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miércoles, 29 de junio de 2016

EL BOMBARDERO FRANCISCO




Al día siguiente de la derrota futbolística del seleccionado argentino, por la “Copa América” del Centenario, jugada “casualmente” en “América” (o sea, Yanquilandia), se reportó una amenaza de bomba recibida en la sede de la AFA (o Asociación del Fútbol Argentino, hoy acéfala). Desde luego que los que ponen bombas nunca son tan educados para avisar por teléfono, por lo que no pasó la amenaza de simple desagote nervioso de algún hincha furioso y ya superado por tanto fracaso futbolero.

Pero de lo que no dieron cuenta los medios masivos de desinformación, es de la serie de bombas que sí fueron lanzadas y sin ningún telefoneo previo por otro argentino tristemente famoso. Estas bombas que no consisten en explosiones materiales sino en destrucción espiritual masiva fueron arrojadas por Francisco desde un avión, a su regreso de Armenia.  

Ya es habitual que aproveche las alturas para lanzar desde un avión sus afirmaciones más escandalosas, heréticas, confusas o provocativas, en medio de bromas y chascarrillos. Esta vez Bergoglio subió su apuesta. Primero exculpó al hereje Lutero, que parece le dio una medicina a la Iglesia, que después se echó a perder:

“Las intenciones de Martín Lutero no eran equivocadas, era un reformador. Quizá algunos métodos no eran los correctos, pero en aquel tiempo, si leemos la historia de “Pastor”, un alemán luterano que después se convirtió cuando vio la realidad, se ha hecho católico, en aquel tiempo. La Iglesia no era realmente un modelo que imitar. Había corrupción en la Iglesia, había mundanidad, obsesión por el dinero, el poder. Y por eso él protestó. Era inteligente, dio un paso adelante, justificando por qué hacía eso. Y hoy luteranos y católicos, protestantes todos, estamos de acuerdo sobre la Doctrina de la justificación. Sobre este punto tan importante él no estaba equivocado. El dio una medicina a la Iglesia, pero después, esa medicina, le ha consolidado en un estado, en un estado de cosas, en una disciplina, en un modo de creer, de hacer, litúrgico, y luego no estaba solo, estaba Siglio, Calvino, cada uno distinto del otro y detrás de ellos, ¿quiénes estaban? Los príncipes. «Cuius regio, iuos religio». Debemos meternos en la historia de aquel tiempo, no es una historia fácil de comprender”.

Francisco hablando de Lutero parece por momentos Mons. Fellay hablando de Francisco. El Superior de la Neo-Fraternidad, queriendo a toda costa disculpar a Francisco, podría decir: “Las intenciones de Francisco no son equivocadas, es un pastor”, soslayando por completo el asunto doctrinal. Oh, la doctrina siempre es un tema menor, del que es mejor no hablar porque pueden surgir desacuerdos y desencuentros…

Y luego Francisco volvió a uno de sus temas de agenda: los sodomitas. Primero, en otro avión, había dicho Francisco que a los “gays” no había que juzgarlos. Ahora dice que hay que pedirles perdón. Quizás en el próximo avión afirme que hay que abrazarlos cariñosamente, y más adelante que…Bueno, Ud. ya sabe.

"Si el problema es una persona que tiene esa condición (homosexual), que tiene buena voluntad y que busca a Dios, ¿quiénes somos nosotros para juzgar? Debemos acompañar bien… (...) Después, hay tradiciones en algunos países, en algunas culturas, que tienen una mentalidad diversa con respecto a este problema. Yo creo que la Iglesia no sólo debe pedir disculpas (...) no sólo debe pedir disculpas a esta persona que es gay a la que ha ofendido, sino también pedir disculpas a los pobres también, a las mujeres explotadas, a los niños explotados en el trabajo. Debe pedir disculpas por haber bendecido tantas armas". 

La entrevista completa a Francisco puede leerla acá


Que San Pedro y San Pablo rueguen al Señor para que rescate pronto a su Iglesia de los anticristos que hacen todo para destruirla desde adentro, simulando o creyendo amarla.