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sábado, 3 de agosto de 2013

COINCIDENCIA DE LOS OPUESTOS: LA KABALAH JUDÍA Y SU APLICACIÓN A LA IGLESIA CATÓLICA (¿TAMBIÉN A LA NUEVA FSSPX?)


Kábala.

Coincidentia oppositorum:
Coincidencia de los opuestos

Por Sanford Drob

Reproducción traducida del inglés del punto N° 12, del artículo “The Tree of Life”, publicado en: http://www.newkabbalah.com/ Tree.html# ednl2.
Patria Argentina Nº 220, Marzo 2006


La idea que lo opuesto -incluso ideas, actitudes y emociones aparentemente contradictorias- debería ser conside­rado simultáneamente, entendido como interdependiente y finalmente reconciliado, constituye una de las su­premas contribuciones del pensamien­to místico (y del pensamiento místico judío en particular) a la humanidad.

La referida conciliación dialéctica, que debería ser buscada como un valor divino en nuestra vida intelectual, espi­ritual, y personal, surge del principio Kabalístico/Hasídico de que Dios mis­mo es una unidad de los opuestos y es Él quién reconcilia dentro de sí mis­mo todas las contradicciones.

Los Kabalistas utilizan el término achdut hashvaah, para indicar que Ein-sof, el Dios Infinito, es “una uni­dad de opuestos (contrarios),” el que reconcilia dentro de sí hasta aquellos aspectos del cosmos que están opues­tos o son contradictorios unos con otros. En el siglo XIII el Kabalista Azriel se refirió al Ein Sof como unifi­cando dentro de sí, tanto al ser como a la nada, y constituyendo la raíz común de ambos: la fe y la incredulidad” (Scholem. Orígenes del Kabala. pps 441-2). Para Azriel, el Sefirot, los ar­quetipos a través de los cuales el mun­do fue creado y es sostenido, encarnan una unión de opuestos (contrarios), una unión que realmente proporciona la energía para el cosmos (Azriel, The Explanation of the Ten Sefirot: en Dan, The Earlv Kabbalah. p. 94.) Según Azriel: “La naturaleza del sefirah es la síntesis de cada cosa y su opuesto.

Ya que si ellos no poseyeran el poder de síntesis, no habría ninguna energía en nada. Por eso lo que es luminoso no es oscuro y lo que es oscuro no es luminoso” (ibíd). Para Azriel, la coin­cidencia de los opuestos es también una propiedad de la psique humana; “de­beríamos comparar su (Sefirot) natu­raleza a la voluntad del alma, ya que esto es la síntesis de todos los deseos y pensamientos que provienen de ello. Incluso aunque ellos puedan ser múl­tiples, su fuente es una, en tesis o antí­tesis (ibíd.)”.

La noción que Dios, el hombre, y el mundo son cada uno de ellos una uni­dad de los opuestos (contrarios) es un tema que está presente en varias fuen­tes kabalísticas, incluyendo Sefer-Ye- tzirah, Sefer ah-Bahir y la primera Kabala, la Fuente de la Sabiduría. El Zohar afirma que “El que ‘guarda’ los preceptos de la Ley y ‘camina’ los ca­minos de Dios... ‘lo crea’ a Él que está por encima” (Zohar III, 113a. Sperling y Simon, The Zohar. volumen 5, Pág.153) sugiere una coincidentia oppo­sitorum (coincidencia de los opuestos o contrarios), entre las idea de que Dios crea al hombre y el hombre crea a Dios. Chayyim Vital, el gran discípu­lo del Rabino Isaac Luria, habló de la luz divina de la creación como una simple hashvaah (la unidad de los opuestos o contrarios), la que es lla­mada la Luz del Infinito (Chayyim Vital, Sefer Etz Chayyim; Varsovia, 1891; “Sha’are ah-Hakdamot”, citado en Elior, R. The Paradoxical Ascent to God. Pág. 68). Mientras que el escrito de Vital sugiere la unidad de los opuestos en la divinidad sólo antes de la creación, un examen minucioso de la mayor parte de los símbolos de Luria expresa una coincidencia de los opuestos entre ideas que son pensadas para contradecirse unas a otras en el pensamiento y en el discurso ordinario. Por ejemplo, Luria sostuvo que el principio divino del cosmos contiene a ambos opuestos: el Ein-sof (sin final o infinitud) y el Ayin (la nada absoluta), aquella creación es tanto hitpashut (emanación) como un Tzimtzum (contracción), que el Ein-sof es a la vez el creador del mundo y que el mismo es creado y completado a través de Tikkun ah-Olam, los actos espirituales, éticos de la humanidad y de “restauración del mundo” y, finalmente, que los Sefirot son tanto los elementos iniciales del cosmos, como sólo totalmente realizados cuando el cosmos es desplazado y destrozado (vía Sheviratah-Kelim, Breaking of the Vessels).

La doctrina de la coincidentia oppositorum, alcanza su expresión judía más completa en la filosofía de Chabad Hasidim, donde esto se convierte en el principio gobernante tanto para Dios como para el mundo. Para Chabad, todas las cosas, tanto infinitas como finitas, implican una unidad o la coincidencia de los opuestos (contrarios). Uno de los pensadores iniciales de Chabad, R. Aaron Ah-Levi Horowitz de Staroselye (1766-1828), un alumno del primer rabino Chabad- Lubavitcher, Schnéur Zalman (1745- 1813), sostuvo que “la revelación de algo es realmente (realizada) por su opuesto”, y que “todas las cosas creadas en el mundo están escondidas dentro de Su esencia, sea Él bendito, en potencial, en coincidentia oppositorum... (Elior; “Chabad: The Contemplative Ascent to God”, p. 163.). Scheneur Zalman, el hijo del Rabino Dov Baer, escribió: “dentro de cada cosa está su opuesto y también es verdaderamente revelado como su opuesto”. La coincidencia de los opuestos que caracteriza a Dios, a la humanidad y al mundo, puede ser aproximadamente entendida por la adopción simultánea de dos puntos de vista. Como lo señala el fundador del movimiento Schneur Zalman de Lyadi (1745- 1813): (mirando) de abajo hacia arriba, como aparece a los ojos de la carne, el mundo tangible parece ser Yesh, una cosa; mientras la espiritualidad, la que se encuentra arriba, tiene un aspecto de Ayin (nada). Pero mirando de arriba hacia abajo el mundo tiene un aspecto de Ayin, y todo lo que está unido hacia abajo y desciende más abajo y más abajo, es cada vez más Ayin y es considerado como cero, realmente como nada y nulo”  (Schneur Zalman Likutei Torah, Devarim, fol. 83a.; Elior, The Paradoxical Ascent to God, p. 137-8). Para Chabad, de hecho es simultáneamente verdadero que Dios es una realidad que crea un mundo ilusorio, y que el mundo, en particular la humanidad, es una realidad que proporciona actualidad a un Dios de alguna manera vacío, si no ilusorio. Cuando Azriel sugiere, el Ein-sof es la más amplia de todas las posibles unidades que simultáneamente abarca cada uno de estos puntos de vista aparentemente contradictorios.

Alfabeto kabalístico-mágico.

En la vida intelectual y del espíritu, y hasta en la vida diaria de las relaciones y emociones humanas, con frecuencia llegamos a una coyuntura donde parecemos creer y de hecho “vivir” dos o más actitudes contradictorias, sentimientos o ideas. Nuestra tendencia es asumir que un polo de nuestra “contradicción” está bien y es verdadera, mientras que la otra es equivocada (incluso perversa) y falsa. El principio Kabalístico de achdut hashvaah nos pide desistir de esta tendencia polarizadora y ensanchar nuestra inteligencia, el alma y la conciencia hasta el punto donde podamos contener cada polo de la oposición, y quizás hasta entender su completa interdependencia.

  
Aquellos interesados en la aplicación de la idea de la coincidentia oppositorum, al problema de llegar a un entendimiento completo de la psique humana, pueden querer leer: S. Drob: Fragmentation In Contemporary Psychology: A Dialectical Solution (http:// www.newkabbalah.com/ index3.html).
Para reflexiones adicionales sobre la Coincidencia de los opuestos (Coincidence of Opposites), ver S. Drob: The Coinciden- ce of Opposites In Jewish Mysti- cism (http://www.newkabba- lah.com/index3 .html).