viernes, 11 de diciembre de 2015

LOS HILOS DEL DIABLO: LOS FRUTOS PODRIDOS DE FRANCISCO


“Un sher de Navidad, un villancico de Jánuka, un diálogo musical entre el Rabino Marcelo Polakoff y el Obispo Monseñor Pedro Torres, con producción musical de Fernando "Rahe" Israilevich. Un saludo de buenos augurios para todo el mundo”. Video visto acá


LA HERENCIA DEL HEREJE BERGOGLIO






Y TAMBIÉN DEL HEREJE RATZINGER




HACIA LA JUDAIZACIÓN TOTAL





“Sin embargo, de la confesión Cristiana, de que sólo puede haber un camino de salvación, no se sigue en forma alguna que los Judíos queden excluidos de la salvación de Dios porque no creen en Jesucristo como Mesías de Israel e Hijo de Dios. (...) Que los Judíos son participes de la salvación de Dios es teológicamente incuestionable; pero cómo pueda ser esto posible sin confesar a Cristo explícitamente, es y seguirá siendo un misterio divino insondable”. (n° 36).


“Pero, aunque se rechace en principio una misión institucional hacia los Judíos, los Cristianos están llamados a dar testimonio de su fe en Jesucristo también a los Judíos, aunque deben hacerlo de un modo humilde y cuidadoso, reconociendo que los Judíos son también portadores de la Palabra de Dios, y teniendo en cuenta especialmente la gran tragedia de la Shoah”. (n° 40).

“Otra meta importante del diálogo Judío-Católico consiste en la lucha conjunta contra todas las manifestaciones de discriminación racial antijudía y todas las formas de antisemitismo, que nunca han sido enteramente erradicadas y resurgen de diferentes maneras en varios contextos. La historia nos enseña hasta donde pueden llegar las actitudes, incluso ligeramente perceptibles, del antisemitismo: la tragedia humana de la Shoah, en la que fueron aniquilados dos tercios de los Judíos europeos. Ambas tradiciones de fe están llamadas a mantener juntas una vigilancia y una sensibilidad incesante también en la esfera social. El fuerte lazo de amistad que liga a Judíos y Católicos, obliga particularmente a la Iglesia Católica a hacer todo lo posible por colaborar con nuestros amigos Judíos, para repeler toda tendencia antisemita”. (n° 47).

De acá

FRANCISCO EL JUDAIZANTE





Fuente (extracto)


CON OCASIÓN DEL 50 ANIVERSARIO DE NOSTRA AETATE

Se presenta un documento conjunto sobre las relaciones entre el catolicismo y la religión judía

«Los dones y el llamado de Dios son irrevocables. Reflexiones sobre temas teológicos sobre las relaciones católico-judías en ocasión del 50 aniversario de Nostra Aetate», es el nombre del nuevo documento sobre las relaciones del cristianismo con el hebraísmo que fue presentado este jueves en la Sala de prensa de la Santa Sede.

(Aica) Durante la presentación, el cardenal Kurt Koch, presidente de la Comisión para las relaciones religiosas con el judaísmo explicó que el documento «no da definiciones doctrinales definitivas», y tampoco es «un documento oficial del Magisterio de la Iglesia, sino un documento de estudio de nuestra Comisión, que intenta profundizar la dimensión teológica del diálogo judío-católico».

Por su parte el rabino Rosen subrayó que el nuevo documento revela no sólo los avances en las directrices propuestas por Nostra Aetate de apreciar y respetar la autocomprensión judía sino también un profundo reconocimiento del lugar de la Torá en la vida del pueblo judío y, de acuerdo con el trabajo de la Pontificia Comisión Bíblica, un reconocimiento de la integridad de la lectura judía de la Biblia que es diferente de la cristiana. «De hecho -señaló- el mismo hecho de que el documento también cita extensamente fuentes rabínicas judías es un testimonio más de este aspecto».

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ALGUNAS DE LAS CITAS MÁS ESCANDALOSAS DE ESTE ESPANTOSO DOCUMENTO:


Sólo por analogía, el diálogo entre Judíos y Cristianos puede calificarse como un "diálogo interreligioso", es decir, un diálogo entre dos religiones intrínsecamente separadas y diferentes. No es el caso de dos religiones, fundamentalmente diversas, que se confrontan entre sí, después de haberse desarrollado independientemente una de otra, sin influencia mutua. La tierra nutricia de ambos, Judíos y Cristianos, es el Judaísmo del tiempo de Jesús. (N° 15).

Por consiguiente el diálogo Judío-Cristiano sólo con reservas puede calificarse como "diálogo interreligioso", en el sentido estricto de la expresión; se podría hablar sin embargo de un tipo de diálogo sui generis "intra-religioso" o "intra-familiar". (n° 20)

La separación de la Iglesia de la Sinagoga (...) según algunas opiniones recientes, solo llegó a terminar cumplidamente hacia el siglo tercero o cuarto. (...) Con el tiempo los dos hermanos, Cristianismo y Judaísmo, crecieron cada vez más separados, llegando a ser hostiles e incluso a difamarse mutuamente. Para los Cristianos, los Judíos venían descritos a menudo como condenados por Dios y como ciegos, debido a su incapacidad de reconocer en Jesús al Mesías portador de salvación. (n° 16).

jueves, 10 de diciembre de 2015

CONSAGRACIÓN DEL SEMINARIO DE LA UNIÓN SACERDOTAL MARCEL LEFEBVRE A LA SMA. VIRGEN MARÍA



Este 8 de diciembre se llevó a cabo la consagración del Seminario San Luis María Grignion de Montfort  en Avrillé a la Santísima Virgen María. Más información en el sitio oficial de la USML: http://www.francefidele.org/
 Roguemos por el Seminario y las santas vocaciones sacerdotales.
Virgo fidélis, ora pro nobis!


MILITANCIA CRISTIANA – JOHN HENRY CARDENAL NEWMAN







 "¿Contiene vuestra práctica religiosa alguna dificultad, u os resulta fácil en todos los aspectos? ¿Buscáis simplemente la comodidad en vuestro modo de vivir, o encontráis además alegría en someteros al querer de Dios? En una palabra, ¿es vuestra religión un trabajo? Porque si no lo es, no es religión en absoluto. Aquí tenemos ya, antes de examinar vuestro razonamiento, la prueba de su incorrección, porque os lleva a concluir que mientras Cristo desarrolló una tarea, y los santos - los pecadores incluso - la cumplen igualmente, vosotros, por el contrario, que no sois santos ni pecadores, nada tenéis que hacer. Y si alguna vez tuvisteis una misión, la consideráis ya cumplida.

Se diría que habéis alcanzado vuestra salvación antes del tiempo fijado y que, al permanecer en la tierra más de lo previsto, nada os queda en qué ocuparos. Los días de trabajo han terminado para vosotros, y ha comenzado una perenne vacación.

¿Pero acaso os envió Dios al mundo, a diferencia de otros hombres, para estar ociosos en lo espiritual? ¿Es vuestra única misión buscar satisfacciones en una tierra donde sois peregrinos y viajeros de paso? ¿Sois más que los hijos de Adán, destinados a obtener el pan con el sudor de la frente antes de volver a la morada de donde salieron? A menos que trabajéis, os esforcéis y luchéis contra vosotros mismos no podéis llamaros seguidores de aquellos que "a través de muchos afanes entraron en el reino de Dios".

El combate es señal genuina de un cristiano. El cristiano es soldado de Cristo, no otra cosa. Si habéis vencido al pecado mortal, como decís, entonces debéis combatir vuestras faltas veniales: no hay más remedio, si sois soldados de Cristo. Pero tratad de no ser ingenuos. No penséis haber  conseguido un triunfo definitivo. No podéis vivir en paz con enemigos de Dios, ni siquiera los más insignificantes. Si condescendéis con vuestros pecados veniales, sabed que junto a ellos y bajo su sombra acecha el pecado mortal. Los pecados mortales son criatura de los veniales, que a pesar de no ser letales por sí mismos, tienden a la muerte. Imagináis haber aniquilado a los gigantes que dominaban vuestro corazón, y que nada debéis ya temer. Pero los gigantes amenazan aún, pueden surgir todavía del polvo y esclavizaros de nuevo antes de que reaccionéis.

La consumación de un propósito es la única prueba de haberlo cumplido. Así fue el gozo del Señor en su solemne última hora al haber hecho la obra para la que fue enviado. "Te he glorificado en la tierra  - dice en su oración al Padre -; he terminado la misión que me confiaste; he manifestado Tu nombre a cuantos me diste..." (Jn. 17, 4-6). Fue asimismo la consolación de San Pablo: "He librado la buena batalla - exclama -; he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe. Ahora me aguarda la corona de justicia que el Señor, justo juez, me entregará en aquel día". (II Tim. 4, 7)
                        

¿VAMOS AL JUBILEO DE FRANCISCO, MONSEÑOR FELLAY?


El pastor misericordioso…



Mostró el día de la Inmaculada su verdadero rostro:
  
Proyección realizada sobre la basílica de San Pedro, en la apertura del “Jubileo de la Misericordia”


EL EFECTO FRANCISCO: EL VATICANO PROFANADO


Mons. Fellay quiere mantener el "lazo vital" con Roma.


¡Por eso calla contra Francisco!



martes, 8 de diciembre de 2015

FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA






ORACIÓN DE SAN PIO X

Oh, Virgen Santísima, que habéis sido agradable al Señor y os convertisteis en su Madre; Virgen Inmaculada en vuestro cuerpo, en vuestra alma, en vuestra fe y en vuestro amor, mirad con ojos benévolos a los infelices que imploran vuestra poderosa protección. 

La serpiente infernal, contra quien fue lanzada la maldición primera, continúa combatiendo y tentando a los pobres hijos de Eva. Vos, Madre nuestra bendita, nuestra Reina y Abogada, vos que habéis aplastado la cabeza del enemigo desde el primer instante de vuestra concepción; acoged las plegarias que, unidos a vos en un solo corazón, os rogamos presentéis ante el trono de Dios, para que jamás nos dejemos arrastrar a las emboscadas que nos son preparadas, sino que alcancemos el puerto de salvación, y que, en medio de tantos peligros, la Iglesia y la sociedad cristiana canten una vez más el himno de la liberación, de la victoria y de la paz. Amén.

Invocación final:

Corazón Inmaculado de María, ruega por nosotros (tres veces).


lunes, 7 de diciembre de 2015

COMUNICADO DE LA USML CON OCASIÓN DEL 50° ANIVERSARIO DE LA CLAUSURA DEL VATICANO II


COMUNICADO DE LOS SACERDOTES DE LA USML
8 de diciembre de 2015
  




Con motivo del 50º aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II (8 de diciembre 1965), los sacerdotes de la Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre desean reafirmar su "rechazo categórico" a este fatídico concilio y a "todas las reformas que le siguieron" (Mons. Lefebvre, Declaración de 21 de noviembre de 1974.)

Ellos hacen completamente suyo el juicio del Arzobispo Lefebvre, quien veía en este concilio "la mayor catástrofe de toda la historia de la Iglesia" y lo comparaba con una "tercera guerra mundial". El Vaticano II, "dando la espalda a la tradición y rompiendo con la Iglesia del pasado, es un concilio cismático" (Monseñor Lefebvre en Le Figaro de 4 de agosto de 1976). "La conclusión se impone: este evento ruinoso para la Iglesia católica y la civilización cristiana no ha sido dirigido ni conducido por el Espíritu Santo." (Yo acuso al Concilio, 1976).

En consecuencia, los sacerdotes de la Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre renuevan su determinación formal de no aceptar ningún "acuerdo práctico" ni ningún "reconocimiento canónico", en cualquier forma que sea, de parte de las autoridades conciliares. "Para todo Sacerdote que quiere permanecer católico, apartarse de esta iglesia conciliar es un deber estricto." (Arzobispo Lefebvre, Itinerario Espiritual, 1990).

En esta solemnidad de la Inmaculada Concepción, ellos confían su fidelidad a la Virgen fiel, "Inmaculada en su fe" (oración de San Pío X). Que Ella se digne a ayudarles a dar testimonio de la verdad y a trabajar sin descanso por la salvación de las almas y por someter todo al "dulce reinado de Nuestro Señor Jesucristo" (Arzobispo Lefebvre, Carta al Cardenal Seper, 13 de abril 1978).



domingo, 6 de diciembre de 2015

SERMÓN DE MONS. FAURE EN SALTILLO, MÉXICO, 6-12-15



MONS. FAURE: ENTREVISTA DE 5-12-15



LA BIENAVENTURADA ESPERANZA





“Como los patriarcas ansiaban la venida del Mesías, así hoy nuestros suspiros han de ser por su retorno. Es la “bienaventurada esperanza” (Tito 2,13) a que nos convidan las Escrituras y con la cual termina su última página (Apoc. 22, 17 y 20). “Se observará, tal vez, dice un autor, que la expectativa de que Jesús retorne cuando menos lo esperamos, podría retraernos del interés por emprender trabajos de apostolado y aun empresas de progreso temporal, pues quedarían sin valor cuando Él viniese. Tal es, contesta, el lenguaje propio de la mundanidad. ¿Lamentaríamos acaso que Jesús haya insistido en ese anuncio? ¿Le diremos que ha estado imprudente en hacerlo y que no pensó bien en las consecuencuias? La verdad es que toda objeción de nuestra parte a esta tan dichosa esperanza no puede explicarse sino por una evidente ausencia de amor y deseo de que Él venga, y por un apego a este mundo, que hace insoportable la continua probabilidad de su venida. Porque ¿quién se quejará de que en todo momento haya probabilidad de que le ocurra un inmenso bien? Observemos además que tales quejas (cf. II Pedro 3,3 s.) serían infundadas en cuanto al retraimiento de las obras espirituales pues, como han observado muchos, fue esa esperanza lo que hizo la santidad de los primeros cristianos”. Cf. Sant. 5,9; II Pedro 3,14 s.; I Juan 4,17; Apoc. 22,10 y notas. Y en cuanto a las empresas temporales, no se trata de no hacerlas, sino de no poner en ellas el corazón, como lo dice claramente S. Pablo (I. Cor. 7, 29-31).


Monseñor Juan Straubinger, Comentario a Salmo 26, 14.

LA MANSEDUMBRE Y EL BUEN CELO APOSTÓLICO





Conocí que la virtud que más nece­sita un misionero apostólico, después de la hu­mildad y pobreza, es la mansedumbre. Por esto, Jesucristo decía a sus amados discípulos: Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y así hallaréis descanso para vues­tras almas. La humildad es como la raíz del árbol, y la mansedumbre es el fruto. Con la humildad, dice San Bernardo, se agrada a Dios, y con la mansedumbre, al prójimo. En el ser­món que Jesucristo hizo en el monte dijo: Bien­aventurados los mansos, porque ellos posee­rán la tierra. No sólo la tierra de promisión y la tierra de los vivientes que es el Cielo, sino también los corazones terrenos de los hombres.

No hay virtud que los atraiga tanto como la mansedumbre. Pasa lo mismo que en un estanque de peces; que, si se les tira pan, todos vienen a la orilla, sin miedo ninguno se acercan a los pies; pero, si en lugar de pan se les tira una piedra, todos huyen y se esconden. Así son los hombres. Si se les trata con man­sedumbre, todos se presentan, todos vienen y asisten a los sermones y al confesonario; pero, si se les trata con aspereza, se incomodan, no asisten y se quedan allá murmurando del ministro del Señor.

La mansedumbre es una señal de vo­cación al ministerio de misionero apostólico. Cuando Dios envió a Moisés, le concedió la gracia y la virtud de la mansedumbre. Jesucristo era la misma mansedumbre, que por esta vir­tud se le llama Cordero: será tan manso, de­cían los profetas, que la caña cascada no aca­bará de romper, ni la mecha apagada acaba­rá de extinguir; será perseguido, calumniado y saciado de oprobios, y como si no tuviera lengua, nada dirá. ¡Qué paciencia! ¡Qué man­sedumbre! Sí, trabajando, sufriendo, callando y muriendo en la Cruz, nos redimió y enseñó cómo nosotros lo hemos de hacer para salvar las almas que él mismo nos ha encargado.

Los Apóstoles, adoctrinados por el divino Maestro, todos tenían la virtud de la man­sedumbre, la practicaban y enseñaban a los de­más, singularmente a los Sacerdotes. Así es que Santiago decía: ¿Hay entre vosotros alguno te­nido por sabio y bien amaestrado para instruir a otros? Muestre por el buen porte su proceder y una sabiduría llena de dulzura. Mas, si tenéis un celo amargo y el espíritu de discordia en vuestros corazones, no hay para qué gloriaros y levantar mentiras contra la verdad, que esa sabiduría no es la que desciende de arriba, sino más bien una sabiduría terrenal, animal y dia­bólica (Sant. c.3, 13-15).

COMENTARIOS ELEISON - NOVUS ORDO MISSAE III





Número CDXXXVIII (438)
05 de diciembre de 2015

Novus Ordo Missae – III

Mons. Williamson



Católicos, ¡sean generosos! Reconozcan que Dios pretende
salvar a muchas almas fuera de la “Tradición”.

Si la evidencia en favor de los milagros eucarísticos que habrían tenido lugar en la Iglesia Novus Ordo (ver CE 436 y 437) es tan seria como parece, se sigue que los Católicos deben conformar sus mentes a la mente de Dios y no al revés. Y los Católicos adheridos a la Tradición tienen una especial necesidad de comprender lo que Dios quiso significar con esos milagros, porque ellos no entenderán fácilmente lo que Él haya podido significar pues saben cuan desagradable debe ser para Él la Misa Novus Ordo (NOM) en sí misma.

Por muchos siglos Dios ha realizado milagros semejantes. La razón primaria ha sido siempre fortalecer la fe de los Católicos en una verdad de la Fe que no es fácil de creer, pero está muy cercana al Corazón de Dios. Que en la Misa, luego de la Consagración del pan y del vino, Dios mismo tome el lugar de sus sustancias [de la sustancia del pan y de la sustancia del vino], es un acontecimiento tan fuera del curso normal de la naturaleza, que esta invención del amor de Dios que desea darse a Sí mismo como comida y bebida para su grey, puede ser práctica, pero también parece increíble. Por eso en momentos y lugares debidos, Dios ha operado milagros visibles, bajo una u otra forma, para ayudar a las almas dubitativas a creer. Una razón secundaria para estos milagros, especialmente donde haya tenido lugar alguna u otra profanación de la Sagrada Eucaristía, es recordar a los católicos el tratamiento sagrado y la adoración que siempre se debe a las humildes apariencias detrás de las cuales Dios mismo se esconde.