lunes, 24 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD


DESEAMOS A NUESTROS LECTORES Y BENEFACTORES UNA SANTA Y FELIZ NAVIDAD

QUE LA GRACIA DE NUESTRO SALVADOR LOS ACOMPAÑE EN EL COMBATE CONTRA EL PODER DE LAS TINIEBLAS Y LA REINA DEL CIELO LOS PROTEJA Y CONSERVE FIELES A DIOS





sábado, 22 de diciembre de 2012

PROFETIZAN PRONTO FIN DEL MODERNISMO


EL SUEÑO LIBERAL DE LOS DIRIGENTES DE LA FSSPX




Tomado de Non Possumus

Los liberales se contradicen a sí mismos continuamente porque están en un sueño que se opone a la realidad
 (Monseñor Williamson, Conferencia en Bristol N° 10)

El Padre Bouchacourt, en un artículo titulado "El canto del cisne" sobre el 50 aniversario del Concilio Vaticano II ( publicado aquí) nos dice:

Este 50º aniversario (del Vaticano II ndlr) no es más que el canto del cisne de la Iglesia conciliar. En efecto, los griegos decían que cuando el cisne ve acercarse la hora de su muerte, emite un canto melodioso de todo punto inhabitual. El Concilio y sus obras están en agonía. Con este aniversario las luces se apagan… Los últimos testigos y actores directos del Vaticano II están desapareciendo uno tras otro. La adhesión visceral al Concilio se desvanecerá poco a poco y la razón recuperará su lugar… Entonces será más fácil hacer el examen de conciencia. Monseñor Fellay lo decía en el sermón pronunciado en San Nicolás de Chardonnet el 11 de noviembre pasado: “No abandonamos la idea de que un día volvamos a ganar a la Iglesia a su Tradición”.Este retorno no sucederá más que gracias al Papa. ¿Será el actual? ¿Será su sucesor? Sólo Dios lo sabe. Esta restauración tal vez sucederá en el dolor, pero tendrá lugar, ¡estemos seguros! 

¿Cuáles serán las bases para tal afirmación? ¿En dónde ve el padre Bouchacourt las señales de que "las luces se apagan y los testigos desaparecen?
Monseñor de Galarreta declaró en su análisis del Preámbulo Doctrinal que:

“Hoy no están listos para abandonar el Vaticano II. Es esencial para nuestra cuestión actual recordar que nosotros claramente reconocimos en esa ocasión que ellos no deseaban abandonar el Vaticano II, ni sus doctrinas liberales, y su intención y su clara voluntad es llevarnos hacia el Vaticano II”.

Y más adelante:

¿cómo podemos someternos u obedecer autoridades que continuarán pensando, predicando y gobernando como modernistas?

Monseñor Williamson (Conferencia de Bristol N° VI):

Recordarán la carta de Monseñor Fellay contestando la carta de los tres obispos, él acusó a los tres obispos de no estar en la realidad y de la falta de sobrenaturalidad. El está convencido que él está en la realidad. El va hacia Roma y ve pequeños detalles de regreso a la Tradición o un deseo de Tradición. El lo junta todo y en su cabeza ve un movimiento real en Roma hacia la Tradición. El no toma en cuenta a los masones y al hecho que están firmemente y profundamente alojados dentro del Vaticano, y ellos no se van a quedar sin hacer nada. Les ha tomado cientos de años infiltrar la Iglesia, infiltrar el Vaticano como para dejar las riendas del poder. Ellos no van a rendirse. Pero alguien como Monseñor Fellay no cree en conspiraciones y no las toma muy en serio. En cierta etapa habló acerca de la masonería dentro del Vaticano, pero no creo que todavía crea que los masones sean muy importantes dentro del Vaticano. Me parece que cree que los Romanos verdaderamente tienen buenas intenciones y no son los masones que tienen el control.


CUANDO EL PASTOR SE MUDA EN LOBO


DEFENSA DE LA FE

“Cuando el pastor se muda en lobo, toca desde luego al rebaño el defenderse. Por regla, la doctrina desciende de los obispos al pueblo fiel y los súbditos no deben juzgar a sus jefes en su fe. Mas hay en el tesoro de la revelación ciertos puntos esenciales de los que, todo cristiano, por el hecho mismo de llevar tal título, tiene el conocimiento necesario y la obligación de guardarlos. El principio no cambia, ya se trate de ciencia o de conducta, de moral o de dogma. Traiciones semejantes a la de Nestorio, son raras en la Iglesia; pero puede suceder que los pastores permanezcan en silencio, por tal o tal causa, en ciertas circunstancias en que la religión se vería comprometida. Los verdaderos fieles son aquellos hombres que, en tales ocasiones, sacan de su solo bautismo, la inspiración de una línea de conducta; no los pusilánimes que bajo pretexto engañoso de sumisión a los poderes establecidos, esperan, para correr contra el enemigo u oponerse a sus proyectos, un programa que no es necesario y que no se les debe dar”.

Dom Guéranger.


CONFERENCIAS DE MONSEÑOR WILLIAMSON EN BRISTOL.- NÚMERO X




He mencionado que debemos leer Quanta Cura y el Syllabus. El Arzobispo exaltaba con frecuencia estas dos encíclicas. Se publicaron conjuntamente en 1864. Pío IX fue el Papa que reinó más tiempo en toda la historia de la Iglesia, o el segundo papado más largo después de Pedro, pero creo que es el reinado más largo. Él reinó desde 1846 hasta 1878 - 32 años. Comenzó su reinado con una simpatía mesurada de los liberales, que estaban causando toda clase de tonterías liberales en los Estados Pontificios, porque el Papa era todavía rey de un cinturón geográfico que alcanzaba todo el centro de Italia, que incluye el conjunto de Roma y El Vaticano y es el cinturón que garantizaba su independencia política y por lo tanto su capacidad de hablar en nombre de la Iglesia. Él no tenía que tener miedo de la policía local que irrumpiera en el Vaticano y le encerrara, por así decirlo. Los Estados Pontificios es un punto que Pío IX defendió mucho.

Trató de ser amable con los liberales, pero todo lo que hizo fue lo explotaran como si estuviera siendo débil, y ellos empujaron y empujaron y empujaron, y finalmente, en 1848 hubo una revolución masónica. Fue otra revolución masónica que se llevó a cabo en toda Europa, incluso en Roma, y ​​ llegó a tal punto que el Papa tuvo que huir del Vaticano, y tuvo que disfrazarse como un sacerdote común y meterse en un coche proporcionado por un conde francés, o algo así, él huyó por la puerta trasera del Vaticano a Gaeta en el reino de Nápoles, que estaba más al sur. Tuvo que quedarse en el sur lejos de Roma hasta que las cosas se calmaron. Se quedó un año y medio hasta que pudo regresar a Roma, pero en el momento en que regresó a Roma, comprendió a los liberales. Él entendió lo que eran,  ellos fingían ser amables, ellos decían que eran buenos, decían que iban a hacer esto, pero nada más de los dientes para afuera. Él entendió. A partir de entonces fue sólidamente conservador en el buen sentido. Fue en 1851 cuando regresó a Roma, y ​​desde entonces defendió la Iglesia contra este mundo moderno, del cual él había tenido tal experiencia. En 1848, su primer ministro que estaba administrando los Estados Pontificios, el conde Rossi, fue asesinado por la multitud ante sus ojos. Alguien apuñaló al conde Rossi, fue uno de estos anarquistas, estos personajes locos, y luego, cuando la sangre fluye entonces nos damos cuenta de que los liberales tienen sus manos cubiertas de sangre. Ellos fingen que no, pero lo hacen. Vean todas las chicas que visitan los centros de abortos en la mañana del sábado. Ellas se ven dulces, son bonitas, pero están matando a los niños en su vientre. Eso es el liberalismo.

Pío IX entonces dirige a la Iglesia en una dirección muy conservadora y anti-liberal, y la Iglesia floreció en consecuencia. Fue una gran época misionera. Pero los errores liberales estaban por todas partes, y fue un laico, Donoso Cortés, quien tuvo la idea de publicar una lista de los errores, y la idea se introdujo en el Vaticano, y fue tomada por los cardenales y prelados y los de más altos puestos y  decidieron que esto era una buena idea. Así que la lista se expandía y se contraía. No había 80 errores originalmente. Creo que se amplió la lista con el paso del tiempo y, finalmente, los teólogos en las oficinas del Vaticano establecieron estos 80 errores y los publicaron para el mundo, y hubo un lío tremendo. Hasta hoy en día, divide a los católicos liberales de los católicos. Si ustedes leen un libro moderno inglés Católico, si tiene algo que ver con el Syllabus, lo buscarán en el índice y verán alguna referencia despreciativa, alguna referencia condescendiente: "El Syllabus, oh, por supuesto, del viejo Pío IX" o   “Bueno, por supuesto, él era un conservador y no se puede esperar nada mejor de alguien como él" una referencia despectiva u otra, y entonces ustedes pueden estar seguros de que no tienen un libro verdaderamente católico en sus manos. Por otro lado, si el libro está totalmente en favor del Syllabus entonces saben que tienen un libro católico en sus manos. Estos liberales, están por todas partes, incluso los liberales católicos están por todos lados,  no se dan tregua, son tan autosuficientes. Es terrible. Ellos piensan que lo saben todo. Ellos piensan que son perfectos. Es aterrador.

El Syllabus fue publicado como un anexo a una encíclica llamada Quanta Cura. Ustedes tendrán al menos cierto conocimiento de este documento que Monseñor Lefebvre obviamente, conocía y se refería a él como un pilar de la Iglesia frente al mundo moderno. Ustedes tendrán al menos una idea de lo que contiene. Ustedes tendrán una idea de cómo la Iglesia se opuso al mundo moderno. No es muy largo en sí mismo. Sólo hay 15 secciones, pero es muy pesado y bastante denso.

Algunas personas dicen que esta condena cumple las condiciones de una definición infalible, y por tanto, el Papa, sobre esta base estaría condenando infaliblemente los errores liberales esenciales. Los liberales afirman - "Oh, no, no es infalible. Oh, no, no está cumpliendo con las condiciones." La lucha continúa. Y sigue y sigue y sigue. Tenemos que hacer lo que nos corresponde.

Así que Cuanta Cura es “con cuánta ansiedad.”

"Con cuanta de ansiedad los papas anteriores han resistido y condenado herejías malvadas, Oh, obispos, ustedes lo saben bien. Y ahora nosotros lo hacemos también, desde el inicio de nuestro pontificado" -que dura ya 18 años- "desde el comienzo de nuestro pontificado hemos condenado los monstruosos errores de hoy". Noten la palabra "monstruosos”.  Luego vienen los errores. Los errores se dividen en dos secciones principales - "Contra la religión en general” y “Contra la Iglesia en particular”

Estamos en el siglo 19. 
Los masones están librando una guerra tremenda contra la Iglesia. La Masonería estaba penetrando a través de las clases altas, la aristocracia, especialmente de los países latinos, pero comenzó en Inglaterra. La masonería penetra en todas partes en el siglo 18, y estalla en la Revolución Francesa. La Revolución Francesa es la hija de la masonería, al igual que la revolución americana en 1776. Los masones producen revoluciones con el fin de socavar y debilitar el catolicismo. El Inglés pretende que la Masonería Inglesa no es tan desagradable como la Masoneríacontinental. La única diferencia es que la Iglesia Católica en Inglaterra es mucho más débil que aquella de los países Latinos en el continente, por lo que la Masonería no necesita ser tan agresiva, pero si la Iglesia Católica fuera fuerte en Inglaterra, sería agresiva. Mucha gente piensa que hay algún Masón detrás de la infiltración y destrucción actual de la FSSPX. Es muy probable que los masones hayan entrado en ella.

"Una vez más tenemos que denunciar los errores que están desterrando a la Iglesia Católica de la vida y las naciones de los hombres. La sociedad humana estará mejor constituida y gobernada sin la religión” Por supuesto que obviamente este es el mundo moderno: "Nosotros no queremos religión. No necesitamos la religión. La religión es sólo una reliquia del pasado. Vamos a deshacernos de ella.”

"Los gobiernos no deben proteger a la religión católica" - error monstruoso, dice Pío IX. Los gobiernos deben proteger la religión católica.

"La libertad de conciencia y de culto es un derecho que debe ser protegido por la ley civil." Eso es exactamente lo que el Vaticano II dice. Quanta Cura y el Vaticano II son absolutamente opuestos. Un país debe proteger por el derecho civil a cualquier religión, como deben proteger la libertad de conciencia y de culto, en otras palabras: la libertad de los ciudadanos a seguir su conciencia y practicar el culto que les guste. Eso debe ser defendido por la ley civil: error monstruoso.

"Ni la Iglesia ni el Estado deben limitar la libertad de expresión o de prensa." Esto es totalmente masónico, y esto, por supuesto, es lo que da origen a nuestros medios de comunicación, esta libertad de prensa y de expresión. En Libertas, León XII dice que hay beneficios accidentales de la libertad de prensa y de expresión, pero en esencia son la libertad para el error, y eso es terrible. Accidentalmente en los tiempos modernos, la libertad de expresión protege en escasa medida la libertad de la verdad contra todo un mundo de error, como en Internet. Hay una cierta libertad de la verdad todavía en Internet, mientras que hay muy poca libertad de la verdad en los medios de comunicación de hoy en día. Así que la libertad puede trabajar para el bien, pero en sí misma no trabaja para el bien. En sí misma, trabaja igualmente para el bien y para el mal. De hecho, dado el Pecado Original, actúa más para mal que para bien. El liberalismo niega el pecado original.

Thomas Jefferson dijo: “Solamente arroje la verdad en el mercado y allí prosperará.” Si los hombres no tuvieran pecado original eso sería cierto, pero si tienen el pecado original no es cierto que la verdad arrojada en el mercado prospere. A causa del pecado original, la verdad arrojada en el mercado perece. Es pisoteada. Así que la libertad de expresión o de prensa son, como los llamó San Agustín, libertad de perdición..

Un gobierno sensato tiene que controlar. Tiene que haber algo de censura. Hoy en día la palabra "censura" hace que se nos pongan los pelos de punta, y pensamos, "Censura, oh!", pero en realidad tenemos una censura muy estricta en nuestros medios de comunicación hoy en día, sólo que está a favor de los enemigos de la Iglesia. No hace falta que le diga quiénes son, pero controlan los periódicos, controlan los gobiernos, y ejercen una estricta censura. Si ustedes quieren vender un determinado tipo de libro no va a aparecer en las librerías, van a tener que venderlo en una red privada de algún tipo. Si usted quiere decir que seis millones de Judíos no fueron gaseados por Hitler, nunca va a poder decirlo en los medios de comunicación. Nunca podrá decirlo en la televisión, a menos que, por supuesto, ellos quieran que lo haga para hacerlo caer por haberlo dicho. La libertad de expresión y de prensa es, dice san Agustín, una libertad de perdición porque era habitual, normalmente que la libertad se use para el mal en lugar de usar la libertad para el bien.

Los estadounidenses realmente creen en la libertad de expresión, y por lo tanto, si los enemigos de Dios desean callar, como lo hacen, cualquier discurso a favor de Dios, cualquier discurso conservador, cualquier discurso con sentido común, los enemigos de Dios los callan en Estados Unidos poniendo toda clase de excusas. Son increíbles las excusas que se les ocurren. Es muy plausible. Pero los estadounidenses aún tienen un instinto de la libertad de expresión, y por accidente de las circunstancias, esto en realidad está haciendo el bien, pero en sí mismo no hace el bien a causa del pecado original, y por lo tanto todos los países cuerdos tienen algún tipo de censura en la expresión y en la prensa. Todo depende de quién está haciendo la censura. Si se trata de católicos que hacen la censura, son muy afortunados. Si se trata de los enemigos de la Iglesia haciendo la censura, olvídalo. Así que en cualquier caso habrá censura. La gente hoy en día piensa que nuestros medios no son censurados. Nuestros medios de comunicación de hoy en día están fuertemente censurados, sólo que en la dirección opuesta a la dirección católica, así que hoy no permitan que nadie esté orgulloso de nuestros medios de comunicación libres. Mucha gente tiene el sentido común para darse cuenta de que nuestros medios de comunicación hoy en día no son libres en absoluto. Hay un montón de cosas que simplemente no se pueden decir en nuestros medios de comunicación. Existe la pretensión de que nuestros medios de comunicación son libres, pero no es la realidad en absoluto, y es la censura opuesta a la censura de la Iglesia. La censura de la Iglesia prohibiría la pornografía. Terminaría con la pornografía de un día para otro si pudiera, la verdadera Iglesia, debido a los daños que la pornografía hace a los hombres, sobre todo, y a los niños, en particular los varones, varones adolescentes. Se hace un daño terrible.

Continuamos: “Desterrar a la Iglesia católica de la vida y de las naciones de los hombres,  lo cual promueve el materialismo y ataca las congregaciones católicas. La voluntad del pueblo es la ley suprema. En el orden político es el derecho del más fuerte lo  que promueve el materialismo y el ataque a las congregaciones católicas." ¿Cómo es eso? ¿Por qué  "la voluntad del pueblo es la ley suprema", es materialismo? Porque  dice que las personas son la ley suprema, que Dios ya no es supremo y que el pueblo no es,per se, espiritual. Las personas se ocuparán de pan y circo, de comida y diversión, y con esto no volamos muy alto. Las personas necesitan ser dirigidas por alguien que está en un nivel más alto que ellos. El pueblo por sí mismo cae a un nivel bastante bajo, y, por supuesto, la Iglesia Católica es una gran educadora de la gente: haciéndolos obedecer los Diez Mandamientos, haciéndolos asistir a misa, haciéndoles creer en el cielo y el infierno, cultiva sus aspiraciones, poniéndolos a pensar en cosas muy distintas a las diversiones solamente. La televisión y los deportes son las diversiones de hoy, obviamente.

"En el orden político es el derecho del más fuerte". Esto está eliminando cualquier ley superior a la gente, y de este modo se elimina de la política cualquier sentido de lo correcto - si se es lo suficientemente fuerte para salirse con la suya, si usted puede aplastar a la oposición eso está bien. El derecho del más fuerte es Stalin. Es la abolición de cualquier sentido de la justicia, de lo correcto y lo incorrecto. Es sólo quién es el más fuerte puede salirse con la suya. Por lo tanto, promueve el materialismo, ya que acaba con cualquier autoridad o cualquier idea de una verdad o justicia mayor que la del hombre, así el hombre se repliega sobre sí mismo y vuelve a caer en el materialismo. Las congregaciones católicas, obviamente, se preocupan por lo correcto y lo incorrecto, que está muy por encima de la política, y la ley de Dios que está muy por encima de las personas. Esa es la ocupación de las congregaciones católicas. Así que ellas van a tomar por el cuello las dos propuestas:  que la voluntad del pueblo es la ley suprema, y en el orden político la fuerza es el derecho.

Ahora bien, los errores en contra de la religión que están en general en la familia, que promueven el materialismo, atacan las congregaciones católicas y destruyen la familia. "La educación de los niños depende del estado" - error monstruoso. "La familia depende del Estado" - NO. El Estado, en cierto sentido, depende mucho más de la familia. El Estado es lo que se llama una sociedad perfecta. La familia es llamada una sociedad imperfecta. La Iglesia es una sociedad perfecta. Se tiene a la Iglesia, el Estado y la familia. La Iglesia y el Estado son perfectos. La familia es imperfecta. ¿Qué significa eso? Una sociedad perfecta es aquella que tiene en sí todo lo que necesita para cumplir su propósito, para cumplir con su fin. El Estado cuenta con todo tipo de familias, todo tipo de gente, y en su interior tiene entre todos sus ciudadanos, todo lo que necesita para mantener la vida del Estado. Un Estado no tiene depende necesariamente de ningún otro Estado. Sin embargo, muy pocas familias, si acaso, tienen en sí mismas todo lo que necesitan para mantener la vida familiar. Si soy panadero que necesito zapatos y necesito un zapatero en algún lugar del pueblo. El zapatero hace zapatos pero necesita pan, necesita un panadero en el pueblo. Ambos necesitan un sastre, y todos nosotros necesitamos a un agricultor para hacer la comida. Así que hay una gran variedad de ocupaciones y variedad de familias que componen la ciudad. El pueblo que no tiene suficientes satisfactores para sus necesidades no puede defenderse. La escala de la sociedad humana, que tiene dentro de sí todo lo que necesita para cumplir su propósito es el Estado. Por lo tanto, el Estado es una sociedad perfecta. Un municipio es muy probable que no cuente con todo. Una familia ciertamente no cuenta con todo. La Iglesia es una sociedad perfecta, porque la Iglesia, enriquecida con la doctrina, con los sacramentos y con una jerarquía, tiene todo lo que necesita para mantener su existencia y para cumplir con su función de llevar almas para el cielo.

Así que la familia es una sociedad imperfecta, por lo que la familia depende del Estado debido a que el panadero necesita un zapatero y el zapatero necesita un agricultor y el agricultor necesita un sastre y así sucesivamente, por lo tanto la familia depende del Estado, pero obviamente, el Estado depende mucho de la familia. La familia es al Estado como los ladrillos son a la pared. No se puede construir una pared sin ladrillos. No es posible construir un Estado sin una familia. Por lo tanto, la familia y la salud de la familia son cruciales para la salud de la sociedad. No se puede hacer un Estado sano con familias enfermas. Hoy tenemos familias muy poco saludables, y el Estado se está cayendo a pedazos. El divorcio, la anticoncepción, la eutanasia, el aborto;  estos horrores surgen de un mundo que ha desatendido lo que el Papa  dice.


El Estado intenta regular los problemas familiares. Una vez más, acabo de dar otro ejemplo de que el Estado no es capaz de regular los problemas familiares. Sí, el abuso infantil. El Estado organiza cursos obligatorios para maestros como el Padre Summers. El P. Summers tuvo que asistir a un curso en Londres, dirigido e impartido por dos mujeres atolondradas, sobre el abuso infantil. Dijo que era un horror, pero el Estado está intentándolo. Para hacer la mejor interpretación, las Casas del Parlamento están tratando de ayudar en el problema de abuso de menores. ¿De dónde viene el problema del maltrato infantil? La falta de religión y la falta de una ley. Los niños son vulnerables. "Puedo golpearlos. Puedo explotarlos. Puedo molestarlos. Puedo hacer lo que me plazca. Son mis hijos. Están bajo mi techo. Hago lo que quiero con mis hijos. Nadie me dice qué debo hacer con mis hijos." así que tenemos estos horrores en un mundo sin Dios. Sólo la religión puede curar la familia y unir de nuevo a la familia.

Hay un problema en los matrimonios, y la policía no puede ayudar mucho. Se la llama cuando están casi por matarse uno a otro. Ella llama a la policía y cuando la policía llama a la puerta, y ella ve quién es y entonces ella comienza a atacar al policía porque está interfiriendo. Ella lo llamó porque fue golpeada por el marido, pero en el momento que la policía aparece ella se pone de parte de su marido. A la policía no le gusta meterse en problemas familiares. No les gusta ser llamados, porque no pueden interferir entre marido y mujer. Es muy delicado. Es demasiado íntimo. Es demasiado personal. Ellos son una sola carne. Pero el sacerdote tiene una oportunidad, porque mientras que el policía es conocido como un hombre que utiliza la fuerza, que va a utilizarla para resolver el problema, que va a golpear al marido en la cabeza con una porra tal vez, o tal vez dará a la esposa en la cabeza con una porra porque está golpeando a su marido, lo que sea, pero se sabe que va a usar la violencia. El sacerdote no va a usar la violencia. El sacerdote no es un hombre violento,  él no tiene interés en eso, así que él va a tratar de asesorar y ayudar lo mejor que pueda en la forma más desinteresada posible. De modo que el Estado no puede entrar en estos problemas. El sacerdote sí puede. La Iglesia puede. La Iglesia enseña en primer lugar los Diez Mandamientos, amar a Dios en primer lugar, a continuación, si el esposo y la esposa ambos se centran en Dios, el esposo y la esposa estarán en sincronía, mientras que sin Dios no están necesariamente sincronizados en todo, están luchando uno contra otro, pero si son paralelos en la búsqueda de Dios, entonces son paralelos entre sí, y esa es la importancia del Rosario en familia. El Rosario en familia une a todos en el cielo. La religión puede entrar en el corazón de la familia como entrar en el alma misma del hombre y de su esposa e hijos. La religión puede resolver estos problemas. El Estado no puede. De modo que el Estado está intentándolo hoy. Lo intenta, pero con cursos ridículos sobre los malos tratos por parte de dos mujeres bobas  que dicen a la clase: "Estábamos buscando en todo este material cuáles niños son elegidos más frecuentemente para abusar de ellos, y leemos que a menudo son hijos de padres solteros, y las dos caímos en cuenta de que ambas somos madres solteras." 
Eso es en pocas palabras.

El pobre Estado viejo está tratando de resolver los problemas familiares,  pero no está diseñado para resolverlos. El Estado trata de resolver los problemas matrimoniales en la Corte por medio del divorcio. Se trata de resolver la eutanasia con leyes. Muy pronto el Estado se verá obligado a anular las leyes de eutanasia. El Estado no puede resolver estos problemas. Son problemas religiosos. Así que el error monstruoso es que la familia dependa del Estado. El Estado no puede meterse en la familia. El Estado obligará a los padres a enviar a sus hijos a una escuela podrida y corrupta. El Estado se hundirá al tratar de asumir el papel de los padres, etc. Hará obligatoria la educación podrida. Así que es un error monstruoso que el Estado tenga  derecho sobre la familia,  que tenga sobre los niños un derecho prioritario, al que derecho tienen los padres sobre la educación de sus hijos. No, y por supuesto tampoco, aunque ese error está muy propagado actualmente - la idea de que el Estado puede hacer lo que quiera con las familias y con los niños.

Visto en Non Possumus.

jueves, 20 de diciembre de 2012

A CONFESIÓN DE PARTE...


“Finalmente necesitaríamos, piensa el Papa, una estructura que nos convenga para el rito tradicional y algunas prácticas exteriores –sin por ello protegernos del espíritu del Concilio que deberíamos adoptar”.
Monseñor Fellay. Entrevista a DICI, 19 de septiembre de 2005.

GRITAR CONTRA ESE MAL


“Creo que uno de los venenos más activos y eficaces con que cuenta el infierno es la mezcla de la verdad y el error, de lo bueno y de lo malo… Yo he gritado contra ese mal, y aún he sufrido por gritar; no me arrepiento de haber gritado: si en este punto tengo que arrepentirme, será de no haber gritado más. La fe se va perdiendo: el liberalismo ha ganado lo indecible y esta espantosa realidad proclama con tristísima evidencia el más completo fracaso de la pretendida concordia entre católicos  y liberales. No cabe la tal concordia sin perjuicio del catolicismo”.

Mons. Ezequiel Moreno Díaz, Obispo de Pasto, Colombia.

CUANDO LA RESISTENCIA CLAUDICA




Tomado de Familia Beatae Mariae Virginis y Non Possumus

Una traición al descubierto.

En este triste año del 2012 se volvió patente el cambio de orientación de la FSSPX en sus relaciones con la Roma conciliar. Este cambio tiene repercusiones en todo el movimiento tradicional, el cual se encuentra paralizado y peor aún, muchas veces falsificado en sus principios y acciones. La división es consecuencia de todo este cuadro en donde la falta de claridad, e incluso la contradicción, en el conjunto de las orientaciones actuales en la dirigencia de la FSSPX, son puestas al servicio de una estrategia en que influyen, en un concierto hábil y malicioso, la imposición del principio de autoridad y de la ambigüedad calculada.

Las señales de esta crisis son antiguas, muchos las identifican a partir del año 2000. Pero sólo en este año la divulgación de informaciones por vía electrónica desenmascaró, para un mayor número, los planes para un acuerdo práctico sin la previa conversión de Roma conciliar.

La principal revelación fue la respuesta del consejo de la FSSPX a una carta de advertencia de los otros tres obispos. Sabemos que esta carta de advertencia fue escrita por Monseñor Richard Williamson y retocada en algunos pocos lugares por Monseñor Tissier de Mallerais y por Monseñor de Galarreta.

La respuesta del Consejo muestra claramente la mentalidad acuerdista de Monseñor Bernard Fellay y de sus asistentes. En ella, el Consejo prefiere sacrificar el bien común de la FSSPX a la voluntad de Roma conciliar: “Por el bien común de la Fraternidad, preferiríamos lejos la solución actual de status quo intermedio, pero evidentemente Roma ya no lo tolera más”. Al principio de la carta ya había sido dicho: “Para ustedes Benedicto XVI ¿es Papa legítimo? Si lo es, ¿Jesucristo puede todavía hablar por su boca? Si el Papa expresa una voluntad legítima respecto a nosotros que es buena, que no da una orden en contra de los mandamientos de Dios ¿tenemos el derecho de desatenderlo, de rechazar esta voluntad? 

De este modo, el no aceptar la propuesta papal es poner en duda la legitimidad del papa. U obedecemos (incluso en perjuicio del bien común), o somos sospechosos de sedevacantismo.

Esto equivale a poner en duda la existencia del estado de necesidad por el que atraviesa la Iglesia Católica desde el Concilio Vaticano II, en el cual los bienes necesarios para la vida sobrenatural están amenazados a tal punto, que uno está obligado a infringir la ley para salvarlos. No se niega la autoridad que con sus medidas produce o favorece las amenazas, pero se resiste a estas medidas para salvaguardar su propia fe y la de los suyos y también para que podamos convertir a los que están en el error.

El Papa desea una regularización canónica: ¿no es esta una voluntad legítima? Claro que, en sí mismo, es legítimo que un papa desee la regularización de una congregación religiosa. Pero es necesario investigar las circunstancias y las consecuencias de una tal regularización. Todos estaremos bajo la jurisdicción al menos del papa, pero ¿este papa es integralmente católico, como preguntaba Monseñor Lefebvre? Absolutamente no, se trata de un modernista y de los peores porque es más sutil y pertinaz, ya que ha escalado los más altos puestos de la jerarquía sin haber renegado nunca de sus ideas, al punto que, llegando al supremo pontificado, mandó publicar de nuevo todas sus obras. Todas. No reniega de su pasado modernista. Y esto es un ejemplo en un mar de décadas de infidelidad (1).

La traición es, asimismo, manifiesta. Compárese esta carta con las declaraciones de Monseñor Lefebvre. El Arzobispo enfrentó el calvario de las negociaciones con Roma,  hasta la exageración (el mismo reconoció que se había excedido), casi terminó siendo engañado por el entonces Cardenal Ratzinger pero, por una gracia especial, comprendió el engaño antes de que fuera tarde. La FSSPX se salvó y vivió entonces un periodo de fidelidad y de expansión. Monseñor Lefebvre aprendió con esta amarga experiencia. Sus declaraciones después de 1988 son una advertencia contra cualquier especie de acuerdo práctico. Citemos una de las principales:

Suponiendo que de aquí a un tiempo Roma nos llame, nos quiera ver y volver a conversar, en ese caso seré yo quien ponga las condiciones. Ya no aceptaré estar en la condición donde nos encontrábamos en los coloquios. Se acabó.

Y plantearía las cuestiones desde el plano doctrinal: "¿Están de acuerdo ustedes con las grandes encíclicas de los grandes papas precedentes? ¿Están de acuerdo con la Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei y Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están ustedes en plena comunión con esos papas y sus afirmaciones? ¿Acep­tan también el juramento anti modernista? ¿Están por el reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?      

      Porque si no aceptan las doctrinas de sus predecesores es inútil hablar. Mientras no acepten reformar el Concilio considerando la doctrina de los papas anteriores, no hay diálogo posible. Es inútil”.

     Los motivos que se alegan para este cambio son declarados, claramente, en la conferencia del padre Niklaus Pfluger, en Hattersheim, el 29 de abril:

    “Estos acontecimientos sugirieron a Monseñor Fellay dejar de lado el principio que guió las negociaciones con Roma. Este principio era: “ninguna solución práctica sin acuerdo doctrinal”. Pero los acontecimientos pasados probaron que las diferencias relativas a la cuestión doctrinal no pueden ser resueltas. El papa quiere una solución canónica para la FSSPX… Si la Fraternidad rechaza un acuerdo, incluso en estas circunstancias, el resultado podría ser nuevas excomuniones".

     En estas circunstancias, Monseñor Fellay considera imposible rechazar la proposición del papa. Sería el equivalente a caer en el sedevacantismo”.

     Los que han ido a predicar la verdad a la  Roma conciliar, descubrieron que no había modo de convertirla, entonces optaron por desistir de la resistencia, se decidieron por la sumisión. Hay condiciones para esto, pero lo que hay de esencial es la aceptación de entrar en un sistema corrupto. Nada nos diferenciará ya de la Fraternidad San Pedro, Barroux, Campos, etc., a no ser la cantidad o la cualidad de las garantías.

     Es imposible que un cambio como éste no venga acompañado de una deriva doctrinal más o menos manifiesta. Y de hecho, en las negociaciones que han tenido lugar con vista a una posible normalización canónica, se discute respecto de un “preámbulo doctrinal” (2) Monseñor Fellay aceptó enviar a Roma un proyecto de preámbulo doctrinal el 16 de abril. El preámbulo es secreto, como gran parte de todo este triste proceso pero, una vez más, el padre Pfluger vino en nuestro auxilio. En una conferencia en St-Joseph-des-Carmes del día 5 de junio, reveló una parte de la respuesta de Monseñor Fellay a Roma, que fue considerada por ésta como “…un paso adelante”:

 La Tradición íntegra de la fe católica debe ser el criterio y la guía de comprensión de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, el cual a su vez aclara ciertos aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia, implícitamente presentes en ella, todavía no formulados. Las afirmaciones del Concilio Vaticano II y del Magisterio Pontifical posterior relativos a la relación entre la Iglesia Católica y las confesiones cristianas no católicas, deben de ser comprendidas a la luz de la Tradición…”

     Este texto nunca fue desmentido. Ni mucho menos se pidió perdón por esto. A partir de ahora, tenemos la Hermenéutica de la continuidad instalada intra-muros de la FSSPX. Véase también la entrevista de Monseñor Fellay a Catholic News Service y la mencionada respuesta del Consejo y podrá constatar la presencia de un pensamiento que tiende a minimizar la malignidad del Vaticano II, como si éste no hubiese sido un concilio en donde el Modernismo (“la cloaca de todas las herejías”. ¡Todas!) se volvió el criterio de una nueva pastoral de capitulación frente al mundo (3). Jamás este falso concilio podrá explicitar aspectos de la doctrina de la Iglesia. En cuanto a que la Tradición sea el criterio de comprensión de éste, notemos el calificativo “íntegra”. Una cosa íntegra que no ha sido sufrido ruptura. No hay ruptura, el Concilio debe ser interpretado a la luz del magisterio de San Pio X pero también a la luz del magisterio de Juan Pablo II, no habiendo ruptura sino continuidad y explicitación entre los dos.

¿Qué queda del espíritu del fundador en los clérigos imbuidos de tales ideas?

El compromiso.

La revelación del intercambio de correspondencia entre los tres obispos y la dirección de la FSSPX fue un escándalo, pero también fue una consolación al mostrar que, a pesar del desvío de uno de los obispos, todavía eran fieles al combate tres, y esto hacía esperar una reacción a gran escala que pudiese sanar la crisis que se mostraba muy grave.

El capítulo de la FSSPX previsto para julio, era la ocasión propicia de realizar esta operación delicada pero necesaria. La causa de la crisis estaba en la dirección impuesta en la congregación. Esta dirección gravemente equivocada venía, esto es claro, primeramente del Consejo General. La substitución de éste mostraría a todos la gravedad del mal y el esfuerzo serio en repararlo. La nueva dirección debería entonces esforzarse en retomar aún más firmemente los principios que guiaron el combate de la Fraternidad, en particular las declaraciones de 1974 y de 2006, así como las palabras de Monseñor Marcel Lefebvre a los cuatro obispos recién consagrados: que deberían depositar su episcopado solamente en las manos de un papa integralmente católico.

     Desgraciadamente, el trabajo de erosión estaba muy avanzado. El capítulo de la FSSPX, compuesto en su mayoría por miembros escogidos por el Superior General, pronto demostró, por el voto abrumador a favor de la exclusión de Monseñor Williamson, que se inclinaba a acatar la dirección claudicante.

     Se dice que hubo reacciones en contra de esta dirección, manifestadas por discusiones acalorados. Es muy posible que esto haya ocurrido, ciertos miembros del capítulo ya se habían distinguido por su posición contraria al acuerdo.

Pero es cierto que el espíritu de compromiso prevaleció sobre el del combate.

     Sabemos esto por el examen de las seis condiciones acordadas por esta asamblea y reveladas furtivamente por vía electrónica. Esta ratificación de un cambio capital de orientación en la Fraternidad tampoco debería haberse conocido, pero el secreto fue revelado una vez más, llegándose al conocimiento de esas seis condiciones (tres sine qua non y tres deseables), que son, debido a su fragilidad e incoherencia, la oficialización, por parte del mayor organismo de resistencia católica, de su voluntad de entrar en el “sistema” de la Roma conciliar. Se exigen garantías, pero la incoherencia de ellas denuncia un compromiso de la parte sana que, por miedo de perder los anillos, acaba aceptando perder los dedos. La 1ª condición sine que non parece segura (4) ¿pero de qué estamos hablando? De una normalización canónica, de colocarse bajo la jurisdicción al menos del papa. Estas “libertades” estarán siempre bajo la jurisdicción, bajo el control del papa. ¿Y si el papa continúa comportándose como sus antecesores de los últimos 50 años? ¿Tendrán la libertad de reprender a todos los que yerran estando bajo su jurisdicción? Y hay más. Inventaron unas condiciones “deseables” (las cuales Roma puede descartar fácilmente) que complican aún más la situación. Pues si solamente es deseable estar exentos de los obispos diocesanos, que se tengan tribunales (solamente de 1ª instancia), y una Comisión Pontificia con presidencia tradicional, quiere decir que se admite no tener nada de esto y conservar al mismo tiempo la libertad de guardar y transmitir el depósito de la Revelación, reprendiendo, incluso públicamente, a los fautores de errores. Se ha rechazado la sabiduría de Monseñor Lefebvre quien, al final de su vida y después de cumplir la misión para la cual fue designado por Dios, exigía, antes de todo, una profesión de fe por parte de las autoridades romanas. Y ahora se navega a la deriva, en un mar de contradicciones (5).

La Maniobra

     El día de la toma de la Bastilla, el bastión de la FSSPX tuvo sus principios de acción gravemente modificados. ¿Y quién será el responsable de aplicar estas directivas? ¿Acaso los que antes del Capítulo resistían a las acciones camufladas tendentes a un acuerdo? De ningún modo. Al contrario, los encargados serán los mismos autores de estas acciones camufladas, los mismos promotores de una mentalidad acuerdista dentro de la Fraternidad, porque la dirigencia de ésta fue integralmente mantenida. Ningún cambio.    La orden del día es el de la pacificación, pero bajo la égida de los que siembran la cizaña de la novedad y de la división. ¿Posible? Por algún tiempo sí, es posible que se consiga una pacificación más aparente que real pero que implicará el desistimiento gradual de la resistencia, encuadrada ahora más firmemente en los límites de la autoridad, la cual precisa recobrar credibilidad y fortalecerse (6). La reciente conferencia de Monseñor de Galarreta en Villepreux es la más impresionante ilustración de este proceso: ahora se practica la hermenéutica de la continuidad… pre y pos-Capítulo (7).

     En adelante, unos y otros trabajarán por la unidad, reforzando así, necesariamente, la autoridad que no se retractó propiamente de nada. Esta, con toda probabilidad, sabrá sacar provecho de los resultados del Capítulo, con movimientos calculados y alternados de retirada táctica para retomar credibilidad (8), seguidos de una nueva ofensiva formadora de opinión. Los que consintieren en este encuadre estarán cada vez más imposibilitados dentro de las nuevas directivas de control de las autoridades, mientras que la verdadera resistencia tendrá sus posiciones metódicamente rechazadas como tesis obsoleta, y sus acciones tomarán apariencia subversiva a los ojos de muchos, porque aparentemente son contrarias al principio de autoridad.

     Mutatis mutandis, ¿no fue eso lo que ocurrió en el periodo post-Vaticano II? La FSSPX no ha hecho el acuerdo, pero la proximidad con la Roma conciliar ya produjo sus efectos nefastos por imitación. La muerte de las sociedades es precedida por su corrupción, a diferencia de los cuerpos. Y así como se dice que la conversión de Roma tornaría el acuerdo en una cuestión de menor importancia, la corrupción de la FSSPX ¿no podría crear una situación parecida?

La Señal de la Providencia

     Cuanto se tuvo conocimiento de la oposición de los tres obispos, los responsables de la Roma conciliar declararon que la cuestión debería ser tratada con cada uno de ellos separadamente. Y ya en la respuesta del consejo de la Fraternidad, enfatizaron que la actitud de oposición de parte de los tres obispos era diferente en cada uno de ellos. Separar a la resistencia siempre fue el mejor método para dominarla. Pero hay un elemento propio en la cuestión, un elemento que limita la voluntad de separar. Este elemento ejerció también un papel capital cuando se dieron las discusiones de Monseñor Lefebvre con Roma, 25 años atrás: el episcopado. Que los tres obispos se dividan entre sí es muy bueno para los acuerdistas, pero no a tal punto que escapen de la “estructura” y no puedan ser controlados en conjunto. Si no se puede evitar alguna reacción de ellos, que reaccionen por separado pero que, al final, ¡obedezcan en conjunto!

     No se juega con el episcopado. Centenas de sacerdotes relativamente jóvenes y dinámicos pueden hacer muchas cosas. Después de 40 o 50 años, la acción de ellos pertenecerá al pasado. Pero los obispos transmiten la doctrina, el sacerdocio también e incluso el mismo episcopado. Con acuerdo o sin acuerdo, los responsables de Roma conciliar buscan, sobre todo, la ruptura de la transmisión del episcopado en la resistencia católica. Estos responsables esperan que los cuatro obispos se persuadan de la continuidad pre y post Vaticano II o que por lo menos, se persuadan de la continuidad pre y post capítulo. Pero si ni una ni otra cosa ocurre, que no transmitan su episcopado. Si lograran al menos este punto, la disputa, humanamente hablando, estará decidida.

     Durante años, las opiniones y la actuación de Monseñor Williamson fueron una dificultad para la dirección de la FSSPX. Hoy sabemos que la deriva en dirección al acuerdo práctico data de muchos años (9) aunque esta se ha tornado más grave y clara en este año. Con la intensificación de la propaganda acuerdista, también las palabras del obispo inglés se hizo sentir más, a pesar de las prohibiciones y amenazas de Menzingen. Aislado, se expresaba por vía electrónica, esta vía electrónica que hace tanto mal pero que a veces, hace el bien.

     Poco más de un mes después del Capítulo General de la FSSPX, del cual fue excluido, y del cual él fue el primer y lúcido crítico, ocurrió un cambio importante. De las palabras en internet se pasó a acciones muy reales. El Obispo salió de su aislamiento, confiriendo el sacramento de la confirmación en Brasil, sin autorización previa de las autoridades de la FSSPX. No visitó ninguno de los prioratos sino solamente comunidades amigas. Actuó como obispo. Rompió la cerca de su aislamiento, expediente final que fue utilizado por las autoridades para neutralizar (parcialmente) al obispo que obstaculizaba sus planes.

     Siguió la expulsión de Monseñor Richard Williamson, siendo separado de la FSSPX y de los otros obispos junto a los cuales fue consagrado por Monseñor Marcel Lefebvre. Roma conciliar se alegró, los judíos, obviamente, también, los católicos de la Tradición deben lamentar esta medida, pero no deben perder la esperanza sino que deben tener razones para fortalecerla. En cuanto a la maniobra de acorralamiento que está cerrando el cerco sobre la resistencia perpleja, titubeante, que casi no habla, esta medida abusiva permitió que tuviésemos un arma para romper el cerco: Un obispo católico que no está paralizado. El Buen Dios, que escribe derecho en renglones torcidos, nos ofrece ahora una oportunidad de retomar la fuerza, de vencer la claudicación, de caminar de nuevo. ¿Somos pocos? Esta pregunta debemos sustituirla por: ¿En qué camino estamos? ¿En el camino “del escepticismo, de la fantasía y de la herejía”? (10) Gracias a Dios no, y sin ningún compromiso, por menor que sea, con esto. Entonces “No temáis, pequeño rebaño, porque fue del agrado del Padre daros el Reino”.
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     Es costumbre en nuestra comunidad que sus religiosos guarden anonimato. Pero en las actuales circunstancias le parece conveniente a nuestro Superior hacer una excepción:
Her. Joaquim Daniel FBMV.


Notas:
1 –Como Sumo Pontífice, basta citar Asís III y la beatificación de Juan Pablo II para deshacer cualquier ilusión de que sea un papa restaurador.
2 – Mas o menos como en el Vaticano II que fue “pastoral” y no dogmático, pero que publicó constituciones dogmáticas, también el acuerdo es práctico y no doctrinal, pero este debe ser precedido de un “preámbulo doctrinal” que debe ser el fruto del acuerdo entre las dos partes, aunque las discusiones doctrinales entre las mismas dos partes que duraron casi dos años, no dieron ningún resultado…
3- Se trata de una capitulación práctica, “pastoral”, pero que debe necesariamente estar apoyada en principios ideológicos del pensamiento moderno, tales como el relativismo, el liberalismo y el naturalismo.
4 - Libertad de guardar, transmitir y enseñar la doctrina del Magisterio constante de la Iglesia y la Verdad Inmutable de la Tradición divina; libertad de defender, corregir, reprender, incluso públicamente, a los fautores de los errores o novedades del modernismo, del liberalismo, del Concilio Vaticano II y de sus consecuencias.
5 –Fue el mismo Monseñor de Galarreta quien dijo: “Ir en la dirección de un acuerdo práctico, sería renegar de nuestra palabra y nuestros compromisos delante de nuestros padres, de nuestros fieles, de Roma y de todo el mundo. Esto traería consecuencias negativas enormes ad intra et ad extra(Reflexiones respecto a la Proposición Romana, subtítulo “Entrar en Contradicción”).
6 –Ninguna sociedad consigue restaurar su unidad sin fortalecer la autoridad de quienes la gobiernan.
7 –La conferencia de Monseñor de Galarreta y la entrevista con el acuerdista padre Pfluger aparecen ahora en el mismo sitio del distrito de Francia. En su conferencia, Monseñor de Galarreta declara: “Evidentemente la posibilidad de un acuerdo se ha vuelto distante, y sobre todo el riesgo de un mal acuerdo me parece que está definitivamente excluido”. Definitivamente: no quiso decir para siempre sino esta vez. En su entrevista, el padre Pfluger dijo, respecto a las relaciones Roma-Fraternidad: “Estos esfuerzos (en vista de un acuerdo) no fracasarán, pero un acuerdo a corto plazo es improbable”.
8 –El 7 de septiembre, en el Seminario de Ecône, se dice que el Superior habría reformado algunas de sus opiniones, se dijo engañado por Roma, declaró que en adelante, las seis condiciones serían sine qua non, en suma, endurecía las cosas de modo de volver difícil cualquier acuerdo práctico con Roma. Es difícil conciliar la veracidad de esto con la información transmitida por Roma, de que recibieron una respuesta de Menzingen pidiendo más tiempo para reflexionar en la propuesta de un acuerdo. ¡Recibieron esta misiva el día 8 de septiembre!
9 –Ver el artículo “El Grec y la FSSPX: Por la Necesaria Reconciliación” en el blog Non Possumus.(aquí) Este grupo de reflexión entre Católicos actúa en pro de una aproximación Roma-FSSPX  de una manera discreta, desde 1997. Uno de los cuatro fundadores del GREC es el padre Alain Lorans, responsable del boletín DICI.
10 –Padre Garrigou-Lagrange en su artículo “¿Hacia dónde va la Nueva Teología?