domingo, 28 de mayo de 2017

CARTAS NAUSEABUNDAS (Y Bergoglio es cómplice o irresponsable)








La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, recibió, esta tarde, una carta del Papa Francisco, enviada mediante la Nunciatura Apostólica en Argentina.

La misiva del Sumo Pontífice responde una carta de Hebe, fechada el 14 de abril, en la que le transmite su deseo de que visite al país y le cuenta detalles de los 40 años de las Madres.

Aquí, ambos textos:

Buenos Aires, 14 de abril de 2017

Queridísimo Papa Francisco:

Te escribo para decirte cuánto te necesitamos todos. La estamos pasando muy mal, el país parece una montaña que se cae a pedazos como cuando sucede un terremoto.

Sé que no vas a venir, las Madres estamos cumpliendo el 30 de abril 40 años de lucha, sin falta un solo jueves a la Plaza. 2036 marchas, quedamos muy pocas, pero construimos un puente indestructible entre nuestros hijos y las nuevas generaciones que se tomaron la Patria en serio, así que las Madres moriremos tranquilas porque la lucha y la defensa de la vida está en las mejores manos, ¡la juventud! que está comprometida con la lucha por los otros y para los otros.

Francisco, te pido que el 30 no te olvides de nosotras, que le pidas al Tatita Dios que no nos abandone.

Me despido con un fuerte abrazo y un “vení que te necesitamos”.

Hebe.

Pd: Sé que vos pensás que si venís le hacés un favor al Pastor Mauricio. Yo te pido que pienses en cuanto bien le harías a millones si venís”



“Vaticano, 5 de mayo de 2017

Sra. Hebe de Bonafini

Querida Hebe:

Muchas gracias por tu carta del pasado 19 de abril. Te agradezco también el libro que me hiciste llegar con motivo de la conmemoración de los 40 años de Asociación Madres de Plaza de Mayo.

Te agradezco lo que me decís en la carta y quisiera reiterar lo que dije tantas veces y te lo expresé cuando estuviste en el Vaticanofrente al dolor de una madre que pierde a sus hijos de una manera tan cruel y violenta siento un profundo respeto y la necesidad de acompañarla con mi cercanía y oración. Sólo ella sabe lo que es ese sufrimiento.

Todavía no hay nada decidido sobre mi viaje a Argentina. Tengo en cuenta tus palabras.

Por favor, no te olvides de rezar por mí. Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide.

Afectuosamente, Francisco”



Leer el intercambio epistolar provoca asco, náuseas, repulsión.


La Cerda Madre evoca a los hijos que “se tomaron la patria en serio”; es decir, tomar el poder para implantar la “dictadura del proletariado”, fusilando -Santucho dixit- “a no menos de un millón de personas”. (http://www.alfinal.com/politica/97frases.php)

¡Y acto seguido le pide a Bergoglio que invoque al “Tatita Dios”!

Por su parte, Bergoglio se presta al juego subversivo de la Cerda Madre, cuando le contesta que “frente al dolor de una madre que pierde a sus hijos de una manera tan cruel y violenta siento un profundo respeto y la necesidad de acompañarla con mi cercanía y oración”. Él bien sabe que esos hijos perdidos de “manera cruel y violenta” usaban modos no menos crueles y violentos para eliminar a los enemigos de la revolución marxista -¿lo sería la pobre hijita del Capitán Viola?- Además Bergoglio no puede ignorar que se trató de una guerra y guerra revolucionaria -la peor de todas- donde no daba ni se pedía cuartel. Y si a nuestros combatientes en algunos casos, se les fue la mano -¿en qué guerra no pasa?- al final de cuentas salvaron a la Patria. Bien agradecidos deberíamos estar, entonces.

En definitiva, la Hebe es una vieja de mierda y Bergoglio, alentando a la subversión, un irresponsable o un cómplice.