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domingo, 6 de julio de 2014

EL CASO ANGELELLI: OTRO "GESTO" DE FRANCISCO FAVORABLE A LA REVOLUCIÓN





Gracias a Francisco la iglesia conciliar en su versión más notoriamente marxista da un nuevo paso en el continente donde en su momento plantó la bandera de la Teología de la Liberación. Así el siempre ubicuo Bergoglio (en su estilo pragmático marxi-peronista) da el envión para incentivar el avance de la subversión de los “oprimidos” que ahora –en consonancia con los gobiernos progresistas de la región, servidores de la usura internacional- siguen su tarea de destrucción y venganza contra los militares y la Iglesia (en su versión “conservadora”), mientras se busca “canonizar” a delincuentes agentes del marxismo como fue el obispo Angelelli. Mientras tanto, el buen Francisco se codea con sus amigos poderosos del mundo, como el sionismo internacional, con quienes reza “por la paz”. Todo un programa de gobierno que no registra antecedentes y parece sólo será detenido –y desde luego lo será- por una intervención de la divina Providencia, que pide de nosotros resistir firmes en la fe  y sin vacilaciones a esta inicua obra de las tinieblas.
Se ofrecen primero algunas noticias de la prensa liberal y luego algunas verdades sobre el tema tratado.




Condenan a Menéndez y Estrella por el homicidio del obispo Angelelli

Por | Mariano De Vedia | LA NACION
La Justicia de La Rioja determinó ayer que el asesinato del obispo Enrique Angelelli, durante la dictadura militar, fue un delito de lesa humanidad, y declaró como autores mediatos a los represores Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella. Ambos fueron condenados a prisión perpetua y deberán cumplir la pena en una cárcel común.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral Federal de La Rioja, en medio de una fuerte expectativa que reunió a organismos de derechos humanos, dirigentes políticos y a la Iglesia, en una causa que contó con documentos aportados por el papa Francisco. El propio obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo, asistió a la audiencia final, tras revalorizar la acción de la Justicia y llamar a "no cultivar odios y rencores".
Angelelli murió el 4 de agosto de 1976, cuando la camioneta Fiat 125 Multicarga que él manejaba tuvo un confuso accidente sobre la ruta 38, en Punta de los Llanos, cuando regresaba desde Chamical. Iba acompañado por el sacerdote Arturo Pinto, que sobrevivió. El obispo venía investigando los asesinatos de los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias, ocurridos dos semanas antes.
Tras la muerte de Angelelli se abrió una causa judicial, pero fue rápidamente archivada. La Iglesia no alentó en su momento la investigación, lo que derivó en fuertes acusaciones y reproches a la jerarquía eclesiástica, a la que se le imputaba desde falta de interés por conocer la verdad hasta una virtual complicidad en el encubrimiento. A pesar de informes enviados al Vaticano, la Iglesia siguió atribuyendo durante muchos años la muerte de Angelelli a un accidente.
Restablecida la democracia, en 1986 se cambió la carátula y se la encuadró bajo la figura de "homicidio calificado". Sin embargo, la investigación se frenó luego de las leyes de punto final y obediencia debida. Anuladas ambas normas, durante el gobierno de Néstor Kirchner, la causa se reabrió en 2006 y avanzó en los últimos años.

HOMICIDIO CALIFICADO


El presidente del tribunal, José Camilo Quiroga Uriburu, y los jueces Carlos Julio Lascano y Juan Carlos Reynaga, consideraron acreditado, por unanimidad, el homicidio calificado del obispo, y afirmaron que su muerte "fue consecuencia de una acción premeditada, provocada y ejecutada en el marco del terrorismo de Estado".
Tras analizar el pedido del fiscal general, Horacio Salman, que había pedido la máxima pena para los represores, los magistrados dijeron que constituyó "un delito de lesa humanidad, imprescriptible e inamistiable".
Además del ex general Menéndez y el ex comodoro Estrella, que ya habían recibido hacía dos años la condena de prisión perpetua por los asesinatos de Murias y Longueville, en la causa estaban implicados el ex dictador Jorge Rafael Videla y su ministro del Interior, Albano Harguindeguy, fallecidos en mayo de 2013 y octubre de 2012, respectivamente.
El tribunal, que presentará los fundamentos de la sentencia el 12 de septiembre próximo, revocó la modalidad de prisión domiciliaria que venían cumpliendo Menéndez y Estrella, y ordenó que fueran alojados en el penal penitenciario de Bouwer, en la provincia de Córdoba. El traslado, sin embargo, se concretará una vez que ambos sean sometidos a estudios médicos.
Mientras Estrella estuvo presente en la sala de audiencias, Menéndez presentó su alegato y siguió la lectura de la sentencia por videoconferencia, desde la Cámara Federal de Córdoba.
Además del obispo Colombo, que la noche anterior ofició una misa en la catedral y encabezó una marcha de antorchas por el centro de la ciudad, asistieron a la audiencia los vicegobernadores de La Rioja, Sergio Casas, y de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresnedas, entre otros.
El represor Menéndez, que el mes pasado cumplió 87 años, recibió la octava cadena perpetua en sucesivos juicios realizados luego de la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final. Fue condenado por distintas causas penales investigadas por tribunales de Córdoba, Tucumán, Salta y La Rioja. Tiene pendiente, incluso, otro juicio oral que se celebrará a fin de año en la capital riojana.



 El Papa entregó pruebas clave para el juicio por el crimen de Angelelli



Son una carta y papeles en los que el obispo riojano denunciaba violaciones a los derechos humanos. En 2006, en una misa por los 30 años de su muerte, el entonces cardenal Bergoglio dijo que fue “mártir”.

Sergio Rubin

El papel que jugó Jorge Bergoglio tras el asesinato del obispo
Angelelli desde que, durante la dictadura era superior de los jesuitas, pasando por su condición de presidente del Episcopado, hasta su elección como Papa, echa por tierra –al menos en este caso– las acusaciones de complicidad con la dictadura y manifiesta su compromiso con la verdad y la justicia.

En ocasión de los 25 años del asesinato de Angelelli, el entonces
obispo de Bariloche, Fernando Maletti, se encontró en el micro que lo llevaba a La Rioja con un sacerdote que le contó que, siendo seminarista de La Rioja, vivió tras la muerte de Angelelli con otros dos compañeros en el colegio Máximo de San Miguel, bajo la protección de Bergoglio.

Y que vieron que otros también estaban allí siendo protegidos.

En 2006, siendo presidente del Episcopado, Bergoglio impulsó la
creación de una comisión para que se ocupara de apoyar con testimonios y datos que pudiera recabar de los archivos eclesiásticos la causa judicial por la muerte del obispo Angelelli, que había impulsado el obispado de La Rioja. Aquella comisión fue encabezada por el arzobispo Carmelo Giaquinta, e integrada por el obispo riojano Roberto Rodríguez y el padre Nelson Dellaferrera.

Ese año, Bergoglio participó en La Rioja de la ceremonia por el 30
aniversario del asesinato. Y allí pronunció las palabras más fuertes que haya formulado un presidente del Episcopado sobre el hecho. “(Angelelli) removió piedras que cayeron sobre él por proclamar el Evangelio, y se empapó de su propia sangre”.

Si bien no calificó abiertamente el caso como “asesinato”,
consideró a Angelelli “un mártir”. “Sangre de mártir, semilla de la Iglesia”,
dijo.

Convertido en el Papa Francisco, Bergoglio remitió días pasados al
obispado de La Rioja copias de dos escritos de Angelelli que están en los
archivos vaticanos para aportar a la causa. Se trata de una carta que le envió
pocos días antes de su asesinato al Nuncio Apostólico, monseñor Pío Laghi, en la que le narraba el difícil momento que estaba pasando la Iglesia riojana y le decía que estaba amenazado.

La otra copia es de un informe que Angelelli había hecho sobre los
asesinatos de los sacerdotes de su diócesis Carlos de Dios Murias y Gabriel
Longeville.

Aquel informe era el que Angelelli llevaba en el coche en el
momento de su asesinato, cuando volvía de una misa de homenaje a esos curas. Y que se dice que apareció luego en el escritorio del entonces ministro del Interior, Albano Harguindeguy. Todo lo cual prueba que Angelelli estaba “sentenciado” a muerte.



Estudian abrir proceso para canonizarlo por mártir


El obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo, dijo a Valores Religiosos que “es posible” y precisó que lo harán tras cumplimentar pasos preliminares que pide el ordenamiento canónico.

El obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo, dijo este sábado que tras cumplimentarse algunos pasos preliminares que pide el ordenamiento canónico se abrirá el proceso para canonizar a monseñor Angelelli por martirio. 

El prelado se lo confirmó a Valores Religiosos. "Es posible", subrayó.

En marzo, el cardenal argentino Leonardo Sandri adelantaba que esa también era la intención del Papa, al reivindicar públicamente el "martirio" de tres obispos que lucharon por las causas populares en América latina, entre ellos Angelleli.

La impresentable presidente de Argentina Cristina Kirchner, supermillonaria admiradora del obispo marxista Angelelli.


No sorprendió que el purpurado citara una homilía que Jorge Bergoglio hizo en 2006 en la ermita de Punta de los Llanos, donde el prelado fue hallado sin vida: "Angelelli fue testigo de la fe, derramando su sangre y si alguien se puso contento, creyó que era su triunfo, en realidad fue la derrota de los adversarios".

En sintonía con aquella prédica y tras conocerse la sentencia, el obispo Colombo pidió "no ansiar venganza, ni cultivar odio o rencor" sino "asumir enteramente" las enseñanzas de monseñor Enrique Angelelli. "Lamentablemente, 38 años es mucho tiempo. Pero siempre es mejor conocer la verdad que anhelarla para siempre", sostuvo.


 LA VERDAD


domingo, 13 de abril de 2008
Rompiendo viejos tópicos

LA MENTIRA DEL ASESINATO DE ANGELELLI


“Terminemos con la hipocresía. Angelelli no murió en un accidente. Lo mataron por decir la verdad”
(Néstor Kirchner, La Rioja, 4 de agosto)

LOS HECHOS Y SU CARÁTULA

El día 4 de agosto de 1976, a la altura del Km 1.058 de la Ruta Nacional 38, en cercanías de la localidad de Punta de los Llanos, en la Provincia de La Rioja, como consecuencia del vuelco de la camioneta marca Fiat 125, tipo multicarga, chapa patente F 007968, propiedad del Obispado de La Rioja, fallece Monseñor Enrique Angel Angelelli y se lesiona el Vicario-cura Arturo Aldo Pinto.

Socorrido el supérstite y apersonado un contingente policial provincial de inmediato, se instruye el sumario Nº 5090-6 que determina que lo ocurrido fue un accidente. A fojas 21 y siguientes de dicho sumario, se incluye la pericia mecánica a cargo del Perito Mecánico Ramón Antonio Soria, quien claramente señala el carácter accidental de lo ocurrido.

Con fecha 4 de agosto de 1976, el médico forense Dr. Enzo Herrera Páez eleva el informe de las lesiones que presenta el cuerpo del occiso. Las conclusiones sumariales solamente se refieren a un accidente que tiene como hipótesis un hecho fortuito o alguna imprudencia por parte del conductor. El Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional Nº 1, a cargo del Dr. Rodolfo Nicolás Vigo, Secretaría del Dr. Elmer Raúl de la Fuente, caratuló esta causa A-2516 como “Angelelli, Monseñor Enrique Ángel s/fallecimiento”, con lo que demuestra la ausencia total de sospechas sobre otro tipo de causal del deceso. Este encuadramiento no es objetado en ningún momento por la Fiscal interviniente, Dra. Guzmán Loza, Agente Fiscal de los Ministerios en Turno.

Crónica del accidente en la prensa de la época.

A efectos de determinar la mecánica y las causas del accidente en forma imparcial e independiente, se recurrió a un experto en accidentes viales, quien luego de un pormenorizado y profundo análisis de todos los antecedentes y circunstancias existentes concluyó que:

1) No existen acciones de agentes externos en la producción del choque. El 5 de agosto de 1976 el diario “El Independiente” de La Rioja, periódico que se caracterizaba por el apoyo brindado a la gestión de Angelelli, y su oposición al gobierno del Proceso, en su edición N° 6553 informa: “Falleció en un accidente Monseñor Enrique Angelelli”. Todos los comentarios y las versiones de este medio ratificaban la hipótesis del accidente, incluyendo la narración de un gomero de la Ciudad de Chamical que le habría advertido al Padre Pinto que los neumáticos de la camioneta estaban en pésimo estado y que no viajase de ese modo.

2) En forma extraoficial, también se comentó que de la observación de los distintos rastros del accidente los investigadores habrían llegado a la conclusión que el vehículo era conducido por el Padre Pinto, pero para no tener que iniciarle proceso por presunto “homicidio culposo”, dado su estado de salud, no determinó quién conducía la camioneta, dejando la duda sobre quién manejaba en el momento del accidente. Jamás fue claro el testimonio del Padre Arturo Pinto, sus incoherencias las justificó en la pérdida de la memoria y el shock causado por el accidente. Luego, su conducta posterior derivó en el alejamiento de la función sacerdotal, no sabiéndose a ciencia cierta si todavía ejerce o no como sacerdote. Los inventores de la fabulación martirial de Monseñor Angellelli siempre han tratado de colocarlo en un plano de hermetismo y evitan sacarlo a la palestra en todas las oportunidades.

LOS ARTÍFICES DEL FRAUDE

El 4 de agosto de 1983 se lleva a cabo en la ciudad de Neuquén un homenaje a Angelelli organizado por el Obispo local, Mariano Jaime de Nevares. Tiene a su izquierda a Miguel Hesayne, al fraile asaltante de regimientos Antonio Puigjané (todavía no había consumado su sangriento delito de La Tablada) y a un insólito Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. Fue allí que el violento Puigjané lanzó por primera vez, oficiosamente, la mentira del asesinato de Angelelli. La banda de De Nevares consiguió incluso un efímero triunfo, que la justicia de Neuquén iniciara la investigación de la muerte de Angelelli; y así, sobre la base de lo denunciado por Puigjané, el 5 de agosto de 1983, se inicia en Neuquén por parte de la Defensoría del Tribunal Superior de Justicia, el sumario (Expte 22.139/83), caratulado “Acuerdo Extraordinario N° 1992”.

Como no podía ser de otra manera, el Tribunal Superior de Justicia, se declara incompetente por razones de jurisdicción, y remite lo actuado el mismo el 5 de agosto, al Superior Tribunal de Justicia de La Rioja. El 19 de julio de 1986 se inicia en el Juzgado Criminal y Correccional de Primera Instancia N° 1 de La Rioja, a cargo del Dr. Aldo Fermín Morales el Expediente 23.350/86, caratulado “N.N., Homicidio Calificado y Tentativa de Homicidio Calificado”, donde se toma declaración a falsos testigos como posteriormente se demuestra, en la Cámara Federal de Córdoba, que imputaron en sus declaraciones a personal militar, objetivo final y cantado de la maniobra. El “juez” Morales decide que Angelelli fue víctima de un homicidio premeditado y eleva la causa.

LA VALIENTE ACTITUD DE MONSEÑOR WITTE

Ante el curso que tomaba esta maniobra judicial fraudulenta, Monseñor Bernardo Witte, Obispo de La Rioja, hizo importantes declaraciones en 1988, ya en plena época de cacería alfonsinista contra las Fuerzas Armadas. El 29 de julio de 1988, el diario “La Prensa”, publica su declaración, en la que afirma, en referencia al dictamen elaborado en 1986 por el Juez de La Rioja: “Nos sorprendimos de que la misteriosa muerte de Monseñor Angelelli, haya sido caratulada de asesinato sin que se tengan las pruebas suficientes”. “En la causa se incluyó a militares sin suficientes pruebas, y luego éstos recibieron los beneficios de las leyes de punto final y obediencia debida, sin que pudieran defenderse”. No contento con estas declaraciones en defensa de la verdad, el Obispo realizó un hecho de inestimable valor procesal: el 27 de septiembre de 1988, ante la negativa del Juez Morales de tomarle declaración testimonial, el único testigo presencial del accidente que sufrió el Obispo se presenta por tercera vez en el Obispado de La Rioja y relata con lujo de detalles como vio lo ocurrido, en razón de encontrarse encaramado en un poste de la línea de alta tensión que une la localidad de Patquía con Chamical, efectuando la reparación de la misma.

“Manifiesta que aproximadamente en el Km. 1057 de la Ruta Nac. N° 38, la camioneta se desvía de la ruta hacia la derecha sin disminuir la velocidad recorriendo mas de cien metros con las dos ruedas derechas sobre la banquina, alejándose del centro de la ruta, hasta que en determinado momento el conductor en una brusca maniobra, como si se despertara, trata de volver al centro de la ruta, oportunidad que escucha el reventón de la cubierta, ve un giro hacia la izquierda, apertura de la puerta derecha, expulsión de un cuerpo vestido de negro, y posterior vuelco en dirección a la banquina opuesta, donde el vehículo queda de costado en dirección opuesta a la que venía”. “Que la persona que acompaña al conductor es la que queda tirada en el suelo. El que conducía permanece en el vehículo hasta que el mismo termina su recorrido”. “Que en el momento del accidente no se encontraba ningún otro vehículo sobre la ruta, ni tampoco circulando por la misma”. “Que en agosto de 1986 en el Obispado y por indicación del Sr. Obispo ya relató lo mismo al Juez Morales y quedó a la espera de ser citado al Juzgado para ratificar lo expresado, lo que nunca ocurrió”. “Que posteriormente a la entrevista recibió ofertas de dinero para no decir lo que sabía y amenazas si llegaba a hablar”. “Que el 18 de agosto recibió la última llamada en que le ofrecen 50.000 dólares”. “Que la presente declaración la realiza por entera voluntad y en el temor de que se cometa un atentado para evitar que pueda declarar ante el Juez que instruye la causa”.

Monseñor Bernardo Witte certifica al pie que lo expresado ha sido firmado en su presencia con total voluntad del declarante. Procediéndose posteriormente a depositar lo relatado en una Escribanía en hoja de actuación notarial N° 0.266.666, para resguardo de la persona, en calidad de depósito con instrucción de que sea entregado el sobre con membrete del Obispado de La Rioja, que contiene lo declarado, debidamente refrendado a la autoridad competente en caso de muerte, incapacidad o desaparición del exponente.

LA CÁMARA FEDERAL DE CÓRDOBA DESBARATA LA IMPOSTURA

Era muy grosero el fallo de Morales como para subsistir, tanto como las mentiras de los profetas del odio. Así que recibidas sus actuaciones por la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, ésta se aboca con total responsabilidad y dedicación a investigar si el Obispo de La Rioja, murió como consecuencia de un accidente automovilístico, o si fue víctima de un atentado criminal, puntualizando que los pasos dados en procura de averiguar la verdad del hecho, se realizan en base a tesis, a las informaciones recabadas y a los antecedentes en su poder.

El 14 de marzo de 1989, el Fiscal Federal Luis Roberto Rueda, al contestar vista de la causa a la Cámara Federal de Córdoba, en un pormenorizado informe refiriéndose a la resolución del Juez Riojano, expresa: “Por las razones precedentes, considera este ministerio que no es correcta la declaración judicial relacionada en tanto afirma que la muerte del Obispo fue a causa de un homicidio, pues resulta débil la objetividad probatoria en que se sustenta el razonamiento”.

El 20 de abril de 1990 la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba en su resolución expresa: “La Corte Suprema de Justicia de la Nación atribuyó a esta Cámara Federal la responsabilidad jurídica de conocer e investigar la verdad respecto del hecho que costara la vida de Monseñor Enrique Angelelli. A tales fines se practicaron numerosas medidas tendientes a esclarecer su muerte, algunas de ellas totalmente nuevas, producto de la investigación realizada por el Tribunal (…) No obstante lo expuesto y todo lo actuado en autos, resulta imposible poder asegurar que el hecho haya sido consecuencia de un accionar doloso. Está probado que la muerte se produjo a causa del accidente, pero a esta altura de la investigación, que se considera agotada, no hay elementos suficientes que permitan afirmar que el accidente haya sido efectivamente provocado. Por lo expuesto, en virtud de las medidas instructorias practicadas y demás consideraciones efectuadas, y atento que los medios de justificación acumulados no son suficientes para demostrar la perpetración del delito, en concordancia con lo dictaminado por el Señor Fiscal de Cámara, este Tribunal estima pertinente dictar el sobreseimiento provisional de la presente causa”.

LA LAMENTABLE OMISIÓN DE LA CÁMARA

Lamentablemente, la Cámara no toma bajo su responsabilidad, ni ordena el esclarecimiento de las motivaciones que llevaron a la formulación de falsas denuncias que oportunamente realizaron Monseñor De Nevares y Fray Antonio Puigjané en 1983, como así también la connivencia de otras personas que intervinieron en el proceso, como por ejemplo el Padre Pinto, Armando Torralba, Mona Moncalvillo, Monseñor Novak, Monseñor Hesayne y otros, quienes a través de una hábil campaña publicitaria y acciones jurídicas facilitadas por la conducta atípica del Juez de La Rioja Dr. Morales, ofrecieron una visión de la muerte de Angelelli carente de seriedad, tendenciosa y con marcados fines ideológicos.

Se había desbaratado un fraude judicial, pero insólitamente no había culpables, las responsabilidades se esfumaban, la evidentemente intencionalidad de calumniar e injuriar a miembros de las Fuerzas Armadas, operativo que además el castrocomunismo venía desarrollando en todo el continente, en consonancia con su objetivo de infiltrarse en la Iglesia, no fue sancionada como correspondía.

KIRCHNER OFICIALIZA LA MENTIRA

Se podrían derramar torrentes de tinta contando las andanzas de ese siniestro personaje llamado Puigjané. Recordemos lo que todo el mundo sabe: que participó del demencial asalto al Regimiento de La Tablada, el cual le costó la vida a cuarenta personas, mientras otras sufrieron horribles mutilaciones, como el Comisario Re, que perdió ambas piernas, o el Teniente Coronel Nani, con la pérdida de un ojo. Y bien, Puigjané, secuaz de Angelelli, como lo fue también del múltiple homicida Gorriarán Merlo, fue el gran alimentador de la teoría del asesinato de Angelelli.

Hoy, esta impostura marxista, ha sido oficializada por el Presidente Kirchner, quien —en un verdadero festival del clero y del laicado tercermundista— homenajeó públicamente al Obispo Angelelli el último 4 de agosto de 2005, declarándolo víctima de un asesinato perpetrado por las Fuerzas Armadas.

Ya antes, en su estada en Roma, con ocasión de la asunción del Papa Benedicto XVI, Kirchner había homenajeado a los agentes de la subversión marxista que actuaron dentro de la Congregación de los Palotinos, hecho sobre el que ya informamos en su momento (cfr. “Cabildo”, nº 46, mayo de 2005, pág. 8).

Parece un chiste de mal gusto, pero sólo le falta canonizar a San Tucho.

Fernando José Ares




jueves, 23 de septiembre de 2010

Rompiendo mitos
     
MONSEÑOR ANGELELLI: TRAIDOR A CRISTO Y A LA PATRIA
     
“Es mercenario quien ocupa el puesto del Pastor,
pero no busca las ganancias de las almas”
(San Gregorio Magno)
       

Desde hace algún tiempo, y mediante sectores habitualmente indiferentes y hostiles a la Iglesia, se viene exaltando la figura de monseñor Angelelli. En la primer semana de este agosto, sin embargo, la campaña laudatoria ha llegado a su punto culminante con motivo del aniversario de su muerte. Un homenaje en la televisión oficial, varias acusaciones de asesinato lanzadas impunemente por los organismos defensores de terroristas, declaraciones apologéticas del peor gusto, una ceremonia religiosa en la que monseñor Wite lanzó una especie de candidatura del difunto a la beatificación, carteles y afiches callejeros declamando su condición de profeta y mártir, y, como epicentro, un acto recordatorio en la Federación de Box, en el cual, la sola nómina de los homenajeantes da la pauta de la naturaleza ideológica del homenajeado: Menem, De Nevares, Pérez Esquivel, Puigjané, Pagura, Fito Páez, Soledad Silveyra y otros devotos feligreses. La izquierda en pleno, parodiando una sensibilidad religiosa por la que no se caracteriza, mas exhibiendo un cinismo y una estulticia que la definen. Como el Don Guido del poema de Machado —mas sin el garbo castellano— la zurda se hizo hermana “de una santa cofradía” y berreó su paraliturgia endiablada a favor del occiso.
              
Mons. Angelelli da una "misa" a los miembros del grupo terrorista Montoneros.


Que Angelelli descanse en paz, si es que a Dios, como decía Anzoátegui, le gusta a veces empeñarse a fondo. Que su accidente sea interpretado como quiera por los que no creen en los castigos de la Providencia, que la justicia pruebe y castigue si ha habido falta de cualquier índole; lo que no se puede tolerar es que se pretenda presentar con ribetes heroicos y cristianos una actuación que estuvo signada por la apostasía y el connubio con el marxismo, un ministerio que no sirvió a la Cruz ni a la Patria sino a los agentes de su demolición.
    
Porque a Angelelli lo conocimos bien. Nos hemos ocupado de él, en estas páginas, desde los lejanos días de 1973 en que los pueblitos de Anillaco y Aminga —entre otros— se levantaron contra el falso pastor y sus “barbudos”, como llamaban al curerío que lo secundaba. Historia larga e ilustrativa, para cuyos detalles remitimos a los números 8 y 14 de la primera época, pero que en síntesis nos muestran un hecho inequívoco: El obispo era declaradamente tercermundista; el tercermundismo era declaradamente socio de la guerrilla, el pueblo quería la Fe de sus padres y los actos cultuales que le son propios; el equipo angelelliano privó a la población de la asistencia espiritual, pero invadió La Rioja de erpianos, montoneros y agentes de la subversión cultural.
   
Angelelli fue bautizado como Satanelli por los paisanos, llevó a su diócesis a sacerdotes expulsos, suspendidos y renegados, protegió a otros implicados en tenencias de explosivos y capellanías de campamentos terroristas, se rodeó de los Danielian, Puigjané, Paoli, Hueyo, Raolini, Gill y andemáis exponentes del mester de herejía, persiguió a sacerdotes cabales como el Padre Ferreira, castigó inquisitorialmente a los laicos que se opusieron a sus planes, amparó a religiosas implicadas en tareas subversivas, maldijo —literalmente— a las comunidades que le volvieron la espalda y les negó los servicios sagrados, se entrevistó con Santucho no precisamente para llevarle el Santo Viático, estuvo ligado al Movimiento Internacional Pax —organismo de infiltración comunista en la Iglesia— desde la década del '60, traicionó en Córdoba a monseñor Castellano, formó una generación de partisanos desde su cargo ejecutivo en la JOC, recibió el apoyo de cuanta entidad izquierdista contaba con poder o propaganda, fue cómplice por encubrimiento y/o auxilio de operaciones insurreccionales, y en la guerra de la Nación contra el Marxismo, estuvo del lado de los invasores; estuvo del lado de los asesinos de Cristo; estuvo del costado materialista y ateo.
                 
Viñeta de la época que caracteriza bien a este  apóstata obispo.

Hoy, aquellos a quienes tan eficazmente sirvió, son poder en la Argentina. Por eso disponen de todo el aparato necesario para reivindicarlo y echar más tierra aún a las Fuerzas Armadas Nacionales. Cuentan además, con el aliado de la desmemoria y de la ignorancia colectiva, con la hipocresía de los simuladores por conveniencia y con la imperdonable pusilanimidad de un Episcopado, incapaz de hablar sí, sí; no, no; incapaz de estar en contra de nada ni de nadie, incapaz de expulsar de su seno a los no pocos De Nevares, Hesayne y Novak que marchan de los fofos brazos de quien ha llamado cerdo al Sumo Pontífice.
     
Entre tanto, los verdaderos mártires de Cristo, los verdaderos profetas y maestros de la Catolicidad argentina, siguen desconocidos y ausentes de los homenajes públicos. Tampoco los necesitan. Desde la diestra del Padre aguardan impasibles, el momento de celebrar con nosotros la Victoria.
              
Alonso Quijano

(publicado en “Cabildo” nº 103, segunda época, año XI)
                
 FUENTE


viernes, 14 de agosto de 2009
La respuesta de siempre

LA RESPUESTA DE MONSEÑOR HESAYNE
 



El obispo Hesayne, en un anuncio publicitario.


Según una información aparecida en el Boletín de AICA del día 13 de agosto, el Obispo Emérito de Viedma, Monseñor Esteban Hesayne dedicó su homilía del pasado domingo 9 de agosto a recordar al fallecido Obispo de La Rioja Enrique Angelelli al que calificó de mártir “más allá de que si su muerte fue causada por un accidente automovilístico o planeada en un cobarde asesinato”.


Afirma Monseñor Hesayne que fue depositario de una confidencia que le hiciera Monseñor Angelelli, poco antes de su muerte, en el sentido de que éste presentía la proximidad de su fin. “Sabía —continúa Hesayne— que si lo mataban salvaría a muchos de su querida feligresía. Vivió en actitud martirial (destacado en el original). Vivió defendiendo los Derechos Humanos con su propia vida episcopal cuya defensa no lo hacía desde ninguna ideología sino desde su honda Fe en Jesús y su Evangelio”.

Antes, al comienzo de la homilía, Monseñor Hesayne sostuvo: “Una Iglesia que no celebre sus mártires no merece ser llamada Iglesia de Jesús. Por eso, en no pocas comunidades católicas en estos días se han programado Encuentros y Eucaristías para honrar a nuestros recientes mártires latinoamericanos. En la Argentina contamos en todos los sectores: Obispos, Presbíteros, Religiosas/os, Laicos”.

Fueron estas palabras iniciales las que me movieron a enviarle a Monseñor un correo electrónico cuyo texto transcribo:


From: Mario Caponnetto
To: mehm@speedy.com.ar
Sent: Thursday, August 13, 2009 4:32 PM
Subject: Mártires


Monseñor:

Sería bueno seguir con la lista.

Dos laicos católicos asesinados por la guerrilla marxista: Jordán Bruno Genta (+ 27-10-74) y Carlos Alberto Sacheri (+ 22-12.74).

Fueron asesinados a la luz del día y por expreso odio a la Fe.

Esperamos sus próximas homilías.

En el Señor

Mario Caponnetto.


La respuesta de Monseñor Hesayne fue rápida. La transcribo textualmente:


Original Message
From: Miguel E. Hesayne
To: Mario Caponnetto
Sent: Thursday, August 13, 2009 7:08 PM
Subject: Re: Mártires













Sí; no se trata de un error. La respuesta sólo consistió en un mensaje en blanco.

Mario Caponnetto






Mons. Angelelli, llamado por los verdaderos fieles católicos el obispo “Satanelli”.


Crónica del levantamiento  del  pueblo católico contra el obispo Angelelli y sus secuaces, en la crónica de la revista Cabildo n. 8, Diciembre de 1973.





¿Quién es Monseñor Colombo, designado obispo de La Rioja por Francisco?


Monseñor Colombo. Bergoglio sabe bien lo que está haciendo.


SUBVERSION EN LA IGLESIA – El insidioso Monseñor Marcelo Colombo, obispo de Orán

Los antecedentes de Monseñor Colombo no pueden ser peores: fue uno de los hijos putativos del  “Padre Obispo” Jorge Novak, fundador del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), integrante del aparato soviético de agit-prop. Estudió en el Seminario en Quilmes, cueva del progre-marxismo, y fue profesor de Derechos Humanos y de los Pueblos en la Universidad Nacional de Quilmes, otra cueva similar. También enseñó en la Facultad de Teología de la UCA-designación apañada por J.B.-,lo cual, a estas alturas, no merece ponderación alguna.
Como dato que completa su prontuario, veamos su versión interesada y mentirosa del monto-obispo Angelelli:

-su figura tiene una gran significación para mí como sacerdote, no sólo por el momento histórico en que desarrolló su ministerio, sino también por lo que él, como buen pastor, supo generar en su diócesis y en los distintos espacios de comunión de la Iglesia argentina en la que actuó.
 fue testigo generoso y fiel de Cristo en años dramáticos para nuestro pueblo; amó y actuó en consecuencia hasta derramar su sangre.

En este marco, no ofrecen sorpresas las respuestas de Colombo en la entrevista que le hiciera El Tribuno de Salta, el pasado 22 de agosto. Lo que pretendemos es llamar la atención sobre la ambigüedad, equivocidad e insidiosidad de su lenguaje, que no ocultan sus desviaciones modernistas.

Este es Monseñor Colombo.


P: Nuestra región tiene una religiosidad ecléctica, donde aparecen rasgos de la cultura hispánica y las cosmovisiones precolombinas…
R: Me ha tocado convivir con comunidades y grupos en circunstancias muy diversas. Yo descubro una integración entre la evangelización y la promoción humana.
Pregunta del Artillero (PA):¿La evangelización tiene el mismo nivel e importancia que “la promoción humana”? (Humanismo maritainiano,que le dicen…)

P: ¿Replantea lo que se entiende por conservadorismo y progresismo?
R:A veces, detrás del progresismo hay actitudes autoritarias, que se limitan a etiquetar a los demás, y que suponen una regresión al pasado.
PA: ¿Todo pasado es necesariamente peor y todo futuro absolutamente maravilloso?

P: ¿Cómo vive esta época posterior a la sanción del matrimonio entre personas del mismo sexo?
 R: Creo que las etiquetas están en crisis. No puede ser progresista quien niega el disenso y el debate. Quien excluye al que no piensa como uno.
PA: ¿Acaso se puede disentir y debatir sobre la aberración del putimonio?

P: ¿Hubo un ataque a la Iglesia?
R: Hay personas que desde hace mucho tiempo reclaman el matrimonio igualitario. Esa es una posición.
PA: ¿Una posición tan válida como la de la Iglesia?

P: ¿Cómo quedó la Iglesia luego de esta controversia?
 R: Me queda una sensación amarga, porque el debate no tuvo en cuenta la opinión de la gente …
Los homosexuales son hermanos a quienes no condenamos ni excluimos….
La Iglesia está llamada a la convivencia humana. Esto lleva implícito el respeto a la persona que vive, siente y piensa de un modo diferente.
PA 1) :¿La opinión de la gente como regla de la moral?
PA 2):¿La práctica del homosexualismo no es condenable?
PA 3): “El respeto a la persona que vive, siente y piensa de un modo diferente” incluye a bujarras y maricuecas, activos en su “oficio y profesión”?
P: ¿Cuál es su opinión sobre la posibilidad de legalizar el aborto?
R: Me preocupa profundamente porque es antihumano, anticristiano y, sobre todo, porque está contra la vida…
PA: ¿”La vida” por encima de lo anticristiano? (Naturalismo puro…)

P: ¿Cómo evalúa el uso de métodos anticonceptivos?
 
R: La medida para aprobarlos o no es que no sean abortivos.
PA: ¿Hay anticonceptivos que “no” impiden la concepción, más allá de que “no sean abortivos”? (Me parece que a Don Marcelo  le falla el principio de contradicción: una cosa no puede ser y no ser)

P: ¿La gente tiene necesidad de Dios?
R: La necesidad de Dios está presente en todos los ámbitos, pero también creo que hay una nueva forma de religiosidad; una inquietud por recuperar tradiciones y construir nuevas síntesis.
PA: ¿No se ha colado Hegel con “la nueva forma de religiosidad”, producto de “construir nuevas síntesis”?

P: ¿Qué opina sobre la educación religiosa en los colegios?
R: Que es educación religiosa y no católica. Este tema me llevó a un profundo diálogo con pastores de otras iglesias y la conclusión es que debemos preparar a los maestros para lograr una educación religiosa que trabaje con Dios como centro del universo. Creo que no es bueno negar la realidad de la religiosidad. Hay un punto de encuentro cristiano donde se salvaguardan los derechos de todos. Queremos una educación religiosa para todos y que maestros de otras religiones puedan entrar a las aulas.
PA 1): Ese Dios como “centro del universo” ¿es común a católicos, judíos, musulmanes y protestantes?
PA 2) El “punto de encuentro cristiano” salvaguarda al mismo tiempo los derechos de la Verdad y del error?

(Entrevista completa

Nota catapúltica
Advirtió San Pío X en la Pascendi:
Y como una táctica de los modernistas (así se les llama vulgarmente, y con mucha razón), táctica, a la verdad, la más insidiosa, consiste en no exponer jamás sus doctrinas de un modo metódico y en su conjunto, sino dándolas en cierto modo por fragmentos y esparcidas acá y allá, lo cual contribuye a que se les juzgue fluctuantes e indecisos en sus ideas, cuando en realidad éstas son perfectamente fijas y consistentes.

Monseñor Colombo, pues, es un cabal ejecutor de esa táctica.