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domingo, 19 de julio de 2015

LA GRAN BLASFEMIA



Momento en que el blasfemo Francisco ofende a la Sma. Virgen, colocando a la imagen de la Virgen de Copacabana las condecoraciones recibidas (con el símbolo comunista) gustosamente por parte del marxista Evo Morales.








Oración de Francisco al hacer esta entrega (el texto entre paréntesis es nuestro):

“El Señor Presidente de la Nación en un gesto de calidez ha tenido la delicadeza (sic) de ofrecerme dos condecoraciones en nombre del pueblo boliviano. Agradezco el cariño del pueblo boliviano y agradezco esta fineza (sic), esta delicadeza (sic) del Señor Presidente y quisiera dejar estas dos condecoraciones a la Patrona de Bolivia, a la Madre de esta noble Nación para que Ella se acuerde siempre de su pueblo y también desde Bolivia, desde su Santuario, donde quisiera que estuvieran, se acuerde del Sucesor de Pedro y de toda la Iglesia, y desde Bolivia la cuide.

Madre del Salvador y Madre nuestra, tu, Reina de Bolivia, desde la altura de tu Santuario en Copacabana, atiendes a las súplicas y a las necesidades de tus hijos, especialmente de los más pobres y abandonados, y los proteges.

Recibe como obsequio del corazón de Bolivia y de mi afecto filial los símbolos del cariño (¡sic! La hoz y el martillo son un símbolo de odio) y de la cercanía que –en nombre del Pueblo boliviano– me ha entregado con afecto cordial (sic)  y generoso el Señor Presidente Evo Morales Ayma, en ocasión de este Viaje Apostólico, que he confiado a tu solicita intercesión.

Te ruego que estos reconocimientos, que dejo aquí en Bolivia a tus pies, y que recuerdan la nobleza del vuelo del Condor en los cielos de los Andes y el conmemorado sacrificio (¡sic! Fue un marxista que alentó la guerrilla: “Quien ama el peligro, perecerá en él”) del Padre Luis Espinal, S.I., sean emblemas del amor perenne y de la perseverante gratitud del Pueblo boliviano a tu solicita y fuerte ternura (¡una burla! ¿Cómo se relacionan el odio comunista y ateo con “solicita y fuerte ternura” de la Virgen?).


En este momento pongo en tu corazón mis oraciones por todas las peticiones de tus hijos, que he recibido en estos días (¡renuncia! ¡hazte “papa emérito”! ¡vuélvete al lugar de donde saliste! ¡conviértete!): te suplico que les escuches; concede a ellos tu aliento y tu protección, y manifiesta a toda Bolivia tu ternura de mujer y Madre de Dios, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.