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domingo, 21 de julio de 2013

EN TIEMPOS DE REVOLUCIÓN, ¿A QUÉ AUTORIDAD SEGUIR?


“Si no se puede consultar a la Iglesia o a su primer pastor, a quien la infalibilidad le ha sido prometida, no debemos seguir ciegamente a ninguna autoridad particular, porque no hay nadie que no pueda ser arrastrado por el error y arrastrarnos a nosotros con ella en el error. Es menos a la autoridad personal que a la autoridad de las razones que se alegan, a quien debemos seguir, hay que usar el discernimiento como lo dijo el Apóstol: “rationabile sit obsequium vestrum”; finalmente, hay que tener más consideración al número de pruebas y razones que al número de las autoridades particulares. Porque en tiempos problemáticos, cuando se persigue a la Verdad, ordinariamente sucede que la mayoría se incline del lado que favorece su debilidad, siendo muchos menos los que lo hacen conforme a la Verdad”.

R. P. de Clorivière