Páginas

lunes, 20 de marzo de 2017

BOLETÍN DEL SEMINARIO N° 5 (febrero - marzo 2017): PALABRAS DE MONS. FAURE



Puede leerse el resto del boletín en francés acá.

  



Estimados amigos y benefactores,

La herejía, por mucho tiempo extendida e infiltrada en la Iglesia por los enemigos de la Verdad, se ha apoderado del espíritu de las más altas autoridades de la Jerarquía eclesiástica. Ésta persigue a los defensores de la Fe: ella se vuelve todopoderosa y tiránica. La herejía reina en todas partes y sobre todo en Roma y este es el momento que escogió el superior de la FSSPX para buscar someterse al Papa Francisco.

Antes que la Iglesia naufrague completamente, cuatro cardenales y algunos otros, obispos y sacerdotes, se atreven finalmente a oponerse públicamente al Papa Francisco. Ante esta obstinación aparente de la Iglesia a destruirse a sí misma, Paulo VI confesó por su parte su “autodestrucción”, no “después del concilio”, sino en realidad a causa del concilio, pero por otro lado no quiso admitir que tenía, como Papa, la mayor responsabilidad en esta autodestrucción.

San Basilio escribió: “La Iglesia tiene una fuerte tendencia a destruirse. El Señor ¿ha abandonado entonces a la Iglesia? La última hora ha llegado, y la última destrucción llega a su término, mientras que el hombre de pecado, el hijo de perdición (el Anticristo), el Adversario se eleva contra todo lo que es Dios y sagrado”. Estas palabras fueron escritas hace ¡1600 años! San Basilio no cayó por ello en el milenarismo…

Él escribía eso a San Atanasio “el inmortal” -ese es el significado de su nombre-, el obispo excomulgado bajo la presión de los herejes por el Papa Liberio, a causa de su fidelidad a la Tradición, pero canonizado posteriormente.

Por su parte San Atanasio escribió esto: “No os resignéis a tan grandes crímenes, no aceptéis que la Iglesia se vuelva la presa de los herejes, de otro modo he aquí que, con rapidez, la Fe de la Iglesia y sus leyes colapsarán. Debéis arder de la mayor indignación contra estos malhechores. El Orden eclesiástico y la Fe de la Iglesia se derrumban ante nuestros ojos. Nada semejante ha sido emprendido jamás contra la Fe de la Iglesia desde el día en que NSJC dio a sus discípulos la orden de convertir al mundo entero. Enseñad a TODOS los pueblos y bautizadlos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”.

Nada semejante ha sido emprendido jamás contra la Iglesia… Sólo el que permanezca fiel hasta el fin se salvará. Valor entonces, estimados fieles y que la Santísima Virgen María nos conserve fuertes ante todo y contra todo. Los seminaristas rezan por ustedes.

Mons. Jean Michel Faure