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miércoles, 13 de octubre de 2021

FÁTIMA Y LA ACTUALIDAD

 


http://syllabus-errorum.blogspot.com/2015/06/dominicos-de-avrille-fatima-o-el-medio.html

 

Las apariciones de Fátima son la clave para entender toda la historia de nuestra era

 

Ahora pasamos a la segunda consideración importante: las apariciones de Fátima son la clave para entender todos los eventos del siglo 20 y todo lo que vivimos hasta hoy, sea en la esfera religiosa o política. Para estar realmente convencidos de esto, solo se necesita leer la autorizada obra del Hno. Michel de la Santísima Trinidad La Verdad Completa sobre Fátima[v].

Los problemas, las convulsiones y la decadencia sin precedentes de nuestro tiempo son las consecuencias directas del hecho de que los hombres de Iglesia no han querido cumplir con la petición de Nuestra Señora de Fátima:

Vendré a pedir la Consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y los Cinco Primeros Sábados en reparación de los pecados, dijo Nuestra Señora el 13 de julio de 1917. Si atendieran Mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia.

sábado, 27 de junio de 2020

MONS. FAURE ORDENA UN DIÁCONO DE LA SAJM Y UN SACERDOTE DOMINICO







El viernes 26 de junio de 2020, en Avrillé, Francia; Monseñor Jean Michel Faure, Superior General de la SAJM, ordenó un diácono para la SAJM y un sacerdote para los dominicos de Avrillé.




 DEO GRATIAS !

martes, 9 de junio de 2020

UNA MÁXIMA AMBIGUA






Lettre des dominicains d’Avrillé
Trimestrielle, n° 69 – MARS-AVRIL 2014.

« In necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas. Unidad en las cosas necesarias, libertad en las cosas dudosas, caridad en todas las cosas »

sábado, 11 de marzo de 2017

MONS. LEFEBVRE HABLA CLARO CONTRA LAS DESVIACIONES A UNO Y OTRO LADO




“Nuestros fieles tienen necesidad de estudios serios, sobre el error del ralliement de Dom Gérard, sobre el error del sede-vacantismo, sobre la legitimidad de las consagraciones”.

Mons. Lefebvre, 2 de septiembre de 1990

(Carta enviada a Le Sel de la terre, reproducida en el N° 80 de la revista)


martes, 7 de marzo de 2017

¿RESTAURAR LA CULTURA SIN SANTO TOMÁS DE AQUINO?






Sobre el libro “La restauración de la cultura cristiana”, de John Senior.
Por P. Pierre-Marie, OP.
Revista Le Sel de la terre N° 4, Primavera 1993.


viernes, 10 de junio de 2016

DOMINICOS DE AVRILLÉ: LA CUESTIÓN CANDENTE Y EL PRECIO A PAGAR







EDITORIAL
La cuestión candente y el precio a pagar

Nuestro Señor Jesucristo

Pilato le preguntó a Jesús: “¿Tú eres Rey?” Y Nuestro Señor respondió: “Tú lo has dicho, Yo soy Rey. Para eso nací, para eso vine al mundo: para dar testimonio de la Verdad” (Juan 18, 37) El precio a pagar por haber respondido a esta cuestión candente confesando que Él era Rey, fue para Nuestro Señor los suplicios de Su Pasión.

Tras Él, todos los cristianos, miembros de su Cuerpo Místico, también deben confesar la verdad respondiendo a la cuestión candente, y para eso estar dispuestos a pagar el precio.

Monseñor Lefebvre

Mons. Lefebvre, a quien Dios llamó hace veinticinco años (25 de marzo de 1991), él también debió pagar el alto precio por haber dado testimonio de la verdad.

Él, que tanto merecía de la Iglesia por su obra misionera, fue condenado dos veces por la jerarquía, y él está muerto oficialmente “excomulgado”. Todo esto porque, como sabemos, él respondió a la pregunta:

¿Podemos aceptar el concilio Vaticano II y el destronamiento de Nuestro Señor Jesucristo por las autoridades romanas?

Joseph Fadelle

El precio a pagar, es el título del libro en el cual Joseph Fadelle (Mohammed al-Sayyid al-Moussaoui) relata su conversión al cristianismo y las pruebas increíbles que debió sufrir antes de llegar al bautismo[1].

Todo cristiano debería haber leído este libro para comprender cómo el demonio mantiene prisioneros en el error a cientos de millones de musulmanes, y las dificultades humanamente insuperables a que se enfrentan si quieren pasar del reino de la oscuridad al de la luz.

Pero Joseph Fadelle aún no termina de pagar el precio. Pues, ahora que conoce la verdad, él quiere compartirla a sus antiguos correligionarios.

Principalmente, él responde a la pregunta: ¿Se puede tolerar al islam o es necesario combatirlo buscando convertir a los musulmanes?

Esto le suscita muchas dificultades, no solamente con los musulmanes, lo que es comprensible, sino también con las autoridades de la iglesia conciliar que ya no quieren hacer misión hacia el islam: ecumenismo y diálogo interreligioso obligan.

La cuestión candente

En cada época, hay una cuestión candente, a la cual los amigos de Nuestro Señor Jesucristo deben responder pagando el precio:

martes, 7 de junio de 2016

DOMINICOS DE AVRILLÉ: ¿‘NORMALIZACIÓN’?







¿‘NORMALIZACIÓN’?

Respecto al texto que examinamos aquí, el P. Franz Schmidberger emitió el siguiente comunicado el 15 de abril de 2016: “El documento Reflexiones sobre la Iglesia y la posición de la FSSPX en el seno de ella fue escrito por mí, de mi propia iniciativa, sin que nadie me incitara a ello, me impulsara a ello ni me lo encargara. Éste representa mis propias reflexiones y tiene un carácter puramente privado. Fue comunicado a un pequeño círculo de personas, en total nueve personas: al Superior General, a otro obispo de la Fraternidad, a los otros sacerdotes del Seminario de Zaitzkofen y a un laico que no nombro. No fue mostrado a los seminaristas ni a los Hermanos del seminario, que no tuvieron conocimiento de su contenido. Asimismo, ninguna traducción a otra lengua fue realizada, ni contemplada, ni autorizada. No tengo ninguna responsabilidad en la publicación de este documento en internet. Yo asumo naturalmente las observaciones que hice, y las tengo por pertinentes en la situación actual de la Iglesia y de la Fraternidad. Por lo demás, no dejo ni de pensar ni de Sentire cum Ecclesia”.

Incluso si el documento tuvo al principio un carácter privado, su difusión por internet lo volvió público. El reconocimiento canónico de la FSSPX, teniendo consecuencias dramáticas para la Iglesia, creemos que es un deber exponer públicamente los motivos que nos llevan a rechazar tal reconocimiento, mientras todavía haya tiempo.

Le Sel de la terre.

Reflexiones del P. Schmidberger

Ver la carta del P. Schmidberger acá.


Comentarios de Le Sel de la terre

I. Al misterio de la Iglesia, se opone el de la Contra-Iglesia. Desde su fundación, la Iglesia debió luchar contra sus enemigos que trataron de aplastarla en sangre, pervertirla por la herejía, sofocarla en el fango. Una reflexión sobre la Iglesia que no tome en cuenta a sus enemigos, sobretodo en la hora actual, sería incompleta y llevaría a conclusiones falsas.

II. Dios ha permitido desde siempre a sus enemigos el ocupar lugares en la jerarquía de la Iglesia. Judas, escogido por Nuestro Señor mismo, fue uno de los doce Apóstolos y aquél que se encargaba de la bolsa.

Pero, lo que es particular en nuestra época, es que la Iglesia está ocupada por un partido liberal y modernista que busca desviarla de su fin para ponerla al servicio de los intereses del mundialismo, es decir, al proyecto de las logias y de las tras-logias de “reconstrucción del Templo”, por medio del ecumenismo, de la falsa libertad religiosa, de la colegialidad, etc.

Cuando los representantes de esta iglesia conciliar piden avanzar hacia la “plena comunión”, ellos piden entrar en este movimiento al servicio de los enemigos de Nuestro Señor Jesucristo[1].

III. Mons. Lefebvre fue suscitado por Dios para resistir a la auto-demolición de la Iglesia.La Providencia puso poco a poco las obras fieles a la Tradición al margen de este sistema de la iglesia conciliar. Esto les permitió prosperar conservando la fe y la moral.

IV. Mons. Lefebvre siempre buscó que las autoridades romanas retornaran a la Tradición. Cuando pidió el permiso de “hacer la experiencia de la Tradición”, era para mostrar por el ejemplo que la salvación de la Iglesia sólo podía venir de este retorno.

Poco a poco, y de manera definitiva a partir de mayo de 1988, Mons. Lefebvre comprendió que un acuerdo práctico no podía hacerse antes de un acuerdo doctrinal y decidió requerir a sus interlocutores que se suscribieran a las grandes encíclicas antimodernistas y antiliberales antes que cualquier otra cosa.

viernes, 5 de febrero de 2016

TOMA DE SOTANAS EN EL SEMINARIO DE LA USML







Hoy, en la iglesia del convento de Avrillé, seis seminaristas (3 franceses, 1 inglés, 1 brasileño y 1 italiano) del Seminario San Luis María Grignon de Montfort, recibieron la sotana durante la misa pontifical celebrada por S.E. Mons. Jean Michel Faure.

Ver fotos de la ceremonia acá.


¡DEO GRATIAS!

jueves, 28 de enero de 2016

DOMINICOS DE AVRILLÉ: "DE LA SECTA NEO-MODERNISTA QUE OCUPA LA IGLESIA CATÓLICA"







Este texto, publicado por los Dominicos de Avrillé, trata de la dualidad "iglesia conciliar" - Iglesia Católica. Rebate las dos posturas extremas que existen al respecto (la de los acuerdistas y la de los "eclesiavacantistas"), concentrando el mayor esfuerzo en la refutación de la postura de Mons. Fellay y demás ralliés o acuerdistas. Este texto coincide plenamente con lo que hemos publicado, hace pocos días, acerca del "eclesiavacantismo".

Fuente: Le Sel de la Terre, Otoño de 2015.

Nos ha sido enviado recientemente este documento redactado por un sacerdote. Analiza bien la situación de la Iglesia tal como nosotros la hemos descrito varias veces (ver especialmente los editoriales de este número y del precedente).
Le Sel de la terre
Cincuenta años después del concilio Vaticano II y la subsecuente reacción del movimiento tradicionalista ante la crisis de la Iglesia, se pueden distinguir tres tendencias divergentes sobre la relación a mantener entre la Iglesia Católica y la iglesia oficial. Es decir, entre el Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo y los clérigos y fieles apegados a la Jerarquía y a las reformas posconciliares.

Para algunos, estas son dos Iglesias sustancialmente distintas, absolutamente separadas, y no se puede pertenecer a las dos al mismo tiempo. Estas dos Iglesias tienen una fe diferente, ritos diferentes, una legislación diferente, y es necesario escoger entre una y otra. La lógica lleva también a ya no rezar públicamente por el papa actualmente reinante, pues es el papa de otra iglesia que no es -o ya no es- católica.

Para otros, al contrario, la Iglesia oficial, jerárquica, romana, conciliar no es una iglesia aparte, sino que es verdaderamente la Iglesia católica real, la única, la verdadera, la visible, la Iglesia de hoy, y es inadmisible hacer una distinción real entre la iglesia conciliar, oficial, y la Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Esta lógica llevará también a pertenecer oficialmente, visiblemente, canónicamente a esta jerarquía, para asegurarse de pertenecer a la única Iglesia, católica y apostólica.

Estas dos concepciones, durante un medio siglo de debates entre tradicionalistas, los han dividido y llevado a formar dos líneas extremas, etiquetadas comúnmente como “sedevacantistas” y “ralliés”. Nuestro análisis puede parecer sumario, pero la experiencia lo ha probado: cuando un tradicionalista, clérigo o laico, ya no hace distinción entre la Iglesia oficial y la Iglesia católica, termina un día u otro poniéndose al servicio de la primera, y así abandona el combate de la fe exigido por la segunda en este tiempo de apostasía inmanente y general.

De hecho, el problema está mal planteado, como si hubiera un dilema entre sólo dos alternativas. Hay una distinción entre la Iglesia oficial y la Iglesia católica, y ésta ha sido hecha por todos nuestros antecesores del combate de la fe después del concilio. Es suficiente con refrescar nuestras memorias y de recordar estas fórmulas bien conocidas: “La Iglesia ocupada”, “Roma ocupada”. La Iglesia conciliar y neo-modernista no es por lo tanto ni una Iglesia substancialmente diferente de la Iglesia Católica, ni absolutamente idéntica, ella misteriosamente tiene de la una y de la otra, es un cuerpo extraño que ocupa la Iglesia Católica. Por lo tanto, es necesario distinguirlas sin separarlas.

Dejamos bien en claro: un “cuerpo” y no una “enfermedad”, “tendencia”, “espíritu”, o “concepción falseada”, como han querido demostrarlo en DICI n° 273, rechazando por principio el considerar a la iglesia conciliar como una “sociedad distinta de la otra” (pág. 8). Esta negación podría ser admitida, tomada rigurosamente, en el sentido, definido más arriba, de una sociedad absolutamente, sustancialmente diferente de la Iglesia católica. Pero nos parece peligrosa en su sentido obvio, y en todo caso contraria a la doctrina de San Pío X, que calificaba a los modernistas de asociación secreta (clandestinum foedus; Motu proprio del 1-09-1910) que se esconde en el mismo seno y en el corazón de la Iglesia (sinu gremioque Ecclesiae; Pascendi, 1907).

Lo que el magisterio enseñó en el origen del modernismo, nuestros antecesores lo recordaron en términos enérgicos respecto al neo-modernismo, calificando sus jerarcas de “secta”; y no vemos en qué el principio habría cambiado en la actualidad… Que se nos permita por lo menos, incluso si ahora este debate desagrada a algunos en la Tradición, recordar algunas citas lapidarias:

jueves, 7 de enero de 2016

¿QUÉ PENSAR DE MARÍA VALTORTA?






Para responder a esta pregunta, reproducimos aquí, complementándolo un poco, un pasaje de la reseña del libro del P. Gérard Herrbach, Visiones sobre el Evangelio, aparecido en Le Sel de la terre n° 7. Para más detalles, nos remitimos al libro del P. Herrbach disponible en el sitio de Clovis.

Respecto a María Valtorta 

María Valtorta murió en 1961 en un aislamiento psíquico incomprensible” (demente). Su obra principal, La vida de Jesús, escrita de 1943 a 1947, abarca unas 10.000 páginas de cuadernos. Su confesor, el P. Migliorini, pretende haber sido recibido en audiencia, en compañía del P. Berti, por el papa Pío XII en febrero de 1948, el papa le habría dicho que publicara la obra tal cual, agregando: “Quien lea, comprenderá”. Esta autorización oral del papa parece inverosímil: el papa no hubiera podido razonablemente dar tal autorización sin haber leído la obra y haberse asegurado de su ortodoxia: Pero ¿cómo el papa hubiera encontrado el tiempo de leer estas 10.000 páginas? Esta autorización del papa parece más inverosímil si se considera que el Santo Oficio prohibió definitivamente (sin re-evaluación posible) la obra un año más tarde, en febrero de 1949. Por tanto, los cuatro primeros volúmenes fueron publicados sin imprimatur, desde 1956 a 1959. El 16 de diciembre de 1959, los libros editados fueron puestos en el Index. El Osservatore romano publicó la puesta en el Index acompañada de un artículo justificando la condenación.

He aquí algunos extractos de ese artículo:

Los cuatro Evangelios nos presentan un Jesús humilde y pleno de reserva; sus discursos son sobrios, incisivos, pero de una suprema eficacia. Al contrario, en esta especie de historia romántica, Jesús es locuaz en exceso y se asemeja a un propagandista, siempre dispuesto a proclamarse Mesías e Hijo de Dios y a declamar lecciones de teología en los mismos términos que usaría en la actualidad un profesor de teología. En los relatos del Evangelio, admiramos la humildad y el silencio de la Madre de Jesús; al contrario, para el autor (hombre o mujer) de esta obra, la Santísima Virgen tiene la elocuencia de una abogada moderna, siempre presente en todas partes y siempre dispuesta a ofrecer lecciones de teología mariana, perfectamente al corriente de los últimos estudios de los especialistas actuales en esta materia. [...] Algunas páginas son más bien escabrosas y son una reminiscencia de las descripciones y escenas de las novelas modernas. Daremos solamente algunos ejemplos, como la confesión hecha a María por una cierta Aglaé, mujer de mala vida (Volumen 1, pág. 790 y siguientes [estas referencias no corresponden a la edición actual en francés, sino a la publicada en esta época en italiano]); el relato poco edificante de las páginas 887 y siguientes del 1er volumen; un baile ejecutado ciertamente de una manera impúdica ante Pilato en el Pretorio (Volumen 4, pág. 75) etc. […] Para terminar, señalo otra afirmación extraña e imprecisa donde se dice de la Madona: “Tú, todo el tiempo que permanecerás en la tierra, tú serás la segunda después de Pedro, como jerarquía eclesiástica…” [Los subrayados son nuestros, señala el Osservatore romano].

martes, 29 de diciembre de 2015

EL RETORNO DE LA ROMA CONCILIAR Parte 4







LE SEL DE LA TERRE N° 93, verano de 2015


EDITORIAL

El retorno de la Roma conciliar (continuación)



Monseñor de Castro Mayer y la nueva Iglesia

Fue en 1976 que apareció por primera vez la expresión “Iglesia conciliar”. Pero la realidad ya había sido percibida mucho antes por Mons. Antonio de Castro Mayer. El texto que reproducimos es un extracto de la carta pastoral “Aggiornamento e Tradiciao” de fecha 11 de abril de 1971[i]. Los títulos de los párrafos son del original.

Característica de la nueva Iglesia: La religión del hombre

Sea por la dificultad de la empresa, sea por una concesión con el espíritu del tiempo, el hecho es que, en la ejecución del plan trazado por el Concilio, en amplios medios católicos, el esfuerzo en la adaptación fue más allá de la simple expresión más ajustada a la mentalidad contemporánea. Tocó la propia sustancia de la Revelación. No se preocupan de una exposición de la verdad revelada en términos tales que los hombres fácilmente la entiendan; se procura más bien, por medio de un lenguaje ambiguo y rebuscado, proponer una nueva Iglesia, al gusto del hombre formado según las máximas del mundo moderno. Con eso, se difunde, más o menos por todas partes, la idea de que la Iglesia debe someterse a un cambio radical, en su Moral, en su Liturgia, e inclusive en su Doctrina. En los escritos, así como en conducta, aparecidos en medios católicos después del Concilio, se difunde la tesis de que la Iglesia tradicional, tal y como existía antes del Vaticano II, ya no está a la altura de los tiempos modernos. De manera que debe transformarse totalmente.

Y una observación radical, sobre lo que pasa en los medios católicos, conduce a la convicción de que, verdaderamente, desde el Concilio existe una nueva Iglesia, esencialmente distinta de aquella conocida antes del concilio, como la única Iglesia de Cristo. En efecto, se exalta como principio absoluto e intangible la dignidad humana a cuyos derechos se someten la Verdad y el Bien. Semejante concepción inaugura la religión del hombre. Hace olvidar la austeridad cristiana y la bienaventuranza del Cielo.

En las costumbres el mismo principio hace olvidar la ascética cristiana, y está lleno de indulgencia para el placer inclusive sensual, pues es en la tierra donde el hombre ha de buscar su realización.

En la vida conyugal y familiar, la religión del hombre enaltece el amor y sobrepone el placer al deber, justificando, a ese título, los métodos anticonceptivos, disminuyendo la oposición al divorcio, y favoreciendo la homosexualidad y a la coeducación, sin temer la consecuencia de desórdenes morales que le son inherentes como consecuencia del pecado original.

martes, 22 de diciembre de 2015

EL RETORNO DE LA ROMA CONCILIAR Parte 3




LE SEL DE LA TERRE N° 93, verano de 2015


EDITORIAL

El retorno de la Roma conciliar (continuación)


ROMA Y EL VATICANO

Analizando las dificultades que encontraron las dominicas de Fanjeaux durante su peregrinación a Roma en el mes de febrero de este año, el P. Simoulin se vio obligado a reconocer: “Está Roma… y luego está el Vaticano y sus funcionarios, ¡los guardianes de la ley y del Templo! Esto no es siempre la misma cosa, desgraciadamente”. “Debemos distinguir, desgraciadamente, entre Roma y el Vaticano, entre lo que viene de Roma y lo que viene del Vaticano”.

Es a Roma que las religiosas llevaron a sus alumnas, pero ellas se toparon con el Vaticano. Ellas pidieron autorización de tener la Misa en una iglesia, pero les fue negada por intervención del secretario de la comisión pontifical Ecclesia Dei (Mons. Pozzo).

Ellas habían escrito al papa, al obispo de Roma: “¿Cómo decirle a nuestras alumnas que las iglesias de Roma están cerradas para ellas y que no sabemos en dónde tendrán la misa? […] Usted es el único, Santísimo Padre, que puede resolver esta dificultad de la celebración de las misas y así permitir a nuestras alumnas y a los miembros de nuestra congregación el buen desarrollo de esta peregrinación. Para nosotros será entonces una ocasión providencial de crecer en el amor de la Iglesia y el deseo de servirla. Seguras de vuestra comprensión, Santísimo Padre, le pedimos humildemente su bendición”.

Pero, señala el P. Simoulin: “el papa, que parece no interesarse más que por la “periferia”, no da ni respuesta, ni comprensión, ni bendición”. En breve, el papa parece haberse comportado en este asunto más como el jefe del Vaticano que como el obispo de Roma.

¿No encontramos en este análisis, la distinción de las dos Iglesias: Roma (la Iglesia Católica) y el Vaticano (la iglesia conciliar)? Y, hasta prueba en contrario, el Vaticano, con el papa a la cabeza, es también la jerarquía de la Iglesia Católica. ¿No reencontramos la idea que hay una jerarquía para dos iglesias?

ENTRAR EN LA IGLESIA

En un artículo aparecido en el Courrier de Rome de abril de 2015 (n° 386), el P. Jean Michel Gleize se interroga sobre el significado de la frase enunciada por Mons. Pozzo el 20 de marzo de este año: “El papa espera que la Fraternidad San Pio X decida entrar en la Iglesia[i]”. Él se plantea principalmente esta pregunta:

En el espíritu de las autoridades romanas actuales, ¿qué significa “entrar en la Iglesia?” Y ¿qué es la Iglesia? Subrayemos de paso: Mons. Pozzo no dice que la Fraternidad debe decidirse a “entrar de nuevo”, a “re-entrar”, o a “regresar” a la Iglesia; él dice precisamente: “entrar”, lo que supone, en buena lógica, que la Fraternidad jamás fue parte de la Iglesia. Tal conclusión es evidentemente contraria a los hechos históricos comprobados, pues la Fraternidad obtuvo de Su Excelencia Mons. Charriere un reconocimiento canónico en buena y debida forma, precisamente el 1º de noviembre de 1970, fecha de su nacimiento en el seno de la santa Iglesia. Sin embargo, allí hay una pista que debe ponernos en la vía de lo que estamos obligados a llamar una “nueva” eclesiología. Eclesiología nueva, tal vez, pero ciertamente todo menos católica. La nueva definición de la Iglesia, aparece sobre todo en los textos donde, en el Vaticano II y desde entonces, los papas justifican la práctica del ecumenismo. Pues esta práctica presupone una concepción nueva de la Iglesia”.

El P. Gleize desarrolla entonces una extensa argumentación para explicar que la “nueva” eclesiología del Vaticano II es inadmisible y que la proposición de Mons. Pozzo “se inscribe en una eclesiología extraña al dogma católico”.

Pero, de hecho, él no responde a la pregunta que él mismo planteó: “En el espíritu de las autoridades romanas actuales, ¿qué significa “entrar en la Iglesia”?

Sin embargo, hay una respuesta simple: puesto que -al decir del mismo P. Gleize- hay desde el Vaticano II unnueva eclesiología, una nueva definición de Iglesia, es porque hay una nueva iglesia que llamamos justamente: iglesia conciliar. Lo que Mons, Pozzo pide a la FSSPX, es simplemente entrar en la iglesia conciliar.

De nuevo, el concepto de iglesia conciliar responde a la realidad y resuelve los problemas planteados.




[i] La Croix.com (20 de marzo de 2015). El texto completo se encuentra en Le Sel de la terre 92, pág. 152-153.

(CONTINÚA EN UNA PRÓXIMA ENTRADA)
Parte 1