domingo, 22 de octubre de 2017

MONS. TOMÁS DE AQUINO OSB: ¿MONS. DE CASTRO MAYER SEDEVACANTISTA?








¿Mons. de Castro Mayer sedevacantista?

He aquí algunos puntos que pueden ayudar a aclarar esta cuestión.

1. El hermano Juan Bautista, que fue seminarista en Campos en tiempos de Mons. de Castro Mayer, me dice que no recuerda haber escuchado que Mons. de Castro Mayer omitiera el nombre del Papa en el canon.

2. Ninguno de los colaboradores cercanos de Mons. de Castro Mayer era sedevacantista, por lo menos los que conocí de 1986 al 2000, teniendo un contacto muy frecuente con todos los sacerdotes de Campos durante todo este período.

3. El único sacerdote sedevacantista en Campos que conocí fue Mons. Benigno, capellán de los Redentoristas, los cuales terminaron por oponerse a Mons. de Castro Mayer y a los sacerdotes de Campos.

4. Si Mons. de Castro Mayer hubiera sido sedevacantista, él hubiera dejado discípulos. Ahora bien, ni entre los sacerdotes de Campos, ni entre los fieles de la diócesis he encontrado sedevacantistas. El único era Mons. Benigno que no había sido formado en el seminario de Mons. de Castro Mayer y que tenía una manera de pensar y de actuar diferente a la de Mons. de Castro Mayer. Por ejemplo, él no utilizaba los mismos libros litúrgicos que Mons. de Castro Mayer, y según la información que tengo, le reprochaba a Mons. de Castro Mayer el decir el nombre de San José en el canon. [modificación introducida por Juan XXIII. Nota de NP]

5. Mons. Lefebvre me dijo que Mons. de Castro Mayer no era sedevacantista a causa de la amistad que éste último tenía con él (Mons. Lefebvre). Esto quiere decir que Mons. de Castro Mayer no era sedevacantista. Él era lo bastante humilde para reconocer la superioridad de Mons. Lefebvre, del cual no quería perder la amistad. La amistad está fundada sobre un bien común, de otro modo es una falsa amistad. Lo que tenían en común era sobre todo la comprensión de la crisis actual y los medios para contrarrestarla, para la supervivencia de la Iglesia. El sedevacantismo no formaba parte de estos medios, muy por el contrario, podemos agregar.

6. Mons. de Castro Mayer escribió a Juan Pablo II el 13 de abril de 1982. En esta carta dice: “Prosternado a los pies de Vuestra Santidad, le imploro su Bendición Apostólica”. No es común entre los sedevacantistas esta manera de expresarse.

7. También escribió, con Mons. Lefebvre, cartas abiertas a Juan Pablo II. Esto implica el reconocimiento de la autoridad de Juan Pablo II.

8. Mons. de Castro Mayer confirió las órdenes sagradas en La Reja y participó en las consagraciones de 1988. Sería curioso que no dijera nada a Mons. Lefebvre y a los ordenandos respecto a la omisión del nombre del Papa en el canon de la misa si él hubiera tenido esa costumbre.

Para concluir. Es verdaderamente una lástima ver a hijos espirituales de Mons. Lefebvre abandonando la sabiduría de éste para seguir una vía que el mismo Mons. de Castro Mayer nunca quiso verdaderamente asumir. Por el contrario, Mons. de Castro Mayer se unió a Mons. Lefebvre en esta cuestión, reconociendo también la superioridad de Mons. Lefebvre en este punto.