sábado, 26 de agosto de 2017

“CARTA FIRMADA” O LAS LAGAÑAS DE SAN PABLO





Sres. de Syllabus:

No era seguidor de vuestro blog. En realidad siempre fui seguidor de Radio Cristiandad. Pero resulta que esta Radio decidió agregar una sección de “Votaciones”. Allí se lanzaba una pregunta, e invitaban a los lectores a votar si era verdadera o falsa. Yo voté tres veces. Y las tres veces perdí, las tres veces salí segundo. Entonces me dije, ¿para qué voy a seguir votando, si siempre pierdo? ¿Acaso uno no vota para ganar? Mejor me voy a otro blog, a alguno donde no haya votaciones. Di con ustedes, y si bien es cierto que no tienen pías novenas, ni curas que despotrican contra el Kempis ni lacerantes denuncias contra obispos rosacruces, al menos no tienen votaciones, lo cual me satisface sobremanera, porque así saldré de perdedor.

Culpa de las votaciones de la Radio, ahora soy un nuevo lector de Syllabus. ¡Qué le vamos a hacer!

Carta firmada


P.D.: Todo lo anterior es, por supuesto, una ironía (muy gruesa), como lo fue (menos gruesa) la dedicada a la Radio, en nuestra reciente columna de Apuntes desde la trinchera. Pero tal parece que hay algunos que no entienden de ironías (del tipo que sean). Como un supuesto firmante de una carta que habría sido lector de nuestro blog y que ahora se habría pasado –previa conversión- a la Radio Cristiandad. El Pablo en cuestión, ha caído a tierra –explica- y las lagañas (sic) se le cayeron de los ojos. Digamos que según lo que explica, mientras leía nuestro blog, el tal Saulo (todavía no convertido) tenía lagañas (este hombre confunde a San Pablo con Lía y al Antiguo Testamento con el Nuevo Testamento, pues San Pablo no tenía lagañas sino algo como escamas, dos cosas totalmente distintas). Ahora bien, si como afirma, se le cayeron unas “lagañas” al llegar a la Radio, eso quiere decir que tenía dificultades para ver cuando leía nuestro blog, por lo cual no podía leer bien y entender sobre todo lo que decimos. Lo cierto es que la Radio, primero como Nuestro Señor se le apareció en el camino y lo hizo caer a tierra (no sabemos si de un caballo), y luego la Radio cual nuevo Ananías a Pablo, le abrió (o limpió) los ojos. Suponemos que ahora este instrumento elegido llevará el nombre de la Radio a todas las naciones.


En fin, si realmente este tal Pablo hubiese leído con atención nuestro blog, podría saber un poco más de qué hablamos, cuando pueden buscarse razones, motivos y explicaciones acerca del fariseísmo radial. Como ejemplo, vayan estos artículos (hay muchos más) de nuestro blog y de un blog amigo:


















Agreguemos a lo dicho, para resaltar la hipocresía farisaica de la Radio, y descubrir a estos falsos tradicionalistas, algo acerca de uno de sus colaboradores. No vamos a salir a defender a Mons. Williamson porque eso no nos interesa y, claro, no es perfecto. Pero uno de los principales responsables de la Radio que suele atacarlo y se muestra tan “purísimo” que nada se le escapa, Gustavo Maldocena, tiene un canal de Youtube donde los videos que le gustan, a los que le puso "like" son muy indecentes (¡indecencias sexuales y hasta videos de homosexuales como Ricky Martin y Loco Mía!), y está suscrito a varias decenas de canales de rockeros, y varias degeneraciones impías (no ver ningún video por favor) https://m.youtube.com/user/Maldocena Es el mismo Maldocena de Radio Cristiandad, podemos ver en su google+ la misma foto  : https://plus.google.com/108493771448536094188

Ah, esto no son ironías. Esta es la realidad de los vigías de la pureza católica, de los campeones de la Tradición, que afirman proclamar “la verdad aunque duela”. ¿En manos de quiénes está esa Radio?

El que esté libre de lagañas, que vea.


Fray Llaneza

   


Maldocena demuestra ser un gran amante del mundo moderno: mujeres bonitas y sensuales, automóviles, música rock y pop de artistas viciosos que son marionetas del esoterismo del Nuevo Orden Mundial, hombres jóvenes y semidesnudos (hasta se ha suscripto a un canal que sólo muestra caídas de personas, ¡qué edificante ver caer a los demás!), eso sí, todo mezclado con “Tradición católica”: