jueves, 4 de septiembre de 2014

¿ESTÁ VACANTE LA SEDE? - POR EL R.P. DOMINIQUE BOULET.- PARTE 6


4. Problemas de la tesis sedevacantista:
Después de estudiar las posibilidades teológicas y canónicas de que un papa caiga en herejía, permítanme abordar el tema que nos ocupa, es decir, lo que podemos pensar acerca de las teorías sedevacantistas, las cuales son promovidas ampliamente.

4.1. Tomando en cuenta las cualidades de la Iglesia:

La Visibilidad y la Indefectibilidad de la Iglesia: La principal dificultad del Sedevacantismo es cuando debe explicar cómo es que la Iglesia puede continuar su existencia, de manera visible, mientras está privada de su cabeza. San Roberto Belarmino expone la creencia universal y constante de la visibilidad de la Iglesia. El dice que está demostrado, por necesidad, el obedecer a la cabeza visible de la Iglesia, bajo pena de condenación eterna [14]. La Visibilidad de la Iglesia está directamente relacionada con el Romano Pontífice. El I Concilio Vaticano enseñó que la permanencia y fuente de unidad de la Iglesia y su fundación visible depende de la perpetua existencia del romano Pontífice:

Con el fin de, entonces, que el oficio episcopal sea uno e indivisible, y que por la unión del clero y la multitud de creyentes debe sostenerse la integridad en la unidad de la fe y comunión, El bendijo a Pedro sobre el resto de los apóstoles e instituyó en él el principio permanente de la unidad y el fundamento visible… Y ya que las puertas del infierno destruirían a la Iglesia si pudieran, realizando su asalto con odio día con día en contra de su divina fundación, juzgamos necesario, con la aprobación del Santo Concilio, y por la protección, defensa y multiplicación del rebaño católico, proponer la doctrina concerniente a 1. la Institución, 2. la Permanencia y 3. la Naturaleza de la sagrada y apostólica primacía, bajo la cual depende la fuerza y coherencia de toda la Iglesia. Esta doctrina debe creerse y sostenerse por todos los fieles de acuerdo con la antigua e inmutable fe de toda la Iglesia. Más aún, proscribimos y condenamos los errores contrarios, los cuales son tan dañinos para el rebaño del Señor.” [15]

El Padre Gréa utiliza términos contundentes para explicar la perpetuidad de la Sede de Pedro:

Tal es la institución de San Pedro que a través de él, y sólo por él, Jesucristo, jefe de la Iglesia, la hace visible. Así, es manifiesto que tal institución tiene que permanecer a la par de la Iglesia, ya que a la Iglesia no puede privársele, incluso ni por un instante, de la comunicación de vida que le fluye desde su jerarca. Así, a la Iglesia no puede privársele ni por un día de la presencia del sucesor de San Pedro.” [16]

Esta cita de Fr. Gréa debe entenderse apropiadamente. Entre la muerte de un papa y la elección de otro existe un tiempo interregnum [interregno] cuando exteriormente el gobierno visible de la Iglesia está bajo el curial de la Santa Sede. Esta es la forma en que la permanencia de la institución de San Pedro se mantiene de sucesor en sucesor. Los Papas Pío X, Pío XI, Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II[recuérdese que este escrito es contemporáneo al reinado del papa Juan Pablo II]determinaron reglas precisas para el tiempo de vacancia de la Sede Apostólica, entre la muerte de un papa y la elección de su sucesor. Tales reglas precisan de los poderes de los cardenales y de la Curia Romana durante el interregnum. El interregnum más prolongado que ha sucedido en la historia de la Iglesia fue de 3 años. Ahora, para aquellos quienes siguen la teoría sedevacantista, la Iglesia podría estar sin Papa por 40 años o más. El Sedevacantismo [17] afirma que ellos no necesitan rechazar el papado, la primacía ni la indefectibilidad de la Iglesia, pero es un hecho que ellos no pueden elaborar de forma objetiva el procedimiento por el que deberá ser elegido el siguiente papa. Este es el mayor problema de su tesis.

4.2. La elección de los papas recientes: Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II.

Papa Juan Pablo I (1912-1978)
La Constitución Apostólica Cum Ex Apostolatus del Papa Pablo IV (1555-1559) declaró que es inválida la elección de un hereje para cualquier oficio eclesiástico, incluyendo el supremo pontificado. Sin embargo, no puede ser utilizada para demostrar la invalidez de la elección de Pablo VI y Juan Pablo II. En primer lugar, debe recordarse que tal bula fue únicamente disciplinaria, no doctrinal. Y ya en ese tiempo la Iglesia había juzgado que sería mejor para ella ser gobernada válidamente por un hereje que ser inválidamente gobernada por el mismo, junto con todos sus actos anulados y sin poder. La ley que gobierna las elecciones papales y que estuvo en ejercicio durante las elecciones de los Papas Juan XXIII y Pablo VI, fue la misma que en la de Pío XII († 1958), durante el 8 de diciembre de 1945, cuando se legisló así:

Ninguno de los Cardenales puede, bajo ningún pretexto o razón de cualquier excomunión, suspensión o interdicto de ninguna clase, o ningún otro impedimento eclesiástico, ser excluido de la elección activa y pasiva del Supremo Pontífice. Por lo tanto suspendemos tal censura solamente con el propósito de la dicha elección, en cualquier otro tiempo permanecerá en vigor.” [18]

Ahora, participar “activamente” significa votar en la elección, y participar “pasivamente” significa ser elegido para el oficio, ser de forma “pasiva” el objeto de la elección. Así, ningún cardenal  sujeto a “alguna excomunión” fue “excluido de la elección pasiva o activa del Supremo Pontífice” y cualquiera de ellos podría convertirse en el Papa. De aquí que incluso si Juan XXIII o Pablo VI hubieran estado sujetos a alguna excomunión por alguna razón, incluso debido a la herejía de pertenecer a la Masonería o la que sea, ellos hubieran podido aún ser válidamente elegidos para el papado. La misma conclusión podría aplicarse a Juan Pablo I y Juan Pablo II, quienes fueron elegidos bajo una legislación sustancialmente idéntica que el Papa Pablo VI emitió el 1 de octubre de 1975. Ellos también fueron papas válidamente electos. Fr. Brian W. Harrison comenta:

Así, si la legislación de la Iglesia requirió que cualquier Cardenal fuese liberado de toda censura eclesiástica con el fin de ser elegible para el papado, los votantes en general no habrían tenido la garantía de que algún candidato no fuese de hecho elegible debido a algún crimen secreto por el cual hubiese incurrido en excomunión. Ellos pudieron, sin estar conscientes, llevar a cabo una elección válida de este tipo, en cuyo caso el ‘Papa’ que hubieren elegido no sería verdadero Papa. La invalidez de sus actos podría entonces constituir una especie de cáncer espiritual, destruyendo silenciosamente las estructuras vitales de la Iglesia por dentro: los obispos que él designaría no tendrían verdadero derecho a gobernar en sus respectivas diócesis; las leyes que aprobasen no serían obligatorias para la Iglesia, y en particular, los cardenales nombrados por él no serían electores válidos de un futuro papa. Entonces, ¿cómo podría ser restaurado un verdadero Papa si sucediera todo esto? ¿Quién tendría competencia para decidir? Cuando el hecho de esta excomunión finalmente saliera a la luz, el caos resultante sería inimaginable. Nadie sabría con certeza quién, si es que alguno, todavía tuviera verdadera autoridad en la Iglesia, y el cisma, quizás una serie de cismas serían casi inevitables. La legislación de la Iglesia, por lo tanto, prevé y evita la posibilidad de esta catastrófica situación permitiendo que incluso un hereje secreto o un apóstata, si es elegido Papa, pudiese ascender a la Silla de Pedro con plenos derechos jurídicos sobre la Iglesia universal en la tierra.” [19]

El Arzobispo Lefebvre habló también acerca de otro problema que podría afectar el valor de la elección de los papas recientes:

¿Acaso la exclusión de los cardenales de más de ochenta años de edad y las reuniones secretas que precedieron y prepararon los últimos dos Cónclaves los hicieron inválidos? Inválidos: no, esto es decir demasiado. Dudosas al tiempo: quizás. Pero en cualquier caso la subsecuente aceptación unánime de la elección por los cardenales y el clero romano fue suficiente para validarlo. Esta es la enseñanza de los teólogos.” [20]

  

DESVENTURADOS LIBERALES



Mons. Williamson
Comentario Eleison CCXXIX (229)
 03 de diciembre 2011



El liberalismo es una enfermedad espantosa, que lleva millones y millones de almas al Infierno eterno. “Libera” la mente de la verdad objetiva y el corazón (voluntad y afectos) del bien objetivo. El sujeto reina supremamente. Es el hombre en lugar de Dios, con el hombre permitiéndole a Dios solamente la importancia que el hombre elige permitirle, y esa normalmente no es mucha. Dios Todopoderoso está atado con una correa, por así decir, ¡como un cachorrito obediente! De hecho el “Dios” de los liberales es una burla del verdadero Dios. Pero “Dios no se deja burlar” (Gal.VI, 7). Los liberales están castigados en esta vida volviéndose falsos cruzados, verdaderos tiranos, y hombres afeminados.
Un ejemplo clásico del falso cruzado lo dan los sacerdotes revolucionarios de la “Teología de la liberación”, según el Arzobispo Lefebvre en una conferencia que pronunció en América del Sur. El acostumbraba decir de los sacerdotes que perdiendo la Fe bajo la influencia del movimiento modernizante en la Iglesia, ellos se habían convertido en los más temibles revolucionarios porque traían a la falsa cruzada del Comunismo toda la fuerza de la verdadera cruzada para la salvación de las almas en la cual habían sido entrenados pero en la cual no creían más.
Siendo la verdadera cruzada para Dios, para Jesucristo, para la salvación eterna, entonces cuando ya no se cree en ella deja correspondientemente un vacío enorme en la vida de la gente, el cual ellos tratan de llenar lanzándose a la cruzada por cualquier cosa: por la prohibición del tabaco (pero libertad para la marihuana y la heroína); por la prohibición de la pena capital (pero libertad para ejecutar derechistas eficaces); por la prohibición de tiranos (pero libertad  para bombardear cualquier país para llevarlo a la “democracia”); por la sacralidad del hombre (pero libertad para abortar el bebé humano en el seno de la madre) – la lista puede seguir indefinidamente. Estas contradicciones así resaltadas están perfectamente en consonancia con la cruzada de los liberales para reemplazar el orden cristiano del mundo por el nuevo orden del mundo. Ellos pretenden que no están combatiendo a Cristo, pero tal fábula resulta cada vez menos creíble.
Los liberales se vuelven también “lógicamente” verdaderos tiranos. Ya que ellos mismos se han “liberado” de cualquier Dios o Verdad o Ley por encima de ellos, entonces permanece solamente la autoridad de sus propios espíritus y voluntades para imponer a sus contemporáneos lo que sea. Por ejemplo, habiendo perdido todo sentido de cualquier Tradición que limite su autoridad, Pablo VI impuso a la Iglesia Católica en 1969 su Nuevo Orden de la Misa, para encajar con el Nuevo Orden Mundial, a pesar de que apenas dos años antes un número importante de obispos había rechazado un rito experimental de la Misa substancialmente parecido. ¿Qué le importó las opiniones de cualquier subordinado, a menos que fueran liberales como él mismo?  Ellos no sabían lo que era bueno para ellos. El sí.
Lógicamente de nuevo, los liberales se vuelven afeminados porque no pueden evitar tomar todo a título personal. Sin embargo, cualquier oposición sana a su autoritarismo está fundada sobre la Verdad o la Ley por encima de todos los seres humanos, de las cuales los liberales se mofan. Es así como el Arzobispo Lefebvre resistió al liberalismo de Pablo VI, pero Pablo VI no pudo pensar otra cosa que el Arzobispo quería tomar su lugar como Papa, como él mismo se lo dijo personalmente. Estaba incapacitado para entender que había una autoridad muy por encima de la suya propia, en la cual el Arzobispo se apoyaba con toda tranquilidad. ¿Quién necesita preocuparse de que el Señor Dios nos falle una sola vez?
Sagrado Corazón de Jesús, concédenos el merecer los buenos jefes que sólo pueden venir de Ti.

Kyrie eleison. 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

3 DE SEPTIEMBRE - SAN PÍO X, PAPA Y CONFESOR





“Los sacerdotes deben estar en guardia contra esta hipocresía que intenta introducirse en el aprisco de Cristo, que predica la caridad y la prudencia, como si fuera caritativo dejar que el lobo destroce al rebaño, y como si ella fuera una virtud, esta prudencia de la carne reprobada por Dios y de la cual se ha escrito “Yo dispersaré la sabiduría de los sabios y confundiré la prudencia de los prudentes”. Los sacerdotes deben saber que, especialmente en nuestra época, no pueden ser llamados ministros de Dios aquellos que se niegan a sacrificar sus propias comodidades y sus ventajas por salvaguardar la integridad de la fe. Pues bien, ésta está amenazada, más que por la negación abierta del incrédulo, por la astucia y la mentira de este pérfido catolicismo liberal. (…)  Los sacerdotes se guardarán bien de aceptar ninguna de las ideas del liberalismo que, bajo la máscara del bien, pretende conciliar la justicia con la iniquidad… Los católicos liberales son lobos cubiertos con piel de oveja. El sacerdote consciente de su misión debe descubrir sus tramas pérfidas, sus malvados designios. (…) Sed fuertes, no cedáis donde no hay que ceder. Vosotros debéis combatir, no a medias, sino con valor: no en secreto, sino en público; no a puertas cerradas, sino a cielo abierto.”

 S.S. San Pío X:
 (Extractos de su Carta Pastoral del 3 de septiembre de 1894, tomada de Le Sel de la terre n° 89, verano 2014 pág. 74 y 75). 


martes, 2 de septiembre de 2014

SEDE BERRETA






-Wanderer –me preguntaron hace unos días- ¿En Roma hay sede vacante?
-No –le  respondí al preguntón-. En Roma hay sede berreta.

La palabra berreta es un americanismo que, en general, indica a la persona que se comporta con vulgaridad. Sin embargo, en Argentina, posee un matiz particular: hace referencia también a todo objeto falsificado, en apariencia legítimo pero que, en realidad, está adulterado. O bien, es una chafalonía u objeto de poca calidad.

Pongamos un ejemplo: berreta sería la camisa marca Lacoste que compro en la feria de La Salada por $100: seguro que es falsa aunque pase por legítima a los ojos de muchos. Y berreta es también una camisa de poliéster en relación a otra de algodón. Sirve en lo inmediato y a los fines prácticos –no se arruga y no hay necesidad de plancharla-, pero es insufrible usarla porque ahoga a todo el cuerpo.

La sede de Pedro es hoy una sede berreta. No estoy diciendo que el papa Francisco es un falso papa (Nota Syllabus: nos permitimos tener una duda al respecto, visto y considerando además la presencia de un “papa emérito” en el mismo Vaticano que quizá podría seguir siendo el legítimo, quién sabe. Lo cierto es que Francisco actúa como si fuera un Anti-Papa). Es -mal que nos pese-, el legítimo sucesor de Pedro, pero es berreta, es de poliéster, es de bajísima calidad. Confunde a la mayoría que lo consideran la gran revelación del Espíritu para nuestro siglo, cuando en realidad es un producto de La Salada. Y la reacción de cualquier persona con un mínimo de sentido común cristiano es de hastío, asco y vergüenza.

Vergüenza y escándalo

Empeñado en popularizar a la Iglesia, abriendo ventanas a fin de que entre luz luego de los años de oscuridad y elitismo del papa Benedicto, Bergoglio no se ha detenido frente a nada. Relativizó la moral católica en relación a las personas divorciadas y a los homosexuales. La objeción neocona dice, por supuesto, que en realidad sus palabras fueron mal interpretadas. Pues peor para él: debería saber que cada una de sus expresiones debe ser medida porque se prestará a malas interpretaciones. Cuestión de prudencia básica de cualquier gobernante y, si no posee esa virtud y esa cautela, indica que no está habilitado para el cargo que ejerce.

Pero en todo caso, esos intentos tenían un cierto matiz de “seriedad teológica”. Dicho de otro modo, podían ser discutidos seriamente por teólogos o conocedores de la materia. Pero a Bergoglio le gusta la popularidad que se mide en puntos de audiencia y en fotografías mediáticas; le gusta la popularidad de impacto, y así, hace algunos meses, plantó el arbolito de la paz junto a los líderes de los gobiernos judíos y palestino. Todo el mundo aplaudió y, en Argentina, el zonzo de Nelson Castro afirmó en su programa periodístico que se trataba de un día histórico: se había firmado finalmente la paz en la región de Oriente Medio por obra de un papa argentino. Pues bien, a la semana de la plantación, judíos y palestinos comenzaron a matarse como nunca antes. Un fracaso total y un papelón del que debería haber aprendido. Pero no fue así. Ahora se le ocurrió organizar y promocionar un partido de fútbol interreligioso por la paz, ocasión de graves escándalos que, supongo yo, pesarán en su conciencia, y en la balanza que levantará frente a sus ojos el arcángel San Miguel en el día del juicio.

El papa Francisco, en el día de ayer, se abrasó con el futbolista Diego Maradona, drogón y adúltero público, que se ha cansado de denostar y de burlarse de la Iglesia en repetidas ocasiones y que no paró mientes en  declarar ayer mismo: “Este papa es más humano. Al otro le tuve que besar el anillo”. En esa misma fotografía que recorrió el mundo, se ve al pontífice luciendo junto al Anillo del Pescador, dos pulseritas de plástico con los colores de la bandera argentina.




No paró allí el desatino pontificio. Saludó efusivamente y se fotografió –como puede verse aquí mismo- con Wanda Nara y el futbolista Pablo Icardi, su concubino de turno. La señora en cuestión saltó a la fama cuando siendo apenas más que una niña, se “filtró” un video en el que aparecía realizando un acto inmoral y perverso con un empresario amigo de su padre. Luego, tuvo una corta relación de verano con Maradona. Famosa ya del todo, participó en el programa de Marcelo Tinelli desprovista de ropas y de vergüenza, y terminó casándose con el futbolista Maxi López, con quien tuvo tres hijos.

El año pasado, en medio de un escándalo mayúsculo ventilado por ella misma, y con fotografías incluidas, dejó a su marido legítimo para revolcarse con su mejor amigo, el también deportista Icardi, con quien vive ahora en público concubinato. Hasta Maradona salió a decir ayer que había pedido no jugar el partido de fútbol con Icardi porque había quebrantado reglas que no se quiebran: robarle la mujer a un amigo.




Ya conocemos la objeción neocona: Cristo se juntó con prostitutas y pecadores públicos. Y ya fue respondida amplísimamente en los comentarios del post anterior. Yo solamente agrego: es verdad, Nuestro Señor se juntó con la Magdalena, a quien le dijo: “Ve y no peques más”; y con Mateo y Zaqueo, quienes dejaron todo y lo siguieron. Francisco se junta con Tinelli, Maradona e Icardi quienes continúan, más envalentonados que antes a raíz de la bendición pontificia, con sus desenfrenos.

Salta Violetta y grita Moreno

Los encuentros pontificios de ayer incluyeron también al vergonzante funcionario argentino Guillermo Moreno. Es indignante verlo en la sala pontificia ordenando a los gritos qué funcionario o empresario se sentaba delante y cuál iba al fondo. Es indignante verlo abrazado a Maradona y Eduardo Valdés, puntero del PJ porteño, esperando la llegada del Pontífice.

Y es indignante ver la foto que ilustra estas líneas: la sola pose de quienes allí aparecen, incluido el que se viste de blanco, es demostrativa de lo que quiero expresar con berreta, y esto por decir lo menos.

También recibió el papa a la cantante argentina Martina Stoessel, Violetta, junto a su novio, el actor robacunas Peter Lanzani. La joven de 17 años fue la encargada de abrir el famoso partido de fútbol cantando Imagine, de los Beattles.

La misma Violetta declaró ayer en canal 13, que había sido invitada “personalmente” por el Sumo Pontífice para el acto. ¿Caemos en la cuenta del impacto simbólico que tiene todo esto? Un acto organizado oficialmente por las más altas esferas de la Iglesia católica, la Esposa Inmaculada del Cordero, es abierto por una mocosa que canta a los gritos: “Imagina un mundo en el que no hay cielo y en el que no haya religión”.

Pero hay una vuelta más sucia todavía: Violetta es hija de Alejandro Stoessel, histórico productor de Marcelo Tinelli, el mismo conductor argentino que fue recibido en tres ocasiones por el papa Bergoglio y que hace apenas dos semanas estuvo brindando con champagne con Mons. Karcher, el secretario privado del pontífice, en un elegante hotel romano. Nadie puede ser ciego para no ver el enorme envión que significó la presentación de la cantante –que es icono de Disney Channel- en un evento planetario como el partido de ayer, para su carrera y para los bolsillos de su padre y de Disney, y quizás tendríamos que agregar también, para las faltriqueras de Karcher.

Da asco, indignación, vergüenza. El mismo personaje que dejó plantada a una sala llena que le ofrecía en homenaje un concierto de Mozart aduciendo que él no era un príncipe del Renacimiento, auspicia a Violetta. El mismo personaje que durante años señalaba públicamente a la gente de la clase media argentina que iba a comer a restaurantes de Puerto Madero o que despreciaba a las señoras gordas que organizaban un té de caridad, no duda ahora en abrazarse y entretenerse contando chascarrillos con drogones, matones, corruptores y proxenetas, adúlteros con las mujeres de los amigos, ricachones ostentosos e insolentes en un mundo de pobres. Sí, todos ellos expresión más acabada de la mundanidad abyecta del mundo contemporáneo. Justamente él, el papa Bergoglio, que nos ha predicado que “la Iglesia debe despojarse de toda mundanidad espiritual, que mata el alma y a las personas y a la propia Iglesia” y “lleva a la vanidad, a la prepotencia, al orgullo”, durante su encuentro con los pobres en la Sala de Expoliación del Obispado de Asís, cuna de del santo que inspiró su papado.

Vergüenza, infinita vergüenza: un argentino como yo se está llevando la Iglesia puesta.


DE CAMINO A ROMA


Estoy perfectamente de acuerdo sobre esta infiltración peligrosa. Me doy cuenta perfectamente bien, que una acción solapada está siendo realizada por esos medios incrédulos “de derecha” para socavar el bloque de la tradición católica. Monseñor Lefebvre, citado aquí.





Vemos que la FSSPX de Mons. Fellay está avanzando astutamente hacia Roma. Cada vez es más evidente el contubernio de las altas autoridades de la Fraternidad con grupos Ecclesia Dei, los que, según Monseñor Lefebvre, no tienen el valor de oponerse a la autoridad que destruye la Iglesia, quien es la causa, que es el origen de la subversión en la Iglesia. (20 de mayo de 1986).

Estas comunidades, que tomaron fuerza gracias a la “excomunión” de Monseñor Lefebvre, lo traicionaron varias veces durante su vida. Y como él decía, refiriéndose a la partida de tantos sacerdotes y seminaristas de su Congregación, “siempre hay algo, un lazo, un hilo que se relaciona con Roma”  (ídem).

¿Cómo es posible que ahora la Fraternidad se mezcle con ellos, como si fuera poca cosa la que nos separa? Hagamos un poco de memoria:

"Por la necesaria reconciliación" Libro del Padre Lelong
que revela la verdadera cara del GREC.



Poco tiempo después de la muerte de Monseñor Lefebvre (1991), se creó el GREC por el Padre Lorans, (Grupo de Reflexión Entre Católicos) del cual, su vocación desde el origen ha sido precisamente el crear un espacio de encuentros y de discusiones entre católicos, especialmente para que sea reconocido a los sacerdotes y los fieles de la obra de Monseñor Lefebvre, su lugar en el seno de la Iglesia. http://nonpossumus-vcr.blogspot.mx/2013/07/el-grec-3a-y-ultima-parte-por-michael.html Esos “católicos” pertenecen a diferentes “sensibilidades”: FSSP, conciliares, IBP, FSSPX, etc.


El Padre Lorans otorgando el Premio Pierre Lafue
 2004 al Cardenal Poupard por su obra:
"En el Corazón del Vaticano, de Juan XXIII a Juan Pablo II"


Para el 2007, esta labor del GREC estaba ya muy avanzada. El Padre Celier, entonces director de Fideliter, publicó ese año su libro “Benedicto XVI y los tradicionalistas”prologadopor un masón, en el cual son notorios los esfuerzos que realiza este sacerdote de la Fraternidad San Pio X para impulsar a sus cofrades sacerdotes y a los fieles hacia una adhesión a la Roma apóstata y esto a ejemplo del Instituto Buen Pastor (vea aquí).

Este libro recibió excelentes críticas de las comunidades Ecclesia Dei y además tuvo una gran acogida en el Distrito de Francia y fue alabado por los superiores mayores de la Fraternidad (vea aquí). Por ejemplo, el P. Pfluger: "En estos días acabamos de recibir su libro (Benedicto XVI y los Tradicionalistas) de Benedicto XVI. Gracias por esta obra maestra…".


En el mismo año 2007, la editorial Angelus del Distrito de Estados Unidos, cambió de director. Fue nombrado el Padre Heggenberger (el mismo que menciona Maximiliano Krah en su entrevista en The Remnant). Entre las novedades editoriales de ese año, se encuentra el libro de Michael Davies (el ex director de Una Voce) “El Concilio del Papa Juan”. Este libro presenta un problema: acepta la declaración Dominus Iesus de Juan Pablo II, la cual había sido rechazada tajantemente por la antigua FSSPX, por contener una noción herética de la apostolicidad, promover el ecumenismo, y estar perfectamente en línea con Lumen Gentium de Vaticano II. En la descripción del libro, Angelus lo promueve como “indispensable”. (Lea más aquí).

En vista que el GREC recibió todo el apoyo del Superior de la Fraternidad, y que se permitió y difundió este libro del Padre Celier (entre otros libros escandalosos de su autoría), todo iba viento en popa para lograr que, por fin, la Fraternidad pudiera entenderse con Roma abandonando sus principios.

Fue así que llegó el Motu Proprio Summorum Pontificum, el levantamiento de las supuestas excomuniones, las conversaciones con los romanos, la Declaración Doctrinal de Monseñor Fellay, la Declaración del Capítulo de 2012, etc. lo que implicó una abierta oposición a las enseñanzas de Monseñor Lefebvre y a los principios rectores de la Fraternidad.



Pero muchos sacerdotes y fieles todavía no estaban “preparados” para que la Fraternidad firmara el acuerdo con Roma, y tras la renuncia de Benedicto XVI, los planes parecían haber fracasado. No fue así: los planes siempre han seguido hacia adelante, a veces dando un paso atrás, para después dar dos hacia adelante. Muestra de ello fue el afán de deshacerse de MonseñorWilliamson y los sacerdotes “intolerantes”, con técnicas semejantes a lasestalinistas. “Purificar la Fraternidad” como dijo el Padre Pfluger y el Padre Simoulin. Se deshicieron, incluso, de los Dominicos de Avrillé. (Vea a este respecto aquí y acá)

Y para seguir adelante con los planes, se decidieron por un reconocimiento unilateral por parte de Roma, ad experimentum. Para lograrlo, era necesario seguir utilizando la táctica de “calentar la rana poco a poco hasta que se duerma y muera hervida”. Es decir, por principio era necesario “romper la barrera” que nos separaba de las comunidades Ecclesia Dei y poco a poco, sin decir nada, acostumbrar a los Sacerdotes y fieles a mezclarse con ellos, a hacer énfasis solamente en el valor de la Misa Tradicional, olvidarse de las críticas a las autoridades romanas, a hacer hincapié en las devociones olvidándose poco a poco de la doctrina, etc.

Los siguientes hechos y declaraciones lo demuestran (hay muchos más):

lunes, 1 de septiembre de 2014

MONSEÑOR FELLAY SE ENCONTRARÁ CON MONS. MULLER EN ROMA EL 21 DE SEPTIEMBRE.


Según se informa, el encuentro es pura « rutina », nada que ver con el acuerdo. Veremos…
 
Mons. Muller.

Esta noticia, que se sabe desde hace un tiempo, ha sido oficializada esta mañana durante los anuncios en la Misa. Monseñor Fellay, superior de la FSSPX, se encontrará con el prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe e igualmente presidente de la Comisión pontifical Ecclesia Dei. Este encuentro tendrá lugar en Roma.


INTRUSOS EN EL VATICANO





“Luis Ventura lo fue a visitar al Papa y consiguió la foto.
Al poco tiempo sale a luz que le pidió a su pareja/amante que abortara.
Por qué a un tipo así le interesa la foto con el papa?”

Leemos este interesante interrogante en el comentario de un blog, al pie de un artículo que describe el “neocatolicismo francisquista”, que no es otra cosa que el catolicismo mistongo que deploraba Castellani en nuestra patria, hoy extendido universalmente gracias al abrazo entre la devastadora herejía modernista del Vaticano II y el impío naturalismo vulgarizante al extremo encarnado en el porteño Bergoglio.

Interesante la pregunta.


Dice la noticia que el infame periodista de chimentos Luis Ventura, del programa “Intrusos” y la revista "Paparazzi" fue a ver a Francisco al Vaticano, y allí en la audiencia general se dio el gusto de regalarle camisetas de fútbol y un CD de la vedette Panam, que ahora canta para los niños (para corromperlos, por ej. cuando hace una “Marcha de la Igualdad” junto a la lesbiana Sandra Mihanovich, que hace poco se “casó” con su pareja). Dice el tal Ventura que "Fue muy emocionante", explicó Ventura en comunicación telefónica desde Italia con Jorge Rial. "Vinimos con Estelita en plan de trabajo pero terminamos con un viaje de fe", agregó (fuente).

De regreso en Buenos Aires, el tal Luis Ventura “confirmó en "Intrusos" que le propuso abortar a Fabiana Liuzzi. Dijo que con la vedette "tuvo sexo ocasional y nunca le habló de amor." (fuente).

Luego de su "viaje de fe", se nota el “efecto Francisco”. El periodista contó sin el menor sentido de culpa sus infidelidades en televisión, y su propuesta de aborto sin inmutarse. (fuente)

¿Por qué un sujeto como este tenía que ver a Francisco?

A lo mejor porque quizás sea un hermano tripúntico, podría suponerse, viendo en la fotografía cómo estrechan sus manos Ventura y Bergoglio (muchas de las figuras de la TV y el espectáculo son masones). Quién sabe. O quizá por el típico cholulismo del argentino sentimental (aunque éste nació en Brasil) que quiere su foto con la figura pública más famosa del mundo. En todo caso, es cierto esto que dijo Ventura de Francisco: Dijo que “es el Papa de la gente” y que “está con la gente”.



Es el Papa de la gente, como la imagen que anexamos lo acredita. El papa de la Revista Gente, el que deja que cada cual adapte la religión a sus intereses, gustos o necesidades con entera libertad y de acuerdo a su propia conciencia. Con total desprecio de la verdad, y por lo tanto del mismo Dios.  

Es inevitable que haya escándalos,
pero ¡ay de quien los provoca!
(Lc.17,1)

El Papa de la Gente.