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viernes, 8 de mayo de 2020

EL CASTIGO MÁS TERRIBLE QUE DIOS ENVÍA AL MUNDO






“La prueba más evidente de la cólera de Dios, y el castigo más terrible que Él puede enviar al mundo, se manifiesta cuando permite que Su pueblo caiga en las manos de padres que son más de título que de hecho, padres que practican la crueldad de lobos en vez de la caridad y del afecto de pastores dedicados… “Cuando Dios permite estas cosas, eso es una prueba muy clara de cómo está muy airado con Su pueblo, y deja caer sobre él Su cólera más temible. Es por eso que clama sin cesar a los cristianos: “Convertíos a mí, oh hijos rebeldes…Y os daré pastores según mi corazón” (Jer. 3:14-15). Así, las infidelidades en las vidas de los sacerdotes constituyen un flagelo que cae sobre las personas como consecuencia del pecado”

San Juan Eudes, The Priest: His Dignity and Obligations, Kenedy and Sons, Nueva York, 1947, reimpreso por Immaculate Heart Publications, Buffalo, NY, págs. 9-10.


“San Juan Eudes explica que el castigo más terrible que Dios puede enviar a Su pueblo es darle sacerdotes malos (que obviamente incluye malos Obispos y Cardenales y hasta podría incluir al Papa). … “[Hoy] tenemos la infiltración de todos tipos de gente corrupta dentro del sacerdocio. Es obvio que Dios está muy enfadado con Su pueblo a causa de todos los malos sacerdotes que ahora vemos en la Iglesia, sobre todo por los escándalos en los que se ven implicados… Pero hay algo todavía peor que esos escándalos de sacerdotes y obispos corruptos y perversos. Peor aún es la corrupción de nuestra Fe católica por los llamados ‘defensores’ de la Fe. “Aquellos que pretenden que el ‘magisterio vivo’ tome precedencia sobre las definiciones dogmáticas, inmutables e infalibles, están conduciendo incontables almas al infierno. La perversión de los sacerdotes, Obispos y Cardenales que dicen que no es necesaria la conversión de los incrédulos a la Fe católica es una mayor perversión que la pedofilia – siendo la pedofilia una perversión abominable. Esta herejía – aunque fuese promovida por los Cardenales gozando del apoyo implícito o explícito del Papa – no cambiaría en nada la perversidad de tal enseñanza. “Aquellos que defienden tal enseñanza del ‘Magisterio vivo’ o han perdido su fe o han sido ignorantes de ella por completo, toda su vida. Pero su ignorancia en este asunto no necesariamente les perdona del pecado grave”.

Padre Nicholas Gruner “Truth Does Not Change: If We Lose Dogma, We Lose Our Soul”, Fatima News and Views, el 30 de enero de 2014, pág. 4;