sábado, 10 de octubre de 2015

PUBLICAN FOTO DE LA MUJER TRANSEXUAL RECIBIDA CON SU "NOVIA" POR FRANCISCO EN ENERO

¿No sabéis que los  inicuos  no heredarán el reino de Dios? No os hagáis ilusiones: ni los fornicarios,  ni los  idólatras,  ni los  adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los  avaros, ni los  borrachos, ni los maldicientes, ni los que viven de rapiña,  heredarán el reino de Dios. (1 Cor. VI, 9-10)

Francisco el Demoledor posando junto a la mujer transexual y su "novia".
Dios perdone a los tres.



"Diego Neria Lejarraga, de 48 años, de quien el periódico español Hoy dió la primicia en Enero pasado de que había sido recibido en audiencia privada acompañado por su actual novia, regresa a los medios, esta vez porque va a publicar un libro y necesita hacer ruido. Para ello un capítulo del tal libro aparece en el periódico El Mundo, junto con la foto de arriba, la cual deja constancia de su audiencia con el Papa.

Y como ha informado el P. Federico Lombardi en 
rueda de prensa esta mañana, el Papa ha intervenido sorpresivamente en la 3ª congregación general del Sínodo y ha dicho entre otras cosas: “No debemos dejarnos condicionar y reducir nuestro horizonte de trabajo en este Sínodo, como si el único problema fuese aquel de la comunión de los divorciados y de los que se vuelven a casar”, esta foto ayuda bastante a alejar la mente de dicho tema."
***


En tanto, Mons. Fellay calla ante este y los demás escándalos del demoledor Francisco. 
Sepa por qué. 

miércoles, 7 de octubre de 2015

ANUNCIO: DEVOCIÓN DE LAS CUARENTA HORAS - MONASTERIO DE LA SANTA CRUZ



NTRA. SRA. DEL ROSARIO






Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora en todas las batallas de Dios, nos postramos suplicantes ante vuestro Trono, seguros de alcanzar misericordia y de recibir gracias y el oportuno auxilio en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los cuales no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón. A Vos, a vuestro Corazón Inmaculado, en esta hora grave de la historia humana, nos confiamos y nos consagramos, no sólo con toda la Santa Iglesia, Cuerpo Místico de vuestro Jesús, que padece en tantas partes y de tantas maneras es atribulada y perseguida, sino también con todo el mundo desgarrado por las discordias, agitado por el odio, víctima de la propia iniquidad. ¡Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias, tantas almas torturadas, tantas en peligros de perderse eternamente! Vos, ¡oh Madre de Misericordia!, alcanzadnos de Dios la reconciliación cristiana de los pueblos y obtened para nosotros aquellas gracias que, en un instante, pueden convertir los corazones humanos, aquellas gracias que preparan y aseguran esta suspirada pacificación.

¡Reina de la Paz, rogad por nosotros!, y dad al mundo la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle, sobre todo, la paz de las almas, para que, en la tranquilidad del orden, se dilate el reino de Dios. Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen en las sombras de la muerte; haced que surja para ellos el Sol de la verdad y que puedan, juntamente con nosotros, repetir: “¡Gloria a Dios, en lo alto de los cielos y paz, en la tierra, a los hombres de buena voluntad!”. A los pueblos separados por el error, particularmente a los que os profesan singular devoción, dadles la paz y conducidlos de nuevo al único redil de Cristo, bajo el único y verdadero Pastor. Alcanzad libertad completa a la Iglesia Santa de Dios; defendedla contra sus enemigos; detened el diluvio invasor de la inmoralidad; suscitad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y el celo apostólico, para que el pueblo de los que sirven a Dios aumente en méritos y en número.

Finalmente, así como al Corazón de vuestro Jesús fueron consagrados la Iglesia y todo el género humano, para que, poniendo en Él toda la esperanza, fuese para ellos fuente inagotable de victoria y de salvación, asimismo nosotros nos consagramos también a Vos, a vuestro Corazón Inmaculado, ¡oh Madre nuestra del Rosario y Reina del mundo!, a fin de que vuestro amor y vuestro patrocinio apresuren el triunfo del reinado de Dios, y todas las gentes, pacificadas con Dios y entre sí, os proclamen bienaventurada, y entonces, con Vos, entonen de un extremo a otro de la tierra, el eterno “Magnificat” de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, el único en el cual pueden encontrar la verdad, la vida y la paz.

S.S. Pío XII
  


SERMÓN EN LA FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO - P. TRINCADO


 "Denme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo" (San Pío X).


Nos referiremos en esta ocasión la victoria de la batalla de Lepanto. Este triunfo dio origen a la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, que celebramos hoy.

Hacia 1571 Europa era amenazada por los musulmanes turcos, que habían conquistado el Norte de África y el medio oriente, y controlaban el Mediterráneo. España y Portugal se habían librado de los musulmanes después de ocho siglos de lucha. Los turcos se preparaban para invadir Europa y tal cosa habría significado el fin del Cristianismo.

La situación era desesperada. El Papa San Pío V trató de unificar a los cristianos para la defensa militar del continente, pero contó con poco apoyo. Finalmente, logró reunir un ejército de 20.000 soldados y una flota de 101 galeones y otros barcos más pequeños. Los turcos, por su parte, poseían la flota más poderosa del mundo, con 300 galeras en las cuales había miles de esclavos cristianos que eran usados como remeros.




Los cristianos estaban en gran desventaja siendo más pequeña su flota, pero poseían un arma invencible: el Santo Rosario. En la bandera de la nave capitana de la escuadra cristiana ondeaban la Santa Cruz y el Santo Rosario.

Conociendo el poder del Rosario, San Pío V pidió a toda la Cristiandad que lo rezara y ayunara, suplicando a la Santísima Virgen su auxilio ante aquel peligro. El Papa ordenó, además, que antes entrar en combate, se sacara de la armada católica a cualquier soldado cuyo comportamiento pudiese ofender a Dios.



Poco antes del amanecer del 7 de octubre, la flota cristiana encontró a la flota turca anclada en el puerto de Lepanto, Grecia. La flota católica se ordenó en forma de cruz y la flota turca, en forma de media luna, mientras los fieles en todo el mundo dirigían su plegaria a la Santísima Virgen, Rosario en mano, para que ayudara a los cristianos en aquella batalla decisiva.

En nuestra flota se dio la señal de batalla izando la bandera enviada por el Papa, que tenía las imágenes de Cristo crucificado y de la S. Virgen. Los generales cristianos animaron a las tropas y ordenaron rezar, y los soldados cayeron de rodillas ante el crucifijo y continuaron en fervorosa oración hasta que las flotas se aproximaron. El Almirante Don Juan de Austria arengó en estos términos a los combatientes españoles: "Hijos, a morir hemos venido, o a vencer si el cielo lo dispone. No deis ocasión para que el enemigo os pregunte con arrogancia impía ¿dónde está vuestro Dios? Pelead en su santo nombre, porque muertos o victoriosos, habréis de alcanzar la inmortalidad".

¡ HA ABIERTO SUS PUERTAS EL SEMINARIO DE LA USML !





FUENTE


La Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre, deseando responder al estado de necesidad en el cual se encuentran numerosas almas, cuenta con un medio para formar futuros sacerdotes en el espíritu de Mons. Lefebvre.

El Seminario abrió sus puertas el 3 de octubre en Angers, y ha recibido 7 seminaristas hasta ahora. Estará bajo el patrocinio de San Luis María Grignion de Montfort, gran apóstol mariano y misionero, así como del Beato Noel Pinot, sacerdote mártir de la revolución francesa.

Mons. Jean Michel Faure dirige este nuevo seminario y los Padres Dominicos se encargan de una parte de la enseñanza.

El seminario necesita su apoyo material y financiero para darles a estos futuros sacerdotes el marco y la enseñanza necesarios para la realización de su vocación.

Para ayudar al seminario, usted puede:

 - Enviar sus cheques a:  "Les Amis de Mgr Freppel", 9, route de Feneu, 49460 Cantenay - Epinard.

- O hacer una transferencia (automática) a la cuenta del seminario: *  RIB Francia: 17906   00032   96376087686   94 *  IBAN extranjero: FR76 1790 6000 3296 3760 8768 694 BIC: AGRIFRPP879


ALOCUCIÓN DE MONS. FAURE CON MOTIVO DE LA BENDICIÓN DEL SEMINARIO Y LA ENTRADA DE LOS SEMINARISTAS

TRANSCRIPCIÓN (extracto)

En el mundo moderno una sola cosa está prohibida: hablar de Dios. Ya en 1968 la consigna era “prohibido prohibir”, con una sola excepción: a Dios le estaba prohibido existir. Es una palabra que los modernos se prohíben pronunciar, escuchar. ¿Por qué razón? Porque la Encarnación nos aparta del mal, del pecado. Todas las gracias están representadas con un Crucifijo. Nuestro Señor Jesucristo nos revela el valor, la dignidad a la cual puede ser elevada el alma del hombre, la naturaleza humana: todos los santos son la prueba de ello. Dios mismo se hizo hombre para darnos la fe, la esperanza y la caridad. Él les dio a todos los santos el ejemplo perfecto de todas las virtudes. Verdadero Dios, Él nos da Su gracia, y nos cura del egoísmo, de los vicios, del mal.

He aquí el por qué ustedes, queridos amigos, han entrado al Seminario: como los doce apóstoles, para aprender a imitar la vida de Nuestro Señor, a contemplarlo en sus misterios, y particularmente el Misterio de la Cruz, y para enseñar a los fieles a imitar a Nuestro Señor, para mostrarles el Camino al Cielo, como el Santo Cura de Ars. Nuestro Señor ordenó a sus Apóstoles: id por todo el mundo y predicad, predicad el Evangelio a toda creatura. El que crea y sea bautizado, se salvará, el que no crea se condenará. Aquí también Nuestro Señor Jesucristo condena la libertad religiosa, los derechos del hombre, el pretendido derecho a no creer, que no es otra cosa que una libertad de perdición. Después de haberles hablado así, Nuestro Señor Jesucristo ascendió a los cielos y está sentado a la diestra de Su Padre. Y los Apóstoles, predicando,  continuaron la misión de Nuestro Señor Jesucristo, dando testimonio de la Verdad, y la primera Verdad es que siendo Dios, es Rey de las naciones. Las naciones deben honrarlo como tal o perecer, como lo constatamos ahora, desgraciadamente.

Monseñor Lefebvre, en lo que se considera como su testamento espiritual, su Itinerario Espiritual, nos dice: “Una sola cosa es necesaria para la continuación de la Iglesia católica: obispos plenamente católicos, que no hagan ningún compromiso con el error, que establezcan seminarios católicos, donde los jóvenes aspirantes se alimenten con la leche de la verdadera doctrina, pongan a Nuestro Señor Jesucristo en el centro de sus inteligencias, de sus voluntades, de sus corazones, se unan a Nuestro Señor por medio de una fe viva, una caridad profunda, una devoción sin límites, y pidan como San Pablo que se rece por ellos, para que avancen en la ciencia y en la sabiduría del “Mysterium Christi”, en el que descubrirán todos los tesoros divinos”.

Obispos, repitámoslo en esta hora trágica, como lo dice Monseñor Lefebvre: obispos que no hagan ningún compromiso con el error, con los errores del concilio Vaticano II. Obispos católicos que prediquen a Jesucristo, y Jesucristo crucificado, como le dice San Pablo a Timoteo, a tiempo y a destiempo, opportune et importune. Como sucede actualmente, no es oportuno para la iglesia conciliar predicar a Jesucristo crucificado. En su discurso en las Naciones Unidas, el papa Francisco no pronunció el nombre de Nuestro Señor.

Monseñor Lefebvre dijo que ante esta Roma, modernista y liberal, que prosigue su obra destructora del Reino  de Nuestro Señor, me veo obligado por la Divina Providencia a transmitir la gracia del Episcopado católico que he recibido, con el fin de que la Iglesia y el Sacerdocio católico continúen subsistiendo para la gloria de Dios y la salvación de las almas. Y le dijo a los obispos: sed mi consolación en Cristo Jesús, permaneced firmes en la Fe. Uno se pregunta qué hicieron de estas palabras de su fundador, de su padre en el episcopado, estos tres obispos de la Fraternidad que necesitan ahora obispos ecumenistas en los seminarios, que les permiten predicar a los seminaristas, supuestamente haciéndoles el bien con una capitulación, una reintegración conciliar, poniéndolos en manos de los asesinos de la fe y de la moral, son enemigos del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo, a quienes Monseñor Lefebvre llamaba Anticristos, con los cuales no quería tener ninguna relación y que ahora les llaman sus “amigos en Roma”.

Le agradecemos a Santa Teresita del Niño Jesús que haya hecho posible la apertura de este Seminario, a los hijos de Santo Domingo, los Dominicos de Avrillé, los benefactores, que nos permitieron disponer de esta casa y, por supuesto, a Nuestro Señor que ha dado a estos jóvenes la gracia de responder a Su llamado.


domingo, 4 de octubre de 2015

LA VERDAD Y EL NÚMERO – SAN ATANASIO





Homilía de San Atanasio contra los que consideran
al número como prueba de la verdad
o que no juzgan de la verdad sino por el número


De Dios debemos esperar la fuerza y las luces necesarias para combatir la mentira y el error y a Él recurriremos para obtenerlas. Él es el Dios de la Verdad, Él nos ha sacado del seno del error y de la ilusión, Él nos dice en el fondo del corazón: "Yo soy la Verdad", Él sostiene nuestra esperanza y anima nuestro celo, cuando nos dice: “Tened confianza, Yo he vencido al mundo”.

Después de eso, ¿cómo no sentir compasión por los que sólo miden la fuerza y el poder de la Verdad por el gran número? ¿Han olvidado, por consiguiente, que Nuestro Señor Jesucristo no eligió sino doce discípulos, gentes simples, sin letras, pobres e ignorantes, para oponerlos, con una misericordia totalmente gratuita, al mundo entero y que no les dio, como única defensa, sino la confianza en Él? ¿Ignoran acaso que les dio como instrucción a estos doce enviados, no el seguir al gran número, y a esos millones de hombres que se perdían, sino ganar a esa multitud y comprometerla a seguirlos? ¡Cuán admirable es la fuerza de la Verdad! Sí, la Verdad es siempre vencedora, aunque no esté sostenida sino por un número muy pequeño. 

No tener otro recurso sino el gran número, recurrir a él como a una muralla contra todos los ataques, y como a una respuesta para todas las dificultades, es reconocer la debilidad de su causa, es convenir en la imposibilidad en que se está de defenderse, es, en una palabra, reconocerse vencido. 

¿Qué pretendéis, en efecto, cuando nos objetáis vuestro gran número? ¿Queréis como en otro tiempo, levantar una segunda Torre de Babel, para tener a raya a Dios y atacarlo en caso de necesidad? ¡Qué ejemplo el de esa multitud insensata! 

Que vuestro gran número me presente la Verdad en toda su pureza y su brillo, estoy dispuesto a rendirme y mi derrota es segura; pero que no me dé como prueba y razón nada más que su propio gran número y su autoridad: es querer causar terror y dar miedo, pero de ningún modo persuadirme. Cuando diez mil hombres se hubiesen reunido para hacerme creer en pleno día que es de noche, para hacerme aceptar una moneda de cobre por una moneda de oro, para persuadirme a tomar un veneno descubierto y conocido por mí, como un alimento útil y conveniente, ¿estaría obligado por eso a creerles?

Por consiguiente, puesto que no estoy obligado a creer en el gran número, que está sujeto a error en las cosas puramente terrestres, ¿por qué cuando se trata de los dogmas de la religión y de las cosas del cielo, estaría yo obligado a abandonar a los que están apegados a la Tradición de sus Padres, a quienes creen con todos los que han sido antes que ellos, lo que se ha creído en los siglos más remotos, y confirmado además, por la Sagrada Escritura? ¿Por qué, digo, estaría yo obligado a abandonarlos para seguir a una multitud que no da ninguna prueba de lo que afirma? ¿Acaso el Señor mismo no nos dijo que había muchos llamados, pero pocos escogidos; que la puerta de la vida es pequeña, que la vía que lleva a ella es estrecha y que son pocos los que la encuentran? Por consiguiente, ¿cuál es el hombre razonable que no prefiriese ser de este pequeño número, que entra a la vida eterna por ese camino estrecho, a ser del gran número que corre y se precipita a la muerte por el camino ancho? ¿Quién de vosotros, si hubiese estado en los tiempos en que San Esteban fue lapidado y expuesto a los insultos del gran número, no hubiese preferido e incluso no hubiese deseado ser de su partido, aunque él estuviese solo, antes que seguir al pueblo, que por el testimonio y la autoridad de la multitud creía estar en la verdadera fe? 

Un solo hombre de una probidad reconocida merece más fe y más atención que otros diez mil que no cuentan sino con su número y su poder. Buscad en las Escrituras y encontraréis las pruebas. Leed el Antiguo Testamento, allí veréis a Fineés [nieto de Aarón, Éxodo 6,25] quien se presenta solo ante el Señor, solo apacigua su cólera y hace cesar la matanza de los israelitas, de los que acababan de perecer veinticuatro mil. Si se hubiese contentado con decirse entonces, ¿quién osará oponerse a un número tan grande que está unido para cometer el crimen? ¿Qué puedo yo contra la multitud? ¿De qué me serviría oponerme al mal que cometen con voluntad plena? ¿Habría obrado valientemente y habría detenido el mal que cometía el gran número? No, sin duda, el resto de los israelitas habría perecido y Dios no habría perdonado a ese pueblo gracias al celo de Fineés. Es necesario, por consiguiente, que se prefiera el sentimiento de un hombre con probidad, que obra y habla con la libertad que da la Religión, a las opiniones y a las máximas corrompidas de una multitud.

En cuanto a vosotros, seguid si queréis al gran número que perece en las aguas y abandonad a Noé, el único que es conservado; pero al menos no me impidáis salvarme en el Arca con el pequeño número. Seguid si queréis al gran número de los habitantes de Sodoma; en cuanto a mí, yo acompañaré a Lot; y aunque él esté solo, no lo abandonaré para seguir a la multitud de la que se separó para buscar su salvación.

No creáis, sin embargo, que desprecio el gran número; no, lo respeto, y sé los miramientos que hay que tener con él: pero es ese gran número que da prueba y hace ver la verdad de lo que afirma, y no ese gran número que teme y evita la discusión y el examen; no ese gran número que parece siempre dispuesto al asalto y que ataca con orgullo, sino ese gran número que reprende con bondad; no ese gran número que triunfa y se complace en la novedad, sino ese gran número que conserva la heredad que sus Padres le han legado y está apegado a ella.

Pero, en cuanto a vosotros, ¿cuál es ese gran número del que os jactáis? Qué decir de los individuos vencidos, seducidos y ganados por las caricias, los presentes, de los individuos enceguecidos y arrastrados por su incapacidad y su ignorancia, de los individuos que, unos por timidez y otros por temor, sucumbieron ante vuestras amenazas y vuestro crédito, de los individuos que prefieren un placer de un momento, aunque pecando, a la vida que debe ser eterna.

¿Así, por consiguiente, pretendéis sostener el error y la mentira por medio del gran número, y establecerlo con perjuicio de la Verdad, que un grandísimo número no enrojeció en confesar públicamente a expensas de su vida? ¡Ah, por cierto, hacéis ver la magnitud del mal y hacéis conocer la profundidad de la llaga, pues la desgracia es tanto mayor cuanto más individuos se encuentran envueltos en ella!


"No sigáis la muchedumbre para obrar mal,
ni el juicio te acomodes al parecer del mayor número,
si con ello te desvías de la verdad".

HACIA EL ACUERDO: LA FSSPX ROMPE CON CIVITAS




La Neo-FSSPX se deshace gradualmente de todos los que pudieran representar un obstáculo importante para el acuerdo traidor con Roma apóstata. Ahora ha sido el turno del Instituto Civitas, por haber osado convocar, con ocasión del sínodo, a tres manifestaciones en defensa de la familia frente a la Nunciatura de París (3, 10 y 17 de octubre). La Neo-FSSPX no tolera la "falta de enfoque benévolo y filial de estas 3 manifestaciones", según lo que expresa su portavoz laico, el reconocido acuerdista Jacques Régis du Cray:

No es necesario ser un gran eclesiástico para darse cuenta que la jerarquía de la Fraternidad ha tomado claramente sus distancias con la organización Civitas, cuyas actividades ya no son difundidas en los sitios del distrito ni de la Casa General. En la última asamblea en las calles de París ya no había ningún sacerdote. No hay ninguna revelación en esto, pues incluso Liberation señaló esta ausencia (...) Las fotos sin embargo mostraron banderas con la cruz céltica y la de los caballeros teutónicos, indicando claramente que la prudencia de los sacerdotes fue benéfica.
Civitas tenía como objetivo inicial movilizar a los laicos católicos en la ciudad.  Es por una lamentable confusión de las esferas temporal y espiritual que se lanza ahora una acción para hacer militarismo eclesial introduciendo las modas activistas (manifestaciones, asociaciones) en el dominio religioso. La nunciatura apostólica no es una representación como cualquier otra. No es la embajada de Alemania o de Turquía. Aunque haya graves problemas en Roma, la jerarquía de la Iglesia sigue siendo de constitución divina y el papa no es un personaje que podamos interpelar en la calle o contra el cual uno pueda burlarse, a menos de probar, y esto será difícil, que una manifestación tiene un enfoque “filial”.
¿Qué saben los organizadores de la forma de pensar del nuncio? Este último acaba de alojar, apenas esta noche, al cardenal Burke (qué asombrosa confrontación si a su salida se encontró con los slogans de Civitas). El hecho de que Media Presse Info, el órgano de prensa de la Asociación, publique estos últimos días una caricatura indigna del papa (...) nos vuelve muy dubitativos sobre el enfoque benévolo y filial de estas tres manifestaciones. Más bien deja transparentar una real falta de seriedad.

Esta es la caricatura de la cual se queja Ennemond:

Dice: "Francisco no habló de Jesucristo en la ONU"
"...Pero yo lo evoco siempre... cuando negocio con la FSSPX"

Hay que saber que el P. Beauvais, antiguo capellán de Civitas, fue llevado ante los tribunales debido a que, durante una manifestación de esta asociación contra la ley del “matrimonio” homosexual, gritaba frases “discriminatorias”. El Padre fue condenado a pagar 3.000 euros. ¿Y recibió el apoyo de Mons. Fellay? En lo absoluto. El Padre fue reprendido severamente y a eso se debió que haya sido removido de su puesto de Párroco de San Nicolás de Chardonet. Ver noticia aquí.



El P. Beauvais en una manifestación de Cívitas

Lo cierto es que la FSSPX era muy atacada por la prensa mundana debido a sus lazos con Civitas. Ahora ya no tiene de qué preocuparse. La FSSPX es cada vez más políticamente correcta.

Por otro lado, Civitas acaba de publicar un libro llamado: El Sínodo sobre la Familia – la Revolución del Papa Francisco. El prólogo fue escrito por el P. Guardián del Convento San Francisco de Morgon Antoine de Fleurance O.F.M. Allí el Padre afirma:

 […] Esta obra permite constatar, una vez más, el estado dramático en el que se encuentra la iglesia conciliar. El espíritu del Vaticano II está totalmente en este sínodo. ¡Los prelados actuales ya no siguen a Nuestro Señor Jesucristo! Ellos están todavía más en la caravana del mundo, ellos envilecerán terriblemente a nuestra Madre la Santa Iglesia, Madre y Maestra de Verdad, Esposa Inmaculada de Nuestro Señor Jesucristo. […]
Este libro no es anunciado ni promovido en los sitios oficiales de la FSSPX. ¿Eso se debe a que no tiene el enfoque benévolo y filial que ahora se usa en la FSSPX?

Lo que sí promueven en sus sitios oficiales, son los libros de los cardenales "conservadores":




COMENTARIOS ELEISON - CORROBORACIÓN DESDE EL SUR



Número CDXXIX (429)
03 de octubre de 2015

Corroboración Desde el Sur

Mons. Williamson



Por relatores de problemas no estaremos encantados
Pero, estar prevenidos es estar preparados.

Un lector de Sud América corrobora lo que un lector de Norte América escribió aquí hace unas semanas. Lectores, tengan ánimo – la semana próxima verán aquí varias sugerencias positivas.

“Tal como este Norte-americano, hermano en la Fe de siempre, ve el presente y el futuro, es excelente. Concuerdo con él enteramente. Por más de 30 años unos pocos amigos y yo hemos advertido sobre el fin que va a tener esta situación, humanamente hablando se diría irreversible. Somos pocos, de seguro, porque a la luz de toda la presente locura nosotros podemos estar preocupados por el futuro, podemos ver la que se viene y está ahora a la puerta, pero cuando argumentamos que la gente debe prepararse para ello, ¿cómo pueden ellos no estar escandalizados por nuestras preocupaciones? ¿Cómo puede cualquiera no tomarnos por hilarantes, nihilistas o locos?

“Tal como la masa de gente hoy en día, ellos están hasta el cuello para llegar a fin de mes, para ganar suficiente dinero para pagar sus cuentas, para calcular si pueden volver a endeudarse. Para tales personas es una distracción insana y psicótica hablarles acerca de la posibilidad de una crisis bancaria, mucho peor aún de una catástrofe apocalíptica. Ellos no pueden aceptar que se les caiga el endeble castillo de naipes que con tanto sacrificio propio armaron, en medio de laberintos de propaganda financiera y de cautivadores préstamos ofrecidos a ellos por el banco. En búsqueda frenética de tasas de préstamos más bajas o de financiamiento sin interés, se esfuerzan constantemente para sostener todo su sistema de vida bajo el ideal perverso del consumo, con la cabeza enterrada en el lodazal moderno.

“¿Quién sino un ‘loco’ puede estar pensando en fuentes de agua, comida envasada, alimentos de cosecha, siembra y crianza, fuentes de información independientes del Internet, con fuentes de energía no-tradicionales, impresoras funcionando con pesadas baterías recargables, resmas de papel A4, materiales para encuadernar, medicamentos básicos, elementos desinfectantes y anestésicos, instrumentos quirúrgicos, combustibles sólidos, madera, especialmente carbón, y líquidos, etc., etc., todo lo necesario para enfrentar las peores de las contingencias de vida? Porque yo estoy segurísimo que habrán de vivirse, pues de semejante crisis en que se vive, no se sale sin de por medio existir una purificación a escala mundial, como nunca antes.

“Sin embargo, lo más importante es el estar espiritualmente preparados, estar capacitados para dejar de lado nuestras propias necesidades en los terribles momentos a venir, y ayudar a quienes estén más cerca de nosotros, dándoles una palabra de aliento, un pedazo de pan, un poco de agua, alguna explicación de porqué el desastre total habrá golpeado. De esa manera, en lugar de acusar a Dios, ellos podrán, una vez desasidos de las novedades aturdidoras del mundo, redescubrir el verdadero camino para salvar sus almas. Una esposa y madre de Siria le dijo a una Hermana proveniente de este país que la guerra de agresión que ellos están ahora sufriendo en Siria les ha permitido darse cuenta de que la holgura en que vivían antes, les había hecho perder el sentido de frugalidad tan necesario para vivir adecuadamente como Cristianos, y que eran, en medio de semejante crisis, más felices que antes porque estaban ahora enfocados hacia y en lo esencial: la vida cotidiana de fiel Cristiano, elevando sus ojos a Dios y a la Santísima Virgen María.

“Es por ello que a pesar de todo lo malo que nos rodea, personalmente observo buenas noticias por todos lados que inspiran gozo en mí y la esperanza de ilimitadas posibilidades celestiales, inimaginables al presente, una vez derrotado, aniquilado, este mundo perverso. Los sacrificios en servicio a los demás por Cristo, la vida de honor de muchos soldados, los ejemplos de los mártires, los padres de familia esforzándose para dar una educación Cristiana a sus hijos, los miles de casos que habrá de opiniones similares a las del Norte Americano referido arriba, Tradicionalistas reaccionando y muchos otros ejemplos – son todas buenas noticias, y nos deberían alegrar el alma con la brisa fresca de confianza en Dios. Él no falla nunca. Basta imitar la vida de Su Hijo. Pero, como no hay Redención sin Pasión, por certeza absoluta este mundo infame, invertido, mentiroso y diabólico, no caerá sin mediar un Castigo ejemplar”.


Kyrie eleison.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

DON CURZIO NITOGLIA - LA OBSESIÓN DE BERGOGLIO: “ENCUENTRO Y UNIDAD” Y LA MANO TENDIDA A LOS TRADICIONALISTAS







FUENTE (extracto)

Un libro interesante sobre Bergoglio.

Un libro entrevista escrito por Sergio Rubin y Francesca Ambrogetti titulado Papa Francisco: conversaciones con Jorge Bergoglio, da a conocer la personalidad de Francisco I y ayuda a comprender lo que sucede con el mundo “tradicionalista”, de manera ya casi descubierta a partir del 1° de septiembre de 2015.

El prefacio del Rabino Skorka

El Prefacio del libro fue escrito por el Gran Rabino de Buenos Aires Abraham Skorka. En éste se lee: “La obsesión de Bergoglio puede ser resumida en dos palabras: encuentro y unidad” (pág. 7). De hecho, en la entrevista concedida a los dos periodistas, Bergoglio se autodefine como el teórico “de la cultura del encuentro” (pág. 107). Según él se le debe dar "prioridad al encuentro entre las personas, para caminar juntos. Al hacerlo, entonces será más fácil  abandonar las diferencias "(p. 76). También de acuerdo a Bergoglio es bueno "no perderse en reflexiones teológicas vacías" (Pág. 39).

“Encontrarse con todos y caminar juntos”

El diálogo y el encuentro personal se aplican a todos, hebreos, musulmanes y hasta para los “tradicionalistas” si están listos para “encontrarse y caminar juntos”, el resto vendrá solo, las diversidades poco a poco se suavizarán. Bergoglio suele repetir: “Es el tiempo que hace madurar. Es necesario dejar que el tiempo modele y amalgame nuestra vida” (pág. 65).

No pienso, por lo tanto, que el papa Francisco I le cerrará la puerta en la cara a esa parte del mundo que ahora es “post-tradicionalista”, que está en una búsqueda indigna de una regularización canónica, y listos, desde el 2001, a reconocer la “bondad” del Vaticano II en un 95%, y a hacer el “Jubileo”, es decir, alegrarse por su 50° aniversario desde el 1 de septiembre de 2015.

“Es el tiempo que hace madurar”

Muy probablemente, con el acuerdo implícito de silencio público respecto al Vaticano II, del 1° de septiembre de 2015 (que corresponde a la negación implícita de la Fe y a la aceptación práctica de los errores modernistas contenidos en los 16 documentos del Vaticano II), en un máximo de dos años se llegará al acuerdo explícito.

De hecho -según la táctica de la “teología del encuentro” bergogliana, que concede el primado a la praxis sobre la doctrina- finalmente ese pequeño 5% de discordancia sobre el Vaticano II desaparecerá con un "trasbordo ideológico inadvertido" no sólo verbal e implícito (1° de septiembre 2015), sino real, explícito y doloroso. El tiempo “arregla” todo… “Haciendo así [junto a Bergoglio, el teórico de la cultura del encuentro] será más fácil abandonar las diferencias sin perderse en reflexiones teológicas vacías” (J. Bergoglio). El desprecio por la disputa teológica que ha invadido también la mente de los post-tradicionalistas, ha ocupado la cumbre del Vaticano desde el 10 de octubre de 1958.

“Diálogo, diálogo, diálogo”

El lema del Papa Bergoglio es: "cualquier forma de falta de encuentro es para mí una fuente de profundo dolor" (p 110.), Así que cuando "me piden orientación, mi respuesta es siempre la misma: el diálogo, el diálogo, el diálogo... "(. p 111).

Des-ideologizar y convertir a través de la acción común, evitando las discusiones doctrinales: Bergoglio como Bloch