miércoles, 4 de diciembre de 2013

SUMA Y SIGUE: LIBRO DEL DIRECTOR DEL SEMINARIO DE FLAVIGNY CON MUCHAS CITAS DE JUAN PABLO II





Nos comenta “Henricvs Grvchivs” de foro de la Resistencia Qui legit intellegat lo siguiente:
¿Cómo es posible que estos sacerdotes se hayan podido dejar corromper hasta este punto?

Ahora estoy leyendo diariamente el libro de meditación sobre el Adviento del Padre Troadec, el cual cita sin pestañear a Juan Pablo II.
Esto es grave, es un libro dirigido a los fieles de la Tradición. Yo compré el mío en la mesa de prensa de mi capilla…
La crisis es verdaderamente muy profunda y ya está demasiado encarnada, la operación supervivencia será muy dolorosa.
Lo que es muy vicioso en el libro, es que el autor hace aceptable el pensamiento de Juan Pablo II ante los fieles no advertidos, pues tiene el sello de la FSSPX. Los enemigos de Nuestra Santa Madre Iglesia siempre han actuado de este modo, infundiendo su veneno a cuenta gotas para inducir al error al mayor número posible de fieles suavemente.

DICI recomienda a las familias católicas la lectura de este libro:

« Las oraciones que siguen a las meditaciones, son tomados en gran parte de la liturgia, y los pensamientos de los escritos de santos”.

martes, 3 de diciembre de 2013

NEGACIONISMO BUENO Y NEGACIONISMO MALO


Negacionista del "holocausto" y Negacionista del deicidio.



Expresando su pensamiento sobre materias históricas totalmente opinables, en una entrevista, el año 2008, Mons. Williamson ha negado el "holocausto". No ha quedado impune: lo crucificaron las organizaciones judías en todo el mundo, diversos gobiernos, la izquierda política y también la derecha en distintos países, por supuesto que también la Masonería, el clero oficial rasgó vestiduras -por cierto-, y también Mons. Fellay y las autoridades liberales de la FSSPX. Entre los desleales que sumaron sus voces a los gritos de las hordas que condenaron a Mons. Williamson, se encontraba el P. Bouchacourt. Por eso ahora confiesa a "Clarín": "el caso Williamson es un mal recuerdo. A partir de esa declaración no está más con nosotros". El Obispo niega el "holocausto" y termina expulsado. Clara lección: la negación del "holocausto" no es tolerada por nadie en el mundo, ni siquiera por la Neo FSSPX. Los negacionistas del "holocausto" son juzgados y expulsados. 

Pero ahora, y en directa contradicción con la verdad revelada y la inequívoca doctrina católica, el P. Bouchacourt ha negado el deicidio cometido por el pueblo judío. Esto lo hace un traidor a la fe, a la verdad revelada, a la Iglesia, a Cristo. Dios lo perdone. Urge una retractación pública que no vemos, pasados ya dos días desde este gravísimo hecho. El Superior General debe remover de su cargo al P. Bouchacourt, lo cual es poca cosa en relación con el escándalo producido por este Sacerdote con sus falsas e increíbles palabras. ¿Lo hará? No hacerlo sería una nueva injusticia y un nuevo escándalo en la Neo FSSPX. Lo cierto es que, hasta ahora, el P. Bouchacourt permanece enteramente impune. ¿Por qué este doble rasero respecto de ambos "negacionistas"? Porque para la FSSPX del liberal Mons. Fellay, hay un "negacionismo bueno", el de los liberales y modernistas, el pro judío, la impía y satánica negación del deicidio. El otro, la negación del "holocausto", es... un "negacionismo malo."
   
  

SILENCIO




Silencio es el que sostiene el sitio oficial de la FSSPX pasados dos días de la publicación de las escandalosas declaraciones del Superior de Distrito al diario de mayor venta del país.

Silencio es el que sostienen, a pesar de haber subido otras entradas durante ese tiempo, y por lo tanto permanecer activos, dos de los sitios de referencia ineludible que ofician de voceros indirectos de la postura oficial de la FSSPX: Panorama Católico Internacional y Hacia la verdadera Cristiandad. Y no es que se trate de una cuestión opinable o de un error de apreciación aquello sobre lo que escandalizó el P. Bouchacourt –y que por lo tanto podría no mencionarse ya que podría no tener la importancia que deciden darle algunos-, sino que justamente es grave porque se trata de una cuestión doctrinal, además de haberse mostrado el P. Bouchacourt conforme con las enseñanzas del Vaticano II contra las que luchara Mons. Lefebvre porque son novedad en la Iglesia y contrarias a la doctrina de siempre. Y también escandaliza el P. Bouchacourt porque desautoriza e indirectamente trata de desobedientes y directamente de haber actuado estúpidamente a sus sacerdotes, algunos de los cuales cumplen importantes funciones educativas que dependen de él. Es un escándalo ineludible del que, al menos, podría informarse sin tener que dar una opinión. Pero es demasiado porque –como tantas cosas anteriores- echa por tierra la idea que se pretende vender de que la FSSPX sigue siendo la de siempre, el “baluarte de la Tradición”. Pues eso ya no se sostiene más, y es falta de honestidad intelectual seguir ocultando lo que cada día que pasa se destapa más. Decimos estas cosas como un motivo para invitar a reflexionar a aquellos que se creían convencidos de una realidad que se han creado, para que vean sin prejuicios de ningún tipo simplemente la realidad. Y tras ello, brindarle a los lectores, que tanto respeto merecen, la verdad y nada más que la verdad, con sus matices, con su opinión, pero sin ocultar ni desfigurar los hechos ciertos e ineludibles que están a la vista de todo el mundo. Tal vez el día de mañana salga el Superior de Distrito a desmentir o intentar “poner en contexto” sus declaraciones, pero nos parece que ya ha pasado bastante tiempo con un silencio que afirma mucho, un silencio que no juzgó conveniente mantener ante la prensa enemiga de la Iglesia y la tradición, dando una entrevista que seguramente habrá juzgado no estéril, sino productiva para congraciarse con el mundo, quizás bendecido por Mons. Fellay que necesitaba desligarse de ese acto de la Catedral, tan políticamente incorrecto para sus planes acuerdistas con Roma. Por eso dice el P. Bouchacourt que Mons. Williamson es un mal recuerdo, “se preocupa por aclarar: No somos nazis” y dice que Francisco tiene homilías “que me parecen excelentes” (¿podría apuntarnos cuáles, por favor?).

No, todo eso es demasiado para mantener el silencio, a no ser que se quiera resultar cómplice de un ocultamiento deliberado. Esperemos que esta nueva caída por parte de la Neo-FSSPX sirva para que algunos reflexionen y tomen las decisiones necesarias y convenientes para salvaguardar la fe, en vez de aminorarla por temor a padecer contradicciones por parte de quienes  creían compartir el mismo camino.


¿SERÁ INVITADO EL PADRE BOUCHACOURT?



Catedral. En Buenos Aires, Israel y la Santa Sede celebrarán el 20º aniversario de sus relaciones diplomáticas


AJN.- El acto tendrá lugar en la Catedral Metropolitana y contará con la participación de representantes diplomáticos israelíes y de la Iglesia Católica, así como el monseñor Mario Poli. Tendrá lugar el jueves 5 de diciembre a las 19hs. El mes pasado hubo en la Catedral un acto en recordación a las víctimas de la Kristallnacht (Noche de los Cristales Rotos), que finalizó con incidentes por la oposición de un grupo de Lefebvristas fundamentalistas católicos que impidieron la normal celebración del recordatorio.

Con motivo del 20º Aniversario del Establecimiento de las Relaciones Diplomáticas entre el Estado de Israel y la Santa Sede, se realizará en la Catedral Metropolitana un acto conmemorativo el próximo jueves 5 de diciembre a las 19 hs. El acto contará con la presencia del Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Mario Poli. El mes pasado hubo en la Catedral un acto en recordación a las víctimas de la Kristallnacht (Noche de los Cristales Rotos), que finalizó con incidentes por la presencia de Lefebvristas que se oponían al recordatorio.

El 30 de diciembre de 1993 diplomáticos de ambas partes firmaron un acuerdo que establecía el inicio de las relaciones diplomáticas de jure entre ambos estados, culminando de esa manera un largo proceso que se inició en 1904, cuando el Papa Pío X concedió una audiencia al fundador del movimiento sionista, Theodor Herzl, quien esperaba obtener el apoyo de la Sede del Vaticano al proyecto sionista. Pío X, luego de escuchar a Herzl rechazó la idea y dijo que la Iglesia no podía reconocer al pueblo judío ni sus aspiraciones en Palestina, ya que los judíos “no habían reconocido a Nuestro Señor”. Herzl actuaba movido por criterios políticos, en tanto que la respuesta del Papa se basaba en la teología católica.

Años después, el Vaticano se opuso a la Declaración Balfour, del 2 de noviembre de 1917,  por motivos teológicos, pues le era inaceptable que los denominados “Lugares Santos” católicos estuvieran bajo el gobierno judío. Hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial, las relaciones entre el Vaticano y el Movimiento Sionista fueron escasas y esporádicas.
FO


LA FSSPX KOSHER




NON POSSUMUS

“El pueblo judío no cometió el deicidio.” P. Bouchacourt.

“Aunque las autoridades de los judíos con sus seguidores reclamaron la muerte de Cristo, sin embargo, lo que en su Pasión se hizo, no puede ser imputado ni indistintamente a todos los judíos que entonces vivían, ni a los judíos de hoy. Y, si bien la Iglesia es el nuevo Pueblo de Dios, no se ha de señalar a los judíos como reprobados de Dios ni malditos, como si esto se dedujera de las Sagradas Escrituras.”  Declaración Nostra aetate, Vaticano II.

En perfecta consonancia con el Vaticano II, el Padre Bouchacourt acaba de exculpar al pueblo judío de su deicidio. Benedicto XVI sostiene en su libro “Jesús de Nazareth”, la inocencia del pueblo judío en la condenación de Jesucristo, posición impía y falsa, idéntica a la de Juan Pablo II, y que es además la gran novedad escandalosa del Vaticano II en la declaración Nostra aetate, la cual contradice veinte siglos de teología católica. 

Algunos liberales de la Neo FSSPX, como el P. Bouchacourt, proclaman entonces que se dio la vuelta a la página del antijudaísmo cristiano, pero esta absolución de los judíos por parte de los liberales, ¿es conforme a la enseñanza de San Pablo que dice: “Son estos judíos que dieron muerte al Señor Jesús y a los profetas, que nos han perseguido, que no agradan a Dios y que son enemigos de todos los hombres” (I Tes. 2, 14-15)?

Es importante recordar que no todos los judíos son deicidas, pues aquellos que se han hecho cristianos están en efecto lavados de esta falta por la gracia del bautismo. Sin embargo es necesario precisar, con todos los padres de la Iglesia, que los judíos actuales que aprueban la muerte de Jesucristo, llevan inevitablemente la falta de sus padres. Así lo señaló muy justamente Monseñor Lemann: “Entre las asambleas que siguen siendo responsables ante la posteridad, hay una sobre la cual pesa una responsabilidad excepcional: es la asamblea que presidió en sus últimos días al pueblo judío. Fue ella quien hizo comparecer y condenó a Jesucristo. Se le ha llamado históricamente sanedrín. Pronunciar ante los israelitas este nombre, es recordar, según ellos, la asamblea más docta, la más justa, la más honorable que hubo jamás. Desgracia a aquellos que se atrevan, en presencia de sus correligionarios, emitir la menor culpa respecto a esta asamblea. Sin embargo ¿conocen a fondo los israelitas esta asamblea a la cual le tienen tanta veneración? Nos atrevemos a decir que no. Los acostumbran desde la infancia a respetarla, pero lo que ella era, lo que ha hecho, ellos lo ignoran. Ignorancia terrible impuesta por designio del rabinismo".

Después de la muerte de Cristo, el velo del Templo se rasgó. La antigua Alianza fue abolida y la Iglesia nació del costado traspasado del Redentor. Por eso los judíos de nuestros días no son nuestros hermanos mayores, como pretendió durante su visita a la sinagoga de Roma Juan Pablo II en 1986 (y Monseñor Fellay más recientemente). Los judíos son deicidas mientras no se distancien de la culpabilidad del Sanhedrín y de la culpabilidad de sus padres, reconociendo la divinidad de Cristo y aceptando el bautismo.

Por lo tanto es un error radical creer que es de buenos cristianos manifestar deferencia respecto a los judíos de la sinagoga, pues ellos son, positivamente, cuando proclaman su creencia, portadores de una culpa que los hace semejantes a sus padres que condenaron a Cristo. Los judíos modernos, al hacer profesión de su judaísmo, se afirman como corresponsables del crimen supremo del Gólgota, y no merecen que un cristiano, si al menos es consciente de las exigencias de su religión, les exprese un homenaje particular o les tenga cualquier piedad, actitud que encontramos muy frecuentemente desde el Vaticano II en los católicos modernos.

El pueblo hebreo, el Israel carnal, no es más que una realidad natural desacralizada, cuya filiación divina terminó y no hay nada que pueda sugerir una prerrogativa cualquiera de Israel como pueblo de Dios desde la instauración de la nueva ley. No podemos más que ser directos y precisos en este tema, pues vemos una multitud de católicos sin discernimiento que se alinean en una defensa errónea del judaísmo sinagogal, rechazando que sea predicado el Evangelio a los judíos, bajo el pretexto falaz e inexacto que Dios los quiere tal y como son. 

Monseñor Louis Meurin, con una impresionante precisión, expone de manera notable la obra mortífera a la cual se ha consagrado la Sinagoga: “El infierno desencadenó los errores funestos del paganismo que había sido anteriormente vencido; llamó bajo su bandera a el odio antiguo de la sinagoga caída y a la audacia exasperada del pueblo deicida… enroló en su ejército a todas las pasiones violentas de la humanidad viciada (…) Todas estas fuerzas, el infierno las ha organizado y las dirige contra la Iglesia de Cristo (…) El paganismo, el judaísmo, la apostasía, los vicios y las pasiones bajo la dirección suprema de Lucifer, organizan en conjunto el asalto de la Iglesia (…) La Esposa del Salvador está acostumbrada a vencer por el sufrimiento. El pueblo de Israel, es tan grande y majestuoso mientras camina con el Señor, pero es terrible y horrible en su odio contra su Mesías al cual desconoció y mató en la Cruz. Si solamente quisiera elevarse del sentido material de sus libros santos al sentido espiritual, se salvaría… Pero no quiere. Su ceguera es voluntaria… el orgullo es la explicación (…) El orgullo de una gran inteligencia prefiere mil veces sufrir que humillarse y reconocer su error. En cuanto se humilla delante de Dios, el judío ve: “Caen de sus ojos como escamás (Hechos IX, 18)… ¿Entonces por qué los Judíos no ven la verdad? ¿Por qué la buscan orgullosamente en una cábala fundamentalmente antiracional y abiertamente satánica? No esperen más, oh judíos para escapar a la calamidad que les amenaza una vez más! Vuestra nación deicida ha llegado en este momento a uno de esos apogeos de poder… que debe llevar, como siempre, a una gran desgracia nacional. El día que los aplastará será la víspera de una expansión vital de la Iglesia, su víctima, tal como la Historia jamás lo ha visto. Sus profetas se los han prometido!"



BOUCHACOURTEADA: ¿EL CANTO DEL CISNE DE LA NEO-FSSPX?



Vale la pena recordar estas otras palabras del Superior de Distrito de América del Sur, aquí.

PADRE BOUCHACOURT: ¿PARA UD. N.S. JESUCRISTO ES O NO ES DIOS?


El hombre del doble mensaje. ¿Les enseñará a los niños a quedar bien con Dios y con el diablo?


Una interesante reflexión nos hace llegar un lector, a través de un correo electrónico, escrito por una sensata mujer:

Es más grave que lo que dice la apostilla de Spes mi amigo, y es más grave por un simple silogismo que al cura se le escapó en su afán de quedar bien con Dios y con el diablo.
Si el pueblo judío no es DEICIDA, pero sí mató a "Nuestro Señor", "Nuestro Señor" no es Dios. 
O bien, expresado de otro modo:
Deicida es quien mata a Dios...
Los judíos mataron a Jesús 
Pero los judíos no son DEICIDAS.
Entonces Jesús no es Dios.
Y esto ya se puso MUY feo.
Yo me bajo acá, mi querido porque se me ocurrió pensar que, al fin de cuentas, quien armó el mayor jaleo de la Historia y nos puso a todos contra todos por honrar Su Nombre, es este Jesús que "mataron los judíos" sin convertirse por ello en "deicidas"...
Y si Jesús no es Dios que alguien me explique quién y qué es porque estoy de acuerdo con Chesterton cuando dijo que sólo un Dios puede cambiar al mundo como El lo hizo.
Otra: no comparto la opinión de Bouchacourt y Spes.
La Catedral es nuestra y tenemos perfecto derecho a rezar el Rosario ahí.
En todo caso puede ser "estéril" (todo lo que hagamos entre esta gente será inútil porque hace décadas que abandonaron la Religión Católica) pero JAMÁS "estúpido".
Estúpido es bancarse una ceremonia masónica dentro de una iglesia católica.
  

DOS FOTOGRAFÍAS ELOCUENTES DE DOS HOMBRES DE CONFIANZA DE MONS. FELLAY.-

NON POSSUMUS

 El P. Bouchacourt: brazo derecho de Mons. Fellay en América del Sur.


Maximilian Krah: brazo derecho de Mons. Fellay en materias legales.

PADRE BOUCHACOURT: "EL PUEBLO JUDÍO NO COMETIÓ DEICIDIO".- POR SPES.





En una nueva entrevista (http://www.clarin.com/edicion-impresa/Fraternidad-San-Pio-catolicos-Francisco_0_1039696144.html), el Padre Bouchacourt,  superior del Distrito de Sudamérica de la FSSPX, dice algo acertado: No (apoyo lo sucedido en la Catedral). Supe de algo en la vigilia. Me pidieron apoyo y les dije que no. Fue un acto estúpido, estéril.” Acertado pero que huele a traición… Pues, verdaderamente, es difícil creer que él se haya opuesto de manera efectiva: porque ¿cómo es que esos sacerdotes y fieles lo desobedecerían hasta ese punto?

Casi todo lo restante en la entrevista es una demostración más de hasta qué punto la FSSPX está arruinada doctrinalmente. Después de señalar, con toda claridad, la inicua razón de la expulsión de Monseñor Williamson, el sacerdote francés dice ciertas cosas que obligarán a todos los que continúan en la FSSPX a escoger: o permanecer adheridos a la ruina doctrinal, o apartarse de ella como de una lepra espiritual. Un ejemplo: El pueblo judío no cometió el deicidio. Creo que la religión judía no aceptó a nuestro Señor como el Redentor y pidió la muerte de nuestro Señor”.

Como si no bastase la negación de algo evidente por los propios Evangelios y siempre repetido por el magisterio infalible, nótese que la declaración del Padre Bouchacourt implica un verdadero disparate histórico: cuando se dio la condenación de Nuestro Señor, la religión judía prácticamente no se distinguía del pueblo judío. Sin embargo, si el sacerdote francés piensa que el pequeño número de seguidores de Nuestro Señor no se consideran como parte de la religión judía, entonces incurre en un paralogismo: de este modo no habría sido el pueblo judío quien condenó a Nuestro Señor, porque los seguidores de Nuestro Señor, participantes ya, incoadamente, de una nueva religión, no lo condenaron… O tal vez el Padre Bouchacourt olvida que el indiferentismo religioso es cosa moderna…

Además, ¿qué dice este Superior acerca de Francisco? –“Nosotros rezamos cada día por el Papa Francisco. Reconocemos la autoridad de la Iglesia católica [¡!!!]. Hay homilías que me parecen excelentes [¿??????]. Es un párroco que da consejos a sus fieles [¡ohhh!]. No está mal [¿nooo???]. Pero queremos que el Papa esté más por encima. No es un párroco [pero como párroco no está mal…] Es el jefe de la Iglesia. Y todos esperamos que nos comunique la Verdad y nos ayude a vivir como buenos católicos” [pero ¿qué la FSSPX no existe exactamente para enseñar a los fieles a vivir como buenos católicos porque el Magisterio conciliar depuso la autoridad que tiene para eso???)

Lamentable.

fuente: SPES

¡EL P. BOUCHACOURT ABSUELVE DEL DEICIDIO AL PUEBLO JUDÍO!



SINCERAMENTE ESPERAMOS QUE EL DIARIO "CLARÍN" HAYA INCURRIDO EN UN ERROR O HAYA FALSEADO INTENCIONALMENTE LAS PALABRAS DEL P. BOUCHACOURT EN LA ENTREVISTA QUE PUBLICA HOY.

SEGÚN "CLARÍN", ESTAS FUERON LAS PALABRAS DEL PADRE:

"-¿Usted defiende el deicidio, que imputaba a los judíos la muerte de Jesús, como era la visión de la Santa Sede antes del Concilio?
-El pueblo judío no cometió el deicidio. Creo que la religión judía no aceptó a nuestro Señor como el Redentor y pidió la muerte de nuestro Señor."


SAN PIO V: "El pueblo hebreo, elegido en otro tiempo por el Señor para ser participante de los celestes misterios, cuanto más en alto fue levantado en dignidad y gracia sobre todos los otros, tanto más, por culpa de su incredulidad, fue después abatido y humillado; cuando llegó la plenitud de los tiempos fue reprobado como pérfido e ingrato, después de haber quitado la vida indignamente a su Redentor". 
   

SERMÓN DEL DOMINGO I DE ADVIENTO - R.P. RENÉ TRINCADO





Vamos a explicar algunos pasajes del Evangelio de hoy según la Catena Aurea, selección de los mejores comentarios de los Santos Padres a los Evangelios, hecha por Santo Tomás de Aquino.

La Segunda Venida de N. S. Jesucristo es el hecho al que se refiere principalmente el Evangelio que acabamos de leer. Ahora bien, es muy importante tener claro que para que se produzca la Parusía es necesario que sucedan antes las siguientes 4 cosas:

1.- Se predique el Evangelio por toda la tierra (Ev. Mateo). No es claro si esto se ha cumplido.
2.- Se produzca la apostasía general (II Tesalonicenses). Desde el Vaticano II hay un proceso de apostasía general, esto es, de abandono de la fe por parte de los católicos.
3.- Gobierne el Anticristo sobre toda la tierra (II Tesalonicenses).
4.- Se conviertan en masa los judíos (Romanos). La conversión de los judíos será masiva: “no quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, no sea que presumáis de sabios: el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que entre la totalidad de los gentiles, y así todo Israel será salvo…” (Rom 11, 25 – 26).

En consecuencia, la Parusía no es inminente porque no ha sobrevenido el gobierno mundial del Anticristo ni se han convertido los judíos. Esto no quiere decir que nuestros tiempos no sean apocalípticos. Todo lo contrario: vivimos en el corazón del Apocalipsis, pero con todo, la Segunda Venida de Nuestro Señor no puede suceder antes de que ocurran los grandes acontecimientos mencionados, según lo que el mismo Dios ha revelado.

Dice el Evangelio: Y habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y se abatirán las naciones en la tierra por la confusión del rugido del mar y de las olas; quedando los hombres yertos por el temor y expectación de lo que sobrevendrá a todo el universo; porque las virtudes de los cielos se conmoverán. Anuncia lo que sucederá cuando se cumpla o acabe el tiempo de las naciones, es decir, de los no judíos (San Beda). San Agustín: la Iglesia es el sol, la luna y las estrellas (Cant. 6, 9), a quien se ha llamado hermosa como la luna, escogida como el sol, la cual no brillará entonces... San Ambrosio: se oscurecerá la brillante antorcha de la fe por la nube de la perfidia para muchos que se separen de la religión; porque aquel sol de justicia se aumenta o se disminuye para mí, según mi fe. Y así como en sus fases periódicas la luna se oscurece porque tiene la tierra en frente, así la Iglesia santa, cuando se le oponen los vicios… no puede reflejar el resplandor de la luz divina, de los rayos de Cristo.

San Agustín: cuando Cristo dice "y en la tierra consternación (o abatimiento) de las gentes", quiso designar con la palabra gentes, no las que serán benditas en la descendencia de Abraham, sino las que estarán a la izquierda. En el juicio final, los elegidos están a la derecha y los condenados a la izquierda. En el Calvario el ladrón de la derecha se salvó y el de la izquierda se condenó. Esta palabra “izquierda” resulta profética, pues en estos los últimos tiempos -y desde la Revolución Francesa-  ella es usada para designar al conjunto de hombres hijos del diablo que en política adhieren a las ideas socialistas y desprecian a Dios y a la moral.

Se conmoverán las potestades de los cielos, porque -dice San Agustín- los fieles más fuertes se turbarán por la persecución de los impíos.

Y entonces verán al Hijo del hombre que vendrá sobre una nube con gran poder y majestad.

Cuando comiencen, pues, a cumplirse estas cosas, mirad y levantad vuestras cabezas, porque cerca está vuestra redención. San Gregorio: habla ahora para consuelo de sus escogidos, como diciendo: cuando las calamidades abrumen al mundo, levantad vuestras cabezas, esto es, alegrad vuestros corazones, porque mientras el mundo (de quien en realidad no sois amigos) se acaba, se aproxima vuestra redención (o liberación), que tanto habéis buscado.

Y les dijo una semejanza: "Mirad la higuera y todos los árboles: Cuando ya producen de sí el fruto, entendéis que está cerca el verano”. San Gregorio: así como se conoce que está próximo el verano por el fruto del árbol, así se conocerá la proximidad del Reino de Dios por la destrucción (progresiva) del mundo. En esto se manifiesta que el fruto del mundo es la ruina, la destrucción. San Ambrosio: cuando los frutos reverdecen en todos los árboles y la higuera aparece fecunda, esto es, cuando toda lengua confiese al Señor y le haya confesado el pueblo judío, debemos esperar la venida del Señor, porque entonces se cogerán los frutos de su resurrección, como en tiempo de verano.

Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sean hechas. San Beda: llama generación a todo el género humano, o en especial la raza de los judíos. San Eusebio: también llama así a la generación nueva de la Iglesia santa, manifestando que habrá de durar el pueblo de los fieles hasta el tiempo en que habrá de ver todas estas cosas y contemplará con sus propios ojos el cumplimiento de las palabras del Salvador.

El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. Teofilactus: como les había predicho perturbaciones, guerras y trastornos… para que no se sospechasen que la misma cristiandad habría de perecer, añade estas palabras, como diciendo: y si se conmueven todas las cosas, mi fe no faltará; en lo cual da a entender que la Iglesia será preferida a toda criatura, porque la criatura sufrirá alteración pero la Iglesia de los fieles y la predicación del Evangelio subsistirán.

La Epístola nos dice cuál debe ser nuestra conducta en estos momentos… y en todos:

Es ya hora de levantaros del sueño; pues la salvación está más cerca que cuando abrazamos la fe.
La noche está avanzada. El día se acerca. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz.
Como en pleno día, procedamos con decoro: nada de comilonas y borracheras; nada de lujurias y desenfrenos; nada de rivalidades y envidias.

Revestíos más bien del Señor Jesucristo y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias.

DE LA ESPECIAL GRAVEDAD DEL PECADO DEL LIBERALISMO.





Enseña la teología católica que no todos los pecados graves son igualmente graves, aun dentro de su esencial condición que los distingue de los pecados veniales. Hay grados en el pecado, aun dentro de la categoría de pecado mortal, como hay grados en la obra buena dentro de la categoría de obra buena y ajustada a la ley de Dios. Así el pecado directo contra Dios, como la blasfemia, es pecado mortal más grave de sí que el pecado directo contra el hombre, como es el robo. Ahora bien, a excepción del odio formal contra Dios y de la desesperación absoluta, que rarísimas veces se cometen por la criatura, como no sea en el infierno, los pecados más graves de todos son los pecados contra la fe. La razón es evidente. La fe es el fundamento de todo orden sobrenatural; el pecado es pecado en cuanto ataca cualquiera de los puntos de este orden sobrenatural; es, pues, pecado máximo el que ataca el fundamento máximo de dicho orden.

Un ejemplo lo aclarará. Se ocasiona una herida al árbol cortándole cualquiera de sus ramas; se le ocasiona herida mayor cuando es más importante la rama que se le destruye; se le ocasiona herida máxima o radical si se le corta por su tronco o raíz. San Agustín, citado por Santo Tomás, hablando del pecado contra la fe, dice con fórmula incontestable: Hoc est peccatum quo tenentur cuncta peccata: "Pecado es éste en que se contienen todos los pecados". Y el mismo Ángel de las Escuelas discurre sobre este punto, como siempre, con su acostumbrada claridad. "Tanto, dice, es más grave un pecado, cuanto por él se separa más el hombre de Dios. Por el pecado contra la fe se separa lo más que puede de El, pues se priva de su verdadero conocimiento; por donde, concluye el santo Doctor, el pecado contra la fe es el mayor que se conoce".  Pero es mayor todavía cuando el pecado contra la fe no es simplemente carencia culpable de esta virtud y conocimiento, sino que es negación y combate formal contra dogmas expresamente definidos por la revelación divina. Entonces el pecado contra la fe, de suyo gravísimo, adquiere una gravedad mayor, que constituye lo que se llama herejía. Incluye toda la malicia de la infidelidad, más la protesta expresa contra una enseñanza de la fe, o la protesta expresa a una enseñanza que por falsa y errónea es condenada por la misma fe. Añade al pecado gravísimo contra le fe la terquedad y contumacia en él, y una cierta orgullosa preferencia: la da razón propia sobre la razón de Dios.

De consiguiente, las doctrinas heréticas y las obras hereticales constituyen el pecado mayor de todos, a excepción de los arriba dichos, de los que, como ya dijimos, sólo son capaces por lo común el demonio y los condenados. De consiguiente, el Liberalismo, que es herejía, y las otras liberales, que son obras hereticales, son el pecado máximo que se conoce en el código de la ley cristiana. De consiguiente (salvo los casos de buena fe, de ignorancia y de indeliberación), ser liberal es más pecado que ser blasfemo, ladrón, adúltero u homicida, o cualquier otra cosa de las que prohíbe la ley de Dios y castiga su justicia infinita. No lo comprende así el moderno Naturalismo; pero siempre lo creyeron así las leyes de los Estados cristianos hasta el advenimiento de la presente era liberal, y sigue enseñándolo así la ley de la Iglesia, y sigue juzgando y condenando así al tribunal de Dios. Sí, la herejía y las obras hereticales son los peores pecados de todos, y por tanto el Liberalismo y los actos liberales son ex genere suo, el mal sobre todo mal.

R. P. Félix Sardá y Salvany – “El liberalismo es pecado”


MONSEÑOR LEFEBVRE