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miércoles, 22 de enero de 2014

¿DEJAR LA FSSPX ES COMO DEJAR LA IGLESIA?



Hacemos mención de los siguientes comentarios advertidos en un blog pro-FSSPX con la sola intención de alertar sobre el gran peligro que hay para quienes están inmersos en una estructura que se ha vuelto liberal, de tornarse asimismo liberales, usando del entendimiento de una manera peligrosamente arbitraria, torcida e ilógica con el solo fin de justificar la  permanencia en una realidad que se ha tornado falsa y ya no se verifica en los hechos. El hombre suele sostener sus ilusiones con un mar de argumentos que gusta de creer para no tener que afrontar la dura y objetiva verdad. 

Introduce un comentario (aquí) el responsable de un blog llamado “La honda de David”, diciendo lo siguiente:

Lhd1/18/2014 08:12:00 p. m.
Peter:

Hay que distinguir la estructura (FSSPX) de quienes la integran. Si bien la estructura no tiene las promesas de infalibilidad de la Iglesia, ella ha sido y es un instrumento elegido por Dios para el mantenimiento de la liturgia y doctrina de siempre. Yo le he dado una connotación escatológica que Ud. podrá no compartir, pero pienso realmente que es el Testigo de Dios para estos tiempos y un Testigo elegido por Dios no falla (en su esencialidad). Entonces, no hay individuos puros ni elegidos pero si hay una estructura pura -los fundamentos o propósitos de la asociación- y elegida por Dios, con un fundador que tiene todas las características de santidad. Algo similar ocurre en la Iglesia, aquí sí con promesas explícitas de Cristo de indefectibilidad e infalibilidad , con el alcance que le ha dado la misma Iglesia, pero cuyos miembros -excepto la Cabeza celeste y la Santísima Virgen- que son pecadores. Por tanto ha hecho Ud. mal en dejarla como haría mal si dejara a la Iglesia por el desmadre que sufre actualmente.

Toda la argumentación de este señor se basa en una mera opinión:

pienso realmente que es el Testigo de Dios para estos tiempos y un Testigo elegido por Dios no falla (en su esencialidad).

Es decir que la FSSPX a pesar de no tener ninguna promesa de infalibilidad o indefectibilidad, sería el testigo elegido de Dios, y por lo tanto por eso no podría fallar.

Entonces, no hay individuos puros ni elegidos pero si hay una estructura pura -los fundamentos o propósitos de la asociación- y elegida por Dios, con un fundador que tiene todas las características de santidad

O sea que aunque los miembros de la congregación se corrompan y se desvíen del camino señalado al inicio de la misma, aunque traicionen y dejen de lado los fundamentos y propósitos de la asociación, la estructura, como es elegida por Dios -y su fundador además tiene características de santidad-, es una estructura pura y eso hace que la estructura (la FSSPX) no pueda claudicar (¿no suena esto un poco a fariseísmo?). Pero si esto es así, ¿entonces por qué no pasó lo mismo con los franciscanos, los jesuitas, los dominicos, los carmelitas, los salesianos, etc., etc., que fueron sin dudas instrumentos de Dios con fundadores santos, y sin embargo todos se corrompieron y claudicaron? “Ah, no, esto en la FSSPX no puede ocurrir”. ¿Y por qué no? “Porque yo pienso así”.

Y porque además

Algo similar ocurre en la Iglesia (…) Por tanto ha hecho Ud. mal en dejarla (la FSSPX) como haría mal si dejar a la Iglesia por el desmadre que sufre actualmente.

Es decir, que dejar a la FSSPX sería similar a dejar la Iglesia. En definitiva, los que militan en las filas de los resistentes son prácticamente apóstatas. Bueno, si no se quiso decir eso, el razonamiento utilizado allí puede conducirnos muy fácilmente a eso.

A esto se reducen generalmente los argumentos usados para defender a la actual neo-FSSPX: obedecer mediante una confianza ciega, mediante un fideísmo sentimental e irracional, a una congregación que, como la Revolución para los comunistas, está más allá de los hombres, y aunque los hombres fallen, ella no fallará jamás. ¿Y eso está escrito en algún lado, está revelado por alguna aparición del cielo, está profetizado? No. Está en la cabeza de algunas personas que se resisten a creer lo que no se animan a ver y ni siquiera a pensar.

Ahora, si alguien nos preguntara por qué no usamos del espacio dedicado a comentarios del post que mencionamos para decir estas cosas, sencillamente diríamos que no lo hacemos porque una manifestación más de esta ceguera empecinada se manifiesta un poco más abajo del post, donde en un comentario el responsable del blog dice lo siguiente:

Ermindo Pericón Argentino1/20/2014 10:13:00 a. m.
Agradecemos a quienes se expresan aquí con el fin de contribuir al fortalecimiento de la Fraternidad San Pío X.

Sólo vale expresarse allí –y sólo agradecen que se haga ello- “con el fin de contribuir al fortalecimiento de la Fraternidad San Pío X”, no al fortalecimiento de la verdad. La FSSPX es un fin en sí mismo, es un sinónimo de la verdad, el bien y la Iglesia misma. Es, en definitiva, un ídolo para esta gente. Se comprende entonces que si alguien osa criticar –con o sin fundamentos- la sacrosanta FSSPX, ellos se disgusten y la emprendan contra los “rebeldes” , los “falsos tradicionalistas”, los "parásitos" (sic). ¿La Fraternidad es para la verdad, o la verdad está subordinada a los intereses de la Fraternidad? Pues ojalá alguna vez entiendan estas personas que negando la verdad no contribuyen “al fortalecimiento de la Fraternidad San Pío X”, sino más bien a su segura destrucción.


Aprovechamos este espacio para dar a conocer otra brillante exposición de esta deformación de la verdad por parte de los fellaycistas del citado blog, que hemos encontrado de casualidad. Un comentarista hace mención de una entrada de nuestro blog y recibe dos respuestas, una que se escapa por la tangente (la del autor de ese blog) y otra que no dice toda la verdad y así falsea las cosas para justificar la felonía del Superior General de la Neo-FSSPX. Veamos:

Anónimo9/30/2013 01:42:00 a. m.
Estimado Ermindo:
está bien, son traidores, pero entradas como ésta:
http://www.syllabus-errorum.blogspot.com.ar/2013/09/un-error-monstruosopero-legitimo.html
¿no merecerían al menos una aclaración, una mínima explicación de la aparente contradicción? (en todo caso te pido me indiques algún blog o sitio que explique la cuestión).
Gracias desde ya.
Catoperplejus.

Responder
Ermindo Pericón Argentino10/01/2013 08:31:00 a. m.
Estimado Catoperplejus: Quienes pertenecemos a la feligresía de la Fraternidad San Pío X desde que se instaló en la Argentina, siempre hemos oído lo mismo: debermos abstenernos de la llamada misa nueva, cuyos textos ambiguos favorecen la protestantización. No quita que en muchos casos sea válida, mas no siempre, ni que esa validez le quite el peligro que conlleva.
Justamente en nuestra bitácora hemos hecho referencia, más de una vez, al contraste que nos proponen las Sagradas Escrituras, desde el génesis mismo, sobre el sacrificio.Así sucede con los sacrificios que presentaban Abel y Caín: sin discutir sobre su validez como sacrificio, el uno era grato a Dios, el otro no. El uno tenía por fin la Gloria de Dios, el otro la satisfacción del Hombre. El uno dedicaba lo mejor a Dios, el otro reservaba lo mejor para el Hombre.
No creemos que haya necesidad de abundar más al respecto. Además, y con la mala fe que los distingue, Syllabus errorum saca de contexto determinadas expresiones para probar lo que ya dan por probado de antemano. No vamos a llevar estas cuestiones a un plano científico, pero ninguna duda cabe que el planteo que hacen quienes se escudan en los sellos Syllabus errorum, Spes, y Non Possumus, que son las mismas personas, o el mismo grupo si prefieren, carece de rigor suficiente para probar lo que pretenden. No emiten juicios sino prejuicios.
Pericón Argentino

Responder
Anónimo10/01/2013 12:12:00 p. m.
Catoperpeljus:
El tema se lo explico de esta manera:
La legitimación de que habla Mons. Fellay en su declaración hace referencia a la promulgación de una ley. Una ley es ley si en su facción cumple con determinados requisitos. Es un concepto positivista pero no alejado del ser de las cosas. Pero algo muy distinto es que esa ley sea buena y allí la posición de la FSSPX no ha cambiado, es la que expone muy bien el P. Gomis.
Algunos llevados por el error de considerar que una ley para ser tal debe además tener una finalidad buena le quitan valor de ley. Pero es como decir que un hombre malo no es hombre porque no cumple su finalidad de ser bueno.
En definitiva, el novus ordo es legítimo porque fue promulgado por la autoridad legítima, pero no obliga por ser una ley mala.
El escándalo que arman los "recalcitrantes" carece, una vez más, de todo sentido.

Luso

Mons. Fellay realizó una declaración ambigua, pues aparentemente se habría referido a la promulgación de la ley (que es como lo interpretan algunos) y no a la ley en su conjunto (como lo interpretan otros). Pericón se justifica diciendo que los Padres de la Fraternidad siempre han hablado mal de la nueva misa. Bien. Pero esto es una declaración doctrinal realizada para que quede en claro a los romanos en qué creen los de la FSSPX. Por lo tanto no puede haber un contenido implícito y ambiguo. Si se llama “declaración doctrinal” debe declararse claramente cuál es la doctrina católica que supuestamente se profesa. Pero Mons. Fellay no lo hizo así. Dejó las puertas abiertas para una doble interpretación o lectura.

Explica el Padre Altamira:

“…dice Mons. Fellay que esta misa moderna está LEGÍTIMAMENTE PROMULGADA, lo cual es absolutamente inaceptable, pues siendo una misa mala y que daña la Fe Católica y la realidad del Sacrificio de la Cruz, ¡cómo se puede hablar de una promulgación legítima! El primer criterio de legitimidad de una promulgación es “la cosa promulgada”, si ésta es mala, la promulgación es ILEGÍTIMA. El Padre Bouchacourt me respondió que podía decirse “promulgación legítima” pues fue algo “salido de la autoridad” (algo que siguió “el procedimiento de promulgación”), lo cual es falso, pues esto es accidental y es la tesis del positivismo jurídico. Con este criterio se puede afirmar que la promulgación de la ley del aborto, de la ley de dar niños a los homosexuales en adopción, son leyes legítimas, pues se siguió “el procedimiento” adecuado para su promulgación (“la mitad más uno”, etc). Si “la cosa promulgada” es mala, es totalmente secundario que haya salido o no de la autoridad, que se haya seguido o no “el procedimiento de promulgación”: Si la cosa es mala, ¡la promulgación es ilegítima, y así con la misa moderna!” (http://syllabus-errorum.blogspot.com.ar/2014/01/p-altamira-sermon-domingo-ii-despues-de.html).

En la confusión creada por Mons. Fellay, el mismo P. de Cacqueray, que es oficialista, contradijo a Mons. Fellay afirmando la ilegitimidad de la nueva misa, para lo cual citó a otro oficialista, el P. Gleize:

“La nueva misa no puede agradar a Dios porque es engañosa, nociva y equívoca: “Ella no puede ser el objeto de una ley obligatoria como toda la de la Iglesia. En efecto, la ley litúrgica tiene por objeto de proponer con autoridad el bien común de la Iglesia y todo lo que se requiere. La nueva misa de Paulo VI, representando la privación de este bien, no puede ser objeto de una ley: ella no solamente es mala sino que también es ilegítima, a pesar de todas las apariencias de legalidad de que la pudieron rodear y que todavía la rodea” (Padre Jean-Michel Gleize: “Vaticano II en debate”, página 63 http://syllabus-errorum.blogspot.com.ar/2013/03/de-la-legitimidad-de-la-nueva-misa-en.html)

El último comentarista del citado blog dice que el P. Gomis expone muy bien acerca de la posición de la FSSPX sobre la nueva misa. Pero no dice que Mons. Fellay (que es el Superior general) lo haya hecho así. ¿No debía hablar con esta claridad Mons. Fellay frente a los modernistas romanos? No, desde luego, si su declaración fue sólo “diplomática” y buscaba agradar a Roma en vistas a un futuro entendimiento o acuerdo.

“No creemos que haya necesidad de abundar más al respecto”, decía el bloguero oficialista, acusando además de mala fe a quienes no interpretaban a Mons. Fellay católicamente. De manera tal que un obispo puede hablar con ambigüedades, puede no condenar el error y así y todo mantenerse incólume simplemente porque señalar su ambigüedad es obrar con mala fe.

No creemos que haya necesidad de abundar más respecto de la conducta de los liberales que escriben en defensa de la Nueva FSSPX.  

Esperamos sí que el católico perplejo que había indagado en aquel entonces, tenga las cosas un poco más claras ahora y comprenda que no puede dejarse pasar así como así –como hacen los del blog oficialista y obsecuente que hemos citado- una declaración doctrinal de Mons. Fellay muy grave que contradice lo que la Fraternidad había enseñado siempre. Lo menos que puede hacerse con este tema, por una cuestión de honestidad intelectual, es debatirlo, y no hacerse el desentendido por la sola razón de que “confiamos en las autoridades” o simplemente atacar a los otros afirmando que tienen “prejuicios y no juicios” para dar por cerrada toda discusión.
  

miércoles, 15 de enero de 2014

EL P. ALTAMIRA HA RECIBIDO LA PRIMERA MONICIÓN

NON POSSUMUS

Ayer 14 de enero, el P. Altamira ha recibido la primera monición escrita en procedimiento de expulsión. Son dos las admoniciones y luego se decreta la expulsión de la congregación.

El Distrito de Sudamérica es el que, proporcionalmente, más sacerdotes tiene en la Resistencia. Estos son, en el orden cronológico de su paso a la Resistencia:


1.-   P. Ernesto Cardozo, argentino. Se pasa a la Resistencia en mayo del 2012. Está expulsado.

2.-   P. René Trincado, chileno. Se pasa a la Resistencia en octubre el 2012. Está expulsado.
3.- P. Jean Michel Faure, francés. Se pasa a la Resistencia en febrero de 2013. Nótese el aborrecible manejo político de la Neo FSSPX: el Padre Faure no está en proceso de expulsión porque hasta ahora no ha recibido ninguna monición.

4.-  P. Fernando Altamira, argentino. Se pasa a la Resistencia en enero de 2014. Está en proceso de expulsión.

Del Distrito de Méjico:


1.- P. Arturo Vargas, mejicano.

2.- P. Hugo Ruiz, mejicano.

Otros Sacerdotes hispanos en la Resistencia:


1.- P. Juan Carlos Ortiz, colombiano.

2.- P. Rafael Arízaga OSB, mejicano.
3.- P. Ramiro Ribas, español.
4.- P. Juan Antonio Iglesias, español.




domingo, 12 de enero de 2014

P. ALTAMIRA - SERMÓN EN LA MISA DOMINICAL DE LA RESISTENCIA DE BOGOTÁ.-






Queridos fieles:

   Así estamos ahora “resistiendo”, en “La Resistencia”. Lo dije el viernes, pero lo repetimos para los que no estuvieron: ¿Qué es lo que estamos resistiendo?

   (a) Primero, la crisis de la Iglesia, esta crisis causada por el Concilio Vaticano II, el cual ha creado una falsa religión, llamada por ellos mismos como “La Iglesia Conciliar”, i.e. la que salió del Concilio.

   (b) Pero ahora tenemos que resistir también otra crisis, la crisis interna de mi Congregación, la Fraternidad San Pío X, la cual crisis está encabezada por Mons. Fellay, nuestro Superior General, por las ideas y cosas que él está haciendo. Esta crisis interna crea en nuestra Congregación UN ESTADO DE NECESIDAD INTERNO, que permite, y exige ciertas decisiones, entre ellas SABER DECIR NO, SABER DECIR BASTA a Monseñor Fellay, y hacerlo públicamente, pues públicamente él está haciendo sus errores y su mal gobierno.

   Dentro de estas cosas de Mons. Fellay una de ellas, tal vez la más generalizada, es LA ETERNA AMBIGÜEDAD en sus palabras: Decir blanco y después negro, medio blanco y medio negro, “blanco pero rojo, rojo pero azul”.

   El Padre Faure decía, y con razón, sobre las causas e instrumentos de esta crisis interna de la Congregación: “Como siempre, el arma preferida del demonio es LA AMBIGÜEDAD EN LAS PALABRAS”. Las palabras dobles, no claras.

   “¿Cómo habéis disminuido La Verdad?”, se queja Dios en uno de los salmos: “¿Cómo habéis disminuido La Verdad?”, y eso ha hecho Mons. Fellay: Él ha disminuido La Verdad.

   El resistir a este ESTADO DE NECESIDAD de mi Congregación comenzó hace 6 ó 7 años por algunos pocos padres que “gritaron” entonces las desviaciones que ellos vieron, fueron previsores, vieron antes que los otros.

   En mi caso, y creo que en la gran mayoría de los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X, por una confianza EXCESIVA, “casi ciega” (mal de nuestra parte) en los Superiores, si alguna cosa percibíamos, nos decíamos en nuestro interior: Esto suena “raro”, “pero bueno: los Superiores sabrán qué están haciendo”: Otra vez, mal de nuestra parte, uno jamás puede renunciar a La Verdad, y si se da cuenta de cosas malas debe denunciarlas y decirlas: Privadamente primero (lo hice muchas veces ante el P. Bouchacourt) y PÚBLICAMENTE cuando las circunstancias así lo exijan.

   Sin duda que la regla es decir privadamente las cosas malas de un Superior, pero SIN DUDA TAMBIÉN que se pueden dar circunstancias que exijan palabras públicas censurando lo que él hace.

   Piensen tan sólo en esto: Si nunca se pudiera decir nada públicamente al Superior, nada más y nada menos que Monseñor Lefebvre habría hecho “mal”, porque él dijo cosas públicamente no ya de un Superior General (Mons. Fellay), sino del máximo Superior que hay sobre la tierra (el Papa). Mons. Lefebvre dijo y denunció públicamente los errores y acciones malas DE LOS PAPAS, de los Papas del Concilio, de los Papas que han creado esta falsa Religión Conciliar o “Iglesia Conciliar” como ellos mismos la llaman.

   ¿Qué circunstancias tenemos hoy que justifiquen el hablar públicamente contra lo que hace Mons. Fellay? Algunos ejemplos podrán escuchar en mi Sermón del viernes pasado, esta vez quiero recalcar sólo algunos puntos:

a) La gravedad de cosas que Mons. Fellay ha dicho contra la Doctrina Católica: La peor de todas: Su declaración de abril de 2012.

b) La gravedad de la AMBIGÜEDAD con que él se maneja en sus palabras.

c) Sus apreciaciones a favor del Concilio Vaticano II, y otras en que dice que no es lo más grave que padece la Iglesia hoy, “hay otras cosas más graves que el Concilio”. Sus palabras de aceptación de dicho Concilio, sus insinuaciones en querer aceptarlo como “magisterio de la Iglesia”, teólogos como el Padre Gleize diciendo en forma escandalosa que “Vaticano II REPRESENTA el Magisterio de la Iglesia”.

d) El negarse a reconocer que dicho Concilio ha creado una falsa iglesia, como el mismo Mons. Lefebvre sí reconocía. Al revés, Mons. Fellay, el Padre Gleize, sostienen que hoy en día no se puede ni se debe decir que exista una falsa Iglesia Conciliar, sino tan sólo MALAS TENDENCIAS dentro la Iglesia.

e) ¡Y sobre la misa moderna! Mons. Fellay ha llegado a decir que si Mons. Lefebvre la hubiera visto bien celebrada, no hubiera dado el paso que dio. ¡Qué increíble y qué deslealtad decir eso del fundador! Mons. Lefebvre rechazaba CATEGÓRICAMENTE la misa moderna y nos enseñó que no se debe ir a dicha “misa”, cuyo principal problema no es “la forma cómo se celebra” (si no, vayamos a las misas modernas “piadosas” del Opus Dei). Su principal problema es que la misma definición de esa “misa” (su esencia), sus textos y sus ritos, son –por decir lo menos- de tendencia protestante: Esa “misa” daña La Fe.

f) ¿Qué otra cosa justifica decir públicamente cosas a Mons. Fellay? No sólo entonces la gravedad de la crisis y el estado de necesidad que él ha causado, sino LA DURACIÓN que ya lleva esta crisis interna de la Fraternidad San Pío X, la cual -si bien lleva más años- se hizo patente hace ya más de dos. Y sin embargo Mons. Fellay no sólo no se retracta, sino que ¡sigue justificando sus palabras, sus declaraciones, sus acciones!

   Los hechos que he explicado son un poco complejos.

   Queremos, en realidad “Dios quiere”, que –si se puede decir así- MÁS QUE EN OTRAS ÉPOCAS, los católicos seamos personas formadas, ¡y bien formadas!, en la Doctrina. Si no, no podremos mantenernos.

   Sin duda que la formación doctrinal no es todo, pero sin duda también que es EL PUNTO DE PARTIDA. Después tendrán que venir las acciones en coherencia con la Doctrina Católica, pero no sabré qué hacer ni frente a estas crisis, ni frente a mi vida privada (mis acciones) si antes no he partido desde La Verdad, desde la Doctrina Católica, ése es el conocimiento.

   Entonces:

(1) Los fieles católicos de hoy no pueden no saber por qué es malo el Concilio Vaticano II, por qué ese “conciliábulo” no puede jamás ser MAGISTERIO CATÓLICO.

(2) No pueden no saber cuáles son los errores del Vaticano II.

(3) No pueden no saber qué cosas malas tiene la misa moderna.

(4) No pueden no saber por qué motivos la Fraternidad San Pío X está en crisis.

(5) No saber los errores y cosas malas que ha hecho Mons. Fellay y el porqué de esas cosas.

   Si no, harán las cosas sin saber, apoyarán La Resistencia sin convicciones, estarán contra el Concilio Vaticano II sin saber por qué, querrán resistir la crisis y elEstado de Necesidad de mi Congregación (resistir lo que hace Mons. Fellay) sin saber los motivos. Y eso no puede ser, y no se mantendrán.

   Ahora es más necesario que antes: FORMACIÓN. Ser católicos con formación, y no con superficialidad, y no tradicionalistas por sentimentalismo.
   Mons. Lefebvre repetía una frase fuerte (que era de un padre que terminó “aflojando” y se fue al IBP, al Buen Pastor, pero la frase es válida): “Si no leéis (yo agrego: si no os formáis), todos seréis traidores”, más tarde o más temprano terminaréis traicionando. El punto de partida es la formación, no es lo único, pero sí el comienzo: Luego hay que vivir de La Caridad, de las acciones coherentes.

   Para terminar: Tantas cosas hay aquí que aprender. Digo sólo tres:

   Primero, debemos desear LA HUMILDAD (y pedirla) pues cualquiera de nosotros puede caer, y caer en cosas BIEN graves, y no hay límite en nuestra caída: Errores en la doctrina, errores en la moral, en nuestro comportamiento. Quiera Dios que eso no nos ocurra, así lo deseamos y así lo pedimos.

   Segundo, el deber de reaccionar ante las cosas que hemos explicado, frente a la autoridad que sea¡frente a la autoridad que sea!, vencer nuestros miedos, comodidades, temores, etc (todos somos así). Y hacerlo, eso sí, con respeto, diciendo a veces cosas duras, pero sin faltar el respeto. El modo y la manera importan.

   Tercero, que no hay que aferrarse a las personas. Las personas somos falibles, podemos fallar y fallamos, ¡y traicionamos! La confianza hay que ponerla en Dios. Y solamente en las personas, en un sacerdote, en la medida de la fidelidad que dicho padre tenga a Dios. El día que cualquiera de nosotros, el día que el Padre Altamira, enseñe cosas erradas o cosas malas, habrá que decir “adiós” al Padre Altamira. No hay que aferrarse a las personas.

   Mucho más podríamos enseñar, lo dejamos allí.

   Recuerden desde ahora el compromiso de LA FORMACIÓN, de ser y estar formados en la Doctrina Católica para saber por qué hacen las cosas. Con la gracia de Dios, yo trataré de darles eso.


AVE MARÍA PURÍSIMA.


TRIUNFO DE LA RESISTENCIA Y DERROTA DE LA NEO-FSSPX EN COLOMBIA - NON POSSUMUS







Más detalles en NON POSSUMUS

sábado, 11 de enero de 2014

SERMÓN DEL PADRE ALTAMIRA Y PALABRAS DE LOS PADRES RAFAEL ARÍZAGA, RENÉ TRINCADO Y BASILIO MÉRAMO.




Escúchelos en NON POSSUMUS

CARTA DE LOS FIELES DE COLOMBIA AL P. BOUCHACOURT (Actualizada con fieles que agregaron sus firmas)


CARTA DE LOS FIELES DE COLOMBIA AL P. BOUCHACOURT

Santa Fe de Bogotá, 10 de enero de 2014.

Reverendo Padre
Christian Bouchacourt
Superior del Distrito de Suramérica
Fraternidad Sacerdotal San Pío X

Reverendo Padre:

Como es de público conocimiento, nuestro Prior, el R. P. Fernando Altamira, ha manifestado recientemente desde el púlpito, ciertas críticas de naturaleza doctrinal respecto de determinados lineamientos actuales de las autoridades de la FSSPX. La reacción de la Fraternidad ha sido destituirlo del cargo de Prior y trasladarlo a otro país.

Ante esto, los abajo firmantes, fieles de la FSSPX de Colombia, expresamos respetuosamente a Su Reverencia lo siguiente:

1.       La feligresía colombiana, gracias al constante trabajo de formación realizado por la FSSPX en este país, es actualmente un grupo católico firme en la Fe, y por ello está atento a la desviación paulatina que está sufriendo la posición doctrinal de la Fraternidad, en particular en lo tocante a las relaciones con Roma.

2.       En cuanto a esto último, Monseñor Lefebvre y los Sacerdotes de la Fraternidad nos inculcaron este principio: la FSSPX no hará tratativas ordenadas a un acuerdo con Roma apóstata mientras ella no se convierta, es decir, mientras ella no vuelva a la Tradición y a la Verdad (Capítulo General del 2006).

3.       De ahí que el año 2012 nos causó gran sorpresa y perplejidad el enterarnos de que los actuales miembros de la cúpula de la Fraternidad hayan llevado a cabo, en secreto, esfuerzos dirigidos a someter a la Fraternidad de Mons. Lefebvre a esa Roma apóstata, modernista, ciega y errática; sacrificando, de este modo, la misma Verdad.

RESPUESTA DEFINITIVA DEL P. ALTAMIRA AL P. BOUCHACOURT.-



RESPUESTA DEFINITIVA DEL P. ALTAMIRA AL P. BOUCHACOURT, DE 06.01.14


Estimado P. Bouchacourt:

Luego de mi sermón del 22 de diciembre sobre la Nueva Cruzada de Rosarios, usted me pedía dos cosas “para no tomar medidas”.

Le respondí que no a ambas por los motivos allí expresados. Como consecuencia de mi negativa, usted me ha dicho que soy cambiado a Buenos Aires como ayudante del prior (Padre Rubio) y que aquí a Bogotá viene en reemplazo de mí un nuevo prior (Padre Francisco Jiménez).

La situación en que está nuestra Congregación, la Fraternidad San Pío X, lleva una buena cantidad de años (algunos la vieron desde el principio). Se agravó enormemente en los últimos dos años y medio, y se hizo más evidente y explícita para muchos de nosotros los sacerdotes.

Este estado de cosas está causado por las ideas, palabras y errores de nuestro Superior General, Monseñor Bernard Fellay. Igualmente por las acciones que realiza en su gobierno. Mons. Fellay ha hecho casi desaparecer en él el lenguaje de La Verdad, haciendo reinar –en el menor de los casos- EL IMPERIO DE LA AMBIGÜEDAD, y en otros casos peores manifestando errores contra la Doctrina Católica (ver sobre todo la Declaración Doctrinal que él presentó a Roma en abril del 2012). Y mejor ni hablemos de su expresión sobre la misa moderna: Si Monseñor Lefebvre la hubiera visto bien celebrada, no hubiera dado el paso que dio (caso Cardenal Cañizares); ¡y tomando el nombre del fundador para decir eso!

Existe en todo esto de Mons. Fellay, además, un punto clave: El Concilio Vaticano II.

Él está haciendo todo un movimiento para que terminemos aceptando y reconociendo como “Magisterio Católico” al mencionado Concilio Vaticano II. Sus palabras: lo aceptamos con reservas, no nos piden la aceptación total sino parcial, estamos a favor del 95 % del Concilio, hay bueno y malo en él.

Creo que éste es uno de los puntos más importantes de todos en su agenda, pues sabemos que la Roma Modernista jamás aceptará que no reconozcamos como “Magisterio” dicho Concilio. ¿Puede ser “magisterio” algo que tiene bueno y malo, verdad y error? Mons. Fellay ha tenido “buenos” teólogos que le escriban artículos en pos de esto y que manifiesten que Vaticano II “representa el Magisterio de la Iglesia”. Así estamos.

Pero dicho Concilio es tan sólo “un conciliábulo más” dentro de todos los que ha habido en la historia de la Iglesia. VATICANO II NO ES MAGISTERIO DE LA IGLESIA CATÓLICA, y como enseña el Padre Calderón y otros “se debe declarar solemnemente (por nosotros) su total nulidad”.

Además, esa especie de fijación que tiene Mons. Fellay en pensar como si nosotros no estuviéramos dentro de la Iglesia Católica. Leamos estas palabras de él (creo que muchas más se podrían mostrar): “Les Nouvelles caléedoniennes”: «el Papa vuelve a las ideas tradicionales (nota del PA: habla de Benedicto XVI, lo cual es falsísimo, él es muy modernista “hasta en su corazón”)… Tal vez estamos mucho más cerca del Papa de lo que parece. (…) Además (…) Basta un acto de Roma para decir que ha terminado y que nosotros REINGRESAMOS en la Iglesia. Esto llegará. Soy muy optimista” (27 de diciembre 2010). Son los otros los que se han ido: La falsa “Iglesia Conciliar”. Nosotros tenemos las cuatro notas (leer a Mons. Lefebvre en mi sermón del 22 de diciembre). Esta crisis de la Iglesia se arreglará –creo- sólo por Dios, y mientras tanto nosotros tenemos que seguir haciendo lo que siempre hemos hecho (¿o hacíamos?).

No me quiero alargar, tal vez escriba una carta abierta a Monseñor Fellay.

Sin duda que mis decisiones no están tomadas “por” la última cruzada lanzada, sino más bien “con ocasión” de ella. Esta cruzada no es un hecho aislado, y en mi caso fue “la gota final”, luego de un estado que ha durado ya estos años. HAY QUE SABER DECIR BASTA, creo que muchos de nosotros los sacerdotes debemos ya decir basta, y creo que nuestra paciencia ha sido EXCESIVA. Por otro lado, sabemos ambos que usted hace ya más de un año, en Bucaramanga, luego de que yo le explicara mi oposición a lo que se hacía, me dijo “pero si usted está tan en contra de lo que hace Monseñor Fellay tiene que irse”, y yo le respondí entonces: “Padre, sí estoy muy en contra de lo que está haciendo Monseñor Fellay, tengo la impresión de que la Congregación va a terminar mal, pero yo ahora estoy viendo qué cosas ocurren y ocurrirán en estos meses, y veré entonces qué hago”. Demasiado que haya durado un año más.

En conclusión, no haré entonces como usted me dice (irme a Buenos Aires, etc). Me quedo en mi puesto de prior y en mi casa el Priorato de Bogotá a la espera de las dos admoniciones canónicas y el proceso de una muy probable expulsión (¿inválida?).

En el proceso que se inicie, casi seguramente se argumentará que es porque no voy a Buenos Aires:

Dejo desde ya sentado que el motivo no es ése, EL MOTIVO ES DOCTRINAL, EL MOTIVO ES LA DOCTRINA: Los errores, dichos, palabras y AMBIGüEDADES de Mons. Fellay, el cual probablemente termine destruyendo nuestra Congregación INCLUSO SIN NECESIDAD DE HACER UN ACUERDO con la falsa “Iglesia Conciliar”.

Le saludo atentamente. 

En María Santísima. Padre F. Altamira (lunes 6 enero: Fiesta de los Reyes Magos).