martes, 5 de diciembre de 2017

VIDAS PARALELAS




Quizás porque se habla mucho de la actualidad en la crisis de la FSSPX, no se repara mucho en el que ha sido el momento crucial donde la FSSPX realmente comenzó su caída, su inevitable caída. Lo hemos destacado en este blog más de una vez, pero hay que decirlo nuevamente: fue en el momento en que la FSSPX (desde entonces, Neo-FSSPX) se apartó de la verdad para consentir en una mentira, en una deshonestidad, volviéndose cómplice de los tramposos conciliares. Fue en el “levantamiento de las excomuniones”.

Puede verse de este modo: un hombre le coloca a usted un objeto de valor en su bolsillo sin que usted lo advierta. Luego aquel hombre lo acusa a usted de ladrón. Usted lo niega, pero llaman a un policía, lo revisa y le encuentra el valioso objeto en su bolsillo. El hombre que le colocó el objeto en su bolsillo, logra que usted vaya a prisión. Luego de algunos años, ese mismo hombre viene y le dice: yo lo perdono y voy a hacer que usted sea puesto en libertad. Y usted, sin que el hombre aquel haya reconocido la maldad que hizo con usted, usted acepta su “perdón”, acepta ser perdonado por un delito que no cometió, por arte del autor del delito, y sale en libertad, sale porque, dice, así podrá hacer mucho bien a muchas personas. Ahora usted está públicamente “limpio”. Usted es un “perdonado”. Pero ahora usted es deshonesto. La verdad ha sido colocada a un lado, por la conveniencia de dos hombres que simulan querer hacer el bien. Pero el bien sin la verdad no es verdadero bien. Y desde aquel día en que usted aceptó salir de la cárcel sin la verdad, usted ya no es el mismo honesto hombre que siendo inocente fue condenado. Ahora, siendo oficialmente “inocente”, se condena a sí mismo. Y para negar esto se multiplica en hacer obras y realizar actividades que lo hagan olvidar que alguna vez fue condenado por los malvados, y hoy es beneficiado por esos mismos malvados, sin que ellos hayan cambiado su condición, y en cambio usted sí. Ellos le dicen que tienen buenas intenciones para con usted, pero si eso fuera cierto, ellos habrían empezado por restablecer la verdad, reconociendo que usted nunca cometió el delito que se le imputó. Usted sacrificó la verdad por la libertad. Desde aquel día, usted se ha condenado a sí mismo a ser un liberal. Y ahora ellos lo controlan a usted, sin necesidad de ninguna cárcel.


                  ADÁN Y EVA                                      FSSPX

TENTACIÓN

Diablo: “Seréis como dioses”…

TENTACIÓN

Roma modernista: “Seréis reconocidos”…
PECADO ORIGINAL

Diálogo con la serpiente. Aceptación del fruto ofrecido por la serpiente.
Desobediencia a Dios.
PECADO ORIGINAL

Diálogo con la Roma modernista. Aceptación del fruto ofrecido por la “serpiente” (Ratzinger): “Quedaréis limpios y purificados de las excomuniones”. Desobediencia al fundador Mons. Lefebvre.
PÉRDIDA DE DONES

Pérdida de la gracia de Dios, miserias del alma y el cuerpo, condenados a morir.
PÉRDIDA DE DONES

Incapacidad de confesar la verdad íntegra, con valentía, de frente, crisis interna, salidas, expulsiones, persecuciones, purgas, creciente liberalismo, debilidad doctrinal, etc.
ESPERA DE UN REDENTOR

N. S. Jesucristo, que los rescatará del pecado y les abrirá las puertas del cielo.


ESPERA DE UN REDENTOR

Un papa liberal y modernista que les otorgue el acuerdo por el cual a la FSSPX redimida se le abrirá las puertas de Roma, la tierra prometida.


Aquella caída original marcó todos los actos posteriores de la Fraternidad, y contaminó a su feligresía de ese espíritu “utilitarista” que puede hacer que, a veces, se busquen los medios espurios o el lenguaje ambiguo para favorecer los propios intereses.

Lejos de lo que pidió Nuestro señor: “Que vuestro hablar sea sí sí, no no, que lo demás viene del maligno” (Mt. 5,37), se entró de lleno en el método de los sofistas que todo lo acomodan a sus intereses. Así hasta hoy día se defienden en los blogs y foros adictos a la Neo-Fraternidad estas prácticas, para justificar las medidas supuestamente favorables de los conciliares, en este caso el demoledor Francisco, para con la Fraternidad. Se dicen cosas como que “No hay que hacer caso al efecto que los malos quieren provocar al darnos cosas (dádivas dice usted), las da Cristo, a su Obra, ellos las quieren envenenar. No tomemos el veneno.”, y "Nuestro Señor nos dio "por mano de Bergoglio", dadivas que dicha "mano" enveneno. Y nosotros aceptamos las tales dadivas algo asi como "centrifugando" el veneno", para agregar ingenuamente: “Gambeta, caño y jopeada!!! (Blog de Dardo Calderón).

Imaginamos que lo mismo habrá pensado la pobre Eva cuando recibió la fruta de la serpiente: “Esto me lo da Dios a través de la serpiente. Yo voy a tomar lo bueno del fruto, y voy a evitar su veneno”.

Por otra parte, eso no es lo que hace Mons. Fellay, como dicen, pues acepta entero el fruto que le da Francisco: así en la permisión de celebrar matrimonios de la FSSPX, aceptó que los mismos sean celebrados ante los sacerdotes conciliares, y no los de la Fraternidad. ¿Dónde está ese famoso “descarte del veneno”? Por el contrario, los que señalaron que había un veneno fueron castigados.

El idiotismo –que no es otra cosa que soberbia- de creer que uno es más fuerte que el diablo y por eso puede transar con él y ganarle en el terreno de la astucia, hace estragos. Estos neofraternitarios ya olvidan lo que decían los obispos de la Fraternidad, Mons. Fellay incluido: “El Vaticano II es un pastel o una sopa envenenada. Una sopa envenenada se tira entera a la basura”. Sólo Dios en su infinita Sabiduría puede sacar bien de un mal. No por eso al hombre le es permitido traficar con el mal, especulando que Dios lo esté favoreciendo. Los hijos de este siglo son más sagaces que los hijos de la luz.

 Ignacio Kilmot