Páginas

lunes, 13 de julio de 2015

“NO FUE UNA OFENSA”




El destructor Francisco, enemigo número 1 de la fe católica, declaró no sentirse ofendido por haber recibido de parte de Evo Morales el blasfemo “crucifijo” hecho con el símbolo del comunismo, el cual es intrínsecamente perverso, ateo, anticristiano y asesino. Francisco denomina “arte de protesta” lo que no es otra cosa que arte blasfemo, anticatólico, diabólico y horrendo. Para peor menciona con estima a otro artista mediocre y ferozmente anticatólico, sin nombrarlo: León Ferrari. Una verdadera basura humana que vivía para atacar a Dios y a los cristianos con su “arte” blasfemo e inmoral. Pero es lógico que Francisco no se ofenda por estas cosas, pues él no es católico, o no entiende lo que es serlo, o cree que “eso” es ser católico, o es un oculto masón. Cualquiera de estas cosas, pero claramente es un hereje modernista que parece burlarse de las cien millones de víctimas del comunismo. Eso sí: le parece ofensivo, y se muestra conmocionado y compungido al referirse al “holocausto” judío, cuando alguien lo cuestiona; se siente “escandalizado” por la división entre cristianos –que produjeron los propios herejes protestantes que se salieron de la Iglesia-. Ah, esos temas son intocables, son preocupantes, con eso no se embroma, allí no vale ningún “arte de protesta”. Lo demás se tolera y se acepta, pues a él no lo ofende.

Ah, de este hombre se empeña Mons. Fellay en esperar –y buscar- le otorgue la “estampilla” que certifique que la FSSPX es católica.  

Época de apóstatas, falsarios y traidores.

Mejor hagamos penitencia, pidamos paciencia y a seguir resistiendo. Huyamos de los que nos pueden hacer perder o disminuir la fe, como enseñó Mons. Lefebvre. Con esta gente: nada.





De  la entrevista dada por Francisco en el avión de regreso de Paraguay:

¿Qué sintió cuando el presidente Morales le regaló el Crucifijo con la hoz y el martillo? ¿Y dónde quedó?

“Soy curioso. No conocía esto ni sabía que el padre Espinal era escultor y poeta también. Lo he sabido estos días. Lo he visto y para mí ha sido una sorpresa. Se puede calificar como el género del arte de protesta. Por ejemplo, en Buenos Aires hace algunos años hubo una exposición de un escultor bueno, creativo, argentino. Era arte de protesta. Recuerdo uno que era un Cristo crucificado en un bombardero que iba hacia abajo. El cristianismo, pero con una crítica, por haberse aliado con el imperialismo que bombardeaba. Primero, no sabía. Segundo, yo lo calificaría como arte de protesta, que en algunos casos puede ser ofensivo. En algunos casos. Tercero: en este caso, Espinal, asesinado en los años 80… La teología de liberación… entonces, tantas ramas diversas: una de ellas con análisis marxista de la realidad. Espinal pertenecía esta. Eso lo sabía. Yo era rector de la facultad de teología y se hablaba tanto de las distintas ramas y de quién era parte. El mismo año, Arrupe escribió una carta a los jesuitas pidiendo parar el análisis marxista de la realidad, y cuatro años más tarde, en 1984, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó un primer volumen sobre la teología de la liberación, que critica eso, y luego un segundo, que abre perspectivas más cristianas. Espinal era entusiasta de este análisis de la realidad marxista, utilizando la teología para esto. Y nació esta obra. También los poemas de Espinal son de este género de protesta. Era su vida, su pensamiento hombre especial, con tanta genialidad humana. Luchaba con buena fe. Haciendo hermenéutica de este género, entiendo esa obra. Para mí no ha sido una ofensa. Se lo digo a ustedes para que no haya opiniones equivocadas. El presidente Morales ha querido darme dos condecoraciones: la más importante de Bolivia y la orden del padre Espinal. Yo no acepto condecoraciones. Él lo ha hecho con tanta voluntad, con buena voluntad. Para darme gusto. He pensado que viene del pueblo de Bolivia. Recé sobre esto. Si iba a Roma a los museos… Pensé en dejarlo a la Virgen de la Copacabana. Irán al Santuario. En cambio a Cristo lo llevo conmigo.


ANEXO: EL DUEÑO DEL CRUCIFIJO COMUNISTA

Imágenes de CATAPULTA