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viernes, 12 de septiembre de 2014

DISCUSIONES



"De todos los que me conocen es sabido que tengo las polémicas por peligro­sas y las discusiones públicas por vanas; por esta razón puedo afirmar de mí, sin que afirmándolo haga otra cosa sino dar testimonio a la verdad, que he discutido pocas veces y no he disputado nunca. Soy aficionado, no lo niego, y aun así lo he decla­rado en otra ocasión con estas mismas palabras, a ex­poner sencillamente mis doctrinas; pero, en general, ni busco ni acepto la discusión, persuadido como estoy a que degenera fácilmente en disputa, la cual acaba siempre por resfriar la caridad, por encender las pasiones y por inducir a los contendientes a faltar a tres grandes respetos: al que el hombre debe al hombre, al que debe a la verdad y al que se debe a sí propio. Las palabras son a manera de semillas; yo se las doy a los vientos y dejo al cuidado de Dios que las mande caer, según sea su voluntad, sobre rocas estériles o sobre tierras fecundas. No siendo mi ánimo disputar ni discutir, lo único que me propongo al di­rigir a usted esta carta es deshacer brevemente algunos errores de apreciación en que, contra su voluntad, ha incurrido M. Alberto de Broglie en el brillante artículo que consagra, en parte, a la exposición de mis doctrinas".


Juan Donoso Cortés