jueves, 26 de noviembre de 2015

HACIA EL ACUERDO: REVELAN CIRCULAR DE MENZINGEN ACERCA DE LA PARTICIPACIÓN DE LA FSSPX EN EL "AÑO DE LA MISERICORDIA"






Menzingen enviado a todos los sacerdotes de la FSSPX esta carta circular (...). Se invita (se exige) participar en el jubileo de Francisco. Para "ayudar" a no arrastrar los pies, Menzingen intenta probar (con las 7 páginas puestas acá) que la participación en el jubileo no tiene nada de inmoral porque la Iglesia siempre ha celebrado jubileos ... (...). Por supuesto, Ménzingen reconoce que el jubileo coincide con el 50° aniversario del Concilio Vaticano II, ¡pero este es un accidente que no hay que tener en cuenta!

Salvo que Menzingen olvidó su teología moral: una acción buena en sí misma (participar en un jubileo) puede llegar a ser mala debido a las circunstancias que la rodean o acompañan (aquí: festejar el Concilio Vaticano II); y afirmar doctamente que esta circunstancia no afecta en nada a la esencia del jubileo está en plena contradicción con las declaraciones del Papa Francisco, pues él mismo dijo que este aniversario es la ocasión para festejar el concilio... 

Menzingen notoriamente toma a los fieles por imbéciles.

Esto es lo que dijo el Papa en su bula de convocación:

4. He escogido la fecha del 8 de diciembre por su gran significado en la historia reciente de la Iglesia. En efecto, abriré la Puerta Santa en el quincuagésimo aniversario de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II. La Iglesia siente la necesidad de mantener vivo este evento. Para ella iniciaba un nuevo periodo de su historia. Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido intensamente, como un verdadero soplo del Espíritu, la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Derrumbadas las murallas que por mucho tiempo habían recluido la Iglesia en una ciudadela privilegiada, había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo. Una nueva etapa en la evangelización de siempre. Un nuevo compromiso para todos los cristianos de testimoniar con mayor entusiasmo y convicción la propia fe. La Iglesia sentía la responsabilidad de ser en el mundo signo vivo del amor del Padre.

Lea el documento... entenderá la decadencia moral de los que dicen ser los "líderes" de la Tradición. (Traducción pendiente)




EL RETORNO DE LA ROMA CONCILIAR Parte 1








LE SEL DE LA TERRE N° 93, verano de 2015


EDITORIAL

El retorno de la Roma conciliar

Las dos opiniones

Después de cuarenta años[i] de tranquila unanimidad entre los defensores de la Tradición sobre la existencia de una iglesia conciliar, una nueva opinión aparece desde el 2013[ii]. Conferencias, artículos, sesiones, se han multiplicado a favor de esta, mientras que la antigua opinión fue depreciada, incluso prohibida.

He aquí brevemente las dos posiciones:

1. Hasta ahora, se sostenía comúnmente que existe una iglesia conciliar organizada, que se puede definir así: “La iglesia conciliar es la sociedad de los bautizados que siguen las directivas de los papas y de los obispos actuales, adhiriéndose más o menos conscientemente a la intención de realizar la unidad del género humano, y que en la práctica aceptan las decisiones del concilio, practican la liturgia nueva y se someten al nuevo Derecho canónico[iii]”. Hacemos notar que se puede ser “conciliar” y permanecer católico, incluso si se pone la fe en peligro. Es así como el papa puede seguir siendo el jefe de la Iglesia católica, incluso si forma parte de la iglesia conciliar[iv].

2. Según la nueva opinión, no existe, hoy como ayer, más que una sola Iglesia, la Iglesia Católica. La denominación de Iglesia conciliar, empleada algunas veces en el pasado -notablemente por Mons. Lefebvre- es una metáfora para designar “un nuevo espíritu que se introdujo en el interior de la Iglesia al momento del concilio”, “una orientación o un espíritu ajenos a la Iglesia que obstaculiza el bien de ésta”. Se puede emplear también esta expresión: “en el contexto de una subversión bastante reciente y evidente a los ojos de la mayoría” pero que ahora hay que evitar porque favorece una mentalidad sedevacantista: en efecto, decir que el papa preside otra iglesia distinta de la Iglesia Católica conduce a pensar que ya no es el jefe de la Iglesia católica[v]. [Nota del blog: la expresión "ilgesia conciliar" tiene otros sentidos, fuera de los dos mencionados: 3er. sentido: la "iglesia conciliar" es la Iglesia Católica tal y como es actualmente, decayendo o corrompiéndose (en sus aspectos humanos) por obra de los modernistas que controlan la Iglesia desde el Concilio Vaticano II; 4to. sentido (sedevacantistas y "eclesiavacantistas"): la "iglesia conciliar" es esa sociedad que el común de la gente identifica erradamente con la Iglesia Católica. La sociedad a cuya cabeza está Francisco y que es conocida en todas partes como "Iglesia Católica", ya no es católica. La verdadera Iglesia Católica existe reducida a dimensiones domésticas e individuales. Sobre los diversos sentidos de la expresión "iglesia conciliar", ver nota inicial en esta entrada.]

Vamos a ver que la nueva opinión se apoya sobre un sofisma (un falso razonamiento) que conduce lógicamente a una grave consecuencia.

Luego constataremos que el concepto de iglesia conciliar es a tal punto necesario, que no podemos omitirlo en la práctica si conservamos las posiciones de Mons. Lefebvre.

¿LA IGLESIA DE LAS LOCAS?


“Todos unidos triunfaremos”.


LA ESPERANZA DE LOS MARICONES




En la revista dominical del más importante diario argentino dijo el/la ex monseñor/a Charamsa:

“El papa Francisco es una esperanza para las personas homosexuales. Francisco es revolucionario”.


Tengo la firme sospecha de que todo el zafarrancho armado con la cuestión de la comunión a los “divorciados vueltos a casar” no es más que una patraña y un ardid para tapar lo que se pretende hacer: el reconocimiento público de los sodomitas y los invertidos. Al principio podría darse levantando colectas, después dando vueltas de alguna forma por el altar, hasta llegar a que comulguen-¿de la mano?- con sus “novios/as”, en la neo iglesia bergogliana.


De otra forma no se entiende que un marica como Charamsa vaya tan a fondo. Alguien poderoso lo ha incitado ahora, como otro alguien poderoso lo protegió y respaldó durante 17 años en el Vaticano.

Mientras tanto, cardenales y obispos se ocupan del cambio climático, otra tapadera para desviar la atención sobre tantos chanchullos que están saliendo a la luz.

De “la esperanza revolucionaria” de Santa Marta, libera nos domine.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

SANTA CATALINA DE ALEJANDRÍA - VIRGEN Y MÁRTIR


Santa Catalina de Alejandría, patrona de nuestro blog.
Pintura de Bartolomé Esteban Murillo.


Santa Catalina, mártir, que, según la tradición, fue una virgen de Alejandría dotada tanto de agudo ingenio y sabiduría como de fortaleza de ánimo. Su cuerpo se venera piadosamente en el célebre monasterio del monte Sinaí.

Patronazgo: patrona de las niñas, vírgenes, monjas, jóvenes casaderas, de las universidades y bibliotecas, de los filósofos, teólogos, profesores y estudiantes, de oradores y abogados, y de todos los oficios que se relacionan con ruedas, protege contra la migraña y las enfermedades de la lengua, se la invoca para descubrir el paradero de quien se haya ahogado.

Tradiciones, refranes, devociones: Existen muchas tradiciones populares referidas a la santa, sobre todo de jóvenes casaderas que piden a la santa novio.

Existe, según parece, un dulce en Jaén llamado «ruedas de santa Catalina».

La expresión «rueda de santa Catalina» nombra también un fenómeno óptico atmosférico que dicen que se ve el día de la santa, al amanecer, en el que es como si el sol girara imitando las ruedas dentadas de Maximiano; aunque otros refieren este fenómeno -con el mismo nombre- al sol del 25 de junio.

Oración:

Dios todopoderoso y eterno, que diste a tu pueblo la virgen y mártir invicta santa Catalina, concédenos, por su intercesión, ser fortalecidos en una fe constante y trabajar sin desmayo por la unidad de la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).


***********

Desde el siglo X o aun antes, se venera mucho en el Oriente a santa Catalina de Alejandría. Sin embargo, desde la época de las Cruzadas hasta el siglo XVIII, la santa fue todavía más popular en Occidente. En efecto, se le dedicaron numerosas iglesias y se celebraba su fiesta con gran solemnidad; se la incluyó en el número de los Catorce Santos Auxiliadores y se la veneró como patrona de las estudiantes, de los filósofos, de los predicadores, de los apologistas, de los molineros, etc. Adán de San Víctor escribió un poema en su honor. Su voz fue una de las que oyó santa Juana de Arco. Bossuet le dedicó uno de sus más célebres panegíricos. A pesar de todo, no sabemos con certeza absolutamente nada sobre la vida de la santa.

DOMINICOS DE AVRILLÉ: EL GOLPE MAESTRO DE SATANÁS






EDITORIAL de Le Sel de la Terre n° 94

Satanás inaugura su “golpe maestro”

Sabemos que el Papa Paulo VI habló de la autodestrucción de la Iglesia y del humo de Satanás que ha entrado en el Templo de Dios:

 “La Iglesia se encuentra en una hora de inquietud, de autocrítica, diríamos incluso de autodestrucción. Es como una convulsión interior, aguda y compleja, la cual nadie se hubiera esperado después del Concilio[i].
Ante la situación de la Iglesia de hoy, tenemos la sensación de que a través de alguna grieta, el humo de Satanás ha entrado en el templo de Dios. Hay dudas, incertidumbre, problemática, inquietud, insatisfacción, confrontación. Ya no se confía en la Iglesia […]. Se creía que después del Concilio vendría un día de sol para la historia de la Iglesia. Por el contrario, ha venido un día de nubes, de tempestad, de oscuridad, de búsqueda, de incertidumbre […]. ¿Cómo ha ocurrido todo esto? Nos, os confiaremos nuestro pensamiento: ha habido un poder, un poder adverso. Digamos su nombre: el Demonio. Este misterioso ser que San Pedro alude en su carta[ii]
.

Como el sumo sacerdote Caifás profetizó que era necesario que Nuestro Señor Jesucristo muriera para salvar a su pueblo, pero sin comprender su profecía, así Paulo VI se dio cuenta que la Iglesia se autodestruía bajo la acción de Satanás, pero sin comprender el proceso.

El 13 de octubre de 1974, en el aniversario de las apariciones de Fátima, Mons. Lefebvre describía de manera impactante cómo se realizaba la autodestrucción de la Iglesia, en un escrito titulado “El golpe maestro de Satanás”. He aquí algunos extractos:

El golpe maestro de Satanás será, por consiguiente, difundir los principios revolucionarios introducidos en la Iglesia por la autoridad de la misma Iglesia, poniendo a esta autoridad en una situación de incohe­rencia y de contradicción permanente; mien­tras que este equívoco no sea disipado, los desastres se multiplicarán en la Iglesia. […] Es preciso reconocer que la jugarreta ha sido bien hecha y que la mentira de Satanás ha sido utilizada maravillosamente. La Igle­sia va a destruirse a sí misma por vía de la obediencia. […] ¡Hay que obedecer! ¿A quién, a qué? No se sabe exactamente. […] Desgraciado sea el que no consiente. Tiene derecho a ser pisoteado, calumniado, privado de todo lo que le permitía vivir. Es un hereje, es un cismático, que merece úni­camente la muerte .Satanás ha logrado verdaderamente un gol­pe maestro: logra hacer condenar a quienes conservan la fe católica por aquéllos mismos que debieran defenderla y propagarla. […]  Satanás reina por el equívoco y la incoherencia, que son sus medios de com­bate y que engañan a los hombres de poca Fe.

Por lo tanto, el golpe maestro de Satanás por el cual hace que se autodestruya la Iglesia, es el de utilizar la obediencia para destruir la fe: la autoridad contra la verdad.

Satanás continúa su “golpe maestro”

No es solamente después del Concilio que Satanás utilizó su golpe maestro. Lo recomenzó después de las consagraciones del 30 de junio de 1988 para intentar dividir la Tradición. He aquí como el P. Tomás de Aquino describe la escena en su última Carta a los amigos del Monasterio de la Santa Cruz:

El 30 de junio de 1988, después de mucha oración, Mons. Lefebvre consagró cuatro obispos para que la Santa Iglesia pudiera continuar su misión. Esta ceremonia suscitó la tempestad prevista. Roma fulminó una excomunión (inválida porque el acto de Mons. Lefebvre era lícito y necesario debido a la situación en que se encontraba la Iglesia) y los periódicos dieron la noticia con un gran sensacionalismo. Sin embargo, no fue solamente Roma quien reprobó estas consagraciones. En el seno de la Tradición algunos se opusieron también: Dom Gérard Calvet, prior del monasterio de Santa Magdalena de Barroux, en Francia, Jean Madiran, director de la revista Itinéraires, el P. Bisig, y algunos otros. Dom Gérard dijo que era necesario permanecer en el perímetro visible de la Iglesia. Para esto, regularizó su situación canónica con Roma, abandonando a Mons. Lefebvre y a Mons. de Castro Mayer, arrastrando con él a los benedictinos del monasterio de la Anunciación en Francia. También intentó llevar consigo a la fundación brasileña de la Santa Cruz en su oposición a las consagraciones del 88. ¿Y cuál fue su argumento? Fue sutil y podía sacudir a los religiosos de la Santa Cruz. “Ustedes deben obedecerme -dijo él- pues esta decisión no concierne a la fe. Se trata de una cuestión prudencial. Ustedes deben obedecer a causa de sus votos”. Las palabras no son textuales, pero este fue el argumento. Dom Gérard ya había declarado: “Roma nos da todo y no pide nada. ¿Cómo podríamos negarnos?”. Él trató por todos los medios de convencer a los monjes, los fieles y los sacerdotes amigos: desobedecerle sería un pecado grave, un pecado contra nuestros votos.

¿Qué responder ante tal argumento? “Nuestra fe se expone a grandes riesgos por estos acuerdos con Roma. Nosotros no podemos aceptarlos”. “Usted debe regresar a Francia, me dijo Dom Gérard, en el monasterio hay cincuenta monjes para proteger su fe”.

ACUERDO O MUERTE





“Se dice de mí…”.

Así se titula una conocida milonga de los años ’40, cantada por Tita Merello y muy recordada en el ámbito rioplatense. Seguramente Bergoglio, cultor del tango, la recordará bien y quizás hasta la canturree mientras camina con aire triunfador por los pasillos vaticanos…

La misma preocupación e interés que expresaba el letrista y entonaba aquella mujer que no se había enterado que era fea, la encontramos versionada a un nivel más alto, pero no por eso menos grotesco.

La Neo-FSSPX no se conforma con haber sido “limpiada” con aquel levantamiento de las inexistentes “excomuniones” -condecoración del cielo que habían recibido Mons. Lefebvre y sus obispos por enfrentar valerosamente a los herejes y poderosos modernistas que ocupan Roma desde el Vaticano II-. No, no bastó aquello, no alcanzó. Mons. Fellay y sus colaboradores se propusieron aún más. Buscaron y siguen buscando que los dejen pertenecer a ese privilegiado sitio llamado Roma, a la poderosa estructura de la Iglesia conciliar vaticana, portando sobre el pecho una estampilla “oficial” donde conste que son “católicos”. A ello se han dedicado con constancia y denuedo los superiores de la FSSPX, tanto desde las reuniones del discreto GREC como desde la política comunicacional promovida por Menzingen de unos años a esta parte. La FSSPX debía limpiar su cara, exfoliar su cutis, purificarse, y una vez quitadas las “infamantes” condenaciones modernistas, debían borrar toda cicatriz, y aún arruga de su cara. La FSSPX debía renovarse. Para ello nada mejor que presentar amplias y fotográficas sonrisas, declaraciones ambiguas y, antes que condenaciones y rechazos, planteos “constructivos”, reuniones y diálogos informales. En esta nueva versión “atractiva” de la FSSPX, se imponía separarse de toda imagen anterior que pudiera llevar a generar un rechazo por las autoridades romanas, y no sólo por ellos sino por el mundo entero. Como suele decirse, “borrón y cuenta nueva”.


Por eso la FSSPX debía dejar en claro que no es de “derecha” ni tiene nada que ver con “negadores del Holocausto”. Que nadie los llame “integristas”. Desde luego, es preocupación fundamental que el mundo y los enemigos de Cristo no los tilden de “cismáticos”. ¡Vale tanto esa opinión! “Se dice de mí…”




En esto tienen un maestro consumado en Francisco, que no ha hecho otra cosa que enancarse en su “humilde” imagen, patrocinada por los millonarios medios masivos del mundo entero. ¡Si hasta el mismo Bergoglio declaró que no es de derecha! Para que todos lo sepan bien: él camina con el mundo. Mejor no preguntemos hacia dónde…

Los discípulos de Mons. Fellay han recibido su influencia a tal punto que a veces parece van a aventajar a su superior y maestro. Ese afán por no ser señalados con el dedo, por no ser acusados, ni estigmatizados, ni segregados, ni “excluidos”, como se dice ahora,  en fin, perseguidos por el mundo, se ve muy claramente, por ejemplo, en sus expresiones periodísticas. Por caso, en los blogueros o foristas más animosos de la causa. En Francia el abyecto Enemmond (Jacques du Cray). En el distrito Sudamérica, un tal “Pericón”. Son los escribas “mediáticos” de que dispone la Neo-FSSPX para dejar ver de forma patente su decadencia.

Ahora también en el blog del último mencionado (acá) se declara abiertamente que la FSSPX no tiene nada que ver con la “derecha católica”. No vaya a ser cosa que alguien piense eso y se asuste (¡cuidado!), o que se acuse a la FSSPX de ser algo que Francisco ya dijo que no es…A ver si se complica el acuerdo…

Para despegarse de ese “infamante”  precinto, el bloguero oficialista se vale de un capítulo de un libro de un periodista de ínfima categoría, atiborrado de ideología marxista, que desparrama en los sitios de izquierda donde escribe resentimiento anticatólico, mezclando verdades con mentiras, en un libro que se presenta como una investigación acerca de “la complicidad de la Iglesia con la dictadura genocida”, que no es otra cosa que un despliegue de los lugares comunes y eslogans de la izquierda para demostrar que la Iglesia católica es “el Mal”. El periodista es un émulo de Horacio Verbitsky, y probablemente piense que con este libro que “dinamita a la derecha católica” (¡!), como afirma un portal de noticias que difunde el libelo, pueda lanzar su carrera en medios masivos y dar a conocer su nombre.


No nos interesan las internas entre los distintos grupos de católicos “línea-media” o “conservadores” que se mencionan en el artículo citado, aunque vemos que allí se mezcla todo y todo va a parar a la misma bolsa, tanto tradi-liberales como valiosos representantes del nacionalismo católico o grandes referentes como el Padre Meinvielle. Ya habrá alguna pluma lúcida que seguramente se encargue de poner las cosas en su lugar, o por lo menos aclarar allí donde el periodista confunde al mayoreo. Tampoco nos interesa aceptar las categorías ideológicas revolucionarias que ha instalado el enemigo desde la Revolución francesa, pues es sabido que fue la izquierda revolucionaria quien inventó a la derecha, en aquel caso era la izquierda no jacobina. Pero sabemos que la izquierda cuando dice “derecha” simplemente está denominando un enemigo, no importa quién sea, todo puede entrar en ese saco (fascistas, nazis, nacionalistas católicos, liberales, conservadores, “ultracatólicos”, “fundamentalistas”, “pelagianos”, etc). Al referirse a “derecha católica” no hace más que demonizar a un catolicismo que no es utilizable por la dialéctica marxista, pero el periodista es tan elemental y poco dado a sutilezas que en su ceguedad llega a creer que la “derecha” tuvo un renacimiento gracias a la llegada de Bergoglio al papado (¡!). Seguramente haya escrito tales cosas antes de que Bergoglio tomara en sus manos la hoz y el martillo obsequio del indio comunista Evo Morales. Pero quizás vuelvan a decir que Francisco apaña a la “derecha” cuando se firme el acuerdo con la FSSPX. Así de confusas tienen las cosas. Olvidaron la caída del muro de Berlín. Claro, pero también, y a pesar de lo que dice el bloguero fellecista, la FSSPX no queda fuera de las invectivas izquierdistas, como puede leerse en alguna entrevista realizada al periodista. ¡Oh, hay que limpiar esa mancha! ¿verdad?


Bandera de Facundo Quiroga, demasiado ofensiva para la sensibilidad moderna. ¿Quizás en la neo-FSSPX algunos preferirían “Acuerdo o muerte”?



Podría decirse que para el izquierdista, inequívocamente todo aquel que hable del amor a Dios y a la patria, de honor o soberanía, de tradición o moral natural, cae bajo la etiqueta de (odioso) derechista. A los neofraternitarios, ¿qué es lo que verdaderamente les importa? Han tomado el lenguaje del enemigo y se valen de él ¿para demostrar qué? Quizás piensen que ya no entran en tal honrosa categoría de quienes son despreciados por la canalla del mundo, con el fin de “separarse” de grupos con los que han tenido conflicto (v.gr. el IVE) pero, sin embargo, cuando llegue el acuerdo con Roma, ¿qué pasará? Pues compartirán cartelera con los tan defenestrados línea-media de quienes quieren verse separados, pues han seguido el mismo camino de la incoherencia. ¿Cómo era? “Todos los caminos conducen a Roma”. Los caminos de la traición conducen a la Roma modernista, donde la misericordia sólo detiene su abrazo paterno ante los “fundamentalistas”, “pelagianos” y “retrógrados”, antes llamados “lefebvristas”.
  

LOS MODERNISTAS, PREOCUPADOS, HACEN UN LLAMADO A RESPALDAR A BERGOGLIO Y APURAR LA DESTRUCCIÓN QUE ESTÁ REALIZANDO


Sugestiva portada. El cambio irreversible de Francisco y los herejes modernistas, ¿será borrar todo vestigio de catolicidad, hasta el punto que no quede nada en pie ni nada visible, como en esa cruz?


EL RESPALDO DE TODOS AL PONTIFICADO DE FRANCISCO


Publicado el 13.11.2015

EDITORIAL VIDA NUEVA



Francisco no se va. Ni tiene pensado irse.

Al menos “hasta que el cambio sea irreversible”. Como ha podido confirmar Vida Nueva, el compromiso manifiesto que el Papa argentino tiene entre manos va más allá de aprobar unas medidas. La envergadura y urgencia de los cambios a acometer es tal que requiere un margen suficiente para que cuaje esa apuesta de una Iglesia colegial, inclusiva y de los últimos, una Iglesia que no sea una “baby sitter” para los laicos y que deje el espacio a las mujeres.

Escándalos como la nueva filtración de documentos secretos y conversaciones privadas ponen de manifiesto la gravedad de esas enfermedades de la Curia que denunció prácticamente hace un año y la dificultad para curarlas con un tratamiento ambulatorio. Se necesita una cirugía profunda para consolidar esa Iglesia de puertas abiertas que vuelva a la esencia del Evangelio desde el espíritu de Aparecida, abandonando la polarización entre doctrina y pastoral, ley y misericordia. También quedaría descartado ese Pontificado corto que él mismo insinuó y que algunos esperan. Continuará, al menos, hasta que no haya vuelta atrás.

De ahí que dos años y medio después de su elección, el Pontificado atraviese un momento crucial. Algunos cambios ya se saben, otros se intuyen. Es tiempo de ejecutar. Y ahí está la dificultad. Mientras que la luna de miel con la opinión pública continúa, una minoritaria pero ruidosa oposición busca quemar sus cartuchos conscientes de que la llamada “revolución Francisco” va en serio. Las zancadillas para desagastar al Papa han logrado el efecto contrario: reforzar su autoridad global y añadir más argumentos para justificar la purificación que tanto reclamó Benedicto XVI.

Más preocupante resulta la resistencia silenciosa de quienes se encomiendan a la teoría histórica del péndulo, interpretan ya que el liderazgo de Jorge Mario Bergoglio solo será un episodio aislado. Esto explica que no sean pocos los episcopados, clérigos y movimientos que hayan decidido mirar para otro lado ante las palabras y gestos del Papa, sin condenar en público pero sin acometer plan pastoral alguno para aplicar sus propuestas. Simplemente, quieren dejarle pasar.

Es cierto que Francisco desinstala, desconcierta y hasta incomoda. Como Jesús de Nazaret. Frente a esto, hay que elegir. Continuar en la autorreferencialidad o confiar en la acción del Espíritu en aquel lleva el timón de la barca de Pedro. Optar por esto último exige un respaldo activo de todo cristiano, del sacristán al cardenal. El empuje de toda la comunidad creyente se presenta como la única vía para que esta reforma no sea cosa de uno solo y esté abocada al fracaso, sino que suponga un cambio verdaderamente irreversible.

En el nº 2.964 de Vida Nueva. Del 14 al 20 de noviembre de 2015
  
Modernistas tienen apuro.


R.P. TRINCADO - SERMÓN EN EL ÚLTIMO DOMINGO DE PENTECOSTÉS





El Evangelio de hoy trae la mayor parte del llamado “Discurso Escatológico” de nuestro Señor. Se denominan “escatológicos” los sucesos finales de la historia del mundo. Estas palabras de Cristo, por tanto, están en estrecha relación con el libro del Apocalipsis.

Monseñor Straubinger, en su excelente versión de la Biblia, dice (extracto) que la Venida de Cristo es un misterio y sólo Dios sabe cómo se han de realizar las señales anunciadas. En muchos otros pasajes se dice que Cristo vendrá como un ladrón, es decir, sorpresivamente. ¿Esa dificultad nos debe llevar a evitar lo escatológico o lo apocalítico? No: la prudencia cristiana no está en desentenderse de estos grandes misterios -agrega Mons. Straubinger-, sino en prestar la debida atención a las señales que Él bondadosamente nos anticipa, tanto más cuanto que el supremo acontecimiento (la Parusía) puede sorprendernos en un instante, menos previsible que el momento de la muerte.

En este discurso de Cristo se entrelazan dos acontecimientos: la destrucción de Jerusalén y la Parusía o segunda venida del Señor. Y agrega Mons. Straubinger: no es necesario que todos los fenómenos anunciados en este discurso de realicen juntos y en un futuro más o menos lejano. Algunos de ellos pueden haberse cumplido ya, especialmente teniendo en cuenta el carácter metafórico de muchas expresiones de estilo apocalíptico.

¿Cómo sabremos que está cerca la Parusía? Es posible afirmar que, según las Escrituras, antes de la Segunda Venida de N. S. Jesucristo, deben tener lugar los siguientes acontecimientos:

1.- Se predique el Evangelio por toda la tierra.
2.- Se produzca la apostasía general.
3.- Vuelva el profeta Elías.
4.- Se conviertan los judíos.
5.- Venga el Anticristo a perseguir a la Iglesia.

1.- Se predique el Evangelio en toda la tierra. Y este Evangelio del Reino será proclamado en el mundo entero, como testimonio para todos los pueblos, y entonces vendrá el fin (Mt 24, 14). Es probable es que esto esté cumplido. Es lo que literalmente se lee en Colosenses 1, 6 y 23, y en Romanos 10, 18. No obstante, se dice que hay todavía ciertos lugares en el mundo a los que nunca habrían llegado los misioneros católicos, como algunas regiones de China.


2.- Se produzca la apostasía general. Con respecto a la parusía… primero debe venir la apostasía (2Tes 2, 1 y 3). La apostasía es el abandono de la fe católica. Dice Mons. Straubinger, en los años 40: nadie niega que la apostasía ha comenzado ya. Es evidente que existe en el mundo un proceso de apostasía, y que ese abandono del catolicismo se ha intensificado tremendamente por causa del concilio Vaticano II.

3.- Vuelva el profeta Elías. Elías vendrá ciertamente y restaurará todo, dice Nuestro Señor (Mt 17, 11). El profeta Elías, que no murió sino que dejó el mundo de manera milagrosa, tendrá que volver al fin de los tiempos como precursor del triunfo de Cristo, comenta Mons. Straubinger.

4.- Se conviertan los judíos. No quiero que ignoréis este misterio… el endurecimiento ha venido sobre una parte de Israel hasta que la plenitud de los gentiles (es decir, no judíos) haya entrado, y entonces todo Israel será salvo (Rom 11, 25-26). Al respecto dice Mons. Straubinger que la “plenitud de los gentiles” significa un número prodigioso de gentiles que Dios ha resuelto llamar a la fe antes de la última conversión de los judíos, con la cual termina el tiempo de los gentiles. Los siglos destinados para su conversión llegará a su fin y entonces sonara la hora para los judíos.

5.- Venga el Anticristo a perseguir a la Iglesia. Con respecto a la parusía… primero debe manifestarse el hombre de iniquidad, el hijo de perdición (2Tes 2, 1 y 3; también Apoc 13). Sobre este pasaje Mons. Straubinger dice: es creencia general que se trata del Anticristo.

Estimados fieles: nuestra actitud ante la segunda venida de Cristo no debe ser de perplejidad, inquietud y angustia, como si dudáramos del poder de Dios para cumplir sus promesas. Debemos esperar con serenidad el desarrollo de los acontecimientos profetizados, sucedan cuándo y cómo sucedan, esforzándonos en ser fieles a Dios cada día, en cumplir su voluntad siempre y en todo, en mantener nuestras almas en gracia de Dios, en amarlo cada vez más; según lo que dice la Epístola: que andeis como es digno del Señor, agradándole en todo, dando frutos en toda clase de buenas obras… agradeciendo al Padre que nos hizo dignos de participar en la herencia de los santos en la luz; que nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al Reino de su amado Hijo, en el cual tenemos la redención por su sangre, el perdón de los pecados.



COMENTARIOS ELEISON - NOVUS ORDO MISSAE I



Número CDXXXVI (436)
21 de noviembre de 2015

Novus Ordo Missae – I

Mons. Williamson



Dios, ¿ha realizado milagros con la Nueva Misa?
¿¡Ay!? Pues eso es lo que sugiere la pesquisa.

“Los hechos son cosas obstinadas” es una famosa cita del segundo Presidente de Estados Unidos, John Adams (1735–1826), “y cualesquiera sean nuestros deseos, nuestras inclinaciones o los dictados de nuestra pasión, no pueden alterar el estado de los hechos y la evidencia”. Concerniente al Nuevo Orden de la Misa impuesto sobre toda la Iglesia de Rito Latino por Pablo VI en 1969, hay algunos hechos obstinados aptos para perturbar los “deseos e inclinaciones” de los Católicos adheridos a la Tradición católica. Vamos a presentar, en sucesivos números de estos “Comentarios”, primero que todo, algunos de estos hechos; en segundo lugar veremos cómo pueden ser explicados a pesar del desastroso papel jugado durante los últimos 46 años por el NOM a ayudar a los Católicos a perder la Fe; y en tercer lugar deliberaremos sobre qué conclusiones un Católico sabio debe sacar. Primero de todo, algunos hechos:

El 18 de Agosto de 1996, en la Iglesia Parroquial de Santa María, en el centro de Buenos Aires, Argentina; el Padre Alejandro Pezet terminaba de distribuir la comunión (de una Misa nueva, por cierto), cuando una mujer le dijo que había una hostia descartada en la salida de la Iglesia. Se le debe haber caído al salir de la Iglesia a un parroquiano que recibió la comunión en la mano y la abandonó en el suelo por no estar más apta para ser consumida. El Padre Pezet la levantó, la puso correctamente en un vaso con agua y la colocó en el tabernáculo donde en unos pocos días normalmente se disolvería y podría ser debidamente eliminada. Sin embargo, cuando el 26 de Agosto el sacerdote abrió el tabernáculo, cual no fue su sorpresa al encontrar que la hostia se había tornado en una sustancia sangrienta. Fotos que se tomaron 11 días más tarde por órdenes del Obispo Bergoglio, mostraron que había aumentado considerablemente en tamaño. Por tres años, se mantuvo en estricto secreto en el tabernáculo, pero en 1999 el entonces Arzobispo Bergoglio decidió llevar a cabo un análisis científico. El 15 de Octubre de 1999, con la presencia de testigos, él permitió al Dr. Ricardo Castañón, neuro-psico fisiólogo aprobado por Roma, tomar una muestra para hacer pruebas.

MONSEÑOR FAURE HABLA SOBRE NUEVO SEMINARIO DE LA RESISTENCIA




(Conferencia de 18-11-15 en St. Catharines, ON, Canadá)

No es fácil en estos tiempos dar buenas noticias, es por eso que cuando podemos hacerlo, lo hacemos:

Ustedes conocen la situación de la Fraternidad, la cual se quiere reintegrar a la iglesia conciliar. Pero en Francia tenemos la comunidad de los Dominicos de Avrillé, 11 sacerdotes, dos de los cuales ustedes vieron acá en los últimos meses, que vinieron a impartir un retiro espiritual con el P. Zendejas. Y Esta comunidad fue formada principalmente en Ecône, con Mons. Lefebvre, y mantiene la fidelidad a la fe, a los papas del pasado, que, desde la revolución francesa, condenaron los ideales liberales y masónicos: igualdad, libertad y fraternidad, tomadas por el concilio.

Tenemos un grupo que en unanimidad, todos ellos, mantienen la fe, el buen combate, gracias a Dios. Es así que pensamos que debíamos empezar un seminario, y ahora tenemos 8 seminaristas, tres de ellos franceses de buenas familias, fieles del monasterio de los dominicos, un italiano, un inglés, uno es monje de Brasil (del Monasterio de Dom Tomás) y otro joven más de Croacia, quien pasó alrededor de 4 años en el seminario de la Fraternidad de Zaitzkofen en Alemania.  

Los seminaristas, todas las mañanas a las 8 de la mañana, después de misa, después de la meditación y la oración de Prima, van con los dominicos, donde reciben una muy buena formación. Tienen tres cursos en la mañana y uno o dos en la tarde. Luego vuelven al seminario. Tenemos un buen cocinero croata (es maestro de canto también). 

Entonces lo que quiero decir es que está muy bien organizado, tenemos un muy buen seminario. Tenemos las mismas horas que en Ecône, pero claro que los cursos, aunque están en el centro del pueblo de Avrillé, sólo les toma de 6-7 minutos en llegar al Monasterio, por lo que es muy fácil, e incluso muchas veces usan bicicleta. Creo que todo va muy bien, creo que es providencial, es la voluntad de Dios.

Tenemos 3 franceses, mientras que la Fraternidad solo tiene 4 jóvenes franceses en su seminario y uno de ellos casi viene con nosotros. Y tal vez vendrá después. Si Mons. Fellay hace este acuerdo con los modernistas de Roma, entonces es muy probable que recibamos más jóvenes de Francia, es por eso que estamos buscando una casa más grande para el próximo año. 

Cuando Mons. Lefebvre empezó el seminario en los ‘70, había 7 o quizá 9 seminaristas. Vinieron porque era un buen seminario, pero no entendieron el combate, y al final del año solo quedaron dos: el P.  Aulagnier y el P. Tissier de Mallerais, que hoy es Mons. Tissier. Entonces, creo que, por la gracia de Dios, tendremos un mejor resultado al final de año, porque -por supuesto- los jóvenes que vienen al seminario de la Resistencia saben por qué vienen a este seminario, pues ellos pueden ir al Seminario de la Fraternidad, o de San Pedro, o del IBP... hay muchas opciones. Pero ellos vienen de familias que entendieron el problema, la situación, y decidieron quedarse con nosotros.

Y entonces tenemos muchos signos en contra, pero tenemos todavía más signos a nuestro favor: las personas que permanecen fieles a la obra de Mons. Lefebvre y entienden, que aman la Verdad y son fieles a Nuestro Señor. Entonces tenemos confianza.

Debemos pedir la bendición de la Virgen María para que nos ayude, porque Nuestro Señor dice que sólo los que permanezcan fieles hasta el fin, sólo ellos se van a salvar.

Trataremos de ser fieles y pediremos esta gracia y la bendición a Nuestra Madre, la Santísima Virgen María.

Buenas noches.
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