sábado, 24 de octubre de 2015

EL PADRE SUELO MEJORA









24 de Octubre de 2015

Estimados fieles,

Ayer el Padre estaba en estado crítico y deteriorándose, pero ahora tanto los problemas de hígado y riñón han sido solucionados profesionalmente.

Sorpresivamente también, el corazón está mucho mejor hoy. Entonces los doctores concluyeron que el Padre ya no estaba en estado crítico, se ha mejorado y ahora está estable. Ahora también puede respirar por sí mismo.

Todavía no hay respuesta por parte del Padre. Estamos esperando los resultados del electroencefalograma y esperamos que se despierte dentro de los siguientes tres días. De lo contrario tememos un coma prolongado o permanente. Algunas veces abre sus ojos, responde al dolor y tanto el Hermano John como yo creemos que comprende cuando le hablamos.

Entonces le dije que muchos de ustedes están rezando por él, y esta hermosa Fiesta de San Rafael sería el día perfecto para que nos mostrara cuán poderosa es la medicina de Dios.

Nuestras finanzas están en rojo, se nos piden 300.000 pesos y contando. Los medicamentos de desintoxicación fueron muy caros. Algunas personas han venido en nuestra ayuda y estoy dispuesto a detener la construcción del proyecto de Maasin, pero ustedes nunca nos dejan caer.

Dios sea bendito y los bendiga.

 In Iesu, Maria et Raphael,

 François Chazal+
  

13 MESES DE ORACIÓN POR LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO





Estimados amigos,

Desde luego no estamos seguros, pero es posible que esta sea la última oportunidad para hacer una oración fuerte y unificada de un año de duración para la consagración de Rusia. Decimos esto porque el año 2017 es el centenario de las apariciones de Fátima. Algunos opinan que los 100 años (de acuerdo a lo que dijo Nuestro Señor sobre el Rey de Francia) no se cumplirán hasta el 2029 y es posible que sea cierto, pero como no tenemos la seguridad, nos gustaría que este próximo año demos todo por esta intención.

Empezaremos una oración conjunta durante 13 meses para la Consagración de Rusia empezando el 13 de noviembre de 2015 y concluyendo el 13 de Diciembre de 2016.

Este tiempo de oración incluirá rosarios ofrecidos por todos los grupos del Rosario Perpetuo que están rezando por la Consagración de Rusia. También incluirá Rosarios en familia o individuales que ustedes ofrezcan por esta intención, para que enviándolos, sean puestos en el Ramillete Espiritual. También incluye Comuniones Espirituales que quiera mandarnos y las Misas que usted quiera ofrecer por esta intención.

Estamos invitando sacerdotes que quieran estar disponibles para cualquiera que desee que celebren una Misa por esta intención. Por favor sean pacientes, pues algunos no son fácilmente contactados debido a sus múltiples actividades.

La información sobre los sacerdotes puede encontrarse ACÁ

Pueden enviarnos sus Rosarios, Misas, Comuniones Espirituales poniendo un comentario ACÁ o bien escribiéndonos a cruzadadelrosario@yahoo.com

Si usted tiene una decena del Rosario Perpetuo, no tiene que enviarnos sus totales.

Si usted no tiene una decena y quisiera una o conoce a alguien que quiera una, por favor deje aquí un comentario o escríbanos al correo mencionado arriba.

Muchas gracias a todos. ¡Que nuestras oraciones sean escuchadas! Por favor pida a sus amigos y familia que se unan a este esfuerzo. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Nuestra Señora de Fátima!



SAN RAFAEL ARCÁNGEL





SAN RAFAEL MEDICINA DE DIOS. 
Sermón de San Buenaventura sobre los ángeles


El nombre Rafael significa medicina de Dios. Y aquí hemos de notar que la liberación del mal se obtiene mediante los tres beneficios que Rafael nos hace al curarnos. Médico celestial nos sana de las enfermedades del alma, conduciéndonos, primeramente, a la amarga contrición. También a nosotros, amados hermanos, los ángeles nos están hablando continuamente de los beneficios de Dios y haciéndonos memoria de ellos: ¿Quién te ha creado? ¿Quién te ha redimido? ¿Cómo te has portado con él? ¿Por qué le ofendiste? Ahora  bien, si consideramos estas cosas como es debido, no podremos menos que llorar.

En segundo lugar, Rafael nos libra de la esclavitud del demonio recordándonos la Pasión de Cristo. Nada hay comparable a la Pasión de Cristo para librarnos actualmente de la servidumbre del demonio, y que esta Pasión tiene su raíz en su Corazón. El Corazón es, en efecto, la fuente de todo calor vital. Si pones, por consiguiente,  el Corazón de Cristo, o lo que es lo mismo, la Pasión que sufrió, cuya raíz era la caridad y cuyo manantial el ardor que lo consumía, si lo pones sobre las brasas, o sea, sobre tu memoria enardecida por el fervor, al punto huirá el demonio sin que pueda dañarte.

En tercer lugar, nos libra de la enemistad de Dios en que incurrimos al ofenderle, excitándonos a la oración perseverante.  Los ángeles nos reconcilian, en cuanto de ellos depende, con Dios. En cambio, nuestros acusadores ante Dios son los demonios. Los ángeles nos excusan cuando presentan a Dios nuestras oraciones, aquellas oraciones que ellos mismos nos excitan a hacer devotamente. ¿Aspiras a aplacar a Dios a quien ofendiste? Ruega devotamente. 





COMENTARIOS ELEISON - SÍNODO DE OBISPOS




Número CDXXXII (432)
24 de octubre de 2015

Sínodo de Obispos

Mons. Williamson




La Ley de Dios pertenece a Dios y no al hombre.
Esté con Cristo, obedezca lo mejor que logre.

Cuando la reunión de tres semanas de los obispos católicos de todo el mundo abrió en Roma el 4 de Octubre para discutir cuestiones sobre la familia, muchos Católicos temieron que socavaría la doctrina moral inmutable de la Iglesia, especialmente dado que el Papa Francisco está tan decidido a comunicarse con el inmoral hombre moderno. Sin embargo, los Católicos con mentalidad tradicional han sido animados por la emergencia, antes y durante el Sínodo, de sustancial resistencia por parte de unos prelados de la Neo-Iglesia a cualquier tal socavamiento. Solamente mañana se conocerán los resultados del Sínodo, pero algunas cosas son claras al margen de lo que esos resultados puedan ser.

En primer lugar, que nadie diga que no hay nada católico que quede en la Iglesia Católica oficial. El Conciliarismo puede bien haber infectado la fe y la moralidad de muchos, aún de la mayoría de sus prelados, pero reclamar que todos son totalmente corruptos es injusto y una sobresimplificación. Está claro que un número de ellos están haciendo lo mejor que pueden para defender la ley moral de Dios.

En segundo lugar, sin embargo, estos (en este respecto) buenos prelados están luchando desde una posición débil porque el dogma es el fundamento de la moralidad, y con el Vaticano II la Neo-Iglesia abandonó el dogma. El dogma fundamenta la moralidad porque, por ejemplo, si Dios, Cielo e Infierno (dogma) no existen, entonces, ¿por qué debería yo obedecer a los Diez Mandamientos (moralidad)? Y, el Vaticano II con su Declaración sobre la Libertad Religiosa destrozó al dogma porque si, tal como es allí enseñado, un Estado debe reconocer el derecho de todos sus ciudadanos a practicar en público la religión de su elección de ellos, entonces Jesucristo no puede ser Dios. Esto porque si Él lo es, entonces el Estado, proviniendo tanto de Dios como todos los hombres que lo componen provienen de Dios, no puede otorgar tal derecho a religiones que niegan que Él sea Dios, y si el Estado otorga tal derecho, eso es implícitamente negar que Jesús sea Dios. Así, 50 años antes del Sínodo, el Vaticano II socavó por adelantado a todos los subsecuentes defensores de la moralidad cristiana, al margen de cuán decentes estos hombres puedan ser, a menos que ellos repudien al Vaticano II.

Es por eso que, en tercer lugar, como John Vennari argumenta (uno no necesita estar de acuerdo con todo lo que él dice), el truco esencial de aquellos que buscan en el Sínodo cambiar la moralidad católica ha sido la “vuelta hacia el hombre” subyaciendo todo lo del Vaticano II. Aquí está el truco: “La Iglesia de Dios es para el hombre. Verdad es, Dios no puede cambiar, pero Su Ley debe ser para el hombre, y la Ley de ayer no es más para el hombre de hoy. Por consiguiente, esa Ley debe ser adaptada a los tiempos modernos”. Sin embargo, la Iglesia católica fue comprada con la Sangre de Cristo no para derribar a Dios al nivel del hombre, sino para elevar al hombre a Dios, y para proveerle a través de Cristo con los medios para ser así elevado.

Y, en cuarto lugar, como dice Michael Voris (uno no necesita estar de acuerdo con todo lo que él dice), el Sínodo ha estado lleno de “balbuceo de obispos”. Esto es así porque muchos Neo-Obispos nunca habrán sido apropiadamente enseñados la doctrina católica. Además han bien podido aprender que no hay tal cosa como verdad inmutable. Gracias al Vaticano II sus mentes de ellos están a la deriva entre la moralidad y la anti-moralidad de todas las religiones del mundo. No es de sorprender si sus mentes están sin rumbo, y si de sus bocas sale el balbuceo.

Y, en quinto lugar, como un honorable colega de la Fraternidad San Pío X dice (él ha sido criticado anteriormente en estos “Comentarios”), aún si el Sínodo fuera a cerrar mañana con conclusiones enteramente católicas, todavía la ley moral de Dios habrá sido socavada por el mero hecho de haber sido cuestionada en puntos principales por mucho tiempo, oficialmente y en público. Más aún, este Sínodo parece seguro que reposa aún verdaderas conclusiones no en la verdad objetiva de ellas sino en el voto de los obispos, de manera que los liberales podrán retornar el año próximo o el siguiente año para un voto luego del otro, hasta que finalmente obtengan lo que desean. A ellos hoy pertenece el juego del voto.


Kyrie eleison.

AGONIZA EL P. SUELO



De izq. a der. P. Kramer, P. Chazal, P. Suelo.





Estimados todos,

El P. Suelo sufrió un derrame cerebral en la isla Polillo, provincia de Quezon, Filipinas y ahora está en el hospital, totalmente inconsciente y sin reacción alguna. Tiene un coágulo tanto en el cerebro como en el corazón, su diabetes y la condición de su hígado empeoran, empieza a tener complicaciones en los pulmones, y altos niveles de bacterias se observan en su sangre. Ahora sólo un milagro puede salvarlo. Si nos deja ahora, dejará muchos grupos de fieles en Filipinas algunos de los cuales están en condición precaria pues aún son débiles o acaban de llegar del novus ordo. No tengo idea cómo lo voy a reemplazar ahora. El P. Suelo ha sido un gran luchador. El hermano John y yo vamos hacia Manila esta tarde, pero por favor, inclúyanlo en sus intenciones y en sus misas y oraciones. El P. Fortin, de la FSSPX, aceptó darle los últimos sacramentos anoche, y esto fue muy amable y caritativo de su parte. Todavía hay bondad en nuestros antiguos cofrades. No creo que podamos escapar de esta pesada cruz esta vez.
In Iesu et Maria,

Francois Chazal+

RESPUESTA DE LOS DOMINICOS DE AVRILLÉ AL P. BOUCHACOURT






SEIS OBSERVACIONES DE LOS DOMINICOS DE AVRILLÉ


Sobre el comunicado del P. Bouchacourt publicado:
-en el sitio   La Porte Latine el 1° de julio de 2015; 
-luego en Fideliter n.º 227 de septiembre-octubre de 2015, págs. 62-63.

1. Leemos en el comunicado: “Por medio de conferencias, en las publicaciones y en su sitio de internet, ellos [los dominicos de Avrillé] acusan a los superiores de la FSSPX de abandonar el buen combate de la fe para conducirla hacia un acuerdo a cualquier precio con las autoridades romanas”. Esto es inexacto. Nuestro desacuerdo con el superior general de la Fraternidad San Pio X viene de que éste último está dispuesto a un acuerdo práctico con las autoridades que aún profesan los errores conciliares. De 1988 a 2012, la Fraternidad mantuvo este sabio principio: “No al acuerdo práctico con Roma sin previo acuerdo doctrinal”. Este principio fue todavía claramente afirmado por el capítulo de 2006: Los contactos que la Fraternidad mantiene episódicamente con las autoridades romanas, tienen como único objeto ayudarlas a recuperar la Tradición que la Iglesia no puede renegar sin perder su identidad, y no la búsqueda de una ventaja para ella misma, o de llegar a un imposible “acuerdo” puramente práctico. En marzo de 2012, Mons. Fellay anunció que él abandonaba este principio (afirmando: “no se trata de un principio, sino de una línea de conducta”). Este abandono ha sido avalado por el capítulo de julio de 2012. Desde entonces, a pesar de numerosas peticiones, Mons. Fellay se negó a regresar al antiguo principio. El 31 de mayo de 2015, escribimos al P. Bouchacourt: “Es porque queremos conservar este principio -que es el testamento de Mons. Lefebvre- que usted se dispone a condenarnos. O más bien que Mons. Fellay se dispone a condenarnos de nuevo por su boca”.

Leemos en el comunicado: “Los dominicos de Avrillé son incapaces de demostrar cuáles son los actos planteados por el Superior General que manifieste que “Menzingen  está traicionando el combate de la fe”. Las palabras entre comillas nos han sido erróneamente atribuidas: nosotros no somos los autores (ver Le Sel de la terre 92, pág. 141). Lo que decimos nosotros, y es evidente de acuerdo al n°1, es que Menzingen ha cambiado de línea de conducta en sus relaciones con Roma, lo que ha causado la pérdida de confianza de una gran parte de los tradicionalistas.

2. El comunicado nos acusa de haber publicado una “correspondencia confidencial con Mons. Fellay” en Le Sel de la terre 89, págs. 215-220. Basta con consultar el texto publicado para ver que  no hay confidencialidad en estas cartas. Monseñor Fellay nos prohibió toda colaboración con la FSSPX, privándonos de las ordenaciones y de los óleos santos. Es normal que nosotros hiciéramos saber las razones sobre las cuales pretendió apoyarse y también que la ruptura venía de su parte y no de la nuestra.

3. Leemos en el comunicado: “la única razón invocada para justificar este acto [la consagración episcopal de Mons. Faure] reposa sobre la acusación sin prueba que la FSSPX habría abandonado el combate de la fe”. Esto es inexacto. Nosotros expusimos varias razones objetivas graves que justifican la consagración episcopal de Mons. Faure (ver Le Sel de la terre 92, págs. 139-170, y 93, págs. 200-208), y notablemente el hecho que Mons. Fellay niega las ordenaciones e incluso los santos óleos (necesarios para varios sacramentos, en particular la extrema unción) a nuestra comunidad y a algunas otras que no comparten la nueva política establecida en 2012.

4. El comunicado se apoya en las declaraciones de Monseñor Lefebvre durante una reunión en Ecône el 4 de julio de 1988: “Nunca quisimos una organización de la Tradición ni una presidencia de tal asociación; pero es un hecho que la Fraternidad es la columna vertebral de la Tradición, su instrumento providencial, sobre el cual deben apoyarse todas las iniciativas de Tradición”. Como lo dijo Mons. Lefebvre, se trataba de un hecho (de facto) y no de un derecho. Este hecho hubiera podido perdurar todavía mucho tiempo, si Mons. Fellay no hubiera tomado la iniciativa de romper la unidad de la Tradición al cambiar la línea de conducta respecto a Roma y excluyendo a Mons. Williamson del capítulo de 2012, expulsándolo luego de la Fraternidad porque él no aprobaba este cambio de línea de conducta.

5. Leemos también: “Este comunicado quiere restablecer la verdad”. Al mismo tiempo nos acusa de “propagar y mantener la desconfianza respecto a las autoridades”, de “denigrar la autoridad del sucesor de Mons. Lefebvre”, de “crear una dialéctica entre los miembros de la Fraternidad y sus superiores”, de “maniobras subversivas”, de ser “los cómplices de una obra nefasta”, de “causar un perjuicio grave al bien común de la Tradición”, esto por las “tomas de posición repetidas”, de instalar “la desconfianza, la división, el espíritu de partido y de denigración”, “de acusaciones mentirosas”, “de sembrar la duda y la división en las filas de la Tradición y de debilitar sus fuerzas” por “maniobras subversivas”. Casi nada…

La verdad es la adecuación con la realidad. Así, ante “tantas acusaciones mentirosas”,nosotros nos conformamos con decir a los lectores del comunicado: “Vengan y vean” “Lean nuestras publicaciones (Le Sel de la terre, La Carta de los Dominicos de Avrillé) y vean si lo que allí se encuentra es conforme a la descripción melodramática del comunicado. La realidad es que, a pesar de la divergencia con el superior general por el hecho de su nueva política romana, nosotros seguimos siendo amigos de la Fraternidad, en tanto dependa de nosotros, y deseamos que ella logre superar la crisis que atraviesa desde el 2012.


DU CRAY: "EL PAPA HA DECIDIDO REGULARIZAR LA FSSPX POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS"



Du Cray, vocero oficioso laico de la Neo-FSSPX.




Jacques Régis du Cray es un laico francés miembro del GREC, y que bajo los seudónimos de Ennemond y Come de Previgny, le es permitido, por el Padre Lorans, preparar las opiniones de los fieles diciendo en voz alta lo que la jerarquía de la Fraternidad por ahora calla o dice en voz baja (ver aquí). Es una suerte de vocero oficioso laico de la FSSPX. Comentando en “Le Forum Catholique” la noticia del Arzobispo Guizzoni que pidió a la FSSPX celebrar misa en una de sus parroquias, Du Cray expresa:

"El papa ha decidido regularizar la Fraternidad San Pio X por las buenas o por las malas. Lo demostró hace algunas semanas decidiendo por su propia iniciativa el permitir a los sacerdotes de la FSSPX confesar sin sufrir ningún reparo sobre la validez de los sacramentos que administran. Canonistas romanos indicaron que el gesto era de una importancia considerable pues él confirió una cuasi-jurisdicción a la FSSPX.

El anuncio pasó como una carta en el correo. Aunque hubo obispos diocesanos que refunfuñaron luego del Motu Propio y del levantamiento de las excomuniones, esta vez nadie protestó. Después de diez años de estar siendo anunciada continuamente, la regularización de la Fraternidad parece haber sido aceptada en los espíritus. El arzobispo de Ravenne sólo se pone en este contexto al recurrir al ministerio de los sacerdotes que el pontífice romano solicita por el bien de las almas pidiéndoles absolver sus pecados.

A decir verdad, han existido precedentes puntuales. Durante una peregrinación de la Fraternidad a Lourdes hace algunos años, el obispo del lugar hizo la petición a la sociedad religiosa para obtener los servicios de los sacerdotes con el fin de celebrar la misa tradicional prevista por la diócesis, debido a que el celebrante habitual no pudo venir. Por lo tanto, las recriminaciones y acusaciones de cisma parecen haber terminado. Sólo aquellos que congelaron su espíritu en 1988 podrían eventualmente recurrir a este género de conjuros.

Por el lado del movimiento resistente será difícil poner obstáculos en la acción de aquél que poco a poco enciende las bombillas del reconocimiento canónico. A menos de negarle este poder y de reducirlo, no al cargo de pastor de la Iglesia universal -lo que él es- sino al de gurú de la secta conciliar".

LA REVOLUCIÓN Y EL LIBERALISMO SE IDENTIFICAN





«El liberalismo y la Revolución son una misma cosa. El liberalismo es la doctrina de la Revolución, y la Revolución es la aplicación práctica del liberalismo. Esta práctica, como también la teoría, puede ser más o menos lógica, pues hay la Revolución moderada y la Revolución radical; pero entre una y otra no hay más diferencia que aquella que distingue el torrente cuando rompe su dique, del torrente cuando inunda la campiña; o sea la diferencia que va entre el principio y las consecuencias. Lo cual comprenderemos mejor aun considerando la inexorable necesidad por la que los pueblos que se han dejado seducir por la mentira del liberalismo, se ven obligados a beber todo el cáliz de sus consecuencias».


R.P. Henri Ramière

sábado, 17 de octubre de 2015

LA GRATITUD DE JESÚS - MONS. JUAN STRAUBINGER





Para entrar a fondo en el misterio de Jesús conviene mirarlo tal como El se presentó al principio: simplemente como un hombre -el Hijo del hombre—, enviado para buscar la gloria del que lo envió, dando a los hombres noticia de que Dios tiene corazón de Padre, es decir de amor y misericordia. Ya nos revelará El, al final, el complemento de ese mismo misterio, haciéndonos saber, por los Apóstoles del N. T., que El mismo con su Redención nos convirtió, de simples creaturas que éramos, en hijos verdaderos de ese Padre, exactamente lo mismo que El. Y esto bastará para que nuestra gratitud le entregue a ese Bienhechor cada latido de nuestro corazón. Pero al principio, antes que la gratitud hemos de buscar la admiración y simpatía, pues el hombre es más capaz de ser ingrato cuando no admira ni ama.

I

Jesús rebosaba de agradecimiento hacia su Padre, que eternamente le da el Ser de Hijo divino. Quería que nosotros también supiésemos las maravillas de ese Padre, para hacerlo amar por nosotros como El lo ama. Desde luego nos hace saber su característica en tal empresa: “Yo no busco mi gloria” (Juan VIII, 50). Es decir, sólo me interesa que vosotros conozcáis, para admirarlo y amarlo, a Ese que me envió. Por eso no le importa a Jesús cuando lo insultan o desprecian a Él. Lo único que quiere es que presten atención a sus palabras para que puedan comprender esas revelaciones que viene a hacer sobre su Padre, para que podamos creerlas, pues son demasiado admirables y asombrosas para creer que son ciertas si no las escuchamos como niños que todo lo creen a su padre, sin ponerlo en duda ni pretender juzgarlo.

De ahí que, para mostrar de antemano su veracidad y su derecho a ser creído así, por su sola palabra, Jesús hace toda clase de milagros, muestra el cumplimiento de las profecías en El y en su precursor que lo anuncia, e invoca el testimonio visible del Padre en el Bautismo, en el Tabor y en su propia Resurrección que de antemano anuncia, y el testimonio invisible pero interior del Espíritu Santo, el “lumen cordium”, que nos hará comprender que su doctrina es de Dios si la escuchamos dispuestos a aceptarla sin doblez (Juan VII, 17). Si le creemos, nos hará beber de la fuente de aguas vivas (Juan IV, 10), y nos inundará con los ríos de esa agua que brota del corazón de aquel Hombre maravilloso (Juan VII, 58 s.), que habló como nadie habló jamás según confesaron sus propios perseguidores (Juan VII, 46).

Por eso, habiendo dado así previamente esas pruebas de que Dios estaba con Él, Jesús no se preocupaba ya de buscar “testimonios de hombres” para apoyar sus palabras (Juan V, 34), como hacían los escribas y fariseos, sino que hablaba como quien tiene autoridad (Mat. VII, 29). Es decir que enseñaba como Maestro por excelencia, esto es, como uno que sabe más que el discípulo y tiene derecho a ser creído por su sola palabra. Poco a poco va mostrando que El es el Maestro único, la Sabiduría encarnada, hasta que dice claramente que después de El no hay que llamar maestro a nadie más, sino que todos somos hermanos y que sus discípulos han de enseñar a todas las naciones, pero no verdades propias, que son tan mezquinas, sino las mismas cosas que El enseñó (Mat. XXVIII, 20).

Pero esas cosas que El enseñó no eran de El sino de su Padre (Juan XII, 49 s.). Jesús quiere anunciar a su Padre como el Bautista lo anunció a Él, es decir, en forma que el heraldo disminuya para que crezca el anunciado (Juan III, 30). Yo no quiero mi gloria… no busco gloria de hombres... Yo glorifico a mi Padre y vosotros me insultáis (Juan VIII, 49).

II

Con este motivo nos enseña Jesús una verdad inapreciable en el orden psicológico y moral, que nos servirá siempre de piedra de toque para descubrir, en nosotros y en los demás, el apostolado verdadero y el falso. Esa verdad profundísima y sencilla a un tiempo, como todas las de Jesús a quien los niños entienden más que los sabios (Luc. X, 21), esa verdad es la que El aplica ante todo a Sí mismo, diciendo que el hombre veraz y sin injusticia se conoce en que no busca gloria para él, sino para su mandante (Juan VII, 18). Tal fué el sello con que se presentó también como el pastor bueno, señalando como ladrones y salteadores a los pastores de antes, es decir, a los falsos profetas, cuya característica a través de toda la Biblia es la de robarse para sí esa gloria a que sólo el Padre tiene derecho, y profanar su tremenda misión cosechando simpatía personal o ventajas y diciendo, como de parte de Dios, cosas que El no ha dicho (Deut. XVIII, 20).

En todo esto vamos viendo a Jesús como hombre: en su actitud de apóstol, de enviado, de predicador humildísimo. Era el “Servidor de Yahvé" (Is. XLII, 1 ss.; Mat. XII, 18), que había tomado forma de siervo (Filip. II, 7) y que estaba entre los hombres “como el sirviente" (Luc. XXII, 27). Y así también enseñó a los suyos a que el primero fuese como el más bajo servidor de los demás (Luc. XXII, 24 ss.), hasta el extremo de lavarles los pies como El lo había hecho (Juan XIII, 13 ss.).

¿Por qué toda esta humildad? Porque era la condición indispensable para que su predicación tuviese el sello de la sinceridad, sin que su propia gloria o provecho o triunfo del amor propio pudiese mezclarse con la pura glorificación del Padre, que El buscaba con tal ardor que le llama “mi alimento" (Juan IV, 31-34).

COMENTARIOS ELEISON - ANGUSTIA DE PADRE



Número CDXXXI (431)
17 de octubre de 2015

Angustia de Padre

Mons. Williamson




Un padre de familia, ¿no sabe adonde virará?
Querido Padre, ¡Nuestro Señor nunca le traicionará!

Su Excelencia,

Lamento molestarlo, pero soy un padre responsable de llevar al Cielo muchas almitas que Dios me ha confiado, y nunca he estado tan perdido o confundido acerca de cómo hacerlo como lo estoy ahora. Trato de no sentirme desesperanzado al ver tanto mi mundo católico como el resto del mundo, en una caída en picada casi lista para estrellarse y quemarse. Un funcionario en los Estados Unidos de hoy en día es enviado a la cárcel si rechaza otorgar una licencia para un casamiento del mismo sexo. ¿Qué otro desastre sigue? Pero continúo esperanzado porque Dios nos ha dado muchos niños y otro está en camino. De hecho, ¿Por qué Dios está permitiéndonos traer más niños a este mundo cuando parece que estuviera por terminar? ¿Deberíamos mi esposa y yo prepararnos para verlos martirizados? Hasta ahora yo no había encontrado muy fácil la devoción a Nuestra Señora, pero ahora aún yo me encuentro recurriendo a Ella.

El problema inmediato es lo que ha pasado recientemente en nuestra parroquia local católica Tradicional. Nos mudamos aquí para garantizar, para los niños especialmente pero para nosotros también, la verdadera Misa y una formación católica. ¡Ay!, muchas cosas han salido a la luz que nos han dejado escandalizados, confundidos y sintiéndonos derrotados. Parece haber en juego influencias demoníacas, y hemos tenido que preguntarnos si incluso los sacerdotes no están bajo el malvado agarre de estas influencias, porque no son los mismos sacerdotes que hemos conocido un año atrás. Durante el último año hemos hecho todo lo que podíamos para ayudar, pero en vano. Hemos seguido asistiendo a Misa allí y tambien rezando, ayunando y haciendo Novenas con la esperanza que las cosas cambiaran. Hemos “vigilado y rezado”, y como la esposa de un alcohólico, hemos hecho excusas para ellos por tanto tiempo como pudimos. Pero finalmente han ocurrido cosas que nos empujan a buscar algo en otro lado, si queremos que nuestros niños no sufran la confusion acerca de su fe.

Entonces, ¿a donde vamos ahora? Obviamente quiero que los niños reciban los Sacramentos y sigan creciendo en la fe por asistir a una Misa válida, siempre que la tengamos. Para criar estas almas de los niños para Cristo, mi esposa y yo también necesitamos absolutamente las gracias de la Misa. Queremos vivir lejos de las grandes ciudades. Mi situación laboral es tal que puedo buscar trabajo en cualquier lugar en Estados Unidos. ¿A dónde vamos?

EL ARTE DE DECIDIRSE BIEN – JOSEF PIEPER



La más elevada en rango entre las cuatro virtudes cardinales es la prudencia. He aquí una idea poco familiar para nosotros, si es que nos dice algo. A este respecto aún no me he explicado con todo detalle. La prudencia, estrictamente considerada, no se sitúa al nivel que la justicia, fortaleza y templanza; no es ni la mayor ni la más bella de cuatro hermanas, sino la madre — por seguir con la misma imagen — de las virtudes: genitrix virtutum, como la llama Tomás. Esto significa, hablando ya sin metáforas, que sólo puede haber justicia, fortaleza y templanza en razón de la prudencia. La prudencia es la condición previa de la bondad moral (bonitas). De nuevo nos topamos aquí con el uso común del lenguaje, que a menudo no traza una neta línea divisoria entre el prudente y el que se despabila o da maña precisamente para eludir esa bondad («¿Crees que va a dar la cara por su idea? ¡Para eso es demasiado listo!, ¡demasiado prudente!»). Pero dejemos de momento a un lado este aspecto lingüístico y abordemos la cuestión que nos interesa: ¿qué quiere darnos a entender la antigua doctrina de la vida cuando afirma que, siempre y por necesidad, el hombre es a la vez bueno y prudente; mejor aún, primero prudente y luego, en razón de su prudencia, bueno? La respuesta es algo no muy alejado de nuestra manera habitual de pensar y hablar: Para obrar el bien se requiere un conocimiento previo de la realidad; el que no sabe cómo son y están las cosas es absolutamente incapaz de hacer el bien in concreto. En este caso, por ejemplo, no basta la «buena intención» sin más, el querer ser justo. La expresión tantas veces repetida, «ver las cosas como son», no debe tomarse a broma; se trata de una elevadísima exigencia y una empresa que entraña múltiples riesgos. Goethe nos brinda esta sentencia: «En el hacer y actuar, lo que ante todo importa es captar perfectamente los objetos y tratarlos conforme a su naturaleza”.

Muy bien dicho, pero tales objetos no son meras entidades neutras que se ofrecen a la pura «contemplación», sino cosas que delimitan e integran una situación decisoria; son, en el sentido más enérgico, lo concreto, que cambia constantemente y pone nuestro interés en juego, aunque de modo muy indirecto. Lo que aquí se nos pide es reducir ese interés al silencio, como requisito para oír y percibir algo. Todo el mundo sabe esto, ya se trate de reconstruir un accidente de tráfico o, con motivo de un conflicto, ponerse en grado de emitir un juicio justo. Cuando una de las partes interesadas no acierta a ver los acontecimientos tal y como se han desarrollado de hecho, no hay esperanza alguna de arreglar el asunto, ya que no se cumple la primera condición necesaria para poder continuar. Este primer requisito — de toda decisión moral — consiste en ver y considerar la realidad. Cierto que el ver no constituye sino la mitad de la prudencia; la otra mitad es «traducir» ese conocimiento de la realidad en el decidir y obrar. Podría decirse que la prudencia es el arte de decidirse bien, o sea correcta y objetivamente, ya tenga esto relación con la justicia, fortaleza o templanza. Mas ¿no se le pide aquí demasiado al hombre normal y corriente? Daremos a esta objeción una doble respuesta. En primer lugar (aunque en definitiva siempre es uno solo, la persona moral, quien autoriza la decisión y debe asumirla, no pudiendo desligarse de tal responsabilidad), el conocimiento de la realidad es por naturaleza una tarea que ha de acometerse solidariamente; en esta empresa, cada uno necesita de los demás. Por eso los antiguos han estimado siempre que la instrucción, es decir, el aceptar ser informado de algo, forma parte integrante de la virtud de la prudencia. Pero, claro está, esa disposición a dejarse instruir, que al fin y al cabo incumbe únicamente a la persona moral en lo que toca a la decisión, no debe ser traicionada ni burlada; mirándolo desde otro ángulo, se hace aquí patente el significado de la presencia pública de la verdad y también, en el aspecto negativo, su encubrimiento público (por ejemplo mediante la manipulación publicista del idioma o su abuso en los medios de comunicación social), tanto para la colectividad como para el que ha de tomar la decisión.

La segunda faceta de mi respuesta (a la pregunta de si, al exigírsele al hombre medio ser «prudente», no se le pide demasiado) es la siguiente: por prudente o «sabio» no se entiende aquí «docto», ni instruido en la acepción ordinaria de esta palabra. Se requiere, con todo, cierta especie de «sabiduría», que por otra parte es accesible a cualquiera. Se trata de aquella objetividad desinteresada de la que habla un retruécano latino muy traído y llevado en Europa durante siglos, hasta el punto de convertirse en tópico: Cui sapiunt omnia prout sunt, hic est vere sapiens, «Al que le saben todas las cosas como son, ése es el verdadero sabio».”


Pieper, Josef: Antología, Herder, Barcelona, 1984, 61-64.