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miércoles, 18 de diciembre de 2013

LA NUEVA CRUZADA DE ROSARIOS DE MONSEÑOR FELLAY.




La nueva cruzada del Rosario que comenzará « oficialmente el 1° de enero de 2014 para terminar en la fiesta de Pentecostés (8 de junio de 2014), con el objetivo de reunir un ramillete de cinco millones de rosarios » lanzada por Monseñor Fellay, ha sido anunciada con gran fanfarria en la Fraternidad. En Francia se hizo un anuncio especial en el púlpito el domingo pasado, por petición del Superior de Distrito. Pero esta nueva cruzada,  a pesar que sus objetivos son buenos a primera vista, nosotros no podemos participar por tres razones:


Primero.- en los diferentes textos que hablan de esta cruzada, estamos sorprendidos por la vaguedad e impresición de las intenciones.

- Se evoca el espíritu de esta nueva cruzada y los objetivos en este Comunicado de la Casa General de hoy ;

-Se anunció en la Carta a los Amigos yBenefactores n°81 por Monseñor Fellay como « una gran cruzada por Nuestro Señor y su reino, por Nuestra Señora y el triunfo de su Corazón Inmaculado », y más abajo « con el objetivo de reunir un ramillete de cinco millones de rosarios en reparación de por los ultrajes infringidos al honor de nuestra Señora, a su Corazón de Virgen y de Madre de Dios”.

- Y el Padre de Cacqueray nos pide en su Carta a los amigos y benefactores n° 81 que nos asociemos « con toda la generosidad que mostramos durante las cruzadas precedentes, a la que nuestro Superior General nos pide comenzar a partir del 1ero de enero de 2014 »

Pero las intenciones precisas de esta Cruzada, ninguno de estos superiores las mencionan claramente en sus textos. Esto es extraño y es semejante a lo que sucedió en la 4a cruzada para la cual, recordemos, nadie sabía realmente las intenciones. ¿Querrán ocultar el verdadero objetivo de esta 5ª Cruzada?
En esta tabla de contabilización, con letras pequeñas (hay que tener buenos ojos), leemos:
Que esta cruzada se hace con una triple intención:

1) Para implorar una protección especial del Corazón Inmaculado de María en las obras de la Tradición;
2) Por el regreso de la Tradición en la Iglesia;
3) Por el triunfo del Corazón Inmaculado de María mediante la consagración de Rusia.

Si dos de las intenciones son loables, la tercera es asombrosa: ¿Por el regreso de la Tradición en la Iglesia?

Es decir que para Monseñor Fellay la Tradición abandonó a la Iglesia? ¿Qué la Iglesia ha perdido su Tradición? ¿O mas bien que, ya que es imposible que la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica pierda su tradición, es decir que la Tradición debe regresar a la iglesia conciliar? ¿O por Tradición (con T mayúscula), Monseñor Fellay habla simplemente de la FSSPX, la cual, según el señor Tofari (portavoz de la FSSPX en Estados Unidos) quiere el pleno reconocimiento de su estatus canónico en la Iglesia?

Sea cual fuere el sutil significado de esta intención, ya sea que se deban utilizar anteojos negros o rosas para leer estas intenciones escritas en letras pequeñísimas, no podemos de ninguna manera y bajo ningún pretexto orar  por el regreso de la Tradición en la Iglesia. Tal intención es una aberración. Y de nuevo estamos sorprendidos que el Padre de Cacqueray nos incite a unirnos. Así como para el texto sobre las futuras canonizaciones, uno se pregunta si el superior de distrito de Francia todavía es libre de escribir lo que piensa.

La segunda razón por la cual no podemos asociarnos a esta cruzada, está bien explicada por el Padre Girouard en su último artículo:
¡Pues llegó! ¡Sabíamos que venía! Pero no la esperábamos con alegría y entusiasmo, sino mas bien con un sentido de premonición, a la luz de todos los males que siguieron a las tres previas: el Motu Proprio del 2007 que relega oficialmente a la verdadera Misa a segundo rango; la suspensión en el 2009 de todos los efectos canónicos a los cuatro obispos sobrevivientes del Decreto de Excomunión del 2012; la propuesta de Roma de septiembre de 2011 para el reconocimiento canónico y la Prelatura personal, y las negociaciones que siguieron hasta junio de 2012, especialmente el desastroso Capítulo General de 2012. Entonces, cuando Monseñor Fellay nos dice que la nueva cruzada será hecha “en el mismo espíritu que las precedentes”, debemos preguntarnos, con angustia, que nos sucederá cuando termine…

¡Sí! Temamos, preguntémonos con angustia qué le sucederá a la Fraternidad después de esta 5ª Cruzada!

Y la Tercera razón, por la cual no podemos participar en esta nueva Cruzada, es también mencionada por el padre Girouard, en el mismo texto:

¿Y está incluyendo, entre los ultrajes cometidos contra el Inmaculado Corazón, todas las ocasiones que declaró que los gestos de Roma modernista hacia la neo-FSSPX en julio de 2007, en enero de 2009, fueron dones de la Santísima Virgen como respuesta a las primeras dos cruzadas?

Yo añadiría, entre los ultrajes cometidos contra el Inmaculado Corazón,a Monseñor Fellay y sus conclusiones opuestas, primero sobre la 4ª Cruzada del Rosario: en pentecostés de 2012, afirmó:
“Es por eso que hacemos estas Cruzadas del Rosario. Nosotros llamamos a Dios que venga en nuestra ayuda.Por supuesto hay que hacerlo con toda la prudencia, analizando los peligros, viendo si es o no posible, pero hasta aquí, queridos hermanos, se puede decir con seguridad que una cierta dirección parece ser indicada, que podría decir “es tal vez posible que seamos reconocidos, que lleguemos a continuar” (…) ¿Qué quiere el buen Dios? ¡Es tan sorprendente lo que nos ha pasado! No somos nosotros que lo hemos buscado. Y actualmente, he llegado a la certeza de que, quien quiere reconocer a la Fraternidad, es de hecho el Papa”.

Para luego decir, durante el Congreso de The Angelus en Kansas City, todo lo contrario:

“Cuando vemos lo que pasa ahora (bajo el papa Francisco), damos gracias a Dios, damos gracias a Dios de que nos preservó de toda clase de acuerdo el año pasado. Y podemos decir que uno de los frutos de la cruzada (del Rosario) que hicimos, es que fuimos preservados de tal desgracia. Gracias a Dios”

Sacar, en el intervalo de un año, conclusiones tan contrarias, hacer decir a sus Cruzadas todo y todo lo contrario, ¿no es servirse de la Santísima Virgen para sus designios políticos y puramente humanos? ¿No es burlarse de nuestras oraciones, que son utilizadas por Monseñor Fellay en un sentido o en el otro, según las circunstancias que le convienen?

Esta es otra razón para no participar en esta Cruzada.

Y regresemos al primer punto: la imprecisión y la ambigüedad de las intenciones, facilitarán a Monseñor Fellay su lectura personal y sutil del resultado de esta 5a Cruzada.

Entonces sí, recemos, recemos para que el Cielo venga en nuestra ayuda, recemos sin sutilidad ni imprecisiones, recemos para que el Cielo libre a la Fraternidad de este sutil Superior General.

NOTA:
Recordemos también que Monseñor Fellay lanzó su segunda Cruzada del Rosario en Lourdes a finales de octubre de 2008. En esta cruzada se pedía el retiro del decreto de excomunión. El 11 de febrero de 2009, fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, durante un paseo por la montaña, hubo una avalancha que mató a tres de los cuatro seminaristas que paseaban. ¿Casualidad, que esta tragedia sucedió el día de la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes? ¿Casualidad que tres de cuatro seminaristas fallecieron, al igual que tres de cuatro obispos fueron arrastrados por la "avalancha" del liberalismo? ¿No sería un claro castigo del Cielo, por haber utilizado Monseñor Fellay la Cruzada para sus propios fines?