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miércoles, 27 de diciembre de 2017

EPIDEMIA LIBERAL





“Sin duda habrán observado nuestros lectores, que la preocupación primera que se nota en tiempos de epidemia es siempre la de pretender que no existe tal epidemia. No hay memoria en las diferentes que nos han afligido en el siglo actual, o en los pasados, de que ni una sola vez haya dejado de presentarse este fenómeno. La enfermedad lleva ya devoradas en silencio gran número de víctimas cuando se empieza a reconocer que existe, diezmando la población. Los partes oficiales han sido alguna vez los más entusiastas propagadores de la mentira; y casos se han dado en que por la Autoridad han llegado a imponerse penas a los que asegurasen que el contagio era verdad. Análogo es lo que acontece en el orden moral de que estamos tratando. Después de cincuenta años o más de vivir en pleno Liberalismo, todavía hemos oído a personas respetabilísimas preguntarnos con asombrosa candidez: "¡Vaya! ¿Tomáis en serio eso del Liberalismo? ¿Son éstas, por ventura, más que exageraciones del rencor político? ¿No valdría más hacer caso omiso de esa palabra que a todos nos trae divididos y enconados?, ¡Tristísima señal cuando la infección está de tal suerte en la atmósfera, que por la costumbre no la perciben ya la mayor parte de los que la respiran!”


Palabras del capítulo I de “El Liberalismo es pecado”, de don Félix Sardá y Salvany, perfectamente aplicables a la actual situación de la Neo-FSSPX, donde se pretende que no existe ningún contagio o epidemia liberal; donde las autoridades oficiales imponen penas a los que aseguran que el contagio es real; donde se afirma que son exageraciones producto del rencor o el resentimiento las acusaciones de contagio liberal; donde se insiste en dejar de lado todas esas cosas pues dividen a la Fraternidad; donde se ve la triste señal de que la atmosfera está tan impregnada del contagio que la mayoría ya no lo percibe.