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miércoles, 15 de julio de 2015

FRANCISCO Y SUS AMISTADES DEL EJÉRCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO






Dos crónicas sobre un encuentro de Francisco en el Paraguay:

Apenas le avisaron que Ana María y Mabel Careaga Ballestrino habían llegado a la Nunciatura, el papa Francisco salió al encuentro de ambas con los brazos abiertos y las abrazó con efusividad, relataron ambas en la mañana de este sábado, tras concluir la audiencia privada que mantuvieron con el Pontífice.

“Fue una reunión muy emotiva, que se prolongó durante casi 20 minutos”, explicó Ana María…

Jorge Bergoglio había entrado a trabajar en su primer empleo a los 17 años de edad, en 1953, en los laboratorios Hickethier Bachman, de Buenos Aires, en una división de la que era jefa la bioquímica Esther, quien vivía en Argentina tras haberse exiliado del Paraguay.

“Ella fue quien me enseñó a pensar”, les dijo Francisco a las dos hijas de su ex jefa.

Durante la reunión privada…recordaron la historia de Esther, quien fue militante del Partido Revolucionario Febrerista, fundadora del Movimiento Femenino del Paraguay, del cual fue su primera secretaria general. “Fue una gran mujer, idealista y luchadora”, la calificó el Papa.

Tras la guerra civil de 1947, Esther tuvo que exiliarse en Argentina, donde se casó con el también dirigente febrerista paraguayo Raimundo Careaga y tuvieron tres hijas: Esther, Ana María y Mabel.

Cuando primero secuestraron a su yerno Carlos y luego a su propia hija, Ana María, en 1977, Esther se involucró en la lucha por los derechos humanos y fue una de las fundadoras de la organización Madres de Plaza de Mayo.
“La mamá de ustedes fue quien me enseñó a pensar”, les dijo a sus dos hijas (Esther, la tercera, vive en Suecia y no pudo venir), rescatando la pluralidad de opiniones que le inculcó la mujer, ya que ella era marxista, mientras Jorge provenía de una familia muy católica y era ya un devoto creyente.


En el encuentro, ellas le entregaron, además de la foto, un poema de Eduardo Galeano sobre las Madres de Plaza de Mayo, un libro que contiene la historia de los paraguayos desaparecidos en Argentina, entre otros obsequios. El Papa les regaló rosarios, que él mismo bendijo en su presencia.

“El Papa recordó nuestra casa en Buenos Aires, recordó con muchas anécdotas lo que fue esa época”, relataron.

“Al despedirnos nos dijo: ‘Ayúdenme para que siga haciendo lío’, refiriéndose a todo lo que está haciendo por motivar a nuestros pueblos a luchar por un mejor destino, especialmente a los jóvenes”, relataron.

Esther, de hecho, formó a todas sus hijas, sin excepción, en y con los valores del marxismo revolucionario. Ellas –las hijas– militaron en el Partido Revolucionario de los Trabajadores, PRT, de orientación marxista y con un brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo, ERP. Ellas, las hijas, tuvieron como parejas comprometidos militantes de izquierda, que después del golpe de Estado argentino de 1976 serían severamente golpeados.


“Las hermanas Careaga llegaron al encuentro con Francisco bastante “emocionadas” por lo que el pontífice había expresado en sus discursos de días atrás. Y se lo confesaron ayer por la mañana, en forma de agradecimiento. “Le dijimos lo importante que había sido para nosotros su perdón en nombre de la Iglesia por las atrocidades cometidas en América latina durante la colonización, un perdón que creemos tiene sus efectos en relación al rol de la jerarquía eclesiástica durante el terrorismo de Estado en Argentina. Y él nos respondió que era un acto de justicia”, resumió Ana María.

Mi mamá dejó huellas en el joven adolescente que Francisco era cuando la conoció y entendemos que esas huellas están presentes en las ideas que planteó durante su visita a Latinoamérica –apuntó Ana María–. Vemos en la denuncia que él realizó sobre el agotamiento del sistema capitalista, de lo peligroso de la concentración monopólica de los medios de comunicación y de la necesidad de un cambio en manos de los desposeídos un hilo conductor con las ideas de mi mamá y de los y las militantes de los ’70.”

Luego del trabajo conjunto en el laboratorio, Esther y Bergoglio siguieron en contacto, incluso durante el terrorismo de Estado…”


No debemos llamarnos a engaño: el “lío” que hace Francisco es contra la Iglesia y también contra la Argentina.

Allá por los años 40 del siglo pasado, el Padre Sepich S.J.,- antes de pasarse al progresismo- enseñaba que había un onceavo mandamiento:

“No ser papanatas”.

No pequemos entonces “mortalmente”.

Notas catapúlticas

1) Sobre Esther Ballestrino de Careaga ver

2) Sobre Ana María Careaga:
“…desde pequeña mamó el espíritu militante de su hogar y en la dictadura participaba de pequeñas reuniones clandestinas de la Juventud Guevarista,mientras toda su familia se refugiaba en casas de amigos para huir de la persecución del régimen”.
Según la Cámara Federal en la causa 13:
Está probado que Ana María Careaga fue privada de su libertad el día 13 de junio de 1977 y que recuperó su libertad el día 30 de septiembre de 1977.
Sorprende el escaso tiempo de su detención, apenas tres meses y medio y que haya sido “fletada” al exterior,primero a México y después a Suecia-
¿Habrá colaborado con los “genocidas” a cambio de información?
A su vuelta del “exilio” fue nombrada Directora Ejecutiva del Instituto “Espacio para la Memoria” cuya “misión y función” es “el resguardo y transmisión de la memoria e historia de los hechos ocurridos durante el Terrorismo de Estado, de los años ´70 e inicios de los ´80 hasta la recuperación del Estado de Derecho, así como los antecedentes, etapas posteriores y consecuencias, con el objeto de promover la profundización del sistema democrático, la consolidación de los derechos humanos y la prevalencia de los valores de la vida, la libertad y la dignidad humana”. http://www.cedom.gov.ar/es/legislacion/normas/leyes/ley961.html
En otros términos, su “misión y función” es la venganza contra quienes derrotaron a la guerrilla marxista-leninista,hoy cautivos en las cárceles kirchneristas, sin que “el misericordioso” Francisco mueva un dedo por ellos.(¡Ya son 303 los muertos!)