miércoles, 23 de diciembre de 2015

IRREVERENCIA DE LA NEO-FSSPX

El pasado 19 de diciembre hubo una ordenación sacerdotal en el seminario de La Reja. Su nuevo sitio web da cuenta del solemne suceso, ofreciendo una amplia cobertura fotográfica.



Pero acerquémonos más en detalle a la última fotografía. Un objeto aparece colocado delante del grupo de sacerdotes que sonríe a la cámara. Hay algo que llama la atención. ¿Qué es eso?



Sí, señores, es una botella de vino (según parece vacía), que aparece infelizmente, como un mensaje dado por los mismos sacerdotes y seminaristas de la foto pues ellos son todos de la provincia argentina de Mendoza, tierra llamada “del buen sol y del buen vino”. Imaginamos que si mañana es ordenado un sacerdote cordobés, harán una foto con una botella de fernet adelante, si el nuevo sacerdote es español, habrá en el piso una botella de jerez, y si el ordenado es mexicano, aparecerán los sacerdotes mexicanos con una botella de tequila (previamente escanciada, por supuesto). Y quizá hasta alguno se anime a sostenerla en la mano, como muestra de lo bien que se está y disfruta ser parte de la Neo-FSSPX. En fin, no nos importa “quién se ha tomado todo el vino”, como canta horriblemente un desaforado músico de cuartetos, sino cómo se ha llegado a esa ligereza que cae en la irreverencia y hasta lo sale a mostrar en el sitio oficial de la congregación. ¿Acaso son sacerdotes de Baco y la botella ha sido parte de un rito? ¿Es la botella y la copa de vino un nuevo atributo de los paladines de la Tradición? Quizás así tímidamente comenzó otro sacerdote de la Neo-FSSPX, que terminó dando charlas sobre  degustación de vinos. En fin, es la Neo-FSSPX, tómela o déjela.



ADEFESIO POSCONCILIAR


SALUDO NAVIDEÑO DEL OBISPADO DE SAN ISIDRO:


Imagen vista acá


 AL MENOS NO ES TAN FEO COMO LA IMAGEN DE LA IGLESIA DE LA NEO-FSSPX EN MADRID:


SENTENCIAS DE LOS SANTOS PADRES – LA HUMILDAD





“La humildad debe de ir acompañada con la constancia y fortale­za, y en la misma condescendencia que debemos observar con los hombres, es necesario conservar una santa libertad de hijos de Dios, que no permita asustarnos con las amenazas de los grandes de la tierra, ni ceder a la voluntad de los malos, ni condescender por cobar­día a las cosas injustas que tal vez nos pueden pedir los príncipes, no lisonjeando los vicios de los otros, por una flaqueza que llegue a herir nuestra conciencia”. (S. Hilario, in Psalm. 14. sent. 25, Trie. T. 2. p. 263 y 264.)


 “Cuando sentís que las presentes gracias que Dios os hace os causan algún movimiento de soberbia, traed a la memoria vuestros pecados, y se os pasará esta hinchazón del corazón”. (S. Basilio. Homl. de humil.. sent. 20. Tric. T. 3. p. 194.)


"Considerad bien el consejo de Dios. No quiso escoger para la publicación del Evangelio a los sabios, a los ricos, ni a los nobles, sino a los simples pescadores y publicanos, para que no se creyese que los fieles habían sido persuadidos con la ciencia, ganados con las riquezas, o atraídos del poder y autoridad: y para manifestar a toda la tierra, que tan grandes progresos no se debían a los razonamientos de la elocuencia, sino a la fuerza de la verdad. (S. Ambrosio, lib. 5. c. 6. sent. 84. Tric. T. 4. p. 330.)"


"Los pecadores humildes entran con más facilidad por la estrecha puerta que lleva a la vida -la que tantos buscan y pocos hallan-, que los justos que son soberbios”. (S. Paulino, Ep. 29. ad Sever., seni. 9, Tric. T. 5. p. 331.)


"Hace Jesucristo de las Bienaventuranzas, como una cadena divi­na, y la primera, es como un escalón para subir a la segunda; porque la humildad del corazón va sin repugnancia a llorar sus pecados. El que llora sus pecados, será como por un efecto necesario, benigno, justo y misericordioso. El que esté lleno de benignidad, justicia y misericordia, tendrá puro el corazón. El que tenga puro el corazón, será sin duda pacífico; y el que posea todas estas virtudes, no temerá los peligros, ni se turbará con cuantas calamidades carguen sobre él”. (S. Juan Crisóstomo, Homil. 15, sent. 44, Tric. T. 6, p. 308).


 “¿En quién pondré yo mis ojos, sino en aquel que es humilde? En toda la Escritura se ve, que la humildad sirve de alas a la oración: porque Dios está muy cerca de los corazones contritos y humillados”. (S. Juan Crisóstomo, in Psalm. 9. sent. 126. Tric. T. 6, p. 323.).


"El fundamento de la filosofía cristiana, es la humildad. Levantad cuanto queráis un edificio espiritual, todo compuesto de limosnas, oraciones, ayunos y de todas las demás virtudes, si no habéis primero sentado el fundamento de la humildad, todo será inútil, y el edificio edificado sobre arena movediza, presto se arruinará. No hay obra buena que no necesite el apoyo de esta virtud: ninguna sin ella puede subsistir. Alabadme cuanto queráis la continencia, la virginidad, el desprecio de las riquezas y las demás virtudes: sin la humildad todo esto es impuro, profano y abominable en la presencia de Dios”. (S. Juan Crisóstomo, sent. 211, Tric. T. 6. p. 342.).


"Dios no ama tanto a los hombres porque guardan la castidad, practican el ayuno, desprecian las riquezas y gustan de hacer limosna, como por la mansedumbre, humildad y arreglo de costumbres”. (S. Juan Crisóstomo, sent. 219, Tric. T. 6. p. 344.).


"Si nos faltara la humildad, aun cuando practicáramos todas las virtudes, seríamos semejantes al que hubiera edificado una casa sobre arena movediza. Cuando yo digo humildad, no hablo de la que sólo consiste en las palabras y la lengua, sino de la que está en el espíritu, en el corazón, en la conciencia, cuya sinceridad sólo Dios puede conocer” (S. Juan Crisóstomo, sent. 221. Tric. T. 6, p. 344.).


“Un hombre afable, no solamente es manso y humilde para sí mismo, sino también agradable y útil para los otros; pero el hombre colérico, es malo para sí y pernicioso para los demás: porque no hay cosa más desagradable, penosa y molesta para todo el mundo, que una persona fácil a la ira; por el contrario, nada agrada tanto como un hombre que jamás se enoja. (San Juan Crisóstomo. Homl. 6. c. 2. sent. 264. Tric. T. 6. p. 355.)"


“Dice S. Pablo, que debemos portamos con toda humildad; fue decirnos, que no nos hemos de contentar con manifestarla en las palabras y acciones, sino también en nuestros sentidos, ademanes y aun hasta en el tono de la voz: no hemos de ser humildes con unos y arrogantes con otros, sino humildes con todos, con los amigos y con los enemigos, con los grandes y con los pequeños: la verdadera hu­mildad es lo que nos inclina a abatimos en las mayores acciones. (S. Juan Crisóstomo, Homl. 9, c. 6. ad Ephes., sent. 339, Tric. T. 6. p. 374.)”


“Hay mucha diferencia entre la bajeza y la humildad, porque la bajeza nos inclina muchas veces a condescendencias y lisonjas indig­nas”. (S. Juan Crisóstomo, Homl. 5. ad Philip., sent. 351, Tric. T. 6, p. 377.).

"Cuando mi alma se turba, no tiene otro remedio que la humildad para no presumir de sus fuerzas: se confunde y abate esperando que la levante Dios: nada bueno se atribuya a sí mismo el que quiera recibir de Dios lo que necesita”. (S. Agustín, Psalm. 39. sent. 57. Tric. T. 7. p. 459.).


 “Vuestra prudencia sea siempre sin orgullo, y vuestra humildad esté siempre acompañada de prudencia”. (S. Agustín, Salm. 112, sent. 153, Tric. T. 7, p. 468.).


“No dice el Señor: Aprended de mí a fabricar el mundo, o a resucitar los muertos, sino que soy manso y humilde de corazón... ¿Tan grande cosa es, oh Señor, el ser humilde y pequeño, que si vos que sois tan grande no lo hubierais practicado, no se pudiera apren­der?” (S. Agustín, de Sanct. Virg., c. 35. sent. 29. adic. Tric. T. 7, p. 487.).


“Sed a vuestros ojos viles y despreciables; contentaos con que os menosprecien: sed para vosotros un objeto fastidioso y despreciado. El que en un principio se abate, es grande en la presencia de Dios, y el que seriamente se tiene por despreciable, ya ha hallado el verdadero secreto de agradar a los ojos del Supremo Monarca: sed pequeños en vuestra consideración para ser grandes a los ojos de aquel Juez inco­rruptible, que es el único que decide del verdadero mérito sin poder engañarse. Cuando los hombres hagan menos caso de vosotros, tanto más os estimará Aquél que da el verdadero precio a las cosas”. (S. Anselmo. Exhort. ad comtemptum. tempor.. sent. 10. Tric. T. 9. p. 341.).


“Para conservar la humildad, suele ordenar la piedad divina, que el que más aprovecha piense que adelanta menos”. (S. Bernardo, Serm. 75. sent. 157. Tric. T. 10, p. 331.).


“Gloriosa es la humildad, pues la misma soberbia se cubre de ella con su capa para verse honrada”. (S. Bernardo, Trac, de Grad. hum.. n. 6, sent. 160. Tric. T. 10. p. 331.).


“La humillación es el camino para la humildad, así como la pa­ciencia lo es para la paz, y la lectura para la ciencia. Si deseas la virtud de la humildad, no huyas del camino de la humillación: porque si no puedes ser humillado, no podrás ser ensalzado a la humildad”. (S. Bernardo. Epist. 87. ad Oger. Canon. Reg., sent. 18. adic. Tric. T. 10, p.351).




VENI, VENI, EMMANUEL


“LA EXHORTACIÓN POST-SINODAL LLEVA PREPARADA DESDE SEPTIEMBRE”




Nos sentimos honrados de publicar este nuevo artículo, firmado por un sabio, erudito e influyente clérigo que escribe bajo el seudónimo de don Pío Pace.

“La Exhortación post-sinodal está preparada desde septiembre”

Se preguntan los comentaristas de asuntos relacionados con el Vaticano si habrá una Exhortación postsinodal para el Sínodo de la Familia. Y de hecho, ¡estaba completamente terminada antes del Sínodo! Varios meses antes de la Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos sobre la Familia del pasado mes de octubre, el equipo del Cardenal Lorenzo Baldisseri, Secretario General de la asamblea, junto con hombres como el arzobispo Bruno Forte, Secretario Especial, el arzobispo Paglia, Presidente del Consejo para la Familia, y algunos otros, ya habían trazado su plan de campaña en cuatro etapas:

Primera: El Intrumentum Laboris, mapa de ruta para la Asamblea de 2015 que aparentemente se basa en las conclusiones de la Asamblea Extraordinaria de octubre de 2014, salió a la luz en junio de 2015. En su tercera parte se localizaban las minas explosivas colocadas para destruir el bastión de la doctrina tradicional: Acerca del acceso a la Eucaristía para los divorciados vueltos a “casar”, el Instrumentum insertaba esta propuesta (nº 123): “Otros se refieren a un camino de penitencia, consistente en un proceso de clarificación tras la experiencia del fracaso, y a una reorientación acompañada por un clérigo nombrado a este efecto. Este proceso debe conducir a las partes en litigio a un discernimiento honesto de su situación. Al mismo tiempo, el sacerdote puede realizar una evaluación del problema en tal grado que le permita aplicar adecuadamente al mismo su poder para atar y desatar.”

martes, 22 de diciembre de 2015

IMPRESENTABLE: AFICHE DE LA NEO FSSPX PARA CONFESIÓN JUBILAR, CON FOTO DE FRANCISCO Y TEXTO ALUSIVO A ÉSTE





Este afiche fue pegado por órdenes del P. Schmidberger a la entrada del seminario de la FSSPX en Alemania. (En su entrevista a ACI  Prensa, el Padre dijo que afiches como este fueron publicados en los periódicos y pegados en varios lugares).


Traducción:

Año jubilar de la misericordia
El Papa Francisco lo invita a realizar su confesión jubilar en Zaitzkofen
Evento único: sábado 19 de Diciembre de 14:00 a 17:00 horas
Adoración y confesión personal
Cada hora, la preparación común para la confesión.



EL RETORNO DE LA ROMA CONCILIAR Parte 3




LE SEL DE LA TERRE N° 93, verano de 2015


EDITORIAL

El retorno de la Roma conciliar (continuación)


ROMA Y EL VATICANO

Analizando las dificultades que encontraron las dominicas de Fanjeaux durante su peregrinación a Roma en el mes de febrero de este año, el P. Simoulin se vio obligado a reconocer: “Está Roma… y luego está el Vaticano y sus funcionarios, ¡los guardianes de la ley y del Templo! Esto no es siempre la misma cosa, desgraciadamente”. “Debemos distinguir, desgraciadamente, entre Roma y el Vaticano, entre lo que viene de Roma y lo que viene del Vaticano”.

Es a Roma que las religiosas llevaron a sus alumnas, pero ellas se toparon con el Vaticano. Ellas pidieron autorización de tener la Misa en una iglesia, pero les fue negada por intervención del secretario de la comisión pontifical Ecclesia Dei (Mons. Pozzo).

Ellas habían escrito al papa, al obispo de Roma: “¿Cómo decirle a nuestras alumnas que las iglesias de Roma están cerradas para ellas y que no sabemos en dónde tendrán la misa? […] Usted es el único, Santísimo Padre, que puede resolver esta dificultad de la celebración de las misas y así permitir a nuestras alumnas y a los miembros de nuestra congregación el buen desarrollo de esta peregrinación. Para nosotros será entonces una ocasión providencial de crecer en el amor de la Iglesia y el deseo de servirla. Seguras de vuestra comprensión, Santísimo Padre, le pedimos humildemente su bendición”.

Pero, señala el P. Simoulin: “el papa, que parece no interesarse más que por la “periferia”, no da ni respuesta, ni comprensión, ni bendición”. En breve, el papa parece haberse comportado en este asunto más como el jefe del Vaticano que como el obispo de Roma.

¿No encontramos en este análisis, la distinción de las dos Iglesias: Roma (la Iglesia Católica) y el Vaticano (la iglesia conciliar)? Y, hasta prueba en contrario, el Vaticano, con el papa a la cabeza, es también la jerarquía de la Iglesia Católica. ¿No reencontramos la idea que hay una jerarquía para dos iglesias?

ENTRAR EN LA IGLESIA

En un artículo aparecido en el Courrier de Rome de abril de 2015 (n° 386), el P. Jean Michel Gleize se interroga sobre el significado de la frase enunciada por Mons. Pozzo el 20 de marzo de este año: “El papa espera que la Fraternidad San Pio X decida entrar en la Iglesia[i]”. Él se plantea principalmente esta pregunta:

En el espíritu de las autoridades romanas actuales, ¿qué significa “entrar en la Iglesia?” Y ¿qué es la Iglesia? Subrayemos de paso: Mons. Pozzo no dice que la Fraternidad debe decidirse a “entrar de nuevo”, a “re-entrar”, o a “regresar” a la Iglesia; él dice precisamente: “entrar”, lo que supone, en buena lógica, que la Fraternidad jamás fue parte de la Iglesia. Tal conclusión es evidentemente contraria a los hechos históricos comprobados, pues la Fraternidad obtuvo de Su Excelencia Mons. Charriere un reconocimiento canónico en buena y debida forma, precisamente el 1º de noviembre de 1970, fecha de su nacimiento en el seno de la santa Iglesia. Sin embargo, allí hay una pista que debe ponernos en la vía de lo que estamos obligados a llamar una “nueva” eclesiología. Eclesiología nueva, tal vez, pero ciertamente todo menos católica. La nueva definición de la Iglesia, aparece sobre todo en los textos donde, en el Vaticano II y desde entonces, los papas justifican la práctica del ecumenismo. Pues esta práctica presupone una concepción nueva de la Iglesia”.

El P. Gleize desarrolla entonces una extensa argumentación para explicar que la “nueva” eclesiología del Vaticano II es inadmisible y que la proposición de Mons. Pozzo “se inscribe en una eclesiología extraña al dogma católico”.

Pero, de hecho, él no responde a la pregunta que él mismo planteó: “En el espíritu de las autoridades romanas actuales, ¿qué significa “entrar en la Iglesia”?

Sin embargo, hay una respuesta simple: puesto que -al decir del mismo P. Gleize- hay desde el Vaticano II unnueva eclesiología, una nueva definición de Iglesia, es porque hay una nueva iglesia que llamamos justamente: iglesia conciliar. Lo que Mons, Pozzo pide a la FSSPX, es simplemente entrar en la iglesia conciliar.

De nuevo, el concepto de iglesia conciliar responde a la realidad y resuelve los problemas planteados.




[i] La Croix.com (20 de marzo de 2015). El texto completo se encuentra en Le Sel de la terre 92, pág. 152-153.

(CONTINÚA EN UNA PRÓXIMA ENTRADA)
Parte 1 


RE-PUBLICACIÓN DE ENTRADA: CARTA DE UN RESISTENTE A QUIEN LA QUIERA LEER (DICIEMBRE DE 2013)



Agregamos fotografías recientes. Esto está pasando en la Neo-FSSPX, sin que se produzca ningún escándalo en sus filas. Si ya se tolera la construcción de una iglesia modernista, ¿cómo no se tolerará luego una misa modernista?



“¿Quién podría tolerar una ciudad tan desvergonzada?, ¿cómo describir la inmensidad de la ira que se inflama cuando se humilla a la patria?, ¿cuándo ha sido más lozana la abundancia de vicios? Cualquier vicio, ha llegado al colmo…Todo esto revuélvelo bien en tu ánimo antes del alarido de las trompetas…Cuando uno se ha puesto el casco es tarde ya para arrepentirse de la lucha” (Juvenal, Sat. I)

Cuando el católico recibe el sacramento de la Confirmación, se convierte entonces en soldado de Cristo. Recibe allí el casco (como menta el pagano) y todas las armas que necesita, no sólo para combatir por su salvación, sino para combatir bajo el estandarte de su Rey, a sus órdenes, por su honor y gloria. De modo que habiendo sabido prepararse para recibir estas armas –los dones del Espíritu Santo-, ya es tarde para arrepentirse de la lucha.  Por lo que dejar de dar el combate –por olvido, por cobardía, por comodidad o las mil razones razonables que puedan esgrimir quienes no combaten- significa lisa y llanamente una deserción y una traición, pues de este modo se permite el avance del enemigo.

La actual situación de los grupos que conforman la llamada Tradición católica, en especial la FSSPX, con su contagio liberal y la traición avanzando a pasos agigantados en la congregación fundada por Mons. Marcel Lefebvre, permite ver cómo este enfrentamiento deja aflorar actitudes indignas de un soldado de Cristo, que suman complicidad con su cautela indebida o su silencio cobarde al avance del mal que corroe una obra querida por Dios y llevada adelante por ese varón ilustre y valiente que fue Mons. Lefebvre.


El ultra-modernista Francisco, destructor de la Iglesia, aparece ya favorablemente en los afiches de la Neo-FSSPX. Pero allí nadie dice nada.



Así se suceden ante distintas instancias de acción donde se debe dar testimonio, “los que formulan declaraciones terminantes y después las suavizan para ser diplomáticos. Los que tratan de no exagerar para conservar sus puestos y se retractan vergonzosamente llegado el caso… Los que se asombran de ver a dónde hemos llegado pero aceptan el punto de partida… Los incapaces de movilizarse por negligencia, escepticismo o insoportable cobardía.” (Antonio Caponnetto, “Hablemos claro, obremos en consecuencia”, Cabildo 2da. Epoca N° 95, diciembre de 1985).

sábado, 19 de diciembre de 2015

COMENTARIOS ELEISON - MESÍAS VINIENDO




Número CDXL (440)
19 de diciembre de 2015

Mesías Viniendo

Mons. Williamson




El Salvador del Mundo yace en fría paja –
¡Gran Dios, concédenos no lastimarlo nunca más!

¡Qué contraste existe entre la escena de Navidad de hoy en las otrora naciones cristianas, y las profecías del Mesías por venir que están dispersas a través del Antiguo Testamento! Es el contraste entre el principio y el fin de esas naciones. Fue la venida de Cristo, preparada por los Judíos durante dos mil años, la que a través de Su Iglesia forjó a esas naciones (Gentiles) para retomar el servicio de Dios cuando los Judíos misteriosamente eligieron abandonarlo. Hoy es el final de este tiempo de las naciones porque están ahora, a su turno, abandonando a Dios. Recordémonos de la gloria e infinita grandeza de la misión del Mesías y de la seriedad de darle la espalda a Él, mediante una selección al azar entre cientos de citas mesiánicas en el Antiguo Testamento:

1.                David (1000 A.C.) – El Mesías será repudiado por los judíos (Sal. XXI,7–8). Él convertirá a los Gentiles (Sal. XXI,28). Él será traicionado por un discípulo (Sal. XL, 10). De Él se burlarán en Su agonía (Sal.XXI,7–9). Sus enemigos perforarán Sus manos y Sus pies y echarán suerte sobre su túnica (Sal.XXI, 17,19). Ellos le darán vinagre a beber (Sal. LXVIII, 22).

2. Isaías (720 A.C.) – El Mesías convertirá a las naciones (II,2–3). Él nacerá de una virgen (VII,14). Él será adorado como niño por reyes (IX,6–7). Él tendrá un precursor; el precursor preparará al pueblo para Él (XL,3–4). Él será la apacibilidad en sí misma (XLII,1–3). Él será un hombre de dolores (LIII,3). Él dará Su vida como expiación por nuestros pecados (LIII,5). Él nunca se quejará (LIII,7). Él será contado entre los criminales (LIII,12). Él reinará sobre el mundo (LV,5). Su Iglesia, Su esposa, le dará a Él una multitud de hijos (LXVI,18–23).

3. Oseas (600 A.C.) – El Mesías retornará desde Egipto por orden de Su Padre (XI,1). Él convertirá a las naciones (II,19–24). Los Judíos serán dispersados por todo el mundo por haberle rechazado a Él (IX,17).

4. Miqueas (600 A.C.) – El Mesías nacerá en Belén y será ambos Dios y Hombre (V,2). Él convertirá a las naciones (IV, 2–3). Él será nuestra reconciliación (VII,18–20).

5. Joel (600 A.C.) – El Mesías enviará al Espíritu Santo sobre Su Iglesia y los fieles profetizarán (II,28–29). El Mesías vendrá a juzgar al mundo con Poder (III,2).

6. Jeremías (600 A.C.) – El nacimiento del Mesías será conocido por la matanza de niños inocentes por los cuales sus madres llorarán (XXXI,15). Él convertirá a las naciones y establecerá una nueva alianza con el pueblo, más perfecta que la primera (XXXI,31–34).

7. Ezequiel (580 A.C.) – El Mesías será de la raza de David (XVII,22). Él recibirá la corona de la casa real de David (XXI,27).

8. Daniel (500 A.C.) – El Mesías vendrá en 490 años desde el Decreto para reconstruir Jerusalén después del cautiverio en Babilonia. Él re-establecerá el reino de la virtud; Él será negado por los Judíos y condenado a muerte; el templo y la ciudad de Jerusalén serán destruidos; los Judíos estarán en un estado de desolación hasta el fin del tiempo (IX,24–27).

Leer estas citas nuevamente es recordársenos cómo de inseparable el Mesías era de su pueblo, los Judíos, y, sin embargo, cómo ellos mismos se han separado de Él desde entonces. Por Él, Dios elevó un nuevo pueblo elegido por la fe y no más por la raza, y ahora ese nuevo pueblo Suyo también está revolcándose en el materialismo. Señor, concédenos en esta época del año recordar cómo Su venida cambió al mundo, y cómo el rechazo a Él está cambiándolo de nuevo en catástrofe.

Kyrie eleison.


LA DUBITANTE FRATERNIDAD SAN PÍO X




Ha salido un nuevo número de la revista Iesus Christus, del distrito Sudamérica de la Fraternidad San Pío X. Su portada no nos sorprende. ¿Por qué no? Porque los liberales de la Neo-FSSPX vuelven a hacer lo mismo que en las portadas anteriores: colocan un tema grave que afecta a la Iglesia entre signos de pregunta. Una táctica cobarde para no resultar chocante con alguna afirmación fuerte de cara a Roma. Así, si un día Francisco les llegara a recriminar que lo acusan de imponer un "magisterio de la conciencia", estos cobardes le responderían: “¡No Su Santidad! ¡Era sólo una pregunta!”. Todo son preguntas, ¿retóricas, o simplemente dudas? Miedo a repudiar con firmeza las herejías y desmadres bergoglianos. Por supuesto, Mons. Fellay no tiene dudas en hacer participar a la congregación en el espurio “Jubileo de la Misericordia” del destructor Francisco. Por otra parte, el Superior P. Trejo vuelve a ofrecer un editorial pálido como siempre, donde apenas esboza una crítica contra el Cardenal Kasper (el malo de la película) pero no hace la menor mención de Francisco, promotor y gran responsable del Sínodo sobre la familia. ¡Corrección política para no complicar el acuerdo! Detrás de tantos signos de interrogación se esconde la cobardía y la traición más grave después del Vaticano II.