gloria combatiendo contra los invasores, hubieran hecho lo mismo que Mariano Moreno, y limitándose a llorar en la Plaza de Mayo y a escribir de noche lo que otros ejecutaban durante el día, hoy la República Argentina sería colonia extranjera; y es probable que los admiradores del prócer anduvieran vestidos como el Mahatma Gandhi , ensabanados de blanco, las piernas desnudas y el porrón de leche en la mano.

“Gracias a los que no lloraron, pero se batieron y expulsaron a los invasores, esta tierra es soberana, sus habitantes visten trajes civilizados y son católicos”.

Hugo Wast
(Año X. Bs. As., Thau, 1960, pág. 41).

¿Quizás Mons. Fellay siga los pasos de este nefasto personaje elevado al procerato por la Argentina liberal, y a exigencias de sus mandantes aplique, una vez dentro de la estructura romana modernista, la represión a sus oponentes, como ya lo ha estado haciendo con los que hasta ahora se le han resistido? ¿O será capaz de ver la magnitud de su negligencia al perder la Fraternidad, y volverá a llorar, ya sin poder intentar siquiera una digna reacción?

¿Habrá alguien entonces a su lado para decirle esto: “No llores como mujer lo que no supiste defender como hombre” (La Sultana Aixa a su hijo Boabdil, ante la pérdida de Granada)?
  


viernes, 15 de abril de 2016

LA FSSPX PREPARA EL ACUERDO INMINENTE MEDIANTE CARTA INTERNA DEL P. SCHMIDBERGER A TODOS LOS MIEMBROS DE LA FRATERNIDAD





"parece haber llegado la hora de normalizar la situación de la Fraternidad"


NON POSSUMUS PUBLICA, EN EXCLUSIVA, UNA CARTA INTERNA MEDIANTE LA QUE EL P. SCHMIDBERGER (EX SUPERIOR GENERAL) ANIMA A TODOS LOS MIEMBROS DE LA FSSPX A ACEPTAR LA "NORMALIZACIÓN" DE LA FRATERNIDAD POR PARTE DE LA ROMA LIBERAL. 
NUESTROS COMENTARIOS ESTÁN EN COLOR ROJO.

CONSIDERACIONES SOBRE LA IGLESIA Y LA POSICIÓN DE LA FRATERNIDAD SAN PIO X EN ELLA

I. La Iglesia es un misterio. Es el misterio de la presencia de Dios entre nosotros, el Dios salvador, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. La conversión requiere nuestra colaboración.

II. La Iglesia es infalible en su naturaleza divina; pero es dirigida por personas, que pueden equivocarse e incluso cometer errores. Hay que distinguir el oficio de la persona. Esta última, permanece una cierta cantidad de tiempo en el oficio y luego sale -ya sea por la muerte u otras circunstancias-, pero el oficio permanece. Hoy el papa Francisco tiene el ministerio papal y la primacía de la autoridad. Dentro de una hora, no sabemos, podría renunciar y otro papa será elegido. Sin embargo, mientras él tenga la Sede Papal, lo reconocemos como tal y rezamos por él.
No decimos que sea un buen papa. Por el contrario, él provoca con sus ideas liberales y su obrar una gran confusión en la Iglesia. Pero cuando Cristo fundó el Papado, vio toda la serie de Papas de toda la historia de la Iglesia, incluso al papa Francisco. Y sin embargo permitió su ascenso al trono papal.
De manera análoga, Nuestro Señor estableció el Sacramento del Altar con su Presencia Real, a pesar de que previó los muchos sacrilegios en el curso de la historia.

III. Monseñor Lefebvre fundó la FSSPX en medio de estos tiempos confusos para la Iglesia. Ella está llamada a dar una nueva generación de sacerdotes para la Iglesia, para preservar el verdadero Sacrificio de la Misa y proclamar la realeza de Jesucristo en toda la sociedad, aún frente a los papas liberales y prelados que han traicionado la fe. Así que necesariamente tuvo que venir un conflicto: en 1975 la Fraternidad fue enviada al exilio. Allí no solo sobrevivió, sino que creció y se ha convertido para muchas personas es un signo de contradicción contra la destrucción de nuestros días. [Fue gracias a ese “exilio” que la FSSPX prosperó. Fue por separarse de los herejes liberales y modernistas, usurpadores de la Jerarquía católica, que la Fraternidad fructificó. Entonces, ¿para qué terminar con ese bendito “exilio”?]
Esta oposición se volvió clara para el mundo el 30 de junio de 1988 cuando por razones de necesidad, fueron consagrados cuatro obispos por Mons. Lefebvre.

IV. Sin embargo, Mons. Lefebvre siempre tuvo la convicción de buscar una solución canónica para la Fraternidad y no evitó la conversación con las autoridades romanas, que querían que diera marcha atrás. [Es verdad que Mons. Lefebvre nunca se rehusó a conversar con las autoridades romanas, puesto que las reconocía como verdaderas autoridades de la Iglesia; pero es falso que Mons. Lefebvre siempre buscó una “solución canónica para la Fraternidad”, como lo prueban sus palabras posteriores al mal paso de mayo 1988 (1)] Él continuó sus esfuerzos incluso después de las consagraciones de los obispos, a pesar de que en su realismo tenía poca esperanza de éxito. Él pidió, sirviéndose de argumentos ad hominem, que le permitieran “hacer la experiencia de la Tradición”. [Después de mayo del 88, Mons. Lefebvre abandonó para siempre esa desafortunada expresión. Tuvieron que transcurrir más de dos décadas para que ella fuera exhumada por Mons. Fellay y demás traidores acuerdistas] Él aceptó completamente el hecho de que la Fraternidad estaba en una situación excepcional [la situación excepcional de la Fraternidad consistía en mantenerse fiel a Dios en medio de la apostasía general, en mantenerse firme ante la deserción en masa de los católicos liderados por una Jerarquía liberal y por unos Papas liberales] y esto no era por culpa [¿culpa?] suya, sino de sus oponentes. La situación permaneció hasta el año 2000. Desde entonces Roma ha buscado un remedio para la situación, a veces de forma astuta, a veces con intención honesta, dependiendo quien se hiciera cargo del problema por el lado romano.

SOBRE LA ORACIÓN - SANTA TERESA DE JESÚS (II)






26. Todas estas señales de temor de Dios, me vinieron con la oración, y la mayor (señal) era ir envuelto en amor (Vid. 6).

27. Ya sabéis que enseña Su Majestad que sea a solas; que así lo hacía El siempre que oraba, y no por su necesidad, sino por nuestro enseñamiento (Cam. 24).

28. Las almas sin oración son como un cuerpo tullido que aunque tiene pies y manos no se puede mover (Mor. 1).

29. La puerta para entrar es la oración y consideración; no digo más mental que vocal, sino que para que sea oración ha de ser con consideración. Porque la que no advierte con quién habla y lo que pide y quién es el que pide y a quién lo pide, no la llamo yo oración, aunque mucho menee los labios... Pues a quien tuviere la costumbre de hablar con la Majestad de Dios como lo haría con su esclavo, sin mirar si le habla mal, sino lo que le viene a la boca y tiene aprendido por hacerlo otras veces, no la tengo por oración, ni plegue a Dios que ningún cristiano la tenga. (Mor. 1).

30. Aquellos ratos que estamos en la oración..., los tiene Dios en mucho (Mor. 2).

31. La puerta para entrar..., es la oración. Pues pensar que hemos de entrar en el cielo sin entrar en nosotros conociéndo­nos y considerando nuestra miseria y lo que debemos a Dios y pidiéndole muchas veces misericordia, es desatino... (Mor. 2).

32. Para esto es la oración..., para que nazcan obras, obras (Mor. 7, 4).

33. Yo miro con advertencia que..., cuanto más se adelan­tan en la oración, más acuden a las necesidades del prójimo, en especial a las de las almas, que por sacar una del pecado mortal estarían dispuestas a dar muchas vidas que tuvieren (C.A.D. 7).

lunes, 11 de abril de 2016

DECLARACIÓN DE LOS OBISPOS DE LA RESISTENCIA CON OCASIÓN DE LA CONSAGRACIÓN DE DOM TOMÁS DE AQUINO OSB





Nuestro Señor Jesucristo nos advirtió que en su segunda venida, la fe habrá casi desaparecido del mundo (Luc. XVIII, 8); de lo que se deduce que a partir del triunfo de su Iglesia en la Edad Media, ella sólo podía conocer un gran descenso hasta el fin del mundo. Tres explosiones en particular han marcado este descenso: la del protestantismo que rechazó a la Iglesia en el siglo XVI; la del liberalismo que ha rechazado a Jesucristo en el siglo XVIII; y la del comunismo que ha rechazado a Dios completamente en el siglo XX. Pero lo peor de todo es cuando esta Revolución por etapas ha logrado finalmente penetrar en el interior de la Iglesia con el Vaticano II (1962-1965). Queriendo acercar la Iglesia al mundo moderno que tanto se había alejado de ella, el Papa Paulo VI supo hacer adoptar por los Padres del Concilio “los valores de dos siglos de cultura liberal”. Ellos asimilaron notablemente la libertad, la igualdad y la fraternidad Revolucionarias bajo la forma respectivamente de la libertad religiosa, que realzando la dignidad humana, implica la elevación del hombre por encima de Dios; de la colegialidad, que promoviendo la democracia nivela y subvierte toda autoridad en la Iglesia; y del ecumenismo, que al alabar a las falsas religiones, implica la negación de la divinidad de NSJC. Y en el medio siglo transcurrido desde el fin del Vaticano II, las consecuencias mortales para la Iglesia de esta adopción de los “valores” Revolucionarios se han hecho cada vez más evidentes, culminando en los gravísimos escándalos casi cotidianos que manchan el pontificado del Papa reinante.

Sin embargo, lo más grave de todo en el siglo XXI, es tal vez esta masa de Católicos, clérigos y laicos, que todavía siguen mansamente a los destructores. En efecto, ¿cómo es que muchos de los destructores no ven lo que hacen? Por una “desorientación diabólica” evocada ya antes del concilio por Sor Lucía de Fátima. ¿Y cómo muchos de los laicos todavía no ven que la autoridad católica no existe más que para establecer la Verdad católica, y desde que ella la traicionó, pierde su derecho a ser obedecida? Por la misma desorientación. ¿Y en qué consiste ésta, exactamente? En la pérdida de la Verdad, en la pérdida progresiva de todo sentido de la existencia misma de una Verdad objetiva, porque quisieron liberarse de la realidad de Dios y de sus criaturas, para reemplazarla por la fantasía de los hombres, con el fin de poder hacer lo que les da la gana. Siempre la falsa libertad.

Pero Dios no abandona a su Iglesia, y por eso en los años 1970 suscitó a Mons. Lefebvre para venir en su ayuda. Éste supo reconocer que los Papas y sus cofrades en el concilio abandonaron la Tradición de la Iglesia en el nombre de la modernidad, y, haciendo esto, terminarían por destruir la Iglesia. Y entonces supo constituir en el interior de la Iglesia, como por milagro, una sólida resistencia a la obra de destrucción bajo la forma de una Fraternidad Sacerdotal que dedicó a San Pío X, Papa perfectamente perspicaz en cuanto a la corrupción de los tiempos modernos. No obstante, las Autoridades romanas no soportaron que se les negara su supuesta “renovación” conciliar, y ellos hicieron todo para que esta resistencia desapareciera, pero Mons. Lefebvre los enfrentó. Para asegurar la supervivencia de su obra, de una importancia única para la defensa de la Tradición católica, en 1988 Mons. Lefebvre procedió a consagrar cuatro obispos contra la voluntad explícita de las Autoridades romanas extraviadas, pero implícitamente de acuerdo con la voluntad de los Papas de toda la historia de la Iglesia, salvo los últimos cuatro, todos ganados por el concilio. Esta decisión heroica de Mons. Lefebvre fue luego justificada ampliamente por la decadencia ininterrumpida de las autoridades de la Iglesia, que no hicieron más que conformarla al siglo podrido. De estos cuatro obispos, el que hablara español debía instalarse en América del Sur para ocuparse de los fieles que querían conservar la Fe de siempre en todo este continente antes tan católico, pero donde ya no había obispos seguros para llevarlos al Cielo.

Desgraciadamente, la decadencia no cesó desde entonces, sino que ahora es la FSSPX que cae, a su vez, víctima de la putrefacción universal. Durante su Capítulo General de 2012, sus jefes, bajo su Superior General, la hicieron volverse hacia el concilio. En lugar de insistir sobre la primacía de la doctrina católica de siempre, de la Tradición, ellos abrieron la puerta a un acuerdo con la Roma oficial, consagrada al concilio. Y por lo tanto, desde el 2012, la misma desorientación se abre paso en el interior de la Fraternidad, y, al menos por el momento, ya no podemos contar con sus obispos. Es muy triste, pero es normal en el estado actual de la Iglesia y el mundo. Por lo tanto, de nuevo es necesario consagrar un obispo para asegurar la supervivencia de la Fe de siempre, sobre todo en todo un continente de almas que necesitan un verdadero pastor para salvarse por la eternidad.

¡Que Dios esté con él! Rogamos a la Santísima Virgen para que Ella lo guarde bajo su manto, fiel hasta la muerte.

Mons. Richard WILLIAMSON
Mons. Jean-Michel FAURE
Mons. Thomas d’Aquin



domingo, 10 de abril de 2016

CUATRO ARTÍCULOS ACERCA DE LA NEFASTA EXHORTACIÓN "AMORIS LAETITIA"







"AMORIS LAETITIA" EN CONFLICTO CON LA FE CATÓLICA  Adelante la Fe - Rorate Caeli


Nota: Non Possumus ofrece a sus lectores los enlaces a estos artículos porque ellos contienen ciertos elementos de interés, no porque el blog esté de acuerdo con todo lo expresado en ellos.


En tanto...



Mons. Fellay calla ante este y los demás escándalos de "nuestro querido Santo Padre" (Mons. Fellay dixit).
Sepa por qué.


PRIMER “MATRIMONIO” HOMOSEXUAL EN UNA SINAGOGA DE BUENOS AIRES


Imagen alusiva.

Una pareja de lesbianas se casó en el templo de la comunidad NCI-Emanu El, que integra la Red Fundación Judaica del rabino Sergio Bergman.


Sergio Bergman, el gran amigo de Jorge Bergoglio, de quien afirma ser su discípulo.




"Francisco predica en términos universales, es tanto ecuménico como interreligioso. Les habla a los católicos, pero también a los cristianos. Además, se dirige a los judíos y a nuestros hermanos musulmanes, a los no creyentes y a los agnósticos [Y A LOS LEFEBVRISTAS, NOTA DEL BLOG]. Se comunica con todos desde la posición de Papa, porque hay una visión de evangelizar el mundo, pero no creo que el papa Francisco, que es el Bergoglio de siempre, tenga la pretensión de reclutar a la humanidad para el catolicismo, sino desde el catolicismo reclutar a la humanidad para que sea más humana" (Bergman en su libro sobre Francisco).



sábado, 9 de abril de 2016

COMENTARIOS ELEISON - SOLUCIÓN DIVINA




Número CDLVI (456)
09 de abril de 2016

Solución Divina

Mons. Williamson




Alcanzar el Cielo con 20 tildes – es poco.
Todo Católico que lo rechace está loco.

Los últimos dos números de estos “Comentarios” concluyeron que en la confusión actual en la Iglesia Universal que desciende desde los Papas poseídos por los ideales Revolucionarios, los Católicos tienen que volverse a Dios para la propia solución de Dios, porque Él no puede abandonar las almas que no lo hayan abandonado primero a Él. Esta solución existe, no es complicada, es accesible a todos, garantiza la salvación eterna, y requiere no más que un poco de fe, de humildad y un esfuerzo. Es la Devoción al Corazón Doloroso e Inmaculado de María por la práctica de los Cinco Primeros Sábados, con un espíritu de reparación por los insultos, blasfemias y ultrajes cometidos contra la Madre de Dios.

¿Por qué reparación a la Bienaventurada Virgen María? Porque Dios, conociendo desde la eternidad cuán perverso el mundo devendría hacia su final, dio a Su Madre, como San Luis Grignion de Monfort lo anticipó en el siglo 18vo, un papel maternal especial para desempeñar desde el levantamiento de la Revolución Francesa (1789) en adelante. A través del siglo 19no, ciertamente Ella pudo, por ejemplo a través de Lourdes, alcanzar a una multitud de almas que el liberalismo y el cientificismo hubieran de otra manera condenado, pero por el siglo 20mo demasiadas almas desdeñaron incluso Su cuidado maternal. Así, como Dios había dado a Su Iglesia en el siglo 17mo la Devoción a Su Sagrado Corazón, así en el siglo 20mo Él dio la Devoción al Corazón Inmaculado de Su Madre, con la advertencia a la humanidad de que ésta sería Su última dádiva antes del final del mundo. Y, considerando Él peores los insultos hacia su Madre que hacia Él mismo, entonces el desprecio de los hombres a los esfuerzos especiales de Ella para salvarlos, requería una reparación especial.