martes, 27 de noviembre de 2012

¿Y DICEN QUE NO HABRÁ ACUERDO?

IT'S A WONDERFUL WORLD


Habla Monseñor Fellay

INMINENTE DICTADURA

Comentario Eleison Numero CCLXXX (280) 24 de Noviembre de 2012
INMINENTE DICTADURA

 Por Mons. R. Williamson
Un retrato notable de nuestro mundo contemporáneo apareció hace unos meses en el sitio de internet 321gold. El título es intimidatorio: “Decadencia, Descomposición, Denegación y Desesperación”, pero el contenido es ciertamente bien realista. Comenzando con una escena de la calle que puede encontrarse sin duda en todo el este de Estados Unidos, el autor concluye que dentro de unos 15 años una dictadura Orwelliana (cf. Rebelión en la Granja) descenderá sobre su país como resultado de efectos indeseados a partir de causas deseadas. Pero los Estados Unidos, ¿no son típicos de todo el mundo? ¿El mundo entero no está comprando la forma de vida norteamericana? “¡Que el comprador tenga cuidado!”
Este otoño en Wildwood, New Jersey, el autor observó calles llenas de una hueste de hombres y mujeres menores de 50 años, con extraordinario sobrepeso, paseándose por la ciudad en sillas motorizadas subsidiadas por el gobierno, visitando un sitio de comida rápida tras otro para hartarse con golosinas cargadas de azúcar que darían a sus vehiculitos último modelo más trabajo que nunca. ¿Y cuál es la graciosa descripción que el da a este fenómeno? – “El desafío del peso vencido por sillas motorizadas de movilidad superior”. Tal es hoy día el lenguaje del “políticamente correcto”, que busca disfrazar la realidad fea con palabras bellas, para fingir que todos los hombres son gentiles, bellos, iguales, jóvenes – ¡fuera los neo-Nazis!
El autor busca causas para este efecto tragicómico: ¿cómo pudo el pueblo americano que alguna vez ahorraba 12% de sus ingresos, haber sido persuadido al extremo de hacer explotar las estadísticas de obesidad, la curva saliéndose por fuera del gráfico, con una deuda abrumadora, una forma de vida saturada de comodidades, incapaces de ahorrar nada para ellos mismos, y agobiando a sus hijos y nietos con una insoportable carga de deuda y intereses? Ciertamente hay carencia de temperancia de parte de ellos, dice el autor, pero debe haber algo más siniestro, alguna mente entre bambalinas detrás de tan insensata realidad. El dice que la masa de ciudadanos está siendo manipulada por un gobierno invisible que ha dominado las técnicas modernas de manipulación de masas.
Cita a un pionero de estos amos de los años 1920, Edward Bernays: “La manipulación consciente e inteligente de las masas es un elemento importante de la sociedad democrática...Vastos números de seres humanos deben cooperar de esta manera si es que van a vivir juntos como una sociedad que funcione sin enfrentamiento...Sea en política, negocios, conducta social o pensamiento ético, estamos dominados por un número relativamente pequeño de personas...que comprenden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas”. Ellos son “el verdadero poder gobernante del país” y ellos “manejan los hilos que controlan la mente pública”. ¿Con que propósito? Para su propia riqueza y poder.
Son ellos los que han organizado la crisis económica y financiera para su propio beneficio. Ellos han “demolido la economía mundial...han cargado su deuda sin respaldo sobre los hombros de los contribuyentes y de las generaciones venideras, tirando bajo las ruedas del tren a los ancianos y a los ahorristas, robándoles US$400 billones por año en intereses para enriquecerse a sí mismos con ganancias a nivel de burbuja y con bonificaciones fraudulentas”. Y cuando el tapón tenga que ponerse finalmente sobre esta forma de vida insostenible, cuando se derrumbe el castillo de naipes, entonces nuestros amos invisibles ya tienen preparado para nosotros un 1984 Orwelliano, una “dictadura de lágrimas” con policía militarizada equipada con millones de balas, cámaras de vigilancia y aviones teledirigidos por todos lados, encarcelamientos sin cargos, y así sucesivamente. Con todo, dice el autor, es la propia culpa de los ciudadanos que han preferido la ignorancia voluntaria a la verdad, la enfermedad a la salud, las mentiras de los medios al pensamiento crítico, la seguridad a la libertad.
Una sola cosa falta en este admirable análisis: ¿ Acaso nuestra elite gobernante podría haber tenido tanta rienda suelta, y/o nuestras masas haberse vuelto tan tontas, si cualquiera de las dos hubiera retenido el mínimo sentido de un Dios que nos juzga a todos a la hora de la muerte, según Sus Diez Mandamientos? Por supuesto que no. Católicos, ¡despierten!
Kyrie eleison

lunes, 26 de noviembre de 2012

¿HACIA EL PANTEÓN DE LAS FALSAS RELIGIONES?





LA CONJURA DE LA ALTA VENTA DE LOS CARBONARIOS


Henos aquí, en nuestro breve bosquejo histórico del liberalismo católico, en las vísperas del Concilio Vaticano II. Pero antes de analizar la victoria ganada por el liberalismo en el Concilio, querría retroceder para mostraros que la penetración del liberalismo en toda la jerarquía y hasta en el mismo papado, que era impensable hace dos siglos, fue sin embargo, pensada, predicha y organizada desde principios de siglo pasado por la francmasonería. Bastará con reproducir los documentos que prueban la existencia de esa intriga contra la Iglesia, de ese “atentado supremo” contra el papado.
Los papeles secretos de la Alta Venta de los Carbonarios que cayeron en manos del Papa Gregorio XVI, abarcan el período de 1820 a 1846. Fueron publicados a pedido del Papa Pío IX, por Crétineau-Joly en su obra “La Iglesia romana y la revolución”[1]. Y por el Breve de aprobación del 25 de febrero de 1861 dirigido al autor, Pío IX confirma la autenticidad de sus documentos pero no permitió que se divulgaran los verdaderos nombres de los miembros de la Alta Venta implicados en esta correspondencia. Estas cartas son absolutamente pavorosas, y si los Papas pidieron que se publicaran, fue para que los fieles sepan de la conjuración contra la Iglesia urdida por las sociedades secretas, conozcan su plan y estén prevenidos contra su eventual realización. Ya no digo más, pero con temblor se leen éstas líneas. No invento nada, no hago sino leer, pero no es un misterio que hoy día ellas se cumplen. ¡No os oculto que aún sus proyectos más audaces son aventajados por la realidad actual! Leamos, pues. Sólo subrayaré lo que más nos debe impresionar.

“El Papa, cualquiera que sea, jamás vendrá a las sociedades secretas: a ellas corresponde dar el primer paso hacia la Iglesia para vencer a ambos.
El trabajo que vamos a emprender no es obra de un día, ni de un mes, ni de un año; puede durar varios años, quizás un siglo; pero en nuestras filas el soldado muere y el combate continúa.
No queremos ganar a los Papas para nuestra causa, hacerlos neófitos de nuestros principios, propagadores de nuestras ideas. Sería un sueño ridículo. Cualquiera sea el giro de los acontecimientos, el hecho de que cardenales o prelados, por ejemplo, hayan entrado de pleno grado o por sorpresa en una parte de nuestros secretos, no es en absoluto un motivo para desear su elevación a la Cátedra de Pedro. Esta elevación nos perdería. Sólo la ambición los habría conducido a la apostasía y la necesidad del poder los forzaría a inmolarnos. Lo que debemos pedir, lo que debemos buscar y esperar como los judíos esperan el Mesías, es un papa según nuestras necesidades (...).
Así marcharemos con más seguridad al asalto de la Iglesia que con los liberarales de nuestros hermanos de Francia y el mismo oro de Inglaterra. ¿Queréis saber la razón? Es que con ello, para destrozar la roca sobre la que Dios construyó su Iglesia, ya no necesitamos el vinagre anibalino, ni la pólvora del cañón; ya no necesitamos ni siquiera nuestros brazos. Tenemos el dedo meñique del sucesor de Pedro comprometido en la conjura, y ese dedo vale en esta cruzada más que todos los Urbano II y todos los San Bernardo de la Cristiandad.
No dudamos que llegaremos a ese término supremo de nuestros esfuerzos, pero ¿cuándo y cómo? La incógnita no se devela aún. Sin embargo, como nada debe apartarnos del plan trazado sino por el contrario todo debe tender a él como si ya desde mañana el éxito viniera a coronar la obra apenas esbozada, queremos en esta instrucción que para los simples iniciados permanecerá secreta, dar a los encargados de la Venta Suprema, consejos que deberán inculcar a la universalidad de los hermanos, en forma de enseñanza, o de memorandum (...).
Ahora bien, para asegurarnos un Papa de las debidas proporciones, se trata primero de labrar a ese papa una generación digna del reino que soñamos. Dejad de lado la vejez y la edad madura; dirigíos a la juventud y, si es posible, aún a la infancia (...) os ganaréis sin mucho esfuerzo una reputación de buen católico y de patriota sin doblez.
Esta reputación hará llegar nuestras doctrinas tanto al seno del joven clero, como al fondo de los conventos. Dentro de algunos años forzosamente este clero joven habrá invadido todas las funciones. Será el quien gobierne, administre, juzgue, forme el consejo del soberano, y será el llamado a elegir el Pontífice que tendrá que reinar, y este pontífice, como la mayor parte de sus contemporáneos, estará necesariamente más o menos imbuido de los principios italianos y humanitarios que comenzaremos a poner en circulación. Es un granito de mostaza que confiamos a la tierra; pero el sol de las justicias lo hará crecer hasta el más alto poder, y un día veréis qué mies abundante producirá este granito.
En la ruta que trazamos a nuestros hermanos, hay grandes obstáculos que deberemos vencer, muchos tipos de dificultades que superar. Triunfaremos gracias a la experiencia y la perspicacia; pero la meta es tan espléndida que es preciso izar todas las velas al viento para alcanzarla. Si queréis establecer el reino de los elegidos sobre el trono de la prostituta de Babilonia, que el clero marche bajo vuestro estandarte, creyendo ir siempre tras las bandera de las llaves apostólicas. Si queréis hacer desaparecer el último vestigio de los tiranos y los opresores, echad vuestras redes como Simón Bariona; echadlas en el fondo de las sacristías, de los seminarios y de los conventos más que en el fondo del mar; y si no os apuráis, os prometemos una pesca más milagrosa que la suya. El pescador de peces se convirtió en pescador de hombres; vosotros os rodearéis de amigos junto a la Cátedra Apostólica. Vosotros habréis predicado una revolución por la tiara y la capa, marchando con la cruz y el estandarte, una revolución que no tendrá necesidad más que de una chispa para incendiar las cuatro esquinas del mundo”[2].

He aquí aún un extracto de una carta de “Nubius” a “Volpe”, del 3 de abril de 1824:

“Se ha puesto sobre nuestros hombros una pesada carga, querido Volpe. Debemos hacer inmoral la educación de la Iglesia y llegar por medios pequeños, bien graduados aunque bastante mal definidos, al triunfo de la idea revolucionaria gracias a un papa. En este proyecto, que siempre me ha parecido sobrehumano, marchamos aún tanteando (...) [3]
“¡Plan sobrehumano” dice Nubius, y quiere decir plan diabólico! ya que es planear la subversión de la Iglesia por medio de un mismo Jefe, lo que Mons. Delassus4 llama el atentado supremo porque no se puede imaginar nada tan subversivo para la Iglesia como un Papa seducido por las ideas liberales, un Papa que utilice las llaves de San Pedro al servició de la contra-Iglesia. Ahora bien ¿no es acaso lo que vivimos actualmente desde el Vaticano II, desde el nuevo Derecho Canónico? ¡Con este falso ecumenismo y esta falsa libertad religiosa promulgados en el Vaticano II y aplicados por los Papas con fría perseverancia, a pesar de todas las ruinas que han provocado desde hace más de veinte años!
Sin que se haya comprometido la infalibilidad del Magisterio de la Iglesia, incluso quizás sin que jamás haya sido sostenida una herejía propiamente dicha, asistimos a la Auto demolición sistema tica de la Iglesia. Auto demolición es una palabra de Pablo VI, que implícitamente denunciaba al verdadero culpable, pues ¿quién puede “auto demoler” la Iglesia sino aquél cuya misión es mantenerla en la roca firme?... ¡Y qué ácido tan eficaz para disolver la roca como el espíritu liberal que penetra al mismo sucesor de Pedro! ¡Este plan es de inspiración diabólica y de realización diabólica! No sólo lo han revelado los enemigos de la Iglesia, sino también los Papas lo han develado y predicho. Es lo que veremos en el próximo capítulo.

Monseñor Marcel Lefevbre, extraído de “Carta abierta a los católicos perplejos”. Tomado de Stat Veritas.



Comentario Syllabus:

El Papa Benedicto XVI ha realizando un acto ecuménico pidiendo la paz mundial en Asís, el más grande de los últimos años, con todas las falsas religiones (inclusive el Papa ha querido incluir a representantes del ateísmo “no-creyentes en su ecumenismo masivo). ¿Acaso este tipo de actos públicos, que expresan una Fraternidad Universal entre todas las “religiones”, del Sumo Pontífice no son los mismos actos que deseaba la masonería carbonaria? ¿Acaso las autoridades de la FSSPX piensan llevar a la Tradición hacia el panteón de las falsas religiones, a este “zoológico” dónde la verdad queda absolutamente velada por el relativismo religioso?
___________________
[1] (Vol. 2, Ed. original, 1859; reimpreso por el Círculo del Renacimiento francés, Paris, 1976. Mons. Delassus reprodujo de nuevo sus documentos en su obra “La conjuración anticristiana” DDB, 1910, T III p. 1035-1092).
[2] Instrucción permanente de 1820, op. cit., p. 82-90. 3 (Op. cit. p. 129).
[3] (“El problema de la hora presente”, DDB, 1904, T.I, p. 195).

sábado, 24 de noviembre de 2012

"UN SOÑADOR"


  

Cartel que se exhibe en las oficinas de la Comisión Europea de Bruselas. 



 Estrella masónica que incluye a "todos". Parece que hay más judíos y comunistas
 (es decir judíos), en ese "todos".


“Lo que está pasando es una enorme apostasía. El mundo se está alejando de Dios. Esto es el gobierno mundial, un gobierno mundial sin Dios. Eso es la globalización, y el Vaticano II es la Iglesia poniéndose en sintonía con la globalización. Eso es todo. Así que la política de la globalización se relaciona con la religión de la globalización, y los eclesiásticos dentro de la Iglesia, que quieren que la Iglesia vaya con el mundo, corresponden a los políticos que quieren  que la Iglesia cambie para que pueda ir con su nuevo mundo”.

Mons. Williamson, Conferencia en Bristol Nº 5.



Benedicto XVI aplaudido en la sede de las Naciones Unidas.


Preguntas del sentido común:

¿De verdad cree Monseñor Fellay que dialogando con los herejes, masones, liberales, anticristos (calificación textual de Mons. Lefebvre) de Roma, va a convertirlos y evitar que la Iglesia conciliar sea parte del Nuevo Orden Mundial?

¿En serio piensa que el Papa va a repudiar a sus poderosos amigos judíos, sólo porque algunos tradicionalistas hagan algunas críticas (suaves) al Concilio Vaticano II?

¿Acaso cree que la gran conspiración que forjó este Concilio diabólico desde por lo menos 200 años atrás con la penetración liberal (ver “Lo destronaron”, de Mons. Lefebvre o “Atanasio”, de Mons. Graber) podrá desarmarse desde dentro de las mismas estructuras de poder que lo sostienen al ser “reconocidos” los tradicionalistas por los modernistas?

¿Cree que la Iglesia “ocupada” (título del libro de Jacques Ploncard D’Assac recomendado por Mons. Lefebvre; “ciudad ocupada por el enemigo” llama a la Iglesia Mons. Tissier de Mallerais en su biografía de Mons. Lefebvre, pág. 597) va a desocuparse de los enemigos sólo por una cuestión biológica, al ser reemplazada la generación del Concilio por unos “jóvenes tradicionalistas”? ¿Y cree que estos ancianos no han preparado sus relevos?

¿Cree que los globalizadores dan puntada sin hilo, y van a dejar que los que sostienen los resortes del poder romano lo dejen en manos de sus enemigos por obra de la diplomacia acuerdista?

¿Piensa que allí donde Mons. Lefebvre dijo “no”, él debe decir “sí”, y con ello lograr que la Fraternidad San Pío X sobreviva tal como fue creada?

¿Cree que con discursos suaves, conversaciones amables y lenguaje diplomático, va a parar esto?

Dijo el Padre Castellani: “cuando en la Iglesia ha salido un ramo de fariseísmo, Dios lo ha curado, pero alguien lo ha pagado con su sangre, desde Cristo hasta Juana de Arco, y hasta nuestros días”. ¿Piensa Monseñor Fellay en esto, y prepara a los fieles para ello, o más bien el que repugna al fariseísmo es Monseñor Williamson, y por eso fue execrado, como antes fue excomulgado Mons. Lefebvre o expulsado Castellani de los jesuitas?

¿Cree que frente a la confusión reinante y al indiferentismo religioso, debe pedir ser tolerado por la masonería romana, y no ser rechazado de la peor manera por afirmar sin ambigüedades la verdad católica?

¿Quién y cómo detuvo la furiosa tempestad del mar, cuando Pedro y los Apóstoles desesperados hacían agua (Mt. 8, 23)? Fue Nuestro Señor.

Allí donde los hombres ya no podían sino simplemente resistir los embates terribles de una fuerza que los sobrepasaba y que estaba a punto de acabar con todo, allí fue donde intervino Nuestro Señor; y fue allí donde llamó cobardes a los Apóstoles. ¿Por no hacer nada? No, por desesperar y no esperar en Él. Por esperar que los medios humanos resolvieran lo que sólo Dios iba a resolver a su debido tiempo.  

Sólo Nuestro Señor es capaz de frenar esto, sólo El ha de volver a dar la calma al mar. Y sólo El sabe cuándo esto ha de ser.

Pero el cristiano incapaz de soportar la derrota en este mundo, aquel que vive en el plano ético y no en el religioso, aquel sentimental que sueña con una victoria que lo tranquilice, ante la perspectiva de la persecución, o que desea permanecer en la comodidad de descansar su cabeza confiando a ciegas en sus Superiores sin tener que velar sobre el estado de su religión, ese vendrá a nosotros con la queja acostumbrada, a modo de pregunta: “¿Entonces hay que quedarse cruzados de brazos?”

Nuestra respuesta es que debemos hacer todo lo posible para que el barco no se hunda. El problema aquí es que en este caso Pedro (Benedicto) tal vez creyendo salvar el barco, no hace sino más agujeros en su casco para hundirlo, y conduce el timón desorientado hacia el frente de tormenta, haciendo caso omiso de aquellos que desde hace mucho tiempo (los tradicionalistas) le indican lo que debe hacer para evitar el desastre.

Entonces, como dijo Nuestro Señor a los Apóstoles, señalándoles a los fariseos:
Dejadlos: ciegos son y guías de ciegos; y si un ciego se mete a guiar a otro ciego, entrambos caen en la hoya” (Mt. 15, 12-14).

Para empeorar la situación, el Capitán ha subido al barco a todos aquellos que se afanan por conducirlo al naufragio.

En ese caso, no puede uno colocarse bajo el mando de aquellos que están hundiendo el barco, porque todas sus ordenanzas serán erróneas. Sólo queda tomar las medidas tendientes a evitar la mayor cantidad de víctimas posibles, no dejando que aquellos que conducen la nave lo impidan. Y rezar, luchar y esperar confiadamente el tiempo en que Nuestro Señor decida acabar de golpe con la atroz tormenta bajo la cual han de perecer sus enemigos.

Debemos ser fieles a la verdad. No cerrar los ojos a la realidad. No cesar de luchar.

Lejos de todo “titanismo”, de todo optimismo infundado o fantasía absurda, dejemos a Dios hacer el papel de Dios, y nosotros, como siervos inútiles que somos, demos testimonio de Él, de la Verdad, con caridad ante el pecador e intolerancia ante el error.

Dios no nos pide que venzamos, sino que no nos dejemos vencer” decía el Padre Castellani.  A nosotros nos toca luchar, al Señor la victoria, como decía Santa Juana de Arco, cuya victoria se sostuvo en su ineludible pasión y muerte.

No, nada de cruzarse de brazos, pero nada de moverlos a tontas y a locas. Nuestro Señor en su Pasión, afrontó la tempestad padeciendo; y no cruzó los brazos, sino que con ellos tomó la cruz, y luego los abrió para ser clavado en ella.

No se vence al Fariseísmo dialogando.  No se lo vence con dialéctica. Se lo vence proclamando verdades y soportando luego mansamente las consecuencias de ello. Haciendo de la Verdad un Sacrificio.

Entonces, cuando nadie lo espera, cuando todo parece perdido, cuando el error y el mal parecen dominarlo todo y dominar a todos, Dios lo manda, y las aguas agitadas contra el barco se calman, y la tormenta se deshace. Y el agua de muerte debe soportar ser horadada por la barca de Pedro, que ha vuelto a ser testigo de la Verdad inmutable, piedra de Cristo invencible, hijo de María la vencedora de todas las herejías y todos los males.



John Lennon en la imagen difundida en los últimos Juegos Olímpicos de Londres. Su canción “Imagina” fue representativa del ideario masónico que a través de una elaborada simbología se desplegó en las ceremonias de estas Olimpíadas: un mundo sin fronteras, sin religión, nada por qué vivir o matar. La "paz" del Anticristo. 


Imagine

Letra por John Lennon

Imagine there's no heaven
It's easy if you try
No hell below us
Above us only sky
Imagine all the people
Living for today...
Imagine there's no countries
It isn't hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace...

You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you'll join us
And the world will be as one
I hope someday you'll join us
And the world will be as one

Nos han acercado una traducción que no le disgustaría a Maximilian Krah, el influyente asesor de Monseñor Fellay.

Imagina que no existe el celo
es fácil si lo intentas
sin el Integrismo debajo nuestro
arriba nuestro, solo el solideo
Imagina a todos los fieles
viviendo el hoy...

Imagina que no hay modernistas
no es difícil de hacer
nadie contra quien luchar o morir
ni tampoco intolerante religión
imagina a todos los fieles
viviendo con Roma en paz...

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te unas a nosotros
y vivirás la comunión plena con Roma.
Espero que algún día te unas a nosotros
y vivirás la comunión plena con Roma.


LA VERDAD ES COMO UNA ESPADA


“La verdad es como una espada. No puede transigir con las conveniencias del mundo. Por eso los verdaderos discípulos de Jesucristo serán siempre perseguidos. El Señor no envía sus elegidos para las glorias del mundo sino para las persecuciones, como El mismo ha sido enviado por su Padre”.

Mons. Juan Straubinger, Comentario a Mt. 10, 34.

OTRAS CUATRO CITAS ELOCUENTES

“El mayor servicio que un hombre puede prestar a sus semejantes en épocas de desfallecimiento, es afirmar la verdad sin temor”.

Monseñor Freppel.

¿Pertenece el Vaticano II a la Tradición? “Quisiera esperar que así fuera”.

 Monseñor Fellay.


“Para practicar la política de la conciliación cueste lo que costare con los adversarios y a veces con los peores enemigos, los conciliadores recurren a métodos muy amplios, a exposiciones complacientes. Es conocida su terminología: tregua a las divisiones (...) comprensiva flexibilidad, silencio sobre los puntos discutibles (...). Y nada corrige sus ingenuas ilusiones, ni las mofas ni los chascos ni los fracasos. Casi han perdido el sentido de la afirmación y del hablar francamente, y el miedo de chocar y de desagradar al adversario (...) les impide decir un no categórico”.

Monseñor Harscouët.


“Hoy en día, en Roma, algunos consideran que una comprensión diferente del Concilio no es determinante para el futuro de la Iglesia, porque la Iglesia no es solo el Concilio. De hecho, la Iglesia no se limita solo al Concilio, ella es mucho más grande. Por lo tanto, hay que dedicarse a resolver problemas mayores…hay problemas tremendamente importantes en la Iglesia de hoy. Debemos hacer frente a estos problemas. Debemos dejar de lado los problemas secundarios y hacer frente a problemas mayores.

Monseñor Fellay.

viernes, 23 de noviembre de 2012

PHILIPPE PLONCARD D'ASSAC PREVINO A TODOS LOS PRIORES DE FRANCIA SOBRE LA INFILTRACIÓN EN LA FRATERNIDAD.



Con fecha 4 de abril de 2011, el gran católico contrarrevolucionario Philippe Ploncard d'Assac envió una carta a todos los priores de Francia alertándolos del peligro de la infiltración gnóstica-masónica en el seno de la Fraternidad. El autor es hijo del muy conocido Jacques Ploncard d'Assac autor del libro La Iglesia Ocupada, que fue muy cercano a Monseñor Lefebvre.


SOCIEDAD DE FILOSOFIA POLITICA
BP 30030; 83952 La Garde Cedex
Tel-fax: 04 94 27 90
Toulon, 4 de Abril de 2011

Estimado Padre:

Ante la gravedad de la situación, nos vemos obligados de hacerle saber lo que sucede en la FSSPX , lo que ha pasado y lo que actualmente está pasando en lo que concierne a Roma.
La infiltración de personajes más que dudosos en puestos con responsabilidades de primer plano, entre ellos, el señor Krah, con orígenes y convicciones totalmente opuestos a aquellos defendidos por Monseñor Lefebvre, cercanos a Monseñor Fellay durante casi dos años.

Durante años he tratado, junto con otras personas conscientes del peligro, de poner en guardia, primero en privado, a la jerarquía de la Fraternidad, sin éxito, acerca de las infiltraciones gnóstico-masónicas en su seno, esencialmente por los escritos de los padres Célier y de Tanoüarn.

Si bien el padre de Tanoüarn se ha ido, el Padre Célier continúa en su lugar, en puestos de responsabilidad y no podemos mas que atraer su atención sobre sus escritos Le Dieu mortel, La paille et le Sycomore, y también Benoit XVI et les Traditionalistes, esta última obra editada por Jean Luc Maxence, ¡quien es abiertamente un franc-masón!

La creciente importancia que actualmente tiene el señor Krah en los negocios de la Fraternidad, a tal punto que tiene la firma conjunta con Monseñor Fellay es inaudito, con las consecuencias que esta situación implica sobre la independencia de la Fraternidad.

En tiempos de Monseñor Lefebvre, él velaba por una formación político-filosófica para sus sacerdotes, seminaristas y fieles, invitando a especialistas de la masonería tales como el profesor Bernard Faÿ o mi padre; ahora esta formación ha desaparecido y se ven las lagunas que resultan por el desconocimiento del enemigo.

Peor aún, y tengo la experiencia junto con otros como los señores Max Barret, Bonnet de Villers. Etienne Couvert, Arnaud de Lassus y yo mismo, entre otros, que son los que dan la voz de alarma, y son fustigados y descritos como enemigos de la Fraternidad.

Ante la agravación de la situación debido a las responsabilidades confiadas a ese señor Krah, nos es imposible permanecer en silencio, es por eso que nos permitiremos, cada vez que la situación lo exija, enviarles nuestras informaciones que evidentemente no encontrarán en La Porte Latine u otros sitios de esa clase.

Es necesario que la ceguera de la jerarquía cese,  así como la pasividad de sus mandos, de otra manera se pondrá en peligro el legado de Monseñor Lefebvre. Es por eso que nosotros permaneceremos vigilantes.

Quiera considerar, padre, la expresión de mi  filial respeto.
AMDG

Dr. Philippe Ploncard d’Assac
Presidente de la Sociedad de Filosofía Política
y de los Círculos Nacionalistas Franceses.

Fuente: Le courrier de tychique. Traducción Non Possumus.