sábado, 7 de diciembre de 2013
CARTA ABIERTA EN RESPUESTA AL P. LE ROUX
Carta
abierta al Padre le Roux
Nov
30, 2013
En
su Carta a los Amigos y Benefactores del 10 de Noviembre de 2013, usted escribe
acerca de la autoridad y la Tradición, y dice que a menos que los
Tradicionalistas se sometan a la autoridad, ellos se convertirán en
Revolucionarios que subvertirán todas las cosas.
En
los primeros cuatro párrafos, usted dice que subversión y Revolución son
contrarias a los deseos de Dios, y usted utiliza la Revolución Francesa para
presentar su afirmación. Sus lectores recordarán la comparación hecha por
Monseñor Lefebvre y asumirán que usted está atacando al Vaticano II y a Roma
conciliar.
Luego,
unos párrafos más adelante llega la sorpresa: “Los últimos meses esta sutil
tentación de desconfianza en la autoridad ha envenenado las filas de los
defensores de la tradición de la Iglesia”. Ya que la FSSPX siempre se ha
considerado a sí misma como defensora de la Tradición, usted esta atacando
claramente a aquellos que resisten la nueva orientación de la FSSPX.
Además,
su carta implica que Monseñor Fellay tiene autoridad a la cual debemos
someternos, y aquellos que se nieguen a hacerlos son subversivos y por lo tanto
ofenden a Dios. Sin embargo, Monseñor Fellay tiene una autoridad muy limitada:
él es la cabeza de una pía unión de sacerdotes y por lo tanto no tiene
autoridad real [Nota del blog: por un error,
efectivamente la FSSPX se constituyó como pía unión]. Además, como
sacerdote y obispo, respecto a los laicos, solamente tiene la autoridad que
nosotros le concedemos a través de la jurisdicción de suplencia [Nota del blog:
eso es exacto: las autoridades de la FSSPX no tienen el status canónico de
"superiores" de los laicos que frecuentan las capillas de la
Fraternidad].
Así
que los Superiores de la FSSPX están excediéndose enormemente en su autoridad
al negarle los sacramentos a los fieles que expresan opiniones contrarias a las
de los Superiores [Nota del blog: los Sacramentos sólo
se pueden denegar a los incapaces, como los no católicos, y a los indignos,
como los pecadores públicos]. Además, ya que la FSSPX actualmente no tiene
un estatus canónico propio, el Superior general no puede expulsar miembros
legítimamente. Ni siquiera puede impedir el acceso a cualquier Superior al
Capítulo general, por lo que la expulsión de Monseñor Williamson invalida el
Capítulo general, un verdadero acto de subversión, el cual usted omitió en su
carta.
Entre
algunos fieles de la FSSPX, está la noción ingenua de que una vez que le
otorguen un estatus canónico, podrá reformar a Roma desde el interior. Si los
sacerdotes de la FSSPX, desde dentro, no pueden corregir el pensamiento de sus
superiores sin ser etiquetados como subversivos, ¿cómo es que la inferior FSSPX
reformará a su superior (Roma)?
Su
carta plantea muchas preguntas. Me limitaré a tres:
¿Por
qué usted compara a los sacerdotes y fieles de la Resistencia con Monseñor de
Talleyrand? ¿Son “devotos del altar del poder”? ¿Qué poder están persiguiendo?
¿No
es una “traición” expulsar sacerdotes precisamente por lo que se les ordenó
hacer: enseñar y defender la Fe Católica?
¿Debemos
someternos a la autoridad de Monseñor Fellay, cuando él declaró que el Vaticano
II ilumina la vida de la Iglesia, que la nueva misa fue promulgada
legítimamente, que los sacramentos del novus ordo son válidos, etc?
Esto
es claramente contrario a las enseñanzas de Monseñor Lefebvre y contrario al
sentido común.
En
su carta, usted dice que “un nuevo ataque formal se lleva a cabo en contra del
último vestigio de la Tradición en el seno de la Santa Madre Iglesia”. Estoy
sorprendida de su actitud temerosa pues el 28 de diciembre de 2012, en Canadá,
Monseñor Fellay estaba muy optimista acerca del futuro “…empezamos a ver
pequeños signos que nos dicen que la primavera está llegando”.
Estoy
de acuerdo con usted en que es "hora de poner fin a esa suicida guerra
interna" iniciada por Monseñor Fellay contra los sacerdotes y fieles de la
FSSPX inocentes y alimentada por el temor a una acción punitiva dirigida contra
todas las personas francas.
Estamos enterados de los métodos que la Casa
general de la FSSPX está utilizando cuando encuentran a alguien que no está de
acuerdo con ellos. No es de extrañar que los que están todavía dentro de la
Fraternidad San Pío X deben esconderse y callar - ¡y usted los llama
"secretos", "anónimos" y "cobardes"! ¡El miedo y
la coacción son las herramientas de los revolucionarios (FSSPX de hoy), el
miedo y la coacción no son las herramientas de la Resistencia!
La
Resistencia no utiliza métodos revolucionarios. Hacemos lo que podemos para
advertir a otros sobre los peligros que vienen no tanto del novus ordo (pues
todos sabemos ahora lo que se puede esperar de Roma) sino especialmente de la
FSSPX que secretamente se ha transformado en una entidad de Indulto [Nota del blog: al modo de las congregaciones que celebran
las Misas de indulto] que nada tiene en común con la obra de Monseñor
Lefebvre.
Padre,
los cargos que usted levanta en su carta, fueron también levantados contra
Monseñor Lefebvre. La Resistencia debe estar orgullosa de ser tratada del mismo
modo.
Su
carta me llegó gracias a un amigo de la Tradición. Ella notó el sorprendente
número de palabras duras que ella entendió fueron dirigidas en contra de la
Resistencia: Subversión, Revolución, perversidad, infiltración, armas, demonio,
escándalo, satánico, violencia, odio. ¡Estas palabras se encuentran tan solo en
los dos primeros párrafos!
En
el pasado, los superiores de la FSSPX nunca escribieron cartas de este tenor.
Ellos solían escribir cartas pastorales en las cuales nos advertían de los
peligros de Roma conciliar y daban ejemplos claros y relevantes. Pero esos días
terminaron.
Hay
una nueva orientación que se sigue actualmente. El párrafo cinco contiene la
declaración más reveladora acerca de esta nueva orientación de la FSSPX:
“Algunas veces, cuando la autoridad a cargo deja de ser fiel a su papel de
guardián del bien común, los defensores de la Tradición deben recordar a la
autoridad su papel e incluso hacerlo públicamente, pero respetando la
naturaleza de la autoridad y rechazando los métodos secretos, anónimos y
cobardes del subversivo”.
La
iglesia conciliar, al adoptar las nuevas enseñanzas, la nueva misa, los nuevos
sacramentos, el nuevo Código, no solamente algunas veces no protege el bien
común, sino más bien la iglesia conciliar nunca protege el bien común.
Con
esta declaración, y especialmente por las palabras “algunas veces” y “recordar”
(no pudo haber escogido un verbo más débil), usted nos comprueba que la FSSPX
se ha unido a las filas de otros desertores de la Tradición (Campos, FSSP, IBP,
etc.)
El
título de su carta debió ser “Subversión de la Tradición”. Y esta subversión es
efectuada por Menzingen, no por la Resistencia.
Además,
es indigno de la FSSPX incluir un folleto para colectar dinero el anuncio de
una conferencia del Dr. White para dar la ilusión que él apoya a la FSSPX. El
Dr. White ha sido un fiel defensor de Monseñor Williamson durante muchos años,
y su conferencia en Virginia en el 25 aniversario de las Consagraciones
Episcopales el 29 de junio de 2013, le dio un impulso moral a la Resistencia.
Para
el siguiente proyecto de colecta de fondos, quizá usted quiera considerar
utilizar la conferencia que el Sr. White dio en Virginia sobre Filoctetes de
Sófocles. La primera parte es un comentario bastante bueno sobre la nueva FSSPX
“rebranded”. ¡Seguro que complacerá a la multitud!
Por último, nos hemos enterado de la expulsión
del Padre Girouard: “Rueda otra cabeza de la guillotina de Menzingen” (usando
las palabras del Padre). Este es otro ejemplo de la subversión de la Tradición
realizada por la neo-FSSPX. Es trágico que la FSSPX continúe
auto-destruyéndose. Es una bendición y una alegría tener al Padre Girouard en
la Resistencia, donde puede permanecer fiel y formar futuras generaciones de
Católicos tradicionales.
Con
mis mejores deseos, en Jesús y María,
Hermana Constance
EL PADRE LE ROUX ACUSA DE SUBVERSIVA A LA RESISTENCIA
El P. Le Roux, copiloto de Mons. Fellay
INCREÍBLE CEGUERA Y DESCARO DE UN ACUERDISTA
¿SUBVERSIÓN O TRADICIÓN?
Noviembre
10 de 2013-12-04
Queridos
amigos y benefactores,
El
hombre que, para muchos, representó el espíritu de la Revolución Francesa en la
Iglesia, Talleyrand, no es recordado como un hombre atractivo. Cojeaba, sonreía
nerviosamente y casi perpetuamente, se encorvó por su edad y perversidad. El
era temido por todos, despreciado por muchos, conocido como un devoto del altar
del poder mas que del altar de Dios. Sin embargo, se le conocía como Monseñor
de Talleyrand, pues era obispo.
Usando
sus métodos, empezando desde sus tiempos hasta la actualidad, los amos de la
Revolución han propagado la subversión por todo el mundo, hasta que se volvió
parte del aire que respiramos. La subversión impregna toda la sociedad,
infiltrando familias e incluso el santuario. Subversión es el arma de la
Revolución, el arma del diablo. ¿Necesitamos una prueba? Necesitamos ver no más
allá de los años 1960: “No confíes en nadie mayor de 30”, “si se siente bien,
hazlo”. Estos y otros slogans escandalosos y satánicos han expresado un odio violento
del orden que está por encima del hombre y del cual él no es maestro.
La
Revolución institucionaliza el odio a la autoridad, presentándola como el
último obstáculo a ser destruido a cualquier precio para establecer el caos
revolucionario. Pero ellos la llamaron “libertad”. Sin embargo, la autoridad es
necesaria para el completo desarrollo del hombre, el cual podría convertirse en
un debilucho sin su poder vigilante que lo cuida y le permite llegar a la
madurez de sus poderes de manera segura. Pero sus sombrías sugerencias y medias
verdades –repetidas y repetidas y repetidas hasta que toman vida propia- la
subversión trabaja para acabar con la autoridad, aprovechándose de nuestra
inclinación natural a desobedecer. Poco a poco, la autoridad aparece como el
enemigo que desea dañarnos o llevarnos a nuestra derrota.
Más
que una técnica, la subversión no es solamente la herramienta, sino el
verdadero núcleo de la Revolución. Seamos claros: cuando hablamos de la
Revolución, no significa solamente la revolución francesa histórica, significa
el rechazo de Dios. La Revolución es, en primer lugar, un rechazo de nuestra
filiación de Dios. Siguiendo las huellas de Satanás, el subversivo rechaza la
paternidad divina y todas las otras relaciones paternales que se derivan de
ésta. Realiza perfectamente el lema, “Ni Dios, ni Maestro”. Destilando este
veneno de odio hacia nuestro Padre, y siendo por sí misma un veneno, la
subversión lleva a la Revolución y sus seguidores a la condenación: una
herramienta del diablo, se come a sus propios hijos tan pronto como los separa
de su verdadero Padre…
Por
lo tanto la subversión es totalmente opuesta a la Tradición, la cual es
esencialmente el culto a Dios Padre. La Tradición reconoce que Dios existe y
que es esencialmente El que se revela a Sí mismo como Padre. La autoridad, por
consecuencia, es reconocida y respetada como este paternidad divina que guía y
protege al hombre.
Algunas
veces, cuando la autoridad a cargo deja de ser fiel a su papel de guardián del
bien común, los defensores de la Tradición deben recordar a la autoridad su
papel e incluso hacerlo públicamente, pero respetando la naturaleza de la
autoridad y rechazando los métodos secretos, anónimos y cobardes del
subversivo.
Pero
esta declaración pública, lejos de ser una reacción reflejo a la autoridad, es
un servicio a ella y una defensa de la autoridad. La oposición es solo aparente
debido a las circunstancias dramáticas, cuando aquellos que recibieron la
autoridad de Dios, están influenciados ellos mismos por los principios
revolucionarios.
Entre
la subversión y la tradición, la oposición es absoluta y la tradición
desaparecería si ella aceptara repentinamente el principio de subversión y
sospechara de cualquier forma de autoridad.
Los
últimos meses esta sutil tentación de desconfianza en la autoridad ha
envenenado las filas de los defensores de la tradición de la Iglesia.
Algunas
personas, engañadas por sospechas repetidas y ampliadas por Internet, han
contraído un miedo irracional de una supuesta traición, no existente y nunca
probada. A pesar de la buena voluntad personal, esas personas, tristemente,
hacen el trabajo del diablo. Sus ataques difamatorios, escritos como si
tuvieran autoridad y conocimiento “interior” -cuando de hecho, ellos no saben
nada y solamente “cortan y pegan” las opiniones de personas como ellos- son
sólo herramientas del espíritu de subversión y de revolución. Es tiempo de
terminar esta guerra interna suicida, justo cuando un nuevo ataque formal se
lleva a cabo en contra del último vestigio de la Tradición en el seno de la
Santa Madre Iglesia.
El
combate por el honor de Dios y de Su Paternidad debe protegernos de caer en la
tentación de abrazar los principios que socavan su honor y su paternidad.
La
liturgia de Adviento nos invita a seguir a Nuestra Señora y a San José en el
camino que lleva al pesebre. Este camino es de dependencia callada, de
simplicidad radiante, de honesta filiación y sumisión humilde a la voluntad de
Dios.
Es
el camino de conversión, lejos de cualquier camino subversivo.
Oremos
por fortaleza para seguirlo con valentía!
In Christo sacerdote et
Maria.
COMENTARIOS ELEISON - RESISTENCIA TRANSATLÁNTICA
Número
CCCXXXIV (334)
30
de Noviembre de 2013
RESISTENCIA TRANSATLANTICA
Mons.
Williamson
Gracias
a un viaje de fin de otoño que realicé a través de centros de la Resistencia
Católica en Canadá, Estados Unidos y Méjico, observé que aunque la Resistencia
pueda ser poco numerosa, es, sin embargo, fuerte en la Fe, lo que significa que
ciertamente tiene futuro. Una vez más la historia de un resto de fieles se está
repitiendo. Con Dios, es la calidad y no la cantidad lo que importa.
Québec,
otrora la provincia más católica de Canadá, fue devastada por el Concilio
Vaticano II, pero después del Concilio, la Fraternidad San Pío X construyó
importantes centros Tradicionales en Montreal y en Lévis, cerca de la ciudad de
Québec. En Lévis ahora los Tradicionalistas se dividen, ya que almas fuertes en
la Fe se han dado cuenta del peligroso cambio de rumbo de la Fraternidad hacia
la Neo-iglesia. La división entre los Tradicionalistas es una gran lástima,
pero la Fe debe venir primero, así como las almas comprenden que han recibido
la gracia de unirse a la Resistencia. Ella tiene el futuro que la Neo-iglesia
no tiene.
De
gran interés para el futuro de la Resistencia en los Estados Unidos es la
iniciativa del seminario del Padre Joseph Pfeiffer en Kentucky donde residían
seis seminaristas cuando pasé por allá a principios de noviembre. Aprecié el
hecho de que el Padre Pfeiffer vislumbre una especie diferente de formación
sacerdotal para hacer frente a las circunstancias locas del mundo de hoy.
Siendo que campos de encerramiento ya han sido preparados a lo ancho de Estados
Unidos para cualesquiera “rebeldes” que se opondrán seriamente al Nuevo Orden
Mundial, me parece sensato pensar a hacer aprender de memoria a los futuros
sacerdotes un catecismo y una historia de la Biblia, ¡como si fuesen escritos
para niños! Acaso los seminarios clásicos de la Fraternidad, ¿han producido
numerosos sacerdotes bastante fuertes en la Fe como para ver la necesidad de la
Resistencia? Como después del Vaticano II, cuantos “buenos” sacerdotes no hacen
más que seguir la corriente.
En
Texas hice una exposición en una reunión de patriotas de derecha que desde hace
varios años se han reunido alrededor del periódico Spotlight, hoy el American
Free Press, para tratar de defender su país de los anti-patriotas. Ciertamente,
no todos estos son Católicos, pero todos han comprendido que hay un problema
grave en la política de su nación. De todas formas escucharon atentamente al
argumento que la política no es más que una consecuencia de la religión, o de
su falta, y que la única solución es un retorno al catolicismo.
En
el norte de Méjico, un sacerdote de Chile que era de la Fraternidad, el Padre
René Trincado, está construyendo capillas de la Resistencia en pleno desarrollo
que yo visité en Chihuahua y en Saltillo, y parece que otro centro importante
de la Resistencia aparecerá pronto en Guadalajara, la gran ciudad que fue el
centro del famoso levantamiento católico de los Cristeros en los años 1920. De
hecho, la Resistencia es un levantamiento desorganizado y espontáneo de los
Católicos Tradicionales en todo el mundo. Su sentido de la Fe está reaccionando
instintivamente al cambio de dirección, impuesto desde la cúspide de la
Fraternidad, hacia la Iglesia oficial. Ella busca la unidad en el retorno a
esta Neo-iglesia, lo que significa unirse en el suicidio de la Fe.
Mi
última etapa fue la ciudad de Méjico, escenario de la famosa conquista militar
de Méjico por Hernán Cortés en 1521. Merece aún más fama la conquista
espiritual milagrosa de todo el país por Nuestra Señora de Guadalupe con sus
apariciones diez años más tarde cerca de la misma ciudad, creando un país
católico completamente nuevo. Hasta hoy, su santuario atrae millones de
peregrinos, y es el mismo instinto de la Fe que permite a otro sacerdote que
pertenecía a la Fraternidad, el Padre Hugo Ruiz, empezar a construir lo que muy
probablemente vendrá a ser un centro importante de la Resistencia en la capital
de su país.
En
resumen, el mundo puede estar hundiéndose en el caos, y la Fraternidad oficial
puede abandonar su esfuerzo de resistir a este hundimiento, pero un resto de
almas se da cuenta de lo que está ocurriendo y está organizándose para
preservar la Fe. Tendrá tal vez que tomar el camino de las catacumbas, pero no
desaparecerá.
Kyrie
eleison.
viernes, 6 de diciembre de 2013
CARTA ABIERTA DEL PADRE RIOULT AL DISTRITO DE FRANCIA
Estimados
cofrades,
Ya que el B.O. de
la FSSPX (n°251) me nombró explícitamente en julio de 2013, les pido algunos
minutos de atención para escuchar mi “derecho a responder”.
Les suplico, por
principio, no darle ningún crédito a la afirmación del Padre Thouventot que
dice que nosotros estaríamos buscando “hacer estallar la Fraternidad”. Yo
le debo todo a la Fraternidad e incluso le lego todo por testamento. Nuestra
finalidad fue el mismo objeto de acción de gracias de Monseñor Fellay en Kansas
City en octubre de 2013: ser “preservados de toda clase de acuerdo”,
pues esto hubiera sido una gran “desgracia”.
Los deseos…
El Padre de
Cacqueray afirma que “sería verdaderamente una paradoja y una obra del
diablo querer dejar la Fraternidad cuando tal Declaración acaba de producirse (27
de junio de 2013). Es bajo el cayado de nuestro Superior general, y no con
los francotiradores, que debemos continuar llevando el combate de la Fe”. Pero
el Padre de Cacqueray tuvo que escribirles tres páginas para tranquilizarlos
respecto a esta Declaración, mientras que no se requirió ningún comentario para
la Declaración del 21 de noviembre de 1974. “Llevar el combate de la Fe
bajo el cayado de nuestro Superior general”. ¡Sea! Pero desde el 2002,
¿dónde están los comunicados de la Casa General que condenan oficialmente a
Roma? Peor aún, los comunicados incluso han favorecido las mentiras romanas.
Monseñor Tissier, en el editorial de Le Sel de la Terre (n°
85, verano de 2013), habla de “mentira y de equívoco” respecto
al motu proprio de Benedicto XVI sobre la misa y el levantamiento de las
excomuniones. ¿Es así como habla Monseñor Fellay? ¿Por qué el Padre Nély, en
privado, desaconseja a los cofrades la lectura de este artículo de Monseñor
Tissier, describiéndolo como malo o sin interés?
El Padre de Cacqueray
nos dice combatir “con inteligencia y prudencia, con espíritu
sobrenatural y en la obediencia a nuestros Superiores”. ¡Sea! ¿Pero,
por qué al regresar de Menzingen con el Cor unum 104, afirmó
que un“acuerdo era inevitable” y que él no estaba “en condiciones
de exigir la obediencia de sus subordinados hacia Monseñor Fellay?” El
Padre de Cacqueray, en privado, ha criticado fuertemente las desviaciones de la
Casa General. Lo hizo a justo título, con valor e inteligencia. Pero
públicamente ¿qué es lo que queda? Dos afirmaciones que deforman la realidad: a)
L.A.B.n°80 : El Padre de Cacqueray expresa a Monseñor
Fellay su “reconocimiento por su valiente rechazo que le dirigió al Papa”. b)
B.O. n°251 : El Padre de Cacqueray escribió: “Nuestro Superior
general nos comunica ahora esta otra Declaración. Que él sea vivamente
agradecido por ello”.
Pero en privado,
el Padre de Cacqueray le dijo a un cofrade, el 11 de junio de 2013, que la
declaración del 15 de abril de 2012, si bien retirada, fue amplificada por la
publicación del Cor Unum 104 y por la carta a Benedicto XVI del 17 de junio…
Pero a finales de julio de 2012, el Padre de Cacqueray planteó el verdadero
problema: “Una vez que no fueron capaces de respetar las decisiones del
Capítulo de 2006, ¿por qué respetarían mañana los compromisos hechos hoy?” Los
agradecimientos son entonces inoportunos mientras que las injusticias no hayan
sido reparadas y los errores claramente renegados. ¿Usted tal vez se
escandaliza de tales exigencias? Estas son clásicas en la historia
eclesiástica. En las Actas de Cartago, el diácono Paulin declaró respecto de un
cura fautor de errores: “Una de dos: o niega haber enseñado eso o que
lo condene”.
Y la realidad
La realidad no es
desgraciadamente la descrita oficialmente por el Padre de Cacqueray. La
realidad es que Monseñor Fellay ha sido PARCIAL al desatender el análisis de
Monseñor Lefebvre (1988-1991), DESOBEDIENTE al capítulo de 2006,
IMPRUDENTE al despreciar las advertencias de los obispos e INFIEL al componer
una declaración impía (15 de abril de 2012). Además, el Superior General tuvo
una actitud DESHONESTA al practicar la mentira, la manipulación de textos… sin
olvidar los pecados por omisión y las contradicciones evidentes, ocultas bajo
el falaz pretexto de “saber leer entre líneas”…
En abril de 2012,
el Padre de Cacqueray afirmó que la declaración de Monseñor Fellay era “escandalosa,
que atentaba contra el honor de la Fraternidad y que él se esforzaría en
obtener la retractación solemne en el curso del Capítulo” El 15 de
junio de 2012, Monseñor de Galarreta le confió a un cofrade: “Monseñor
Fellay comprenderá que él no puede mantenerse pues ha decepcionado a aquellos
que esperaban un acuerdo y los otros le dirán: ¡todo eso para nada!” Después
del Capítulo, el Padre de Cacqueray constataba que “la condición del
2006 ha sido completamente abandonada. En mayo de 2013, Monseñor
Tissier de Mallerais declaró al contenido del Cor Unum 104 como “demasiado
deplorable para ser comentado, muy evidentemente insatisfactorio para ser
aprobado, demasiado escandaloso para no avergonzar a quien corresponda”. Al
final, no hubo la “retractación solemne” sino un abandono de
nuestras posiciones con un Superior que se ha mantenido por una actitud oficial “deplorable”,
“insatisfactoria”, “escandalosa” y “vergonzosa”.
Nuestro bien común
¿Qué esperan estos
cofrades para sacar las consecuencias de estos hechos? Ellos saben escribir los
números pero no se atreven a hacer la suma. ¿Habrá que esperar a que Monseñor
Fellay concelebre la misa de Paulo VI con una guitarra para actuar
públicamente? En lugar de tener una opinión eficaz, ellos han pensado que lo
que sería beneficioso es imposible, olvidando que los límites de lo posible se
desvanecerían si solamente ellos tuvieran la audacia de decir en voz alta lo
que piensan. El demonio les habla de unión para detenerlos, ellos olvidan
inmediatamente que solo la unión es fecunda cuando se hace sobre principios
ciertos, y que de otro modo, esta palabra no sirve mas que para cubrir un malentendido
donde los más honestos son burlados por los más bribones.
La Casa General ha
dicho y cometido enormidades que han herido muy gravemente a nuestra
Fraternidad. La advertencia de Monseñor Lefebvre vale también para nosotros:
« No son los
inferiores que cambian a los superiores, sino los superiores que cambian a los
inferiores »1 ¿Qué se
puede esperar de Monseñor Fellay que es capaz de decir: “La nueva misa
evacúa el Sacrificio de la Cruz” (junio de 2013) y la nueva misa
fue “legítimamente promulgada” (abril 2012) o que el Vaticano
II ha “inaugurado un nuevo tipo de magisterio imbuído de principios
modernistas” (junio 2013) y “El Concilio Vaticano II aclara y
explica ciertos aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia” (abril
2012)?
Tal contradicción
doctrinal, en tales circunstancias (50 años del Vaticano II), por un
hombre de su calibre (el Superior general), debió ser suficiente para provocar
en nosotros una indignación saludable.
Perdiendo su
credibilidad, Monseñor Fellay la hizo perder a toda la Fraternidad y a cada uno
de sus sacerdotes.
Como bien lo dijo
el Padre Chazal: “La Fraternidad ha perdido su virginidad doctrinal”. Monseñor
Fellay ha afectado la cohesión de la Fraternidad comprometiendo su bien común.
Él ha fisurado las convicciones doctrinales fuertes que pedían nuestra lucha
sin descanso. Y los superiores mayores de la Fraternidad han preferido, en el
Capítulo, la unidad a la verdad, el renombre de un hombre al amor de la verdad.
¡Ese es el veneno mortal! Un falso principio, que parece aceptado
implícitamente por todos, rige de ahora en adelante nuestra Fraternidad: “La
autoridad es intocable y/o el superior es infalible”. Decir que un superior es
indigno y que debe renunciar, ¡sería una blasfemia o un pecado contra el
Espíritu Santo! Esto es ridículo pero tal es el espíritu que reina entre
nosotros. Si no hay reacción, este principio nos matará en un término más o
menos breve.
« La mayor
desgracia para un siglo, es el abandono o la disminución de la verdad. Podemos
recuperarnos de todo el resto; pero jamás del sacrificio de los principios… El
más grande servicio que un hombre puede dar a sus semejantes en las épocas de
desfallecimiento y de oscurecimiento, es el de afirmar la verdad sin miedo,
aunque no se le escuche”.2
Una nueva línea…
jueves, 5 de diciembre de 2013
MONS. FELLAY SE DESDICE... A MEDIAS
DICE MONS. FELLAY EN LA ENTREVISTA
PUBLICADA POR DICI AYER 4 DE DICIEMBRE:
"¿Un Papa modernista?
He utilizado la palabra modernista, creo que no fue
comprendida por todo el mundo. Tal vez debería haber dicho un modernista en la
acción. Una vez más, no es un modernista en el sentido absoluto, teórico: un
hombre que desarrolla un sistema coherente; él no tiene esa coherencia".
"Un pape moderniste ?
J’ai utilisé le mot moderniste, je crois qu’il n’a
pas été compris par tout le monde. Peut-être faudrait-il dire un moderniste
dans l’action. Encore une fois, il n’est pas le moderniste au sens pur,
théorique, un homme qui développe tout un système cohérent, il n’y a pas cette
cohérence".
CON LO CUAL SE DESDICE EN GRAN MEDIDA DE LO QUE
ANTES DIJO EN KANSAS (EN OCTUBRE): «Tenemos ante nosotros a un
genuino modernista».
DE "GENUINO MODERNISTA" A "MODERNISTA (SÓLO) EN LA ACCIÓN"...
Y CASI AL MISMO TIEMPO EL SUPERIOR DE DISTRITO DE
AMÉRICA DEL SUR DECLARA PÚBLICAMENTE Y POR MEDIO DEL DIARIO DE MAYOR
CIRCULACIÓN DE ARGENTINA, QUE "EL PUEBLO JUDÍO NO COMETIÓ
DEICIDIO".
¿CASUALIDAD O CUMPLIMIENTO DE CIERTAS EXIGENCIAS DE
ROMA?
¿SE VIENE EL ACUERDO?
SANTO TOMÁS DE AQUINO Y EL DEICIDIO DEL PUEBLO JUDÍO.-
SI
HUBO PECADO DE DEICIDIO POR PARTE DEL PUEBLO JUDÍO (SEGÚN SANTO TOMÁS DE
AQUINO)
I)
Dice Santo Tomás en la Suma Teológica: “et ideo Judaei peccaverunt, non solum
hominis Christi, sed tamquam Dei crucifixores” (III, q. 47, a. 5 ad 3). Es
decir: por eso los judíos pecaron, no sólo crucificando a Cristo
hombre, sino crucificándolo también en cuanto Dios, por el misterio de la
unión hipostática.
II)
Por otro lado, no se puede negar que el pecado de los judíos menores (o
sea, los que no eran jefes), aunque haya sido "gravísimo
según el mismo género de pecado", disminuye algún tanto en razón de la
ignorancia de los que lo cometieron. Por esa razón Cristo pide al Padre que los
perdone: “porque no saben lo que hacen”. Es lo que dice Santo
Tomás en la Suma Teológica, III, q. 47, a. 6, corpus (se trata del artículo
siguiente al que mencionamos primero).
III)
En otras palabras: los judíos en conjunto cometieron deicidio, pero con
grados distintos de culpabilidad.
IV)
Algo más: en su entrevista, el Padre Bouchacourt pretende que los mismos jefes
judíos no (re)conocieron la divinidad de Cristo. A esto responde Santo Tomás,
en el mismo lugar: “Los jefes de los judíos sabían que era el Cristo,
y, si hubo ignorancia de su parte, fue una ignorancia afectada [affectata] que
no podía excusarlos”.
V)
Esta es, pues, en resumen, la respuesta científica y definitiva que se ha de
dar a la polémica provocada por la infeliz entrevista del Padre Bouchacourt.
Em
tempo: “el pecado de los gentiles, por cuyas manos Él fue crucificado,
tuvo una excusa mucho mayor, porque no tenían conocimiento de la ley” (Santo
Tomás, loc. cit.).
miércoles, 4 de diciembre de 2013
DEFENDIENDO EL ESCÁNDALO
El blog oficioso
de la FSSPX, "Hacia la Verdadera Cristiandad", publica dos entradas en
defensa de los dichos gravemente escandalosos del P. Bouchacourt, palabras que
al no haber sido desmentidas hasta esta fecha, tenemos por efectivamente dichas
por éste.
ESTE ES EL
VERDADERO TENOR DE LA NOTA QUE PUBLICÓ EL MATUTINO "CLARÍN"
ESTIMADO LECTOR:
JUZGUE USTED. NO SE DEJE EMBAUCAR. ¿Y
nos pueden decir quién publicó la nota en su tenor no verdadero?
LA SOLA LECTURA
BASTA PARA ADVERTIR QUE HA SIDO ENTERAMENTE MANIPULADA POR SU REDACTOR. ¿Dijo o no dijo el P. Bouchacourt lo que Clarín
publica: "el pueblo judío no cometió deicidio"? Si no lo
dijo, ¿por qué el Padre no desmiente?
ÚNICAMENTE
PERSONAS MALINTENCIONADAS PUEDEN ATRIBUIRLE CRÉDITO Y USARLA PARA DESCALIFICAR
AL SUPERIOR DE DISTRITO DE LA FRATERNIDAD SAN PÍO X. De nuevo: ¿por qué el P. Bouchacourt no hace un
desmentido? En cuanto lo haga lo publicaremos.
ESAS PERSONAS
MALINTENCIONADAS PERTENECIERON ALGUNA VEZ AL CURATO O A LA FELIGRESÍA DE LA
FRATERNIDAD, PERO DESERTARON Y TRAICIONARON. Nos
parece más desertor y traidor el que niega una verdad revelada que el que se
opone a un acuerdo con los modernistas y por eso es expulsado.
HOY HACEN PARTE DE
LA FALSA TRADICIÓN QUE VENIMOS DENUNCIANDO, Y LLEVAN UNA VIDA PARASITARIA. Para ir desviando el tema...
BASTA CON QUE EL
LECTOR RECORRA SUS SITIOS Y BLOGS EN LA INTERNET PARA CORROBORARLO. ¿DE QUÉ
HABLAN PRINCIPALMENTE? SANGRAN POR LA HERIDA. Perfecto:
el P. Bouchacourt es inocente y los que se han escandalizado injustificadamente
de las palabras que Clarín le atribuye y él no desmiente, son culpables.
Pero en esta otra entrada tienen la pésima ocurrencia de
salir en defensa de la negación del deicidio hecha por el P. Bouchacourt, de
tal manera que ahora no es sólo el Superior de Distrito el que niega el
deicidio, sino algunos fieles de la FSSPX. Locura contagiosa y nunca vista
entre tradicionalistas. Veamos:
PONIENDO
NUEVAMENTE LAS COSAS EN CLARO
HAY MEDIOS QUE
FINGEN ADHESIÓN A LA FRATERNIDAD SAN PÍO X, PERO EN RIGOR SÓLO SE MANTIENEN AL
ACECHO PARA SORPRENDERLA EN CADA PALABRA O HECHO QUE LA EXPRESA. NADA MÁS
PARECIDO A LO QUE HACÍAN LOS FARISEOS, Y PARTICULARMENTE LOS DOCTORES DE LA
LEY, EN TORNO A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. A ELLOS SE REFIRIÓ NUESTRO SEÑOR,
LLAMÁNDOLES "HIPÓCRITAS", "HIJOS DEL DIABLO" Y
"PÉRFIDOS". Quede claro: si usted
se escandaliza porque un Superior Mayor de la FSSPX niega el deicidio, usted es
un maldito fariseo hipócrita, un pérfido y un hijo del diablo. ¡Empezamos bien!
Hemos dicho otras
veces que no entramos en debate teológico, ya que dejamos esto a quienes tienen
verdadera autoridad en la Iglesia. Pero
un poquito más adelante entran sembrando la duda.
Pero con motivo de
un reportaje al R. P. Christian Bouchacourt, a raíz del incidente en la Iglesia
Catedral de Buenos Aires, hay quienes han salido a cuestionar una de sus
respuestas, y por ende a cuestionar su fidelidad a la Iglesia. Pues que desmienta si esa no fue su respuesta, o
que pida perdón y se retracte si realmente fue esa su respuesta.
Con tal motivo, y
sin que nos conste que la respuesta haya sido transcripta por el reportero
tal cual la expresó el Superior de Distrito de la Fraternidad San Pío X,
queremos plantear ciertos interrogantes que deberían responder sus ahora detractores.
No dudamos que el sanhedrín, lo más representativo de Israel en ese tiempo,
decretó la muerte del Señor en una parodia de juicio, y presionó al procurador
romano Pontius Pilatus para que prevaricara y permitiese su crucifixión. Ahora
bien, ¿es artículo de fe considerar
al pueblo de Israel como deicida? ¿Quedan comprendidos en esta calificación
todos los que pertenecían a él en ese tiempo, los precedentes y los
posteriores, incluyendo la Santísima Virgen, los Apóstoles y los discípulos,
muchos de ellos mártires? ¿A todos ellos, a todo el pueblo de Israel, se
refería nuestro Señor como "judíos", o sólo a fariseos, saduceos y
"bienpensantes" de su tiempo? Si sólo se refería a éstos, ¿porqué no
hacer las precisiones indispensables en homenaje a la verdad? ¡Ah! Perfecto: el P. Bouchacourt ha hecho una
"precisión indispensable en homenaje a la verdad". Lástima que la
FSSPX se tardó más de 40 años en corregir este error y lástima que Iglesia se
demoró casi veinte siglos para enmendarse mediante las "precisiones"
de "Nostra aetate": “Aunque las autoridades de los judíos con
sus seguidores reclamaron la muerte de Cristo, sin embargo, lo que en su Pasión
se hizo, no puede ser imputado ni indistintamente a todos los judíos que
entonces vivían, ni a los judíos de hoy. Y, si bien la Iglesia es el nuevo
Pueblo de Dios, no se ha de señalar a los judíos como reprobados de Dios ni
malditos, como si esto se dedujera de las Sagradas Escrituras.”
Si estos
interrogantes pertenecen a un debate teológico, ¿porqué hacer afirmaciones
apodícticas que lastiman y en nada contribuyen a la misión evangelizadora de la
Iglesia? Dice el Credo de los Apóstoles: "... padeció bajo el poder de
Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado...", y el Credo de
Nicea: "... y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio
Pilato; padeció y fue sepultado...". Y
este es todo el paupérrimo argumento de los defensores de la Neo FSSPX:
mientras usted no niegue directamente un artículo del Credo, usted puede decir
lo que se le dé la gana.
RESPONDEMOS CON
ALGUNAS CITAS DE PADRES DE LA IGLESIA QUE NO SUPIERON HACER "PRECISIONES
INDISPENSABLES EN HOMENAJE A LA VERDAD":
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