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jueves, 28 de noviembre de 2013

ACUSACIONES DEL DR. PHILIPPE PLONCARD D'ASSAC CONTRA LAS AUTORIDADES DE LA FSSPX.-



El señor Philippe Ploncard d’Assac, hijo del gran autor de “La Iglesia Ocupada” Jacques Ploncard d’Assac y continuador de su obra, ha presentado su último libro “Tradición y Revolución”, el cual, según él mismo afirma, es una continuación del libro de su padre.
Como gran conocedor de la masonería y sus métodos de infiltración (es autor también del libro “La Masonería”), en este libro expone cómo la infiltración gnóstico masónica se ha llevado a cabo en el seno de la Tradición, comprendida la FSSPX.




En su libro, lanza las siguientes acusaciones en contra de los superiores de la FSSPX:

ACUSACIONES:

- “El Padre Célier, principal artífice del complot  gnóstico en el seno de la FSSPX, cuyos escritos son conocidos y puestos en conocimiento de sus autoridades, todavía está en su lugar!”
- «Las reacciones de odio contra nuestros análisis sobre las tesis gnósticas de los padres Célier y de Tanoüarn nos revelan la amplitud del mal en el seno de la FSSPX”.
- «Desde que comencé a analizar desde el primer número de mi revista La Politique en abril de 2001, las tesis gnósticas y cripto-masónicas de los padres de Tanoüarn y Célier, las puertas de la FSSPX se fueron cerrando progresivamente tanto para mí como para Étienne Couvert.

Acusa también a:

-Radio Courtoisie, conducida por el amigo del Padre Célier, Serge de Beketch, luego por Henry de Lesquen;

-Fideliter, dirigida por el Padre Célier;

-las ventas de libros organizadas por la FSSPX en París” (1)

Los libros del Padre Grégoire Célier:

- Le dieu mortel, bajo el seudónimo de Paul Sernine, anagrama de Arsène Lupin, personaje del novelista Maurice Leblanc.

- La Paille et le Sycomore, publicado por el padre Guillaume de Tanoüarn,

- Benedicto XVI y los Tradicionalistas, publicado por el masón J-L Maxence.

Estos libros nos aclaran perfectamente las posiciones gnostico-masónicas y modernistas de este sacerdote supuestamente de la Tradición.

Respecto a Le dieu mortel, la Sel de la Terre, revista de los dominicos de Avrillé, reaccionó al libro gnóstico del padre Grégoire Célier, y le planteó la pregunta que está en el corazón de la herejía gnóstica:

“El hombre ¿puede pretender alcanzar la sabiduría divina, convertirse en dios, sin la gracia y sin la revelación?”

Sobre La Paille et le Sycomore, P.P. d’Assac advierte:

« Ya escandalizado por la negación de Sernine-Célier-Lupin de la herejía gnóstica y de la acción masónica, me escandalicé aún más al darme cuenta, como lo aseguró el Padre de Cacqueray, que su libro había sido publicado con “el imprimatur” de las autoridades!!!

La ausencia de reacción de las autoridades ante estas derivas y la correspondencia intercambiada por el señor Étienne Couvert con los responsables de la Fraternidad sobre la gnosis, roza la complicidad”. “La ignorancia sobre la gnosis por parte de Monseñor Fellay es patente en su respuesta, lo que es muy grave para el responsable de la FSSPX” Acerca de Benedicto XVI y los Tradicionalistas, nuevo hallazgo de P.P. d’Assac:

« El padre Grégoire Célier y su último libro Benedicto XVI y los Tradicionalistas, escrito en colaboración de Olivier Pichon y, recordémoslo, editado por el masón J-L Maxence.

Descubrimos estas curiosas afirmaciones:

p. 18 - « ¡No hagamos una fijación con la sotana, no vale la pena ! »

p. 70-71 –Hablando del Vaticano II : « Se trata de un concilio de la Iglesia católica, convocado regularmente y que, en sí, merece respeto y adhesión!

p. 88 - «Yo no siento una vocación de guardia de museo o de taxidermista… » !

p. 237 – “La retórica del complot universal y todopoderoso, que florece en los círculos cercanos de la FSSPX, participa de esta mentalidad que parece malsana…”!

(1)        Si los libros de Philippe Ploncard d’Assac están prohibidos por el padre Toulza, al igual que  los prohibió el Padre Célier, encontramos ahora los de Bernard Antony, cuya “Historia de los Judíos desde Abraham hasta nuestros días” afirma que “el cristianismo es el judaísmo”, quitando todas las blasfemias contenidas en el Talmud hacia Cristo y el cristianismo. Encontramos también las contra-verdades sobre la masonería, libros verdaderamente contrarios al de P.P. d’Assac, La Masonería, que denuncia sus orígenes hebreos y luciferinos.
Encontramos también las obras del masón homosexual Chayriques de Olmetta y los de Dominique Venner, cuyo sacrílego suicido ante el altar mayor de Notre Dame de París hizo escándalo.
Así que las ventas de libros organizadas por la FSSPX en París, como las de Renaissance Catholique le son prohibidas ahora. Sin olvidar el silencio de Présent o de Rivarol sobre sus comunicados, libros y análisis ya ignorándolos, ya censurados en parte.





miércoles, 14 de agosto de 2013

FELLECISTAS EXCULPAN A LOS MASONES.





El 16 de abril del 2013, según nos reporta Cathinfo, el Padre Themann, connotado defensor de Mons. Fellay, afirmó:

En la práctica, la mayoría de los masones no saben lo que es la masonería, ya que obviamente la masonería mantiene secreto sobre eso, lo sabemos. Por lo tanto, en la práctica, la mayoría de las personas que son masones que no saben lo que es la masonería, probablemente, en la práctica, la mayoría no cometen pecado por ser masones, pues la masonería los mantiene en la ignorancia.

Le recordamos al Padre Themann lo que dijo León XII en Humanum Genus:
Puede haber, en efecto, entre sus afiliados no pocas personas que, aunque culpables por haber ingresado en estas sociedades, no participan, sin embargo, por sí mismos en los crímenes de las sectas e ignoran los últimos intentos de éstas.




El Padre Celier, acuerdista, miembro del GREC, autor del libro “Benedicto XVI y los Tradicionalistas”,  y acusado por autores muy serios de ser agente de influencia (ver aquí y aquí), en su blog tiene un artículo que trata de “aclarar” el por qué de la condenación de los Papas a la masonería. Dice:

Por ignorancia (por los fieles católicos instruidos de manera insuficiente) o por duplicidad (de parte de los masones y sus amigos), nos equivocamos frecuentemente sobre la naturaleza y los motivos de la condenación tan solemne y tan repetida de la masonería. De allí la importancia de ir a las fuentes…

Luego afirma:

Los Papas, en sus textos relativos a la masonería, han señalado varios motivos de condenación. Algunos son, evidentemente, menos importantes, no estando señalados más que obiter dictum o que no han sido retomados por los sucesores. Otros son relativos a alguna sociedad masónica específica, particularmente virulenta en la época que escribió tal Pontífice. Como cuando Pio VII consagró en 1821 una encíclica especial a los Carbonarios.

¿Cuáles son entonces los motivos por los que los Papas condenaron la masonería según el Padre Célier?

Vamos entonces a ocuparnos solamente de los motivos fundamentales y permanentes que han sido formulados por todos los papas en su continuidad. Estos motivos son dos y están claramente indicados en la Encíclica de Clemente XII: La unión de los hombres de todas las religiones y de toda secta, así como su carácter secreto.

¡Es decir que todos los otros motivos expresados por los Papas son obiter dictum (dichos de paso) o son para una secta masónica específica!


lunes, 5 de agosto de 2013

LOS ACUERDISTAS PONEN SUS ESPERANZAS EN MONSEÑOR POZZO.

J.R. du Cray en compañía del Padre Célier



El Señor Jacques Régis du Cray/Ennemond/de Previgny, « teólogo de internet », portavoz laico de la Neo-FSSPX, censor de la tradición, miembro del GREC y “excomulgado” por La Sapinière, comenta lo siguiente en Le Forum Catholique acerca del nombramiento de Monseñor Pozzo como Secretario de Ecclesia Dei:

"Esta nominación conduce a algunas reflexiones e interrogaciones:

-Ya sea que el Papa sea contrario o bien dispuesto, no es indiferente a la causa tradicional. Si no, dejaría las cosas como estaban.

- Parece que hay una voluntad de poner fin a la inmovilización en la cual se encuentra la comisión desde la llegada del nuevo equipo (Müller, di Noia). ¿En qué sentido? Ya lo veremos.

-Igualmente hay una voluntad de reparar una situación. Es muy raro en Roma hacer un cambio que consiste en desafiar tan rápidamente una elección. Un pequeño detalle: Monseñor Pozzo se fue como “monsignore” el año pasado. Regresa como arzobispo. Con este secretario, la Comisión aumenta su importancia. ¿Con qué objeto? Lo sabremos.

-Si se trata de lanzar una persecución al mundo tradicional (como el sometimiento de los Franciscanos lo haría pensar), ¿por qué nombrar a un cercano del cardenal Ratzinger quien anteriormente condujo las relaciones entre la FSSPX hasta las puertas de la regularización? Misterio.

-La última vez que cambiaron al jefe de la comisión Ecclesia Dei, el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe hizo sus maletas la semana siguiente".

  

jueves, 20 de junio de 2013

LA FSSPX INFILTRADA POR GNOSTICOS, PARTE VI

NON POSSUMUS

El 13 de abril de 2008, el señor Paul Chaussée a quien ya conocemos por su crítica a la obra del Padre Celier en la parte III de esta serie, escribió este excelente estudio sobre el comportamiento de los agentes de influencia y cómo este comportamiento es exactamente el del Padre Celier.

Si lo leemos con atención, descubriremos que hay más personajes dentro de la FSSPX que se ajustan a esta descripción…

Este es un extracto de ese largo estudio. Puede leerlo completo (en francés) aquí. 





EL PADRE GRÉGOIRE CELIER, ¿AGENTE DE INFLUENCIA?

Reflexiones sobre un comportamiento significativo

Después de haber observado en Grégoire, padre CELIER las extrañas elecciones de filósofo-escritor-director de revista-editor, después de haber constatado en Célier-Sernine el anticomplotismo rehusando obstinadamente ver la realidad de una gnosis moderna y la conjuración anti-cristiana, según la justa expresión de Monseñor Delassus, conjuración que es un hecho evidente para todos menos para él, después de haber descubierto en su libro “Benedicto XVI y los tradicionalistas” los esfuerzos que realiza este sacerdote de la Fraternidad San Pío X para impulsar a sus cofrades sacerdotes y a los fieles hacia una adhesión a la Roma apóstata y esto a ejemplo del Instituto Buen Pastor, nos ha parecido necesario continuar nuestras reflexiones por el lado de los designios y de los apoyos de este sacerdote cuyo comportamiento tan extraño no le impide estar siempre en los mandos de tal medio, o muy cercano al puesto de mando de tal otro. En breve, él está en donde pueda ejercer su influencia.
(…)
Él recibió una excelente formación en el seminario, fue instruido por los mejores maestros de la sana filosofía, de la Historia de la Iglesia, de la teología y de la doctrina católica más fiel; ordenado sacerdote, está diariamente en contacto personal e íntimo con Dios, fuente de todo bien, de todas las gracias como la sabiduría y la inteligencia. ¿Cuál es, entonces, la clave de este comportamiento misterioso?

Por principio, su comportamiento ambivalente nos hace asimilarlo a esos «falsos hermanos» que san Pablo dijo haber tenido que soportar (II Cor. 11,26 y Gál. 2,4). “Falso hermano” no es evidentemente una injuria, pero el término bíblico usado por el Apóstol para designar a aquellos que, aunque auténticos hermanos, son “hijos según la carne”, esclavos de la forma y de la letra, y que hacen sufrir a los “hijos de la promesa” que viven según el espíritu. Así Abel fue perseguido por Caín, Isaac por Ismael, Jacob por Esaú, José por sus hermanos, etc. Los falsos hermanos, muy celosos, “cuelan el mosquito y se tragan el camello”. Y si no se puede evitar su “persecución”, si no podemos evitar que perjudiquen, hay que sufrirlos porque Dios lo permite para nuestra santificación. En este caso, este “falso hermano”, este sacerdote de la Fraternidad encargado de informar, practica hábilmente la desinformación. Además, parece beneficiarse de una misteriosa protección que lo hace inmune contra las críticas y lo hacen invulnerable e inamovible.

En cuanto a esta invulnerabilidad, el señor Max Barret nos reportó recientemente el asombro de don Philippe Ploncard d’Assac:

«En el número 81 (marzo de 2008) de La Politique, Philippe Ploncard d’Assac, evocando la separación del Padre de Tanouarn de la FSSPX, escribió: “Por el contrario, el Padre Célier siempre es intocable mientras que realiza el mismo trabajo. Por qué esta mansedumbre siendo que en su libro Benedicto XVI y los tradicionalistas, escribió estas líneas, inadmisibles para un supuesto tradicionalista:
-p. 18.- “No nos obsesionemos con la sotana, no vale la pena. Lo digo con tanta más libertad que uso la sotana con felicidad y tranquilidad desde hace veinticinco años”
-p 70-71.- “Se trata –el Vaticano II- de un concilio de la Iglesia católica regularmente convocado que, en sí mismo, amerita respeto y adhesión.
-p 88.- En respuesta a la pregunta de Pichon: “Vuestro proyecto no consiste en reconstituir la Iglesia de Pio XII?” el Padre Celier responde: “Yo no me siento con vocación de guardián de museo o de taxidermista”.
-p 237 “La retórica del complot universal y todopoderoso que florece en los círculos cercanos de la Fraternidad San Pio X, participa de esta mentalidad que parece malsana…” etc.”
« Así, como su cómplice Tanoüarn, trata de hacer creer que no hay complot masónico. Estas declaraciones inadmisibles deberían valerle su expulsión inmediata por parte del padre de Cacqueray, superior del Distrito de Francia, pero no ha sido el caso”.
« Por qué esta protección y por qué el padre Toulza ha  tenido a bien de cubrirlo de flores en el catálogo de Clovis n° 74 de diciembre del 2007, y de hacerle publicidad a su libro “Benedicto XVI y los tradicionalistas” afirmando: “La misión de Clovis es de predicar la verdad, de señalar el error con el dedo” ¿Considera él que las declaraciones del padre Celier reproducidas más arriba “predican la verdad”? Por qué el padre Toulza se niega a “señalar los errores con el dedo?... Mientras que mi libro “La Masonería” está prohibido y que “La Iglesia Ocupada” de mi padre, anteriormente recomendado por Monseñor Lefebvre desapareció del catálogo de Clovis en el 2008?”(Fin de la cita).

“Si Philippe Ploncard d’Assac escribió « ¿Por qué?” yo no le haría la injuria de creer que es por ingenuidad… Como muchos otros, hace mucho tiempo que ha comprendido, que sabe, que tiene la certeza que el padre Celier no se encuentra allí por casualidad. Su aferramiento a negar, contra toda lógica, un complot universal, es suficiente para designarlo como uno de los cómplices, sino uno de los engranajes, de este complot dentro de la Fraternidad San Pío X, donde desarrolló con paciencia, con inteligencia y meticulosamente, una red activa ahora poderosa, que le asegura una protección que no se puede explicar de otra manera.”

Es decir que la ausencia sorprendente de ciertas obras –o la presencia de ciertas otras obras- en el catálogo de Clovis, ha abierto los ojos  al señor Ploncard d’Assac. Él también lo constató al darse cuenta del objetivo al que están orientadas las elecciones editoriales del padre Celier.

Esto nos recuerda el tema de una novela muy bien documentada de Vladimir Volkoff, La Montaña, que muestra el reclutamiento y la actividad de un AGENTE DE INFLUENCIA, y más precisamente, de influencia por la edición. De allí la idea de aplicar esta hipótesis al problema que constituye la actividad del inamovible padre Celier en los medios de comunicación de la Fraternidad; esto explicará muy bien las cosas y parece estar confirmado por numerosos hechos.

¿En qué consiste el papel de agente de influencia? ¿Cuál es el comportamiento que resulta de este papel? Vladimir Volkoff nos lo expone largamente con precisión y espíritu cáustico.

El agente de influencia es escogido por su arte de ambivalencia, su don de gentes, su flexibilidad intelectual y su mimetismo que, en toda situación, le permitiría encontrar la ocasión y la manera de influenciar en el sentido deseado, de modificar las mentalidades y opiniones y, por medio de pequeños empujones (o de consejos de lectura), desviar las orientaciones de la gente. Nunca se presenta bajo una forma definida, ni con un objetivo evidente; él no parece ser un partisano ni, a fortiori, un revolucionario o un sedicioso.

 Conociendo perfectamente la sociedad en la cual él trabaja, practica a la perfección la técnica del entrismo. A veces parece favorecer la evolución hacia el progreso, a veces se comporta como conservador y defensor del orden establecido y de las tradiciones. Su propaganda a veces es “a favor” del cambio, mientras que en donde se espera que esta propaganda sea en “contra”, ella será “contra”. Un fulano que preconiza la innovación. A veces, él dice una cosa con fuerza pero discretamente hace lo contrario. Para ir aflojando a la sociedad, para desestabilizar a la institución, desunirla, aflojar lo que estaba firmemente establecido, y deshacer el orden existente, él pliega las opiniones tanto en un sentido como en el sentido contrario, aplicando la técnica del “hilo de fierro” al cual es suficiente doblarlo alternativamente en sentidos opuestos para que se rompa.

Por medio de la información tendenciosa, él prepara la opinión a la evolución que desean sus maestros o inspiradores escondidos. Trabajando discreta y largamente en la sombra, él evita ponerse en evidencia y no actúa jamás directamente sino por una cadena de personas o intermediarios. Es así que en la difusión y la edición, escoge cuidadosamente las obras, los autores y los temas que responden a su designio de desestabilizar, o de propagar tal opinión o inclinar hacia tal otra. Él ocupa los medios de comunicación a su disposición y distrae los espíritus con falsos problemas, por cuestiones nuevas y seductoras pero vanas, con "expedientes" copiosos pero tupidos y sin síntesis ni conclusión pero quienes instilarán ideas nuevas y desviarán la atención de sus lectores de las verdaderas cuestiones. Hace a sabio si llega el caso pero más a menudo infiltra sus pensamientos distrayendo, seduciendo por numerosas fotografías y páginas innovadoras que agradan el gusto, dan la ilusión de la información pero no alimentan la inteligencia y no llevan a la reflexión porque ésta es su enemiga. En resumen, él ejerce influencia en la sociedad en el sentido de la disgregación, de la desmovilización, pero sin romper nada. En breve, él piensa y actúa como un modernista dentro de la Iglesia.

Esta descripción en síntesis del comportamiento del agente de influencia corresponde perfectamente a lo que observamos en el padre Celier.
(…)
La escandalosa edición de La paille et le sycomore, ha mostrado que, detrás del padre Celier, puede haber un manipulador del género “amigo-consejero” como el padre de Tanouarn lo fue para Paul Sernine (seudónimo de Celier). De Tanouarn fue influenciado por el ateo militante Alain de Benoist. Pero la expulsión de este sacerdote prueba que él no tenía protector y por lo tanto no es él quien protege al padre Celier. Ahora, se trata más que de un amigo, de un “poder oculto” que, en vista de los métodos y del objetivo que se revelan, parece ser la masonería.

Se constata también que un agente de influencia eficaz ocupando un puesto estratégico como el de la edición, requiere de una protección que desgraciadamente puede hacer impotente a su superior. En este caso, se trata de un chantaje (o amenaza condicional) que apunta no al Superior sino a la FSSPX y detrás de ella, la Iglesia católica misma. Si se tuvo la debilidad de ceder una vez, el chantaje se hace permanente aunque permanece invisible y cuidadosamente escondido por inconfesable. Esto es lo que lo hace temible mientras no salga a plena luz. De allí la recomendación del papa León XIII: “En primer lugar, arrancad a la masonería la máscara con la que se cubre y hacedla ver tal como ella es. Instruid a vuestro pueblo”. Pero ¿cómo puede la Fraternidad instruir a sus fieles si su principal publicación está bajo el control de un hombre en el poder de la secta que profesa la inexistencia del complot contra la Iglesia como si no fuera un hecho probado?

Para todo enemigo de la Iglesia, el padre Celier, como responsable de los medios de comunicación de la Fraternidad en Francia, fue extremadamente útil a la subversión. Por sus obras, parece probable que fue desde su profesorado de filosofía en Niherne (1986) que fue “reclutado”, y que la protección de sus “amigos” le fue asegurada desde su nominación como responsable de Fideliter-Clovis (1993?)

(...)

jueves, 30 de mayo de 2013

LA FSSPX INFILTRADA POR GNÓSTICOS.- PARTE V






El 12 de marzo de 2007, salió a la luz el libro del Padre Célier llamadoBenedicto XVI y los Tradicionalistas. Este libro fue publicado por las Ediciones Entrelacs,  dentro de la colección Connivences.


El libro fue escrito con el propósito de preparar los espíritus para el futuro acuerdo de la FSSPX y Roma; y surgió por el pedido del señor Jean Luc Maxence, director de la mencionada colección Connivences y antiguo colaborador y miembro del equipo de editores de la revista Monde et Vie, revista muy cercana a los círculos tradicionales Ecclesia Dei  y en algún tiempo también cercana a la FSSPX. La revista Monde et Vie cuenta entre sus principales colaboradores al Padre de Tanouarn, el mismo que editó el libro del Padre Célier La Paille et le Sycomore. El director de esta revista es Jean Marie Molitor, el cual también es director de la revista Minute (fundada con el dinero de los Rotschild, como se verá más adelante).

El señor Jean Luc Maxence, quien además escribió el prefacio del libro del Padre Célier, es un auto confeso miembro de la masonería, perteneciente a la Gran Logia de Francia, como se comprueba a continuación:

En esta página del sitio masónico Hiram, presentan a Jean Luc Maxence como “poeta, psicoanalista y masón, miembro de la Gran Logia de Francia”, y presentan una entrevista en donde habla de algunas de sus obras, entre ellas La logia y el diván, en la cual también se confiesa masón. 
  



En el prólogo del libro de Célier Benedicto XVI y los Tradicionalistas, el masón Maxence diceMe pareció útil, sobre todo cuando el papa Benedicto XVI quiere valientemente rezurcir la túnica rasgada de la Iglesia, proponer al periodista Olivier Pichon y al Padre Gregoire Celier dialogar sin jerga política con una absoluta libertad, sobre la cuestión del acercamiento entre la FSSPX y Roma. (…) Esta plática aclara los puntos de vista de cada uno y puede constituir una PIEDRA IMPORTANTE en el edificio de una reconciliación, que en lo personal espero que sea posible.

¿Por qué un masón desea hacer un libro que constituya una piedra importante de la reconciliación? ¿Por qué espera que la reconciliación sea posible?

Esto es todavía más sospechoso porque el masón Maxence publicó en 1977 un libro llamado Vive le Schisme, en el cual, según palabras de Lamberto de Echeverría quien hace una crítica de su libro: “El título no deja lugar a dudas:el autor entiende que por el bien interno de la Iglesia y para lograr también más rápidamente la Unidad con protestantes y ortodoxos conviene ircuanto antes a Ia excomunión de los tradicionalistas" o "integristas", consumando así el cisma. (…)El autor confiesa que no es "ni clérigo, ni sacerdote, ni filósofo, ni teólogo" (p. 15). sino un convertido como resultado del cambio que dio Ia Iglesia con el Concilio (p. 87) y tiene del fenómeno integrista una visión personal por haber formado parte de Ia redacción de "Le monde et la vie". Sin dejar de reconocer con nobleza los excesos a que se ha llegado como consecuencia del Concilio (p. 131) carga las tintas, hasta pasar del panfleto casi al libelo, al describir el integrismo. Se hace más creíble cuando escribe serenamente que cuando lo hace con ira”.


¿No es de llamar la atención que en 1977 el señor Maxence deseaba la excomunión de los Lefebvristas y treinta años después cambie de opinión y desea que la reconciliación sea posible?

Ya en el 2004, Maxence había publicado el libro Jung y el Futuro de la Masonería, entre otros libros que manifiestan su simpatía por la gnosis y la masonería, como René Guenon, La Filosofía Invisible,  publicado por las ediciones Drevy, especializadas en esoterismo y gnosticismo. No es posible que el Padre Célier no supiera quién es verdaderamente ese hombre.

La pertenencia del señor Maxence a la masonería fue públicamente revelada por la Revista Le Sel de la Terre de los Dominicos de Avrillé (n°68) entre otras revistas de la Fraternidad, incluso sacerdotes de la Fraternidad lo denunciaron. Pero hasta hoy, en el sitio oficial de la Fraternidad en Francia, promueven el libro del Padre Célier. Por ejemplo:

En esta página, se avisa a los fieles que el Padre Célier estará presente en una emisión de Radio Courtoisie (de la cual nos ocuparemos más adelante) para presentar su libro.

En esta otra página se incluyen las recomendaciones del Padre Pfluger y del Padre Nely, asistentes del Superior general:

Padre Pfluger: "En estos días acabamos de recibir su libro de Benedicto XVI. Gracias por esta obra maestra, la cual, al parecer, es muy personal".

Padre Nely: "Es con gran interés que leí su último libro en colaboración con Olivier Pichon. Estoy seguro de que va a hacer mucho para dar a conocer la lucha fraternidad ad extra, y tranquilizar a los que ad intra, han tenido algunas preocupaciones acerca de la fidelidad a la obra del Fundador, nuestro venerado Monseñor Lefebvre."

Aquí y aquí las críticas de prensa, entre las cuales se encuentran muchas de las comunidades Ecclesia Dei e incluso algunas laicas, recomendando el libro. 

El Padre Célier y el Padre Tanouarn son invitados frecuentemente a Radio Courtoisie  con el señor Serge de Beketch (+ 2007), dicha radio se dice de tendencia “Tradi”. Son también frecuentes allí las visitas del padre Barthe, miembro del GREC.




El señor Serge de Beketch, quien después de haber sido redactor en jefe de Minute, lanzado conjuntamente con Libérationcon el dinero de los Rothschild, creó  Le libre journal de la France Courtoise y después se convierte en co-director de Radio Courtoisie. Calificado por don Philippe Ploncard d’Assac como guenoniano, fue autor de Thorkael, banda de dibujos animados esotérico-erótica y se proclamó amigo de Richard Dupuy, antiguo Gran Maestre de la Gran Logia además de su “maestro y amigo” Jacques Bergier, judío y masón, coautor del libro iniciático Le matin des magiciens, con Louis Pauwels, discípulo del ocultista Gurdjeff. (Philippe Ploncard d’Assac, La Masonería, pág. 244)


A pesar de que el señor Beketch (foto) siempre se dijo legitimista, de extrema derecha, y “tradi”, pone en evidencia su ambigüedad al invitar a sus emisiones de radio a gnósticos, sionistas, ateos anticatólicos como Alain de Benoist, al luciferino Christian Bouchet de la OTO, sin faltar sus frecuentes invitados de Tanouarn, Celier, Laguerie, Hery, etc.

Vean por ejemplo, el programa del 29 de mayo de 2013 en Radio Courtoisie: "La influencia de René Guénon (...) Emmanuel Ratier recibe a Alain de Benoist, filósofo y escritor..." Veamos la página de facebook que promueve el programa... ¡Sí! es la fotografía de René Guénon.


Pero por el contrario, nunca invitó a Etienne Couvert, MM Bonnet de Viller, o Philippe Ploncard d’Assac… al contrario hubo programas como éste en donde el señor Beketch y el Padre Laguérie atacaban a los únicos que denunciaban la infiltración masónica en la Fraternidad  y defienden a capa y espada al Padre Célier/Sernine/Beaumont.


Continúa...


martes, 21 de mayo de 2013

LA FSSPX INFILTRADA POR GNÓSTICOS.- PARTE IV.-






Ya en 1990, el Padre La Praz me dijo que se había dado cuenta de que había mala gente que se había infiltrado en la Fraternidad San Pío X, de la misma manera que se hizo en el Concilio Vaticano II. Lo hemos notificado a los responsables, y lo único que recibimos a cambio fue una paliza con el báculo.
Padre Michel Koller, FSSPX, junio de 2012.


Estas palabras fueron pronunciadas por el Padre Koller en su famoso sermón de junio de 2012. Nos habló del Padre La Praz, el Sacerdote crucificado de la FSSPX. Él ofreció su vida por su amada Fraternidad, dándose cuenta de la infiltración que sufría. Murió en 1993 luego de 130 operaciones y de sufrimientos terribles. El Padre La Praz fue sacerdote y víctima, apóstol en su cama de hospital, misionero desde su cama de dolores. Pidámosle nos ayude a darnos cuenta verdaderamente del alcance de esta infiltración que sufre la Fraternidad.


Continuamos con el Padre Célier:

De la revista VEHEMENTER, n°3:

El Padre Grégoire Célier ha publicado en el 2003 el controversial “La Paille et le Sycomore” para desacreditar los trabajos de los señores Jean Vaquié y Etienne Couvert y su revista “Les Cahiers Barruel”. Estos autores han sido prácticamente los únicos en Francia, entre los años 1978 y 1997, en advertir contra las infiltraciones de los autores esotéricos en los medios católicos tradicionales. Una tal audacia de querer desacreditar personas tan honorables y los trabajos tan útiles para el combate de la Fe, es muy desconcertante.

El Padre Grégoire Célier se cree con el deber, a ejemplo del doctor Guillotin, de decapitar las cabezas de los señores Vaquié y Couvert y los trabajos de los Cuadernos Barruel. En París, en la época del terror, ¡le habría ido muy bien!

Y ya que se especializó en este género de altas obras, tenemos también la serie antieducativa "Pequeño Ángel", escrita y dibujada por Jean-Luc Cherrier, en las ediciones Fideliter, en la cual todos los adultos son decapitados (una idea de Gricha!), y la tarjeta de felicitación 2006, repitiendo algunos dibujos de la misma serie, lo demuestran: Al Padre Célier le gusta decapitar a los adultos.




Aparte de la serie anti-educativa “Pequeño Ángel”, el padre Célier, siendo responsable de las ediciones Fideliter y Clovis, promueve sus libros como el siguiente, sacado del catálogo Clovis del 2007: 





En este mismo catálogo, podemos encontrar varios libros de la señora Huguette Pérol, fundadora del GREClibros editados también por Clovis y dirigidos a la juventud.




Y en el catálogo en línea actual, todavía encontramos este libro de la citada señora Pérol: Huracán en el Vaticano. http://www.clovis-diffusion.com/PBSCProduct.asp?ItmID=1641204




Pues bien, el señor Etienne Couvert (el cual dijimos es co-autor de los Cuadernos Barruel con don Jean Vaquié) escribe a Monseñor Fellay expresando su justa indignación por la publicación de La Paille et le Sycomore del Padre Célier:

Lyon, el 21 de marzo de 2004
Monseñor,
Dos sacerdotes de su Fraternidad se atribuyeron el derecho a publicar 200 páginas de insultos y de escupitajos sobre mi persona y mis escritos. Un solo sacerdote de su Fraternidad tuvo el coraje de tomar públicamente mi defensa. Todos los demás se portaron como cobardes.
Esperé varios meses el restablecimiento de mi honor y de la verdad. En vano. No creo que el Señor pueda bendecir una Institución religiosa que se comporta así.
Obispo, es por usted que soy deshonrado. Le grito mi tristeza y mi indignación.
Etienne COUVERT

A lo que Monseñor Fellay le responde:

Menzingen,  26 abril 2004
Estimado señor,
 (…)
Le diría que si esperaba recibir una palabra por parte suya, la veía bajo la forma de una respuesta punto por punto sobre lo que el Padre Célier creyó su deber cuestionar en sus estudios. El deseaba un debate de ideas y yo pensé que usted estaría decidido a demostrar la coherencia de sus escritos. Ante esta esperanza, usted comprenderá que su carta me dejó perplejo. Hablar de “200 páginas de insultos y escupitajos”, decir que todos los sacerdotes menos uno se comportaron como cobardes, y llegar a esta conclusión: Obispo, es por usted que soy deshonrado, es una amplificación de lenguaje que no parece digno de su persona. Es además una falta notable a la justicia y a la verdad.
Si efectivamente hay resbalones de lenguaje en la obra incriminada y, a pesar del deseo expresado de no atacar a las personas, hubo algunas faltas a esta regla, convendrá usted que no son “insultos y escupitajos”.
Sus defensores, a través de correo que recibí, trataron de demostrar la falta del Padre Célier.
Yo creo que más que hacerme culpable de haberlo deshonrado, usted mismo debería defender sus tesis con honor. Me parece indigno de un investigador contentarse con quedarse callado o reaccionar solamente de manera emocional cuando las tesis a las que ha dedicado su vida son cuestionadas.
Esperando… (…) Bernard FELLAY

Respuesta del señor Couvert a Monseñor Fellay:

Lyon,  4 mayo 2004
Monseñor,
Mi correo del pasado 21 de marzo no era una respuesta a una correspondencia anterior. La envié por mi propia voluntad. Era un llamado de socorro. Desde hace varios meses soy burlado y odiosamente calumniado por dos de sus sacerdotes.
Le he pedido defenderme contra sus acusaciones. Es el papel de un obispo el ser protector de sus fieles.
Desde que recibí el libro de Paul Sernine, en noviembre pasado, lo he leído atentamente. Me golpeó la maldad que se manifiesta en todas partes en el curso de la lectura. Mis textos y mis hechos son deformados, tomados en el peor sentido. No encontré ni una fórmula bondadosa o simpática en las expresiones utilizadas por el autor, ninguna fórmula bondadosa o amable. Todo en este libro es frío y seco, sin calor humano. Después de la lectura, lo tiré a la basura. Yo no podía guardar ese libro en mi biblioteca.
Usted me dice que el Padre Célier deseaba un debate de ideas. ¿Pero, qué debate? No hubo el mínimo debate, ni el mínimo diálogo. Los padres Célier y de Tanouarn organizaron emisiones en Radio-Courtoisie, conferencias en algunos prioratos de Francia, en el curso de los cuales pudieron lanzar críticas y acusaciones a las cuales no pude responder. Jamás fui invitado.
Ellos no vinieron a visitarme ni a proponerme un encuentro o un diálogo, que ellos evidentemente no desean organizar. Yo no llamo a eso un debate de ideas, es más bien una agresión unilateral sin posibilidad de respuesta.
Además, desde hace mucho tiempo la Fraternidad me ha puesto en el Índice. Ella rechaza absolutamente citarme, también a presentar mis trabajos sobre la Gnosis. No pude leer ninguna recensión de mis libros en FIDELITER, por ejemplo, como en otras publicaciones de la Fraternidad. Mi nombre jamás es citado. Usted pudo invitarme a una entrevista o a una plática, como lo hacen frecuentemente en FIDELITER. Estoy excluido de la Fraternidad en cuanto escritor, y de eso hace mucho tiempo, mientras que, por otra parte, mis libros se difunden en nuestras familias tradicionales.
Respondí, en febrero pasado, a algunas preguntas planteadas por Christian LAGRAVE en LECTURE ET TRADITION. Estas respuestas no fueron retomadas en las publicaciones de la Fraternidad, lo que demuestra que el debate de ideas no es deseado.
Usted me dice que debería demostrar la coherencia de mis escritos. Pero no puedo escribir un nuevo libro para explicar los precedentes. La coherencia está en mis escritos. Es suficiente leerlos para encontrarla. En la Fraternidad no se ha hecho el mínimo esfuerzo por difundirlos.
Usted, ¿ha leído verdaderamente mis libros? Lo que se llama leerlos seriamente, con pluma en la mano, como yo lo hago siempre. Es la primera cosa que se debe de hacer antes de comenzar no importa que debate. Yo siempre me niego a responderle a personas que tienen críticas a mi costa sin haber leído mis libros. Es la primera de las honestidades.
Yo no tengo que defender mi tesis. Lo que he escrito en mis libros, no son tesis, son verdades fundamentales de la Fe católica. Ellos se defienden por sí mismos, sin mi intervención. Para responder al libro de Paul Sernine, es suficiente releer mis libros. Ellos contienen todas las respuestas necesarias ante las acusaciones. Yo no quiero verme obligado a reescribir páginas enteras de mis libros ya editados y re-editados.
Por lo tanto, reitero mi llamado: Obispo, es por usted que soy deshonrado. Le suplico quiera usted defenderme contra mis adversarios. Espero que usted haya bien entendido mi queja.
Quiera usted… Etienne Couvert.

Continúa...