Publicamos el comunicado que el jueves ha
hecho Una Voce Cuba en relación con lo denunciado por Syllabus y nosotros.
Nuestros comentarios en rojo.
Comunicado Oficial
jueves, 21 de agosto de 2014
Desde los últimos días, hemos contemplado con singular tristeza, el asedio propinado contra la FSSPX, por parte de individuos anónimos, que se reconocen como miembros de la llamada Resistencia. El medio empleado ha sido la devaluación fantasiosa de Una Voce Cuba, cual si fuera talón de Aquiles para la FSSPX, a quien juzgan como entidad Tradicional liberal, según sus sitios de Internet: “Non Possumus” y “Syllabum Errorum.” Aunque este evento es parte de la guerra sistemática que le han declarado a la FSSPX, dichos “entes,” nosotros en justicia y caridad nos sentimos, involucrados y en cuanto nos toca, deseamos dar una respuesta en defensa de la FSSPX.
Es precisamente por ser liberales “de
sensibilidad tradicional” que no entienden el combate llevado a cabo por los
sacerdotes, el obispo, y los fieles de la Resistencia. ¿Por qué Una Voce es una
entidad “liberal de derecha”? En primer lugar, su lucha es solamente por la
Misa Tradicional, a la cual están apegados de manera sentimental: La
Federación Internacional Una Voce es un movimiento laico, y su
principal meta es asegurar que el Missale Romanum del papa Juan XXIII (la
edición de 1962) se mantenga en la Iglesia como una
de las formas de celebración litúrgica, así como salvaguardar y
promover el uso del latín, el canto gregoriano y la sagrada polifonía(tomado
de Una Voce México).
Además, aceptan como santos a Juan XXIII y Juan Pablo II. Vean, por
ejemplo, aquí: “Juan XXIII, un nuevo santo Patrono para la Misa
Tradicional”. Aceptan, por consecuencia, el
birritualismo, es decir, la pacífica coexistencia de la Misa tradicional y la
Misa “bastarda” del Novus Ordo, para usar un adjetivo de Mons. Lefebvre.
Aceptan el Vaticano II “a la luz de la Tradición”, etc.
En cambio la FSSPX -mientras se mantuvo
fiel a Monseñor Lefebvre- ha tenido un combate completamente diferente. En
1986, en Ecône, Monseñor Lefebvre advertía a los seminaristas: no es
por dar la misa que se resuelven los problemas, hay que dejar atrás esta
concepción (14 de enero de 1986) “No es cualquier cosa lo que nos
opone. No es suficiente que se nos diga: pueden decir la misa antigua, pero hay
que aceptar tal cosa. No, no es eso lo que nos opone, es la doctrina. Está
claro”. “Lo que es grave en Dom Gérard, es lo que lo ha perdido. Él no vio más
que la liturgia y la vida monástica. Él no ve claramente los problemas
teológicos del Concilio, de la libertad religiosa, no ve la malicia de esos
errores. Él jamás se preocupó por esto” (Fideliter 66, 1988, pág. 14;
Fideliter 87, 1990, pág. 1).
Es evidente que poniéndose entre las
manos de las actuales autoridades conciliares, ellos admiten implícitamente el
concilio y las reformas salidas de él, aunque reciban privilegios que siguen
siendo excepcionales y provisorios. Su palabra está paralizada por esta
aceptación. ¡Los Obispos vigilan! Es lamentable que estos sacerdotes no tomen
conciencia de esta realidad, pero nosotros no podemos engañar a los fieles.
Sucede lo mismo por las “Misas tradicionales”! organizadas por las diócesis.
Ellas son celebradas entre dos misas conciliares. El sacerdote celebrante dice
tanto la nueva como la antigua misa. (…) Estas misas son “atrapa bobos” que
llevan a los fieles al compromiso. (Carta de Mons.
Lefebvre a un sacerdote, 18 de marzo de 1989)
Curioso -¿no?- que Monseñor Lefebvre
hable del mismo modo que los “entes” que afirman, con razón, que la FSSPX ha
olvidado las enseñanzas de su Fundador.
¿En qué consiste el ataque? Simple…
en una tergiversación, en la base del desconocimiento de las particularidades
de nuestro apostolado en la Isla y que no pasaremos a detallar y explicar a
nadie, a quien no interese o posea autoridad. Pero en fin… para el común de
nuestros lectores… ¡Todo es cosa de película! Trama de contubernios, acciones
secretas, asociación mancomunada, firma de concordatos acuerdistas, etc.…todo
entre Una Voce Cuba y la FSSPX. ¡Por Dios! Una Voce Cuba y la FSSPX son
dos instituciones de la Iglesia Católica muy diferentes entre si por su
naturaleza, carisma, historia y fines: una de seglares otra de sacerdotes. ¿Qué
nos une? Un idéntico amor a la Obra de la Tradición. También vale recordar que
en el pasado la historia nos hermano como en el presente lo continua haciendo
en el combate por la salvaguarda y conservación de la Misa tradicional. Michael
Davies, gran ideólogo y presidente de Una Voce Internacional ha resultado ser
el más ferviente defensor de Mons. Marcel Lefebre y la FSSPX, en su
conocidísima e inmortal obra:
• Apología Pro Marcel Lefebvre, vol. I — 476pp, Angelus Press
• Apologia Pro Marcel Lefebvre, vol. II — 393pp, Angelus Press
• Apologia Pro Marcel Lefebvre, vol. III — 474pp, Angelus Press
• Apología Pro Marcel Lefebvre, vol. I — 476pp, Angelus Press
• Apologia Pro Marcel Lefebvre, vol. II — 393pp, Angelus Press
• Apologia Pro Marcel Lefebvre, vol. III — 474pp, Angelus Press
Luego, por solo citar otro ejemplo,
cuantas veces no sirvieron los locales de Una Voce Roma- Italia a Mons.
Lefebvre y al Cœtus Internationalis Patrum para sus reuniones… Ya anciano,
el propio Arzobispo recibió en Econe, con grandes muestras de afecto a una delegación
de peregrinos de Una Voce Francia… Y así un sin número de ejemplos que
podríamos citar…
Sobre el contubernio o unión ilícita: no se
“trama”, sino que existe de hecho entre la FSSPX y Una Voce Cuba. Nada hemos
dicho sobre “acciones secretas” ni sobre firmas de “concordatos acuerdistas”
“entre Una Voce Cuba y la FSSPX”. Pensamos que así como no comprenden el
liberalismo, los dirigentes de Una Voce no han comprendido nuestra denuncia.
Tiene razón al decir que Una Voce tiene
diferentes fines que los de la antigua FSSPX. Para la antigua FSSPX,
no hay caridad sin fe, y como consecuencia, no hay amistad verdadera que
no sea fundada en la fe. San Pio X nos dijo: “Ahora bien, la doctrina
católica nos enseña que el primer deber de la caridad no está en la tolerancia
de las opiniones erróneas, por muy sinceras que sean, ni en la indiferencia
teórica o práctica ante el error o el vicio en que vemos caídos a nuestros
hermanos, sino en el celo por su mejoramiento” (carta a Le
Sillon). El medio para evitar y acrecentar las divisiones, es el de
cesar todo contacto con aquellos que han abandonado el combate de la fe.
Este era el consejo de Monseñor Lefebvre. (Fideliter n°66, p. 31)
Es verdad que Michael Davies fue muy
amigo de Monseñor Lefebvre y lo defendió, a diferencia de todos los demás
acuerdistas, cuando realizó las consagraciones episcopales. Pero él no fue
presidente de Una Voce hasta después de la muerte de Monseñor, pues fue
nombrado para este cargo en 1992.
http://en.wikipedia.org/wiki/Michael_Davies_(Catholic_writer)
http://en.wikipedia.org/wiki/Michael_Davies_(Catholic_writer)
Servidor, como Presidente de Una Voce
Cuba y Director de la Revista Una Voce Informa, así como la totalidad del
Coetus fidelium de Una Voce Cuba, sienten una grandísima admiración y un
gran amor hacia la benemérita FSSPX, en sus Obispos, Superiores,
sacerdotes, religiosas, religiosos, seminaristas y fieles. ¡No es secreto para
nadie! ¿Es esto acaso pecado? ¿Hay razón para el escándalo? ¿Puede
alguien juzgar la merecida admiración u el amor? De pronto, nunca imaginamos
que nuestro cariño por la FSSPX fuera a incomodar a alguien.
Y si aman tan grande y apasionadamente a
la FSSPX, ¿por qué no se hacen fieles de ella? ¿Qué les impide dar ese paso?
Curioso.
Ruego disculpas a quienes en la denominada Resistencia, se ven ofendidos por esta sincera devoción personal y grupal, y que a partir de las manifestaciones de la misma se han puesto a sacar todo tipo de conjeturas. Y aclaro particularmente, el asunto que al parecer mas les preocupa: La FSSPX no recauda fondos para Una Voce Cuba. Si alguna mención hubo, se trata de un error o mal entendido. Ciertamente necesitábamos canalizar un donativo desde una cuenta bancaria en México para Una Voce Cuba y por ello, solicitamos el favor al P. Pedro Mourroux, que nunca se verificó. Esta referencia a los efectos finalmente inservible, pasó por un descuido o imprudencia de nuestra parte a las páginas de la Revista, en vistas a otro futuro. La supuesta evidencia que alega para justificar la acusación contra la FSSPX de dedicarse a recaudar fondos para Una Voce Cuba es totalmente ilusoria.
Ruego disculpas a quienes en la denominada Resistencia, se ven ofendidos por esta sincera devoción personal y grupal, y que a partir de las manifestaciones de la misma se han puesto a sacar todo tipo de conjeturas. Y aclaro particularmente, el asunto que al parecer mas les preocupa: La FSSPX no recauda fondos para Una Voce Cuba. Si alguna mención hubo, se trata de un error o mal entendido. Ciertamente necesitábamos canalizar un donativo desde una cuenta bancaria en México para Una Voce Cuba y por ello, solicitamos el favor al P. Pedro Mourroux, que nunca se verificó. Esta referencia a los efectos finalmente inservible, pasó por un descuido o imprudencia de nuestra parte a las páginas de la Revista, en vistas a otro futuro. La supuesta evidencia que alega para justificar la acusación contra la FSSPX de dedicarse a recaudar fondos para Una Voce Cuba es totalmente ilusoria.
La FSSPX a petición de fieles cubanos
visita la Isla, y esto Una Voce Cuba lo ve con muy buenos ojos y lo
expresa con gratitud en su Revista. ¿Cómo no hacerlo? ¿No
tienen derecho los fieles cubanos a recibir el socorro espiritual de buenos y
santos sacerdotes? ¿No es una buena obra que hay que sostener y
mantener? En cuanto al resto de cuestiones que se formulan, no tenemos que dar
cuenta a la mencionada Resistencia, sobre los particulares asuntos de la Obra
de la Tradición Católica en Cuba, con sus particulares y muy singulares
características, únicas en el mundo.
Lo que hemos señalado en nuestro
artículo, es la evidente traición de las autoridades de la FSSPX respecto al
legado de su fundador, pues Mons. Lefebvre dejó establecido que no se debe
cooperar con los liberales de Ecclesia Dei, como Una Voce. Por ejemplo, en una
entrevista en la revista Communicantes de agosto de 1985, se lee esto:
En Canadá conocemos en particular a dos
obispos que han dado el permiso a los sacerdotes de celebrar la misa de San Pío
V según las condiciones del indulto (…) ¿Podría usted dar a nuestros fieles su
consejo sobre la conducta a seguir frente a estas misas celebradas bajo las
condiciones del indulto?
Monseñor Lefebvre: Sí,
me he sorprendido al leer, en un folleto de Una
Voce que me dieron en Ottawa, la posición que ellos han
adoptado. Es una posición muy ambigua y no es conforme a la que
defendemos y que los tradicionalistas siempre han defendido. No decimos que
la nueva misa sea herética, ni que sea inválida, pero nos rehusamos
a decir que sea legítima, que sea perfectamente ortodoxa. Si bien
los fieles se preguntan si deben asistir a estas misas que ahora están
autorizadas por los obispos, para nosotros es siempre la misma consigna:
pensamos que no hay que ir a esas misas porque es peligroso afirmar que
la misa nueva es tan válida como la tradicional. Poco a poco estos
sacerdotes que aceptan estas condiciones, tendrán las mismas tendencias que
aquellos que dicen la nueva misa y un día, quizá ellos mismos la dirán y
llevarán a nuestros tradicionalistas a la nueva misa.
Por favor, si les agradecemos, midan
sus palabras y el calibre de sus acusaciones en sus publicaciones…
tratándose de Cuba y su cristiandad tan sufrida como martirial. Puede que sin
quererlo desaten al interno graves consecuencias para nosotros. Cifren su
combate en evangelizar, en salvar las almas, en dar gloria a Dios, no en llevar
vidas ajenas… la difamación y la calumnia, son graves faltas de caridad.
¡Seamos prudentes y consecuentes con la Fe que decimos tener! Lo que están
haciendo no es correcto. Solo les mueve el rencor a la FSSPX. Luego Una Voce
Cuba no es liberal, no juzguen a personas que no conocen, por favor.
Sobre los cuidados que hay que tener con
el régimen cubano: si realmente hubiera peligros graves que temer, Una Voce no
daría nombres de personas y muchos otros datos por medio de internet, como hace
con el sitio Una Voce Informa.
"Una Voce Cuba no es liberal", dice el comunicado. ¿No es liberal? Luego, ¿es anti liberal? Porque o es lo uno o es lo otro: "el que no está conmigo está contra Mí". La negación de su condición de liberales hace patente que en los directores de Una Voce Cuba se da una grave ignorancia acerca del liberalismo. Pero lo que ellos publican es una mezcla de verdades con herejías y errores liberales y de diversas clases, lo cual es típicamente liberal, pues el hombre liberal ha perdido el sentido de la contradicción.
Ellos afirman que “nos mueve el rencor
a la FSSPX”, y en eso juzgan ellos a personas que no conocen, y
juzgan erradamente, como puede esperarse de quienes no saben lo que la palabra
liberalismo significa. En lo que publicamos no hay difamación ni calumnia, sino
una denuncia de hechos no desmentidos que demuestran que la neo-FSSPX se está
convirtiendo en una comunidad Ecclesia Dei más. Los principios que la regían
desgraciadamente están siendo olvidados, y las palabras de su Fundador van
siendo enterradas gradualmente.
Recuerde Una Voce que la Comisión
Ecclesia Dei nació con ocasión de la excomunión a Monseñor Lefebvre, Monseñor
de Castro Mayer y los cuatro obispos. Todos sus miembros le dieron la espalda a
Monseñor Lefebvre para darle la mano al Papa, al concilio liberal y a la nueva
misa, y por más homenajes que le hagan, la realidad es que son cómplices de
aquellos que lo castigaron con una injusta e inválida excomunión. Hasta hoy,
Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer continúan sin ser “rehabilitados”.
Por algo será.
Con el acostumbrado afecto para todos
y la promesa de nuestras oraciones,
Javier Luis Candelario Diéguez.
Javier Luis Candelario Diéguez.
Presidente de Una Voce Cuba.
Yassier J. Masuet Candelario
Secretario de Una Voce Cuba.
Un último comentario: el error de los que
han hecho acuerdos con la Roma modernista, nació de poner como fundamento más
el sentimiento que la Verdad y la Fe. Y esto lo decimos por el sentimentalismo
que se observa en el comunicado de Una Voce.
El católico, cuya razón es iluminada por
la Verdad y la Fe, debe dominar con el espíritu sus sentimientos y sus
pasiones. El discípulo de Cristo debe ser el amo de sí mismo y no esclavo de
“sentimientos”. Por consecuencia, debemos tener el control sobre sentimientos y
pasiones, sobre todo cuando se trata de los obstáculos que estas tendencias
ponen al cumplimiento de la voluntad de Dios en esta terrible crisis de la
Iglesia, como cuando se siente miedo a perder la buena fama por ser calificado
de cismático o de desobediente, etc. De lo que se trata es de seguir a Cristo,
de amar la Verdad. Para eso fuimos creados y a combatir vinimos a la Iglesia
militante. Hay que cumplir el deber sagrado de batallar contra los liberales,
aunque éstos ocupen los más altos cargos en la Iglesia, pues el liberalismo es
lo que está destruyendo a la Iglesia y enviando, por consecuencia, un inmenso
número de almas al infierno. Salus animarum suprema lex. Hay
que rechazar las ilusiones de que es posible mantener la paz con todos. Hay que
tomar la cruz y hay que seguir a Cristo. Hay que comprender que Dios nos exige
enfrentar a los modernistas que usurpan la Jerarquía eclesiástica, y que, por
el contrario, someterse a esos herejes -como pretende Mons. Fellay y sus
acuerdistas- es traicionar a Cristo. El que no entiende esto y sin embargo se
dice “tradicionalista”, en realidad no ha entendido nada; y si está a la cabeza
de alguna organización, es un ciego guía de ciegos.
« La mayor desgracia para un siglo o
un país, es el abandono o la disminución de la verdad. Podemos recuperarnos de
todo lo demás, pero jamás nos recuperamos del sacrificio de
los principios. Los caracteres pueden doblarse en momentos
determinados y la moral pública puede recibir alguna ofensa del vicio o del mal
ejemplo, pero no se pierde nada si las verdaderas doctrinas se sostienen en su
integridad. Con ellas, todo podrá rehacerse tarde o temprano, los hombres y las
instituciones, porque siempre somos capaces de regresar al bien cuando no hemos
abandonado la verdad.
Lo que retiraría hasta la misma esperanza
de salvación, es la deserción de los principios, fuera de los cuales nada hay
sólido ni durable. El más grande
servicio que puede hacer un hombre a sus semejantes en épocas de
desfallecimiento y oscurecimiento, es el de afirmar la verdad sin
temor, aunque no la escuchen; Porque es un surco de luz que se abre a
través de las inteligencias y, si su voz no llega a dominar los ruidos del
momento, por lo menos será recogida en el futuro como la mensajera de la
salvación." (Monseñor Freppel, Panegírico de
San Hilario, 19 de enero de 1873, en Rome et les ralliés, por
Mons. Lefebvre, publicado por los Dominicos de Avrillé).