Estimados
amigos y benefactores,
Les enviamos este mensaje para expresarles nuestra
gratitud por la ayuda que dan continuamente a nuestro monasterio. Sin su
asistencia, no podríamos sostener nuestra vida monástica, ni nuestro
apostolado, ni nuestra escuela. Es gracias a sus oraciones y sus generosos
donativos que nuestro monasterio se mantiene.
Confiados siempre en su caridad cristiana,
aprovechamos esta ocasión para solicitarles de nuevo su preciosa ayuda, pues
atravesamos en este momento algunas dificultades financieras serias.
Que Dios los bendiga y que Nuestra Señora de
Fátima, en este centenario de sus apariciones, los recompense en abundancia.
“En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno
de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis”.
(Mateo XXV, 40)
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Tomás de Aquino OSB