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martes, 19 de enero de 2016

COMODIDADES Y PROSPERIDADES DEL MUNDO





San Isidoro de Sevilla:

“Las cosas que a los amadores del mundo son caras, rehúyenlas los santos como adversas: más se gozan con las adversidades del mundo, que no se deleitan con las prosperidades.

“Alejados están de Dios aquellos a quienes este siglo proporciona toda suerte de comodidades. Que a los servidores de Dios todo lo de este mundo les es contrario, a fin de que con más ardor se exciten a desear lo celestial, mientras que sienten serles contrario lo de la tierra”.

“Leemos que los varones santos eran huéspedes y peregrinos en este mundo; y aun Pedro fue reprendido porque pensó en fijar el tabernáculo en el monte: porque los santos no tienen aquí tabernáculo, ya que tienen su casa y patria en el cielo”.


San Francisco de Sales:

“Querer ser pobre y no sufrir por ello incomodidad, es querer el honor de la pobreza y la comodidad de las riquezas”.


Cardenal Newman:

“Las comodidades de la vida son la causa principal de nuestra falta de amor a Dios”.


C. S. Lewis (“Carta del demonio Escrutopo”):

“Si, por el contrario, su edad madura resulta próspera, nuestra posición es aún más sólida. La prosperidad une a un hombre al Mundo. Siente que está “encontrando su lugar en él”, cuando en realidad el mundo está encontrando su lugar en él. Su creciente prestigio, su cada vez más amplio círculo de conocidos, la creciente presión de un trabajo absorbente y agradable, construyen en su interior una sensación de estar realmente a gusto en la Tierra, que es precisamente lo que nos conviene.”


Padre Bernard de Chivre, O.P.:

“Luego de mucho vivir, de estar cerca de muchas almas, de escuchar muchos secretos, de apreciar muchas intervenciones divinas, no dudo un instante en que la misión de la gracia no es una misión de arreglos, sino de desarreglos misericordiosos de nuestro estilo fácil, nuestro estilo animal, nuestro estilo confortable, incompatible con los estilos del calvario, los estilos de resurrección y de ascensión.”