miércoles, 23 de marzo de 2016

MONS. TISSIER VS. MONS. TISSIER






Hace poco más de un año, Monseñor Tissier de Mallerais dio este sermón en Chicago. Hemos traducido algunos extractos para mostrar la patente contradicción entre lo que dijo entonces y lo que declaró el pasado 21 de marzo.

MI RESOLUCIÓN Y MIS CONSEJOS: SERMÓN DE MONS. TISSIER DE MALLERAIS EN CHICAGO EL 1° DE ENERO DE 2015.

FUENTE: LA PORTE LATINE

Mis consejos para este nuevo año

Primer punto, mis consejos para este nuevo año. Mi resolución y mi dirección para ustedes, como obispo de la FSSPX, el miembro más viejo de nuestra Fraternidad. He aquí mi dirección y mis consejos.

El primero, queridos fieles, ¡conservar la Fe! Para conservar la fe. El tesoro de la Fe católica. ¡La fe de nuestros padres! ¡La fe de los mártires! ¡La fe de Roma católica! La Roma que no cambia, la Roma inmutable, la verdadera Roma, ¡nosotros pertenecemos a la verdadera Roma! Conservemos la fe de la verdadera Roma. Una fe que no cambia. Tan inmutable como Dios es inmutable. En su misterio. Entonces, por principio, primer punto: ¡conservar la Fe!

Segundo punto, tengan por seguro, queridos fieles, que no se trata de hacer compromiso ni componendas entre la FSSPX y los poderes que ocupan la Iglesia. Nosotros jamás llevaremos a la FSSPX hacia la nueva religión. ¡San Pio X no hubiera aceptado reconciliarse con la nueva religión! Así que tengan por seguro que no habrá compromiso ni componendas con los poderes que ocupan la Iglesia. Y tratemos primero de asegurar nuestra supervivencia en esta crisis de la Iglesia. Nuestra supervivencia que, tal vez, ¡será la salvación de la misma Iglesia! Por lo tanto, segundo punto, no al compromiso.

Tercer punto, nosotros aplicaremos lo que el mismo Monseñor Lefebvre escribió en su Itinerario espiritual, un libro que los aliento a leer. El último libro que escribió antes de su muerte, el itinerario espiritual, que es, como se acostumbraba decir, su testamento espiritual. Lo que nuestro Arzobispo Mons. Lefebvre escribió en 1990 para nosotros, como un testamento espiritual. Lo cito:

“¡Es un estricto deber para todo sacerdote que quiere permanecer católico, el separarse de la iglesia conciliar, hasta que la Iglesia no reencuentre la tradición del Magisterio de la Iglesia y de la fe católica!” He aquí las palabras de nuestro fundador, yo lo repito: Es un estricto deber para todo sacerdote que quiere permanecer católico, el separarse de la iglesia conciliar, hasta que la Iglesia no reencuentre la tradición del Magisterio de la Iglesia y de la fe católica de todos los tiempos”.

[...]

Sexto punto, rechacemos igualmente la mala suposición de algunos de nuestros amigos, malos amigos, que dicen que “la FSSPX está ahora en una situación anormal. Porque nosotros no estamos reconocidos por la Iglesia. La FSSPX debe regresar a una situación normal y recibir un estatuto canónico de Roma”. ¡Esto es malo! ¡Esto es falso! Nosotros no estamos en una situación anormal. ¡La situación anormal está en Roma! ¡Nosotros tenemos la fe, el Sacramento y la disposición de someternos al Papa! ¡Nosotros tenemos la Fe, el verdadero Sacramento y la disposición de obedecer al Papa! Y a los obispos. Nosotros estamos dispuestos a ello. Nosotros no estamos en una situación anormal. ¡La situación anormal está en Roma actualmente!

¡Nosotros no vamos a regresar! Estas gentes de Roma deben regresar a la Tradición. No tergiversemos la realidad. Nosotros no vamos a regresar. Pero estos Romanos deben regresar a su Tradición. A la Tradición de la Iglesia. He aquí mi sexto punto.

[…]

Nuestro Señor Jesucristo dijo, en el Evangelio, “el que persevere hasta el fin, éste se salvará”. Yo diría, ¡el que persevere en la fe hasta el fin de la crisis en la Iglesia, éste salvará su alma y la Iglesia!
  

NUEVA ENTREVISTA A MONS. FELLAY: “ESTÁ MUY CLARO QUE EL PAPA FRANCISCO QUIERE DEJARNOS VIVIR Y SOBREVIVIR”





Entrevista oficial publicada en DICI a Mons. Bernard Fellay. Si bien fue realizada el 4 de marzo, recién fue dada a conocer el 21 de marzo. ¿Quizás como respuesta a la consagración episcopal de Mons. Tomás de Aquino OSB por la Resistencia, dando un mensaje conciliador a Roma? También acaba de darse a conocer una entrevista a Mons. Tissier que apunta hacia el entendimiento con Roma, por lo que se ve que se está preparando el terreno, es decir, a los sacerdotes y fieles, para cuando venga el “reconocimiento canónico” de Francisco, que parece no tarda en llegar.

Mons. Fellay retoma sus idas y vueltas liberales, con un discurso que venimos escuchando con profusión desde el 2000 y especialmente desde el 2012.

Debajo, la entrevista en sus pasajes destacados.  Nuestros comentarios van en rojo.


¿Cómo van las relaciones de la FSSPX con Roma?

1 Las relaciones de la FSSPX con Roma desde el año 2000

Las relaciones con Roma -de hecho- son constantes, pero la palabra no es muy adecuada… en el sentido que éstas nunca han sido interrumpidas, sobre todo nunca se han roto, aunque con una frecuencia variable, una intensidad variable también… Se puede decir que, desde el año 2000, hay contactos con Roma.
Es Roma quien pidió estos contactos, con la intención de llegar a regularizar la situación de la Fraternidad [¿No es Roma quién debe regularizar su situación, regresando a la fe de siempre, a la Tradición, como decía Mons. Lefebvre? Si eso es lo que nos quieren hacer creer los acuerdistas, que regularizando a la FSSPX Roma está intentando volver a la Tradición, ¿cuáles son las muestras de ese retorno de Roma? Más bien vemos todo lo contrario: una profundización y aceleración de la aplicación de las herejías y la apostasía salidos del Vaticano II, llevados hasta sus últimas consecuencias. De lo que se entiende que no puede tenerse confianza en las “ofertas” romanas]. Hubo altas y bajas, como yo digo, pero empezando con el Cardenal Castrillón Hoyos, en el año 2000, estos contactos -por un tiempo- han sido muy constantes. Después de que establecieron nuestras famosas precondiciones, hubo un tiempo… no puedo decir suspendido, pero casi. En 2005, hubo un contacto. Y después en 2009, es decir al momento del retiro -lo que nosotros llamamos el retiro de las excomuniones, digamos: la corrección de este decreto de excomunión- [No hubo un retiro del decreto sino un “levantamiento” de excomuniones que eran inexistentes pero que al aceptarlo se aceptó su validez; Mons. Fellay acaba de reconocerlas como válidas en el reciente “interrogatorio” que le hicieran para la DW TV], hubo relaciones más seguidas, sobre todo con las discusiones doctrinales, que fueron pedidas por las dos partes, y que duraron alrededor de dos años. Enseguida hubo de nuevo, podríamos decir una nueva fase, esta vez en torno de una proposición de solución que fue doble: hubo una declaración doctrinal y hubo una solución canónica. Esto duró casi un año, pero no fue exitosa.

Luego, durante dos años, estas relaciones fueron espaciadas, para recomenzar -creo que se puede decir- con el retorno de Mons. Pozzo a Ecclesia Dei. Bajo Mons. Di Noia, hubo contactos, es verdad, pero bajo Mons. Pozzo hubo una nueva fase, esta vez doble. Por una parte, las discusiones se retomaron, discusiones doctrinales, bajo una forma más flexible, y por lo tanto no completamente oficial, pero más que oficiosas porque son los obispos que han sido enviados por Roma. Estas discusiones continúan. Yo creo que esto vale la pena. Y al mismo tiempo, en otro nivel, un poco en paralelo, hubo en el pasado mes de julio una proposición, una invitación a reflexionar [¡!] para ver cómo podríamos llegar a esta regularización canónica. Y esta vez, estas discusiones, estas reflexiones prosperaron [Es decir, están a un paso ¿de que Roma se convierta? No, de que la FSSPX expire]. No hay precipitación, ciertamente. ¿Verdaderamente se avanza? Yo creo que sí. Pienso que sí, pero de manera lenta.

2 Las nuevas proposiciones romanas estudiadas por los superiores mayores de la FSSPX

Nosotros quisimos implicar a un gran número de cofrades, de los cuales primero los superiores, en la reflexión sobre las nuevas proposiciones romanas. Creo que esto es importante. Nosotros aprendimos ciertas lecciones del año 2012 que causó fricciones [¿Fricciones? Vaya eufemismo: Mons. Fellay dividió a la Fraternidad, persiguió, censuró, expulsó un obispo, sacerdotes y fieles, prácticamente la destruyó, y ahora habla de “fricciones”] en el interior de la Fraternidad. Yo pienso una de las razones fue una falta de comunicación [Pues ahora siguen en el secretismo: de la propuesta romana nos enteramos por vía extraoficial y muy recientemente; de lo que contiene esa propuesta muy pocos lo sabrán.  El cambio producido en la comunicación fue adoptar una política de branding comercial en sus sitios web, censurando todo artículo muy crítico contra Francisco y la política de ralliement]. Fue un periodo un poco difícil. Por lo tanto esta vez nosotros elegimos otro camino para abordar estas cuestiones que demandan mucha reflexión.

martes, 22 de marzo de 2016

CAÍDA DEL OBISPO TISSIER








El hermoso carro brillante que hacía acelerar su motor pero no avanzaba ni un milímetro terminó por detenerse… El motor se detuvo hoy.

Mons. Tissier predicaba todavía la buena doctrina y la buena prudencia respecto a nuestras relaciones con Roma, pero nunca quiso seguir a Mons. Williamson en una resistencia concreta a las derivas acuerdistas de Menzingen.

Así se cumple el adagio: “el que no vive como piensa, termina pensando como vive”. Fue un obispo consagrado por Mons. Lefebvre…

Ustedes leerán aquí esta cosa increíble bajo la pluma de Mons. Tissier: Monseñor Lefebvre nunca planteó, como condición de nuestro nuevo reconocimiento por Roma, que Roma abandone los errores y las reformas conciliares”.

Siempre es una gran tristeza el ver a un combatiente bajar las armas.

Esta caída, que llega en plena Semana Santa, es ciertamente una invitación a estar “vigilando y orando pues el espíritu está presto pero la carne es flaca”.

Est hora tenebrarum 


Cita, de la entrevista publicada acá

Ahora, veinticinco años después de la muerte de Mons. Lefebvre, ¿dónde está el futuro de la Fraternidad?

Mons. Tissier de Mallerais: Las cosas se aclaran. Durante nuestra peregrinación del año 2000 a Roma, sufrimos la ofensiva del encanto por parte del Cardenal Castrillón Hoyos, que empujaba a Juan Pablo II a reconocer unilateralmente a la Fraternidad. Luego Benedicto XVI nos acordó nuestras dos “condiciones previas”: reconocimiento de la libertad de la misa tradicional y retiro (más o menos feliz, para nosotros luego para él) de las excomuniones de 1988. En 2010-2011, tuvimos las discusiones doctrinales planificadas: ¡y total desacuerdo! Nuestro Superior general Mons. Fellay estimó bueno continuar las negociaciones y eso causó bastante inquietud entre nosotros, hasta el momento en que fue claro, en mayo y junio de 2012, que Benedicto ponía todavía como condición, como lo dijo al principio sin rodeos, la aceptación del Concilio y de la legitimidad de las reformas. Fue el fracaso. Pero ahora hay de toda evidencia, por parte del papa Francisco, una disposición a reconocernos sin estas condiciones. Nosotros decimos ¡pausa! Porque las cosas avanzan y todavía tienen que avanzar.

Monseñor Lefebvre nunca planteó, como condición de nuestro nuevo reconocimiento por Roma, que Roma abandone los errores y las reformas conciliares. Incluso si dijo algo así a André Cagnon en 1990, él nunca lo hubiera hecho, porque esa nunca fue su línea de conducta, su estrategia con la Roma modernista. Él era fuerte en la fe, él no cedía en su posición doctrinal, pero sabía ser flexible, paciente, prudente, en la práctica. Para llegar a sus fines su prudencia le decía presionar al adversario, acosarlo, hacerlo retroceder, persuadirlo, pero sin embargo sin bloquearlo por las exigencias que se encontraban todavía inaceptables. Él no se negaba al diálogo y estaba dispuesto a aprovechar toda puerta abierta por el interlocutor. Es en este sentido que se ha subrayado en él un cierto oportunismo, se ha hablado de “pragmatismo”, y es verdad: es una pequeña virtud anexa a la virtud cardinal de la prudencia: la sagacidad, una sabiduría práctica, es vecina de la solertia, de la cual hablan Aristóteles y Santo Tomás (2-2, q. 48, a. unicus) y el “Gaffiot”, y que es la habilidad de encontrar los medios para llegar a sus fines.

Mons. Lefebvre pedía con esta sagacidad “que seamos por lo menos tolerados”: “Esto sería un avance considerable”, decía. Y “que seamos reconocidos tal como somos”, es decir, con nuestra práctica que se deriva de nuestras posiciones doctrinales. Pues bien, hoy en día constatamos de parte de Roma una disposición a soportar nuestra existencia y nuestras posiciones teóricas y prácticas. Yo digo “soportar” para evitar “tolerar”, pues ¡se tolera un mal!

Doctrinalmente, ya no se nos fuerza a admitir “todo el concilio” ni la libertad religiosa: ciertos errores que nosotros denunciamos están siendo considerados por nuestros interlocutores como materia de libre discusión, o a discusión continuada. Es un progreso. Nosotros discutimos, pero es necesario confesar que nosotros no cambiamos y que es improbable que nosotros cambiemos. Y en la práctica, nosotros pedimos a estos Romanos: “Reconozcan nuestro derecho de reconfirmar a los fieles bajo condición” y también “¡Reconozcan la validez de nuestros matrimonios!” Como usted ve, son serias manzanas de discordia. Será necesario que se nos reconozcan estas cosas. De lo contrario, ¿cómo nuestro reconocimiento sería vivible?

Esto puede tomar tiempo ¡pero hay un Dios! ¡Y una Mediadora todo poderosa!



MONS. LEFEBVRE RESPONDE:

  


En una conferencia a sus seminaristas en septiembre de 1988:

“Muchos de los que nos han abandonado para unirse a Roma (conciliar) no comprendieron justamente lo que es el liberalismo y cómo las autoridades romanas, desde el concilio Vaticano II, están infestadas de estos errores. Si lo hubieran comprendido, hubieran huido, la hubieran evitado, se hubieran quedado con nosotros. Pero ellos no quieren creer en estos errores ¡Es grave! Porque al acercarse a estas autoridades, uno se contamina forzosamente.
Estas autoridades están imbuidas (…) de los principios del liberalismo: necesariamente, ellas actúan de conformidad con su manera de pensar. Por consiguiente, cuando ellas comienzan a tener relaciones con nosotros, ellas imponen estas ideas, puesto que son las autoridades. Son las autoridades, nosotros somos los inferiores, entonces ellas nos impondrán sus ideas. Mientras ellas no se deshagan de estos errores, del liberalismo y del modernismo, no habrá medio de entenderse con ellas.”


Entrevista concedida a la revista Fideliter Nº 66, 1988:

lunes, 21 de marzo de 2016

RESISTENCIA CATÓLICA




El combate de la fe, la resistencia al modernismo conciliar y al liberalismo, la vigencia inalterable de la Tradición, que Mons. Lefebvre tomó como banderas al fundar la FSSPX, se continúan en la Resistencia con nuestros obispos antilberales y los sacerdotes que los siguen. Damos gracias a Dios, a Cristo Rey, a la Santísima Virgen siempre fiel y a nuestro Protector San José, por este nuevo impulso que dan a su Iglesia con un nuevo Obispo. Sabemos que al Diablo esto nada le gusta, por eso ha suscitado alborotos, contiendas, discordias, injurias, calumnias y difamaciones. “El impío urde males contra el justo, / ya su vista rechina los dientes, pero Dios se ríe de él, / porque está viendo llegar su día” (S. 36,12). Pero sabemos que “con muchas y acerbas tribulaciones” (S. 70,20) debemos ser probados para ver si amamos verdaderamente a Dios con rectitud de corazón.

Dios les conceda a nuestros Obispos la sabiduría y el tesón en el buen combate, y los proteja para que orientados por la voluntad divina, transmitan lo que han recibido.

“Bendito sea Dios, mi piedra;
Él adiestra mis manos para la pelea,
mis dedos para la guerra;
Él es mi alcázar y mi libertador,
el broquel con que me cubro;
Él es quien me somete los pueblos”
(S. 143, 1-2)



PROVERBIOS






Mejor es ser humillado con los mansos
que repartir despojos con los soberbios.

Prov. 16, 19


Suscita pleitos el hombre perverso,
y el chismoso siembra la discordia entre los príncipes.

Prov. 16,28


El malvado se deja llevar de lenguas inicuas,
y el embustero se atempera a los labios mentirosos.

Prov. 17,4


El malvado busca siempre pendencias,
pero el ángel cruel será enviado contra él.

Prov. 17,11


Mejor es encontrarse con una osa,
a quien robaron los hijos,
que con un fatuo
presumido en sus necedades.

Prov. 17,12


La doctrina del hombre se conoce por la paciencia,
y su gloria es no hacer caso de las injurias.

Prov. 19,11


El hombre sosegado es superior al valiente,
y el que es señor de sí
vale más que el conquistador de una ciudad.

Prov. 16, 32.


Es honor del hombre el huir las contiendas,
pero todos los necios se mezclan en los altercados.

Prov. 20,3

CONSAGRACIÓN EPISCOPAL: MÁS IMÁGENES

AMIGOS DA USML







domingo, 20 de marzo de 2016

EN JERUSALÉN



"Una voz vino del Cielo: Lo he glorificado y lo glorificaré todavía más
 (Juan, 12, 28).


I  LA ÚNICA PREOCUPACIÓN DE JESÚS


Nuestro Señor acaba de hacer en Jerusalén una entrada triunfal en medio de las aclamaciones en­tusiastas de la muchedumbre. Pero no se detiene en el pensamiento de su gloria personal, sino que dice a su Padre: “Padre, glorifica tu nombre…”

La glorificación del Padre, tal es la única pre­ocupación de Jesús. Más aún, Él debe pasar por el sufrimiento y la muerte antes de entrar en la gloria del Padre.

Una primera visión del cáliz se presenta a Él, como luego sucederá en Getsemaní. En su carne humana, Jesús tiembla. "Ahora mi alma se ha conturbado, y ¿qué diré? ¿Padre, líbrame de es­ta hora?” Mas ¡no! sus padecimientos no lo de­tendrán. Antes, por el contrario, Él la quiere, esa Pasión que se aproxima: "Para eso he llegado a esta hora”, porque debe servir para hacer cono­cer a los hombres el infinito amor del Padre.

Oh Padre, líbrame de todo repliegue sobre mí mismo. No permitas que me detenga en mi su­frimiento personal. Una sola cosa debe importarme: ¡Tu gloria!


II  LA VOZ DEL PADRE


¿La gloria del Padre? Únicamente al Padre corresponde hacerla triunfar a la hora señalada por Él en sus eternos designios. "Yo lo he glori­ficado (ese nombre de Padre) y lo glorificaré todavía más”, responde la voz del Padre.

¡Qué poder y qué majestad en esas palabras que resuenan de repente como viniendo "del cielo”!

En la muchedumbre que oye la voz, hay quienes se imaginan haber oído un trueno. Otros se figuran que un Ángel les ha hablado. Todos es­tán dominados por una impresión de grandeza sobrehumana. Y sin embargo el cielo está en calma, y no hay, como en Getsemaní, la voz de un Ángel: es la voz misma del Padre.

Cuando los hombres se imaginan estar traman­do una conjuración, con la ilusión de ser los due­ños de las circunstancias, el alma experimenta la necesidad de sumirse en una profunda adora­ción ante esta Majestad del Padre, que afirma en la serenidad de los Cielos su derecho absoluto y su poder de conducir los acontecimientos del modo como los tiene fijados de antemano en su plan divino y de asegurar, cuando lo quiera, la glorificación de su nombre.

Oh Divino Padre, sin duda me he figurado ne­ciamente más de una vez que yo podía trabajar para tu gloria como yo lo haría por alguna per­sonalidad genial, conquistándole con mis esfuer­zos admiradores entusiastas. Ahora yo reconozco que sólo existe para mí un medio de ser el instrumento de tu gloria: entregarme a Ti, como Jesús y con Jesús, en un impulso generoso de mi alma hecha dócilmente filial, a fin de que no en­contrando ya obstáculo en mí, puedas Tú, a través de mí, revelar tus perfecciones infinitas y servirte de mi vida y de mi muerte para manifes­tar tu gloria por medio de tu Amor Misericor­dioso de Padre.



(Mons. Emile Guerry, “Hacia el Padre”, Ed. Desclée de Brouwer, Bs. As. 1947)

MÁS FOTOS DE LA CONSAGRACIÓN EPISCOPAL DE DOM TOMÁS DE AQUINO OSB





sábado, 19 de marzo de 2016

CONSAGRACIÓN EPISCOPAL DE DOM TOMÁS DE AQUINO OSB


Fotografías propias y del Grupo Santo Tomás de Aquino











MÁS FOTOGRAFÍAS:

COMENTARIOS ELEISON - TERCER OBISPO





Número CDLIII (453)
19 de marzo de 2016

Tercer Obispo

Mons. Williamson



Dom Tomás, un monje con fe y caridad colmado,
Y ahora un obispo, por Dios (y lectores) deseado.

En el día de la consagración, con el favor de Dios, de Dom Tomás de Aquino como tercer obispo para la “Resistencia” Católica de hoy, parece apropiado reproducir el testimonio de un amigo cercano a él, el Profesor Carlos Nougué, liderando ahora una Casa de Estudios adherida al Monasterio de la Santa Cruz de Dom Tomás. Este testimonio, que muchos de ustedes pueden no haber visto, está solamente levemente adaptado del original que está accesible en el excelente sitio mejicano Non Possumus. Noten en particular la buena influencia de Corção, la conexión cercana con Monseñor Lefebvre, el rechazo de acercarse a Roma neo-modernista y los métodos stalinistas de Monseñor Fellay.
¡Kyrie eleison!

Miguel Ferreira da Costa nació en Rio de Janeiro, Brasil, en 1954. Antes de iniciar su carrera en la ley, él estudió en el Colegio San Benito en Rio de Janeiro, donde tuve la oportunidad de ser su compañero de clase por un breve tiempo. Formó parte del movimiento tradicionalista y anti-modernista organizado en torno de Gustavo Corção y de la revista Permanencia; luego inició su vida de “fiel guerrero y veterano de la guerra post-conciliar por la Fe” – dejó la carrera en la ley para devenir un monje con el nombre de Tomás de Aquino en el monasterio francés de le Barroux donde Dom Gérard era Prior en ese entonces, y fue ordenado sacerdote en 1980 en Ecône por Monseñor Lefebvre. Allí gozó de la amistad, del ejemplo y de la enseñanza del Fundador de la FSPX.
En 1987 él vino a Brasil con un grupo de monjes de le Barroux para fundar el Monasterio de la Santa Cruz en Nueva Friburgo, en las montañas atrás de Rio de Janeiro, Brasil. Pero mientras tanto, Dom Gérard, a pesar de las graves advertencias de Monseñor Lefebvre, estaba avanzando hacia un acuerdo con Roma Conciliar, al cual Dom Tomás de Aquino también estaba opuesto. Una división era inevitable. El Monasterio de la Santa Cruz, con el apoyo de Monseñor Lefebvre, devino independiente en 1988 aunque reteniendo buenas relaciones con la FSPX. Sin embargo, basado en el consejo escrito de Monseñor Lefebvre, la FSPX no iba a tener jurisdicción sobre él porque como Prior del Monasterio, él tenía que tener autonomía.

SAN JOSÉ, PADRE NUTRICIO DEL SALVADOR, CASTÍSIMO ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA Y PATRONO DE LA SANTA IGLESIA





“¿Quién ignora que San José es entre todos los santos, después de María Santísima, el más apreciado de Dios para impetrar las divi­nas gracias a favor de sus devotos?

Bien nos cumple venerar a San José, a quien el propio Hijo de Dios quiso honrar lla­mándole padre (Orig. Hm.17) Idéntica denomi­nación le dan los Evangelios (Lc.2, 33) y con ese mismo nombre lo designó también la Santísima Virgen (lbid.2,48). Si el Rey de los reyes encumbró, pues, a José a tan elevada honra, justo y debido es que nosotros procure­mos ensalzarlo en cuanto podamos... ¿Qué ángel o qué santo, dice San Basilio, mereció ser llamado padre del Hijo de Dios? ¿Puede darse mayor dignidad ni más encumbrada cel­situd, prosigue diciendo, como la de mandar al que impera sobre todos los reyes? ¡Gran con­fianza debemos colocar en la protección de San José por el señalado amor que le mereció de Dios su eminente santidad!

Y pues siendo María, como aseguran los santos, la dispensadora de todas las gracias que Dios concede a los hombres, ¿con cuánta profusión no es de creer enriqueciese de ellas a su esposo, a quien tanto amaba y del que era respectivamente amada? Y ¿cuánto no es de creer aumentase la santidad de José el trato familiar que tuvo con Jesucristo en el tiempo que vivieron juntos? ¿Qué llamas de caridad no debemos suponer ardiesen en el pecho de San José por aquel trato continuo que durante tantos años vivió unido al Hijo de Dios?”

(San Alfonso María de Ligorio - Serm. de la festividad de San José).


Acordaos, oh purísimo esposo de María Virgen y protector mío San José, que jamás se ha oído decir que habiendo alguno invocado tu protección y pedido tu ayuda, no haya sido consolado. Con esta confianza vengo a tu pre­sencia y me encomiendo fervorosamente a ti ¡Oh! no desprecies mi oración, oh Padre virgi­nal del Redentor, sino recíbela piadosamente. Amen.


viernes, 18 de marzo de 2016

AMOR A DIOS





“La mejor manera de descubrir si tenemos el amor de Dios
 es ver si amamos a nuestro prójimo”.


Santa Teresa de Jesús

LA RESISTENCIA NO ES OTRA COSA SINO LA TRADICIÓN QUE CONTINÚA





S.E. Monseñor Lefebvre.

Al Cardenal Ratzinger, el 14 de Julio de 1987:

“Eminencia... Vd. ha intentado demostrarme que N.S.J.C. no puede  y no debe reinar en las sociedades... eso es la descristanización. En nuestros seminarios... todo se encamina hacia el Reino de N.S.J.C..., nosotros trabajamos para la cristianización, es imposible que nos entendamos.” (Retiro sacerdotal, Septiembre 1987)



“Tanto esta nueva consagración como la de Mons. Faure podrán ser criticadas, mas para quien considera atentamente las razones, se trata de consagraciones motivadas por el mismo motivo que las de 1988: el hecho de que la cátedra de San Pedro está ocupada por enemigos de Nuestro Señor. Es un hecho doloroso, pero es un hecho. Negarlo prueba irrealismo (…) Esta nueva consagración no tiene sino los motivos que hicieron actuar a Mons. Lefebvre, ni más ni menos. La única diferencia está en las circunstancias especiales en relación con las autoridades de la Fraternidad, pero en relación con Roma y la crisis, las razones son idénticas en todos los sentidos”.
(Dom Tomás de Aquino  OSB, Marzo 2016)