jueves, 25 de junio de 2015

MONS. FAURE: ORDENACIONES EN FILIPINAS





El martes 23 de junio, en Filipinas, Monseñor Faure ha conferido las órdenes del Diaconado y del Subdiaconado, ha tonsurado a un seminarista y ha confirmado a los fieles.
¡Deo Gratias!







“BENDICIÓN” BUDISTA PARA FRANCISCO



Francisco sigue con la fraternidad y el diálogo masónicos.



miércoles, 24 de junio de 2015

LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA, PRECURSOR DEL MESÍAS




“Tú, oh niño, serás llamado el Profeta del Altísimo, porque 
irás delante del Señor a preparar sus caminos”.

(Lc. 1,76).

EL COCTEL INFERNAL DEL LIBERALISMO







Por Joseph Lémann

Desde el principio, la Revolución se hizo venenosa, pero con arte, con hablilidad; ella recuerda y sobrepasa las maquinaciones de Agripina y  Locusta.

Vayamos un instante a la Roma pagana: Locusta es una famosa envenenadora de los tiempos de los Césares. Ella primero debe asesinar al emperador Claudio por órdenes de Agripina. Ella es llamada al consejo; le piden que ponga ingenio a su destreza. Un veneno demasiado rápido pondría de manifiesto el asesinato de Claudio; un veneno demasiado lento le daría tiempo de reconocerse y de restablecer los derechos de Britanicus, su hijo. Locusta comprende, y encuentra lo buscado con un veneno que trastornará la razón y extinguirá lentamente la vida.  Un eunuco hace tomar al infortunado César el veneno en una seta, la cual saborea con delicias: ¡Muere embrutecido!

Un año después, Locusta libera a Nerón de Britanicus que lo molestaba. Esta vez, él no pide un veneno lento, tímido, secreto, como el que hizo con tanto refinamiento para Claudio; sino un veneno activo, rápido, fulminante. Britanicus cae muerto en la mesa imperial.

Locusta tuvo alumnos, Nerón le permitió formar a sus discípulos en una escuela de envenenamiento. La historia, en efecto, y la pintura, la representan probando sus venenos en esclavos desgraciados, unos retorciéndose a sus pies, y los otros convirtiéndose en locos.

Regresemos a nuestra época.

¿Quién hubiera podido pensar que Locusta fuera sobrepasada?  La Revolución se ha encargado de este siniestro progreso.

En efecto, desde la aparición del cristianismo en el mundo, todo ha tomado una forma más elevada, más espiritualizada, incluso el mal, incluso el envenenamiento. Se envenena a los espíritus y a la moral como antes se envenenaba el cuerpo: ¡con ingenio! ¿No decimos en los siglos cristianos, el veneno de la herejía, el veneno del error? La sombra de Locusta sin duda ya rondaba los conciliábulos del maniqueísmo, del arrianismo, del calvinismo, del voltairenismo; pero en 1789 la Revolución, inspirándose en la envenenadora y ávida de sobrepasarla, imaginará en el orden intelectual y social un veneno que trastornará la razón y extinguirá lentamente la vida en los pueblos cristianos: ¿qué es lo que ella imaginó?

El liberalismo

En efecto, para llegar a trastornar la razón en un pueblo como el de Francia y llegar a extinguir lentamente su vida, es necesario un brebaje que sea a la vez veneno, poción, narcótico:

— el veneno mata;
— la poción embriaga;
— el narcótico adormece.

Todos estos efectos reunidos son necesarios para lograr acabar con la robusta constitución de una nación cristiana.

Se trata de matar en ella las ideas cristianas; al mismo tiempo embriagar las almas generosas; y al mismo tiempo adormecer a la gente honesta: Todo esto, al mismo tiempo. El liberalismo será esta mezcla hábil, este terrible brebaje. Si se le descompone, encontramos allí los tres elementos, veneno, poción, narcótico.

·                     El veneno primero: así como encontramos, en los campos, plantas venenosas, encontramos también, en el orden intelectual, malas doctrinas, opiniones perniciosas. Se puede decir que la Iglesia siempre las ha extirpado, pero ellas reaparecen con la facilidad y la tenacidad de las malas hierbas: por ejemplo, la negación del pecado original, también la omnipotencia de la razón a la cual todo se debe someter, la suficiencia de las fuerzas humanas para hacer su camino y la suficiencia de las fuerzas sociales para conducir a los pueblos. Producciones venenosas de todos los siglos, el filosofismo del siglo XVIII las hizo resurgir y las propagó. La Revolución sólo tendrá que agacharse para recogerlas. Ellas formarán el primer elemento de su terrible brebaje.




·                     Además del veneno, la poción: Hay, en el tesoro de las lenguas humanas, palabras que tienen el poder de arrebatar, de embriagar, de apasionar, estas son: las palabras mágicas de libertad, de fraternidad, de igualdad. El Evangelio habiendo purificado estas palabras, las explicó y, poniéndoles un fermento divino, las agrandó tanto que ellas expresaron ideas nuevas. Durante mucho tiempo permanecieron apegadas al Evangelio, penetraron y trabajaron el mundo de una manera tan  segura y saludable como eran dulces, ponderadas, respetuosas. Pero he aquí que en el siglo XVIII el filosofismo se apoderó de estas palabras. Inmediatamente perdieron su fermento divino y se convirtieron en poción. La Asamblea nacional, en la célebre noche del 4 de agosto de 1789 [abolición del régimen feudal. N. del blog], que será una embriaguez sin precedentes en la historia de los pueblos, experimentará esta poción. Entran entonces como segundo elemento en el brebaje encantador y funesto que prepara la Revolución.

·                     El narcótico, finalmente, se encuentra como el tercer elemento. Entre todos los sentimientos de los cuales el corazón del hombre ha sido dotado, hay uno que se distingue por su gran nobleza cuando la verdad es su guía, pero que se convierte en un peligro extremo cuando se inspira sólo en sí mismo: es el sentimiento de tolerancia, de indulgencia. En efecto, cuando ella toma por guía la verdad, la tolerancia se traduce en compasión por las personas, pero se rehúsa a reconocer los errores: compasión por la persona, reprobación del error, tal es la expresión de la tolerancia católica. Al contrario, cuando sólo se inspira en sí misma, la tolerancia, extraviándose en la blandura de las creencias o en una sensibilidad falsa y exagerada, se convierte en indulgencia por los errores al igual que por las personas, y excusa todo sin consideración: actos de debilidad y doctrinas culpables.

La Iglesia siempre unió cuidadosamente este sentimiento a la verdad. El filosofismo del siglo XVIII lo separa. Es entonces que en la sociedad toman la forma de máximas como estas:

“La tolerancia es madre de la paz” – “Sólo la tolerancia ha podido contener la sangre que brotaba de un lado a otro de Europa” – “Si Dios lo hubiera querido, todos los hombres tendrían la misma religión, así como ellos tienen el mismo instinto moral. Seamos entonces tolerantes”. Este sistema de tolerancia alentado y propagado, será el opio, el narcótico que necesita la Revolución. Ella se servirá de él para dormir todas las querellas religiosas e incluso, si fuese posible, las mismas religiones. Una multitud de gente honesta, de gente buena, no pedirán más que aletargarse, dormitar y permanecer neutras, a pesar de la severidad de la teología. ¡Tercer elemento del brebaje revolucionario!

Y así:

·                     Omnipotencia de la razón o tribunal al cual todo debe someterse; suficiencia de las fuerzas humanas para hacer su camino, y suficiencia de las fuerzas sociales para conducir los pueblos (veneno).

·                     Grandes palabras de libertad, igualdad y fraternidad (poción).

·                     Sentimiento de tolerancia recíproco no solamente para las personas, sino para las doctrinas (narcótico).

Este es el pérfido brebaje que, como en tiempos de Locusta, debe trastornar la razón y extinguir lentamente la vida. Unos serán embriagados, otros adormecidos, y un gran número serán muertos a la larga. Esta mixtura recibirá, más tarde, su nombre característico: el liberalismo.


Extracto  de Les Juifs dans la Révolution française, Joseph Lémann (1836-1915), Paris, 1889. [José Lémann y su hermano Agustín fueron sacerdotes católicos. Siendo judíos, se convirtieron en 1854. Escribieron unas 150 libros. N. del blog] 



LOS GLOBOS DE FRANCISCO

 

Renovación sacerdotal ???

  



Han celebrado en Roma un encuentro sacerdotal, con participantes de todo el mundo. Se ha anunciado en los medios como 3er. Retiro Mundial de Sacerdotes, o con nombres parecidos. Los convocantes, los productores del evento han sido Rinnovamento Carismatico Cattolico y Catholic Fraternity. 

La tarde del pasado Viernes 12, Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, tuvieron un encuentro con PP Franciscus, meditación-charla papal y Misa multi-concelebrada, todo en la Basílica de San Juan de Letrán.

El interior de la Basílica Laterana deslucía como muestra la foto de arriba: En las naves, una multitud de clero mal trajeado, con prevalencia del minimalista look clergyman-gris. Y mucho celular con fotos, y mucha tablet fotografiando. 

La plática de PP Franciscus fue de corte y estilo francisquista, sin ceremonias, sin profundidad, casera, con momentos ramplones, tópicos, expresiones llanas, vulgares. En español. Nada extraordinario, tal y como una retahíla mil y una veces soportada en reuniones de clero, passim.

El Papa estaba sentado, informalmente, ante una mesa, en el plano de la nave, al mismo nivel que el auditorio.

Al terminar, se retiró a la sacristía para revestirse los ornamentos, y los sacerdotes del mundo se endosaron alba y estola allí mismo, donde estaban, en la nave basilical. Cabe destacar un fenómeno recurrente: La muy notable desaparición del cíngulo, un ornamento cada vez más en desuso. Simboliza - y así lo recuerda la oración que dice (?) el sacerdote cuando se lo ciñe - la virtud de la castidad y la continencia sacerdotal.

El Altar Mayor de la Basílica había sido afeado/profanado con dos grandes carteles alusivos al acto rematados por dos indecentes/irreverentes piñas de globos rojos y blancos. La panorámica de la Basílica con el clero colmando la nave y el altar con los cartelones y los globos, era lamentable. 

Subrayo el detalle de cómo un aditamento vulgar puede vulgarizar lo más solemne, incluso la solemnidad de Letrán. Vean las fotos y el 
yutube de la celebración en Romereports.

El colmo de la vulgaridad lo puso una chirigota-coral mixta que pseudo-cantó durante la Misa multi-concelebrada pachangas carismatóides, con brazos en alto y movimientos corporales remedados fervorosamente por parte de los sacerdotes multi-concelebrantes.

Obvio comentar el buen ambiente del acto, la empatía de PP Franciscus con los presentes y el distendido ambiente general.

Este es el clero de Franciscus. Aunque hay más tipologías clericales francisquistas. Clerecías más periféricas, quiero decir. A su gusto.

p.s. Por cierto que he recordado que al clero católico tradicional, cuando se reúnen en Roma, les suele mandar un breve saludo de despacho por mano de algún monseñor de segunda. Un detalle que se aprecia mucho. Y su ausencia, lo mismo.
  

LAS MONAGUILLAS DE FRANCISCO


21 de junio en Turín. Novus Ordo para la juventud.


Casi no hubo sonrisas ese día. ¿Se ha cansado?

Los habituales manoseos durante sus "misas".

Muy mala cara, sin dudas.

sábado, 20 de junio de 2015

COMENTARIOS ELEISON - FÁTIMA, ¿INVERTIDA?



Número CDXIV (414)
20 de junio de 2015

Fátima, ¿Invertida?

Mons. Williamson



¿Es la Consagración de Rusia anticuada?
Es indispensable, aunque sea tardía.

Cuando el 13 de Junio de 1929 Nuestra Señora de Fátima se apareció a la Hermana Lucía en Tuy, España, para pedir la Consagración de Rusia a Su Corazón Inmaculado, tuvo perfecto sentido porque siempre desde que la Revolución Rusa estalló en Octubre de 1917, Rusia había perseguido a la Iglesia y actuado como el instrumento principal del Comunismo para esparcir sus errores mortales por todo el mundo. Sin embargo, Rusia está ahora representando un papel tan diferente en el escenario de los asuntos mundiales que hay Católicos que se preguntan si esa Consagración es todavía necesaria. ¿No ha sido ya superada por los acontecimientos?

Cierto, con la caída del Muro de Berlín en 1989 el pueblo ruso ha comenzado a repudiar al Comunismo ateo bajo el cual había sufrido tanto durante 70 años, y desde entonces no ha cesado de evolucionar hacia Dios en lugar de alejarse de Él. Liderando esta evolución ha estado el Primer Ministro o Presidente desde 1999, Vladimir Putin (nacido en 1952), quien con su ejemplo personal y su liderazgo público ha hecho todo lo que ha podido para promover el renacimiento real de la religión Cristiana Ortodoxa dentro de Rusia. Algunos observadores todavía dudan que Putin sea genuino, pero los frutos están: miles de iglesias y catedrales reconstruidas en toda Rusia y la moralidad defendida, mientras que fuera de Rusia, Putin ha retrasado más de una vez el estallido de la III Guerra Mundial por ser más listo que los delincuentes políticos occidentales, títeres del Nuevo Orden Mundial ateo que empujan su triunfo.

Entonces, ¿puede uno decir que Rusia hoy en día no necesita más ser convertida? No, porque la Cristiandad Ortodoxa no es todavía Catolicismo, y porque el Comunismo, según se dice, ha dejado su marca en la moral del pueblo ruso, por ejemplo en la práctica todavía difundida del aborto. Pero lo que uno puede decir con certeza es que por el renacimiento religioso presente, atestiguado por muchos visitantes occidentales a Rusia desde muchos años, Nuestra Señora está preparando la completa conversión de Rusia y, si bien esa conversión completa puede no necesitarse más para poner fin al Comunismo ruso, en el siglo 21ero puede muy bien necesitarse más para vencer al Globalismo mundial. Especulemos en cómo ello puede pasar.

Para desencadenarse del agresivo encerramiento de Rusia por las bases militares de un poder occidental (que no nombramos) porque se ha dejado instrumentalizar por los perversos Maestros del Globalismo, Rusia, la aparente pero no la real agresora (los dos no son siempre lo mismo), invade y conquista Europa minuciosamente corrompida por el materialismo ateísta. Bajo la presión de la guerra y la ocupación, el Papa finalmente lleva a cabo la Consagración de Rusia, tal como fue pedida por Nuestra Señora en Fátima, y la milagrosa conversión completa empieza a tener lugar, pero no para la pútrida religión de Roma Conciliar sino más bien para un Catolicismo completamente nuevo (e igualmente viejo – a ver Mt.XIII,52), en el cual toda la Verdad de la Roma Eterna y del una vez fiel Occidente, se revitaliza por la frescura religiosa de los rusos post-comunistas que aprovechan todo lo más verdadero y lo mejor de sus propias tradiciones orientales.

¿Se toma el deseo por realidad? Los detalles aquí reunidos a partir de profecías y aún las grandes líneas de la especulación pueden estar equivocadas, pero de cualquier manera un tal parecido milagro será forjado por Nuestra Señora para limpiar Oriente de sus errores y Occidente de su corrupción, de manera que la Iglesia pueda respirar de nuevo con ambos pulmones y de manera que pueda venir ese “período de paz para el mundo” que Ella prometió en Fátima. De cualquier manera, los creyentes estarán gritando con San Pablo, “¡Oh, profundidad de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus juicios, y cuán insondables sus caminos!” (Rom.XI, 33). Si estamos entre los sobrevivientes, estaremos maravillándonos de las obras de Dios y de su Bendita Madre.

Kyrie eleison.
  


TRIUNFO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN



Santa María vuelve a reinar en Maalula




Maaloula (Jueves, 18-06-2015, Gaudium Press):

"La alegría ha vuelto una vez más a Maaloula", exclamó el sacerdote Gabriel Daoud, con motivo del retorno de la Santísima Virgen a la colina que domina la ciudad de Maaloula, Siria.

Una nueva imagen, elaborada para reemplazar la la destruida por las milicias extremistas en 2013, fue puesta en su lugar de honor en un acto que contó con la presencia del Patriarca greco-melquita de Antioquía, Su Beatitud Gregorio III Laham.

La imagen de la Santísima Virgen recupera el lugar de honor en Maaloula. En diálogo con Zenit, el P. Gabriel Daoud afirmó que la alegría de los creyentes "la transmitimos al mundo entero, con el mismo espíritu que caracterizó siempre a Maaloula, el de la civilización humana, la historia de gloria y la convivencia pacífica en Siria". Los pobladores sienten que la protección de la población por parte de la Madre de Dios significa el retorno de la normalidad y la paz local a pesar del conflicto aún presente en el país.

Al igual que la estatua, también se restituyeron las partes perdidas del templo en honor a Santa Tecla: tres campanas, una pila bautismal de bronce y algunos crucifijos., lo que para el Patriarca Gregorio III simboliza la resurrección de toda Siria, ya que la ciudad de Maalaoula tiene una extraordinaria importancia arqueológica por sus más de dos mil años de antigüedad, y la existencia actual de templos cristianos que datan del siglo IV.

Maaloula es uno de los pocos lugares del mundo donde aún se conserva el arameo, lengua hablada por Jesucristo, y cuya convivencia pacífica era considerada modelo en la región. El evento de la instalación de la imagen mariana contó con la participación del Gobernador rural de Damasco, Hussein Makhlouf y el Embajador de Siria ante Líbano, Abdul Karim. (*)

(*) Fuente: Gaudium Press

Oportunamente dimos cuenta del ataque musulmán a Maalula en las siguientes entradas:











SACRILEGIO ECUMANÍACO: “ABRAZO ENTRE IGLESIAS”








El sábado 30 de mayo la pastora bautista Lidia Maggi presenció el rito litúrgico en la parroquia de San Carlos Borromeo, en Trento Sud, cumpliendo en algunos momentos el papel de concelebrante, al lado del párroco Lino Zatelli.

Sabato scorso la pastora battista Lidia Maggi, in servizio a Varese, ha presenziato al rito liturgico nella parrocchia di San Carlo Borromeo, a trento, svolgendo in alcune fasi il ruolo di concelebrante a fianco di don Lino Zatelli.
Antes de comenzar la misa Maggi y Zatelli se abrazaron.
E con un abbraccio fra la pastora battista e il pastore cattolico era incominciata la Messa. Un appuntamento maturato nei mesi di incontri della comunità con la teologa, di cui si era cominciato a conoscere ed apprezzare la preparazione esegetica, la dedizione all’interno della sua comunità e l’impegno per l’unità fra le Chiese.

¿Sabrá este cura perdulario lo que es abusar de la paciencia de Dios?
  

DE LO MALO, LO PEOR




«La espiritualidad cristiana propone un modo alternativo de entender la calidad de vida» (Laudato si’, 222).

Artículo acá

QUAMQUAM PLURIES – SOBRE EL ROSARIO Y EL PATROCINIO DE SAN JOSÉ


QUAMQUAM PLURIES
Sobre el Rosario y el patrocinio de San José
Carta encíclica
del Papa León XIII
promulgada el 15 de agosto de 1889





A Nuestros Venerables Hermanos los Patriarcas, Primados, Arzobispos y otros Ordinarios, en Paz y Unión con la Sede Apostólica.

1.Aunque muchas veces antes Nos hemos dispuesto que se ofrezcan oraciones especiales en el mundo entero, para que las intenciones del Catolicismo puedan ser insistentemente encomendadas a Dios, nadie considerará como motivo de sorpresa que Nos consideremos el momento presente como oportuno para inculcar nuevamente el mismo deber. Durante períodos de tensión y de prueba —sobre todo cuando parece en los hechos que toda ausencia de ley es permitida a los poderes de la oscuridad— ha sido costumbre en la Iglesia suplicar con especial fervor y perseverancia a Dios, su autor y protector, recurriendo a la intercesión de los santos —y sobre todo de la Santísima Virgen María, Madre de Dios— cuya tutela ha sido siempre muy eficaz. El fruto de esas piadosas oraciones y de la confianza puesta en la bondad divina, ha sido siempre, tarde o temprano, hecha patente. Ahora, Venerables Hermanos, ustedes conocen los tiempos en los que vivimos; son poco menos deplorables para la religión cristiana que los peores días, que en el pasado estuvieron llenos de miseria para la Iglesia. Vemos la fe, raíz de todas las virtudes cristianas, disminuir en muchas almas; vemos la caridad enfriarse; la joven generación diariamente con costumbres y puntos de vista más depravados; la Iglesia de Jesucristo atacada por todo flanco abiertamente o con astucia; una implacable guerra contra el Soberano Pontífice; y los fundamentos mismos de la religión socavados con una osadía que crece diariamente en intensidad. Estas cosas son, en efecto, tan notorias que no hace falta que nos extendamos acerca de las profundidades en las que se ha hundido la sociedad contemporánea, o acerca de los proyectos que hoy agitan las mentes de los hombres. Ante circunstancias tan infaustas y problemáticas, los remedios humanos son insuficientes, y se hace necesario, como único recurso, suplicar la asistencia del poder divino.

2. Este es el motivo por el que Nos hemos considerado necesario dirigirnos al pueblo cristiano y exhortarlo a implorar, con mayor celo y constancia, el auxilio de Dios Todopoderoso. Estando próximos al mes de octubre, que hemos consagrado a la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario, Nos exhortamos encarecidamente a los fieles a que participen de las actividades de este mes, si es posible, con aun mayor piedad y constancia que hasta ahora. Sabemos que tenemos una ayuda segura en la maternal bondad de la Virgen, y estamos seguros de que jamás pondremos en vano nuestra confianza en ella. Si, en innumerables ocasiones, ella ha mostrado su poder en auxilio del mundo cristiano, ¿por qué habríamos de dudar de que ahora renueve la asistencia de su poder y favor, si en todas partes se le ofrecen humildes y constantes plegarias? No, por el contrario creemos en que su intervención será de lo más extraordinaria, al habernos permitido elevarle nuestras plegarias, por tan largo tiempo, con súplicas tan especiales. Pero Nos tenemos en mente otro objeto, en el cual, de acuerdo con lo acostumbrado en ustedes, Venerables Hermanos, avanzarán con fervor. Para que Dios sea más favorable a nuestras oraciones, y para que Él venga con misericordia y prontitud en auxilio de Su Iglesia, Nos juzgamos de profunda utilidad para el pueblo cristiano, invocar continuamente con gran piedad y confianza, junto con la Virgen-Madre de Dios, su casta Esposa, a San José; y tenemos plena seguridad de que esto será del mayor agrado de la Virgen misma. Con respecto a esta devoción, de la cual Nos hablamos públicamente por primera vez el día de hoy, sabemos sin duda que no sólo el pueblo se inclina a ella, sino que de hecho ya se encuentra establecida, y que avanza hacia su pleno desarrollo. Hemos visto la devoción a San José, que en el pasado han desarrollado y gradualmente incrementado los Romanos Pontífices, crecer a mayores proporciones en nuestro tiempo, particularmente después que Pío IX, de feliz memoria, nuestro predecesor, proclamase, dando su consentimiento al pedido de un gran número de obispos, a este santo patriarca como el Patrono de la Iglesia Católica. Y puesto que, más aún, es de gran importancia que la devoción a San José se introduzca en las diarias prácticas de piedad de los católicos, Nos deseamos exhortar a ello al pueblo cristiano por medio de nuestras palabras y nuestra autoridad.

3. Las razones por las que el bienaventurado José debe ser considerado especial patrono de la Iglesia, y por las que a su vez, la Iglesia espera muchísimo de su tutela y patrocinio, nacen principalmente del hecho de que él es el esposo de María y padre putativo de Jesús. De estas fuentes ha manado su dignidad, su santidad, su gloria.
Es cierto que la dignidad de Madre de Dios llega tan alto que nada puede existir más sublime; mas, porque entre la beatísima Virgen y José se estrechó un lazo conyugal, no hay duda de que a aquella altísima dignidad, por la que la Madre de Dios supera con mucho a todas las criaturas, él se acercó más que ningún otro. Ya que el matrimonio es el máximo consorcio y amistad —al que de por sí va unida la comunión de bienes— se sigue que, si Dios ha dado a José como esposo a la Virgen, se lo ha dado no sólo como compañero de vida, testigo de la virginidad y tutor de la honestidad, sino también para que participase, por medio del pacto conyugal, en la excelsa grandeza de ella. El se impone entre todos por su augusta dignidad, dado que por disposición divina fue custodio y, en la creencia de los hombres, padre del Hijo de Dios. De donde se seguía que el Verbo de Dios se sometiera a José, le obedeciera y le diera aquel honor y aquella reverencia que los hijos deben a sus propio padres.
De esta doble dignidad se siguió la obligación que la naturaleza pone en la cabeza de las familias, de modo que José, en su momento, fue el custodio legítimo y natural, cabeza y defensor de la Sagrada Familia. Y durante el curso entero de su vida él cumplió plenamente con esos cargos y esas responsabilidades. El se dedicó con gran amor y diaria solicitud a proteger a su esposa y al Divino Niño; regularmente por medio de su trabajo consiguió lo que era necesario para la alimentación y el vestido de ambos; cuidó al Niño de la muerte cuando era amenazado por los celos de un monarca, y le encontró un refugio; en las miserias del viaje y en la amargura del exilio fue siempre la compañía, la ayuda y el apoyo de la Virgen y de Jesús.
Ahora bien, el divino hogar que José dirigía con la autoridad de un padre, contenía dentro de sí a la apenas naciente Iglesia. Por el mismo hecho de que la Santísima Virgen es la Madre de Jesucristo, ella es la Madre de todos los cristianos a quienes dio a luz en el Monte Calvario en medio de los supremos dolores de la Redención; Jesucristo es, de alguna manera, el primogénito de los cristianos, quienes por la adopción y la Redención son sus hermanos. Y por estas razones el Santo Patriarca contempla a la multitud de cristianos que conformamos la Iglesia como confiados especialmente a su cuidado, a esta ilimitada familia, extendida por toda la tierra, sobre la cual, puesto que es el esposo de María y el padre de Jesucristo, conserva cierta paternal autoridad. Es, por tanto, conveniente y sumamente digno del bienaventurado José que, lo mismo que entonces solía tutelar santamente en todo momento a la familia de Nazaret, así proteja ahora y defienda con su celeste patrocinio a la Iglesia de Cristo.

4. Ustedes comprenden bien, Venerables Hermanos, que estas consideraciones se encuentran confirmadas por la opinión sostenida por un gran número de los Padres, y que la sagrada liturgia reafirma, que el José de los tiempos antiguos, hijo del patriarca Jacob, era tipo de San José, y el primero por su gloria prefiguró la grandeza del futuro custodio de la Sagrada Familia. Y ciertamente, más allá del hecho de haber recibido el mismo nombre —un punto cuya relevancia no ha sido jamás negada— , ustedes conocen bien las semejanzas que existen entre ellos; principalmente, que el primer José se ganó el favor y la especial benevolencia de su maestro, y que gracias a la administración de José su familia alcanzó la prosperidad y la riqueza; que —todavía más importante— presidió sobre el reino con gran poder, y, en un momento en que las cosechas fracasaron, proveyó por todas las necesidades de los egipcios con tanta sabiduría que el Rey decretó para él el título de "Salvador del mundo". Por esto es que Nos podemos prefigurar al nuevo en el antiguo patriarca. Y así como el primero fue causa de la prosperidad de los intereses domésticos de su amo y al vez brindó grandes servicio al reino entero, así también el segundo, destinado a ser el custodio de la religión cristiana, debe ser tenido como el protector y el defensor de la Iglesia, que es verdaderamente la casa del Señor y el reino de Dios en la tierra. Estas son las razones por las que hombres de todo tipo y nación han de acercarse a la confianza y tutela del bienaventurado José.
Los padres de familia encuentran en José la mejor personificación de la paternal solicitud y vigilancia; los esposos, un perfecto de amor, de paz, de fidelidad conyugal; las vírgenes a la vez encuentran en él el modelo y protector de la integridad virginal. Los nobles de nacimiento aprenderán de José como custodiar su dignidad incluso en las desgracias; los ricos entenderán, por sus lecciones, cuáles son los bienes que han de ser deseados y obtenidos con el precio de su trabajo. En cuanto a los trabajadores, artesanos y personas de menor grado, su recurso a San José es un derecho especial, y su ejemplo está para su particular imitación. Pues José, de sangre real, unido en matrimonio a la más grande y santa de las mujeres, considerado el padre del Hijo de Dios, pasó su vida trabajando, y ganó con la fatiga del artesano el necesario sostén para su familia. Es, entonces, cierto que la condición de los más humildes no tiene en sí nada de vergonzoso, y el trabajo del obrero no sólo no es deshonroso, sino que, si lleva unida a sí la virtud, puede ser singularmente ennoblecido. José, contento con sus pocas posesiones, pasó las pruebas que acompañan a una fortuna tan escasa, con magnanimidad, imitando a su Hijo, quien habiendo tomado la forma de siervo, siendo el Señor de la vida, se sometió a sí mismo por su propia libre voluntad al despojo y la pérdida de todo.

5. Por medio de estas consideraciones, los pobres y aquellos que viven con el trabajo de sus manos han de ser de buen corazón y aprender a ser justos. Si ganan el derecho de dejar la pobreza y adquirir un mejor nivel por medios legítimos, que la razón y la justicia los sostengan para cambiar el orden establecido, en primer instancia, para ellos por la Providencia de Dios. Pero el recurso a la fuerza y a las querellas por caminos de sedición para obtener tales fines son locuras que sólo agravan el mal que intentan suprimir. Que los pobres, entonces, si han de ser sabios, no confíen en las promesas de los hombres sediciosos, sino más bien en el ejemplo y patrocinio del bienaventurado José, y en la maternal caridad de la Iglesia, que cada día tiene mayor compasión de ellos.

6. Es por esto que —confiando mucho en su celo y autoridad episcopal, Venerables hermanos, y sin dudar que los fieles buenos y piadosos irán más allá de la mera letra de la ley— disponemos que durante todo el mes de octubre, durante el rezo del Rosario, sobre el cual ya hemos legislado, se añada una oración a San José, cuya fórmula será enviada junto con la presente, y que esta costumbre sea repetida todos los años. A quienes reciten esta oración, les concedemos cada vez una indulgencia de siete años y siete cuaresmas. Es una práctica saludable y verdaderamente laudable, ya establecida en algunos países, consagrar el mes de marzo al honor del santo Patriarca por medio de diarios ejercicios de piedad. Donde esta costumbre no sea fácil de establecer, es al menos deseable, que antes del día de fiesta, en la iglesia principal de cada parroquia, se celebre un triduo de oración. En aquellas tierras donde el 19 de marzo —fiesta de San José— no es una festividad obligatoria, Nos exhortamos a los fieles a santificarla en cuanto sea posible por medio de prácticas privadas de piedad, en honor de su celestial patrono, como si fuera un día de obligación.

7. Como prenda de celestiales favores, y en testimonio de nuestra buena voluntad, impartimos muy afectuosamente en el Señor, a ustedes, Venerables Hermanos, a su clero y a su pueblo, la bendición apostólica.

Dado en el Vaticano, el 15 de agosto de 1889, undécimo año de nuestro pontificado.