El
Congreso Judío Mundial llega a la Argentina
-
fragmento –
Por
J. Tomás Brennan
Revista
Cabildo N° 117, Mayo-Junio
2016.
El
martes 15 de marzo de 2016 se inauguró en la ciudad de Buenos Aires el
Congreso Judío Mundial (CJM); por primera vez en America Latina con la
participación de cuatrocientos líderes judíos de setenta países. La razón
principal por la cual se celebró en Buenos Aires fue la elección de Mauricio
Macri como presidente de la Argentina.
Durante
los doce años de los corruptos gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina
Fernández Wilhelm de Kirchner, los intereses sionistas en la Argentina se
expandieron de modo extraordinario.
La
pérdida absoluta de credibilidad e imagen negativa, así como el definitivo
fracaso económico, social e internacional de la Administración Kirchner tornó
imposible su continuidad. Los dos candidatos alternativos, Daniel Scioli y Mauricio
Macri, estuvieron rodeados y apoyados por conspicuos economistas, asesores y
gurúes del partido sionista. Ambos candidatos mostraron total reverencia por
sus patrones sionistas.
Por
ejemplo, el principal asesor económico de Scioli era Mario Blejer, asesor
“sénior” del Fondo Monetario Internacional, ex presidente del Banco Central de
la República Argentina, ex Director de Estudios del Banco de Inglaterra, asesor
del Banco Central de Israel, y director del poderoso grupo IRSA de Eduardo
Sergio Elsztain, del Banco Hipotecario y de YPF (la empresa estatal de
petróleo).
Pero
Macri -como sucede con frecuencia en America Latina- ya había sido elegido
antes, no precisamente en una competencia electoral democrática.
Los
vínculos políticos de Macri lo ligan a intereses judíos no sólo en la Argentina
(Elsztain/Irsa), sino también a Israel. Siendo Jefe de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aire; Macri visitó Israel el 6 de julio de 2014 para reunirse con el
Presidente Netanyahu y firmar absurdos acuerdos de cooperación tecnológica en
asuntos de defensa y seguridad.
De
nuevo, a principios de 2016 el ahora Presidente de la Argentina se reunió con
el Presidente Netanyahu en Davos, durante el Foro Económico Mundial, al que
regularmente ha asistido durante años. Macri no es brillante pero ha aprendido
a proyectar la imagen políticamente correcta. En ese proceso a veces se ha
demostrado fatalmente ingenuo: por ejemplo, cuando en un programa de televisión
confesó espontáneamente que cuando tuvo que elegir al Jefe de la recientemente
fundada Policía Metropolitana de la ciudad de Buenos aires, visitó a
funcionarios de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos)
y del Mossad (el servicio de inteligencia israelí) para que lo asesoraran, y
procedió de consuno, es decir, designó al hombre señalado por ellos.
Ronald
Lauder, el Presidente del poderoso Congreso Judío Mundial, sostuvo que las
razones principales para la realización del encuentro eran impulsar la
investigación de la explosión que demolió la Embajada de Israel en Buenos Aires
en 1992 y la detonación que destruyó el edificio de la AMIA (Asociación Mutual
Argentino-Israelí) en 1994, así como la investigación del asesinato ocurrido en
enero del 2015 de Alberto Nisman, el fiscal que tenía a su cargo la
investigación de ambos atentados.
Después
de veinte años de investigaciones -y de oscuras operaciones de encubrimiento-
el sistema judicial argentino no ha llegado a ninguna conclusión esclarecedora respecto de la responsabilidad de
los mismos,- la pista siria fue abandonada y la pista iraní no ha arrojado ningún
resultado cierto.
Sin
embargo, el lobby sionista presiona sobre esta última hipótesis que, en
cualquier caso, fue utilizada por el Presidente Netanyahu en su visita a los
Estados Unidos el 3 de marzo de 2015 para atacar a Irán como una "amenaza
al mundo entero" y manifestar su oposición a los acuerdos entre los
Estados Unidos e Irán. En el caso de la muerte de Nisman no hay prácticamente duda
de que fue asesinado. Nisman habría trabajado en estrecha colaboración con la
CIA y con el Mossad. Las dos consecuencias principales de la muerte del
fiscal fueron un daño político terminal al gobierno de Cristina Fernández de
Kirchner y el mantenimiento vivo de la pista iraní, que poco antes había sido
abandonada por la Presidente Kirchner y su Ministro de Asuntos Exteriores,
Héctor Timerman en vista de los acuerdos entre los Estados Unidos e Irán.